Author Topic: Unidad de Investigación y Control — Registro de incidentes y malas decisiones  (Read 16657 times)


Haruhin

No fue mi mejor mes para escribir :'D lo siento...


MAIN STORY: #04


Había algo que le estaba molestando hace un rato desde que había comenzado el traslado. Lo estaba llevando a hacer una mueca en su asiento del auto que iba rumbo al aeropuerto. 

No estaba muy entusiasmado con el carácter de la misión especialmente por la mención de los fantasmas en ella, pero como el conejillo de indias corporativo que era, poco o nada podía hacer para negarse a su destino.
Comenzó a sudar un poco en frío pensando en los escenarios que podrían tocarles en ese pueblo tan solitario, si efectivamente regresarían a la U.I.C después del plazo establecido por el superior Fujieda…

Su cara empezó a palidecer, o eso había sido lo que había escuchado vagamente como ruido de fondo viniendo de parte de Albatross (Flat parecía estar más ocupado jugueteando todavía con el celular que les habían dado hace unas horas).

No, no, no…

No había que alterarse, todo va a salir bien.

Lo que le sacó de su trance fueron las instrucciones concisas del conductor que les pidió a todos descender y hacer ahora su ingreso al aeropuerto, hacer el check-in de sus maletas y buscar su vuelo correspondiente.

–Oigan, ¿no les parece curio-– Vane rompió el silencio luego de despedirse de su maleta y comenzar a darle una mirada vaga a los documentos de viaje. Debían cruzar medio aeropuerto para llegar a la puerta que les correspondía pero tenían algo de tiempo de sobra para curiosear un poco por el duty free o hasta para comer en alguno de los locales de comida rápida. 

Sin embargo, antes de que pudiese terminar su frase, Albatross había sido el primero en desaparecer de su campo de visión y Flat en tanto, seguía a su lado, pero al mismo tiempo era como si no lo estuviera. Estaba fuera de servicio, pero con una sonrisa divertida en el rostro mientras seguía picándole al celular entre sus dedos pareciendo haber descubierto alguna función o algo adicional en todo este rato de la que no se había enterado.

–Uh, iba a decirles si no les parecía raro que estemos en un vuelo comercial ahora. Fujieda nos dijo que vendrían por nosotros y el traslado sería directo hacia el punto de la misión. Pero ahora además debemos buscar un alojamiento allí cuando lleguemos…–

Ah. Claro, eso era lo que le estaba haciendo ruido desde que había empacado en las instalaciones de la U.I.C. Nada de lo que estaban haciendo ahora mismo calzaba mucho con las instrucciones que el superior Fujieda había explicado en la reunión con el equipo.

Vane arqueó las cejas confuso y volvió a darle un vistazo a los documentos para encontrar ahí su ticket de embarque.
Luego le hizo una seña a Flat para que lo siguiera hacia la puerta que necesitaban (y esperaba porque Albatross se les uniera pronto, parecía a lo lejos que había encontrado algún souvenir de su gusto). Si uno se quedaba abajo del avión iba a ser mucho más problemático reprogramarle un viaje.

Debieron ser cambios de último minuto, tal vez un imprevisto que había llevado a hacer una alteración de todo el viaje… ¿no?

La verdad, es que todavía se consideraba un miembro bastante nuevo en la organización como para creer en que los cambios de temperamento de su jefa cuando algo la molestaba podían generar cambios así de drásticos para un procedimiento en cuestión de horas.

Igual, si fuera ese el caso… ya estaban ahí a nada de embarcarse. No servía de mucho darle más vueltas al asunto, aunque su bichito interno que se cuestiona todo le estuviera picando en el fondo.

En el avión decidió sentarse cerca del pasillo. Las piernas le quedaron un poco apretadas contra la fila de asientos que tenía por delante y el respaldo del asiento era algo duro, pero si se pegaba una siesta o se dedicaba a mirar un par de películas, tal vez iba a ser un viaje más tranquilo.

La falta de costumbre a volar lo tenía un poco nervioso, pero no quería comentarlo en voz alta. Sus compañeros parecían ni inmutarse con el despegue y ahí estaba él encomendándose en su fuero interno a todos los dioses porque ese cacharro de metal no se viniera abajo.

Escuchó un sonido de queja viniendo del asiento contiguo que le sacó del trance. Ahí reparó en que le había estrujado por error la mano al pasajero que estaba al lado.

–¡O-Oh, discúlpeme!-


Ekha

Side B-001
-En el cual la autora da cuenta de cómo un hombre decidió cometer un crimen temporal cuya consecuencia inmediata fue obtener empleo burocrático-


Elías Martell volvió a llevarse una mano al cabello, acomodándolo hacia atrás por mera costumbre mientras observaba el expediente abierto frente a él.
Suspiró.
Se acomodó los lentes.
Y volvió a preguntarse cómo demonios había terminado trabajando para la U.I.C.
La respuesta seguía siendo una desafortunada combinación de mala suerte, excelentes habilidades para tomar decisiones cuestionables y un aparato altamente confidencial que jamás debió haber utilizado para realizar un viaje altamente ilegal a una línea temporal que, técnicamente, tampoco debía existir.
Había valido la pena.
Allí había encontrado un artefacto cuya existencia apenas sobrevivía en forma de leyenda y con él había conseguido exactamente aquello que llevaba años persiguiendo.
Evitar una muerte.
No la suya. Bueno... Al principio sí. Después dejó de ser únicamente la suya y pasó a convertirse en un problema de aproximadamente medio universo.
La consecuencia inmediata había sido que la U.I.C. lo descubriera. La consecuencia posterior resultó todavía más molesta.
En lugar de encerrarlo de por vida, alguien decidió que sería mucho más útil trabajando para ellos.
Seguía sin decidir si aquello había sido una condena particularmente creativa o la oferta laboral más extraña de toda su existencia.
Al menos no le habían quitado a Somnium. Eso ya era bastante más de lo que había esperado durante las primeras veinticuatro horas de interrogatorio.
Volvió la vista al expediente y sintió un ligero dolor instalarse justo detrás de la frente.
Cerró los ojos apenas un instante, respiró hondo, recordó por qué seguía allí y volvió a suspirar.
Abrió nuevamente el expediente.

Quote
Expediente UIC-████
Ubicación: Monasterio de la Santísima Trinidad, ██████.
Sujetos involucrados:
Sacerdote M.
Monja E.
Resumen del incidente:
Ambos sujetos permanecieron aislados durante aproximadamente diez días dentro del monasterio tras un incidente cuya naturaleza continúa sin determinarse.
Durante ese periodo se reportaron diversos fenómenos anómalos, entre ellos luces de origen desconocido, alteraciones ambientales y múltiples testimonios considerados incompatibles entre sí.
Nueve meses después nació un menor cuya concepción dio origen a una investigación formal por parte de la U.I.C.
Se adjunta entrevista inicial realizada por la agente Wye.

Elías permaneció mirando aquellas últimas dos líneas durante varios segundos.

—No.
—Sí. —respondió Somnium con absoluta tranquilidad.
—No quiero leer esto.
—Todavía puedes cerrar la carpeta.

Elías no respondió.

—No lo vas a hacer.

No. No iba a hacerlo.

Con una resignación que empezaba a convertirse en una costumbre preocupantemente crónica, pasó a la siguiente página.

La entrevista resultó ser un completo desastre. No porque el exsacerdote hubiese ocultado información ni porque el informe estuviera mal redactado. No. El desastre comenzó exactamente con la primera pregunta.

Elías leyó la primera línea y permaneció inmóvil durante varios segundos y después volvió a leerla.

Sintió una ligera punzada instalarse justo detrás de la frente. Por un pequeñísimo instante llegó incluso a contemplar seis líneas temporales distintas donde jamás abría aquella carpeta.

Ninguna funcionó.

Bajó lentamente la vista hasta la firma del entrevistador.

Entrevista realizada por la agente Wye.

Claro, debió imaginarlo.

Quote
Pregunta 1
"Para efectos de clasificación del incidente... ¿Consideraría usted el nacimiento de su hijo como una segunda venida de Cristo?"

Elías cerró lentamente los ojos.

—No pienso seguir leyendo.
—Lo harás.

Lo haría y, con una resignación casi admirable, pasó a la siguiente página.

Sorprendentemente, el exsacerdote se había negado a responder aquella pregunta y la agente Wye, lejos de considerar aquello una negativa definitiva, optó por reformularla.

Elías sintió que el dolor de cabeza empeoraba.

Quote
Pregunta 2
"Durante los aproximadamente diez días que ambos permanecieron encerrados dentro del pasillo... ¿podría describir con mayor precisión la naturaleza del fenómeno?"

El reporte continuaba inmediatamente.

Quote
Las inspecciones realizadas dentro del monasterio no permitieron encontrar anomalías estructurales en el área donde ocurrió el incidente. Diversos residentes afirmaron haber evitado transitar por dicho pasillo durante esos días debido a una sensación persistente de inquietud, acompañada ocasionalmente por murmullos cuya procedencia nunca pudo determinarse.

Elías dejó escapar un suspiro extraordinariamente largo y después continuó leyendo, con cero fé en la humanidad. Ninguno de los entrevistados manifestó recordar haber visto salir a los sujetos durante ese período.

Definitivamente aquello no estaba mejorando.

—Todavía prefieres esto antes que la prisión? —preguntó Somnium.

Elías respondió únicamente con un bufido resignado, no porque quisiera admitirlo, sino porque Somnium empezaba a construir un argumento peligrosamente sólido.

Dio vuelta la página.

Aparentemente, la agente Wye había considerado perfectamente razonable localizar nuevamente al exsacerdote y a la exreligiosa después del nacimiento del menor.

Los sujetos habían decidido abandonar su antigua residencia con la esperanza de encontrar un poco de tranquilidad para criar a su hijo lejos de todo eso.

La agente Wye los entrevistó...

...durante el vuelo.

Elías volvió a mirar la hoja.

Luego el encabezado.

Después la firma y finalmente levantó la vista hacia el techo.

La entrevista se había realizado, efectivamente, a bordo de un vuelo comercial.

Lentamente pasó a la página siguiente.

Quote
Anexo D
Declaración del comandante del vuelo ██-███
"La agente solicitó autorización para realizar una breve entrevista a dos pasajeros. Considerando que se identificó como personal de una organización internacional y que aseguró no interferir con las operaciones del vuelo, se le permitió el acceso."

Elías respiró profundamente y siguió leyendo.

Quote
"Minutos después, la agente solicitó acceso a la cabina para confirmar si durante el trayecto se había registrado algún fenómeno luminoso, alteración espacio-temporal o manifestación de naturaleza divina asociada con los pasajeros entrevistados."

No, por supuesto que no.

Pasó la página.

Quote
Anexo E
Declaración del copiloto:
"La agente preguntó si considerábamos posible que un nacimiento de naturaleza potencialmente mesiánica pudiera alterar la estabilidad aerodinámica de una aeronave."

"Respondimos negativamente."

"La agente preguntó si estábamos completamente seguros."

Elías cerró los ojos. Volvió a abrirlos. Todavía quedaba otra página. Aquello jamás era una buena señal.

[
Quote
i]Anexo F
Memorándum interno
Asunto: Restricciones de acceso a cabinas de aeronaves.
A raíz del incidente descrito en el presente expediente, se determina que la agente Wye no deberá volver a acceder a la cabina de mando de ninguna aeronave con fines de investigación, recopilación de testimonios o clasificación de fenómenos sobrenaturales.[/i]

Elías sintió que el dolor de cabeza regresaba con renovado entusiasmo.

Debajo aparecía una nota adicional.

Quote
La presente restricción incluye vuelos comerciales, militares, privados, experimentales y cualquier otro medio aéreo tripulado.

Hubo un largo silencio dentro de la oficina hasta que Elías levantó lentamente la vista del documento.

—¿Qué hizo exactamente para que tuvieran que especificar todos los tipos de aeronave?

Somnium guardó silencio unos segundos y respondió con absoluta serenidad.

—Preguntó.

Elías volvió a bajar la vista.

Todavía había otra nota.

Quote
Addendum 3. La restricción anterior se extiende a simuladores de vuelo, visitas guiadas a instalaciones aeroportuarias y museos de aviación.

Elías dejó caer la carpeta sobre el escritorio.

—Voy a pedir vacaciones.
—No tienes días acumulados.
—Entonces voy a pedir la prisión.

Somnium tardó apenas un segundo en responder.

—Llevo diciéndolo desde que aceptaste este trabajo.
ʎɐpoʇ ǝƃɐd ʍǝu ɐ ƃuıuɹnʇ


Haruhin

Aaaaaaaa



SIDE STORY #02


Tras darse el tiempo para hacer lo que el superior Fujieda le había indicado, Fidelio se dispuso a tomarse un descanso en el área común de la U.I.C.

Mirando el reloj digital en la pared, pudo calcular los intervalos de ingreso y salida de los equipos de campo que para esa jornada se encontraban en movimiento. Mientras el trío menos favorito de rubios yacía en pleno viaje a su destino por Europa, por el otro lado unidades con mayor antigüedad hacían su regreso a la base, incluidos entre ellos su hermano Basilio.

Se pidió un café y tomó asiento en una de las mesas disponibles, revisando su móvil de vez en cuando con aburrimiento. No es que fuera alguien poco sociable, pero resultaba que su ceño fruncido y su mal carácter no invitaba a otros a querer aproximarse a hacerle conversación. Aunque esa era cosa con la que tampoco se iba a sentir ofendido. Trabajo era trabajo y no estaba allí con la intención de ponerse a hacer amigos-

–¡Del, ahí estás! – La voz familia de Basilio pronto inundó el casino. Fue casi de manera instantánea con un par de zancadas hasta la mesa donde su hermano mayor estaba sentado. Fidelio olvidó el interés en su teléfono casi instantáneamente, nada más para hacerle un escaneo visual rápido a su familiar, cerciorándose de que no tuviera algún tipo de lesión grave y visible que implicara llevarlo directamente al departamento médico con el doctor Murase.

–Ah, ¿pero qué te dije de que primero hicieras tu reporte antes de venir directo aquí, idiota?– Salió de su boca casi por inercia y con su habitual ceño fruncido. Basilio pasó olímpicamente de su disgusto se sentó frente a él, contento.

–Sí, sí. Me reportaré luego, pero primero quería saber como estabas. Llevo varios días afuera y la señal no me acompañaba para hacer una llamada. ¿Cómo han estado las cosas aquí dentro, Del?–

–Todo el mundo está ocupado como siempre. No hasta hace mucho terminé mi turno. Estuve hasta tarde perdiendo el tiempo con una anomalía que no quería cooperar en su ingreso. –

Basilio arqueó las cejas preocupado. Eso directamente suponía trabajo pesado para su hermano mayor y sabiendo lo sumamente exigente que era consigo mismo, significaba que Fidelio no lo había estado pasando muy bien.

–Lamento oír eso. Pero espero que fuera de ese evento tus días hubieran estado más tranquilos. –

Fidelio suspiró y se puso de pie sin decir palabra. Basilio alarmado pensó en que su hermano le estaba ignorando, pero al final resultó que solamente había ido a la barra del casino a pedir una ración de almuerzo.

–¿…Tenías hambre, Del? –

–No es para mí. – Con una mueca, deslizó la comida hacia el lado de su torpe hermano. Una guarnición tibia con algo de beber y una manzana. –Tú eres el que ahora mismo lo necesita más que yo. Debes venir cansado–

– Oh. – El menor de los Magnus era bastante más distraído e ingenuo, así que fue una grata sorpresa tener la bandeja cerca de su cara. –Gracias hermano, ¡nunca se te escapa nada! –

Siempre había sido igual desde que tenía uso de razón. Fidelio estaba ahí para cuidar la espalda del otro. No importaba lo cansado o mal humorado que estuviera por el exceso de trabajo. El bienestar de Basilio siempre terminaría siendo una de sus prioridades. Era lo único que le quedaba en la vida, lo único por lo que valía la pena seguir esforzándose para seguir en pie.

–Me puedes dar los detalles luego. Pero imagino que tu salida de campo debió ser exitosa, ¿no? –

–Mm, todo en orden. No diré que fue pan comido peeeeero, pudimos manejarlo. Enviamos la reliquia directamente con el equipo de investigación, así que ya debe estar en sus manos– Basilio sonrió orgulloso mientras mordía su manzana del postre.

–Reliquia, huh. La colección de objetos raros sigue creciendo en este lugar. – No iba a preguntar detalles de lo que supuestamente habrían ido a recoger, no iba a meter la nariz en lo que no le incumbía. –Como sea, no vuelvas a omitir detalles importantes en el informe. Si lo revisan y encuentran inconsistencias en el procedimiento te volverán a llamar la atención–

 –Es que justo esa es la parte tediosa. No se me da bien ir y poner con lujo de detalles todo lo que hicimos. –
Fidelio suspiró. Por supuesto que iba a recibir una respuesta como esa.

–Intenta hacer un esfuerzo y no lo rellenes con dibujos ridículos que luego no se entienden. –

–Mi esquema era perfectamente entendible la otra vez, hasta le puse secciones con distinto color. –

 –Ajá. Y  el superior Fujieda no pensó lo mismo esa vez. –

Hubo un silencio únicamente interrumpido por los labios de Fidelio dándole un sorbo a su café.

–No me regañes, Del. Me esforzaré y lo revisaré con cuidado esta vez. –

–Si algo te cuesta mucho, házmelo saber. Puedo darle una revisada antes de que lo envíes. Sé que te apena pedirle esa ayuda a tus colegas. –

Basilio carraspeó y se puso de pie con la bandeja del casino en sus manos. Su hermano mayor lo siguió evidentemente con la mirada.

–Mejor voy a cambiarme y empiezo a adelantar eso. Tal vez me quede mejor si es que no lo dejo para última hora. –

–Tú lo dijiste, no yo. – Fidelio se rió por lo bajo. Con ese intercambio breve de palabras ya podía quedarse tranquilo. Su hermano no abandonaría las instalaciones con su grupo hasta nuevo aviso.



MAIN STORY: #05




El viaje había sido relativamente tranquilo. Si dejaba de lado lo apretado que había estado en su asiento durante las horas de vuelo y que no había logrado pegar un ojo durante la noche.

La parte buena es que al fin estaban en tierra otra vez, sanos y salvos. La parte mala es que debían todavía movilizarse hasta su hospedaje.

–Se supone que la señal aquí debería funcionar pero… mi teléfono está muerto. – Dijo Vane al mirar con lástima que la cobertura a las afueras del aeropuerto era inexistente. Nada que ver en comparación a la red que sí les estaba funcionando al interior del recinto.

–Llegamos a buena hora. ¿No? Hay tiempo para conocer un poco por aquí. – Flat se estiró un poco. Parecía haber descansado mejor que él en los asientos del avión.

–Eso creo. –

Acordaron en reagruparse ahí mismo fuera del aeropuerto en dos horas, lo que les daba tiempo para turistear por los alrededores y volver antes de que oscureciera. Nadie estaba ahí para juzgarles por usar sabiamente su tiempo libre antes de ponerse a trabajar así que, ¿cuál era el problema?
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