Author Topic: #prompts4everyone ☆ ronda #cuatro  (Read 3494 times)


Deidara

#prompts4everyone ☆ ronda #cuatro
« Topic Start: October 03, 2014, 08:00:24 AM »


Hoy lo dejo un poco antes que tengo clase en un rato -3- creo que ya todas sabemos el funcionamiento de la actividad así que voy a dejar los prompts sin más, sólo recordar que el stop será a las 11pm el próximo miércoles, como hasta ahora.

También otro recordatorio... vamos a hacer la actividad agradable para todas y sin problemas, así que intentemos mantenernos en el límite de 1000 palabras.

Quote
- Tus personajes son ancianos y viven juntos en un asilo.
- Personajes de tu lista (y/o invitados) en los Juegos del Hambre.
- Tu bishojo es la secretaria de Personaje X.
- Tus personajes se van de botellón.
- Volvemos a Hanasaki... aka HiME AU. Un flash back, una escena que siempre quisiste escribir...
- Personaje A y B son mejores amigos, pero uno de ellos está enamorado del otro
- Partida de Mario Kart.
- Dos de tus personajes tienen que casarse por un matrimonio arreglado. Arranged Marriage AU.


Kora

Re: #prompts4everyone ☆ ronda #cuatro
« Reply #1: October 05, 2014, 02:36:20 PM »
Así como los niños van a jugar para hacerse daño, yo escribo de mis OTPs para hacerme daño también.

es broma mi JOTP tiene final feliz en todos los universos aunque no lo escriba



Personaje A y B son mejores amigos, pero uno de ellos está enamorado del otro.
Johnny + Gyro

A Johnny le sonaba haber oído aquello de que no era más grande quien más espacio llena, sino quien mayor vacío deja cuando se va. También recordaba que le había parecido una chorrada de escribirse en la agenda del instituto. Pero en aquellos momentos, el apartamento era demasiado grande para él, demasiado silencioso.

Hacía dos semanas que Gyro se había marchado a Italia para terminar el proyecto de carrera, y empezaba a preocuparse por la manera en que lo estaba echando de menos. Cada vez que recordaba uno de sus chistes sentía como sus labios se curvaban en una sonrisa al mismo tiempo que le picaban los ojos por las lágrimas.

Quería pensar que sólo era que aquellas afrentas a la comedia harían llorar a cualquiera, pero conforme pasaban los días, le costaba más engañarse.

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Le dolía la espalda. Era inevitable, una de las infinitas desventajas del daño en su columna vertebral tras el accidente. Una cuestión aleatoria, sin poder predecir cuándo llegaría el dolor ni cuándo se iría, y lo único que podía hacer al respecto era tratar de aliviarlo, cruzando los dedos para que la próxima vez quedara bien lejos.

Como orgulloso estudiante de Medicina, Gyro le sugirió probar con un masaje para relajar los músculos de la espalda. No solucionaría el problema principal, pero al menos calmaría el dolor, y Johnny aceptó. Desde entonces, cada vez que se presentaba la oportunidad, Gyro se sentaba tras él para darle un masaje mientras le contaba animadamente qué había hecho aquel día o hacía un juego de palabras.

El cojín de calor y los antiinflamatorios no eran una mala alternativa, aunque Johnny sabía que aquellas manos suaves en su espalda hubieran sido mucho mejor. Sólo se permitió imaginarlas en su espalda, tan sólo allí.

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Gyro era un buen amigo, el mejor amigo que cualquier persona pudiera desear. Incluso estando en otro continente se preocupaba por él, buscando huecos para saber de él cuando apenas tendría tiempo para dormir o comer entre las prácticas y su tesis. Chatear por Facebook, enviarle Snapchats o si tenía suerte, incluso hablar con él por Skype.

El mayor obstáculo era la diferencia de zonas horarias, aunque a Johnny le venía bien: cuando era mañana para él, estaba anocheciendo en Italia, y el día se le hacía más llevadero si hablaba con Gyro antes de empezarlo o tenía varias notificaciones en el móvil al despertarse.

Por ello le extrañó que el teléfono sonara a las siete de la tarde. Había hecho el cálculo tantas veces que supo enseguida que serían las cuatro de la madrugada para Gyro.

- ¿Gyro…? - No era el mejor tono para responder, pero era extraño. Si quería hablar con él, sería más fácil por internet… y mucho más barato. - ¿Gyro, pasa algo?
- Jooohnny…

Estaba borracho, alargando su nombre hasta hacerlo casi ininteligible.

- Ya veo lo que estás estudian- ¿qué?

Gyro le respondió en italiano, empezando una retahíla incomprensible por mucho que Johnny insistiera en que hablara en inglés, Tendría que ir borrachísimo, ya que aunque Johnny entendiera un poco del idioma, no lograba reconocer ninguna de las palabras y el ruido de fondo no ayudaba para nada.

Probablemente ni se daría cuenta si le colgaba, y aun así Johnny simplemente se acomodó en el sofá, manteniendo el teléfono en su oído, simplemente escuchando la voz de Gyro divagar hasta que un repentino pitido le indicó que la llamada había terminado. Se quedó mirando la pantalla del móvil, pero al ver que no volvía a sonar, siguió ordenando la casa.

Dos días después, le preguntó a Gyro por Facebook por la llamada, y éste juró que no se acordaba de nada de lo que había pasado esa noche, ni qué podía significar “maymanche” o “osognodete”.

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Seis meses después, Johnny volvía al aeropuerto. El corazón le latía tan fuerte que casi le dolía, y tenía que controlarse para no destrozar el osito de peluche que había comprado un par de semanas antes para aquel día. Un retraso de hora y media hizo aún más agónica la espera, pero Johnny se quedó su sitio. Con una media sonrisa, recordó que Gyro decía que al menos siempre tendría un asiento reservado para él,

Todas las dudas que había tenido durante medio año se despejaron cuando vio la figura de su mejor amigo entre la multitud, y trató de contenerse, sonriendo mientras hacía que el osito moviera el brazo en saludo, pero sin mucho más resultado que conseguir que sólo le cayeran un par de lágrimas.

Las maletas que Gyro llevaba cayeron al suelo cuando apenas se había acercado, evitando a Johnny tener qué pensar qué iba a decir cuando se inclinó para rodearlo con los brazos, apretándolo contra sí en un fuerte abrazo que fue correspondido inmediatamente.

- Te he echado de menos, Johnny. - Murmuró Gyro, cerca de su oído, y Johnny hundió los dedos en su espalda. - No sabes las ganas que tenía de volver a casa.

Johnny ahogó un suspiro, hundiendo la mejilla contra el cuello de Gyro. El pelo largo le hacía cosquillas en la nariz, pero no quería moverse. Apretó los labios, guardándose los sollozos, y simplemente se regocijó en la cálida presencia del otro, consolándole e hiriéndole al mismo tiempo.

Finalmente tuvo que soltarlo, apartándose unas lágrimas traicioneras con el dorso de la mano. Gyro aún seguía inclinado frente a él, con una sonrisa.

- ¿Esto es para mí? - Gyro cogió el osito de su regazo, haciendo temblar a Johnny cuando sus manos se rozaron, que sólo pudo asentir. - Gracias.

Como si no tuviera suficientes dificultades para recuperar la compostura, Gyro sujetó sus mejillas con sus suaves manos, y besó su frente antes de levantarse.

- Yo también te he traído cosas, que conste. - Le sonrió ampliamente, volviendo a por su equipaje.

Qué tonto era, pensó Johnny mientras lo veía recoger las maletas. Con que volviera era más que suficiente.
« Last Edit: October 05, 2014, 02:47:42 PM by Kora »


Sayi

Re: #prompts4everyone ☆ ronda #cuatro
« Reply #2: October 05, 2014, 11:12:48 PM »
Creo que es el último prompt que podré hacer en esta activi :C quería colgar un segundo pero me ha agarrado la enfermedad en el poco tiempo que me queda ;_;

Tomando este prompt, hay solo hay una cosa que quiero escribir y fue idea de Dori ;D

Quote from: Ronda 04 - Quote 1
Volvemos a Hanasaki... aka HiME AU. Un flash back, una escena que siempre quisiste escribir...



Sonaron las doce campanadas del reloj, y los pasillos de la universidad volvieron a llenarse de estudiantes. Entre alumnos movilizándose hacia su próxima hora y otros dando por terminadas sus labores universitarias, una pareja caminaba a toda prisa, abriéndose paso entre la muchedumbre.

“¡No puedo llegar tarde de nuevo!” se quejaba Taikoubou. El joven tiraba de una relajada Sayi, quien estaba más ocupada en mensajear en su teléfono que seguirle el paso.
“Sui y Dori también salieron de sus clases, así que supongo almorzaré con ellas mientras espero a que salgas” le contó la pelirrosa, mientras Taikoubou esquivaba a duras penas a un conserje despistado “¡Gah!... Honestamente Bou, no entiendo porqué tuviste que programar tu clase de Introducción a los Estudios Médicos tan lejos de nuestra facultad”
“NO. HABIA. OTRO. HORARIO” respondió el peligris. Entonces llegaron a una esquina y el joven dejó a la pelirrosa a su suerte “Hasta aquí te acompaño kthx bye”
“¡Bye Bou! ¡No te olvides de restregarles que tu eres el del hospital~!”

Sayi observó a su novio desaparecer antes de caminar en la dirección contraria.

La pelirrosa revisó su teléfono una vez más y leyó que Isumi había anunciado que tenía la tarde libre también. Entonces guardo su móvil y se dispuso a decidir qué pediría para almorzar en compañía de sus amigas exHiMES.



Habían pasado tres años desde el último enfrentamiento Hanasaki versus Rizembool, y si bien el resultado de la ‘batalla final’ no había sido aclarado del todo, ese combate había señalado el final de la rivalidad entre las dos escuelas. Tanto HiMES como Rebels cesaron el ataque, perdieron sus poderes, y se asentaron en una rutina estudiantil.

Eventualmente las HiMES se graduaron del instituto, se fueron a estudiar al extranjero, a estudiar en otras universidades, o bien a seguir sus propios proyectos. Varias, sin embargo, habían aprovechado la ‘beca vitalicia’ que cierta directora les había otorgado por los servicios de sangre, sudor y lágrimas que le habían brindado a su ex escuela.

Hanasaki University había sido una alternativa fácil de aprovechar para varias exHiMES. Era un ambiente tranquilo, donde podían convivir en paz a la vez que terminaban sus estudios superiores.

“Es lo mínimo que nos pudieron ofrecer, si me preguntan~desu” aseveró Suiseiseki. La castaña le dio un mordisco a su hamburguesa antes de continuar “Aunque yo sigo esperando mi Rolex con dedicatoria~desu”

En una mesa de la cafetería, Suiseiseki X, Deidara Genbaku, Isumi Kanzaki y Sayi Mio rememoraban tiempos HiME mientras degustaban de sus almuerzos. Era imposible no recaer en esas épocas —después de todo así se habían conocido, en el inocente juego de pelota organizado por Miranda Lot.
No obstante, algo que el tiempo había devaluado era su presencia en la universidad. En tiempos donde tenían que estar a la expectativa de los ataques de sus Rebels, era imposible negar cierta ~popularidad~ que venía con el trabajo. En cambio ahora…

“Un freshman se me adelantó en la cola, ¡que clase de…! Igualado…” mascullaba Sayi, mientras veía a la gente transitar a su alrededor “¿Recuerdan cuando éramos populares?”
Deidara negó con la cabeza “Era molesto, si te soy sincera” a la pelirroja poco le importaba ello. Después de todo –echando a un lado lo de ‘popularidad’- su fama como sexy chica ruda solo había crecido con el pasar de los años.
“Yo extraño que me guardaran los últimos postres en la cafetería del instituto~desu” recordó Suiseiseki “En especial los días de crepes~desu”
“Eh ¿éramos populares?” preguntó Isumi, y sus tres amigas se giraron hacia ella “Bueno, yo nunca me di cuenta…”
“Si cierto Rebel te agarra a golpes más de una vez en frente de toda la escuela, a lo panelista de señorita Laura, es inevitable que te hagas conocida de cierta manera~desu” explicó Sui tranquilamente “Sobretodo si casi se apoderan de la ciudad~desu, o interrumpen el viaje de promoción~desu, o si casi destruyen la escuela~desu…”
“Lo que si se me hace curioso es que varias sigamos estudiando juntas como si nada” agregó Sayi “¿Creen que terminaremos trabajando en un mismo lugar?”
Deidara agitó su jugo con la pajilla “A menos que Miranda cree una empresa donde mezclar una antropóloga, una criminalista, una artista y una cantante…”
“Cantante ~slash~ baterista” corrigió Isumi
“…Como sea” continuó Deidara “Veo muy poco probable que sigamos viéndonos las caras después de la universidad”
“¡Deberíamos armar liga de la justicia de Miranda!~desu” cantó Suiseiseki “…Si tan solo nos devolvieran nuestros poderes >_>~desu”
“Eso si que se extraña” asintió la pelirrosa “Habían ciertas cosas para lo que nos eran—”

Una explosión ensordeció el ambiente, y lo que le siguió fueron los pasos apurados y los gritos asustados. La cafeteria estaba intacta salvo por unos vidrios rotos, pero todas las mesas habían sido desocupadas salvo por aquella donde estaban sentadas las cuatro exHiMES.

Las jovenes intercambiaron miradas, y bastó ello para llegar a un mismo veredicto…  y era que toda esa conmoción les era familiar, muy familiar.

Un segundo estallido hizo que Deidara se pusiera de pie y caminara fuera de la ya-vacía cafetería. Isumi, Suiseiseki y Sayi le siguieron el paso.

Afuera había una nube de polvo que les imposibilitaba ver en dirección a la explosión. De esta nube solo emergía el estudiantes, huyendo despavoridos de lo que sea estuviese ocurriendo más allá.

“No puede ser” Isumi dijo en voz alta lo que todas estaban pensando “Es que no puede ser”
“No, no y no… ¡NO~DESU!” Suiseiseki se jaló de los cabellos.
“D-debe tratarse de una… ¿broma?” dijo Sayi, pero había algo que se sentía muy, muy mal en todo ello.
Deidara chasqueó la lengua “Pues menuda broma sería esta… esperen a que le ponga las manos encima a…”

En ese momento, un joven entre la procesión de estudiantes se detuvo frente a ellas. Lo reconocieron, pues se había graduado del instituto juntos.

Y fue este estudiante quien les devolvió una sensación que juraban perdida mucho tiempo atrás.

“Son Rebels… ¡y dicen que han regresado!”
« Last Edit: October 05, 2014, 11:17:52 PM by Sayi »

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Oh, dream maker, you heart breaker
Wherever you're goin', I'm goin' your way


Neko

Re: #prompts4everyone ☆ ronda #cuatro
« Reply #3: October 07, 2014, 01:15:33 PM »
Y este prompt va dedicado a Airin y es como una continuación del fic que le hice de soulmates en navidad <3 Sé que se queda en lo más interesante xD pero nos reímos un rato por lo menos. Quien sabe, igual te hago el smut otro día. Kekekekeke. Gracias mil por dejarme a tus nenes en este y otros prompts :3




Dos de tus personajes tienen que casarse por un matrimonio arreglado. Arranged Marriage AU

La boda
Fíli & Niri

Airín se dejó caer en una silla abandonada con un suspiro. Cruzó una pierna encima de la otra y agarró la jarra con las dos manos, bebiéndose una tercera parte de un trago, hasta que una voz le asustó, haciendo que casi se atragantara.

—¿Has visto a la novia? —preguntó uno de los primos de su marido.

Airín se pasó el dorso de la mano por la barbilla, alejando el hidromiel goteante de su vestido.

—¿Qué? —preguntó mientras sacaba un pañuelo de dentro de la manga y se limpiaba bien.

—La novia, ya sabes, tu cuñada.

Airín dejó la jarra en la mesa y rodó los ojos.

—Ya sé quien es la novia y no, no la he visto.

De hecho, Airín había buscado a la chica durante los últimos veinte minutos para devolverle el gesto que tuvo ella en su propia boda y asegurarse de que no bebiera demasiado.
El grupo de hombres jóvenes se alejó, aún en busca de la novia, probablemente para encamarla.

Airín suspiró. Seguro que Anir no se lo tomaba bien. La pelirroja miró la jarra de hidromiel y se frotó el paladar con la lengua.

—Tal vez, algo de vino… —murmuró, mirando hacia abajo, donde previamente había depositado dos botellas que había robado de la mesa de los novios.

Solo había una.

Miró hacia el otro lado de la silla y luego volvió a mirar la botella que tenía a su izquierda. Una manita que salía desde debajo de la mesa tanteaba el vidrio, buscando un buen asidero antes de meter la botella debajo del mantel.

—¿Pero qué?

Airín se dobló por la cintura, agarrando el mantel y levantándolo de golpe. La imagen de la novia sin su chaqueta y con la botella empinada le saludó desde debajo de la mesa.

—¡Baja eso! —siseó Anir una vez separó la botella de vino de sus labios sonrojados.

Airín bajó el mantel sólo para volverlo a subir.

—¿Qué demonios haces escondida en tu propia boda? ¡Sal de ahí abajo!

Anir dejó la botella a un lado y se echó hacia delante, aún engullida por su voluminosa falda. Agarró el mantel y tiró un poco de él.

—¡Es mi boda, si quiero estar escondida es mi maldito derecho!

Airín dejó ir la tela del mantel y se irguió en la silla, aún sentada. Se llevó una mano al pecho.

—Mahal… —suspiró antes de saltar en su asiento y chillar por un nuevo susto.

—¡Airín! —exclamó Kíli, su marido, agarrándole de los hombros— ¿Has visto a Anir?

La pelirroja estuvo a punto de mirar hacia la mesa, pero un golpe casi inperceptible en una de las patas de la silla le hizo tomar una decisión repentina e incalculada.

—¡No! No, que va… ¿habéis mirado en los jardines? Con lo que le gustan las flores a esta chica…

Kíli frunció el ceño, dándose cuenta de que algo no iba bien, pero lo dejó pasar.

—No… Pero es buena idea.

Airín se llevó una mano a la frente y agarró el colgante que pendía de su collar con la otra.

—Señor… —murmuró antes de levantar la cabeza y llamar a su marido— Kíli, amor. ¿Se puede saber por qué la buscas?

Kíli pareció pensarlo, pero no tardó en contestar con una sonrisa traviesa.

—Es la hora y le tengo que devolver a Fíli la que nos hizo en nuestra boda.

—¿Váis a encamarla? —preguntó con cara de pocos amigos.

—Nah, la pobre chica ya lo tiene mal con el marido que le ha tocado —rió Kíli, aunque todo el mundo sabía que tenía a su hermano mayor en un pedestal eso no le impedía meterse con él de vez en cuando—. Pero le daremos un sustito.

—Ve con cuidado —dijo como despedida, viendo al grupo que acompañaba a Kíli salir hacia los jardines y luego añadió hacia la mesa—. Yo me dejaría atrapar por Kíli, ya sabes que es buen chico. Y no deberías beber tanto.

—A mi me casan por compromiso, no con mi alma gemela, querida —bufó Anir desde su escondite—. Beberé todo lo que necesite.

Airín rodó los ojos.

—¿Entonces bebes para tomar valor o para no acordarte de esta noche mañana?

—La segunda —contestó Anir con seriedad.

En los seis meses que Anir llevaba viviendo en palacio con ellos, Airín había aprendido a ver que no siempre sentía lo que decía, así que simplemente se rió.


————

Fíli había sido uno de los últimos en retirarse del banquete, esperando a encontrar a su novia para llevarla sana y salva hasta sus habitaciones, pero la chica no había aparecido por ninguna parte después de que hubieran sacado los postres.

—Tal vez se ha escurrido hacia las habitaciones —había opinado Airín y Fíli lo había dado como una posibilidad.

Pero allí no estaba. Derrotado, Fíli se había empezado a desnudar, pensando que pasaría su noche de bodas a solas en una cama demasiado grande incluso para dos.

Le faltaba quitarse las botas y los pantalones cuando llamaron a la puerta. Fue a abrir sin muchas ganas y un bulto enorme de tela blanca y vaporosa fue lo primero que le saludó.
Cuando acabó de abrir la puerta se dio cuenta de que se trataba de su suegro con su ahora esposa acomodada en su hombro.

El hombre ya era lo suficientemente grande como para asustar y su usual ceño fruncido solía echar hacia atrás a cualquiera. Pero en esta ocasión sus facciones estaban teñidas de rojo por la bebida y una sonrisa socarrona completaba el cuadro.

—Muchacho, sabía que tendría que llevarte a mi hija hasta el altar, pero nadie me había dicho que tendría que llevártela hasta la cama.

El hombre se abrió paso en la habitación y Fíli se apartó de su camino. Antes de que su suegro dejara a Anir en la cama, Fíli se dio cuenta de que estaba despierta.

—Ya ha vomitado dos veces, así que no creo que lo vuelva a hacer.

—¿La pongo de lado, señor? —preguntó Fíli, poniendo sus manos detrás de su cuerpo y sacando pecho.

—Si el viaje no me ha matado es que no estoy tan borracha —rebatió Anir, levantando un brazo y dejándolo caer.

El padre de Anir se rió y le apartó un mechón de pelo de la cara a su hija, dándole un beso en la frente y deseándole buenas noches. Después dejó caer su mano sobre el hombro de Fíli.

—No hace falta, pero es una buena idea —apretó un poco sus dedos, en un gesto amistoso—. Me caes bien chico, serás un buen rey cuando venga tu hora.

—Gracias, señor.

El hombre no tardó en salir, cerrando la puerta despacito. La manilla de la puerta parecía pequeña entre sus dedos.
Fíli volvió a mirar hacia Anir una vez la puerta estuvo asegurada con pestillo y se paró a los pies de la cama. Aclaró la garganta antes de preguntar.

—¿Que lado de la cama prefieres?

Anir se removió un poco y estiró brazos y piernas.

—En medio.

Y Fíli suspiró antes de reír un poco. Ahora la cama no le parecía tan grande.
« Last Edit: October 07, 2014, 01:17:19 PM by Neko »


Shura

Re: #prompts4everyone ☆ ronda #cuatro
« Reply #4: October 07, 2014, 07:48:06 PM »
Uuu, es como que esto no cuadra: he tenido que redirigir el fic porque estos se me juntaban solicos... así que aunque me ha quedado forzado, al final ya estoy en la ronda 4  ;D pah tus morros Alba, ya se encargue Marta de animarte <3
Sorry but you are not allowed to view spoiler contents.

Que cabecera más bonica Sayi <3 jiasjiasjias gracias
Bueno, ya sabes que todas las cabeceras que haces son bonitas <3 <3 <3 tan azulita <3 me encanta.



 
Personaje A y B son mejores amigos, pero uno de ellos está enamorado del otro

Gyro // Johnny



Gyro suspiró largamente, haciendo de tripas corazón, y es que hay decisiones, las que se deciden con el corazón en vez de con la cabeza, son decisiones que crean abismos de dudas. Él había tomado la suya, y era el momento de ignorar esas voces deprimentes que le gritaban que se equivocaba. Era el momento de dar el paso más importante de su vida.

-Johnny… -había compartido habitación con el americano mientras terminaba su carrera de medicina, este miraba la lluvia por la ventana con el mentón apoyado en la palma de su mano, casi distraído y sin que Gyro supiera muy bien de si le estaba escuchando. Se había comportado así desde que le había dado el anunció de que regresaba a Italia.

-Johnny… he decidido rechazar el puesto de trabajo en Napoles.
Aquello sí que pareció llamar la atención de Johnny, apartando la mirada y observándole de manera estoica.
-He decidido seguir estudiando, hasta que salga una plaza en el hospital, el que más cercano quede de tí.

Había sido una decisión de última hora, incluso tenía su equipaje preparado, se sintió mucho mejor al decirlo, sonriendo incluso a Johnny, que arrugó la frente intentando comprender a qué se refería Gyro más allá de sus palabras.

Aquella cara de enfado, no era lo que Gyro hubiera esperado, o mejor dicho, deseado… ¿tanto era pedirle una sonrisa por la noticia?
-¿Por qué lo haces, Gyro?
-Vaya, pensaba que lo había dejado bastante claro, -puso los ojos en blanco, hablando como si se estuviera conteniendo para no enfadarse-, a ver si nos limpiamos mejor los oídos: quiero quedarme a tu lado, Johnny.

Ya esta, ya lo había dicho. No es lo que Gyro llamaría una confesión, pero había sido arrancar esas palabras de algo que estaba muy dentro de él, un deseo inconfesable que siempre le llevaba a pensar en su Johnny. Renunciar a todo por él, renunciar incluso a su dignidad por una palabra… Gyro estaba completamente en sus manos.

Para Johnny hubiera sido fácil dejarse llevar por las palabras de Gyro, hubiera sido más fácil creerle que ponerse a la defensiva. Pero el férreo control de sus emociones, le sirvió de escudo una vez más; como si los sentimientos de Gyro fuesen un arma que pudiera destrozarlo.
-¿Estás de broma?

Gyro se mordió el labio, contrayendo el rostro por el dolor, girando la cara un instante después para no tener que pasar la vergüenza de que le vieran. Era la peor respuesta que esperaba, rebajar sus sentimientos a la altura del polvo.
-No… no bromeaba, Johnny.
El americano estaba conmocionado por la reacción de su amigo, estirando la mano para tocarle el hombro, llamando su atención para que girase y lo mirara.
-Oye Gyro… puedes contarme lo que sea.
-¿Tú no te enteras de nada, verdad Johnny? -Se sacudió apartando su mano. Johnny no se lo tomó nada bien, volviendo a la defensiva.
-¿De qué tendría que enterarme?
Se hizo un silencio tenso entre ambos.
-Por favor, Johnny… no hagas que me humille más -Gyro se giró para observarle, pero contra más miraba a su Johnny, más clara tenía la respuesta que este iba a darle, y sin embargo, había llegado a un punto de no retorno, donde no podría huir sin contarle la verdad.
-No digas tonterías, Gyro, te humillas muy bien tu solito.
-Además de lisiado, eres retrasado… -apretó los dientes ahogando un gruñido enfadado-. ¿Para ti simplemente soy el que dice las tonterías?

Johnny le giró la cara, mirando de nuevo hacía la ventana, sin querer responder. Aquello era más de lo que Gyro podía soportar, la indiferencia por parte de Johnny, le hizo venirse abajo, ya no estaba ni enfadado, simplemente desesperado.
-Perdona Johnny… no quería reírme porque fueras en silla de ruedas, tienes razón, siempre digo tonterías -se sentó en el suelo, de rodillas a su lado, apoyando la cabeza contra su brazo mientras con los dedos le recorría el interior del antebrazo, siempre le habían dicho que tenía unas manos muy suaves, esperaba que aquel tacto delicado llegase hasta su Johnny y de algún modo le ayudase a perdonarle. 

-Se acabaron las bromas, ¿te parece bien, Johnny? Mira… yo… -le acarició la muñeca, colando sus dedos y entrelazandolos con los de la mano de este que no terminaba de corresponderle- yo te quiero, Johnny. No he podido marcharme porque me he dado cuenta de que no podría soportar estar lejos de ti.

Ya no podía decirlo más claro.
-Basta, Gyro… yo…
Gyro se lo había jugado a una carta, y aun así… seguía sabiendo que nada cambiaría la respuesta de Johnny.
Johnny jamás iba a ceder, era imposible que alguien le amase en su situación.
-Yo… no merezco que te rías así de mí. Basta.

El italiano sonrió, vacío, la esperanza lo había devorado, y cuando no quedó nada que la alimentase, le había dejado vacío.
-Johnny… ya no lo soporto más… si no me crees, si ahora no me crees, no tendré fuerzas para seguir a tu lado.
-Entonces vete -le soltó la mano, dedicando toda su atención a la lluvia al otro lado de la ventana. Pese a todo, todos sus sentidos estaban puestos en Gyro, le sintió levantarse silencioso, arrastrando su equipaje y cerrando la puerta despacio. Saliendo de su vida para siempre.

Sobre el alfeizar de la ventana, Johnny se cruzó de brazos hundiendo el rostro entre estos, terminando por llorar.
Sabía que Gyro iba en serio y… sabía que le correspondía. Pero, Johnny desde su accidente lo había sabido: nunca podría ser feliz, no se merecía ser feliz… ni arrastrar a nadie a esta infelicidad, y su Gyro, no se merecía a alguien como él.

Aunque se hicieran daño, lo mejor era estar solo.
« Last Edit: October 07, 2014, 08:02:24 PM by Shura »


Deidara

Re: #prompts4everyone ☆ ronda #cuatro
« Reply #5: October 09, 2014, 02:08:50 PM »
En el fic MMORPG, en uno de mis primeros capítulos, Deidara y Dean comentan que qué pasaría si ‘esto acabase convirtiéndose en los Juegos del Hambre’. Así que, después de ver este prompt… tuve que escribirlo.

En esta ronda quería escribir un montón de prompts y al final he acabado así ;_; /fails



- Personajes de tu lista (y/o invitados) en los Juegos del Hambre.

Deidara había bromeado en alguna que otra ocasión con Dean en qué sucedería si en algún momento, las reglas del GM cambiasen y la única forma de sobrevivir al juego y conseguir salir de aquel mundo fuese siendo el único superviviente, o tal vez alguno de los elegidos finales. No se esperaba que su comentario estúpido acabase volviéndose en algo real, y que su única manera de sobrevivir iba a ser acabando con la vida de sus compañeros.

El grupo había tratado de seguir unido tras el anuncio. El GM dio a conocer la noticia de cómo irían las cosas a partir de aquel momento hacía unas dos semanas. Su voz volvió a resonar por todos los países del mundo virtual de nuevo, como hubo sucedido aquel primer día en el que se quedaron atrapados, para informarles cuáles iban a ser las nuevas reglas. Sólo iba a haber un ganador, el único superviviente que quedase. No había límite de tiempo. Simplemente, esa única regla.

Tras el anuncio la locura se volvió a desatar, tal y como sucedió la primera vez… pero la locura, esta vez, duró durante mucho más tiempo. No podías confiar en nadie, dar la espalda a nadie. Cualquiera trataría de matarte. Deidara y el resto siguieron juntos durante la primera semana, pensando que juntos sería más fácil sobrevivir… hasta que se dieron cuenta que no podrían seguir así durante mucho tiempo. Uno iba a tener que acabar matando al otro tarde o temprano. Ema y Dave, fueron los primeros en desaparecer. Deidara pensaba que tal vez al ser los más débiles del equipo, creyeron que iban  a tener más oportunidades de morir en manos de Deidara, Dean o Castiel… Deidara lo agradeció. No hubiese querido tener que matarlos.

Los otros tres lograron seguir un día más juntos. El matrimonio de Dean y Castiel hacía que compartiesen vidas, por lo cual, Deidara no se imaginaba uno matando al otro… pero se hizo difícil que ellos confiaran en Deidara. Aquel mismo día acabaron matando a un grupo de soldiers, haciendo que el grupo acabase con bajos niveles de HP… momento oportuno para matarlos. Deidara les atacó, pillándoles desprevenidos, pero no pudo hacerlo. Tuvo que acabar huyendo, dejando atrás a un Dean y a un Castiel a punto de morir, que le llamaban a gritos. Probablemente para pedir explicaciones, tal vez intentar acabar con ella.

Había recibido mensajes de ellos, pidiéndole que volviera, que los tres podrían acabar siendo los últimos supervivientes, aguantar juntos hasta que el GM no tuviese más remedio que dejarles salir. Pero Deidara no sabía si podía confiar en ellos… no sabía si podía confiar en ella misma.

Deidara sabía que ya quedaban pocos supervivientes. Ella había conseguido llegar hasta casi el final… sabía que tendría que acabar con todos los que quedaban por delante.

En ese mismo instante, subida desde un árbol, tenía a Castiel y a Dean, a tiro perfecto… y aun así, todavía no sabía si podía hacerlo. ¿Cómo iba a poder matarlos, tras todo lo que habían compartido?


Neko

Re: #prompts4everyone ☆ ronda #cuatro
« Reply #6: October 09, 2014, 02:26:10 PM »
Tu bishojo es la secretaria de Personaje X.

Sugar Daddy
Tony Stark & Anir

Tony Stark no era muy conocido por su puntualidad, sobre todo con cosas que no le interesaban, pero sí que era conocido por no encontrarse en el lugar donde debería estar, sobre todo si tenía que ver con cosas que le aburrían.

Así que cuando Anir entró en el despacho de su jefe, mirando su tablet y hablando sobre las reuniones del día, no le extrañó ser bienvenida por el silencio. Pero igualmente le ofuscaba.
Levantó los dos brazos y los bajó, haciendo que la tablet chocara suavemente contra su muslo. Resopló mientras negaba con la cabeza y se llevó la mano a la oreja, poniendo frente a sus labios el micrófono que iba unido al auricular del teléfono.

—Tony Stark —dijo con retintín, activando la marcación automática.

La línea dio tono, gracias a dios, pero nadie respondió la llamada. Anir volvió a llamar, mascullando su nombre con algo de resquemor.

—¿Qué tal, preciosa? —saludó su jefe desde el otro lado de la línea.

—En tu despacho.

—Wow, ey, te he preguntando que tal, no donde estás —respondió Tony, sonando divertido en el teléfono.

—Donde tú deberías estar. ¿Qué ha sido esta vez? —Anir se había cruzado de brazos.

La chica se había sentado en el borde del escritorio y tenía las piernas cruzadas, descansando un poco sus pies de los tacones. La falda de lápiz de color gris se pegaba a sus muslos y la chaqueta a juego hacía parecer que tenía los hombros aún más crispados.

—He ido a dar una vuelta, ya sabes, refrescarme las ideas… Es lo que tienen las mentes creativas.

—Doy gracias a todos los dioses que conozco porque ya no seas el CEO de la compañía.

—Yo conozco a dos. ¿Yo cuento como dios o sólo como genio?

—Genio —suspiró Anir, quitándose las gafas y dejándolas encima de la mesa—. ¿Vas a presentarte en el despacho en algún momento cercano?

La secretaria se masajeó el puente de la nariz.

—Hmmm, no. No creo —Tony optó por la sinceridad esta vez, siempre le daba mejores resultados con esa chica—. Oye, he tenido una idea. ¿Por qué no vienes donde estoy yo y me traes unos donuts?

Anir echó la cabeza hacia atrás y gruñó frustrada.

—Soy tu secretaria, no tu chica de los recados.

—Vamos, princesa. Sé buena y seguro que papi te recompensa con algo que te va a gustar —el tono de Tony era más esperanzado que juguetón y Anir volvió a gruñir.

—Esto es acoso laboral —dijo Anir, antes de volver a ponerse las gafas y levantarse—. Dime donde estás, iré con tus malditos donuts.

—Y un café, ya sabes como me gusta.

Tony cortó la llamada y Anir miró a su alrededor, ubicando la cafetera que su jefe tenía en el despacho.

—Bueno, por lo menos me enteraré de donde se ha metido esta vez.

Anir no tardó mucho en tener preparado el café, moviéndose perfectamente con sus tacones aún teniendo que acceder a los armarios de abajo. Después tomó el ascensor para llegar hasta el garaje y mientras tanto llamó a una pequeña tienda de donuts que conocía para dejar su orden encargada.

Sus pasos resonaron creando ecos entre las paredes de hormigón del aparcamiento y Anir se puso las gafas de sol antes de apretar la llave de su coche. El camaro amarillo pitó un par de veces al desbloquearse los seguros de las puertas.

—Hola pequeño… —saludó Anir, pasando un dedito por la pintura antes de abrir la puerta y sentarse en el asiento— Vamos a darte un poco de marcha.

Anir se desabrochó un par de botones de la camisa y se quitó los zapatos para conducir descalza.

—¿JARVIS, estás ahí?

—Buenos días, señorita Anya Irina —saludó la inteligencia artificial—. La ubicación de Tony Stark está marcada en su GPS.

—Dame el parte del tráfico —dijo Anir después de encender el motor y cambiar de marcha—. Bumblebee y yo tenemos ganas de pisar a fondo.

Alteró la línea de sus labios hasta conseguir una sonrisita ladeada y dio marcha atrás antes de dar un volantazo y seguir hacia delante, directa hacia la puerta que se levantó en ese momento.

—Por supuesto, señorita.

Menos de diez minutos después, Anir había estacionado su camaro amarillo, tenía el termo con café en una mano y la caja de donuts en la otra y miraba a todas partes, en busca de Tony.
Un silbido le hizo mirar hacia arriba.

—¡Aquí, preciosa! —Iron Man, con el casco quitado, le saludaba desde una valla publicitaria.

—¿En serio? —preguntó Anir, con incredulidad en la voz.

Suspiró antes de entrar al edificio y averiguar como ir hasta allí arriba sin propulsores que le hicieran volar.
Estaba subiendo unas escalerillas agarrándose solo con una mano cuando gritó hacia su jefe.

—Más vale que valga la pena subir hasta ahí arriba y traerte tus malditos donuts, porque cualquier día de estos renuncio ¿Me oyes? ¡Renuncio!

Tony se rió, estirando una mano para ayudar a la chica a subir los últimos escalones sin matarse. Una vez estuvieron los dos sentados dentro de una O gigante, Anir desenroscó el termo y sirvió una taza para Tony.

—Gracias —dijo él.

Ella bebió directamente del termo.
Abrieron la caja de donuts y a Anir se le cayó un tacón al mover los pies. Los dos miraron como el zapato acababa de costado sobre la terraza debajo de ellos.

—De ahí ya no se cae, ¿no? —preguntó Anir.

—No, no creo, preciosa.

—Deja de llamarme así en el trabajo —se quejó ella, con la boca llena de donut.

—¿Princesa, mi amor? —continuó Tony antes de reír un poco— ¿Luz de mis ojos, perla de mi corazón?

—Tú no tienes corazón —replicó Anir después de tragar y antes de beber un poco más de café.

—Siento tener que sacarte de tu engaño. De hecho, sí que tengo un corazón.

—Sí, debajo de toda esa metralla —añadió Anir, haciendo cícurlos con un índice para señalar el arc reactor.

—Hija mía, me quitaron la metralla antes de que nacieras.

Tony levantó una ceja y vio como Anir refunfuñaba y estiró el brazo para deshacerle un poco el pelo.

—¡Papá! —se quejó ella, moviendo más los pies y el segundo tacón fue a hacerle compañía al primero.
« Last Edit: June 14, 2015, 02:27:12 PM by Neko »


Kora

Re: #prompts4everyone ☆ ronda #cuatro
« Reply #7: October 09, 2014, 03:11:04 PM »
pah tus morros Alba, ya se encargue Marta de animarte <3
Pero... pero... ;; como los niños en la playa, sólo vamos a hacernos daño.

El fic de las HiMEs fue una época salvaje... le he dado vueltas y había bastantes cosas que escribir. Al final gana esto que aunque ahora pienso en la idea en sí y miro a la cámara como en The Office fue uno de los puntos claves en Hanasaki AU así que...
y Mary Suada de gratis, que Ky vuelve a estar en alza.



Volvemos a Hanasaki... aka HiME AU. Un flash back, una escena que siempre quisiste escribir...

"Ky" + Kora

Sin hacer apenas ruido, la sombra se deslizó entre las cortinas, entrando a la habitación de la chica, quien ya estaba casi totalmente dormida sobre su cama. La observó antes de acercarse, permitiéndose regodearse en la vista por unos momentos. Estaba abrazada a la almohada, la sábana enrollada alrededor de su cuerpo, tapando hasta las piernas. Le llamaba la atención su claro cabello, largo y suelto casi se confundía con las sábanas de no ser por el brillo que los hacía resaltar.

No pudo contener la sonrisa de satisfacción. Aquella era Kora. Cuando estuvo a la altura del colchón, rozó su hombro suavemente, como un gato alargando la zarpa para atrapar un ratón. La chica pareció notar el contacto, pero sólo frunció el ceño en sueños. Estaba completamente indefensa. Podía hacerle tantas cosas si quisiera en aquel momento. Imaginar sus reacciones, los gritos y gemidos que dejaría ir era ya placentero en sí, aunque la auténtica diversión era preguntarse qué haría ‘él’ cuando se enterase al día siguiente. Cuando se enterase de lo que le habría hecho…

Sentado en el borde de la cama, levantó la vista hacia el espejo de mesa que tenía la chica sobre su escritorio. Su reflejo. ¿Suyo? Él y él. Ahora él estaba al mando.

Rió para sí mismo, y volvió a posar su mirada sobre la chica en la cama. Se inclinó hasta estar a milímetros de su rostro, sintiendo el suave respirar de la chica sobre su cara. Volvió a contener una risa. Seguro que ‘él’ no se habría atrevido nunca a acercarse tanto a ella. Le colocó un mechón tras la oreja, y dejó que sus dedos siguieran un camino desde debajo de la mandíbula hasta su ombligo, por encima de la camisa que usaba como pijama.

Conforme avanzaba, apretaba más, hasta que la chica despertó sobresaltada por el contacto. Inmediatamente, con la mano libre, le cubrió los labios suaves para evitar cualquier sonido indeseado al mismo tiempo que presionó contra su estómago, manteniéndola en el sitio. La chica parpadeó, para después abrir los ojos en sorpresa, y dejó de zarandearse, tan sorprendida como estaba para moverse. No, más bien la situación era tan irreal que simplemente creería que no podía estar pasando, una jugarreta de su mente en forma de pesadilla.

Al ver que Kora no oponía resistencia, el chico la soltó.

- ¿…Ky? – Murmuró Kora, en total asombro.

Sonrió en respuesta.

- ¿No te encuentras bien, verdad?    
- Me encuentro perfectamente. Gracias. – El chico alzó la mano del abdomen de Kora y la depositó sobre la de la chica. – Por fin nos vemos en persona.
- ¿Có… cómo? – Kora usó su mano libre para frotarse los ojos.  ¿Qué está pasando? ¿Ky?

Qué inocente que era. No tenía ni idea, y desvelarle el oscuro secreto se le anticipaba como abrir un regalo de Navidad.

- No soy Ky. Bueno, sí. En cierto modo… sí, soy él. – La chica fue a abrir la boca, pero él la selló con los dedos. – He venido para saludarte, mi querida Kora. No has sido la culpable pero… me has ayudado. Vuelvo a ver la luz del sol. Bueno, en este caso, de la luna.    
- N-no entiendo… no tiene gracia, Ky.

No estaba prestando tanta atención a sus palabras como a la manera en que se movían sus labios, hinchados y húmedos por el sueño, tan definidos que podría marcar la forma con sus dedos.

- Eres atractiva, Kora. Él nunca lo admitiría. ¿Qué habrá de malo en admitir la belleza en alguien? ¿Acaso…? – Se acercó aún más a ella, hasta rozar su oído. – ¿…es un pecado el deseo? No hay nada malo en querer ver… tocar… sentir… ¿De qué sirve restringir los instintos?    

Kora lo miró a los ojos, despertando de su trance, sacudiéndose la confusión. Finalmente detectó que algo iba mal, algo no encajaba, y se levantó de golpe, apartándose de él. Pero sólo rió en respuesta, no podría ir muy lejos. El juego había empezado, el momento que tanto esperaba. La siguió unos pasos, disfrutando con el hecho de que cada centímetro que se acercaba a ella la alteraba aún más.

- No sé que mierdas está pasando aquí, pero… – Acorralada contra la pared como estaba, tanteó, buscando algo. Probablemente su arma.
- ¿Pero qué? ¿Acaso vas a gritar? Oh, sería fantástico para tu reputación. Tú en ropa interior y con un hombre en tu habitación. ¿Qué dirá la gente del pobre Ky? – Avanzando de repente, la empujó hasta tenerla apoyada contra la puerta. – No te preocupes. No tengo planeado hacerte nada, si es lo que temes. La diversión se agotaría… demasiado pronto.

Bajó el rostro hasta depositar sus labios en el cuello desnudo de la chica, besando y succionando a pesar de que ésta empujara su cuerpo, resistiéndose sin darse cuenta de que sólo añadía más excitación a la escena. Pero pudo disfrutar de ello poco, un zumbido le atravesó la cabeza, y se separó bruscamente. Se llevó ambas manos a la cabeza, tratando de calmar aquel dolor punzante.

- Ugh…

Alzó la vista, apretando la mandíbula. El elemento de la HiME, la “oscuridad”... sabía de él, la había estudiado tanto tiempo como ésta había compartido con Ky, y sin embargo jamás habría pensado que podría llegar tan lejos. Con la mano extendida hacia él, Kora estaba sacándolo de su propio cuerpo, haciéndole sentir cada vez más débil.

- Nos… nos volveremos… a…

Lo último que pudo oír estando en control fue el sonido de sus rodillas dar con el suelo.

--

Entre gemidos, ‘Ky’ cayó al suelo. Aún jadeando en pánico, Kora dudó entre acercarse o salir a buscar ayuda, decidiendo arrodillarse al lado del chico, tentativamente. Éste había cerrado los ojos, y de no ser por la respiración que inflaba y desinflaba su pecho, parecería… muerto. Pero respiraba, y parecía gemir en sueños, como si estuviera librando alguna batalla.

Tragó saliva antes de atreverse siquiera a pronunciar su nombre.

- ¿Ky…?
« Last Edit: October 09, 2014, 03:48:25 PM by Kora »


Kora

Re: #prompts4everyone ☆ ronda #cuatro
« Reply #8: October 09, 2014, 03:46:48 PM »
Al final he pasado este prompt a PC. Los Juegos del Hambre ya no está tan de moda y me quedaré con las ganas de que mostraran más cosas de los ~~Profesionales~~ así que lo hago yo misma.



Personajes de tu lista (y/o invitados) en los Juegos del Hambre.
Lili + Klavier + Kate + Yuri

Aquella noche cenaron bien. El tributo del Distrito 8, Johnny, había tenido un gran apoyo por parte del público del Capitolio, con su trágico añadido de ser paralítico, algo que había usado en su favor. Pero los Profesionales simplemente lo habían dejado para más tarde, contra los cuatro no tendría ninguna posibilidad, y la espera había valido la pena: llevaba consigo una buena cantidad de raciones y medicina.

- ¿Quieres? – Yuri le tendió a Lili el muslo de un pato, y ésta asintió.
- Gracias.

Apenas se conocían, el único que vínculo que los unía era saberse los más fuertes y preparados de los Juegos. La chica se apartó el pelo largo y rubio antes de comer, con cuidado de no mancharse la boca con la grasa. Así eran los del Distrito 1: delicados y refinados como las joyas que fabricaban, y luego despiadados en la arena.

Kate siguió cocinando más carne, como la cazadora del grupo tenía derecho a organizar y controlar la comida. En aquel claro se estaba tranquilo, habían establecido su campamento en una de las áreas más seguras del desierto urbano que había elegido el Capitolio para aquella edición de los Juegos. Debía haber sido una de las zonas que no habían reparado tras la Rebelión, a juzgar por los cascotes y restos de metralla en las pocas paredes que quedaban en pie.

- ¿Os quedaríais en casa o vais a mudaros al Capitolio?

Uno de los patrocinadores de Klavier le había enviado una guitarra, para que siguiera en su rol tan encantador. Su música y aspecto hacía furor, y había sido uno de los favoritos desde el primer momento.

- Capitolio. – Respondió Lili inmediatamente. Aunque el Distrito 1 era lujoso, la ciudad le había deslumbrado.
- Yo me quedaré en casa. La Villa de los Ganadores está muy bien. – Kate pareció recordar algo a mitad de frase, torciendo los labios. – Creo… creo que no podría estar sola mucho tiempo. Echo de menos a mis padres.

¿Cuántos fans habría ganado con aquella supuesta muestra de debilidad? El Capitolio se dejaba llevar tan fácilmente por un personaje sentimental, aunque su empatía terminaba allí: una vez muriera, sería olvidado antes de que el siguiente anuncio de publicidad apareciera.

- Yo me lo pensaré entonces. – Admitió Yuri, encogiéndose de hombros. – He venido a ganar.

Como todos ellos. Una vez terminado su entrenamiento, esforzándose en ser los guerreros más fuertes, más hábiles, más resistentes… acudir a los Juegos era un honor, y se reconocían entre ellos. Los cuatro habían sobrevivido juntos, y sumaban el número más alto de tributos eliminados. El resto huía de ellos, algunos con más suerte que otros.

Y una vez sólo quedaran ellos cuatro….

- Yo me quedaré en el Capitolio. – Concluyó Klavier, tocando unas notas sueltas.

Era algo extraño y disonante visto desde fuera, la naturalidad con la que hablaban y se relacionaban, sin olvidar en ningún momento que llegaría el punto en que tendrían que luchar entre ellos hasta que sólo uno de ellos quedara en pie. Pero era una calma cómoda, una tranquilidad que era mejor disfrutar mientras durara, y que se rompió por unos momentos cuando un cañón retumbó en la distancia. El silencio se hizo entre ellos.

- ¿Cuántos quedan? – Preguntó Lili.
- Cuatro. – Kate no había alzado la vista, aunque tenía el ceño fruncido. – Kora y Ky del distrito siete, Asami del distrito tres, Fugo del distrito cinco. – Hasta ahora.

Sabían sus nombres, y reconocerían sus caras, pero no sentirían demasiada lástima si tenían que eliminarlos ellos personalmente. Era esencial si querían sobrevivir.

- Uno de ellos… ya no está. – Klavier tocó unas notas más, un requiem para el caído. – Veremos quien ha sido luego.

El panel anunciaría en unas horas los caídos, iluminando el cielo oscuro con los rostros de los jóvenes que habían muerto aquel día. Quedaban tres. Tres tributos más tendrían que morir hasta que se librara la batalla final entre ellos.

Por aquella noche, sencillamente, comieron ración extra y disfrutaron de la música.
« Last Edit: October 09, 2014, 03:48:55 PM by Kora »


Deidara

Re: #prompts4everyone ☆ ronda #cuatro
« Reply #9: October 10, 2014, 12:47:39 PM »
~CERRADO~