Bishoujo Team

Proyectos => HiMEverse => Topic started by: Sayi on March 01, 2015, 07:56:40 PM

Title: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Sayi on March 01, 2015, 07:56:40 PM
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______Bienvenidas sean HiMEs, HiME-prospects y gheis de todas partes a HiME Wars Episode V: Rizembool Strikes Back, el tema principal del College HiMEs fic.

En este post vendrán cosas gheis que se nos ocurran luego, pero como primero hay que cocinar antes de poner la mesa...

¡A sus marcas, intro, write!

Agradecimiento especial a Allen por el fabuloso header <3
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Sayi on March 01, 2015, 08:01:26 PM
Himeverse - Prólogo
Three years later, in a university far far away...

El papel se arrugaba entre sus dedos. La noticia reverberaba en su cabeza, y con su mano libre tanteó el aire hasta apoyarse en su escritorio.

No quería aceptarlo, pero el ultimatum encogiéndose en su puño era el punto al final de una inevitabilidad: La manifestación de una discordia que había permanecido escondida, pero latente, pese a los sacrificios hechos para terminar una guerra sin sentido. 

Miranda Lot tensó su expresión y miró alrededor de su espaciosa oficina. En medio de muebles y documentos había varias fotos colgadas en la pared, pertenecientes a estudiantes de Hanasaki tan solo tres años atrás. Algunas de las jóvenes seguían presentes y otras se habían marchado, pero por la inminente situación, no había más remedio que contactar a quienes aún podían regresar.

La directora no veía otra salida. Supo que el reencuentro sería agridulce, y que habría la necesidad de arrastrar a nuevas jóvenes al peligro que había acechado a Hanasaki durante toda su existencia.

Buscando reafirmar su decisión, Miranda tomó una prolongada bocanada de aire.

"Espero que me perdonen, HiMEs"

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En el momento en que venimos al mundo se marca nuestro destino.
Y continuaremos creciendo mientras seamos persistentes en la búsqueda de este.

Nuestro destino...

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Sin duda esta podía considerarse una de las ideas más estúpidas que había tenido en toda su vida. Pero no había vuelta atrás, ¿No es así?

Podía ver el sitio donde estudiaría (si es que podría llamarse siquiera a lo que haría cuando se hubiese adaptado al lugar) y no le parecía nada encantadora la idea. Sí, bueno, los edificios parecían llamativos y había un algo que los hacía ligeramente particulares, quizá el hecho de ser una institución realmente planificada hasta cierto punto. Nuevamente "no hay vuelta atrás", pensó.

Lo único que quedaba era seguir adelante y ver qué podría sacar de provecho de tan poco prometedora experiencia.

¿Posiblemente la muerte?

La idea pasó fugaz por su cabeza y no dudo en considerar que el destino era tan caprichoso como un manga. La trágica historia de un héroe (en su caso heroína pero bueno) que se vería envuelto en una maraña de misterios que desencadenarían en un plan para salvar al mundo y donde su sacrificio podría ser la única forma para llegar a dicho fin. ¿O quizá sería del tipo asesinato misterioso? No, lo que había ocurrido después de esa prueba no parecía encajar con ese tipo de trama.

"Ahhh...",suspiró resignada. La última vez que vio algo parecido, era con dos personajes de un videojuego. Un clásico cliché, elemento producto de una muy bien trabajada (y poco relacionada) mercadotecnia, le hizo comprarlo y aceptar que el final  había sido la recompensa después de un mal habido desarrollo de la trama. Claro, lo más relevante había pasado después de los  créditos pero benditos sean los escritores y guionistas, totalmente merecían un espacio en esa lista.

¿Qué importaba a estas alturas? Posiblemente no vería en mucho tiempo ese videojuego o alguno de ellos así que, más valía que lo que ganara al terminar en ese sitio fuera más que simple experiencia. De cualquier forma, todo le seguía sonando a una especie de estafa planeada. Recordaba la cara de la persona que le había hecho pasar por tan humillante prueba y lo que había ganado a partir de ahí... aparte de un dolor de cabeza, un"¿Cómo rayos explico a mi familia que no fue un accidente?" y la no tan agradable solución a sus nuevos problemas.

Nunca entrar a un instituto de élite (ni por que digan que eres adecuada para él)... nunca más.


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Cada quien posee su propio destino. Lo único imperativo es seguirlo y aceptarlo, sin importar a dónde pueda dirigir.
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Sonrió al ver todo el correo que tenía en sus manos. En una se veía la capilla de Sacre Coeur y varias personas sentadas afuera, conversando, caminando, entre otros. La mala letra de atrás le hizo reír levemente, era apresurada y le decía que la odiaba por su nueva obsesión de coleccionar postales, suficiente había tenido el año pasado cuando se le ocurrió que le enviaran hojas secas para tener un herbario de todo el mundo. En los últimos renglones le decía que estaba bien y que Argentine seguía siendo el mismo desgraciado de siempre, pero todo bajo control.

Estaba acostumbrada a las cartas intempestivas y sin previo aviso de su mejor amiga, así que la dejó en la mesa y abrió otra que sí sabía que iba a llegar a sus manos.

Lo que le sorprendió; sin embargo, fue ver que no sólo era una, sino dos cartas dentro del mismo sobre. Adjunta iba una foto de sus otras dos mejores amigas abrazadas de lado y sonriendo a la cámara. Empezó a leer ambas misivas y no pudo evitar reírse al leer sobre cómo habían decidido encontrarse un fin de semana en Escocia para rememorar ese viaje que habían hecho las tres años atrás y que incluso sus rebels les habían seguido para fastidiarlas.

Al terminar ambas cartas y tomarle una foto a donde Lelouch había escrito 'Aún te odio' para subirla luego al instagram, pasó a otra postal que venía desde Egipto. Emocionada, vio cómo su amiga le decía que extrañaba ser la HiME del hielo porque le serviría demasiado ese poder en aquel lugar infernal, pero que aparte de eso se sentía feliz allí afuera, viajando por el mundo.

Por último, vio que quedaba otra postal que venía desde Pekín.

¿Sorpresa? No. Era cuestión de tiempo, pensó con un suspiro.

Atrás sólo decía que le habían comentado que estaba coleccionando postales. Nada más, no le decía cómo se encontraba el remitente ni le preguntaba nada tampoco. Sí, le había enojado que le enviara una postal (y ya planeaba gritarle a Faith por skype porque de seguro era quien le había pasado la voz), pero no ganaba nada confrontándolo por internet. Y tampoco quería hacerlo porque no se lo merecÌa. No se merecía que le fastidiara tanto el que se haya ido.

Pero era cierto que casi todos se habían ido y ella seguía ahí.

Guardó todo en el bolso, salió del café y volvió a Hanasaki, preguntándose todavía si es que al escapar años atrás de su casa en verdad le había dado la libertad que buscaba de joven. O si es que había caído nuevamente en otro ciclo sin querer.


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Pero, a menudo, una persona se enfrenta a su destino en el camino que eligió para evitarlo.
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"Debo irme. Tengo un examen mañana temprano"

Sayi sonrió entristecida, pero esas palabras no le habían tomado por sorpresa.
El silencio tras las risas había sido un claro aviso de despedida. Y si algo había aprendido con los años era el poder leer las expresiones de Taikoubou.

Aún si estas venían a través de un monitor.

"Ya veo, bueno, te escribo pronto" le prometió la pelirrosa, agitando una mano en señal de despedida. Su novio le correspondió el gesto.
“Salúdame a Ichigo, ¿sí? Hasta luego”
“Bye bye~”

El rostro del peligris desapareció y la joven se quedo sola en su habitación.

Taikoubou y Sayi llevaban cinco años juntos. Tras un inicio rocoso, su trato prosperó entre clases de arte y salidas con amigos, y como era común en personas compatibles, su amistad terminó dando hincapié a algo más.
Ya sea por buena o mala suerte, su relación creció entre la adversidad de las peleas HiME versus Rebel. Taikoubou se desempeño como Key de Sayi, y gracias a él la pelirrosa pudo invocar a su Child: Hige, un huargo que tomaba forma humana cuando no necesitaba luchar.

Los días angustiantes eventualmente quedaron atrás: Los Rebels fueron detenidos y sus poderes HiMEs terminaron extintos… aunque, para su propia tristeza, ello conllevara la desaparición de su Child también. Hasta ellos como pareja habían sufrido altibajos a lo largo del conflicto, pero una vez Rizembool dejó de ser una amenaza constante, el par se asentó en una tranquila rutina por lo que restó del instituto.

Pero hace dos años que Taikoubou se había ido a estudiar al extranjero, y si bien inicialmente la pareja le había puesto empeño a mantener la relación fresca, la desidia por la distancia era evidente.

Desde hace meses, sus conversaciones duraban cada vez menos y terminaban por algún motivo aparentemente impostergable: Estudios, salidas, reuniones… y aunque Beijing estaba una hora más temprano que Tokyo, con el tiempo Sayi se había acostumbrado a no protestar solo por hablar unos minutos más con su novio.

Después de todo, si ambos tenían cosas más importantes que hacer…

La pelirrosa cerró la laptop, la hizo a un lado y se recostó en su cama. En un rincón de la habitación descansaban su portafolio y caballete, intactos desde la última clase de retrato. No había hecho planes por el resto de la tarde, pero realmente no tenía ganas de avanzar con su tarea.

Últimamente, el terminar de conversar con Taikoubou ya no la dejaban con una sensación de tranquilidad o nostalgia— sentimientos que antes le eran muy familiares. Ahora, en cambio…

Sayi se puso de pie, dejó su teléfono sobre la cama y abandonó la habitación.


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Hay quienes creen que el amor es nuestro verdadero destino.
Que no encontraremos el sentido de nuestras vidas por nuestra cuenta, sino junto a las personas cercanas a nosotros.

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Deidara nunca había tenido claro su futuro, pero no se veía volviendo a vivir a Barcelona. Como una cobarde, huyó de sus responsabilidades y su vida en Hanasaki. Dejando todo atrás. Las HiMEs. Los Rebels— toda aquella historia que parecía de cuentos de princesas mágicas. Sus estudios, sus amigos…

Su sueño de futuro no había sido un trabajo de becaria en Barcelona, pero era mejor que estar recordando día tras día lo pasado en Hanasaki. Deidara necesitaba ese break del mundo real.

De vez en cuando enchufaba su teléfono móvil de Japón y leía los mensajes que iba recibiendo de ellos, pero nunca contestaba. Quería dejar todo aquello atrás, pero no podía evitar sentirse mal al no responder los mensajes de Mitsui, Luffy, Sanji… Zoro. De vez en cuando, le iba preguntando cómo le iba, él le contaba estúpidos detalles de su vida que al menos le hacían sonreír. Pero no iba a volver, así que no tenía sentido responder.

Sabía que iba a pasar un largo día en el trabajo, así que se metió su móvil de Japón en la mochila para echarle un ojo en el descanso. Los típicos mensajes de Mitsui y todas las selfies que le enviaba, comida que Luffy había tenido el placer de disfrutar, cortos mensajes de Zoro…

Sanji le había enviado unos diez mensajes. Lo cual no era preocupante, pero sí el hecho que se los hubiese enviado todos el mismo día.

’Tienes que volver’
‘Ha habido problemas
’NECESITAMOS ayuda.


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A veces, es difícil encontrarle relación a ciertos eventos, lugares y gente... y solo podrás hallarle motivo viendo las cosas en retrospectiva.
Es por eso que debes confiar en que eventualmente todo tendrá sentido. Confiar en los presentimientos, en el karma, en las estrellas
—en tu propio destino.

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Había sido ya varios años, pero al mismo tiempo, todo lo vivido se encontraba más presente dentro de ella que su tranquila rutina diaria en la universidad.

Mientras esperaba, la joven peliceleste miraba perdidamente hacia el cielo, ocupando una mesa en la cafetería. Había olvidado su jugo predilecto a cambio de sumergirse en el inmenso mar que era su pasado.

Recordó su tiempo en la secundaria, las muchas personas que conoció en aquel entonces, los momentos de alegría y tensión debido a los conflictos con Rizembool, y visualizó los rostros de amigos con los que vivió esos días, varios de ellos ya no presentes a su alrededor.

Nunca pasaba mucho tiempo sin recordar brevemente esa historia mágica e imposible, la cual había vivido junto con familia y conocidos, pero recientemente todos esos pensamientos habían tomado mayor posesión de su cognición. A veces no evitaba pensar que, aun sin poderes, aun habitando en un pacífico Hanasaki con varias personas nuevas, continuaba siendo una HiME.

Ella no llegó a distraerse más porque la persona que estuvo esperando hizo aparición.

“¡Oye Cho!” llamó un chico de cabellos rubios desde lejos. Él se acercaba a paso apurado hacia la joven.
“…” la dirigida se despertó y sacudió su cabeza como gesto de ordenar sus ideas. “Oh, finalmente llegas, Roxas.”
“Perdón, pero la clase se alargó. Mi profesor de cálculo es tan viejo que ni presta atención a la hora,” él le dio el alcance, pero no tomó asiento al esperar que su estancia en la cafetería duraría poco. “El siguiente profesor tuvo que entrar e interrumpirle.”
“Ya veo…” la peliceleste contestó en voz baja, mirando hacia un costado. Al verle meditativa, Roxas dio un suspiro.
“No me digas. ¿Pensando en el pasado de nuevo?” este negó, frustrado.
“Tú sabes que no puedo evitarlo. Pero estoy bien, sólo sentí un poco de nostalgia. Ahora que todos estamos en la universidad, siento que nos estamos distanciando con nuestros amigos. Lo que extraño del colegio era lo unidos que solíamos ser.”
“Pues sí…” Roxas se sentía incómodo. A decir verdad, fue Hanasaki lo que los distanció a los dos, algo que ni esos tres años pudieron arreglar del todo. Parte de la razón por la cual no recordaba el asunto de las HiMEs con la misma nostalgia. “Pero podemos invitar a todos a nuestro nuevo apartamento ni bien nos mudemos. Sabes que estamos muy ocupados, y si distraemos a Sora de sus clases quizás vuelva a repetir de año.”
“C-cierto,” Cho no esperó ese comentario y se rió un poco. Ello también animó a su hermano. “Creo que lo vi jugando con su 3DS hace media hora.”
“No me sorprendería. En fin…” Roxas se dirigió a su hermana con energías. “Vamos ya, tenemos que continuar guardando cosas y limpiando. Osaka nos espera.”
“Sí,” la joven se levantó. Ella recogió sus artículos y los dos caminaron hacia la salida de la universidad para ir a su vieja casa.

Prometía ser un día tranquilo, parte de aquella simple rutina que pronto dejaría de existir.


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Cuando una situación interna no se presenta como consciente, aparece en el exterior en forma del destino.
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-Señorita Hamasaki –el trajeado secretario, asomó la cabeza mirando a la mujer que permanecía elegantemente sentada en la acogedora recepción -.El presidente la recibirá enseguida.
-Muchas gracias.

Shura estaba tranquila, sabiendo que manejaba la situación, había ganado seguridad en sí misma a lo largo de los años.
Había sido una dura lucha para reclamar como suyo, el trabajo de su padre de las manos de Sephiroth. Aún pensaba que era una cría y que él tiraba de los hilos. Con el tiempo, la línea de poder no estaba tan clara, y ahí se encontraba ella. En sus manos estaba que aquel proyecto saliera adelante.

Iruka por otra parte, no paraba de ir de arriba abajo, nervioso.

-Tengo un mal presentimiento.
-Relájate, si sale mal, todas las culpas caerán sobre Seph. Mientras que si sale bien, será mi cara la que recuerden.
-Shura, cada vez te pareces más a tu madre, -su fugaz sonrisa, volvió a ser sustituida por el gesto de preocupación-. Ese tipo siempre me ha dado mala espina.

Ya eran años escuchando lo mismo.

Pensando en el pasado, como una señal, su teléfono vibró con un mensaje.
-¿Más vidas al Candy Crush…? –Iruka detuvo su broma al ver la cara de la chica.
Sentada en el sillón de cuero marrón, clavó las uñas nerviosa, mientras en su cara se iba dibujando una sonrisa radiante.

-¿Shura… qué pasa?
-¡Iruka! ¡Me voy! No me sigas, alguien tiene que quedarse en Washington. Y eres tú en la única persona en quien confío.
-¿Y el presidente…?
-¡Obama puede esperar!
Tomó sus cosas sintiendo como el corazón le martilleaba de la emoción. Saliendo por la puerta, como si la Casa Blanca fuera su segundo hogar.

-Pero… ¿¡qué era ese mensaje!?


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Debes recordar avanzar siempre a paso firme, con la convicción de afrontar lo que el destino nos depare más adelante.
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-Está bien que me pagas y todo… ¿pero por qué debemos hacer esto en un lugar tan desolado?-

Su figura, como siempre, no denotaba gran entusiasmo en particular.

-¿Otra vez con eso?  Te dije que no cambiaríamos lugar, ya no preguntes por qué.-

Un lugar que podría considerarse bastante cliché en las historias ambientadas en Japón. Debajo de un puente, a la orilla de un río.

-Hace rato que nadie corta este pasto. Ya la otra vez pisé mierda de perro ¿al menos buscar un lugar mejor mantenido? Ya que no quieres hacerlo en tu casa.-
-Ya te dije que mi casa es off limits. Y cuanto menos cuidado esté el lugar, mejor es para mi.- Ya que significaría que menos gente transita por allí.


Porque en esta época, practicar las actividades que Gin cada semana me enseñaba, era visto de un modo bastante… particular.

-Es porque tus padres son ricos, ¿no? Seguro que tus padres son ricos y si son ricos seguro tienes un dojo. ¡Sería mucho más fácil allí!-
-Aunque tuviera una casa con dojo no te dejaría usarla. Seguramente te tirarías al piso y no harías más nada. Al menos aquí tienes el miedo de no saber lo que hay en el piso…-

Gin sostenía su espada de madera como si de un palo se tratase, y la hacía girar entre sus dedos. -Entonces voy a tener que empezar a cobrarte más.- Y dicho eso, dejó de jugar con su espada de madera y velozmente procedió a atacarme sin dejarme la oportunidad de responderle.

Sus ataques eran como los de siempre, y por lo tanto lograba defenderme perfectamente. No era la primera vez que trabajábamos en la defensa, pero cuando él veía que era impenetrable, proseguía a subir el ‘nivel’ de sus ataques.
Y como esta era la tercera vez que no lograba romperla, comencé a preguntarme si estaría jugando conmigo o si el nivel ya no subiría.
Pero por supuesto, era imposible que el nivel no subiera.
Fue cuando ese pensamiento pasó por mi cabeza que su espada, la cual yo creí dirigirse hacia mi estomago, se encontró enseguida a pocos centímetros de mi mejilla.

Y entonces bostezó. -Te queda bastante trabajo en las fintas.-
-Si.- No podía que darle razón. -Gracias.-
-Mientras que pagues.-
-¿Qué? ¿Ya terminamos?-
-Te dije que te cobraría más.-
-Que me cobrarías más, no que entrenaríamos menos.-
-Ah… pues a mi me conviene más esto.-
-…- Las ganas de sorprenderlo con un ataque a la espalda mientras procedía a subir la colina no me faltaban, pero no solo el código samurai no lo permitía, si no que también estaba segura de que habría sido en vano, y yo habría terminado tirada en el piso.

-Te pago mañana.- Le dije y él se giró para mirarme con desconfianza. –Ni que fuera a escaparme… o mejor dicho, no creo que tú lo permitirías.-


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Los vientos del destino golpean cuando menos se les espera.
A veces con la furia de un huracán, y otras como una imperceptible brisa. Pero el viento no puede ser negado, pues avisa de un destino imposible de ignorar.

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En la sala de estudio, el grupo de alumnos universitarios, se había apropiado del lugar, y como en otros años, discutían por cualquier trivialidad.
-¡No! Tenemos que buscar más clases todos juntos, mirad mi plan –Ringo desplegó una libreta con todos los horarios, marcados con un corazón las clases en las que coincidían.
-Voy a ser médico, ¡no tengo que estudiar español!
-¡La cuestión no es salvar vidas! ¡Es estar todos juntos!
-Igualmente, -Joseph intervino- sí que tendríamos que preocuparnos por nuestras vidas, ¿no habéis escuchado la leyenda urbana de Hanasaki? Hacían experimentos con sus alumnos, este podría ser el último año que estuviéramos con vida.
- Otra vez con tus historias, Jojo, a mí todavía no se me ha olvidado el tener que pasar la aspiradora el año pasado. - Ringo entrecerró los ojos.


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- ¡Jojo! ¿Qué haces? - Yendo a la puerta, Ringo puso los brazos en jarras. - ¡Esto es propiedad de la universidad!
- ¿No te has enterado? ¡Han visto un wendigo en el bosque de Hanasaki! Tenemos que quedarnos aquí esta noche.

Y así, Joseph siguió creando su perfecta barrera a base de echar sal por los bordes de la sala de estudio.

- ¡Jojo, es Halloween! - Insistió Ringo. - ¡Es un disfraz, como el de Rise!
- ¡Han dicho wendigo, no fantasma putilla! ¡AY! ¡Para! ¡¡Rissette, para, os estoy salvando la vida!!

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-¿¡Y qué les pasaba!? ¿Los servían para la hora del almuerzo en la cafetería? –Rise se inclinó hacia delante, intentando bromear, pero acabando metida en su historia-. Y luego, los profesores zombis camparan por el campus, esta sala quizás se convierta en nuestro único refugio…
-¡No! ¡No! Rissete, para. Es como aquella vez que nos convenciste de irnos de aquel bar sin pagar. ¡No hay nada más triste que un simpa por una coca-cola!

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Sentados alrededor de la mesa de un bar, los jóvenes estudiantes se miraban los unos a otros con expresiones indescifrables. El silencio se cernía sobre ellos, y probablemente hubieran permanecido en silencio otros veinte minutos hasta que Rise dijo lo que todos estaban pensando.
 
- No llegamos ni a 80 céntimos. ¿Alguien quiere pasarse la tarde fregando platos?
- Claro que no, hoy hacen Anatomía de Grey. - Respondió Gyro.
- ¡Pues a correr!

El grupo saltó de la silla como si quemara, excepto Ringo. Al menos Joseph tuvo la consideración de volver y cargarla al hombro mientras ésta les recordaba que si les pillaban, iba a ir todo a su expediente.

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-¡Qué ataque tan gratuito! - Rise se cruzó de brazos. - Peor fuiste tú, Gyro, cuando nos quitaste los bolígrafos porque creías que te habíamos robado el tuyo.
-¡Esa fue Ringo!

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- ¡¡NO!! ¡Nadie se larga de aquí hasta que me déis los malditos bolis!

Subida a la mesa, Ringo sujetaba un oso de peluche, apuntando al cuello de éste con un cúter.

- ¡Ringo, por favor! - Suplicó Gyro! - ¡A mi osito no!
- ¡Que me déis los bolis! ¡Ya estoy harta de que me estéis pidiendo bolis prestados y luego no los devolváis! ¡¡Ya basta!! ¡Hoy saldáis vuestra deuda, o me la cobro en sangre!
- Vale, vale, te daremos los bolis… pero no le hagas daño al Señor Osito…

Al ver que incluso Joseph había cedido, Rise entrecerró los ojos, vaciando su estuche para separar todos los bolígrafos que tuviera y pasárselos a Ringo, la cual los iba barriendo hacia ella con su pie.

- Cómo se nota que eres italiano, que sepas que aquí no negociamos con terroristas.

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-¡Pues tú! Túuu…

Aunque había mil cosas que pudiera decir en contra de cualquiera de los otros tres, Ringo sólo atinó a gritar en plena rabieta.

- ¡Habéis hecho llorar a mi hermana! - Rise dio un manotazo en la mesa.
- ¡Cualquiera lloraría si te tuviera de hermana! - Joseph la señaló.
- ¡No discutáis! ¡Sólo estamos a principio de curso!
- No, Gyro, discutamos, así lo airearemos todo. - Gritó Rise para hacerse oír sobre el chillido incesante de Ringo.
- ¡¡Eso nunca ha funcionado!!

--

- ¡Se llaman clásicos de culto por algo, Rissette!
- ¡Una película no es buena sólo porque la sacaran antes de que nacieras!
- Gyro, ¡tiene razón! ¡He perdido noventa minutos de mi vida!
- ¡Y yo pierdo miles de minutos de mi vida hablando con vosotros sobre éstas cosas! ¡Incultos!
- ¿¡Qué me has dicho!? ¡Repítelo, que creo que no te he oído bien!
- ¡No, Jojo, mejor que lo soltemos todo ahora! ¿Así que eso es lo que piensas sobre nosotros, Gyro? ¡Pues que sepas que tú-!

Después de haber permanecido en absoluto silencio que salieran los títulos de crédito, Ringo sólo dejó ir un chillido.

--

Mezclándose gritos, reproches y anécdotas descabelladas, el grupo siguió discutiendo hasta que alguien notó el hilillo de sangre que empezaba a caer de la nariz de Ringo.

- ¡Ringo! - Rise se giró hacia su hermana, sacudiéndola hasta que dejó de gritar.
- ¿Véis como no sirve de nada discutir? - Insistió Ringo, con la voz algo ronca después de haber estado gritando durante al menos minuto y medio. - ¡Discutimos porque discutimos por discutir! ¡Siempre igual!
- ¿Y entonces qué? - Gyro se cruzó de brazos. - ¿Este es el año en el que no habrá grupo de estudio?
- No, siempre decimos eso, y al día siguiente volvemos. - Rise puso los ojos en blanco. - Hagamos lo de siempre, nos vamos ahora un rato, decimos que nuestra amistad se ha terminado, y mañana haremos como que no ha pasado nada.

Los otros dos se quedaron en silencio, y Gyro empezó a recoger sus cosas. Después de que Rise metiera un trozo de papel como tapón en la nariz de Ringo, las hermanas imitaron a su compañero, sin mediar palabra mientras iban poniendo las carpetas y libros en su mochila.

Joseph soltó un bufido al ver cómo sus compañeros se marchaban murmurando despedidas a su lado, y antes de que pasaran por el marco de la puerta, su sangre Joestar hizo el resto.

- Esperad, chicos. - Los tres se detuvieron. - Antes de que os vayáis, hay algo que quiero decir.
- Jojo, que no pasa nada, que mañana nos habremos perdonado. - Ringo suspiró. - No hace falta que nos salves con un discurso.
- No, en serio, quiero decir algo…

Demostrar que podemos pelear, es demostrar que somos un gran grupo. ¡Qué podemos hacer grandes cosas juntos! ¡Que incluso ya las hemos hecho! Tu Gyro, aunque no sepas español, puedes mirar a los ojos de tus futuros pacientes, y saber que necesitan: siempre has sido el más intuitivo de todos.
-Nyo~n -sonrió de aquella manera tan característica, encogiéndose de hombros resuelto.

-Si no fuera por el despreocupado punto de vista de Rise, no hubiéramos salido de más de un aprieto.
-Es cierto… así que podría decirse que me debéis la vida.
-No -Jojo fue tajante al respecto-. Y tu Ringo.
Su compañera le sonrió tímidamente sin que Joseph pudiera evitar devolverle primero la sonrisa.
-Eres quién más se esfuerza de todos, y por todos.
Hubo un “ohh” generalizado, los tres asintieron a las palabras de su amigo.

-Aunque no estemos en las mismas clases, y ahora falte gente aquí, si seguimos compartiendo estos momentos, en esta misma sala, juntos seremos más fuertes… porque eso hacen las familias.
-Claro -Rise señaló hacía Ringo -como que somos hermanas.
-¡No me refiero simplemente a eso! A nosotros nos unen lazos más fuertes que la sangre… o las coletas. Y este año, ¡este año algo me dice que este año será un gran año!

El sonido de dos teléfonos móviles, se adelantó a la ovación que sus compañeros iban a darle a Jojo por su discurso.
Rise fue la más rápida en leer.
-Un mensaje de la directora.


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Muchos sucesos se quedan en el pasado, mientras los más importantes están destinados a repetirse.
El destino es el cual se crea a partir de ellos.

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Se levantó por el insistente toque del timbre: para su mala suerte, uno de los intercomunicadores estaba en su cuarto y todo el sonido retumbaba en sus tímpanos. Vino a su mente el vago recuerdo de Yoite y Miharu avisándole que irían a comprar los víveres para la semana, y entornó los ojos: de seguro que nadie más se había despertado, y ella era la única desdichada escuchando aquellos estruendosos ruidos. Justo cuando se alzaba de la cama y reposaba sus codos en esta, la casa se sumó en un sepulcral silencio. Intuyó que el visitante se había cansado de tocar y que se iría. Esbozó una sonrisa y se acurrucó en su cama, pero su Iphone empezó a sonar.

“Ábreme”

 Escuchó ni bien respondió la llamada de… Lelouch vi Britannia, su enamorado.

“¿Qué pasó con tu llave?”
“Dejé la mía en la mesa de la entrada y Hizumi se la robó. Él perdió la suya… ¿Creo que Haru le robó a él? Ya ni sé qué pasó.”
“Sácale copiaaaa”
“Ya, pero ábreme”
“Tengo sueñooo”
“EUREKA ES LA UNA DE LA TARDE”
“FINE”

Atinó a extender su brazo y presionar el botón del intercomunicador que abría la reja y la puerta principal. En otra ocasión tal vez hubiera salido a recibir a su enamorado, pero prefería el calor y la comodidad de su cama. Se envolvió en las colchas, dispuesta a seguir durmiendo, pero al cabo de unos minutos Lelouch ya estaba entrando a su cuarto y tirando su morral en el sofá rojo de la esquina de su cuarto.

“Oa” Eureka le saludó infantilmente, tapando todo su cuerpo con las sábanas, a excepción de sus ojos. Lelouch se sentó en el filo de la cama: su expresión denotaba cansancio. “Deberías tomar una siesta, estás hecho mierda.” Comentó, observándolo fijamente.
“Las clases de derecho son un asco y lo sabes.”
“¿Por qué pensé en seguirte a esa maldita facultad?”
“No me preguntes.”
“Me alegra que luego de tooodo ese drama al fin encontré mi carrera.”
Lelouch rio. “Al menos aprendiste algo.”
“…Yyyy estoy llevando sólo un curso por eso.”
“True, that. Oye, ¿no tienes hambre?”
“Sí, pero me da flojera pararme… Siéndote sincera, estaba dormida hasta que me reventaste los tímpanos. ¿No hay nadie más en la casa?”
“Supongo que no. Vine de frente a tu cuarto ni bien entré. Yoite y Miharu están en el Supermarket, ¿no?”
“¡Ajá!”
“Hazme un espacio que quiero descansar un rato.”
“Noooo, de ahí te duermes en mi cama y no podré sacarte de aquí hasta que te levantes en la nocheee” Aun cuando se quejaba, se movió un poco y su enamorado se echó a su lado.

Hacía ya un par de años desde que la ex-Hime y su mejor amiga, Haruhi, se habían mudado a vivir junto a la mitad de la familia Vi Britannia que se quedó en Japón. La otra mitad había regresado a Inglaterra o bien para conseguir trabajo allá, o bien para estudiar en alguna universidad londinense. Lelouch, Simon, Yoite y Miharu prefirieron Japón, y a raíz de que sobraban tantos cuartos en la ‘pequeña’ mansión, optaron por ofrecerles tres a Eureka, Haruhi y a Illya (la hermana menor de esta última) y rentar el resto. Al cabo de un tiempo, otros dos cuartos fueron ocupados por Hizumi, uno de los mejores amigos de Eureka, y Kagari, un muchacho que también estudiaba en la misma universidad que el resto. La casa había vuelto a ser igual de ruidosa que antes, con las ocurrencias de todos.

Eureka había caído en una rutina pacífica que consistía en salir con sus amigos, dormir, dibujar, estudiar de vez en cuando y asistir a clases.  Realmente, podía afirmar que las cosas habían mejorado. Sus días se pasaban rápidamente, pero sin mayor preocupación, salvo por los trabajos en la universidad y alguno que otro problema que surgía en su grupo de amigos.

No tenía ni la menor idea de lo que le esperaba en el futuro.

Su Iphone empezó a sonar de nuevo y palpó varias veces la superficie de la cama buscando su celular. Cuando lo halló, revisó de qué se trataba.

Era un mensaje de Miranda Lot, con quien no había tratado en absoluto luego de lo que sucedió en su primer año de Highscool.

Angustia y preocupación la llenaron al abrir la conversación.


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Es de sabios resignarse al destino que nos toca. Es de tontos esperar poder cambiarlo.
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“¿Cómo has estado? No hemos hablado en mucho tiempo.”

Haruhi arqueó una ceja al revisar su celular y toparse con un sorpresivo mensaje de texto por parte de Kamina, chico con el que se había visto involucrada en una agitada vida que tenía apuntado en la lista poderes mágicos, estudiantes psicópatas y criaturas nacidas del vínculo entre dos personas.

“…” Sus dedos pensaron en tipear una respuesta que quedó en eso para luego soltar un suspiro y lanzar el móvil a la cama como si nada. Kamina había querido mantener una buena relación con la chica después de haber cortado su relación hace ya más de un año. Por el lado de Haruhi, toda la situación le estaba causando más angustia por el mero hecho de intentar mantener una amistad que además ya estaba deteriorada por la distancia que les separaba.

Él en Inglaterra y ella todavía instalada en Japón. En un principio fue soportable y posteriormente comenzó a costarle sonreír con naturalidad. Claramente romper había sido lo más sano pero no menos deprimente.

“¿Haru?”
“…” No hubo respuesta de su parte, su vista siguió fija hacia el paisaje fuera de la casa hasta que recibió de proyectil una almohada directo a su cabeza. “¿A-Ah? ¿Qué pasó Illya?”
“Nada, te hice bajar a la tierra. ¿Todo bien?” Su hermana menor perezosamente tomó asiento en la cama de la ex HiME.
Haruhi se pasó la mano por la cara y se masajeó las sienes. “No es nada, lo que pasa es que ayer me quedé hasta tarde haciendo un trabajo y ahora pensaba en que tendré que ir a comprar materiales que me saldrán un ojo de la cara.”
“Mm… si te falta, dile a papá que deposite antes.”  Illya comenzó a rodar sobre el colchón, ociosa.
“Sí, parece lo mejor.” Haruhi se estiró y se puso de pie, alcanzando a tomar su teléfono antes de que su hermana menor lo aplastara. “Voy a la librería y vuelvo.”
“Okis. Si pasas por afuera de la tienda, ¿me compras una Aquarius?”
Haruhi tomó una chaqueta del armario antes de salir y asintió. “Trataré de no olvidarlo.”

Bajó las escaleras con tranquilidad. Justo cuando planeaba llegar a la primera planta del edificio, el teléfono comenzó a sonar otra vez.
“¿Y ahora qué?” Refunfuñó al buscarlo en su bolsillo. A como se tratase de algún nuevo mensaje del Key apagaría el teléfono por un rato…

O esa era la idea.

Tuvo que pestañear un par de veces para procesar el remitente como el contenido del mensaje. Las dudas se agolparon en su cabeza rápidamente y no tardó  en pronosticar que por la urgencia del llamado, las cosas eventualmente podrían ponerse mucho más serias.

“Claro, tan oportuno no podía ser.”

La caminata hacia la librería sería algo mucho más apresurada y  quizás… el encargo de Illya tendría que esperar.


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No siempre el camino correcto es el más fácil. Escucha con detención y serás consciente de que eres quien forja el camino a su propio destino.
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Mayura se encontraba sentada en uno de los bancos del parque de la ciudad, sin apartar de vista de su celular, y de paso mirando a varios lados

Creo que he venido muy temprano...-

La joven estaba muy emocionada porque veria a su persona especial despues de casi 2 meses de comunicacion nula, propuesta de la pelirosa para no interferir con los deberes de su novio, pero ahora estaba muy emocionada que solamente deseaba verlo

Mayura!!! -

La joven salio de sus pensamientos y al ver una silueta conocida, se levanto y guardo su celular para correr a su encuentro

Otoya!!...- salto hacia él y le abrazo fuertemente- te extrañe mucho...-

Yo tambien lo hice Mayura...-dijo el joven pelirojo visiblemente sonrojado, aferrandose el abrazo de la joven-pero finalmente estoy de vaciones por una semana del trabajo, asi que tendremos tiempo para pasarla juntos...-

Eso me alegra de veras...- se separo de él y le sonrio, para luego sacar una revista- acabo de comprar el ultimo magazine donde sales en la portada como el idol revelacion del año, estoy muy orgullosa de ti, el esfuerzo valio la pena...-

No digas eso que me averguenzo...- dijo sonriendo nerviosamente-ademas como no iba a esforzarme si me la pasaba solamente pensando en ti...-dijo hablando mas para si mismo que para la joven pelirosa-

Eh? dijiste algo?...-

No...no no dije nada...-

Bueno vamos a casa que mamá ha preparado una rica comida para los dos..-le dijo para tomarle de la mano-

Espera...Mayura...- se aferro de la mano de su novia y la jalo suavemente hacia él- te quiero...-

Y yo tambien...-

Aquella declaracion fue sellada con un dulce beso,luego empezaron a caminar tomados de la manos, Mayura le contaba lo que habia hecho esos dos meses que no se vieron, de la misma manera Otoya le contaba de las giras de los conciertos que tenia programado,mientras que el celular ahora ignorado de la joven ex-hime empezaba a sonar incesantemente.....


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Cuando menos te lo esperas el pasado puede venir a remover el presente, y nunca sabes a donde te va a llevar, sólo puedes confiar en que sea un sitio al que deseas ir.
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Uh, el mago... —Hizo un ruido chasqueando la lengua, mientras movía lentamente la cabeza.

Si bien la chica a la cual estaba atendiendo no se abalanzó sobre ella, Nozomi podía asegurar que la tenía sobre toda su cara. Intentó tomar un poco de distancia, al mismo tiempo que la otra balbuceaba incoherencias. —P-PERO ¿¡¿¡¿¡¿ESO QUE SIGNIFICA?!?!?!? ¿ES MALO, ES BUENO?

Uh, era la viva expresión de la desesperación, la chica sonrió simpática. Casi benevolente. Por supuesto que la ayudaría a comprenderlo. —Lamentablemente, en esta posición es mala. —Le mostró las cartas que había estado tirando en su pequeño puesto de lectura de cartas, había formado un escalón y aquella era la última en salir.  —Con este lanza de aquí, significa que alguien a quién crees apreciar y confiar, te traicionará… —Le señaló y la otra chica no pudo más que asentir frenéticamente, escuchando cada palabra suya como si fuera cierta.

LOL, pensó Nozomi, esto es siempre divertido. —Pero tranquila cariño, con un amuleto a módico precio, verás que podrás detener las vibras malignas de esa persona. —Sacó un papel con un dibujo extraño. —Está ciento por ciento recomendado. Compra, compra, compra, compra, compra, compra, se repitió mentalmente Nozomi.

Podía leer indecisión en la chica, ¿pero cuánto le iba a doler unos $50 menos en su bolsillo? Tsk, la gente rica realmente necesitaba chillear un poco. Finalmente le ofreció el dinero que apuntaba en la etiqueta del amuleto y charlaron un rato sobre cómo usarlo, hasta que se fue. Se quedó mirándole ir, casi pillando que tenía una buena vista de atrás ah… y recordó el extraño paquete que le habían traído esa mañana. Se sumergió en esa camioneta diminuta que tenía y desenvolvió el papel enrollado a este, ni siquiera parecía tener forma. Demasiado misterioso, ¿y si se trataba de una bomba? Aunque no recordaba tener enemigos. Bueno tal vez alguna venganza por una de sus víctimas. El mercado de lectura del futuro estaba muy devaluado y poco respetado en esos días. Sin embargo, lo que vio fue una sencilla carta oculta detrás de toda esa envoltura. Se podía observar la elagencia y escéptica sobre todo.

¿Por qué ella? No era precisamente una santa de devoción. Abrió el sobre sin cuidado y abrió la carta. Lo primero que vio fue una enorme firma que se identificaba como Miranda Lot. Comenzó a leerla rápidamente, interesada por aquel giro.

'Me enorgullece enviar esta carta a Nozomi...'


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Los errores nos eligen, para bien o para mal.
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Un individuo recorría a paso seguro los pasillos de una ordenada residencia en busca de una habitación en particular, encontrándola abierta. Típico. Sin abandonar la entrada, recorrió velozmente la habitación con la vista hasta dar con una figura femenina trepada sobre una gran maleta en el suelo, aparentemente para forzarla a cerrarse bajo su peso.
 
"No vas a utilizar ni la mitad de lo que llevas." Anunció cruzándose de brazos.
La chica de largos cabellos oscuros se giró rápidamente al oír su voz y le dirigió una sonrisa socarrona al reconocerlo. "Aww, Levi, no me digas que has venido a ayudarme a empacar~"
"No tienes tanta suerte." Contestó cortante.
Ella simplemente se alzó de hombros y le dio la espalda. "Igual no te necesito."
 
Lo dudo, pensó Levi, y no era necesario hacer una inspección minuciosa para saber que era cierto. La habitación pedía a gritos un poco de organización. Empezando por la cantidad exagerada de maletines tirados en el piso, pasando por los libros y cuadernos colocados pobremente sobre los muebles, para acabar en la ropa desperdigada sobre la cama. Era un completo caos.
Levi hizo una mueca de desagrado.
 
"¿Hablaste con tu padre?"
La castaña se tomó un momento antes de contestar mientras cerraba la maleta y procedía a sentarse sobre la alfombra a los pies de la cama.
"¿Puedes creer que aún no me habla?" Resopló. "Si Glen, teniendo sólo quince años, pudo irse a estudiar al extranjero, ¿por qué no podría hacerlo yo?"
Levi alzó una ceja "¿Porque las circunstancias eran otras?" Dijo, empezando a enumerar con los dedos. "¿Porque él es el primogénito? ¿Porque es varón, es más responsable que tú y posee liderazgo nato? ¿O acaso porque tiene la confianza absoluta de tu padre?" Levi la observó con el rabillo del ojo. "¿Quieres que continúe, Alice?"
La chica apretó los dientes. "Tengo tanto derecho como él de decidir mi propio futuro."
"¿Y por eso piensas largarte sola a otro continente? So wise."
"¡No me voy sola, Alexy viene conmigo!"
"El otro mocoso, sí, excelente garantía."
"¿Es necesario el sarcasmo?"
Levi chasqueó la lengua. "¿Qué te dijo Glen?"
Alice soltó una risotada al recordar la última llamada de su hermano mayor. "¡Me mandó a la mierda!"
"¿Otra novedad?"
"¡Ya tiene todo el papeleo listo para que me integre!" Sonrió victoriosa. "Aunque debo hablar con alguien del plantel en cuanto llegue, pero es pura formalidad."
 
Levi eligió ese momento para abandonar el marco de la puerta e ingresar por fin a la habitación.
"¿Sabes realmente en lo que te estás metiendo?" El tono serio en su voz hizo que la sonrisa en el rostro de Alice se desvaneciera.
"Entiendo que el resto cuestione mi decisión porque, sí okay, parece precipitado, ¿pero tú, Levi?" La chica hizo una pausa, dirigiéndole una mirada cargada de frustración. "Eres mi entrenador, deberías saber que puedo con esto, ¿o no crees que sea capaz?"
"Físicamente, sí."
Alice frunció el ceño. "¿Y mentalmente?"
"Tengo mis dudas." Levi vio que la castaña estaba a punto de protestar y se le adelantó. "Aunque si usas la cabeza podrías salir bien librada, probablemente." Aclaró.
Suspirando con pesadez, la menor continuó. "Si piensas eso, ¿por qué la insistencia?"
"Quiero asegurarme de que tomes una decisión de la que no te arrepientas.” Dijo firmemente.
 
Alice apretó los labios y sostuvo la penetrante mirada de Levi todo el tiempo que pudo antes de colocar la cabeza sobre sus rodillas.

"No tengo idea de qué pasará a partir de este punto, pero si de algo estoy segura es que no voy a echarme para atrás. Eso jamás."
"Hablamos de algo que cambiará el rumbo de tu vida por completo."
"Lo creas o no, soy consciente de ello, pero quiero hacerlo." Murmuró alzando la vista hacia él. "Quiero arriesgarme... ¿crees que me equivoco?"
"No puedo asegurar que estés cometiendo un error o no, el futuro es incierto." Dijo agachándose para quedar a su altura y colocar una mano sobre su cabeza. "Pero si ésa es tu resolución, síguela, porque si el momento llega y tienes que afrontar las consecuencias de tus actos, sabrás que hiciste lo que creías que era correcto y superarlo será más fácil. Después de todo, es humano equivocarse."
Alice asintió fijando la vista en el suelo. "Gracias, en serio."

Levi sólo asintió, revolviéndole suavemente los cabellos de forma amistosa, casi fraternal.
Hasta que utilizó esa misma mano para aplastarle la cabeza.
Fuerte.

"Ahora quiero que arregles esta maldita pocilga y parezca que quien vive aquí es una señorita y no un puerco. Porque tú no vas a dejar esta casa hasta que yo lo diga, ¿he sido claro?"


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El destino no es una cuestión de suerte, es una cuestión de elección; no es algo que se gana, es algo que se logra.
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Se puede controlar el futuro, mas no el destino. El futuro se te presenta con opciones, pero el destino no ofrece bifurcaciones ni desvíos.

Nuestro futuro puede llegar tanto a cumplirse como a ser interrumpido. Pero, nuestro destino, y la influencia que traeremos a las vidas a nuestro alrededor… ello siempre estará sellado.

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La rueda del destino ha comenzado a moverse.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Shura on March 02, 2015, 02:36:46 PM
*Tira confeti* Felicidades por el nuevo fic!  ;D

Dejo mi aporte, es continuación de mi anterior historia, aprovecharé para de vez en cuando meter aportes así con los que até cabos del final del fic anterior porque cada vez que no terminas un fic, Itachi mata un gatito
Y ya en el siguiente me subo al barco con Ringo y compañía.

*y edito con iconos y título*



Cap 1.


El vuelo fue largo, aunque Shura no tuvo ocasión para aburrirse. Había comprado un nuevo ordenador aprovechando el viaje para ponerlo al día con todo lo que iba a necesitar en un futuro, y a su filial en Japón, le había pedido máxima discreción en su llegada.

El mensaje de Miranda, simplemente de que se reunieran en Hanasaki, había sido poco menos que emocionante.
Siendo Hime había vivido muchas cosas. Pero por algún motivo, había preferido enterrar esas cosas. Y con aquel mensaje tan imprevisto, podría decirse que había pateado su conciencia, el pasado siempre regresa para recordarnos quienes somos.
-Recuerda quién eres…
Puso los ojos en blanco, se le había escapado en voz alta sin querer. A fin de cuentas, sólo habían pasado tres años, había tenido que crecer rápido, pero hay cosas que nunca cambian.

La azafata de su vuelo privado, le indicó que estaban a punto de llegar, informando que todos los protocolos que había exigido ya estaban en funcionamiento, y que un trabajador de la empresa la esperaba para recogerla.

A su salida del aeropuerto, busco a quien tuviera un cartel con su nombre, no esperaba que alguien la hubiera reconocido antes.
-Con que aquí esta, señorita Hamasaki.
Antes de poder verle, tomándola del codo, Shura giró sorprendida y a la defensiva. Si no hubiera sido suficiente el susto inicial, aún le quedaba la mejor sorpresa. Por suerte, el individuo parecía conocer el efecto que su presencia iba a causar, y ya la había tomado del codo anticipando, que como mínimo, le temblarían las rodillas.
-¡SOL!

El hombre le sonrió, complacido además de porque le reconociera, por la reacción de Shura.
-Ha pasado mucho tiempo, Shura.
-Cualquiera diría con el susto que me has dado, que el tiempo no pasa por ti, -le dedicó una sonrisa-, sigues siendo un niño.

Logró el efecto que esperaba soltándola, pero a cambio el silencio cayó sobre ambos.
En el pasado, Sol también había pertenecido a su misma escuela, Hanasaki, y a su mismo curso. Conocía todo lo relacionado con el tema Hime y la había ayudado en estos términos de manera voluntaria, luchando como su Knight.
Con el tiempo, cuando se marchó de Japón, Shura llegó a comprender, modestia aparte, que Sol sentía algo por ella. Pero desaparecidas sus obligaciones con la escuela, todo aquello había quedado muy atrás.
Y ahora no era el momento de retomar el pasado.

-Disculpa Sol, no he venido por turismo. Tengo trabajo que hacer.
-Por supuesto, el coche nos esta esperando.
Parpadeó sorprendida.
-¿Cuándo se van a terminar las sorpresas? ¿Eres mi chófer? ¿Trabajas en mi empresa?
-No soy tu chófer, estoy en I+D, ¿no decías que querías discreción?
-¡En investigación y desarrollo! -Shura le tomó del brazo y empezó a empujarlo hacia la zona de parking, no quería llamar la atención, pero no podía dejar aquel tema pasar-. ¿Pero cómo es posible? Deberías estar terminando la carrera.
-¿No se supone que tú tendrías que hacer lo mismo?

La hizo sentir como si los dos se hubieran saltado una clase del instituto, chasqueando la lengua antes de apretar los labios en una sonrisa.
-Touché, olvidaba que eras un gran estudiante de ciencias, y si estas ayudando a mi empresa, tengo que darte las gracias. Me alegra de verte Sol, y de que hayas venido a buscarme, de verdad.
-De nada.
Shura no rompió el contacto, apoyándose en su brazo. No había cambiado en absoluto, quizás algo más endurecido por lo que mostraban sus ojos cobrizos, pero siempre con ese aire de estar por encima de las cosas porque estas eran demasiado insignificantes para él. 

Llegaron al automóvil, un Mercedes de color negro.
-¿Esto es lo que entiendes por “no llamar la atención”? -Shura tomó asiento en la parte de atrás, ignorando que Sol pusiera los ojos en blanco por no sentarse de copiloto, al final sí que tendría que hacer de chófer.

-¿A qué clase de trabajo has venido? -Sentía curiosidad. Cualquier tema de la empresa que requiriese discreción, lo llevaría a cabo un inspector y no la dueña viniendo de propio desde América.
-Claro, a tí te lo puedo contar -cruzó las piernas, inclinándose con el codo apoyado en la rodilla y su mentón sobre sus manos, tomándose su tiempo para crear la atmósfera de misterio que esperaba, ya era hora de ser quien diera las sorpresas en vez de ser blanco de recibirlas-. Miranda me ha mandado un mensaje… por lo que puedo deducir, lo ha hecho con todas las que fuimos Himes.

-¿¡Qué!? -Sol giró sorprendido sin creer lo que había escuchado, apretando los dientes cuando la única respuesta por parte de Shura fue una enigmática sonrisa. Por supuesto sobraban las respuestas a cosas como “¿vas a  hacerlo?” o “¿estás loca?” Shura no hubiera venido desde tan lejos si ambas respuestas no fueran afirmativas.

-La princesa viene reclamando su tiara… y me decías que yo era un niño -resopló, poniendo en marcha el coche.
-¿Qué has dicho? ¿Puedes repetirlo? -Apoyó los pies en el suelo, abriendo los ojos con una mirada de curiosa inocencia.
-¿El qué?
-Lo de princesa… -No pudo evitar que una larga sonrisa se dibujase en su cara -.Ahora que trabajas para mi, creo que te obligaré a que me llames así… princesa… -paladeo la palabra-. Quizás reina esté mejor.
-¿Y a dónde quiere que le lleve su alteza? Supongo que a la escuela -harto de aguantar aquello, salió a toda velocidad del parking rumbo a la autopista.
Para Sol, era difícil adivinar hasta qué punto parecía haber cambiado. Desde luego antes, no era tan mordaz hablando, y con lo que habían agradecido que todas las obligaciones Himes terminasen… ¿por qué había vuelto?

-No… aun no vamos a Hanasaki. Quiero visitar a un amigo -sintió la mirada de Sol por el retrovisor, sosteniéndola un momento-. Hace casi tres años que no habló con él. Pero si quiero ser Hime, primero necesito recuperar mi Key.
-¿Supongo que tendría que recordarlo? -Arrugó el labio sin disimular su desprecio.
-Así es.
-¿Y sabes donde vive?
-No. Pero tu sí.



Asegurándose de que su aspecto era impecable, se dejó guiar por la secretaría hasta el despacho. Shura hubiera sentido deseos de reír al leer el nombre de “Sparda” sobre la placa dorada de la puerta. Jamás se hubiera esperado, que cumpliera con aquella tontería que dijeron en la mesa del comedor de hacerse fiscal.

Abrió la puerta, entrando.
-Hola Vergil, ¿te acuerdas de mi?

Tras la mesa de su despacho, dejando de lado un dossier, Vergil Sparda levantó la mirada clavando sus fríos ojos azules en Shura. Inexpresivo, siempre controlando sus emociones y pareciendo que tenía todo bajo control. El tiempo le había hecho perder esa expresión de desamparo que la había atraído, pero no era eso lo que había roto su corazón en el pasado. Ahora las heridas estaban curadas, pero la emoción que le producía verlo era igual que hace años.

Vergil rompió el contacto visual, dedicándole una nostálgica sonrisa.
-Claro que me acuerdo de ti, ¿qué tal va todo Shura? 
Salió de detrás de la mesa, Shura se tomo la libertad de abrazarlo fraternalmente y darse dos besos en la cara, por supuesto, había sido ella la que había tenido que iniciar aquello. Pero él la invitó a café, sentándose uno enfrente del otro alrededor de una acogedora mesilla para estos casos, aprovechando para ponerse al día.

-Debes tener un buen tutor Vergil, me alegra que estés cumpliendo tu sueño y hayas llegado tan lejos.
-¿Y tú Shura? También has llegado lejos, ¿qué te ha hecho regresar?
-Directo al grano -le sonrió sin sentirse decepcionada, pero deseando provocarle- ¿qué te parecería si dijera que he regresado por ti?

Vergil no cayó en aquel juego, endureciendo la mirada, adivinando que Shura le ocultaba algo.
-Aunque eso es sólo una verdad a medias. Escucha Vergil, he regresado porque recibí un mensaje de Miranda.
-Miranda… ¡la directora! -Se puso aún más rígido de lo que estaba, sorprendido con la revelación.
Por fin una reacción…
“Pero con la chica equivocada” -pensó, era para llevarse un chasco.
-Exacto. Creo que es un llamamiento general a las Himes, y quería preguntarte si tú…
-Silencio.

Vergil se había puesto en pie. No era el modo que esperaba que la interrumpiera.
-No digas nada más Shura. Ahora, debo rogarte que te marches.
-No quería ofenderte Vergil, ni obligarte a nada que tu no quisieras, pero me gustaría saber si puedo contar conti-
-No me has entendido -volvió a interrumpirla-, no quiero saber nada de ti.

Ese si fue un duro golpe. Vergil seguía inmutable como una estatua después de haberle dicho aquello, mientras que Shura sentía como viejas heridas se abrían. A lo largo de tres años, había aprendido a enmascarar sus emociones, como cambiar la tristeza por la frialdad. Lo que se preguntaba es cuanto aguantaría.
-¿Quién te crees que eres para hablarme así?

Vergil chasqueo la lengua nervioso, no era tan idiota como para no reconocer que se había extralimitado con aquel comentario, pero ojala con eso, pudiera disuadirla de cualquier relación con Hanasaki. Había esperado que la distancia, hubiera disuadido a Hanasaki de llamarla, pero estaba claro que se equivocaba.
Él había sido su Key, la persona que proporcionaba a la Hime, la habilidad de invocar una criatura. Estaba la probabilidad, quizás, si ellos dos no se juntaban, si ella no tenía todos sus poderes, quizás no se inmiscuyera.
-Márchate -Vergil fue hasta su mesa, sentándose tras esta como un rey que hubiera dictado sentencia, vigilando que el dossier permaneciera en su sitio

Shura por supuesto, tras aquel insulto no permaneció impasible, acercándose a su mesa y apoyando las palmas justo enfrente suyo.
-Te he preguntado, ¿qué quién te crees que eres para hablarme así? Ten el valor de decírmelo a la cara.
-Márchate, aquí no se te ha perdido nada. Regresa a América -le sostuvo la mirada sin que esta reculase por sus palabras, ahora mismo, estaba tan cerca… tan cerca del dossier que…

Sin querer, al pensar en el papel, no pudo evitar apartar los ojos un instante hacía la carpeta.
Más rápida que él, Shura siguió la dirección de aquella mirada, arrancándole de la yema de los dedos la carpeta que había estado a punto de alcanzar, quedando Vergil con medio cuerpo sobre la mesa en un fallido intento por recuperarla, y demasiado separado de ésta para evitar que ella la abriera y mirase en su interior. Esperando incómodamente mientras se pasaba la mano por el pelo a que esta terminase.

-Pero… ¿qué es esto? -Miró incrédula hacía Vergil-. ¿Por qué recopilas información sobre Rizembool? ¿Y Hanasaki? La directora, Fran, Leonidas, ¡hijo de…! ¡Incluso de Iruka!
Tiró los papeles contra Vergil revolviéndose y quedando esparcidos por la mesa. Por supuesto no hizo falta decir nada para adivinar sus auténticas intenciones.
-¿¡Por esto te hiciste fiscal!? ¡Para llevártelos a todos por delante!
-¿Crees que es justo lo que hicieron con nosotros? No éramos más que unos niños, nos mezclaron en su guerra. Y tienes el valor, de venir a pedirme que regrese, sabiendo todo lo que perdí.
-¡No fuiste el único! ¡Y éramos los únicos que podíamos hacerlo! -Apretó el gesto de frustración.

Vergil respiró profundamente, aquello únicamente acabaría en una guerra de gritos que no llevaría a ninguna parte. No debería habérselo ocultado, pero ya era tarde para lamentarse, lo mejor era explicarse.
-No hay noche, desde hace más de tres años, que no piense en todo lo sucedido, también en nosotros… -intentó que la palabra calase en Shura, pero esta se había cerrado en banda-. Nos robaron mucho más de lo que crees, quizás los que pudieron ser los mejores años de nuestras vidas; nos utilizaron como cobayas, sin que les importara que cada día nos preguntásemos si ese día, un Rebel iba a venir a matarnos. Nos… -escupió la palabra- utilizaron, en una guerra donde la única recompensa era conservar la vida. ¿Y aun quieres defenderlos?

Shura retrocedió, asintiendo como si hubiera llegado a una conclusión.
-¿Ha bajado el coeficiente intelectual mientras yo no estaba? -Una amarga satisfacción, la recorrió cuando vio su expresión decepcionada-. Éramos voluntarios, conscientes de lo que hacíamos… y aunque tuvieras razón, ¿a cuantos piensas hacer pagar por sus crímenes?
-A todos -no dudo en su respuesta.
-Claro. Ahora lo recuerdo, yo te vi Vergil… en la última batalla contra Rizembool, te vi -sonreía sin gracia, como si entre sus manos jugase con una bomba- nunca perdonarás lo que sucedió a tu madre y de poder, preferirías matarlos a todos con tus propias manos. Incluso a mí.

Shura no iba a perder más el tiempo si no iba a conseguir hacerle entrar en razón.
-Haces bien en no querer saber nada de mí, ¡yo tampoco quiero saber nada de ti! 
-¡Espera! -Salió tras ella, agarrándola de la muñeca para detenerla.
Como si su contacto fuera una corriente eléctrica, igual de rápida fue ella en girarse y con la mano libre darle una sonora bofetada.
-No me toques. Ya me has insultado suficiente.

Vergil la dejó marchar, echando también a la secretaria que, sorprendida, había ido a inspeccionar lo que sucedía. De manera metódica, regresó a su mesa de trabajo, ordenando los papeles que Shura había tirado.
No había día en que no pensará en el pasado, de que no reflexionará en sus motivos y en la motivación que le movía.
-También hago esto por ti.



La primera señal de que las cosas se habían torcido, estaba en que Shura entró en la parte delantera del copiloto.
-Me siento ridícula -se llevó la mano a la frente arrugando el labio-, ¡he montado una escena!

-¿Has ido a pedirle ayuda y le has cruzado la cara? -Sonriendo y sin disimular la satisfacción que le producía, Sol había tomado lo más elemental del resumen que le había hecho y que le había servido para desahogarse.
-¡No tiene ninguna gracia! -Que Shura se enfadase, sólo provocaba que Sol se divirtiera más.

Poniendo los ojos en blanco, bufando en lo que parecía una risa entrecortada. Shura se fue relajando, acabando por sonreír, contagiándose por la despectiva y burlona risa de Sol, acabando por llevarse la mano al pecho para controlar el ataque de risa que le había entrado. Y es que la situación vista desde fuera, era como una parodia. No valía la pena darle más vueltas, seguiría siendo tan ridículo y simple como lo había planteado Sol.

-Dios, si hace tiempo que no me reía tan a gusto -fue tranquilizándose poco a poco, mientras golpeaba con teatral represalia el brazo de Sol.
-¿Y ahora qué princesa? ¿Vamos a Hanasaki?
-No… tengo otra idea.

Tomó la mano de Sol cuando este iba a arrancar el coche, sosteniéndola junto a la suya, el hombre la dejó hacer sin mostrar reacción por el gesto y la cara de concentración de la chica.
-Antes, podía absorber la energía de los demás mediante el tacto, tenía que estar siempre concentrada para no provocar ningún accidente.
-Lo recuerdo -correspondió cuando esta entrecruzo sus dedos, su gesto era ahora preocupado.
-Enterré mi pasado para seguir hacía delante, pero iba a volver a Hanasaki, no sabía porque esperaba esa llamada, pero creo que ahora lo entiendo... quizás, quería arreglar algo de ese pasado. Vergil tiene razón en una cosa: no hicimos bien, luchar por sobrevivir no era la solución, así no.
-Escucha, todo lo que hiciste en el pasado, todo esta bien. Porque sin eso, no estarías hoy aquí con vida.
Shura soltó un bufido despectivo.
-No voy a decir que echase de menos tu filosofía de andar por casa -como si acabase de percatarse, miró hacía sus manos entrelazadas-. Oye Sol… ¿me acompañarías en una locura?

No respondió, pero que aún estuviera ahí era suficiente para ella.
-No vamos a regresar a Hanasaki, no voy a negar mi pasado nunca más, pero desenterrarlo así… -cerró los ojos arrugando la frente-, no voy a cometer los mismos errores que en el pasado. Las Himes pueden servir para mucho más que para destruir.
-Shura, siempre estaré contigo.
-Gracias -intentó no mostrarse tan conmovida como se sentía, esperando que su mirada ausente a través de la ventanilla, fuera tan sofisticada y creíble como el de esas actrices de películas en blanco y negro.
 
Soltándose de las manos con Sol arrancando el coche mientras ella le miraba a hurtadillas a través del reflejo en el cristal y terminando por caer en la cuenta de algo esencial.
-Ahora que no voy a estar en la mansión Hime, necesito instalarme. Esperó que el hotel pueda traerme todo el sistema informático y de investigación que necesito. Diablos, tardaré al menos una semana en ponerme al día con todo lo que voy a necesitar…
-¿Por qué no te instalas en mi apartamento? 

Aquello sí que la pilló desprevenida, sobresaltándose como una colegiala, no había sido su intención al quejarse. Pero, si lo pensaba, eran todo ventajas. Y no solo por todo el material que necesitaba.
-Vale.


Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Sayi on March 02, 2015, 05:02:36 PM
Ha sido un gusto leer de Shura y shurasolyahsjkslfmemoriesss;_; pero ya comentaré con calma luego xD

Traigo primer fic para empezar con el pie derecho. Ha sido super relajante retomar estos personajes, y ando ansiosa por seguir explotándolos en sus shenanigans <3

Y sin más preámbulos vamos con el KICKOFFFFF

(http://i.imgur.com/YdRiQ49.png) (http://i.imgur.com/20KLUiF.png)
(http://i.imgur.com/GAUoG82.png) (http://i.imgur.com/zrAgwLN.png)

Episode 1 — Break the Internet Sayi Mio!

Las risas de sus hermanas fue lo primero que escucho al abrir la puerta de su casa.

Tras dejar su mochila junto a la entrada, Ichigo caminó hasta la sala y las encontró ahí: Tsukino riéndose de Kano, la menor de las hermanas Mio, quien posaba elegantemente para que Sayi, su hermana mayor, la retratara en su bloc de dibujo.

"Si no dejas de reírte vas a salir con una cara rara" le advirtió la pelirrosa sin despegar la vista del papel "Y estos retratos los van a calificar frente a toda la clase"
"¡Pues es culpa de Tsukino! ¡Ella no deja de decir tonterías!"
"I want you to draw me like one of your french girls~" la pelinegra se recostó dramáticamente en el sofa. En ese momento pareció recordar algo y corrió hacia las escaleras "¡Kano! ¡Espera te traigo ese pendiente de corazón de Cyzone que se parece al del Titanic!"

Su hermana no aguanto más las bromas y también salió corriendo tras ella. Sayi puso los ojos en blanco.

Mientras sus hermanas se correteaban en el segundo piso, la pelirrosa arrancó la hoja del bloc y la arrugó en una bola de papel. Ichigo aprovechó el descanso para entrar a la sala y sentarse frente a su hermana.

La historia de la familia Mio-Kurosaki era un excelente rompe hielo cada que conocían nuevas personas. Sayi e Ichigo se conocieron en el instituto mediante el mejor amigo del rubio (y quien terminó siendo novio de Sayi): Taikoubou Shizuka. Los tres se hicieron inseparables, pero por más que convivieran en el instituto, no hubo manera de predecir que la guardiana de Sayi, su tía Izumi Mio, terminaría conociendo y enamorándose de Hiroyuki Kurosaki, el papa de los mellizos Ichigo y Kaien— todo esto a sus espaldas.

Cuando se percataron de la relación de los adultos la boda ya era inevitable y, por azares del destino, los amigos terminaron siendo hermanos por ley.

El drama HiME que vivió Sayi dio hincapié a varios sucesos entre el grupo. Pero con Hanasaki versus Rizembool ahora en el pasado, su convivencia había vuelto a la tranquilidad del día a día.

Con unos cuantos cambios, por supuesto.

"¿Cuántos retratos llevas hechos?"
"Uno" respondió "Vi a Cho en la cafetería el otro día, y como se quedó media hora perdida en sus pensamientos me dio tiempo suficiente para retratarla (y sin que ella se enterase)"
"Ah" Ichigo observó el retrato de Cho, la ex-HiME que hace algunos años se la tenía jurada con él por cierto suceso en cierto festival cultural... "Bueno, ¿y por que no me dibujas a mí?" se ofreció el joven, acomodándose en el sofá "Soy bastante fotogénico"
"Pero me temo que no dibujogénico" rió Sayi "Siempre me sales raro. Pensaba usar tu cara como modelo cuando tenga que dibujar a un bebe renacentista"
"He... graciosa" el teléfono de Ichigo vibró y el rubio lo reviso en el acto. Una sonrisa iluminó su rostro "¡Kaien pasó sus midterms! ¡Papá lo va a dejar venir en vacaciones! ¡OMG esto es GRANDE!"
Sayi sonrió divertida "Aunque hubiera sido bueno irlo a visitar a Australia, ¿no? La última vez que lo vi tenía este amigo salvavidas que estaba..."

Pero antes que pudiera terminar esa oración, Ichigo le robó su bloc de dibujo y le pegó con él en toda la cara.

“¿¡CUAL ES TU PROBLEMA!?”
“¡BAD SAYI BAD!” le llamó la atención “Tienes PROHIBIDO hablar así de otro hombre que no sea Bou y lo sabes”
“Ayparfavar”
Ichigo la señalo con el índice, advirtiéndole “Sayi, si sigues así…”
“Pues sería bueno que el hiciera un esfuerzo en interesarse en mí o algo”
“…vas a perder a TU LLAVE---” al notar el semblante de su amiga, el rubio hizo a un lado las bromas “Espera, ¿pasó algo?”

No era agradable hablar del asunto, pero sabía que necesitaba desquitarse e Ichigo era la única persona que podía entender sus problemas con Bou. Además de Suiseiseki claro esta, dado que los ‘Keys’ de ambas se habían ido a estudiar a la misma universidad en Beijing.

“Y luego que me cortara diciendo que tenía un examen…” la pelirrosa le resumía lo sucedido más temprano “Entro a Facebook y lo veo ahí, dándole like y comentando feliz de la vida las fotos que su amigo el coreano había subido de una fiesta o algo así”
Ichigo tensó los labios, incómodo “Pues no se que decirte…”
“Exacto. Me mintió porque no quería hablar conmigo”
“Esta bien” Ichigo puso una mano en el hombro de Sayi “Solo por esta vez te dejo lustear al amigo australiano de Kaien”
“¡No dude! Escucha, serás el mejor amigo de Bou pero no puedes justificar este tipo de cosas” le dijo Sayi. Ichigo le respondió con una expresión adolorida “Nueve de cada diez veces soy yo quien le dice para skypear, soy yo quien aún le manda mensajes de buenos días y buenas noches…”
“Pues… las últimas veces que he ido a Beijing no has querido acompañarme” le recordó Ichigo “Y la última vez que viste a Bou en persona fue como hace cuatro meses…”

En los dos años que Taikoubou llevaba estudiando en China, Sayi debía haber visitado la capital por lo menos unas veinte veces. Dado que el papá de Ichigo, su tio-padrastro-parentezcoquesea tenía bastante dinero, la pelirrosa había podido visitar Beijing cuantas veces quisiera… cosa que había aprovechado en un inicio.

Los primeros meses habían sido un solo de viajes, pues acompañada de Ichigo y Taikoubou había ido a todos los atractivos turísticos que la capital china tuviera por ofrecerle. La ciudad prohibida, la plaza de Tiananmen… se había recorrido la gran muralla hasta el cansancio y hasta había ido al palacio de verano en invierno solo para patinar sobre el lago congelado.

“La verdad, estoy esperando que recupere el interés en mi antes de hacer el esfuerzo de ir”
“Sayi, el pasaje tE SALE GRATIS”
“ESTOY CANSADA y punto. Moving on, había algo que si quería decirte”
Ichigo puso los ojos en blanco, pero tampoco era que pudiera entrometerse tanto en la relación de sus amigos “¿Si? Y eso es…”
“Pues ayer tuve la cita con mi terapeuta…” empezó Sayi con una sonrisa “Y bueno, ambas coincidimos que he estado muy bien los pasados meses. Estamos pensando que lo mejor sería suspender las sesiones, ¿puedes creerlo?”
“Que tan mal le caes a esta mujer para que te diga que ya no necesitas pagarle por terapia… d-digo, ¿estás segura? Terminaste muy mal luego de todo el asunto HiME/Rebel”
“Si es que… alucina que me he estado sintiendo muy bien conmigo misma” la pelirrosa observó el cielo azul a través de la ventana “Ya no estoy alerta las veinticuatro horas del día como si aún fuera una HiME. Puedo saludar casualmente a Miranda cuando me la cruzo en la universidad, y ya no me despierto gritando en las noches”
“Classic Sayi”
“Creo que finalmente estoy en paz con todo lo que paso, ¿sabes?” la joven suspiró tranquila “Agregar a Soujirou al Facebook fue muy terapéutico también. Siempre me gana en Preguntados, pero me ayuda saber que aprendía cosas en Rizembool en lugar de siempre planear mi muerte”
“…Bien, me alegra saber eso” asintió Ichigo “¿Y sabes quien se alegraría de saber esto? Taikoubou”

Y Sayi le estampó la palma de su mano en todo el rostro.

En ese momento, tanto Ichigo como Sayi escucharon pasos descender por las escaleras. Eran Kano y Tsukino, pero había algo diferente en los semblantes de sus hermanas. Ambas estaban en silencio, y con una expresión solemne caminaron a pasos pequeños hasta llegar a su hermana mayor.

“¿Qué paso?” preguntó Ichigo, cruzando miradas suspicaces con Sayi “¿Rompieron algo?”
“Sayi, tu teléfono estaba vibrando y…”

En la pantalla bloqueada descansaba un mensaje de Miranda Lot, el cual solo decía un ‘Llámame en cuanto puedas, por favor’

Sayi sonrió tiernamente. Si bien ella ya podía sentirse cómoda con su pasado como HiME, sus hermanas menores también habían sido espectadoras de todo su sufrimiento. Mientras la pelirrosa había desligado la palabra ‘peligro’ de Miranda por lo mucho que la veía, para Tsukino y Kano esa mujer de negro no había dejado de ser un mal augurio.

“No es nada, no se preocupen” las animó su hermana “Miranda a veces me escribe por cosas zonzas de la universidad. ¡Ah! Quizás esto sea por el cuy que se me escapó en la kermesse pasada”

Sus hermanas rieron más tranquilas mientras Sayi desbloqueada su teléfono y llamaba a la directora.

“Voy por algo de tomar~” y dicho esto la pelirrosa se fue a la cocina.
“Oigan” Ichigo aprovechó para compartir las buenas nuevas “Kaien pasó sus exámenes, así que seguro vendrá por vacaciones y podremos irnos de viaje”
“¡Genial!” celebraron las hermanas, pero entonces Tsukino agregó “Ahora solo depende si pasas tus examenes…”
La sonrisa de Ichigo se cambio por una mirada de soslayo “¿Qué tanto saben?”
“Pues…”
“¿¡Q-QUE!? ¡¡NO PUEDE SER!!”

Los gritos de Sayi debían escucharse hasta la calle. Tsukino, Kano e Ichigo saltaron del sofá y corrieron directo a la cocina.

“¿¡Qué paso?!”
“¿¡Qué te dijo Miranda!?”

Con el teléfono en mano, Sayi tenía la boca entreabierta y los ojos como platos. Su mirada se enfocó en los tres— y en especial en sus hermanas, quienes habían preguntado lo último buscando confirmar sus sospechas.

“N-no p-puede ser que…” la pelirrosa metió el teléfono al bolsillo y retrocedió hasta chocar con el mostrador “…quE HAYAN CUCARACHAS EN ESTA COCINA ¡LAS ODIO! ¡Me a-a-acabo de cruzar con una y…!”
Kano suspiró relajada “Ah, ni que fuera para tant---“
“ICHIGO” la pelirrosa saltó del mostrador, llegó a zancadas a la puerta de la cocina y tomó al rubio del brazo. Sus uñas se clavaron en el antebrazo de su amigo “ACOMPAÑAME POR INSECTICIDA”
“Pero creo aún había en el baño...”
“¡¡AHORA!!”

Sin lugar a más peros, la pelirrosa jaló a su hermanastro hasta salir por la puerta principal de su casa. A duras penas Ichigo cerró el portón y, sin decir palabra, continuó siendo llevado por Sayi por un par de cuadras más.

Recién cuando estuvo segura que sus hermanas no podían seguirle fue que la pelirrosa se detuvo. Se dio media vuelta, e Ichigo no pudo evitar asustarse ante lo desencajado que estaba el rostro de su amiga.

Solo el miedo podía causar algo así.

“Miranda me pidió…” era un murmuro casi inaudible “…que sea HiME de nuevo”
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Cho on March 03, 2015, 03:44:33 PM
Is this real life...?

Ahh, siento que he reabierto un lado olvidado de mi frikiness. Luego tengo que ponerme a leer todo y dejarles comments, pero por mientras dejo el primer fic. Es sólo una escena de cuatro pero ya estaba muy largo y debería agarrar la costumbre de postear menos, así que... start! *agita bandera* (?)

Gracias infinitas a Sayi por los gráficos~ *reverencia*

1

(http://i.imgur.com/3zhMONW.png) (http://i.imgur.com/UJgckRQ.png)
(http://i.imgur.com/jI4x5RD.png) (http://i.imgur.com/WChUc9m.png)

El camino de regreso a casa fue rápido por la disponibilidad del bus de la ciudad, y el par de hermanos llegó al portón de su casa en menos de lo esperado. Roxas sacó sus llaves y abrió la enorme casa que pronto estarían vendiendo. Él y Cho ingresaron por las puertas y caminaron el acostumbrado y largo camino hacia la casona al fondo del jardín delantero. La siempre larga y tediosa caminata empezaba a sentirse nostálgica, ya que ambos sabían que sus días en ese ambiente tan familiar estaban contados.

“Aún no puedo creer que nos vamos a mudar,” dijo Cho, mirando a los árboles que les proveían sombra. La peliceleste siempre estaba al pendiente del mantenimiento del jardín y la casa, pero al ser sólo dos en un amplio terreno dejado por sus padres, no había mucho que podía hacer. Seguramente el nuevo dueño aprovecharía la casa mejor que los dos.
“Sí, y extrañaré el vecindario… pero ya era hora,” Roxas sonrió y se encogió de hombros. “Es como tú dijiste. Este espacio es demasiado para nosotros y mejor hay que mudarnos a algo más pequeño y más accesible al resto de la ciudad. Además nos van a pagar bastante por esta casa y ya comenzaban a acabarse los ahorros que nuestros padres nos dejaron hace años.”
“Lo sé…” la hermana desvió su mirada hacia un punto del jardín. Ese año ya no vería a esas flores anuales florecer. Mucho se iba a quedar atrás con esa casa, pero aparte de tristeza, también se sentía animada por el cambio de rutina.

Ambos terminaron ese camino y llegaron a las puertas de la casona. Ni bien lo hicieron, vieron que estas se abrieron ampliamente y su prima salió del interior.

“¡Cho! ¡Roxas!” Osaka corrió donde sus primos con los ánimos de siempre. “Hehe, ya me estaba preocupando.”
“Sabes que no tienes por qué, Osaka,” Roxas saludó con su mano. “Trajimos donuts para comer cuando terminemos con nuestro trabajo de hoy. Espero que te gusten.”
“Por supuesto que sí,” la pelimarrón asintió. “Un segundo postre siempre es bienvenido.”
“¿Eh? ¿Segundo?” Cho ladeó la cabeza.
“Claro, acabamos de ordenar pizzas con palitos de canela. Estarán aquí en como cuarenta y cinco minutos,” reportó Osaka, contenta.
“¿Acabamos?” preguntó el rubio. Entonces, una segunda persona salió de la casa.
“¡Hola, par de primos!” Tomo salió, tomando una lata helada de Ginger Ale. “Oigan, tienen excelentes snacks y bebidas, pero no lo suficiente para saciar el hambre. Luego nos dividimos el costo por la pizza en cuatro, ¿de acuerdo?”
“N-no esperaba verte aquí, Tomo…” Cho miraba fijamente a la lata que la chica tenía en su mano. Había tenido la idea de tomar dicha lata ni bien regresara, y sabía que era la última en la casa, por lo cual se había desanimado.
“Osaka me dijo que les iba a ayudar a limpiar, y como no tenía nada que hacer, decidí acompañarla,” Tomo sonrió. “¡De nada! Saben que siempre me gustó su casa pese a que no saben mantenerla, está bajo un mal estado y ni siquiera tienen piscina pese a tener suficiente terreno para una. Bah, quien sea que la va a comprar puede reparar todo eso.”
“Hmm…” Roxas entrecerró los ojos. Esa Tomo siempre había sido así, y aunque no era la primera vez que les ayudaba, su presencia muy frecuentemente sólo entorpecía el trabajo y distraía a Osaka más de lo que ella se distraía por su cuenta. “Entonces tenemos cuarenta y cinco minutos para limpiar antes que llegue la pizza.”
“¡Sí! ¡Hay que trabajar!” declaró Osaka, tratando de atarse una bandana en la cabeza.
“Hm, mejor cuarenta y tres,” dijo Tomo. Ella negó frustrada. “Es una larga caminata de aquí al portón y la última vez el repartidor de pizzas se impacientó y se fue antes de que llegáramos a atenderle. Hay que esperar al costado de la puerta.”
“Está bien…” Cho dio un suspiro. Tomo se expresaba tan dura como siempre pero había hecho un buen punto. La peliceleste vio que Osaka tenía problemas con la bandana y fue a ayudarle. “Pero tenemos que empezar de una vez. Todavía hay mucho que hacer y nuestra fecha de entrega se aproxima.”
“Hehe, gracias,” Osaka sonrió a su prima. “¡En marcha!”

Pasaron alrededor de unos cuarenta minutos productivos mientras limpiaron un par de salas de estar. Roxas fue necesitado varias veces para matar arañas, cucarachas y algunos otros bichos de identidad desconocida, pero lo dejaron relativamente presentable en el tiempo que habían calculado. Ellos tenían que dejar la casa en un estado presentable o de lo contrario el dinero que ganarían sería disminuido por gastos de mantenimiento, y ya de por sí estaban contando con pérdidas.

Pasado el tiempo, Tomo reunió todo el dinero para las pizzas y mandó a Cho, bajo la excusa que Roxas era quien mataba los insectos, Tomo se había venido con la brillante idea de la pizza y Osaka no era fiable. Por ello, la peliceleste tuvo que esperar un poco más de cinco minutos al costado de la puerta principal y sacar la propina de su bolsillo. En verdad no le apetecía ser mandada así, pero nunca había sido buena para reclamar.

Ni bien Cho regresó cargando tres envases de cartón y una botella de Sprite de tres litros, ella encontró la mesa del comedor servida y preparada para los cuatro, con todos listos para devorar las tan anticipadas pizzas y las dos variedades de postres.

“¡A comer!” Tomo dio la orden y todos agarraron sus trozos predilectos entre Hawaiana, Pepperoni, Americana y Meat Lovers. Una inocente Osaka pasó a servirse gaseosa, pero al ser la primera en agarrar la bebida, se vio presentada de los vasos vacíos de sus acompañantes, viéndose obligada a servirles a todos.

Pasó un rato de degustación, y luego de que cada uno comiera un par de trozos, la velocidad de la merienda bajó, permitiendo un poco de conversación trivial en la mesa.

“Son buenas elecciones,” dijo Roxas, sacando una segunda de Meat Lovers para él.
“Sí, y lo mejor del caso es que somos cuatro,” Tomo asintió, satisfecha. “Así nos corresponden exactamente cuatro tajadas a cada uno.”
“Hehe, yo estoy bien con dos, no como mucho,” Osaka sonrió torpemente.
“Siempre puedes comer lo que te falta más tarde,” ofreció Cho. “Tenemos bastante espacio en la congeladora.”
“Cierto, pero las pizzas recalentadas no son igual,” comentó Roxas.
“Oh, no necesito recalentarla,” Osaka negó y sonrió con seguridad. “A mí me fascinan las pizzas congeladas.”
“¿Q-qué?” Tomo se hizo para atrás y los primos se confundieron. “O-oye, está bien que seas rara, pero hay extremos.”
“Uhh, ¿pero qué tiene de malo?” Osaka hizo un puchero. “Las pizzas son ricas, tanto frescas como almuerzo, y congeladas como postre. ¿Acaso nunca se han puesto a pensar en lo genial que sería tener un helado pastel salado?” sus ojos brillaron de emoción. “Es una idea que vale un millón de dólares…”
“Bueno, si eso te hace feliz…” Roxas sonrió comprensivamente.
“Eh, estaba pensando que ya es hora del postre,” sugirió Cho. “No podemos llenarnos con pizza. Hay palitos de canela y donuts. Tenemos que comerlos.”
“Cierto, bien pensado,” Tomo asintió. “Encárgate de llevar las pizzas y traer los postres de la cocina, Cho. ¡Chop, chop!”
“No soy una criada…” Cho le miró con leve molestia pero comenzó a recoger las cajas.
“Yo te ayudo,” Roxas se levantó y ambos fueron hacia la cocina.

La breve ausencia de los dos en el comedor causó una pequeña pausa, en la cual Osaka esperó pacientemente y Tomo terminó sus últimos mordiscos de Pepperoni. Fue también un momento de paz que misteriosamente marcó la transición hacia una nueva etapa en la vida de los cuatro presentes…

“¿Hm?” Osaka sintió su celular vibrar en su bolsillo y lo sacó para verlo. “Oh, parece que he recibido un nuevo mensaje… pero estoy segura que no me he pasado de mis megas mensuales esta vez…”
“¿Qué esh?” preguntó Tomo, masticando su último gran trozo de pizza.
“Ohh…” Osaka abrió sus ojos con sorpresa. “Es Miranda…”
“¿Miranha? ¿Hishisce alho malho?”
“Dice que necesita mi ayuda. Que quiere verme. Puede que vuelva a ser HiME.”
“¡¿Q-q-qué?!” la sorpresa hizo que Tomo tragara ese bocado sin terminar, y comenzó a asfixiarse. Su rostro se puso azul de inmediato.
“¡AAHHH, Tomo-chan!”

Osaka se levantó para ver qué hacía por su amiga quien intentaba respirar. La pobre Tomo hacía el ademán de rasgarse el cuello y miraba hacia arriba suplicante. Su amiga intentó sacudirle y le miró de todos los ángulos, y cuando oyó a Tomo tratar de gritarle para que reaccionara, Osaka terminó dándole un descomunal golpe en la espalda por el terror que sentía. Con este, Tomo cayó de rostro a la mesa, casi en coma.

“¡WAHH, perdón!”
“¡¿Qué pasó?!” exclamó Roxas, regresando corriendo con los postres con Cho.
“¡Tomo-chan se asfixia!”
“¡Y-ya estoy bien!” Tomo se levantó y respiró profundamente. Ella se notaba muy alterada, y miró a Osaka como si la hubiera traicionado. “¡Pero tú de nuevo quieres ser una HiME sin mí!”
“¿HiME?” preguntó Cho, confundida.
“Sí, mira,” Osaka alcanzó su celular a su prima, mostrándole el mensaje. “Lo acabo de recibir, es de Miranda.”
“Imposible…” Roxas se quedó helado.
“¿Tú no habrás recibido un mensaje, Cho?” preguntó Osaka.
“Ehh no sé…” la peliceleste sacó su celular. Lo había puesto en no molestar para no distraerse en sus clases temprano, y al prender el display, vio que sí había recibido un mensaje hace como cinco minutos. Era de Miranda, exactamente el mismo.
“¿Q-qué está pasando aquí?” Tomo se veía consternada.
“¿Los Rebels… han regresado?” preguntó Roxas, sin creerlo.
“…” Cho no sabía qué responder. Sinceramente, no había otra posibilidad.
“Cho…” Osaka llamó la atención de su prima. Se notaba más seria de lo usual. “Tenemos que ir a Hanasaki cuanto antes.”
“…” Cho asintió, nerviosa.
“N-no pueden hablar en serio,” el rubio negó varias veces. “¡No, son mi familia! ¡Ustedes ya han estado bajo mucho peligro! ¡No pueden aceptarlo!”
“¡Exacto!” añadió Tomo, indignada. “¡Déjenme ser HiME de una buena vez!”
“¡Tomo, no ayudas!” reclamó el chico.
“Pero… si tenemos la habilidad de proteger Hanasaki, es nuestra responsabilidad,” dijo Cho, con un tono bajo y dudoso. Ella no parecía estar muy convencida de las palabras.
“Pienso lo mismo,” Osaka asintió. “Tendremos que dejar el postre para después.”
“¡P-pero Osaka!” Roxas se interpuso, alarmado. “¿Acaso no recuerdas todo lo que pasó? No todo fue placentero, y aun si ustedes terminaron sobreviviendo y ganando la batalla, también hubo muchos caídos. Si de nuevo hay peligro, ¿qué les hace pensar que Rizembool no va a estar más preparado esta vez?”
“Pero… Rizembool está poniendo en peligro a nuestra universidad y a todos dentro de la misma…” Cho desvió su mirada. “No voy a negar que tengo miedo y quisiera saber qué ocurre. Y si lo mismo se vuelve a repetir, sé que va a ser muy intenso, pero… nosotras tenemos una responsabilidad, y no podemos abandonar a nuestros amigos cuando más nos necesitan.”
“¿Por qué dices eso?” Roxas se desanimó y bajó su mirada. Comprimió sus puños. “¿Quién dice que ustedes tienen que hacer algo? ¿Por qué se van a arriesgar por problemas ajenos, y una segunda vez, para empezar? No quiero que esto vuelva a ocurrir, no quiero tener que preocuparme por ustedes… no quiero que me vuelvan a dejar de lado, y me hagan sentir impotente una vez más…”
“Roxas…” Osaka se afligió. Ella se quedó en silencio buscando por palabras, y cuando organizó sus ideas, sonrió tranquilamente. “No te preocupes por eso. Ahora va a ser muy diferente. Si tenemos que volver a ser HiMEs, nos volveremos más unidos que nunca. Siento que Cho y yo cometimos muchos errores en el pasado, y al final logramos sobrevivir porque unimos fuerzas en la última batalla y planeamos todo estratégicamente. Por eso sé que podremos hacerlo mejor. No tienes que preocuparte por nosotras. Es algo que tenemos que hacer, y esta vez lo haremos todos juntos. ¿Verdad, Cho, Tomo-chan?”
“Claro, cuenten conmigo,” Tomo se encogió de hombros. No había terminado de quejarse, pero tenía que seguir el juego de Osaka para animar al primo sobreprotector. “Si en la vez pasada hasta fui tu Princess y te ayudé al final.”
“Hehe, exacto,” Osaka asintió.
“Quiero…” Cho bajó su mirada, apenada. “Que esta vez podamos arreglar todas nuestras diferencias, Roxas. Tengo que afrontar este inconveniente, sé que es algo que debo hacer, y como Osaka dijo, esta vez será diferente.”
“Chicas…” Roxas negó, frustrado. Se había quedado sin palabras, pero no estaba de acuerdo con lo que habían dicho. “Quisiera poder detenerles… pero sé que no llegaré a cambiarles de parecer…”
“Ven con nosotras,” Osaka sonrió. “No vamos a ir donde Miranda sin ti.”
“¡Ah, yo también voy! ¡Quizás sí haya esperanzas para mí después de todo!” exclamó Tomo. “¿Qué tal si llamamos a un taxi?”
“Son muy caros. Mejor tomemos el bus,” sugirió Cho. La presente situación se había resuelto muy superficialmente. Todavía había mucho que resolver y analizar, pero si los Rebels en verdad iban a regresar para causar estragos en Hanasaki, no quería quedarse con los brazos cruzados.

La resolución llevó a todos a postergar la reunión y fueron camino a la universidad, a ver lo que el destino les deparaba.

Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Sayi on March 03, 2015, 03:59:21 PM
Is this just fantasy?

Ok, con esto ya me quedo tranquila por un rato :>

(http://i.imgur.com/YdRiQ49.png) (http://i.imgur.com/20KLUiF.png)

Episode 2 — The Good, the Bad, and the Strawberry

Con el pánico inicial superado, Sayi e Ichigo optaron por encontrar un lugar donde pudieran poner en orden sus ideas. En su casa estaban Tsukino y Kano –y Sayi estaba decidida a no decirles nada hasta estar segura de que hacer- por lo que los amigos siguieron caminando hasta salir del condominio. El strip mall más cercano tenía un Starbucks, y la pelirrosa no declino la invitación de su hermanastro.

Necesitaba un lugar donde martillearse la cabeza, y pronto.

Por teléfono, Miranda había sido tan concisa como siempre: Rizembool había reanudado, de alguna manera, la guerra contra Hanasaki. Los Rebels volverían a atacar, y la universidad necesitaba defenderse del inminente ataque. La directora se había visto obligada a contactar a toda estudiante con potencial HiME… lo que evidentemente llegó a ella: Una ex HiME con la experiencia bajo el brazo.

Sayi estaba tan ocupada escribiendo en su celular que no se percato cuando Ichigo colocó su Frappuchino frente a ella.

“¿Le estás avisando a Taikoubou?” preguntó, pero la joven negó con la cabeza “¿Le estas preguntando a otra ex HiME que planea hacer?”

De nuevo una negativa.

“¿Entonces qué?”
“No creo que sea prudente hablar con las chicas ahora. Si Miranda las ha contactado, seguro están ocupadas pensándolo así como yo estoy ahora. No quiero interrumpirlas, así que esperaré a que me hablen en todo caso” la pelirrosa terminó de escribir algo y dejó su celular en la mesa “Quiero cerciorarme de una cosa antes de hablar con Miranda, y dijo que estaría aquí pronto”

Ichigo iba a preguntar a quien se refería, pero en ese momento Sayi dejó caer su cabeza sobre la mesa.

“Pues… siempre puedes negarte, ¿cierto?”

Era verdad, y Miranda había sido bastante explicita con eso. Nada la ataba a volver a pasar la prueba y recuperar sus poderes. No tenía por qué volver a estar al pendiente de un ataque sorpresa, o preocuparse por entrenar para mantenerse al nivel de su Rebel. Hanasaki la necesitaba, pero ella ya había servido y cumplido con su tiempo.

Sayi sonrió, apesadumbrada. Había bastado una llamada de Miranda y diez minutos con la idea rondando su cabeza, y los tres años de terapia habían desaparecido por completo.

Ahí estaba, la mentalidad HiME.
¿Acaso había dejado de ser una en algún momento?

Sayi se enderezó y tomó su Frappuchino entre manos “Es difícil, Ichigo” la pelirrosa se giró a la izquierda y observó a la gente transitar frente a la tienda “Creo que hay dos puntos de vista para esto: Soy una veterana, y la guerra que supuestamente gané se ha reanudado. Puedo A) ignorar que me necesitan, pues ya cumplí con lo necesario, o B) volver a participar, pues mi trabajo no ha terminado. Hay chicas que han muerto siendo HiMES, y ellas no tuvieron oportunidad de decir no. Se me hace injusto que yo siga viva y no termine este asunto por ellas”
“Creo que te estas asignando una carga que no te corresponde” comentó Ichigo “Nadie tiene razón para estar en una posición donde su vida corra riesgo. Y de estar en una situación así, yo no se la desearía a alguien más. Vamos, no es como si Miranda le pagara a las HiMEs por sus servicios”
La joven sonrió al escuchar eso “Deberíamos formar un sindicato HiME” sugirió, sacudiendo su Frappuccino “¿Un recibo por honorarios por cada pelea sobrevivida?”

Ichigo se quedó en silencio. Observó a Sayi tomar un sorbo a su bebida, y volvió a hablar solo cuando la pelirrosa le preguntó el por qué de su silencio.

“Te acabas de referir a ti misma como HiME”

No se había percatado de eso. Pero, a decir verdad, aún no estaba del todo segura.
Su teléfono vibro en ese momento, y bastó un vistazo a la alerta para saber qué traía consigo ese mensaje.

La puerta del local se abrió y un muchacho delgado ingresó con móvil en mano. Sayi lo divisó a lo lejos, y aunque su corazón saltó al reconocerlo sabía que no tenía nada que temer. Al menos no por ahora.

El recién llegado no demoró en ubicarla. Y, con su característica sonrisa, el ex Rebel caminó a paso seguro hasta darles el alcance.

“Buenas tardes, Sayi” la saludó Soujirou “Ha sido mucho tiempo”

(http://i.imgur.com/YdRiQ49.png) (http://i.imgur.com/20KLUiF.png) (http://i.imgur.com/GMablLB.png)

Ichigo no pudo ocultar su asombro al ver a Soujirou Seta, el ex Rebel de su amiga, de pie junto a ellos.

“¿¡Que hace él aquí!?”
“Lo cité hace un momento” le explicó Sayi “No te dije nada porque sabía que reaccionarías así”

Su hermanastro la asesinaba con la mirada, pero la pelirrosa ignoró el gesto e invito a Soujirou a sentarse. El ex Rebel y la ex Hime intercambiaron cortesías, y aún dentro de su sorpresa, Ichigo no podía concebir cómo la pelirrosa podía estar tan tranquila frente a él.

Hace unos diez minutos andaba fuera de sí, y ahora… ¿cómo podía estar tan tranquila estando él presente?

Era el mismísimo Soujirou Seta: su Rebel. El castaño de engañosa apariencia que tanto sufrimiento le había causado a Sayi tan solo unos tres años atrás.

Pero bastaron unos pocos segundos para caer en cuenta de algo. Aquella no era una reunión amical, sino de negocios. Sabía que Sayi y Soujirou tenían una relación cordial —hacer las paces con el enemigo había ayudado bastante a su hermanastra— pero no pensaba que su amiga se hubiera vuelto lo suficientemente loca como para pedirle ayuda a su ex Rebel.

¿Cierto?

“¿Falta alguien más, Sayi?” le preguntó Ichigo, intercambiando miradas entre la pelirrosa y el castaño “¿No falta un Don Francisco que re-introduzca a otro villano? ¿Hitler quizás?”
“Ichigo, todavía no he tomado la prueba HiME. No tengo poderes, y hasta ese momento no estoy bajo amenaza” le explico Sayi “Además, si Soujirou quisiera atacarme me lo hubiera dicho apenas me vio”
El castaño rió para si mismo “Me conoces bastante bien”
“Este es el Rebel que me invitó a bailar antes de pedirme que sea su HiME. Para el comeback me esperaría un viaje a las islas Fiji como mínimo”
“Lo del baile es una gran historia…” agregó Soujirou.

El joven parecía disfrutar las observaciones de su ex HiME, pero como el fastidio de Ichigo no le permitía relajarse, el castaño decidió ir al grano.

“Me sorprendió tu mensaje, Sayi” dijo el ex Rebel “Y me sorprendió aún más que quisieras reunirte conmigo, de entre todas las personas”

El ambiente se tornó tenso de inmediato. Aún si lo que Sayi decía era cierto, y que ninguno de los dos tenía motivo para lanzarse al cuello del otro, súbitamente todos se percataron de lo extraño que era estar compartiendo esa mesa.

“Me han pedido que considere ser HiME de nuevo” asintió la pelirrosa “Y ahora te pregunto, y se sincero por favor, ¿Rizembool se ha contactado contigo?”
“¿Vas a ser su Rebel de nuevo?”

La pregunta de Ichigo era la más precisa. Sayi intentaba ser diplomática, pero en su mente agradeció al rubio por su franqueza.
Soujirou se quedó en silencio un par de segundos. Entonces miró a Sayi fijamente a los ojos antes de responder:

“Rizembool no me ha contactado. Y si me contacta si es que decides hacerte HiME, no pienso volver a ser tu Rebel”

La noticia iluminó el rostro de la pelirrosa. Un enorme peso acababa de levantarse de esa cafetería.

“¿Es en serio?” Ichigo no estaba del todo convencido “Siempre me pareció que disfrutabas ser un Rebel, y me cuesta creer que ignores esta oportunidad”
“¿Es en serio?” Sayi hizo la misma pregunta pero en un tono completamente diferente “¡Estoy TAN feliz! ¿Me lo prometes? ¿Me lo juras?”

Soujirou sonrió ante ambas preguntas. La noticia había sido inesperada, sí, pero no tan inesperada cómo lo que agregó a continuación.

“Disfruté ser tu Rebel y todo lo que conllevaba, pero eso está en el pasado y no quiero regresar a él” comentó el castaño “Y si me permites opinar, Sayi, creo que tu deberías hacer lo mismo”

La respuesta dejo callados tanto a Ichigo como a Sayi. La expresión de Soujirou se había tornado seria de pronto.

“Aunque yo no sea tu Rebel, si vuelves a ser HiME te asignarán a alguien nuevo” Sayi sintió un retortijón en el estómago. Ese era un pequeño detalle que había pasado por alto “Y si Rizembool viene a vengarse, no me sorprendería que sea un enemigo formidable. Sobretodo cuando se trata de derrotar a una de las HiMes que ‘triunfaron’ la última vez”

Ichigo miró de reojo a Sayi. Si bien la pelirrosa parecía haberse decidido minutos atrás sobre el asunto, las palabras de Soujirou traían un peso que su hermanastra no había considerado del todo.

“Tendrías que prepararte bastante. Estas oxidada me imagino, y ya no eres tan joven como entonces” Soujiro vio un tic molesto en el rostro de su ex HiME y rió “No es por llamarte vieja, pero la edad juega mucho en la efectividad física”
“Hm…”
“Además está el dicho que no puedes enseñarle trucos nuevos a un perro viejo”
“¡Pues ahora sí me llamaste vieja! ¡Y perra!”
“Sayi” Ichigo interrumpió el exabrupto para encarrilar la conversación “¿Por qué quieres volver a ser una HiME?”

Era una situación que no se habría imaginado ni siquiera en sueños.
Estaba ahí, sentada en una cafetería, conversando sobre si volver a ser HiME o no con su Rebel (Soujirou), y con el mejor amigo de su Key y hermano de su Meister (Ichigo). Y no sólo eso, sino que ambos le recomendaban dejar el asunto en paz mientras ella era la única que consideraba volver a ser HiME.

“Esto ya no se trata de ser veterana y vengar HiMEs muertas como dijiste antes. Ni siquiera se trata de que Miranda te pague por honorarios” Ichigo se cruzó de brazos “¿Por qué quieres pelear de nuevo?”

Podía no ser lo más sano querer volver a una época tan peligrosa, pero en verdad no se trataba de las peleas o defender la escuela. Extrañaba todo lo que tenía cuando era una HiME; cuando convivía con sus compañeras en la mansión HiME, los días en los que conoció a sus mejores amigos y la responsabilidad de proteger todo ello con sus poderes.

Conocía bien a sus compañeras HiMEs y lo más probable era que, de tener oportunidad, ellas no se quedarían con los brazos cruzados ante la amenaza de Rizembool. Y si al final del día ella era la única que retomaba su papel… pues al menos se encargaría de mantenerlas a salvo.

Quería volver a ser una HiME.
Pero eran demasiadas razones como para explicarlas en ese momento... así que optó por decirle la que quizás era la más contundente de todas.

“Si recupero mis poderes volveremos a ver a Hige”

Ni siquiera Ichigo pudo seguir cruzado de brazos ante esas palabras. Hige era el child huargo de Sayi que tomaba forma humana cuando no necesitaba luchar. El vivaracho humano se había ganado en corazón de todos durante el periodo HiME versus Rebel, por lo que costó demasiado despedirse de él el día que Sayi perdió sus poderes.

Recuperarlo era una razón muy, demasiado fuerte. Pero aún así…

“¿Estás segura?” le preguntó el rubio. Soujirou compartió la inquisitiva con la mirada.
“Segura” sentenció Sayi “Ire a Hanasaki para hablar con Miranda”
“Entonces no hay nada más que discutir” y diciendo solo eso, el ex Rebel recuperó la sonrisa de siempre “Si me disculpan tengo que irme. Tenía un compromiso desde antes, pero como podrán ver, esto tomó prioridad”
“Gracias Soujirou”

Ver al castaño marcharse luego de terminar oficialmente su relación como HiME y Rebel le trajo una enorme tranquilidad. Ello no duraría mucho sin embargo, pues con la decisión hecha no tardaría mucho en preocuparse por un nuevo enemigo.

Ichigo terminó de tomar su bebida y la dejó sobre la mesa.

“¿Quieres ir ahora?” le preguntó su hermanastro “Dijiste que Miranda estaría a la espera de ustedes, ¿cierto?”
Sayi sonrió ante la prontitud de su amigo “Mírate ahora. Listo para acompañarme a Hanasaki”
“Pues creo que nada puedo hacer para cambiar tu opinión” Ichigo suspiró rendido “Además, me compraste con eso de volver a ver a Hige, you sneaky you”

La pelirrosa rió y entonces se puso de pie, llevándose la cartera al hombro.

“Aún creo que deberías decirle a Bou”
“Le diré cuando me parezca apropiado. Y ni se te ocurra adelantarte eh, que esto me corresponde a mi” le respondió la pelirrosa “Ahora, deberíamos pedir un taxi para…”

Pero no pudo acceder a la aplicación para pedir un coche, dado que su teléfono se bloqueó con el aviso de una llamada entrante.

No recordaba la última vez que había visto ese número en su pantalla, y sonrió al sentir un punzón de nostalgia darle en el estómago.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Kana on March 05, 2015, 12:23:11 AM
— Chapter  01

Los dulces caminos de la fantasía onírica le mecían gentilmente acariciando su rostro y sacudiendo su cabello suavemente cuando su figura se hallaba en la cima de un monte en donde un par de cerezos se deshojaban lentamente creando un baile de escarlatas hojas danzarinas a su alrededor. La situación le era familiar al igual que el lugar, una instancia de paz ilusoria que se le obsequiaba como un mensaje casi divino. Al voltearse, se encontraba con la torre de Tokyo y las hojas de los cerezos rodearla desde la punta hasta su base. Su alma se sentía completamente en paz pero un presentimiento extraño le punzaba filosamente en el pecho.
Lentamente iba subiendo los pisos de la torre de Tokyo y siempre que llegaba a cierto nivel se encontraba con la silueta de una dama de negro.

❝Jamás duermes… Todo es irreal...❞

Le escuchaba decir en un susurro dirigido para ella o para la luna que se asomaba en lo alto. Después de eso, todo terminaba.
El ronroneo de Arlis le disipó aquel sueño que de vez en cuando solía repetírsele pero nunca llegaba a conocer su final pues por algún motivo siempre alguien o algo se interponía despertándola de su apacible sueño. El felino insistió en despertar a su humana por muy terca que ésta fuera, Arlis se aproximó a su rostro y le lamió la mejilla.

—Vete… — La chica se dio media vuelta en la cama e intentó seguir durmiendo pero Arlis, siendo gato y haciendo fiel doctrina de lo que esto conllevaba, saltó al otro lado de la cama y posó su mirada calipso fijamente sobre la chica, la cual sintió un escalofrío en la espalda. —Está bien, está bien. Ya me he despertado. — Se movió un poco más en la cama, estiró los brazos y bostezó para desperezarse. Acto seguido alcanzó a Arlis y lo abrazó con cariño. —Buenos días. — Le saludó con una sonrisa dibujada en los labios, el gato en su pose señorial se limitó a un único maullido de supremacía. —Hm, ¿Qué hora será? — Alcanzó su teléfono móvil que descansaba sobre la cubierta de una mesita pequeña al lado de su cama. Al ver la hora, la chica abrió los ojos como plato y salió de la cama de un salto erizando al felino que acababa de acomodarse para dormir. —¡No puede ser que sea tan tarde! ¡Dios mío! ¿Por qué nadie en esta casa tiene la decencia de quererme un poco y despertarme? ¿Por qué nadie me despertó? —

La muchacha corrió de un lado a otro en su habitación, abría y cerraba la puerta del armario buscando ropa en el camino de aquí para allá mientras se peinaba y entraba al baño para asearse. Después de lavarse, volvió a su cuarto y se sentó frente al espejo de su mueble, agregó rubor a sus mejillas y un brillo labial a sus labios, se fijó también en que los listones de su cabello estuvieran alineados uno en cada lado. Tomó unas cuantas cosas y las metió dentro de su mochila, salió de su cuarto y bajo las escaleras a toda velocidad casi dándose de tropezones. Al parecer no había nadie en casa a esa hora por lo que se había percatado. Lógicamente nadie estaría a las ocho y media de la mañana allí siendo que la jornada estudiantil y laboral de los moradores de esa casa comenzaba antes de las ocho de la mañana.

— ¡Miserables! Se fueron sin mí. — Apretó un puño inflando las mejillas.

Cogió un galletón de miel y avena de la cocina antes de salir corriendo de la casa. Corrió una cuadra antes de detenerse en seco frente al ciclo vía en el instante que un chico pasaba por allí a velocidad moderada con su bicicleta escuchando música ignorando al mundo.

—¡Setsuna! — Gritó su nombre fuerte para que la oyera. Tuvo que correr un par de metros detrás de él hasta que el chico se detuvo no por haberla escuchado sino porque se le desconectó el audífono del iphone. —¡Setsu!
—¿Hm? — El chico de cabellos color miel y ojos castaños se giró alzando una ceja. No todos le llamaban de ese modo pues odiaba que acortaran su nombre. Vio a una chica que conocía, era la hermana menor de su mejor amigo. —Ah, Lilina, eres tú. — Sonrió de lado un poco para no mostrarse tan agresivo. Setsuna no era del tipo de chicos que le agradaran a los demás y por tanto tenía poco tacto con las personas pero intentaba ser gentil con aquella chica no sólo porque fuese la hermana menor de su mejor amigo sino también porque no le era desagradable como otras chicas. Simplemente, no se metía con él y eso bastaba. —¿Qué hay? —
—Setsuna, ¿Me puedes llevar en tu bicicleta? Es que me han abandonado y estoy tarde. — Se apresuró a pedirle. El chico pasmó una expresión de sorprendido que era digna de retratarla.
—¿No te sentirías incómoda en ir en bicicleta? —
—Con Ryota me voy a veces así. Otras veces también he ido ya contigo y Ryota también se va contigo a tu espalda ahora que su bicicleta está averiada. — Y con ella se vería menos gay la cosa que con él. Pensó.
—Cierto… Ha pasado tiempo. — Se pasó una mano por la nuca. —Sube. — Setsuna se inclinó un poco más en su bicicleta para que Lilina tuviera más espacio en la parte trasera. La muchacha de cabellos rubios se subió con cuidado y se abrazó de joven con suavidad. —Mejor te sujetas un poco más fuerte en vista de la hora. —
—Ay, esos desalmados. — Maldijo a sus familiares nuevamente apuntándolos como únicos culpables de su irresponsabilidad. —¿No viste a Ryota hoy? — Se le hacía ilógico que Setsuna haya llevado a Ryota a clases y que ahora estuviera de vuelta en el punto de inicio. A menos que estuviera de vago, como siempre.
—Lo vi temprano en la mañana. Estaba practicando basketball en la cancha antes de irse a clases. Me volví a casa a buscar los audífonos porque los otros se estropearon y cuando llegué a la cancha ya no estaba. Seguramente se ha ido en autobús.
— ¿Por qué no me despertó? — Lilina alzó la vista hacia el cielo, pensativa.
—Está muy ensimismado en su mundo de balón y canasta últimamente. — Alzó los hombros. — ¿Te sabes algún atajo para llegar a tu escuela? —
—Hehe. — La chica infló las mejillas. Sonriendo orgullosa. —Hanasaki U. —
—¿Cómo? — Parpadeó incrédulo. —Ah, creo que Ryota me habló algo de que te promoverían de la escuela a  la universidad por mérito académico o algo así. Felicidades… Supongo. — No creía que a una chica como Lilina le haría bien la universidad tan pronto. Eso de promover chicos de escuela a universidad siempre terminaba a mal.
—Ahá— Asintió un par de veces moviendo su cabeza de arriba abajo en gesto afirmativo. —El día de ayer hemos recibido en nuestro hogar la visita de la directora Miranda Lot y ella le ha explicado a mis familiares que existe la posibilidad de ser promovida de año, más ahora que gané el segundo lugar en las nacionales estudiantiles de física, así que estamos pensando en la posibilidad de tomar esa invitación. Ahora tengo una cita con la señorita Miranda en su oficina, creo que me explicará todo de una forma más detallada y personalizada. 
—¿Miranda? Ahg, creo que vi a esa vieja terrorífica entrar a tu casa. Debí de suponer que sería ella, ¿Quién más es tan sombría? Esa bruja siempre me ha dado mala espina. — Frunció el ceño y torció el labio inferior hacia abajo en un gesto de desagrado.
—¿Por qué te desagrada? Parecía ser una mujer educada y muy culta. Además, no parece vieja. Parece una mujer joven con un gusto elegante en vestir. El negro siempre inspira intelectualidad. — Lilina se había fascinado con los modales e inteligencia de la dama de negro. Tal vez algún día podría ser una persona interesante como ella... Aunque con un look más fresco. —¿Por qué no te gusta?— Insistió después de los segundos de silencio que dedicó en pensar en la importancia de Miranda.
—Pues…— Comenzó a pedalear lentamente. —Esa vieja fea es rara y punto. —
—Pero debe haber un motivo en específico.— Insistió
—Ya. Iba en la escuela de Hanasaki y me expulsaron. No me tuvieron paciencia y pues les tengo rencor.
—Pero ahora estás en la universidad de Hanasaki. Te reiniciaste y te han aceptado. — Incluso a ella se le hacía extraño que un desaliñado como Setsuna estuviera en primer año universitario. A todo esto ¿Qué estudiaba?
—Bueno, sí… Pero supongo que es porque esos tipos ni tienen idea de que existo y no recordaron mi nombre. Mejor así… Aunque jamás me gustó nada que tuviera que ver con Hanasaki. Sólo estoy allí porque Ryota insistió en esa universidad.— Puso los ojos en blanco.
—¿Por qué no te gustaba Hanasaki? — Se le asomó por el hombro derecho
—Porque…— Ladeó el rostro hacia atrás para mirarla a los ojos encontrándose con el rostro de la muchacha cerca del suyo. —Habían rumores de que Hanasaki y Rizembool eran escuelas rivales y de pronto alumnos desaparecían. No sé, tal vez tenían enfrentamientos en las calles comos los Hooligans y se lo tomaban a personal, o eran drogadictos...Quizá que cosas… Y…Uh… — Bajó la vista un poco incómodo. —Había rumores de una chica… Que era algo perturbadora. Creo que estaba loca o algo así. Tema, ¿Se llamaba Tema? No recuerdo bien… Pero era enajenada mental y perseguía a los hombres. Creo que después murió en una mazmorra en no sé qué país lejano o eso también se lo inventó ella. La gente habla muchas cosas. — Miró hacia el frente y siguió pedaleando.
—¿Setsu, haz jugado al juego del teléfono? — Apoyó la mejilla en la espalda del chico al sentir que aumentaba la velocidad.
—Noupe, ¿Cómo se juega? —
—Creo que tu historia de esa chica es como ese juego. — Lilina río divertida. —El juego inicia con una historia en una ronda de personas y la primera persona inventa una historia y debe contársela a la siguiente en el oído y así sucesivamente. Cuando se llega a la última persona la historia ha cambiado diabólicamente y es muy gracioso en lo que queda. Tal vez la historia de esa chica ha sido lo mismo y no era una persona enajenada.
—Puede que se haya creado ese efecto. — Levantó la vista hacia el cielo, como si buscara algo entre las nubes, como si de verdad creyera que la chica murió. Iluso —Tal vez era una buena chica. — Dicho esto, emprendió una frenética carrera en dirección a la universidad de Hanasaki.

Setsuna siempre había conducido su bicicleta rápidamente y se batían en carreras con Ryota, llegar a cierto punto le significaba hacerlo en una fracción menor de tiempo que otros chicos. Lilina se aferró fuertemente a su cintura, la rubia sabía el nivel de velocidad a los que su hermano y Setsuna estaban acostumbrados pero era un riesgo que debía de tomar considerando la hora. Sólo pedía no llegar con un afro en su cabello.

—¿Debería dejar la escuela e ir directamente a la universidad?— Lilina lanzó la pregunta que le calaba hondo en los últimos minutos. Antes había estado tan emocionada y orgullosa de sí misma que su decisión había sido un sí definitivo. Pero ahora que las cosas se habían calmado, pensaba más fríamente las cosas y llegó a pensar en los amigos que dejaría atrás. Ella quería ir a la universidad porque estaba su hermano, pero fuera de eso se encontraría totalmente sola. Tal era su confusión en esos momentos que le preguntaba, quizá, a la persona menos indicada.
—¿Eh?
—Ya no estoy tan segura... — Ocultó su rostro en la espalda del chico como una niña pequeña que no sabe qué hacer.
—Yo... No soy el más adecuado para aconsejar.— Dijo Setsuna sonriendo algo apenado. —Creo que la persona indicada es esa mujer, Miranda, lo que hables con ella hoy te aclarará mejor tus dudas.
—Me gustaría saber que opinas tú.
—Mi hermana, Sara, es como tú. A ella también la promovieron... Digamos que está algo cambiada, más distante y soberbia. Dejó a núcleo en la escuela y ahora, en la universidad, es una chica un poco solitaria. Pero Sara es Sara. He escuchado de casos de chicos que han sido promovidos y no se adaptan al nuevo ambiente, luego fracasan. Hay otros que les va muy bien y son prodigios. 
—Estamos a la espera de que llegue papá para saber que decisión tomar... Yo sé que él dirá que vaya a la universidad porque siempre ha aspirado a los logros y la perfección... Pero ya no estoy segura.
—Deberías tomarte unos días y decidir el asunto tú. No dejes que otros tomen decisiones por ti pues así no resultan las cosas. Tienen que... ¿Cómo se dice? ¨Nacerse de adentro¨ o algo así.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Puri on March 05, 2015, 09:32:03 PM
(http://i1308.photobucket.com/albums/s616/mindebris/HiMEverse/jubilee_zps0gzre1op.png)

"Ya lleguéeeeee", gritó desde el umbral de la puerta con celular en la mano, pero la recibió el ringtone de a quien intentaba llamar desde otro cuarto, así que no pudo hacer nada más que fruncir el ceño con enojo y dar un portazo.

En serio, lo peor de vivir con Suiseiseki después de que dejara todo el baño mojado tras usar la ducha, era tener que soportar todas sus fases ~espirituales~, como la actual, en la que había decidido desactivar todas sus redes sociales y dejar de llevar el celular consigo para no dejarse influenciar por las 'terribles influencias globalizadas de occidente~desu'...

O como Jubilee solía llamarlo, la fase 'no quiero hablar ni encontrarme con Duo~desu'.

En fin. Lo que le fastidiaba ahora era que había quedado con Suiseiseki para ver juntas el estreno de House of Cards y se había pasado todo el día desesperada para que la hora llegara como para que la de ojos bicolor la plantara sin aviso alguno. No, no se dejaría volver a influenciar por sus palabras dulces y llantos fingidos, ya no más. Así, después de dejar su saco en el perchero, Jubilee prendió el Netflix y puso a cargar el nuevo episodio.

Pero al presionar play, el celular de Suiseiseki comenzó a sonar. Decidió ignorarlo, poner pausa y aprovechar de servirse algo de comer mientras el móvil dejaba de sonar; sin embargo, cuando hubo acabado de calentarse las sobras de ayer, este siguió sonando. Esperó pacientemente, pero sonó una tercera vez.

Extraño. Ni siquiera Duo era tan insistente cuando le daba la regla, apodo cariñoso que Jubilee le había puesto a su fase mensual de extrañar a su amiga y llamarla desesperado y triste como gato bajo la lluvia.

Cuarta vez sonando. Jubilee decidió entrar al cuarto de su amiga y apagarlo para que no siga fastidiándole, así que sin ver quién era quien acababa de llamar, apagó el móvil y lo metió dentro de uno de los cajones del escritorio. Después de todo, no era como si Suiseiseki fuera a extrañarlo de todos modos.

Ahora sí, con todo el tiempo del mundo en sus manos y con comida rica y caliente a su costado, Jubilee presionó play.

Y sonó su celular.

(http://i1308.photobucket.com/albums/s616/mindebris/HiMEverse/miranda_zpsgtns8eyo.png)
(http://i1308.photobucket.com/albums/s616/mindebris/HiMEverse/jubilee_zps0gzre1op.png)

"Mira", comenzó fastidiada. "Suiseiseki no se encuentra y además, está en una fase espiritual de desconexión de mundo, así que no creo que puedas contactarte con ella por el momento, Duo-"
"¿Señorita Lee?", fue interrumpida por una voz de mujer conocida, aunque no lograba identificar quién era en realidad.
"Uh, ¿ella habla?".
"Habla la Directora Miranda Lot. Si la señorita X no se encuentra, ¿podría dejarle un mensaje con usted?".

(http://i1308.photobucket.com/albums/s616/mindebris/HiMEverse/puri_zpszcqvlwpm.png) (http://i1308.photobucket.com/albums/s616/mindebris/HiMEverse/jubilee_zps0gzre1op.png)

"¡Jubilee~desu!", gritó Suiseiseki con emoción y procedió a cerrar la puerta. "Perdón por llegar tan tarde para nuestra cita con el presidente~desu, pero es que después de redactar mi correo tuve mi sesión de counseling de parejas hime-rebel con Osaka~desu e Yzak llegó tarde, así que lo estuvimos esperando~desu. Luego cuando nos fuimos pasamos por Santa Natura y no tienes idea de las ofertas que tenían de galletas con chía~desu y..."
"Suiseiseki", su amiga sabía que darle la noticia sobre la llamada de la directora acabaría con su buen ánimo, pero sabía que una noticia así no podía esperar. "Llamó Miranda a mi celular, quería hablar urgentemente contigo".
"¿Miranda~desu?", por un momento el semblante de su amiga mostró temor, aunque logró esconder eso rápidamente bajo una sonrisa y una actitud confiada. "¡Ah! Debe ser que está supervisando el trabajo de Osaka~desu, pero en verdad es impecable, desde que Yzak y yo vamos a terapia compartida nuestra relación y desempeño como seres humanos ha mejorado mucho~desu u_u la próxima semana lo llevaremos a jugar con gatitos bebé a ver si ya está listo para volver a interactuar con niños~desu (??)".
"Deberías llamarla, entonces. El presidente puede esperar, no?". Tras un silencio breve, pero tenso, Suiseiseki asintió.
"Claro~desu".

Apenas su amiga se fue,  Jubilee se dio cuenta que Suiseiseki en ningún momento cuestionó cómo era que la directora conocía que ambas vivían juntas, lo cual la dejó sintiéndose incluso peor que en un primer momento. Si Miranda podía obtener información como esa... Eso significaba que el asunto HiME en realidad nunca había quedado enterrado, no? Porque en teoría no tendría por qué seguirle la pista a las ex HiMEs... Y a decir verdad, Suiseiseki siempre había utilizado la risa para olvidarse de aquellas memorias, por lo que si lo poco que ella sabía ya le parecía aterrador, no estaba segura de querer saber lo que había sucedido en realidad durante aquellas épocas.

Y de manera sorpresiva, por el poco tiempo que estuvo al teléfono, Suiseiseki volvió a la sala. Pálida, pero con semblante decidido.

"¿Y?", preguntó presintiendo la respuesta.
"Quiere que vuelva a ser HiME~desu".
"¿Eso significa que Yzak...?"
"No~desu", lo negó rápidamente. "Él ya no va a Rizembool~desu. Sólo obtuvo la beca durante su época de rebel, nunca más volvió allá, así que no hay problema~desu".
"Espera un segundo", se paró rápidamente sin poder creérselo. "No pensarás en volver, ¿no?"
"No, no, claro que no~desu..."
"Ah, menos mal, porque-"
"SI ELLOS ME QUIEREN DE VUELTA VAN A TENER QUE CUMPLIR TODAS MIS CONDICIONES~DESU >( Y ESTA VEZ SÍ NO VOY A ACEPTAR SI ME PONEN LA CLÁUSULA DE NO TENER RELACIONES PORQUE SE ME VAN LOS NANOCHIPS CON MIS PODERES NO SÉ QUE WADA~DESU"
"Wait wat, ¿¿¿nanochips???"
"Sí ya sabes~desu, eso que te conté de la chica que tuvo relaciones con su Key dos días antes de la pelea HiME y se quedó sin poderes~desu".
"VERDAAAAAAAAAD, ¿cómo se llamaba? Sayaka..."
"Sayi, Sayi Mio, te la presenté el otro día, esa chiquilla que estudia artes contigo~desu".
"AAAAAAAAH, ya, ya... NO, WAIT, FOCUS"
"Foco~desu D:?"
"ENFÓCATE", renegó recordando lo inepta que era esta para el inglés. "¿¿¿En serio volverás a ser HiME???", la china no se lo podía creer, pero el semblante confianzudo de su amiga no traicionaba sus palabras.
"Jubi, Jubi, Jubi. No volveré a ser Hime~desu. ELLOS ROGARÁN PARA QUE VUELVA A SER UNA~DESU".

(http://i1308.photobucket.com/albums/s616/mindebris/HiMEverse/miranda_zpsgtns8eyo.png)
(http://i1308.photobucket.com/albums/s616/mindebris/HiMEverse/rentao_zps8gk7i7n1.png)

"Déjeme ver si entendí", murmuró Miranda mientras se masajeaba las sienes con ambas manos. "¿Suiseiseki X ha puesto condiciones para volver a ser HiME?".
"Mi cliente ha sido muy explícita en esto. De denegarle los beneficios que ella busca obtener de volver a pasar por una experiencia tan traumante como esta, simplemente no volverá a ser HiME".
"¿Qué beneficios busca su cliente, si se puede saber?".
"Los que una situación como esta amerita. Seguro de vida con extensión a familiares, seguro de salud, seguro oncológico, plan dental, beca de alimentación y un chocolate en su almohada cada mañana en la Mansión HiME".
"Sabe que ella es la única HiME que ha venido con este tipo de requisitos, ¿no? No creo que podamos hacer una sola excepción con tantos pedidos".
"Mi cliente está enterada que varias antiguas HiMEs han rechazado su oferta de volver a tomar el título y esto lo sabe de primera mano por sus amigas más cercanas, quienes se comunicaron con ella y negaron volver a Japón", Miranda frunció aún más el ceño. "Así que es mi deber recordarle que una HiME menos es algo que no puede costearse en esta época de necesidad".
"Ya veo". Miranda se cruzó de brazos y se recostó en su sillón. "Veo que ejerce de gran manera su título de leyes, joven Tao".
"Soy un egresado de la Universidad de Hanasaki, después de todo", sonrió con sorna. "Me instruyeron para ser el mejor y eso es lo que hago, Miranda".
"Cría cuervos...", sonrió levemente. "Bien, podrá acceder a todos los beneficios menos el plan dental. Hasta puedo comprender el pedido del chocolate, pero no eso".
"De acuerdo. Comunicaré su decisión a mi cliente y me reuniré con usted apenas pueda. Con su permiso", Ren se levantó y le extendió la mano, a lo que la directora se la estrechó aún incrédula. Todavía no se podía creer que una HiME hubiese decidido mandarle un abogado... Pero bueno, estos eran otros tiempos.

Y era verdad. No podía permitirse una HiME menos.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Deidara on March 06, 2015, 12:22:31 PM
EEEEEE 8) primer aporte! Como de costumbre, me falta editar con los iconitos. Pero -3- quería dejarlo, y como tengo que partirlo, dejo una parte ahora y el resto el finde.
Mucho drama as usual


#1 back to the roots

Todo estaba muy silencioso. Por alguna extraña razón… echaba de menos las voces. Aquellas voces que había escuchado durante tanto tiempo en su cabeza, que había logrado controlar con el tiempo. Aquellas voces que escuchaba gracias a sus poderes telepáticos. Todo era tan distinto sin ellas.

# # #

(http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/dei2.png) (http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/zoro.png)

Deidara había estado cientos de veces en el hospital general de Hanasaki. Era lo que tenía ser una HiME. Pero, tal vez, ésta iba a ser la última vez que tenía que presentarse aquí. Al menos, con un brazo fracturado, dos costillas rotas, un tobillo torcido y cinco puntos en la frente.

Los Rebels habían sido vencidos por las HiMEs, y Miranda les había dicho que aquel había sido el fin de los Rebels, que ya no iban a regresar nunca más. Deidara no creía en la palabra ‘nunca’, pero, al menos por hoy, le gustaría creer que así iba a ser.

Las enfermeras que ya conocía la llevaron a una habitación, por fin fracturas escayoladas, puntos en su lugar, vendas comprimiendo todas sus heridas desinfectadas. Ahora, lo único que le quedaba hacer era disfrutar de su nueva vida, de que todo había cambiado, por fin volvería la tranquilidad…

Si sólo fuese tan fácil. Había pasado por mucho, mucho había cambiado en sus años en el instituto Hanasaki. ¿Cómo iba a olvidarlo tan fácilmente? Lo único que quería hacer Deidara era huir, escapar de su pasado, y ahora también, del presente. Olvidar todo lo relacionado con las HiMEs y cómo había puesto en peligro a tanta gente. Al menos para ayudarle tenía un buen empujoncito, como eran las tarjetas de crédito de su padre…

Alguien golpeó la puerta, y Deidara esperó encontrarse a Mitsui, que le había prometido que pasaría a visitarla… pero no, Zoro era el que estaba esperando para ser invitado.

“Zoro… p-pasa.” Deidara se sentó, cómoda, en su cama, ojos fijados en las sábanas blancas del hospital. Las cosas con Zoro habían sido… raras, últimamente. Zoro había estado ahí, en el combate, ya que él era su Key y Meister, pero… apenas habían hablado de lo que significaba que Zoro fuese su key.
“¿Cómo estás?” Preguntó Zoro, tras un minuto de silencio.
Deidara no sabía ni por dónde empezar. Decidió que lo mejor, por ahora, sería encogerse de hombros, lo que hizo que le dolieran las costillas. “Au— he estado mejor,” simplemente dijo. Mucho mejor que estaría en su habitación de la mansión HiME, viendo series en su portátil…
“¿Durante cuánto vas a tener que quedarte?”
“Probablemente esta semana, como mínimo. Imagino que querrán tenerme vigilada, asegurarse que todo va bien.”

Era lo que solían hacer en estos casos. Y Deidara estaba empezando a perder sus poderes. No sabía si eso era bueno o malo, si debería comentar eso con alguien… ¿tal vez eran los efectos de la derrota de los Rebels? ¿Existía algo así? Debería buscar a alguna HiME más tarde por los pasillos para saber si era la única que se sentía así.

Ninguno de los dos habló durante un largo periodo. Después de todo el tiempo que hacía que se conocían, todo lo sufrido juntos, era algo normal entre ellos. Aunque esta vez, era distinto. Las voces se apagaban, Deidara ya no podía colarse en la mente de los demás— algo que, por mucho que fuera su poder, siempre había respetado.

Zoro acabó por el que cortó el silencio al cabo de los minutos, preguntando algo que Deidara temía y en lo que no quería ni pensar.

“Dei, cuando salgas de aquí, crees que podríamos—“
“Zoro, no sé si voy a quedarme.”

Salió de la nada, pero… era algo que había estado pensando ya desde hacía un tiempo. No era la primera vez que huía de un lugar, ni sería la última, pero estaba cansada, agobiada. Necesitaba un cambio, y Hanasaki no ayudaba mucho. Tal vez, volver a Barcelona… Kurogane podría volver con ella.

La noticia no pareció sorprenderle a Zoro, pero tampoco agradarle. Frunció el cejo y clavó su mirada en el suelo.

“Oh… ya,” murmuró. “Entonces, cuando vuelvas, ¿eh? No tengo adónde ir.”

# # #

Casi tres años habían pasado ya. Tres años, desde que Rizembool fue derrotado por Hanasaki, los Rebels puestos en su lugar, las HiMEs extintas. Tres años desde que Deidara dejó de ser una HiME y decidiese que hasta allí había tenido suficiente.

Ser HiME había sido muy complicado, no sólo por el esfuerzo físico que había requerido, sino por cómo le había afectado psicológicamente. Miranda había ofrecido a todas las, en aquel entonces, HiMEs, asistencia psicológica gratuita si la necesitaban. Sabía Deidara que muchas de sus compañeras la habían aceptado—incluso algunos de los Keys y Meisters. Deidara, en lugar de aceptar la tendida de mano, había decidido que lo mejor para ella era escapar de allí. Un cambio de aires, algo que le ayudase a despejarse durante un tiempo, al menos hasta que las pesadillas dejasen de perseguirla. No sólo las pesadillas, sino también todas las preocupaciones, los miedos—porque no iba a admitirlo, pero había llegado a tener miedo. Miedo, de despertarse una noche, indefensa, y encontrarse con su Rebel frente a ella, quien le mataría al no tener Deidara métodos para defenderse ni sus poderes de vuelta. Miedo a que los de su alrededor o sus seres queridos muriesen por su culpa.

Por eso lo mejor había sido escapar durante un tiempo, y qué mejor lugar que huir que Barcelona, ciudad en la que había vivido durante muchos años, y donde su hermano Kurogane disponía de una residencia. Al principio, Deidara había estado sola en Barcelona. Sólo se iba a tratar de unas semanas al fin y al cabo, al menos un tiempo de descanso y de poner las cosas en orden y en su sitio, al menos hasta que la situación en Hanasaki y en su cabeza se calmase.

Sólo que, lo que se suponía que debía ser unas semanas, acabó convirtiéndose en unos meses.

No contactó con nadie, al fin y al cabo, se trataba de desconectar. Su teléfono no se encontraba disponible, no mantuvo contacto con nadie. Se pasaba los días encerrada en casa, haciendo la compra por internet, como máximo saliendo dos veces por semana. Salir a fuera sin poderes… era difícil. ¿Y si le pasaba algo? ¿Y si le atacaban? No tenía método de defensa. Sí, conocía varias artes marciales, pero desconocía si eso iba a ser suficiente.

A los cuatro meses, Kurogane volvió a Barcelona, cargado con maletas. Traía dulces y regalos para Deidara. También traía preguntas, propias y de sus amigos. Deidara apenas había mantenido el contacto con él, tanto su otro hermano, Near, como Kurogane querían saber qué pasaba. Todos sus amigos habían preguntado por ella pero Kurogane no había sabido qué responder.

También, Kurogane había vuelto con la intención de arrastrar a Deidara a casa. Sólo que ésta no se había dejado llevar. No podía volver, sabía que no iba a poder soportar la presión. Necesitaba más tiempo.

Sólo que, el más tiempo, acabó convirtiéndose en un año, y luego hasta tres. Y ya era tarde para volver, porque sabía que lo había hecho mal, y ahora que no tenía sus poderes, seguro que no la necesitaban.

# # #

(http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/dei2.png) (http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/kurog.png)

Tras leer los mensajes de Sanji, Deidara volvió a apagar su teléfono. No quería pensar en ello.

Al llegar a casa más tarde ese día, se metió en su habitación a dormir. No quería volver a salir de casa. No logró llegar a dormirse. Ni a calmarse. Que Kurogane llegase horas más tarde y abriese su puerta sin siquiera preguntar, no ayudó. Menos que llegase con ganas de hablar, porque a pesar que tenía los ojos cerrados y la habitación estaba oscura, claramente notó el peso de su hermano hundirse junto a ella, y después claridad— porque obviamente, Kurogane tenía que empeorar la situación al enchufar la lamparilla.

No dijo nada durante largos segundos. “¿Y bien?” Deidara se imaginaba qué hacía Kurogane aquí. Mejor que lo dijese ya.
“Sabes qué… me han preguntado por ti.”
“No quiero.”
“Deidara—“
“No quiero. No quiero ir. No puedo volver.”
“No te estoy pidiendo que vayas. Simplemente, diles que no. diles que no estás interesada y ya está. No puedes pasarte toda tu vida huyendo.”
Deidara sabía que Kurogane tenía razón. Eso, ayudaba todavía mucho menos. Deidara rió, cansada. “Doy pena. No puedo creerme que tres años más tarde, y ni pueda hablar del tema.”

Kurogane no respondió, dándole un tiempo a Deidara por si quería seguir hablando. Pero ésta calló.

“Mira,” empezó su hermano, suspirando. “Sé que no te gusta hablar de ello. Pero han pasado tres años. Sé que no te gusta estar aquí, porque sé lo mucho que en verdad quieres a esta ciudad. Y ahora no estás cómoda, porque estás usando Barcelona como tu método de escape. Deberías hacer las paces con tu pasado— poner punto y final. Olvidar todo el tema HiME,” Deidara no pudo evitar estremecerse un poco ante la palabra, “sé que será difícil. Pero puedes arreglar el resto. Coge el teléfono, llama a Miranda y dile que sea lo que sea que necesiten, no puedes ayudar. Llama a tus amigos, diles que sientes haber desaparecido durante tres años.”
“¿Sabes qué es lo peor? Que me gustaba el poder. Saber que podía con todo y mucho más, que podía fácilmente con cualquiera. Y, cuando he leído los mensajes de Sanji… he pensado en qué pasaría si tuviese ese poder de vuelta, en qué podría hacer con él.” Deidara se mordió el labio, por fin incorporándose en su cama. “Que me haría sentir más poderosa, que esa sería la única manera de arreglarme. Creo que hasta ahora no me había dado cuenta de lo mal que estoy.”
“Necesitas ayuda.”
“Ya lo sé. Creo—creo que tengo que hacer algo. Ya. No puedo pasarme así el resto de mi vida, tienes razón. Mierda.”

Deidara se levantó a toda prisa de la cama, tan rápido que casi se marea. Ya era hora de arreglar las cosas.

“Joder, vale, esto— necesito dinero. ¿Dónde está mi— está caducado mi pasaporte?”
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Cho on March 06, 2015, 11:36:19 PM
Antes que nada, bienvenida de nuevo Kana~ Esto me recuerda a los viejos tiempos... *daydream*

Ahora me toca continuar con más chars. Nuevamente muchas gracias Sayi por todo tu apoyo gráfico (y perdón por ser abusiva con personajes (...))

2

(http://i.imgur.com/xXBic7g.png) (http://i.imgur.com/JpBEve8.png)

El día en Hanasaki U continuaba tan placentero como siempre. En medio de uno de los jardines de la universidad, Sora yacía recostado contra el tronco de un frondoso árbol, muy ocupado en un juego en su Vita. La hora del almuerzo se acercaba, pero el pelimarrón no parecía interesado en prestar atención a sus alrededores. La pequeña pantalla de su consola le había acaparado completamente, y ello le dejó vulnerable a cualquier suceso externo…

De repente, él se vio despojado de su entretenimiento, lo cual le despertó bruscamente a la realidad. Sora se quedó en shock, pero al mirar frente a él, vio la presencia de una persona muy familiar.

“¿Vita? Oye Sora, ¿desde cuándo que tienes una?” preguntó el chico, mirando al aparato con mínima curiosidad. Era un chico alto de cabellos marrones y ojos verdes, a quien el menor miró con cierta antipatía.
“¡No me asustes así, Tomaj!” reclamó el dueño. Se levantó del piso esperando recuperarla pronto.
“Siempre te veo con una 3DS así que esto es novedad.”
“Pues la mía se quedó sin baterías, pero no te incumbe,” él notó cómo el otro había pasado su atención a la pantalla para ver lo que estaba jugando. “¡Déjalo!”
“Espérate un poco,” Tomaj se alejó y luego de subir el brillo del display, llegó a ver claramente lo que su amigo jugaba. Sonrió con leve burla. “¿Acaso esto es un dating sim? ¡Haha, qué increíble!”
“¡N-no es que juegue esto frecuentemente! ¡Sólo estoy probando el género a ver qué me parece!” Sora se frustró bastante. Escogió el peor día para tratar ese juego, ya que no veía al otro dejarlo ir en un futuro cercano.
“Sí, está bien que experimentes. Estás en college,” Tomaj se encogió de hombros y leyó el juego. “Ah, con que estás hablando con una chica débil y de anteojos que no deja de llamarte ‘sempai’. Pues buenas tardes, Noriko-chan…”
“¡Ya!” Sora llegó a quitarle el juego y apagó la pantalla. “¿Qué haces aquí? Ni siquiera asistes Hanasaki.”
“Tal vez seré ajeno a este lugar, pero yo tengo más derecho que tú de estar deambulando sin nada que hacer,” observó el mayor. “Deberías estar en tu clase de composición a esta misma hora.”
“¿C-cómo sabes eso?”
“Por favor, faltas tanto a clases que nuestro estimado Kytes tuvo que poner tu horario en Internet para que todos te controlemos. Sólo tú tienes a un amigo prodigio en tu misma carrera que ha tomado todos tus cursos y te ha ofrecido sus notas, y aun así jalas tu primer año en la universidad. ¿Acaso estás esperando pacientemente para que eso mismo vuelva a ocurrir?”
“Uhh…” Sora le miró cansado. “No pude dormir bien y en mi primera clase del día no paraba de dormirme. Sé que no hubiera podido hacer nada de asistir ahora.”
“Pero pese a tu sueño, has estado lo suficientemente despierto para trabajar en tu historia de amor con tu kouhai Noriko, ¿verdad?”
“¡Te digo que sólo estoy probando el juego, ¿de acuerdo?!”
“En general no me importaría si lo juegas o no. O sea, es entendible que alguien sin novia real como tú pase todo su tiempo buscando una sustituta virtual…”
“¡Cállate!”
“Pero al menos piensa un poco en tu amigo que sí se preocupa por ti y en tus padres,” Tomaj sonrió con desinterés. “Tu hermano mayor se fugó de casa para ser una estrella, así que eres el único heredero que les queda.”
“Ihh, no me lo recuerdes…” Sora sintió escalofríos. Desearía ser libre de perseguir lo que sea en vez de tener que encargarse del negocio de sus padres en el futuro, y aunque ni tenía idea de qué quería hacer en verdad, definitivamente odiaba lo que se encontraba haciendo con su vida. Ese gran desaire era su principal razón de ni querer asistir, aparte que las clases en la universidad se le hacían más difíciles que las de secundaria. “Ahora mencionaste de un amigo que se preocupa por mí.”
“Kytes, ¿quién más?”
“Entendí eso,” el menor negó y miró al otro con impaciencia. “¿Entonces qué demonios haces aquí? Tú no vendrías a ayudarme o disciplinarme.”
“Vengo por otro motivo, y sinceramente funciona que estés disponible ahora porque puedo hablar contigo al respecto. Pese a que me fastidias bastante, sigo considerándote mi raro amigo.”
“Esas son mis palabras…”
“Sería bueno que Kytes estuviera aquí, pero al menos le puedes dejar el mensaje,” Tomaj se encogió de hombros. Era un tema muy grande y sabía que iba a dejar un impacto, pero sentía que tenía que compartirlo con sus dos amigos precisamente por esa razón: para que estuvieran preparados. “Verás Sora…”

Pero antes de poder hablar, ellos oyeron a un par más de personas acercarse. Se trataba de Kytes, quien traía a otro estudiante de Hanasaki, uno que por su apariencia y grandes ánimos, se veía como estudiante de primer año.

(http://i.imgur.com/xXBic7g.png) (http://i.imgur.com/JpBEve8.png)
(http://i.imgur.com/Ir0yZ0Y.png) (http://i.imgur.com/8ZRFWUc.png)

“Finalmente te encuentro, Sora,” Kytes dio un suspiro. Él había ido a buscarle a su clase, pero debió haber imaginado que no lo encontraría ahí. “Shouyou me llamó por teléfono porque dice que necesita tu ayuda.”
“Sí, me citaron y dicen que tengo que ir a la oficina de un profesor…” el otro chico era bajo de estatura y tenía unos cabellos alocados y anaranjados, dándole una apariencia bastante energética. Él revisó su celular y mostró el mensaje a Sora. “Aquí están los datos de la oficina a la que tengo que ir, pero no conozco esa parte de la universidad…”
“Ah, ok…” Sora lo vio y supo dónde era. Debido a que su primer año en la universidad había sido catastrófico, Sora recibió el consejo de compensar su bajo rendimiento académico con trabajos a la comunidad para así mejorar su presencia en su currículo. Por ello, ni bien comenzó el año escolar, él se inscribió para ser el estudiante asesor de un nuevo estudiante con quien, por repetir, se encontraba en la mitad de sus clases. “Sí lo conozco, ¿pero no deberías seguir en la clase de composición?”
“No, el profesor tuvo una reunión así que terminó temprano…” Shouyou ladeó la cabeza. “¿Y por qué no fuiste?”
“Ehh…”
“Tu asesor tenía una cita con una kouhai muy especial…” observó Tomaj.
“¡N-no, cállate!” reclamó Sora.
“Pues… sea lo que sea…” Kytes dio un suspiro y miró a Sora con súplica. “Por favor deja de faltar a clases. Recuerda que la universidad te ha dado un ultimátum de que pases todas tus clases este semestre. Y también tienes que ser más responsable. Shouyou me dijo que te ha estado llamando y no le respondiste, por eso me contactó.”
“Uhh, perdón. Mi celular se quedó sin baterías…” Sora se disculpó apenado. A ese paso, Kytes más parecía ser el asesor. Sora se dirigió al pelinaranja. “Vamos, sé a dónde tienes que ir. Sígueme.”
“Está bien,” Shouyou sonrió y miró a Kytes y Tomaj. “Eh, gracias y con permiso.”

Sora se marchó junto con su compañero de clases, dejando a sus dos amigos detrás. Una vez el problemático se alejó, Kytes soltó un pesado suspiro.

“Psicológicamente cansado, me imagino,” Tomaj se encogió de hombros, indiferente.
“Me pregunto si Sora aprenderá a ser responsable algún día,” Kytes negó. “Felizmente a Shouyou no le molesta mucho.”
“Ese pequeño se ve como un buen chico. Lástima que le tocó a Sora.”
“¿Y qué haces aquí? No es normal verte por Hanasaki a plena hora del día… y mucho menos hablando con Sora.”
“Sí, supongo sigo molesto con él desde todo lo ocurrido hace tres años, pero en fin,” Tomaj sonrió. “Nunca nos hemos llevado bien, así que esto no es diferente.”
“No puedo creer que pese al pasado, te hayas quedado en Rizembool…” Kytes se veía preocupado. Esa institución les había causado más que dolores de cabeza, y hasta el mismo Tomaj les dijo repetidamente que se alejaran.
“Lo que más me sorprende es que ustedes se hayan quedado en Hanasaki. Yo no soy una persona muy coherente, pero al menos tú sí lo eres. Pero para responder tu pregunta, vengo hoy porque tengo algo que decirles.”
“¿Has venido hasta aquí para decirnos algo?” Kytes se extrañó. Era atípico de su amigo, quien normalmente preferiría enviar un mensaje o llamarles por teléfono.
“Es una de esas cosas que mejor compartir en persona, para que no se lleven una idea errónea del asunto,” hizo una pausa para marcar la seriedad del asunto. “Ha habido muchos rumores en Rizembool recientemente, y hoy pude confirmar que son verdad porque me encontré con mi maestro.”
“¿Eh?” para escucharle hablar de una persona como ‘su maestro’, debía de ser alguien especial.
“Sí. Shinkouhyou, ¿lo recuerdas?”
“…” el menor sintió escalofríos correr por su cuerpo. Aquella misteriosa figura que convenció a Tomaj unirse a Rizembool y le enseñó a ser un Rebel, pero que había desaparecido en la batalla final. “I-imposible…”
“Los Rebels han regresado.”
“…” fue lo que menos hubiera deseado oír. “Y… ¿acaso tú…?”
“No, ya me retiré. Y vine hasta aquí para mantenerles comunicados,” el mayor adoptó una rara seriedad en su expresión. “Y al igual que yo, espero que ustedes se alejen de esta guerra lo más posible. Es mejor que el pasado no se vuelva a repetir.”
“…” Kytes bajó su mirada al piso, consternado. Eran noticias preocupantes para él.
“Mientras no se involucren, no hay nada de qué preocuparse. Deberías dejar de tomarlo todo con tanta alarma, no es saludable para ti,” Tomaj negó y sonrió con indiferencia. “Se ve que no has cambiado en todos estos años, Kytes. Pero te prometo: esta vez no vamos a ser enemigos.”

Seguía siendo muy inquietante. En aquel entonces, Kytes creyó que todo iba a terminar definitivamente con la batalla final, y que todos estarían a salvo. Pero de nuevo iba a ocurrir esa guerra sin sentido, y como siempre, serían las HiMEs las que lo lamentarían más. No podía comprender por qué su amigo lo tomaba con tanta trivialidad.

“Tu silencio sepulcral casi me da nervios,” observó Tomaj. Él ya había dejado la discusión de lado, inafectado. “Hm, tengo hambre. ¿Me recomendarías algún puesto cercano?”

(http://i.imgur.com/3zhMONW.png) (http://i.imgur.com/UJgckRQ.png) (http://i.imgur.com/jI4x5RD.png) (http://i.imgur.com/WChUc9m.png) (http://i.imgur.com/pA31qEc.png)

Habían llegado a la dirección de la universidad, y Osaka fue a hablar primero con Miranda, mientras los demás esperaban en los sillones frente a la oficina. Con la pequeña animadora fuera del mapa, los otros tres presentes estaban sentados y sumergidos en un silencio incómodo. Tomo jugaba con su smartphone, mientras los dos hermanos estaban congelados en sus sitios, mirando a puntos aleatorios del espacioso salón. El asunto seguía muy sensible y nadie quería traerlo a flote aún.

La tensión terminó cortándose por la llegada de una persona a la escena. Era una pequeña pelinegra que entró a paso apurado, claramente alarmada por las noticias.

“Perdón por la tardanza,” se disculpó Hotaru con una rápida reverencia. “¿Están todos bien? ¿Y Osaka?”
“Está hablando con Miranda, tranquila,” dijo Tomo con cierto hastío. “Y no te disculpes. Sabemos que tienes un horario muy ajustado.”
“Me cuesta creerlo…” la pelinegra se afligió. “Siempre tuve miedo que esto volviera a suceder… pero…” ella tensó su expresión, mostrando cierta convicción. “Si vuelven a necesitar mi apoyo, saben que pueden contar conmigo.”
“Muchas gracias,” Cho asintió. “Creo que nunca te he agradecido lo suficiente por haber estado ahí por Osaka.”
“No tienes que agradecer, somos amigas,” Hotaru sonrió un poco. “Esto será muy inquietante, pero sólo nos toca afrontarlo juntos y esperar lo mejor. Tengo muchas esperanzas de todos nosotros.”
“…” Roxas se vio inseguro al respecto, pero dio un suspiro. Sus palabras sí le hicieron sentir un poco mejor. “Gracias por estar aquí.”
“Nunca les dejaría de lado,” asintió, convencida.

Entonces, las puertas se abrieron, y Osaka salió junto con Miranda. La aparición de las dos llamó la atención de los demás, quienes se levantaron y caminaron hacia el par.

“¡Hotaru-chan, qué alegría verte!” Osaka abrazó a su amiga. “Esperaba poder hablar contigo así que es un timing perfecto.”
“Es también un gusto verte, Osaka,” Hotaru asintió. “¿Necesitas que te apoye de nuevo para ser HiME?”
“Eso no será necesario,” dijo Miranda con seriedad. Los demás se sorprendieron por la resolución de la directora.
“¿Eh? ¿Osaka no va a ser una HiME?” preguntó Tomo, extrañada.
“Analicé el historial de su compañera, y aunque aún tiene cierto potencial para desarrollarse como HiME, sentimos que no se encuentra en su mejor momento. Sería irresponsable dejarle participar a estas alturas,” explicó Miranda. “Sin embargo, sí esperamos que Osaka nos apoye de una forma distinta.”
“¡Sí!” Osaka asintió y dio un saludo militar con todas sus energías. “Soy una HiME veterana con experiencia y muchos ánimos. Por eso apoyaré en instruir a nuevas HiMEs y ofrecer apoyo psicológico y emocional a todas. Así que seré una asesora y consejera HiME a partir de ahora. Hotaru-chan, como tú siempre estuviste conmigo y también tienes mucha experiencia esperaba que fueras mi asistente. También va muy bien con tus estudios de medicina y sé que puedes enseñarme bastante.”
“Oh, sería un placer,” Hotaru sonrió confundida, pero estuvo de acuerdo. “Creo que es la mejor forma en la que puedo ayudar.”
“Bueno, admito que me alegro que Osaka no me vuelva a dejar atrás por poder ser HiME, así que si en algún momento necesitan mi ayuda, pueden contactarme,” agregó Tomo.
“Por supuesto~” contestó Osaka llena de felicidad.
“Ahora me toca hablar con la siguiente HiME,” Miranda miró a la peliceleste. “Tanaka-san, venga conmigo por favor.”
“Sí,” dijo Cho.
“Déjenme hablar con ustedes también,” pidió Roxas.
“Pero, Roxas…” su hermana sintió nervios, pero se sorprendió al oír a la directora.
“Adelante. Como hermanos, esta conversación les concierne a ambos…”
“Mucha suerte, Cho,” Osaka sonrió. Vio a su prima asentir incómoda y entró junto con su hermano y Miranda a la oficina, cerrando las puertas.

Ni bien el par de hermanos se retiraron de aquella sala de estar, la tensión bajó considerablemente. Por la decisión de Osaka de ayudar y de pedir asistencia de sus amigas, ellas tenían mucho de qué hablar.

“Podemos comenzar a venirnos con ideas para nuestro nuevo rol,” sugirió Hotaru.
“Sí, pero también hay que hablar con la directora por posibles ganancias,” Tomo sonrió por imaginar las posibilidades.
“Hehe, Miranda dijo que podría proveernos de algo, pero que no esperemos mucho,” dijo Osaka, sonriendo. “Aunque nuestra ayuda a la directiva y al campus se verá excelente en nuestros historiales, o algo así.”
“Seguramente, y debemos concentrarnos en ayudar a la mayor cantidad de personas posibles,” la pelinegra se vio animada. “Por mis estudios, les puedo enseñar algunos procedimientos de primeros auxilios.”
“¡Excelente! ¡Aprenderé a ser enfermera sin estudiar mucho! ¡Yay!” celebró Tomo.

A pesar de las circunstancias, ellas tres iban a tomar un rol de apoyo en la pelea y tratarían de ayudar a las futuras HiMEs en como les fuera posible.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Deidara on March 07, 2015, 02:42:35 PM
siento como si estoy abusando -33- pero quería acabar el aporte y postearlo yaaa. qué bien sienta esto de escribir tanto en una semana ;_;
dedicado a sayi gracias por dejarme usar a tus pjs ♥ espero que todo esté bieeeen


#2 japan.


(http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/dei2.png)
La idea era simple.

Se presentaría en Japón. Iría a Hanasaki, haría una visita a Miranda. Le diría que no, que ni hablar, que le borrase de sus contactos porque no iba a prestarle su ayuda. Imposible, por mucho Rizembool que amenazase con destruir el mundo.

Luego, tal vez—y solo tal vez (no, debía convencerse que eso algo que tenía que hacer), vería después de tres años a sus antiguos compañeros de instituto, pediría perdón, pero aun así acabaría volviendo de nuevo a Barcelona, porque todo estaba pasando demasiado de golpe y no estaba preparada para volver.

Antes de que el avión aterrizase, Deidara tenía que hacer una llamada. No estaba lista como para poner pie en tierra y encontrarse sola. Necesitaría algún apoyo. Cogió su móvil, echó un vistazo a sus contactos.

(Descartó a Zoro al primero)

Se preguntó si sus amigas exHiMEs la odiarían. Sólo había una manera de saberlo.

# # #

(http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/dei2.png) (http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/sayi.png) (http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/ichigo.png)

Sólo llevaba una maleta de mano. No es como si pretendiese quedarse mucho más de una semana. No necesitaba nada más, todo lo necesario podía guardarse en diez quilos de peso.

Japón.

Ya nada más poner un pie en tierra, notó la diferencia. Los olores, la vestimenta de la gente, su forma de comportarse… le traía muchos recuerdos, y a Deidara le costó horrores no derrumbarse. No dejó ir su maleta, sintiendo que sus pertinencias eran lo único importante en aquel momento. Logró abrirse paso entre la gente, pasar el borde sin problemas. El agente que comprobó su pasaporte le miró con cara rara. ¿Tanto se notaba lo mal que lo estaba pasando?

Nada más llegar a la zona de recibidas, Deidara buscó cabellos rosados. No tardó en encontrarlos (y suspiró agradecida al ver que no había ningún cartel de ‘BIENVENIDA DEIDARA GENBAKU’ esperándola. No le hubiese extrañado).

“¡Deidara!” En pocos segundos, se encontraba rodeada por dos brazos que le abrazaban con fuerza; los de Sayi. Deidara devolvió el abrazo, costándole algo reaccionar. Bueno, no parecían odiarle por su desaparición, ¿no? “¿Cómo estás? No estaba segura que—has cambiado. ¿Te has hecho algo en el pelo? ¿Has hecho alguna dieta o algo? Oh, mi hermanastro ha venido conmigo—hey, ¿verdad que está más sexy?”
Deidara rodó los ojos. No estaba segura que hubiese habido tanto cambio en su apariencia, pero agradecía el cumplido. Tras ella estaba—Deidara siempre había confundido a los gemelos, pero estaba casi segura que aquel era Ichigo, no Kaien. Sí, definitivamente era la ‘fresita’. “Le vas a hacer arrepentirse volver,” dijo él con una risa, apretando el brazo de Deidara amistosamente a la vez que cogía su maleta. “¿Qué tal el vuelo?”
“Sin turbulencias, así que no ha ido mal,” contestó, encogiéndose de hombros. “Gracias por haber venido a buscarme, siento que haya sido tan repentino…”
“No te preocupes, para eso están las amigas. Es genial volver a tenerte por aquí.”
Deidara no comentó que tal vez no se quedaría durante mucho tiempo. Seguramente. Imaginó que Sayi pensaba que habría vuelto para aceptar la oferta de Miranda. Seguro que ella también la había recibido. Se alegraba de ver a Sayi, pero, necesitaba ir a algún sitio más tranquilo. Tanta muchedumbre le estaba agobiando. “¿Crees que podríamos ir a otro lugar?”

Sayi le ofreció ir a su casa donde estarían más tranquilos y podrían pasar un rato charlando y descansando del viaje.

# # #

Durante el viaje en coche no hablaron mucho, Deidara casi se mareó. Tal vez demasiado tiempo viajando.

Una vez en casa de Sayi, se libraron de la maleta de Deidara y chaquetas y decidieron tomar algo para merendar— Deidara pidió un café ya que estaba cansada y necesitaba algo de cafeína, así que pusieron en marcha la cafetera.

El café estaba caliente, así que Deidara lo usó para calentarse las manos. Siempre notaban los cambios de temperatura muy fácilmente. Mientras, Ichigo y Sayi comían un helado. Imaginó que sería buen momento para ponerse al día con sus amigos.

“¿Cómo van las cosas por aquí?”
Ichigo sonrió, “no van mal, la verdad. Sayi aquí presente es la futura Van Gogh, está estudiando arte.”
“Exagerado,” bufó Sayi, aunque visiblemente alagada y algo sonrojada. “Pero me alegra haber entrado al curso de arte. Prometo que si me hago famosa algún día no me olvidaré de vosotros ni de mis humildes raíces.”
“Espero que en tu primera exposición expongas nuestros retratos,” bromeó Deidara.
“Sólo si me dejáis dibujaros desnudos.”
Deidara rió. Dio un sorbo a su café. “Entonces, tú y Bou…”
El semblante de Sayi cambió entonces. Tema complicado, al parecer. “Bueno… ahí vamos. Bou se fue a estudiar a China hace dos años.”
“Oh.”
“Ajá. ¿Recuerdas a Duo? Ambos se fueron a la misma universidad en Beijing. Al principio no iba tan mal, manteníamos el contacto y nos visitábamos más, pero últimamente… supongo que las cosas hubiesen ido mejor si se hubiese quedado, pero bueno, la distancia es complicada.”
“Ya, imagino…”
Ichigo dijo que iba a buscar algunas galletas o algo para picar, dejando a las dos chicas solas durante un rato.
“Pero bueno, imagino que tú y Zoro…”
“Sayi—” Deidara no le gustaba de todo el tema, pero sabía que era mejor que hablar de Miranda y las HiMEs.
“Ichigo dice que Luffy dijo que Zoro dijo que las cosas no acabaron bien entre vosotros dos. ¿Decidisteis dejarlo?”
“Nunca estuvimos juntos,” bufó Deidara. ¿Por qué todo el mundo asumía eso sobre ellos? Sí, tal vez pasaban mucho tiempo juntos, y alguna que otra vez se besaron, y el chico le caía bien, era guapo, además buen jugador de baloncesto, algo que Deidara siempre había apreciado, y en definitiva, se llevaban muy bien, pero… no, definitivamente, o al menos, ella creía que no estaban juntos. “No hemos hablado desde que me fui.” ‘Desde la batalla’, fue lo que no quiso decir. Lo hacía sonar todavía peor.
“¡Entonces le has hecho un Bou a Zoro!”
“¡Hey!”
“Pero en todo un nuevo nivel. Te vas y ni le hablas. Eres cruel.”
“Supongo que un poco sí,” Deidara rió. Sabía que Sayi tenía razón. Tal vez había sido un error, pero en aquel momento, fue lo que le pareció mejor decisión. Y era tarde para hacer algo al respecto.
“¿Sabe que estás por aquí?” Preguntó Sayi, acabando su helado.
“No lo sé. Eres la única a la que he hablado desde que me fui. Supongo que las noticias habrán corrido así que… al menos sabrá que han contactado conmigo.”
“No sé si Ichigo habrá dicho algo a Luffy o alguno de sus amigos. Puedo decirle que no se lo cuente a nadie, si prefieres.”
La pelirroja se encogió de hombros. “No importa. Se acabarán enterando.” Hanasaki estaba lleno de cotillas.

Sayi sonrió, algo apenada. Justo en ese momento volvió Ichigo, cargado con una bandeja de galletas de chocolate, que los tres sabían que no iban a durar mucho. Se las comieron mientras hablaban— de cualquier cosa menos de Hanasaki. Deidara agradeció que no se tocara el tema.

Empezaba a hacerse de noche, y Deidara probablemente debería ir marchándose.

“¿Dónde piensas pasar la noche?” Preguntó Ichigo.
“Pensaba buscar algún hotel.” Era tarde, sería difícil buscar alguno a buen precio a estas horas.
“¿Cómo? No, no,” Sayi negó con la cabeza, “los Mio-Kurosaki estamos orgullosos de ser unos grandes anfitriones, y no vamos a dejar a nuestro huésped pasar la noche en un hotel. ¡Pasa aquí la noche!”
“No querría abusar—”
“¡Para nada! De verdad. Sin problemas. Mañana me invitas a un Starbucks y en paz.”

Deidara sonrió. A pesar de no haberse hablado en años, parecía que las cosas no habían cambiado,  y agradecía mucho que Sayi no le hubiese echado en cara el haber desaparecido así sin más. La ex-HiME parecía entender que Deidara hubiese necesitado huir durante un tiempo.

“Y también si me cuentas el secreto de tu cabello. ¿Usas Lush?”

Iba a ser una noche larga, pero al menos, entretenida.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Puri on March 09, 2015, 01:45:18 AM
Quería hacer un aporte que explicara bien la situación de estos personajes, así que salió súper introspectivo y darks u_u perdón *rincón*

(http://i1308.photobucket.com/albums/s616/mindebris/HiMEverse/chun_zps6mutd2g2.png)

Después de haber pasado todo el día juntas, Chun se despidió con un fuerte abrazo de Pilika, una de sus mejores amigas, y le prometió que terminada la primera semana se juntarían de todas maneras para tomar un café y discutir todo lo que conllevaba haber sobrevivido la primera semana de clases universitarias en sus vidas. Después de asegurarse que la peliceleste tomara su bus y se alejara, Chun miró con molestia sus maletas, postradas a sus pies en el asfalto y sin mostrar signos de querer pararse y llevarse solas hasta la habitación que alquilaba en Tokio. Lo problemático de haber estado con Pilika todo el día desde que había llegado era que habían podido dejar las maletas en la casa de una tía de ella, pero ahora que Pilika se había ido, también se fue con ella la hospitalidad.

Fue en eso en que barajó la posibilidad de hacer esa llamada… Pero decidió no hacerlo. No, todavía no era el momento.

Después de lograr llevar sus maletas hacia el Starbucks más cercano con la ayuda de un transeúnte, Chun finalmente pudo sentarse a descansar y tener un tiempo para sí misma. Tomó la carta del menú y después de pedir un frappuccino de fresa, dio una larga mirada a sus alrededores. No, al parecer, Tokio no había cambiado tanto desde hacía cerca de tres años. Sin duda había más gente, pero en lo esencial, le parecía la misma ciudad asfixiante y con pocos rastros de vida; es decir, para una persona que había vivido la mayor parte de su vida en Lisboa, Tokio no era una ciudad muy llena de vida como ella estaba acostumbrada, por así decirse.

Además, otro elemento que llevaba a que contemplara la ciudad con cierto desdén era recordar su época de HiME. En aquel entonces había sido una niña de apenas 16 años que creía que con volverse una heroína lograría que su hermano mayor dejara de ser un rebel y así no se tuviese que atormentar con la tarea de asesinar a quien era su mejor amiga de la infancia… Pero no, claro que conllevaba mucho más que eso y no se había dado cuenta. Su rebel de aquel entonces, Sou, no había tenido ningún problema en ir en contra de ella, su hermano no había dejado de ser rebel ni siquiera por contemplación hacia su persona, había involucrado a una de sus amigas más cercanas en volverse su Meister, su elemento había resultado ser el fuego y nunca pudo controlarlo en un 100% a decir verdad… Y también estaba ese otro asunto que aún le dolía. Que desde que todo ese embrollo hubiese acabado, Mariemaia nunca más le había hablado. Un día encontró que ella y su hermano se habían largado del país y ninguno de los medios de comunicación que mantenía con ella le devolvió algún mensaje jamás.

Así que sí, Chun se sentía completamente justificada a la hora de mirar con molestia la ciudad de Tokio.

Pero por otro lado, tampoco podía negar que Japón en sí mismo era uno de los mejores lugares para estudiar la educación universitaria. Además, después de todo el fiasco con Hanasaki, descubrió al volver a Portugal un gran amor por el dibujo, lo cual la llevó a soñar en un futuro con estudiar animación… Para luego descubrir, de manera muy irónica, que la Universidad de Hanasaki ofrecía una de las mejores currículas para esa carrera.

Y al haber cumplido como HiME, siempre tuvo abierta una beca de estudios para lo que ella desease dentro de las instituciones afiliadas a Hanasaki, así que a pesar que prevalecían demasiados malos recuerdos, la tentación fue mayor.

Mientras cavilaba en aquellas memorias, la camarera se acercó con su pedido y Chun se dispuso a beber su bebida, la cual sentaba buenísimo en un día soleado como ese. Tras sacar su celular para ver qué hora era se percató que tenía un nuevo mensaje en su bandeja de entrada, así que lo abrió para ver de qué se trataba.

“Disculpa que me haya demorado, la terapia se extendió un poco. ¿Dónde estás? ¿Sigues con Pilika? Llámame para darte el encuentro.”

No pudo evitar ruborizarse de la vergüenza que sentía al leer aquel mensaje. Su hermano estaba preocupado por ella, había comenzado a ir a terapia para superar varias de las cosas que acarreaba para sentirse mejor en su compañía y aquí estaba ella, sentada, juzgándolo todavía por no haber dejado de ser rebel a pesar de haberse enterado luego del chantaje por el cual pasaba. Tipeó rápidamente su respuesta.

“Estoy en el Starbucks de la estación de metro de Harajuku, Pilika recién acaba de irse. Te espero.”

Después de dejar Tokio tras acabado el asunto HiME, Chun no había vuelto a ver a Yzak. Sin contar las videollamadas de Skype, esta sería la primera vez en tres años que se verían… Y no podía evitar sentirse nerviosa. Una vez la alegría de ganar la batalla se dispersó, Chun e Yzak se dieron cuenta que desconocían completamente al otro; y era verdad, no importaba cuánto se quisieran como hermanos, Chun había entrado al sistema legal de adopción de Bélgica teniendo once años y había sido adoptada con mucha suerte a los doce, ya que varios niños de su edad terminaban quedándose en el sistema hasta la mayoría de edad. Por otro lado, Yzak había terminado en un centro de reclusión juvenil, en el cual le imposibilitaron cualquier tipo de conexión con su hermana y no supo nada más de ella hasta que se la encontró en Hanasaki casi 5 años después… Y por eso mismo, una vez se acabó la alegría de la reconciliación y la alegría que conllevaba el final de una guerra, los choques empezaron a darse. Y las secuelas de lo vivido empezaron a manifestarse.

Por un lado, a Chun misma le había chocado demasiado la desaparición de su mejor amiga y, sumado a eso a los recuerdos previos de separarse de Yzak, la ojiazul había desarrollado cierta ansiedad respecto a separarse de otras personas. Haberse ido de Japón había ayudado hasta cierto punto con eso, ya que reconoció la dependencia que había empezado a formar con varias personas y tuvo que cortar con todo eso para sentirse mejor. Por el otro lado, todos los esfuerzos que Yzak había hecho durante años para aprender a manejar su ira se habían ido al traste, reaccionando de pésima manera a su hermana en los momentos en que más se sentía afligida y comenzando así miles de peleas que terminaron por separarlos de nuevo. Otra pelea fue, además, el hecho que Yzak se negara a volver a Bélgica y quisiera quedarse en Japón, donde Chun no quería estar por nada del mundo; así que la única solución fue despedirse.

Fue todo un año el que no se hablaron, hasta que Yzak la buscó y le dijo que haría todo el esfuerzo posible para volver a tenerlo todo bajo control y Chun le prometió que haría lo mismo; así, quedó entre ambos el volverse a ver cuando estuvieran anímicamente en un mejor lugar.

Y Chun se encontraba en un mejor lugar, de eso estaba completamente segura, así que verse con Yzak, a pesar que le daba cierto temor, era algo que tenía que hacerlo. Se lo debía a él y se lo debía a ella misma.

En eso, su celular comenzó a sonar. Era un número desconocido.


(http://i1308.photobucket.com/albums/s616/mindebris/HiMEverse/chun_zps6mutd2g2.png) (http://i1308.photobucket.com/albums/s616/mindebris/HiMEverse/yzak_zpse4se0dzk.png)

Chun tuvo que cortar la llamada apenas sintió un ataque de pánico. Nunca pensó que Miranda Lot tendría las suficientes agallas de llamarla para pedirle que sea una HiME nuevamente, pero acababa de suceder y era algo que por más que quería, su cerebro no podía procesar en el momento. No, lo único que sentía era miedo, las llamas quemándole, su Knight protegiéndola, los ataques incesantes de Sou, todas las veces que le lloró a Mariemaia que se detuviera…

Su celular sonó nuevamente y contestó. Al borde de las lágrimas, no pudo evitar gritar.

“¡NO! ¡NO VOLVERÉ A SER UNA HIME!”
“¡Chun, cálmate! ¡No tienes por qué ser una, no va a pasar nada malo!”, aquella voz… Sintió que le faltaba el aire.
“¿Marie?”, susurró atónita, pero en ese momento unas manos la tomaron de los hombros y la zarandearon, lo cual le hizo darse cuenta que había tenido una baja súbita de la presión porque no podía escuchar nada. El pitido fue distanciándose y pudo volver a enfocar la mirada, encontrándose frente a ella a un desesperado Yzak que le preguntaba qué pasaba, preguntas que se replicaban desde el móvil también. Cortó la llamada.
“Yzak”, murmuró comenzando a sollozar. “Me llamó. Miranda llamó. Dijo que quiere que vuelva a ser una HiME”, sin decir nada más, su hermano se acercó y la abrazó fuertemente. Tras unos segundos, Chun le devolvió el abrazo.
“No pasará nada”, le reconfortó el mayor. “No tendrás que vivir nada de eso, nada de nada”.

Todo esto distaba demasiado de la reunión ideal que Chun había tenido en mente y probablemente distaba también de lo que su hermano había imaginado para ambos. Pero en ese momento, resguardada del mundo dentro de sus brazos, no podía ocurrírsele un mejor escenario.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Sayi on March 09, 2015, 11:48:46 AM
Gracias Dorki por dejarme usar a Dori en este fic -3-

(http://i.imgur.com/YdRiQ49.png) (http://i.imgur.com/igogNsc.png) (http://i.imgur.com/20KLUiF.png)
(http://i.imgur.com/GAUoG82.png)(http://i.imgur.com/zrAgwLN.png)

Episode 3 — Welcome Back, HiME Times!

Sayi había decidido ir a hablar con Miranda, cuando en eso recibió la llamada que cambió sus planes por esa tarde. La ex HiME aún pidió un taxi, como tenía previsto, solo que este partió en dirección al aeropuerto en lugar de hacia Hanasaki.

Nada menos que un fantasma había regresado: Sayi se acordó de Deidara cuando recibió la noticia de Miranda, pero nunca se imaginó que la pelirroja se comunicara específicamente con ella. Hasta donde sabía, la HiME de la fuerza había estado aislada de todos desde que terminó el conflicto contra Rizembool, y que reapareciera en ese momento solo hacía más verídica la inminente lucha que venía por ellas.

Sin embargo, bastaron un par de minutos para darse cuenta que su amiga no venía dispuesta a tomar las armas. Su poco equipaje había sido una señal, y el cómo su mirada se volvía esquiva cada que se mencionaba Hanasaki era suficiente para saber que Deidara tenía otros asuntos en mente.

Un largo viaje entreverado con el aviso de Miranda era ya demasiado como para sumarle sus propias dudas, así que Sayi desistió a preguntarle por razones, y en lugar a ello se propuso a entretener a su amiga.

Aprovechando que Deidara ocupaba el baño de visitas, Ichigo y Sayi comentaban sobre la recién llegada.

“DUDE”

La pelirrosa reía ante el asombro de Ichigo.

“Me imagino lo que te esta costando mantenerte casual, eh”
“DUDE” junto a ademanes exagerados, Ichigo intercambiaba miradas entre Sayi y la puerta del baño “¿¡PERO QUE COMEN LAS MUJERES EN BARCELONA!?”
“No lo sé… ¿patatas bravas?” pero la respuesta no convenció al rubio. Después de todo, no había comida que explicase el cambio corporal que había sufrido Deidara en tres años “No se cual será su secreto, pero planeo preguntarle de eso cuando te vayas a dormir”
“¿A dormir? ¿Qué no puedo acompañarlas?” se quejó Ichigo con un puchero “Vamos Sayi, luego de tantos años y todo lo que hemos pasado, creo que todas las HiMES y allegados somos ya como hermanos ¿no?”
“Un hermano incestuoso es lo que eres si te preguntas tanto por el cambio de tu supuesta hermana” y dicho esto Sayi tocó un par de veces la puerta del baño “Ghei, voy preparando tu habitación ¿si? Te espero allá~”

Un ‘okk’ de su amiga bastó para que la pelirrosa emprendiera camino rumbo a la habitación de huéspedes. Ichigo le hizo unas últimas súplicas, pero estas fueron recibidas por la indiferencia de su hermanastra. Lamentando su mala suerte, al rubio no le quedó de otra que regresar de mal humor a la cocina.

Cuando Deidara abrió la puerta de su habitación, la pelirroja fue recibida por lo que parecía ser una pijamada improvisada. En esa enorme recámara, su maleta descansaba sobre su cama, pero alrededor de esta habían tres colchonetas en el suelo. Y, apiñadas en una de ellas, las tres hermanas Mio-Kurosaki parecían ocupadas viendo lo que parecía ser un libro.

“¡No puede ser!”
“¡¿Pero cómo…?!”
“Que les dije, eh”
“…” Deidara no sabía cómo interrumpir a sus anfitrionas. Con cuidado, y cargando las ropas que acababa de cambiarse, la pelirroja caminó en cuclillas hacia su cama.

Cuando la ropa golpeó el cobertor, las tres hermanas alzaron la mirada y se encontraron con la pelirroja, de pie frente a ellas. Las dos hermanas de Sayi observaron a Deidara de pies a cabeza, intercambiando miradas de asombro ante lo que tenían al frente comparado con lo que veían en el libro.

“¿Qué…” la pelirroja finalmente se atrevió a preguntar “…es lo que están viendo?”
“¡Encontré el anuario de hace cuatro años!” le explicó Sayi sonriente “Quería mostrarles cuánto habías cambiado”
Tsukino exclamaba incrédula “¿¡Cómo es posible que eso…” y dicho esto señaló a Deidara “…ahora sea ESTO!?”

(http://i.minus.com/ikmeWbN6VYSOE.png)

“…”
“Has crecido en donde importa, que suerte…” murmuraba Kano “Sayi solo ha crecido en talla de pantalón”
“ESO si que no es importante haha…ha” de un manotazo, la pelirrosa les quitó el anuario a sus hermanas “Bueno, tenemos mucho de que hablar…”
“¿Van a estar cómodas en esas colchonetas?” preguntó Deidara. Lo que en verdad quería preguntar era por qué estaban todas en un solo lugar, teniendo una casa tan grande con varias habitaciones “Yo les he caído de improvisto, en todo caso yo debería dormir en el suelo”
“¡Claro que no! Tu acabas de llegar de un largo viaje y necesitas dormir cómoda”
“Hace tanto tiempo que no se quedan amigas a dormir~” canturreó Tsukino “Nos gusta la idea de hacer una pijamada como en los viejos tiempos~”
Kano sonrió divertida “Es decir, como cuando éramos pobres y dormíamos todas en la misma habitación”
“Oh, tiempos de abstinencia” Sayi recordó cuando compartía una pequeña casa con su tía y sus hermanas “Pero bueno, ahora si en serio Dori, ¿cómo hiciste para cambiar así?” entonces agregó en un susurró “¿No te operaste ni nada, cierto?”

Deidara sonrió rendida. Si bien ella no pensaba que había cambiado tanto, al parecer no había persona que pasara por alto la aparente transformación de la que ella no se había percatado. No le caería mal practicar un par de respuestas, ¿cierto?

“No hice nada. En Barcelona no salía mucho, pero iba al gimnasio a menudo” respondió, encogiéndose de hombros “No comí nada especial, no seguí ningún régimen, y no… no me hice ninguna operación”
“Ya veo…” Kano aún la miraba en admiración “Supongo que hay personas con mejores genes que otros ;_;”
“¡Pero-pero! ¡Explícanos tu cabello! ¡Y tu maquillaje!” le pidió Tsukino “¿Hay ALGO que puedas recomendarnos a nosotras, causas perdidas?”
“No son ninguna causa perdida. Yo aprendí de un par de tutoriales en youtube, pero nada que me tome más de media hora” les respondió Deidara “Les puedo mostrar los videos luego, si gustan”
“Así que además de ser existencialista e ir al gimnasio ¿no hiciste mucho más en Barcelona?” preguntó Sayi “Y… ¿no conociste a nadie interesante en Barcelona?”
“UUUuuhhh”

El enfoque en la nueva apariencia de Deidara cambió por uno más novedoso, y las tres hermanas la miraron con sonrisas traviesas.

“No… creo que les interese que hice o no hice”
“Aw, vamos Deidara cuéntanos…”
“¡AY POR FAVOR! ¿¡Es en serio!?” la puerta se abrió de golpe e Ichigo entró a la habitación “¡Llevo veinte minutos escuchando y hasta ahora no dicen nada interesante!”
“¡Ichigo te dije que NO!” la pelirrosa le aventó el anuario pero su hermanastro se hizo a un lado “¿No tienes algo mejor que hacer?”
“¡Pues no! Ya me aburrí de los videojuegos, de refrescar Facebook y ver Netflix... déjenme quedarme ¿sí?”
Deidara y Sayi intercambiaron miradas cansadas, y ambas le respondieron con un rotundo “NO” al mismo tiempo.
“Ah pues que pena” Ichigo tomó asiento en una de las colchonetas “porque esta es la casa de MI padre y yo soy el legítimo heredero…”
Su hermanastra aguzó la mirada “No te pongas todo Game of Thrones-y conmigo, Ichigo” le amenazó la pelirrosa “Bien, quédate un rato y de ahí te vas. De todas maneras se esta haciendo tarde. Deidara tiene que dormir y yo quiero ir a Hanasaki temprano”

Se le había escapado. Apenas se giró a ver a su amiga, Sayi reconoció la incomodidad en el rostro de la pelirroja.

“Hey Dori, quizás sea bueno que duermas hasta tarde. Esta es tu casa así que descansa, ¿sí?” le aseguró la pelirrosa “Puedo ir por mi cuenta un rato, y de ahí regreso y vamos a pasear. No tengo clases mañana después de todo”
“No, me gustaría acompañarte” le respondió la ex HiME, para sorpresa de Sayi “Pero no creo que vea a Miranda aún, creo…”
“¿Eh? ¡¿Miranda?!” esta vez fueron Tsukino y Kano quienes se preocuparon por la peligrosa mezcla de Hanasaki, ex HiMEs y Miranda “¡¿Entonces Miranda SI te dijo algo Sayi?!”
“NO, QUE NO” se apresuró a responder a la pelirrosa. Entre tener cuidado con Deidara o sus hermanas, Sayi se maldecía: Why can’t I hold all these angstss “Miranda me llamó porque vamos a organizar una reunión de exHiMEs, ¡Si, eso! Haha, por eso Deidara vino desde Barcelona y yo grité en la cocina… me había olvidado de reservar el servicio de catering y conseguir los toldos y las mesas y eso”

Las hermanas de Sayi aún la miraban de soslayo, pero aparentemente creyeron su excusa. Después de todo, Miranda había prometido que los Rebels habían sido derrotados, y que Hanasaki era pacífica hasta el final de los tiempos amén.

…¿Verdad?

Ichigo no se quedo mucho tiempo más en la habitación. En una media hora de bromas, dimes y diretes, la tensión se había disipado y las chicas estuvieron listas para irse a dormir en una nota más agradable.

Pero si bien el ambiente se había calmado para Tsukino y Kano, la idea de volver a ser HiME era una verdad que pesaba en las mentes de Deidara y Sayi. Para la pelirrosa, al menos, era la primera vez en más de tres años en la que se acostaba con la noticia en su cabeza.

Mañana hablaría con Miranda y le diría que estaba dispuesta a tomar el papel de nuevo. Tendría que dar ese examen de iniciación, y luego explicarle a su familia y amigos que una vez más, volvería a luchar por Hanasaki. Quizás se animaría a decirle a Taikoubou luego, aunque lo más probable es que sea Hige quien la obligue a contarle las ‘buenas nuevas’ a su novio una vez se manifestara.

Sayi se dio media vuelta en su colchoneta, buscando una posición que la ayudara a conciliar el sueño. Cerca suyo sintió la respiración de sus hermanas menores. Su ritmo era descansado y uniforme, así que lo más probable era que ya estuvieran dormidas.

La tenue luz que se colaba por la ventana delineaba la figura de Deidara, quien se había acomodado de costado. Sayi recordó a la Deidara de los tiempos HiMEs —la Deidara malhumorada que no aceptaba pulgas de nadie. A decir verdad, la pelirrosa se moría de ganas por preguntarle cuál había sido su reacción al recibir la noticia de Miranda. ¿Habría entrado en pánico como ella? ¿Habría pensado las cosas lo suficiente, midiendo los detalles en su balanza imaginaria, así como ella había hecho?

Aceptara la petición de Miranda o no, los tiempos HiMEs estaban de vuelta. Habrían ataques de Rebels, y la universidad estaría en peligro junto a sus estudiantes.

Quizás lo más valiente y abnegado era aceptar y no pensarlo demasiado.

Solo que esta vez, Sayi sabía de primera mano lo que era el aceptar ser HiME. Y, siendo honestas, parte de ella tenía mucho, mucho miedo.

Y no podía evitar preguntarse si para Deidara era igual.

(http://i.imgur.com/YdRiQ49.png) (http://i.imgur.com/igogNsc.png)

Un taxi vino a recogerlas a la mañana siguiente. Poco antes de las nueve, Deidara y Sayi dejaron la casa de los Mio-Kurosaki y partieron con destino a Hanasaki.

Por primera vez desde que habló con Miranda, Ichigo no había venido con ella. Su hermanastro prometió darle el alcance en una hora pero, si tenía que ser sincera, la pelirrosa ya extrañaba sus comentarios desatinados pero ocurrentes.

Sayi recién caía en cuenta lo mucho que su amigo había intentado hacerla reír ayer, y por ello ya lo echaba de menos.

“¿De verdad no piensas decirle nada a Taikoubou?” le preguntó Deidara.

La pelirrosa no pudo evitar reír. Si bien Ichigo no estaba con ella, su amiga le había hecho la misma pregunta con la que el rubio venía acosándola desde ayer.

“No. No tengo ganas de hablar con él”
“…Entiendo eso, pero creo que deberías ponerte en sus zapatos, fuera del hecho que no se portara bien contigo” opinó la pelirroja “Vas a ponerte en peligro de nuevo, y el fue tu Key en ese entonces. Y ahora siguen siendo novios, es evidente que el se sentirá responsable por más que le digas que no”
“Creo que él me pediría que no lo haga. Es más, estoy segura” agregó Sayi “Pero yo quiero hacer esto. Para ser sincera, prefiero disculparme con él luego que pedirle su opinión ahora”

Deidara sonrió levemente. En parte entendía las ganas de retomar sus poderes, pero, por otro lado…

El trayecto tomó unos diez minutos más. No hablaron mucho más después, pues cada una tenía sus propias decisiones tomando forma en sus cabezas. Al compás del sonido del motor y la radio del taxista, para Deidara el recorrido fue uno tranquilo y nostálgico hasta que el vehículo se detuvo en su destino.

Finalmente, frente a ellas estaba la Universidad de Hanasaki.

Una vez fuera del taxi, Sayi miró de reojo cómo su amiga observaba las facultades visibles desde el portal. De seguro Deidara había visitado la universidad antes, viendo que estaba cerca del instituto… pero, considerando que su amiga estuvo fuera más de tres años, a la pelirrosa le pareció apropiado una presentación más contundente.

“Bienvenida a Hanasaki U, Princess Dori” celebró la pelirrosa con una reverencia y un elegante ademán de mano, invitándola a dar el primer paso dentro de la casa de estudios.

Deidara respondió negando burlonamente con la cabeza. Pero entonces Sayi se enderezó y, con una sonrisa comprensiva, le preguntó:

“La oficina de Miranda esta en la administración pero... ¿me quieres acompañar hasta allá?”
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Cho on March 13, 2015, 11:48:48 PM
Otro fic~ *siente que abusa*

3

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Miranda dio la bienvenida a los hermanos Tanaka para hablar sobre aquel tema tan inquietante que resurgía después de tres largos años. No había pasado mucho tiempo, prácticamente sólo segundos, desde que la directora les pidió que se sentaran frente a su escritorio, pero la tensión entre los hermanos lo hizo sentir mucho más largo. Cho miraba hacia el piso sin querer levantar su mirada. Sabía que Roxas no estaba nada cómodo con el asunto pero no sabía qué decirle para animarle. Por ello, deseaba intensamente que la directora sí tuviera palabras más adecuadas.

“Vayamos al punto,” dijo Miranda con paciencia. Cuando ella se sentó en su asiento con el historial de Cho en su mano, ninguno de los dos le estaba mirando, por lo cual tuvo que cortar el silencio. “Ustedes deben tener muchas preguntas y comentarios que hacer. Comprendo que mi llamado fue inesperado, así que aprovechemos este momento para hablar.”
“¿Por qué…?” preguntó Roxas, molesto. “¿Por qué las volvió a llamar?”
“…”
“¿Por qué a ellas? ¿Por qué quieres que vuelvan a pasar por todo este sufrimiento? ¿Acaso ya no hicieron suficiente por Hanasaki y por todos en el pasado?”
“Las HiMEs hicieron lo imposible por nosotros, y siempre lo tendremos presente.”
“¿Entonces? ¿Qué demonios es esto? ¿Por qué han traído esta guerra de vuelta?”
“Fue Rizembool quien volvió y ellos nos enviaron una amenaza. No tenemos de otra que responder y defendernos…”
“¡Eso no es lo importante!” Roxas se hartó y se puso de pie. Él encaraba a la directora con gran cólera. “Osea, ¿sólo porque Rizembool envía a una horda de inmorales a atacar significa que Hanasaki tiene que poner sacrificios? ¿Por qué no llaman a la policía?”
“Si fuera tan simple, Hanasaki habría reportado el asedio hace muchos años,” Miranda negó pausadamente. “Rizembool es muy peligroso y siempre han contado con muchos recursos y gran tecnología. Recientemente, lo último se ha vuelto más importante que nunca. Si intentamos cualquier otro método aparte de lidiar con este problema por nuestra cuenta, puede que nos enfrentemos a algo mucho peor.”
“Aun así, no pienso dejar que haga lo que quiera con mi hermana.”
“…” Miranda dio un suspiro, organizando sus ideas. “Roxas, por favor, tome asiento.”
“No, creo que ya hemos discutido lo suficiente.”
“No hemos terminado aún. Le pido paciencia.”
“¡Usted no va a hacer que mi hermana regrese a este horrible juego de ustedes!”
“Detente, por favor,” esta vez, Miranda se le dirigió con algo de severidad. “Entiendo que estés velando por tu hermana, pero ya has agotado tu turno para hablar.”
“¿Qué dices?” Roxas entrecerró sus ojos.
“Ya entiendo qué está ocurriendo aquí,” la directora miró a ambos presentes. “Roxas, dices que quieres proteger a Cho y mantenerle alejada del peligro. Piensas que velas por sus mejores intereses, ¿pero acaso le estás dejando hablar?”
“¿Q-qué?” él se sorprendió por esa pregunta. “E-ese no es el punto.”
“Sí lo es, porque sea cual sea, la decisión termina dependiendo de tu hermana, no de ti. Cho no es una persona muy decidida y siempre te ha tenido en consideración, por lo cual veo muy difícil que quiera contradecir lo que dices. Y ya que no ha dicho nada hasta ahora,” la directora miró a la peliceleste. “…debe significar que tiene algo completamente diferente que decir a lo tuyo.”
“…” el hermano se sintió incómodo y desvió su mirada. No quería admitirlo, pero ya sabía lo que Cho quería decir, y no estaba de acuerdo. La conversación con Osaka en su casa lo hizo demasiado evidente.
“Yo…” Cho sintió que era su momento de hablar. Se sentía un poco agradecida con la directora por permitirle expresarse, pero tampoco estaba completamente segura sobre su decisión. “Todavía tengo mucho que pensar y considerar, pero… siento que lo mejor sería que vuelva a ser HiME.”
“…” Miranda le miraba atentamente.
“Fui una HiME hace tres años, y pese a que tuve muchos inconvenientes, al final pude sobrevivir y cumplir con mi misión. Tengo experiencia, y antes de poner a alguien nuevo en peligro, quisiera retomar mi posición. No puedo seguir estudiando en Hanasaki sabiendo que va a estar bajo peligro de ataques, y que no podré hacer nada al respecto.”
“Pero Cho…” Roxas negó y miró a su hermana como quien intentaba razonar con ella. “Fue una completa pesadilla. Estuviste bajo mucho peligro y de no ser por una ayuda providencial, ninguno de los dos hubiéramos salido vivos de la batalla final. Tampoco me parece justo que quieras proteger a otras personas del trabajo de HiME. ¡No estás siendo justa contigo misma!”
“Roxas, por favor…” Miranda comprendió que no iba a haber una respuesta inmediata, y lo mejor era dejar a ese par de hermanos decidir qué harían por su cuenta. “Tú no puedes entender el punto de vista de una HiME, pero en algún momento también fuiste un Knight, así que deberías tener una idea. Es una responsabilidad personal, casi un llamado. No importa cuánto intentes racionalizarlo, es una decisión que va más allá.”
“Pero Miranda…”
“Aun así, tú también tienes algo de razón, Roxas,” la directora asintió. Los dos hermanos no evitaron sorprenderse y se dirigieron a Miranda. Esta miró fijamente a Cho. “Acabas de decir que ‘lo mejor sería que fueras HiME’. ¿Mejor para quién, Cho? Tus palabras no tuvieron mucha convicción, e inmediatamente pasaste a decir que eras un mejor sacrificio que una persona nueva e inocente. No estás hablando como una persona cometida, mas como alguien que debe hacer lo que otros dicen, y que debe seguir la corriente. No quiero que aceptes a ser HiME así.”
“…” Cho no supo qué decir. Quiso contestar, pero la directora se le adelantó.
“No voy a cerrarte las puertas si es que quieres regresar, pero siento que este no es el momento para que me des tu decisión final. Piénsalo más y averigua qué es lo que quieres hacer. Porque por más que necesite HiMEs ahora, no obligaré a nadie. Lo más importante es que tomes la decisión que menos vas a arrepentir, y debes admitir que si aceptas incorrectamente a ser HiME, esa es la peor, y más peligrosa, decisión de las cuatro posibles. Regresa cuando resuelvas tus conflictos. No importa qué vayas a decidir, no me voy a molestar.”
“…”

La conversación terminó abruptamente y los hermanos terminaron despidiéndose y saliendo de la oficina de la directora. Esperándoles estaban Osaka, Tomo y Hotaru, quienes detuvieron su lluvia de ideas sobre counseling al ver a par salir.

“¡Hola!” Osaka les saludó, sonriente y sin ningún tipo de tensión.
“Momento de la verdad,” Tomo dio un paso adelante y miró a Cho intensamente. “¿Eres una HiME de nuevo o no?”
“Ehh…” Cho desvió la mirada. “N-no lo sé aún…”
“Está bien, es mejor que tomes tu tiempo para decidir,” Hotaru asintió, sonriendo comprensivamente. “¿Qué tal si vamos a tomar un refresco para relajarnos?”
“¡Excelente idea!” Tomo levantó un pulgar, entusiasta. “¡Así nos estamos entrenando a reconfortar a personas y seremos de gran ayuda para HiMEs!” miró a Roxas. “Oh, y familiares también, por supuesto. ¿A dónde quieres ir dentro del campus?”
“…” Roxas le miró con leve reproche y terminó por marcharse. “Con permiso.”

Él se retiró, internando a las demás en un silencio incómodo.

“¿Pero cuál es su problema?” Tomo negó, hastiada. “Sólo quería ayudar.”
“Roxas…” Osaka bajó su mirada con pena. Cho también se incomodó. Realmente no sabía qué hacer.

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Pasaron alrededor de tres horas, y luego de la hora de almuerzo, dos amigos se reunieron para una pequeña conversación. Fuera de una de las cafeterías había un área exterior con muchas mesas, donde además de comer, los estudiantes tenían la opción de estudiar o conversar y socializar libremente, lo cual la hacía un área propicia para muchas personas. Sólo que este par iba a tocar un tema más delicado.

“Me cuesta creerlo…” el peliblanco estaba sorprendido por lo que acababa de oír.
“Lo sé, por eso necesitaba hablar con alguien. Y como Kytes está en medio de clases, me alegra que hayas estado disponible,” Sora dio un suspiro. Su amigo le había enviado un mensaje, donde le contó todo lo que Tomaj le había dicho. “No lo sé… la idea de que los Rebels hayan regresado fue como un gran golpe. Casi volví al pasado…”
“Quizás fue muy ilógico pensar que todo terminaría con el ataque final.”
“Pero sí destruimos los laboratorios de Rizembool. Esa era su central.”
“Hm, en verdad no,” Ryo sonrió como siempre. “El centro nunca está en el lugar, sino en las personas, y gente tan dedicada como los miembros de Rizembool pueden levantarse luego de una derrota.”
“Ahh, ahora no quiero que actúes todo maduro y analizador. Estamos hablando de los malos de la historia,” Sora sintió escalofríos.
“Haha, perdón, no fue mi intención.”
“Vaya…” el pelimarrón sintió escalofríos, pero pudo sentir que su tensión estaba bajando. Los permanentes buenos ánimos de Ryo le habían ayudado en algunos de sus peores momentos, y aunque los dos estaban en distintas carreras y con distintos horarios, siempre que se encontraban se trataban con la misma familiaridad de siempre. “Quisiera saber qué esperar, pero siento que esta puede ser una nueva generación de HiMEs. Es probable que ya no estemos tan involucrados.”
“En verdad no lo sé. Yo más bien creo que no vamos a estar libres del todo. Ya estuvimos envueltos, así que es un poco inevitable. Pero sí me preocupo por las HiMEs. Ellas siempre fueron las que tuvieron más dificultades.”
“¿Tú crees que algunas HiMEs regresen?” preguntó Sora. “Creo que sería una muy mala idea, y dudo que lo piensen. Bueno, quién sabe lo que Osaka va a hacer, pero HiMEs como Cho deberían saber mejor que aceptar. Al menos me alegro que la HiME de Kytes se encuentra lejos de aquí. Los dos pasaron por mucho…”
“¿Y Tomaj no piensa ser un Rebel de nuevo?”
“N-no…” Sora miró a Ryo con terror. “Kytes me aseguró que él no está interesado y me alegra que así sea. No quiero que ese demente vuelva a andar por todos lados con su pistola. Suficiente con lo pesado que es.”
“Hahaha…”
“En verdad… es casi como si nada de tiempo hubiera pasado. Todo lo ocurrido sí fue una gran parte de nuestras vidas. Pero…” Sora bajó su mirada. “Al mismo tiempo, también hubo víctimas. Realmente fue muy peligroso, y quizás no sé cuán suertudo soy realmente de estar bien.”
“Cierto…” Ryo por poco y pierde su sonrisa, y sus ojos se contagiaron de tristeza. “Casi no pareciera que han sido tres años desde la última vez que hablé con mi primo. Me da un poco de pena…”
“Tú siempre has sido el único que le recuerda con tanto cariño,” Sora rodó sus ojos. Él no tardó en notar que había minimizado las palabras de su amigo, aunque le vio sonreír comprensivamente. “Eh, perdón…”
“No, está bien. Tus riñas con él también son muy nostálgicas. Pero sé que regresará algún día, es un presentimiento…”

Siguió un corto silencio donde ambos notaron a los demás estudiantes que les rodeaban. Fue como si ambos hubieran puesto sus pies en la tierra después de perderse en el pasado. Sus vidas eran diferentes, pero todo lo ocurrido en el pasado seguía siendo muy importante para ellos. Por la tranquilidad, ambos notaron algo que faltaba.

“Siento que hay una persona ausente,” comentó Ryo.
“Sí…” Sora negó, un poco triste. “Realmente no ha sido lo mismo desde que Larsa se fue hace tres años. Era pesado conmigo, pero debo admitir que se deja extrañar. ¿Él todavía sigue sin Facebook?”
“Sí.”
“Ah, qué atorrante.”
“Hahaha, cuando le pregunté me dijo que no le gustan las distracciones. Pero deberías mantenerte en contacto. Hay otras formas.”
“No puedo. Tenía su correo en uno de mis emails, pero este se cerró cuando se metió spam malicioso a mi bandeja de entrada. Más que nada sé de él por lo que me cuentas.”
“Yo tampoco hablo mucho con él. Ha estado muy ocupado, así que se entiende.”
“En fin…” Sora se encogió de hombros. “Se fue ni bien terminó la batalla, supongo ya lo habrá dejado detrás.”
“Hm, no tanto así,” Ryo sonrió pacientemente. “A decir verdad… no me sorprendería si lo fuéramos a ver pronto.”
“¿Eh?” el pelimarrón se extrañó. “¿Me estás ocultando algo?”
“No, claro que no, sólo intuición,” el peliblanco sacó su teléfono y buscó entre sus contactos. “Voy a comunicarme con Osaka. Seguramente ella tiene más información.”
“Espero que no vaya a ser HiME de nuevo. Roxas estuvo mortificado cuando todos la dimos por muerta…”
“Hahaha, verdad…”
“¡E-eso no es gracioso, Ryo!” Sora le reclamó, y también se desconcertó por la reacción de su amigo.
“Perdón, supongo tres años fueron suficiente para mí como para reírme.”
“Eres raro…” Sora sintió escalofríos.

Los dos siguieron hablando por un poco más antes de continuar con sus actividades. Era el comienzo de una nueva etapa para todos, incluyéndolos, y aunque sí sería distinto, también podría resultar más similar al pasado de lo que esperaban.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Kana on March 14, 2015, 04:31:36 PM
— Chapter  02

Tecleó distraídamente las letras del teclado de su Android respondiendo mensajes de Facebook como manera de pasar los minutos de manera menos latosa. De vez en cuando de manera mecánica y sin muchas ganas daba un like a alguna fotografía que aparecía en su inicio. Generalmente, no dedicaba tiempo en atender su Facebook, la red social no le atraía mucho y por éste motivo la ignoraba gran parte del tiempo. Cuando se conectaba, los contactos parecían oler su presencia y le hablaban por chat. Más bien, era el mismo chismoso Facebook que la anunciaba online.

—…Estoy aburrida. — Musitó para sí misma cuando dejó descansar el aparato tecnológico sobre su regazo.

Observó a un trio de chicas que conversaban animadamente de un tema que parecía ameno para las tres. Ellas estaban de antes que Lilina llegara a Hanasaki así que pensó que también estaban esperando su turno para hablar con la Srta Miranda Lot. La oficina estaba ocupada de hace minutos, quizá la charla en el interior de la oficina de la mujer tendría para largo tiempo más, según lo visto.
Justo cuando iba a tomar nuevamente su teléfono celular, la puerta de la oficina de la directora se abrió y de su interior aparecieron dos jóvenes que parecían llevar la palabra confusión en sus rostros a flor de piel. Era una chica de cabellos celeste y ojos marrones, ella iba acompañada de un joven de cabellos rubios que parecía un tanto disconforme con sea lo que sea que hablasen adentro con la directora.
Las tres chicas que hace unos instantes charlaban entre ellas salieron al encuentro de ese par de jóvenes, luego de un cruce de palabras el grupo se disipó. Lilina notó que el único hombre de ese grupo optó por seguir otro camino.
La muchacha se puso de pie antes de que Miranda Lot se volviera a encerrar en su despacho. Miranda pareció estar pensando en los asuntos que antes habló con los dos chicos anteriores porque tuvo que parpadear un par de veces al ver a la joven de cabellos rubios en frente de ella.

— ¿Le puedo ayudar en algo? — La mujer de oscuros cabellos analizó a la chica meticulosamente. Llevaba un vestido casual, el cabello suelto decorado por cintas y parecía ser de aquellas jóvenes que se preocupan bastante por su apariencia. No recordaba tener ninguna cita con una joven de esas características. Además, no tenía pinta de ser universitaria.
—Buenos días, señorita Lot. — Lilina hizo una reverencia. —Lamento haber llegado tarde a la cita, espero que perdone mi impuntualidad pero me temo que sufrí un liguero percance en el camino. — Cada palabra la seleccionaba meticulosamente para que el dialogo fuese el adecuado. Parecía muy bien preparada para un fino trato social. Claro, no le quedaba más que usar palabras suaves y educadas pues, ¿Acaso no se vería burdo decirle que un tipo la trajo en bicicleta pues se quedó dormida como toda una irresponsable? —Mi nombre es Lilina Arima. Usted me citó a una cita para este día. —
—Oh, señorita Hagiwara. — La directora sintió como un golpe en la nuca al olvidar por completo a esa muchacha. Hace tan sólo unos días atrás ella misma había ido a la residencia de la chica para hablar con sus padres sobre una posibilidad de ser transferida a la universidad de Hanasaki. Por supuesto, también había olvidado que tenía una cita con ella. Miranda abrió más la puerta de su despacho y la invitó a pasar. —Adelante, tome asiento. —
—Gracias. — La rubia se sentó con delicadeza en una de las sillas en frente del gran –y copado de papeles- escritorio de la directora.
—Como bien sabes, estamos interesados en que alumnos como tú progresen efectiva y rápidamente a lo largo de la vida académica. Como lo hablamos la semana pasada, nos gustaría que pensaras en la posibilidad de tomar una decisión importante en cuanto a dar un gran paso estudiantil. No quiero que te presiones a decidir precipitadamente, esta cita es para entregarte estos documentos que te pueden interesar respecto de la universidad de Hanasaki. — La directora le extendió una carpeta que Lilina recibió y comenzó a hojear los documentos en su interior. Carreras, profesores de excelencia, manufactura de nivel, altas tecnologías, promesas de ofertas laborales satisfactorias, entre otros tantos atractivos que Hanasaki podía entregar a sus futuros estudiantes. —Quisiera que leas con detenimiento cada documento del interior del portafolio y cuando estés segura vuelvas con tu respuesta. Lo importante es que tú estés convencida de lo que quieres.—
—Muchas gracias. — Lilina miró sin observar un par de hojas antes de cerrar el portafolio. —Señorita Lot, no quiero parecer grosera ni ansiosa en partir, pero, ¿Hay algo más que debamos discutir en esta cita acordada? Es que tengo que ir a otro lugar en estos momentos y estoy un poco tarde. — Sonrió un poco.
—Puede retirarse ya si usted gusta. — Dijo Miranda entrelazando sus dedos. —Creo que todo lo que necesita saber está en esos portafolios. Si tiene cualquier duda puede llamarme al número que le registré en su interior. —
—Gracias. Que tenga buen día. — La chica se puso de pie, hizo una reverencia precipitada y salió del despacho como quien alguien la persigue con un cuchillo. Al pasar por la puerta casi choca con una mujer alta de cabellos grisáceos. —Disculpe. — Dijo sin detenerse. La mujer de cabellos grises la miró de reojo antes de que la chica se perdiera entre los pasillos de Hanasaki. Después de aquello, la mujer entró en la oficina de Miranda.
—Hoy han sido muchas visitas en un día. —
—Sí… Y aún tengo cita con unas cuantas chicas más, Fran. — Miranda dejo escapar un suspiro cansado.
—Esa chica…— Fran entrecerró los ojos. —¿Estás segura que la quieres dentro de todo esto? No parece cumplir con los requisitos. —
—Por ahora no le hablé en lo absoluto del asunto HiME… Sólo hemos hablado sobre la tentativa de transferirla a Hanasaki. —
—No es la única chica que saca buenas notas… De hecho, sus notas están muy por debajo de grandes genios que hemos preferido pasar por alto y no permitirles promoción de grado. Hay algo más en ella que te hizo llamarla. También está el hecho de que quieres reclutarla como HiME… ¿Qué tiene ella que no tengas los demás chicos para ser promovidos? —
—Jamás se te escapa ningún detalle. — Miranda sonrió rendida a su asistente. —Hagiwara no parece ser el tipo de chica adecuada para ser una HiME… Incluso a simple vista se le nota que es un tanto despistada y centrada en su propio mundo. Cuando tuve la reunión con sus padres… Eh, con su singular familia, ella pareció emocionada cuando les di la noticia pero al poco instante noté que ya no me prestaba atención a todo lo que le hablé. Sin duda, ella comenzó a centrar atención a otros asuntos en su mente. — La directora se puso de pie y caminó hacia la ventana de su oficina. Comenzó a observar a través del cristal mientras mantenía los brazos cruzados detrás de su espalda.
—¿Entonces? —  Fran era la menos convencida del asunto pero notaba que Miranda estaba bastante determinada a seguir adelante.
—Hagiwara estuvo presente… En… Ese incidente. —
—¿Tú… Sugieres que tuvo algo que ver con ello? —
—Creo que hubo un traspaso. — Miranda se dio la vuelta y clavó los ojos en la mirada seria de su asistente. —Y puede que sea significativo. — Finalizó convencida de sus hipótesis.


Hanasaki era inmenso, demasiado y vilmente inmenso. Daba una vuelta en un pasillo y se topaba con un cruce de tres caminos. Llevaba varios minutos perdidos yendo de un lugar a otro sin éxito. ¡Y las escaleras! Esas eran las peores. Era como estar en la escuela de magia y hechicería de Harry Potter. Ya se veía a ella misma sobre una escalera rotante. Lo más agobiante de todo es que estaba segura de haber tomado un camino correcto y llegaba a una biblioteca, a un piso de aulas, al comedor, y a todas partes pero menos a la salida.
No le quedaba más remedio que pedirle ayuda a algún estudiante que se topara en el camino. Encontró a una chica platicando con otra, ninguna de las dos parecía tener cara de pocos amigos así que se acercó a ellas para preguntarles cómo salir de allí.

—Disculpen… Me podrían ayudar con…— Las dos chicas miraron extrañadas a Lilina cuando les habló. Esperaron saber en qué les podían ayudar pero la chica se había quedado mirando un punto fijo ignorándolas por completo.
¿Sería posible? Era difícil de sentenciar si era él o no. Estaba de espalda pero una corazonada le decía que era él. El cabello oscuro, la misma pose despreocupada y algo distante que solía tener de siempre, su silueta. Todo era idéntico salvo que ahora era mucho más alto.
—¿Mabuchi-kun? —
Susurró pasando por alto a las chicas y dejándolas atrás. Se fue acercando a aquel joven que parecía ignorar a todos los de su alrededor. Incluso al joven que le conversaba tan animadamente. Lilina extendió su mano para tocar su espalda y alertarlo de su presencia pero llevó luego esa misma mano a su boca prefiriendo no arriesgarse a equivocarse.
No. No era posible que fuese él. Habían pasado muchos años. Ese chico era un poco mayor que ella e iba en la escuela en que Lilina estudiaba. Siempre pareció ser frágil como un ángel, Lilina estimó que sería de porte pequeño como aquel hombre de cabellos rizados y oscuro que vio barriendo felizmente la entrada de Hanasaki.
Habían pasado tantos años desde que él se cambiara de escuela que ninguno de los dos volvió a retomar la amistad… ¿Amistad? ¿Alguna vez fueron amigos? No. Ni siquiera habían sido amigos. Sólo tenían una relación social torpe, apenas se miraban y cuando se topaban reaccionaban torpemente. Pero, ¿Por qué se sentía tan emocionada de verlo –o suponer que era él?
Cuando se disponía a regresar en sus pasos y desaparecer de ese lugar, el chico que charlaba con él alertó al joven  de la presencia de la rubia.
—Hola, ¿Eres nueva? — Habló el joven de cabellos rubios
— ¡Ah! No, yo no. — Balbuceó cuando sintió la mirada del joven de cabellos oscuros clavada en ella. Bajo la mirada al piso y prefirió caminar rápido alejándose de ellos. Además, el supuesto Mabuchi no demostró notar su existencia si bien la había mirado. Era como si mirase hacia un vacío donde no encontraba a nadie. No. No era él. Por más que el chico fuese siempre un enigmático joven con aires de melancolía, habría reaccionado de otro modo. Tal vez.
Después de unos cuantos pasillos más de suplicio. Al fin encontró la salida o eso pensó. Llegó a un jardín enorme y era muy bonito estar allí hasta que se dio por enterada que era un patio más de Hanasaki.
— ¡Maldición! — Gruñó ya exasperada. —Maldita  Hanasaki, malditos familiares que no están para acompañarme y malditos estudiantes nulos de conocimientos de su propia universidad. — Porque, sí, se había atrevido después a preguntar en donde estaba la salida y al final los otros se mostraban tanto o más confundidos que ella.
— ¿Maldiciendo tan temprano? Eso no es correcto…— Alguien susurró desde una ventana de Hanasaki.
—…—  se dio la vuelta para dedicarle una mirada enfadada pero se topó con la mirada ausente del chico de cabellos negros de hace un rato. Parpadeó un par de veces al mirarlo desde tan cerca. Quiso preguntarle si era el condenado Mabuchi o no pero prefirió guardar silencio.
—Llevas mucho tiempo perdida… La salida queda por el otro lado… Al contrario de la información que te dieron esos dos chicos de primero. —
—¿Me has estado siguiendo? —
—No…—
—Si sabías que yo estaba mal, ¿Por qué no me dijiste nada? —
—No te conozco. ¿Por qué habría de hablarle a una extraña? —
—…— Lilina frunció el ceño. Ese sujeto despreciable no podía ser el tímido y torpe Mabuchi. Ella se dio la vuelta y comenzó a caminar.
—No es por allí. — Volvió a hablarle el chico.
—Si eres tan experto, ¿Por dónde tengo que ir? —
—…— Movió el rostro hacia un costado apuntando con la mirada.
—¿Seguro? —
—Ahá. —
—¿Cómo sé que no estás confundido? No pareces estudiante de aquí. —
—Puedes irte por donde desees. — Sonrió, pero no con una sonrisa burlona sino más bien con una sonrisa ausente. Lilina entonces supo que era él. —Me voy. — Comenzó a alejarse de la ventana en donde se apoyaba desde el interior de Hanasaki mientras la chica estaba en el exterior.
—¡Espera, Mabuchi! — Se sorprendió de su repentino coraje por llamarlo por su apellido. El chico se detuvo pero no se volteó. —Quiero ir contigo…— No sabía si era exactamente lo correcto pero  era mejor que seguir  deambulando erróneamente por Hanasaki. —No te molestaré en el camino— Susurró, desviando la mirada hacia un costado.
—¿Cómo estas segura de que soy ése tal Mabuchi? —
—No lo sé. — Era muy distinto. —Sólo… Es una corazonada. — Sonrió torpemente.
—Entra. —
—Ok. — Justo cuando iba a volver por la gran salida por donde llegó al exterior, la campana de la hora de descanso sonó y una multitud de jóvenes comenzó a salir por esa misma puerta. Parecía una estampida enardecida humana que chocaban unos con otros. —Se tardarán milenios en salir todos ¡Y estoy tarde!. —  Los maldijo mentalmente.
—Dame tus manos. —
—¿Eh? — Lilina vio que Mabuchi estaba de nuevo en la ventana. Tenía ambas manos extendida hacia ella. La chica posó sus manos sobre las del chico y éste las tomó con firmeza ejerciendo fuerza hacia él y levantando a la muchacha por la ventana haciéndola entrar de esta manera clandestina.
—Ahora ya sabes cómo evitar las estampidas en este sitio. — Alzó los hombros caminando con las manos metidas en los bolsillos de su pantalón.
—Gracias. — Aún seguía asombrada mirando la cantidad de personas que asistían a Hanasaki. Se sentía casi una extraterrestre pues jamás había escuchado hablar de la escuela Hasanaki ni de la universidad con el mismo nombre.
—¿Estas tarde para qué? —
—Ah… Eg…— Se encogió de hombros. —Trabajo — Sin duda, por ser tan irresponsable en todos lados podría ganarse una medalla deshonrosa.
—....—

Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Sayi on March 15, 2015, 12:53:49 AM
No dudes, no sientan que abusan XD Escriban ESCRIBAN HASTA EL AMANECEEERRR

(http://i.imgur.com/YdRiQ49.png) (http://i.imgur.com/54fJ7xS.png)

Episode 4 — She said, 'Don't make others suffer for your Rizembool hatred.' -??-

Deidara optó por retrasar su encuentro con Miranda, por lo que Sayi decidió ir por su cuenta hacia la administración de la universidad. Tras asegurarle a su amiga que podía comunicarse con ella cuando quisiera, la pelirrosa dejó a Deidara pasear tranquila por Hanasaki.

En cuestión de minutos Sayi llegó a las oficinas, y apenas cruzar la entrada fue el nervioso Ritsu Sohma quien le dio la bienvenida. Era evidente que el secretario sabía a qué se debía su presencia, pues la pelirrosa fue llevada directamente hacia las escaleras y guiada hasta llegar a la oficina de Miranda Lot.

En la sala de espera no había nadie, por lo que Sayi se acercó a la puerta y tocó un par de veces. La directora le pidió que entrara, y la ex HiME respiró hondamente antes de abrirse paso dentro en su despacho.

Al ver de quién se trataba, Miranda dejó la carpeta que leía con las demás y juntó ambas manos. Entonces le esbozó una sonrisa escueta.

“Por favor toma asiento”

La pelirrosa le devolvió el gesto y caminó hasta sentarse frente a la mujer. Pese a aún tener la sonrisa colgando en sus labios, Sayi no quería aceptar que se había sentido algo insegura el momento que entró a la oficina de la directora.

En las paredes del despacho colgaban fotos de ex HiMEs y estudiantes apenas tres años atrás. Sayi se reconoció en un par de ellas, junto a Deidara y otras chicas que no había visto hace tiempo. La pelirrosa se preguntó si alguna de ellas re aparecería para responderle a Miranda… pero su divagación terminó cuando sus ojos se encontraron con la Taikoubou en una de las fotografías.

“¿Han sido muchas las que han decidido ser HiMEs?”
“Unas pocas” respondió Miranda sin esconder su desencanto “Menos de las que me hubiera gustado. Voy a depender mucho en las nuevas reclutas”
“Ya veo”
“¿Has sabido de alguna de las ex HiMEs?” le preguntó la directora.
“No” Sayi no estaba segura de Deidara, por lo que prefirió no ilusionar a la pelinegra “Pero puedes contar conmigo. Ya decidí volver a ser una HiME”

La directora nunca fue una mujer efusiva, pero aún con esa sonrisa sobria, la pelirrosa sabía que era un alivio para Miranda contar con una HiME más.

“Gracias, Sayi. De parte mía y de Hanasaki, por supuesto” dijo, poniéndose de pie y caminando hacia el grupo de cuadros en la pared “He tenido ex HiMEs interesadas, pero casi todas han necesitado contemplarlo más después de hablar conmigo. Incluso hubo una cuyo abogado vino en su lugar”
“¿Abogado?”
“Buscaba beneficios. Seguro de vida, con extensión a familiares, seguro de salud, seguro oncológico, plan dental, beca de alimentación… incluso se vino con un par de pedidos extraños como chocolates y helado de sandía de Pinkberry”
“Ah-h… ya veo”

Sayi se arrepentía de haber entrado en el papel de la HiME guadalupana sin antes haber pensado en sus opciones. ¡Por supuesto que la beca HiME no era suficiente! ¡Hubiera aprovechado para sacar siquiera un par de cosas! La pelirrosa estaba segura que esto del abogado era obra y gracia de Suiseiseki, y pensó en pedirle que le prestara a su abogado un momento… pero ya era muy tarde: Ya había dicho que si, y perdería toda la confianza de Miranda si se retractaba por un Pinkberry.

Además, a esta hora lo más probable era que Sui se encontrara demasiado ocupada en su clase de Clarividencia con Chía Hidropónica como para contestarle.

“…Habrán varios beneficios para las estudiantes que acepten volverse HiMEs, claro está” Miranda parecía tener un presentimiento del huracán de ideas que había corrido por la cabeza de la pelirrosa “Estamos trabajando en eso”
“Bueno…” No tenía de otra. Sayi tendría que trabajar con los detalles jurídicos más adelante “Entonces… ¿aún tengo que dar mi examen de iniciación y eso?”
“Así es” Miranda continuaba observando las fotos adornando su pared “Me tendrás que dar un par de horas para arreglar eso, yo te llamaré cuando este listo”
“Y apenas supere la prueba estaré en peligro de un ataque Rebel, ¿cierto?”
“Podemos buscar información sobre tu ex Rebel si gustas”
Sayi sonrió satisfecha “No es necesario. El me dijo que no volverá a participar en esto”

Aquello sorprendió a la directora. Miranda se olvidó de las fotografías y se giró hacia la joven.

“¿Hablaste con tu Rebel?”
“Hemos sido… ¿amigos? Bueno, más como conocidos amistosos luego de terminado todo hace tres años. Me ha ayudado mucho a superar todo lo que sucedió”
“Ya veo…” Miranda parecía insegura, pero no era la primera HiME que se llevaba bien con su Rebel. Aunque, si no mal recordaba, la pelirrosa había terminado en coma unas tres semanas tras una de sus peleas “Sabes que igual te asignarán un nuevo Rebel, ¿verdad?”
“Lo sé, Soujirou me dijo lo mismo. Pero luego de retomar mi entrenamiento no debería estar tan indefensa como hace cuatro años”
Miranda asintió complacida “Me alegra que estés tan preparada. ¿Qué dijo tu Key?”
“Bien, todo bien. Nohehabladoconéltho”
“¿Has hablado con tu Rebel pero no con tu Key?”
La pelirrosa puso los ojos en blanco “No quiero decirle. No espero que deje sus estudios en Beijing por esto”
“Entiendo, pero déjame decirte algo importante”

La expresión de Sayi hacía evidente que la joven no buscaba consejo, pero Miranda consideró necesario aclarar un detalle.

“No importa si tu Key no te apoya, o si nos vamos a un escenario más dramático: No importa si tu Key no te quiere” Sayi afiló sus labios “Al final del día, el ‘poder’ que te da el Key no es más que lo que tu sientes por él”
“¿A qué te refieres?”
“Me refiero a que al rol que cumple el Key es ser la persona que más quieres, y esas ganas de proteger y luchar por protegerlo, o aunque sea sobrevivir por él, es lo que se manifiesta como la amplificación de tus poderes, incluyendo al Child” Miranda caminó hasta su escritorio y volvió a tomar asiento “El Key no tiene poderes, su único papel es hacer que tu ames y por ende luches con más fuerzas por lo que quieres. Por eso, no importa si te corresponde o no”
“Miranda, ¿me estás diciendo que ame aunque me duela?”
“…No, pero intento aclararte que no es de vida o muerte que este contigo” explicó la directora “Ayuda cuando el Key te corresponde, pues así el afecto es recíproco y ello es muy reconfortante para la HiME, como para cualquier persona claro está”
“…”
Miranda tosió algo incómoda “No es obligatorio tener al Key de tu lado para que te ayude pues en el fondo depende de ti, a eso es a lo que voy” y entonces agregó “Pero antes que todo esto, no te olvides que el Key es una persona que se preocupa por ti, y deberías pensarlo antes de ocultarle información que pueda atentar a tu bienestar, o quizás hacerle sentir culpable de alguna manera”

Sayi asintió y se puso de pie en un brinco. Miranda se sorprendió por el exabrupto de su estudiante, pero no comentó al respecto.

“Bueno…” la pelirrosa retiró su teléfono y miró el reloj “Dijiste que me avisarías para dar el examen, ¿cierto?”
“Así es. Yo te informaré del lugar cuando esté listo” Miranda abrió su laptop y empezó a buscar algo en ella “Dame un par de horas como mucho”
“Estaré a la espera” respondió la HiME, poniéndose de pie y caminando fuera del despacho.

La pelirrosa cruzó la entrada pero se detuvo antes de cerrar la puerta tras ella. Observó a Miranda ocuparse en sus quehaceres hasta que la directora se percató que la joven seguía ahí.

Sayi sonrió apenada antes de despedirse.

“Gracias, Miranda”

(http://i.imgur.com/YdRiQ49.png) (http://i.imgur.com/4bhs4zT.png)

Ese estudio no iba a tener clases en toda la mañana, por lo que la pequeña decidió aprovechar el vacío en el horario para instalar sus materiales en un rincón. Su canvas estaba apenas boceteado, por lo que tenía mucho para entretenerse. La rubia tomó asiento en el suelo y comenzó a preparar sus óleos, mientras se recordaba a si misma que esta era la cuarta de diez piezas que tenía que terminar antes del fin de semana.

El tiempo apremiaba y Hagumi sabía que no tenía tiempo que perder… pero, aún así, sus ojos escanearon la pantalla de su teléfono para confirmar que esta seguía tan vacía como siempre.

No tenía nada de que preocuparse. El aviso había ido y venido, y ella…

El golpeteo en su hombro la tomó desprevenida. Hagumi dejó ir un grito de sorpresa, pero cuando se retiró los audífonos fue una voz familiar la que llegó a sus oídos.

“¡Así que aquí estabas Hagu!” la rubia se giró y reconoció a la pelirrosa “Te estuve buscando por todas las salas”

Hagumi y Sayi estudiaban en la misma facultad, por lo que solían verse con frecuencia a lo largo del día. Aún así, ello no evitaba que siempre se saludaran afectuosamente, pues era mucho lo que habían pasado juntas desde sus días en el instituto de Hanasaki. Hagumi era mayor por dos años y ya estaba por graduarse y aplicar a un post-grado pero, quizás por su apariencia delicada y carácter tímido, la rubia recaía en Sayi como si se tratara de su hermana mayor.

Y, así como la pelirrosa, Hagumi también había sido una HiME tres años atrás.

“¿No tienes clases hoy?” le preguntó la pequeña “¿Quieres ir a almorzar conmigo?”
“Me gustaría, pero eso dependerá de Miranda”

La sonrisa de su amiga se borró y entonces Sayi se sentó a su costado.

“Supongo que Miranda también te llamó, ¿cierto?”
“Sí… pero le dije que no quería volver a ser una HiME” respondió en un hilo de voz, y entonces se atrevió a preguntar “¿Y a ti?”
“También, y hace un momento le dije que sí. Por eso depende en que tan rápido pueda dar la prueba para almorzar contigo”
“Debí imaginarlo… siempre fuiste muy valiente”
Sayi rió “No soy valiente, a decir verdad”
“¿Entonces por qué?” le preguntó la rubia “¿Por qué quieres volver a ser una HiME?”

Hagumi miraba a Sayi preocupada, y a juzgar por la intensidad de su mirada, quizás un poco molesta. La pelirrosa no quería tener que contarle las mil y una razones, o mejor dicho excusas, pues a final de cuentas la verdad era que quería volver a ser una HiME.

Así que Sayi puso una mano en la cabeza de su amiga y sonrió rendida.

“Porque quiero ser HiME de nuevo” le respondió, y la rubia bajó la mirada.
“Entonces si eres valiente…”
“No, me muero de miedo a decir verdad” dijo “Por eso vine a verte”
Hagumi no entendió aquello “¿Por qué dices eso?”
“Porque cuando éramos HiMEs siempre sentía que debía cuidarte, aunque al final creo que no lo hice tan bien, lo siento” rió la pelirrosa “Pero la manera en la que siempre recaías en mi, como si fuera fuerte, creo que necesitaba recordar cómo se sentía eso antes de dar la prueba”
“Lo siento, Sayi…” murmuró la rubia.

Hagumi sintió lágrimas asomarse y las limpió rápidamente con una mano. Sayi la abrazó y le dio un rápido beso en la cabeza. Su amiga era muy sensible y delicada como para volver a tomar las armas. Incluso su Rebel terminó siendo un amigo muy querido, cosa que terminó por aterrar para ella todo recuerdo que tuviera que ver con su época como HiME.

Pero conocía a Hagumi, y sabía que aún muerta de miedo ella sería capaz de dar ese examen y empezar todo de nuevo. La pequeña tenía un corazón enorme y, de ser necesario, no dudaría en ponerse en la línea del fuego si veía que alguien necesitaba su ayuda.

Quizás había sido reafirmante para Sayi el venir a visitarla, pero aparentemente no lo había sido para su amiga. Y la pelirrosa sentía que tenía que remediar eso.

“No te disculpes, Hagu. Esta vez las cosas son diferentes” le explicó Sayi “Si no eres HiME, no tendré que preocuparme por ti, y así me concentraré en entrenar para ser fuerte por mi cuenta”
“¿No necesitan más HiMEs? Me siento algo mal, seguir estudiando aquí sin ayudar”
“Me aseguraré de hacerme tan fuerte para pelear por ambas, ¿sí?” le aseguró la pelirrosa “Tu ya ayudaste bastante, y ni Miranda ni nadie puede hacerte sentir culpable por tener otros planes. Volver a ser HiME te tendría preocupada a ti, a tu tío, a mí, y también a Holden, claro”
Hagu tensó los labios al escuchar el nombre de su amigo y ex Rebel “El ya no tiene nada que ver con Rizembool. Me lo dijo hace mucho”
“Exacto” Sayi le sonrió a la pequeña “Hagu, no te había visto tan feliz desde hace mucho tiempo. No quiero que hagas nada que te vuelva a preocupar así”

La pequeña alzó la mirada y observó su lienzo sin pintar frente a ella. Era cierto, tenía muchos proyectos en mente, y volver a pelear sería poner todo su trabajo en la cuerda floja. Hagumi aún no entendía por qué Sayi quería volver a ser HiME, pero si era lo que su amiga había decidido no le quedaba de otra más que estar ahí para ella.

“Si necesitas alguna cosa…”
“¡Te vendré a molestar por supuesto!” y dicho esto la pelirrosa tiró de las mejillas de la pequeña “Todo va a estar bien Hagu”
“Eso espero” le respondió su amiga, ya mucho más animada “¿Qué te dijo Taikoubou de todo esto?”
“Eh…”

Pero en ese momento el celular de la pelirrosa empezó a sonar.
Sayi revisó la alerta, y a Hagumi le bastó con observar la expresión de su amiga para saber lo que estaba por venir.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Cho on April 03, 2015, 11:53:41 PM
Hello there, vengo con otro. Y espero ver a más gente escribir pronto también~

4

(http://i.imgur.com/UJgckRQ.png)

Llevaba mucho tiempo caminando por la universidad sin rumbo alguno, y no veía cuándo terminaría. Roxas no estaba nada contento por la forma en la que el asunto HiME se había desarrollado. Él recordó los momentos de tensión y peligro, cómo Osaka fue dada por muerta antes de la batalla final y cómo Cho terminó pasando por varios peligros mortales en muchas ocasiones, pero ambas se comprometieron a hablar con Miranda e involucrarse tan sólo un par de minutos después de recibir el llamado.

No podía comprenderles. Miranda le dijo que como un exKnight, él podría darse una idea de cuán comprometedor era el ser HiME, pero no fue así. Roxas sí aceptaría serlo si es que fuera posible y la vida de una de sus parientes ya estuviera en riesgo, pero de estar en el lugar de una HiME que se lanza a pelear sin motivo alguno, lo rechazaría. Cho y Osaka debían de recordar mejor que nadie cuán traumático había sido.

Él se detuvo en una banca cerca de una zona de puestos de comida en la universidad, para descansar más su mente que sus piernas de tanto caminar, pero simplemente no paraba de saturar su cabeza de pensamientos agobiantes y pesimistas. Tenía miedo de volver a pasar por la misma pesadilla y de no ser capaz de evitarlo. En más de una ocasión, había pensado en lo afortunados que habían sido de sobrevivir la batalla final, y no quería poner a prueba su suerte.

Revisó su celular y vio que Osaka le había enviado un mensaje, preocupada por él. Al verlo, Roxas se apenó por haberse marchado sin decir una palabra. Era normal en él actuar bajo sus impulsos cuando se ofuscaba, y ya comenzaba a sentirse un poco culpable. Cho no le había enviado nada, pero conociéndole, sabía que no lo iba a hacer. Tendrían que hablar frente a frente más tarde.

La pausa en su ruta no le ayudó en mucho, y se levantó para continuar con su andar y buscar algo en qué distraerse, pero no dio muchos pasos antes de encontrarse con alguien conocido, justo la persona que no había querido ver.

(http://i.imgur.com/UJgckRQ.png) (http://i.imgur.com/JpBEve8.png)

“…” Tomaj alzó una ceja al notar cómo el rubio le miró con recelo. Siempre había pensado que ese chico tenía varios de los defectos de Sora amplificados, y al verle molesto con él por quién sabe qué motivo, decidió que no se quedaría para siquiera concederle un saludo. Se abrió a un costado. “Con permiso…”
“¿Es verdad?” preguntó Roxas, impidiendo que se marchara. “¿Es verdad que los Rebels han regresado?”
“Hm, eso he oído,” el pelimarrón se encogió de hombros. Conque eso era. “Pero ya no soy Rebel, así que no me concierne.”
“¿Entonces qué haces aquí?”
“Oh, no me había dado cuenta que Hanasaki discriminaba a todos los ajenos a su cuerpo estudiantil. Vine a visitar a mis amigos, nada más. No tengo por qué explicarme,” su respuesta sólo causó más tensión en Roxas, por lo cual pudo adivinar qué estaba ocurriendo. “Tus parientes fueron invocadas por Miranda, y seguramente quieren volver a ser HiMEs, ¿no es así?”
“…” Roxas bajó su mirada.
“Mi HiME no piensa regresar, ¿cierto?”
“N-no…” Roxas negó, con leve aprehensión. No le había gustado cómo el otro se refirió a su prima de aquel modo. “Ella está en el extranjero en pleno tratamiento…”
“Bien, que se quede así…” Tomaj parecía satisfecho con esa afirmación. “Eso es realmente lo que más me interesaba del asunto.”
“Debes estar bromeando…” comprimió sus puños. “Miranda acaba de contactar a todas las exHiMEs para que regresen, ¿y dices que no te interesa? ¿Acaso no te importa que Cho y Osaka hayan pensado en volver a ser HiMEs?”
“Pequeño…” el exRebel negó repetidamente, con leve frustración. “Esto es asunto de las dos. Si ellas quieren volver a participar, es su problema. Lo mismo va con mi HiME y con cualquier otra HiME.”
“Pero acabas de decir…”
“¿Crees que pregunté por mi HiME porque me preocupo por ella? Se ve que no me conoces,” Tomaj sonrió con ironía. Pudo ver cómo acababa de hacer al otro molestarse aun más, pero en verdad no le importaba. “Sólo me alegro de no tener que volverla a ver aún. Nunca me cayó bien, y puedo decir lo mismo de ti. Así que con permiso.”
“Un momento…” Roxas le volvió a detener. Esta vez, el mayor se concedió un par de pasos antes de rendirse a oírle.
“¿Qué quieres ahora?” sentía que le estaba haciendo un favor por hacerle tanto caso. Esta vez, pudo ver cómo el rubio se notaba menos molesto y más frustrado, y desesperado.
“Como un exRebel… ¿cómo calificarías a mi hermana como HiME?”
“¿Ehh?” el pelimarrón no había esperado esa pregunta, y luego de darse un facepalm no se ahorró las ganas de reírse con burla. “Hahaha, ¿en serio me preguntas eso?”
“¡Sólo contéstame!”
“Ella tuvo suerte,” terminó por contestar, y con más certeza y rapidez de la que Roxas había esperado. “Para serte sincero, de no ser porque recibió la ayuda de un Knight extremadamente fuerte, no habría llegado tan lejos. No tengo nada en contra de tu hermana, pero siempre le faltó fuerza, convicción, y ni siquiera tenía el potencial mágico de una HiME promedio. Creo que ni conocí a su Child,” se encogió de hombros y sonrió con indiferencia. “Pero supongo ella está condenada a ser así por todo el apoyo incondicional que le estás dando, ¿verdad?”
“…” Roxas se quedó en blanco.
“Pero ni mis palabras ni tus preocupaciones importan. Conozco el tipo de persona que Cho es, y será una HiME sin importar qué ocurra,” Tomaj no inmutó su sonrisa, restando importancia a la situación.

Ellos dos se habían conocido en lados opuestos del asunto, con Roxas siendo el primo de la HiME y Tomaj el Rebel, y desde un altercado entre los dos, nunca se habían llevado bien. Ni en esos tres años se habían mantenido en contacto, y Roxas siempre se mostró escéptico de permitir a Cho y Osaka tratar con él como si nada hubiera pasado. Para Roxas, haberse encontrado a Tomaj en medio del dilema de las HiMEs fue otra dura realización que el pasado había regresado, y también se incomodó al notar cómo el exRebel trató la situación con su clásica indiferencia. De nuevo pudo observar esa chispa en sus ojos que siempre portó cuando peleaba contra su prima menor.

En ese instante, una tercera persona se unió a la conversación…

(http://i.imgur.com/UJgckRQ.png) (http://i.imgur.com/JpBEve8.png) (http://i.imgur.com/YN55uEF.png)

“Ah, así que los rumores de HiMEs son reales…” dijo ese individuo.
“¿Eh?” Roxas se extrañó por la intrusión de aquella persona. Era un chico alto, de cabellos blancos alocados, y una tez pálida y enfermiza. Sin embargo, portaba una tranquila y amigable sonrisa que le hacía verse con cierta torpeza.
“Disculpen, pero no pude evitar oírles. Varias personas susurran de chicas siendo HiMEs por aquí. Suena a un trabajo peligroso,” observó el chico, con leve desorientación. “No sé por qué, pero siento que me he perdido de algo.”
“Pues…” el rubio se quedó sin palabras, sin saber qué responderle. Notó cómo Tomaj miraba al recién llegado como un bicho raro, pero sin interés de resolver sus dudas. Roxas dio un suspiro y decidió entablar la conversación. “No sé si debamos hablar en voz alta de esto, pero si eres un estudiante de Hanasaki, supongo que no hay problema.”
“Oh, en verdad no soy de Hanasaki.”
“¿Qué?”
“Vine a visitar, y supongo esta universidad no discrimina a todos los ajenos a su cuerpo estudiantil. Además, tienen muy buenos restaurantes,” el peliblanco sonrió.
“…” Tomaj dio un suspiro. Se molestó un poco al notar cómo le había copiado sus palabras. “¿Cuánto nos has espiado, stalker?”
“No seas tan duro con él,” dijo Roxas. Volvió a dirigirse al extraño. “Perdón, pero no creo que debería hablar de esto con un extraño.”
“Hm, comprendo,” el visitante asintió y bajó su mirada algo apenado. “Lamento mucho la molestia, es sólo que he visto a varios incómodos con el asunto, y quería ver si podía entender qué era lo que ocurría. Estoy muy consciente de mis limitaciones y que no puedo hacer mucho, pero me gustaría al menos estar ahí por otras personas.”
“Eh…” Roxas ladeó la cabeza, confundido. Esas palabras le parecieron muy extrañas, pero aquella persona se veía honesta y comprensiva. Desvió su mirada. “Pues, sí es un tema muy complejo, e incómodo…”
“Pude oír que estás preocupado por tu hermana. Espero que no tengan muchos problemas por esto…”
“Okay,” Tomaj alzó su voz, cortando con la conversación y llamando la atención de los dos. Se veía sumamente frustrado por algún motivo. “Si me disculpan, tengo que irme, así que con permiso.”

Él no esperó ninguna objeción y se marchó, perdiéndose entre la multitud. No se notaba interesado en quedarse más tiempo.

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“¿Acaso le habré incomodado?” el visitante se confundió y sonrió decepcionado. “Creo que no sé cuáles son mis límites con otros, lamento interrumpirles.”
“No te preocupes por él,” Roxas negó. De todos modos, ya no tenía más que decirle al exRebel. “Y descuida. Sí estoy un poco preocupado por asuntos familiares, pero es algo que tendré que tratarlo con mi hermana más tarde. No es por despreciar su ayuda, pero es personal.”
“Entiendo, está bien,” el peliblanco levantó su mirada al cielo, sonriendo tranquilamente.
“…” Roxas frunció el ceño, confundido. Hubo un incómodo silencio y no sabía qué decirle a esa rara persona para cerrar la conversación. Parecía que este no había terminado de hablarle.
“Si es algo tan serio, creo que lo más importante es que le dejes saber a tu hermana cuánto te preocupas por ella…”
“¿P-perdón?” esa observación salió de la misma nada.
“Y en el peor de los casos, si no hay nada que puedes hacer, nunca le des la espalda. Sé que estoy fuera de lugar, pero creo haber comprendido por tu conversación que tuviste diferencias con tu hermana por una decisión que ella ha hecho. Si ella es tu familia, sé que también te va a considerar y no querría tener que discutir contigo sin razón. Por eso, pase lo que pase, tienes que mantenerte unido a las personas más cercanas a ti. El apoyo de otros es uno de los mejores remedios existentes para cualquiera.”
“…” no supo qué decir a eso. Roxas se sentía demasiado frustrado con Cho y Osaka por lo que sucedía, y obviamente se sentía así porque se preocupaba por ellas y las quería bastante… pero las palabras de aquel desconocido le hicieron sentir que estaba haciendo algo mal. El ‘diagnóstico’ de Tomaj con respecto a Cho como HiME también le dio mucho en qué pensar.
“Ehh…” el peliblanco se incomodó al notar cómo el menor se había quedado inmóvil, sin responderle. “Tal vez mis palabras no han sido apropiadas. Vaya, he sobrepasado mis límites contigo, debería avergonzarme…”
“No, está bien…” Roxas negó, y sonrió algo agotado. “Necesitaba oír las palabras de otra persona. Me he agobiado por mis propias ideas, y es bueno tener otra perspectiva. Supongo… tengo mucho que reflexionar, y nunca he sido bueno en ello, así que gracias por tu tiempo.”
“Oh, no hay de qué,” el extraño se sorprendió del agradecimiento y sonrió con alegría. “Me tranquiliza saber que un torpe e inepto como yo haya podido ayudar a alguien.”
“No digas eso, por lo que dijiste te oyes más inteligente que muchas personas que conozco…” Roxas se sintió algo mal por pensar primera, y únicamente, en Sora. “Eh, perdón, pero tengo que irme. Tengo que hablar con alguien.”
“Adelante. Espero que nos volvamos a ver. Te deseo mucha suerte.”
“Gracias,” asintió y se fue corriendo.

Luego de la inesperada conversación, Roxas se marchó. Tenía más que considerar, y decidió que mejor no lo hacía solo. Aún tenía que resolver sus problemas e inquietudes personales antes de hablar con Cho, y eso era lo que pensaba hacer en ese instante. Felizmente conocía a alguien con la mente abierta que le podía aconsejar.



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“…” Tomaj se había marchado a tomar asiento en una banca lejana, y en medio de revisar su smartphone, vio a cierto peliblanco caminar hacia él. Dejó caer su cabeza hacia atrás, extremadamente frustrado. No era la primera vez que ese impulsivo hermano se ponía a hablar con la persona equivocada. Lo mejor era desear que nunca se fuera a encontrar con algún depravado conduciendo una van y ofreciéndole caramelos.
“Pláticas amistosas no son tu fuerte, ¿cierto?” preguntó el peliblanco.
“No confío en tu concepto de amistad,” Tomaj rodó los ojos. “¿Y por qué te presentaste como si no supieras nada del asunto?”
“Porque es más fácil hablar con otros presentando falta de experiencia e ignorancia,” sonrió con simpleza.
“Me pregunto qué clase de idea macabra tienes con el pobre iluso…”
“¡P-por supuesto que nada!” el peliblanco se escandalizó por la acusación. “¡Yo sinceramente quiero ayudarle! ¡Nunca me atrevería a lastimar a una persona buena y prometedora como él! S-sólo quise aconsejarle porque se veía muy confundido y torturado,” se cruzó de brazos y dio un suspiro. “Supongo que reflexionar sí es su debilidad, y por eso le deseo lo mejor en su problema. No tiene sus convicciones derechas.”
“Hm, como quieras,” Tomaj se levantó de la banca. Como había dicho, nunca se llevó bien con Roxas, así que no era su problema. “Vámonos, tenemos clases en la tarde.”
“Sí, sempai,” el otro asintió, obediente.
“No me llames sempai, estamos en el mismo año…”

Los dos extraños se marcharon, camino de regreso a su lugar de origen…
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Kana on April 27, 2015, 10:43:34 PM
Los personajes nombrados son la otra HiME que tuve, Naoto, aparte de Kanako, y Kira, quien era su key <3
Naoto: http://static.comicvine.com/uploads/original/5/57704/1084855-naoto.jpg
Sakuya Kira: http://www.absoluteanime.com/angel_sanctuary/kira.jpg

— Chapter  03


El único sonido audible era el rebote del balón una y otra vez contra el asfalto de la cancha callejera. De vez en cuando, el ruido fastidioso del metro ensordecía sus tímpanos cada vez que pasaba la máquina por la vía alta del tren anulando todo otro sonido audible que estuviera antes del escandaloso pasar del metro. Por esos lares, no sólo la estación de metro era el servicio tenía un deplorable estado, en sí toda maquinaría allí era algo defectuoso por lo tanto el ruido del crujir de metales y luces palpitantes era una constante.

no obstante, a Ryota le gustaba esa cancha de basketball aunque la tildaran de zona peligrosa. Una de las cosas que le agradaban era que, para llegar hasta allí, había que pasar por una serie de callejones cuyos ladrillos estaban decorados por firmas y dibujos de graffiti hechos con aerosoles de colores fluorescentes. Eso le distraía. Quizá una distracción bastante infantil considerando que se dejaba decantar por los colores luminosos.
A esa hora de la noche las calles siempre se encontraban algo húmedas por el vapor que emanaba desde abajo y el ruido de las patrullas era otro sonido intenso y persistente que servía de contaminación acústica. Pero a Ryota le gustaba. 
Si en esos momentos alguien le preguntaba el por qué, él no podría dar una respuesta pues simplemente no se le ocurría. Sólo le gustaba y ya.

Tal vez porque allí, en el sector más marginal de la ciudad de Tokyo, los juegos de basketball tomaban un ritmo más callejero, más agresivo, más competitivo. Don del honor era lo que estaba en juego. Por tanto el curso del juego era más violento y electrizantemente más veloz. Aunque sus ex compañeros consideraban que los jugadores de calle carecían de talento, Ryota consideraba que tenían jugadas magistrales las cuales aprendía para sí.
A diferencia de las canchas cercanas al hogar de su padre, donde la seguridad abundaba y chicos sensibles y vanidosos eran sus oponentes. Su progenitor despreciaba el basketball, pero si su hijo quería gastar tiempo en un deporte inútil prefería que lo hiciera en un lugar donde no diera qué hablar. El rubio se cansaba rápido, casi instantáneamente, de coexistir por más de unos minutos con esa clase de chicos. Por ese motivo no visitaba a su padre. No se relacionaba con él por un sinfín de argumentos y entre esos estaba el que no se soportaban. Eran demasiado distintos.
En cambio, ésa peligrosa y precaria cancha ubicada en los barrios más bajos de Tokyo era todo lo contrario a su padre. Por eso le gustaba.

Pero no todos estaban felices de que él estuviera por allí. Los chicos de esos lares solían ser muy territoriales. —Hey tú, chico bonito, ya es hora de que te largues.—
—…— Ryota Kise hizo oídos sordos de la amenaza proveniente de un muchacho encapuchado que venía acompañado de tres chicos más. El que le hablaba llevaba un bate de baseball de madera consigo.
—Este es nuestro territorio. Si no te largas te sacaremos a patadas de aquí.—
El rubio lanzó el balón hacia el aro del arco encestando una perfecta canasta de tres puntos. Sonrió soberbiamente y les dirigió una desafiante mirada. –Oblígame— Antes era estúpidamente más cortes con ellos, pero ya conocía como eran. En cierto modo, le gustaba molestar a ese grupo de vándalos.   
—Como quieras.— Esa simple palabra bastó para que el otro chico le sonriera de lado, socarrón, mientras daba golpes suaves con el bate en su propio hombro.

El cuarteto de vándalos se aproximó al muchacho rubio con las claras intenciones de dejar en claro quiénes eran los que mandaban allí pues ése era el modo que tenían de llevar las cosas ese grupo de jóvenes. Inmediatamente los golpes comenzaron a manifestarse, Kise se preocupó especialmente de evadir los golpes que  el chico le propinaba con el bate de madera mientras al mismo tiempo esquivaba las patadas insistente del tipo que tenía a su costado izquierdo. Posiblemente la personalidad poco madura y sensata de Kise le llevaba a ver las cosas como un juego divertido. Un desafío.
Ryota dio un par de golpes limpios y fuertes en el rostro al líder del grupo y una patada a un bribón que le había saldado encima de la nada. Pero él también recibió unos cuantos golpes de parte del grupo pues evidentemente le aventajaban en número.
Sin embargo, eran golpes que no hacían daño ya que tan sólo eran roces insignificantes. No porque ellos no tuvieran fuerzas o no supieran pelear, estaban más que aprobados en esa materia, sino más bien porque Kise era superiormente más ágil en movimientos, predecía los ajenos y los golpes no alcanzaban a tocarlo.
“¿Cuándo comienza la acción?” Pensó, casi defraudado. Quería sentir la adrenalina correr por sus venas. Encontrar un verdadero desafía en sus días de aburrimiento. Se había entumecido en su propia comodidad, en sus propios lujos, y eso lo hacía sentir inquieto. Incómodo de ello.
Por eso buscaba imitar la vida compleja y violenta de otros chicos. Para sentirse, de algún modo, más vivo.

Esquivó un botellazo de parte de uno de sus rivales y Ryota sonrió satisfecho de sí mismo pero la sonrisa se le borró pronto al verse preso de la trampa del cuarteto. No se había dado cuenta de que movimiento tras movimiento lo habían llevado contra una de las esquinas enrejadas de la cancha y lo tenían acorralado. Rápidamente, tres de ellos lo imposibilitaron de movimientos apretando sus brazos contra las rejas de alambre de la cancha.

—Este no es tu lugar. ¿Ves a estos chicos? Son mi grupo y yo su líder, te vas a arrepentir de no obedecer y hacerme ver mal delante de ellos. Eres un auténtico cretino.— El líder del grupo escupió con repudio al suelo, alzó el bate de baseball en lo alto con intenciones de darle un golpe directo al cráneo del chico pero un brazo se interpuso entre el atacante y el atacado.
—Mudou… Este no es tu asunto. Vete de aquí.—
—Ve a jugar con el maquillaje de tu mamita, Shiroi.— Setsuna le miró desafiante manteniendo el brazo contra el bate. La madera había golpeado la parte de su antebrazo y sentía una palpitación en esa zona pero estaba acostumbrado a ese tipo de percepciones de dolor. –Yo sé que eres un marica.—
—¡Deja de inventar cosas, gusano!— El líder del grupo rechinó los dientes ofendido e irritado por la intromisión de aquel chico. Soltó el bate y le dio un puñetazo en la mejilla.
—¿Sólo eso tienes? Una chica me golpea más fuerte que tú.— Sonrió burlonamente. Shiroi le dio un nuevo golpe al otro lado del rostro. –Bah, golpeas como una abuela.— Volvió a burlarse.
—¡Nadie te llamó aquí, idiota! Siempre estas defendiendo a éste sujeto. No es de los nuestros.— Lo sujeto del cuello de la camiseta que llevaba. Setsuna le imitó y le sujetó del mismo modo. Ambos se miraron intensamente a los ojos. –Tiene que aprender quien manda aquí.—
—Claramente tú no eres el que manda y yo tampoco. Deja a éste imbécil seguir jugando con su estúpido balón… Si sigues molestando… Tendré que partirte la cara.—
—No te creas. Recuerda que la última vez no saliste bien.—
—…— Setsuna entrecerró los ojos recordando aquella ocasión. Shiroi lo había atacado con seis chicos más y Setsuna estaba solo. Así era Shiroi, una rata de lo más bajo en el submundo siempre acompañado de ratas igual o más cobardes que él. Pero agradecía que lo encontraran solo aquella vez pues minutos antes su hermana Sara lo había visitado y por suerte él ya volvía de haberla ido a dejar a la estación de metro más segura.
—Eh, chicos... Setsuna no tiene nada que ver— Ryota Kise alzó la voz desde el lugar en donde aún lo mantenían inmovilizado. Sonrió como bobalicón, al juicio de Setsuna.
—Cállate. No te metas.— Le advirtió Setsuna. –Y tú, rata, vuelve a la alcantarilla de donde saliste antes que te arrepientas.—
—¿O qué?—
—O te romperé las costillas a patadas como la semana pasada. Ya lo sé, les dijiste a los tuyos que te habías caído de la ventana cuando salías del almacén que robabas por la noche pero bien sabes que la versión verdadera es otra.—
—¿Es cierto eso, Shiroi?— Preguntó uno de los chicos miembros de la banda de delincuentes. Notoriamente se veía defraudado de su líder.
—Lo lamentarás…— Shiroi entrecerró los ojos y lo miró con odio autentico cuando soltó a Setsuna y lo apartó de un empujón. Pero para sorpresa de la mayoría, el chico tomó su bate, silbó a su grupo y en segundos se retiraron.
—Oye, no era necesario que aparecieras así… Después van a pensar que soy débil.— Ryota se acomodó su perfecto cabello rubio como el sol. Soltó un suspiro. —No soy un crío.— Agradecía la atención de Setsuna pero... Se sentía incómodo siendo protegido por su amigo cuando él era mucho más alto que Setsuna y que el resto de los tipos. Sentía que los demás pensarían que era como esos tipos altos pero mongólicos.
—¿Acaso eres lo contrario?— Setsuna alzó una ceja cuando todavía le daba la espalda al rubio. Se pasó el perfil de la mano por la boca para quitarse el hilillo de sangre que de pronto apareció.
-¿Por qué dejaste que te golpeara? Debías haberlo golpeado también.-
-Es como golpear a una anciana…-

Soltó un suspiro. De pronto un halo de melancolía se apoderó de Setsuna cuando un recuerdo invadió su mente.
La imagen de él mismo hace cinco años atrás en los mismos barrios, rodeado por un grupo de matones cuando era golpeado por ellos. Siempre llegaba un chico mayor que él, usaba gafas y tenía el cabello oscuro, solía leer un libro distinto cada día. “¿De nuevo en problemas?” Sakuya Kira solía dejar que Setsuna se las arreglara solo, después, cuando veía que los otros lo golpeaban mucho, Kira entraba en la pelea y les daba una paliza al grupo de brabucones. “¿Por qué dejas que te golpeen? Tienes que aprender a defenderte.” Aquel chico le había enseñado mucho, era el único que se acercaba a él en todo el lugar y la escuela. Los dos habían ido a Hanasaki, solían ser buenos amigos… Pero Kira comenzó a involucrarse en asuntos extraños de Hanasaki y la amistad se distanció. Solía hablar de una chica llamada Naoto a quien apodaba “Hime” cada vez parecía más interesado en ella.

Y un día… Kira murió.

Un homicidio que jamás quedó claro. Aquella chica llamada Naoto se fue del país apenas pudo. Por eso Setsuna odiaba todo lo que tuviera relación con Hanasaki. No sólo porque él fue expulsado por su comportamiento hostil y rebelde como también por sus bajas notas mucho antes de la muerte de Kira… Sino porque su mejor amigo había muerto como un perro en la calle, por una chica que velaba por institución llena de misterios, gobernada por una mujer siniestra.
¿Qué cosas ocultaba Hanasaki? En alguna temporada de su vida intentó descifrar la verdad pero ¿Acaso eso reviviría a Kira? Setsuna había quedado lleno de furia que la desataba en una mala vida en un mal lugar. Aquella chica, Naoto, había desaparecido y según se decía jamás volvió a ser la misma y Kira pasó a ser un recuerdo borroso en las mentes de estudiantes y maestros de Hanasaki. Ya nadie lo recordaba.

Setsuna estaba solo en ese lugar, sólo tenía a su hermana Sara que felizmente vivía lejos y a ése idiota de Ryota que estúpidamente quería involucrarse en ese submundo de problemas. En un principio se mantuvo lo más alejado posible de aquel rubio despistado, Negándolo como conocido, incluso. Pero con el tiempo era inevitable considerarlo como su amigo.
Kira intentó sacarlo a él de esa vida con sus consejos y prácticas. No pudo. Pero eso no significaba que Setsuna dejaría que Ryota Kise se metiera en ése tipo de vida perjudicial.

—No soy débil.— Kise soltó un suspiro y tomó su balón. –Pero siempre apareces y no me dejas actuar. Todos aquí piensan que soy un enclenque por tu culpa.—
—¿Qué más te da lo que piensen estas ratas?— Alzó los hombros –Vienes aquí a buscar problemas como un crío malcriado que quiere atención.—
—Basta…— Lo conocía suficientemente bien. –Sólo quiero un poco de acción, ¿Qué tiene de malo?—
—La última vez que estuviste por aquí terminaste escapando de la policía.—
—¿Y?— Alzó los hombros, sin considerar que eso fuera malo.
—Tú estás a otro nivel… Lejos de lo que nosotros somos. Eres seleccionado nacional de basketball, tienes futuro en la universidad. No te pudras como las cucarachas que vivimos aquí.—
—Tú puedes salir de esto si tanto te desagrada. A mí me gusta, deberíamos intercambiar.— Bromeó el rubio.
—No te lo tomes como un chiste.— Setsuna lo miró enfadado. Ryota no le tomaba el peso a las cosas por más que le intentara hacer ver.
—Además, también estas en la universidad… Se podría decir que estas un poco mejor que ese grupo de hace un rato.— Tomó su balón y lo boteó  hasta llegar a él, colocó una mano en el hombro de su amigo. —¿Un uno a uno?—
—Vamos.— Giró los ojos antes de voltearse a verlo. –Sabes que no duraré ni un semestre allí… No me gusta… Sólo estoy allí porque me insististe.— Miró el balón. –Y soy pésimo en esa mugre. Deja de humillarme.— Sonrió, dejando de lado todo humor enojado.
—Eres el único que juega conmigo.—
—Porque me insistes… Y en parte porque los de tu equipo te agarraron miedo. Eres demasiado bueno.—
—Y eso aburre.— Suspiró. –Toma, te doy la ventaja.— Le lanzó el balón.
—Dije que dejaras de humillarme.— Apretó el balón entre sus manos antes de lanzarlo con fuerza hacia el aro. Por supuesto, el balón golpeó la madera de éste y no entró en la cesta. —¡¿Ves?! ¡Nunca me resulta! ¡Estúpido juego, lo odio!— Pronunció enrabiado.
—¿Quién es el niño malcriado ahora?— Kise se río de la actitud infantil que su amigo adoptó. –Eso te pasa porque siempre lo lanzas con mucha fuerza por eso nunca encestas.— Siguió con la mirada el curso del balón el cual llegó hasta la calle. El rubio corrió distraidamente detrás del balón antes de que un automóvil arrollara la pelota. Por suerte no llegó a la misma huella pero quedó muy cerca del borde de esta.  Vio que un motociclista algo desaliñado quedó relativamente cerca del balón cuando frenó su motocicleta. —Hey, ¿puedes tirarla?—
—…— El sujeto ni siquiera le miró. Usaba una chaqueta larga con un albornoz que le cubría casi todo el rostro. El motor de su máquina ronroneaba evidenciando un deteriorado estado de la motocicleta.
—…— El muchacho de cabellos rubios sintió un incómodo momento de silencio en que todo el contexto ambiental pareció paralizarse por un prolongado instante.
 –Tsk…— Echó a andar y se alejó a gran velocidad. Más allá estuvo a punto de arrollar a un maleante que tuvo que lanzarse contra los tarros de basura para salvar el pellejo.
—¿Y a ése que le pasa? Si yo hubiera cruzado detrás del balón me habría arrollado sin remordimientos.— Kise tomó el balón y se quedó observando en la dirección por la que aquel sujeto se perdió de su vista.
—Presta atención a la próxima.— Setsuna torció el labio y alzo las cejas en desagrado, regañando al otro chico por el despiste.
–Parecía… Poseído.—
—Uy sí. Tal vez se estaba convirtiendo en un zombi.— El otro se burló.
—¿Lo conoces?—
—No. No sé. Ni siquiera le vi el rostro. Creo que ése sujeto está aquí de hace un tiempo con su vieja motocicleta… Quizá es un trastornado mental víctima de una psicópata sexual.— Rió por lo bajo recordando la anécdota contada a Lilina, la hermana de Kise, en la mañana. –Ya, ¿Me vas a enseñar o qué?—
—Nunca prestas atención a nada. Eres como un tonto que no tiene idea de nada. No respetas el basketball.—
—¡Es que ni siquiera me gusta! Si hago el intento es porque siempre me fastidias con que juegue contigo pero ¡Ahg!— No alcanzó a seguir quejándose pues Kise le lanzó el balón al rostro. –Idiota.— Dijo mientras se frotaba la nariz que le quedó roja por el golpe.
—Presta atención a la próxima.— El rubio repitió las palabras que el otro le había dicho hace un rato. Kise soltó un suspiro mientras Setsuna aún se quejaba manteniendo las manos en el rostro. El chico volvió a ingresar a la cancha pero la imagen del extraño tipo de la motocicleta quedó dándole vueltas en la cabeza.
De algún modo sentía que lo había visto en otro lugar. Sacudió la cabeza para despejarse esa idea pues por más que buscara darle una identidad su mente no le daba respuestas coherentes.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Sayi on May 17, 2015, 02:04:19 AM
Retomo el momentum, a por esa prueba de una vez >( (soon)

(http://i.imgur.com/YdRiQ49.png) (http://i.imgur.com/20KLUiF.png)

Episode 5 — Point Zero

La llamada no duró mucho. Miranda le informó que los arreglos estaban listos, y sin más detalles aparte de la dirección del auditorio, Sayi estaba lista para tomar la famosa prueba HiME de nuevo.

Considerando el momento que había compartido con Hagumi, la pelirrosa pensó que lo ideal sería ir por su cuenta. Tener a su amiga esperando fuera del examen solo le crisparía los nervios, por lo que la dejo a que continuara con su trabajo con la promesa que la llamaría apenas terminara.

Dejar la facultad de arte pensando en que volvería a cruzar la entrada como HiME... no podía evitar emocionarse ante la idea. Extrañaba los poderes y todo lo que conllevaba, y aunque no contara con la presencia de varios amigos, se sentía confiada en lo que le traería tener sus habilidades de nuevo.

Y claro esta... pasar la prueba HiME marcaría también el regreso de Hige.
¿Que iría a hacer el CHILD luego de su letargo de tres años?

Llevaba diez minutos caminando cuando Ichigo finalmente le dio el alcance. El rubio estaba falto de aire, y apoyó ambas manos en las rodillas hasta recuperar el aliento.

"Me hiciste... correr... desde tu facultad..."
"Pues fuiste tu el que llego tarde" le recordó la pelirrosa "Pero vamos ya que Miranda me espera"
"Pero Sayi..." su hermanastra tiró de su brazo y continuó caminando "¿Ya hablaste co--?"
"NO, QUE NO HE HABLADO CON TAIKOUBOU" al final de ese pasillo estaba el auditorio. Si tan solo pudiera llegar a dar el examen y dejar de escuchar sobre su novio...
"Esta vez no me refería a Bou" le corrigió Ichigo mientras Sayi seguía tirando de él "Hable con Kaien y me dijo que quería hablarte sobre esto. Me dijo que te llamaría, pero supongo que esperara a que le hables tu"

El auditorio ya estaba a la vista, pero Sayi se detuvo en seco.

"¿Le dijiste a Kaien?" le reclamó la pelirrosa "¡Te dije que no le dijeras a nadie!"
Ichigo sonrió divertido "¡Corrección!: Dijiste que no le dijera a Taikoubou"
"Hijode..." Sayi suspiró cansada "Me imagino que también quiere decirme que no haga esto"
"No... el siempre ha dejado que hagas lo que quieras" Ichigo se escuchaba algo decepcionado, pero Sayi sonrió enternecida "Por algo fue tu Meister, y tu Knight. Si le pidieras que te ayude a robar un banco lo más probable es que lo haga"
"Oye..."
"Solo me dijo que quería hablar contigo, y de preferencia antes de dar el examen" le dijo Ichigo, esperando la reacción de su hermanastra "Asi que... ¿qué haras?"

Miranda la estaba esperando y ella ya estaba llegando tarde. Con la directora estando ocupada reuniéndose con nuevas HiMEs y ex-HiMEs, no era que pudiera tomarse una hora para hacer una llamada por teléfono...

Sin embargo, el saber que Kaien quería hablar con ella, independientemente si quería volver a ser una HiME o no, le hicieron percatarse que si le debía una explicación a él. Su hermanastro había sido su Meister y su Knight, y aunque su destino como HiME no dependía de nadie más que si misma, Kaien igual se preocupaba por ella y solo por ello tenía derecho a saber.

Y por ende también su Key, Taikoubou... sin importar que tan molesta se encontrara con él.

“No es obligatorio tener al Key de tu lado para que te ayude pues en el fondo depende de ti, a eso es a lo que voy” y entonces agregó “Pero antes que todo esto, no te olvides que el Key es una persona que se preocupa por ti, y deberías pensarlo antes de ocultarle información que pueda atentar a tu bienestar, o quizás hacerle sentir culpable de alguna manera”

"Ah maldición, Miranda tiene razón"
"¿Razón en qué?" le pregunto Ichigo, y su mirada se iluminó "¿Acaso te dijo que no seas HiME?"
"¿Tu crees que Miranda le iría a decir a alguien que NO sea HiME? ¡Que clase de fic sería ese!" Sayi sacó su celular y comenzó a buscar algo en él "Me recomendó que hablara con Taikoubou, así que le dejaré un mensaje para ya nO PREOCUPARME POR EL..."
"¡FINALMENTE! Estoy seguro que Bou te hará entrar en razón, y--"
"Lastimosamente tengo que entrar a dar el examen ya, así que le escribí a Kaien diciéndole que lo llamo luego y en cuanto a Bou pues..." Sayi dejó de hablar mientras tipeaba un mensaje en su LINE "Hola Bou enter los rebels han regresado y me haré HiME de nuevo enter esto no es una broma, te lo juro por mi tía enter no te preocupes por nada enter yo me encargaré de esto así que sigue estudiando duro en Beijing enter hablamos otro dia enter le dejo mi celular a Ichigo mientras doy el examen HiME enter y… *rosa de versailles sticker* LISTO."

Y dicho esto le dio su teléfono a un confundido Ichigo y continuó caminando hasta llegar a la entrada del auditorio.

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Miranda no se encontraba esperándola. En su lugar estaba Fran Viera, su asistente, de pie frente a las puertas cerradas del auditorio. El lugar se encontraba desierto a excepción de ellos tres, y Sayi no sabía si eso era pura coincidencia u obra y gracia de la magia HiME.

Decidió no preguntar. Nada bueno salía de cuestionar el porqué de la métodos de Miranda.

"Sayi Mio, el auditorio ya ha sido acondicionado para dar tu examen de iniciación HiME" Fran, tan correcta como era, explicaba las reglas con la parsimonia de siempre "La prueba será igual a cómo la recuerdas: Apenas cruces la puerta estas aceptando convertirte en HiME, y tus poderes volverán a ti. Una vez dentro se te aparecerá una marioneta en forma de alguien que conozcas. La marioneta solo puede ser destruida con magia, por lo que ataques físicos no le causaran daño”
“¿Mis poderes regresaran de inmediato?” En sus días como HiME, era fácil invocar poderes hasta en las situaciones más ordinarias. Si necesitaba un vaso de agua, su elemento de materializaba en el cristal sin ella tener que levantar un solo dedo “Entonces esto será pan comido”
“Tus poderes se reactivaran, no obstante te recomiendo mantener cautela: La magia es un arte delicado, tres años sin acceso a ella y en una edad tan llena de transiciones… podría traer cambios”
“¿Cambios?” preguntó Sayi. Entonces recordó a Yoruichi, amiga y exHiME. Durante el conflicto HiME anterior, ella había pasado dos años sin ser HiME, y cuando volvió s serlo su elemento era diferente “Es probable que mis habilidades sean distintas, ¿cierto?”
Fran asintió “Habilidades, elementos, armas… hasta Childs podrían cambiar de alguna manera” al escuchar ello la pelirrosa sintió pesarle el corazón “Uno nunca sabe. La magia se alimenta de tu psyche, de tus recuerdos y personalidad, y el ser humano es tan frágil, moldeable…”

Por primera vez desde el Starbucks, Sayi pensó que quizás no terminaría disfrutando ser HiME. Aunque Soujirou le había prometido que no sería su Rebel, su Child era la mayor razón por la que quería volver a tener poderes.

¿Y si Hige no regresaba? ¿O regresaba en algo diferente a lo que era?

Pero entonces pensó en Hagu y sonrió derrotada. Ya sea Hige o Hagu o quien sea, al final del día siempre había algo con lo que se obligaba a comprometerse. 

Sayi se golpeo ambas mejillas con las manos.

“Basta de excusas, estoy lista” le dijo a Fran, y la peliblanca asintió “Voy a dar esa prueba”

Ichigo tocó el hombro de Sayi. Cuando la pelirrosa se giró, se encontró con el rostro molesto de su hermanastro. Este sostenía su celular, cuya pantalla bloqueada no dejaba de encenderse con mensajes de Taikoubou.

“Esta reventando tu teléfono a punta de notificaciones”
“Oh wow treinta y un mensajes. Es más que todo lo que me ha mandado esta semana junto” y dicho esto se lo devolvió a Ichigo “Si quieres responderle adelante, tengo que irme ya”
“Sayi…”

La pelirrosa sonrió y le dio un abrazo a su hermanastro. El rubio le correspondió, y la retuvo cuando ella quiso romper el apretón.

“Tengo que ir ya”
“Ten cuidado ¿si?”
“No te preocupes” le dijo, guiñándole un ojo “Saldré en nada de tiempo”

Fran sostenía la puerta del auditorio y Sayi tomó la manija de sus manos. La asistenta se hizo un lado y la pelirrosa puso asomarse a ver que había dentro.

Blanco. Un blanco que envolvía y no dejaba ver más que la ausencia de todo.
Era el mismo limbo que recordaba al inicio del viaje HiME.

“Si la situación se torna muy desfavorable me veré forzada a intervenir. Ten cuidado, y espero superes la prueba sin daño alguno”
“Gracias Fran”

Una última despedida y entonces cerró la puerta tras ella.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Cho on May 17, 2015, 10:27:21 PM
Yo también tengo que llegar a ese punto, me está tomando más de lo que pensaba. Ojalá el próximo sea el decisivo *se pone a planear*

5

(http://i.imgur.com/3zhMONW.png)

Era el atardecer de aquel día lleno de novedades. Cho sentía que el recuerdo de limpiar su casa y comer pizzas después del arduo trabajo se remontaba a una era ancestral. El regreso de las HiMEs y los Rebels le dio una vuelta completa a su esquema de vida al punto en el cual ya no sabía si estaba pisando tierra o si seguía atrapada en un remolino.

No sabía qué hacer. Ella sintió nervios al recibir el mensaje de la directora, pero también sintió una pesada e indudable responsabilidad. La decisión inmediata de Osaka de volver a ser HiME fue lo que en un inicio le animó a serlo también, pero luego de que esta hablara con Miranda y optara por ser sólo una ayudante, sintió como si hubiera perdido toda su decisión y apoyo. Cho se sintió sola y paralizada.

Tampoco podía decir que había cambiado de parecer, pero pensar en ser HiME se volvió mucho más pesado. No dejaba de considerar que su hermano estaba en contra de su decisión, y que pelearía su punto de vista sin importar qué argumento fuera a darle. Pero Cho no quería limitarse únicamente a lo que él fuera a pensar y decidir por ella. Miranda le aconsejó a que lo pensara más y se decidiera antes de tomar una decisión forzada e incómoda, pero sinceramente, Cho ya no quería tener más tiempo para pensar. Era como si hacerlo le dejara sin aire. Deseaba de una vez dar una respuesta y acabar con esa incertidumbre, ese limbo que le estaba limitando su existencia.

Quería que algo o alguien fuera capaz de sacar lo que ella en verdad quería a flote y lo presentara a los demás. Que también se lo presentara a sí misma, porque ya no sabía qué debía sentir o desear…

Cho se quedó caminando sin rumbo por la universidad toda la tarde. No quiso ir a su casa por temor a encontrarse sola con su hermano, tampoco optó por abandonar Hanasaki en medio de esa tan dura decisión que debía tomar. Y cada minuto que pasó agonizando su situación se sintió como un martirio, como que perdía tiempo y que no era más que una inútil. Cargaba con una extraña culpa que no le dejaba en paz.

Pero su paseó se cortó cuando recibió un mensaje de Osaka, quien le llamó de regreso al edificio de la directora. Simplemente le pidió que fuera a la entrada de dicho lugar para encontrarse e ir juntas a casa, ya que había sido un largo día. Cho le respondió afirmativamente. Necesitaba desahogarse con alguien, y su siempre alegre y tranquila prima podría al menos hacerle sentir un poco mejor.

No le tomó mucho tiempo llegar de regreso al edificio, y se quedó de pie frente a las puertas de vidrio que llevaban a las oficinas administrativas de la universidad. Sólo estar ahí le hacía sentir que debía ser una HiME de nuevo, pero el pensamiento nuevamente le daba mucho estrés e incomodidad. Esperaba que su prima no fuera a tardarse mucho.

Y no lo hizo, pero Osaka no salió sola del lugar. Ella atravesó esas puertas junto con un cabizbajo Roxas.

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“¡Hola Cho!” saludó Osaka, contenta como siempre.
“…” la peliceleste se impresionó. No había esperado ver a su hermano presente.
“Vamos a hablar los tres,” dijo la prima. “Pero un poco más allá. Si nos quedamos en plena entrada, luego puede haber chisme.”
“Ehh…” Cho ladeó su cabeza, pero Osaka rápidamente condujo a los hermanos a una banca al costado del camino.

Los tres se sentaron juntos, con Osaka mirando a los hermanos en uno de los extremos de la banca. Ella se había sorprendido cuando Roxas le llamó, pidiéndole una consulta para hablar sobre el presente dilema con Cho. No esperó que su primo estuviera tan dispuesto a discutir sobre el asunto, pero sí le dio mucho gusto recibir su llamada y notar que quisiera arreglar la situación. Así que, la consejera esperaba lo mejor de ese instante.

“Roxas…” Cho comprimió sus puños y tembló ligeramente. “Sé que estás muy preocupado por mí… y que esto es muy peligroso y… n-no quiero tomar una decisión que te haga incómodo, pero… s-sé que tengo que ser una HiME…” al decir esas palabras, la peliceleste notó un miedo incrementar dentro de ella, y su convicción disminuyó, incluso temblando su voz. “C-créeme que no quiero lastimarte, tampoco quiero dejarte de lado… nuestra separación es algo que no va a repetirse… es que y-yo… l-lo siento… no sé qué decirte…”

Ni bien se le acabaron las palabras, sus ojos se llenaron de lágrimas. Ciertamente, su mayor angustia en ese rato había sido encarar a su hermano. Luego de todo lo ocurrido en el pasado, Cho se sentía en deuda con él, y que no tenía el derecho de pedirle más paciencia o comprensión. Pero al mismo tiempo, el asunto de HiMEs era demasiado personal, y no podía dejarlo ir. No aún. No mientras estuviera presente en su vida…

“Tú no tienes que ser una HiME…” dijo Roxas, firmemente, contradiciendo las palabras de su hermana. Sus palabras generaron tensión en las dos presentes, pero antes de darles tiempo a contestarle, Roxas levantó su mirada, y miró a Cho con una rendida frustración. “Pero sí quieres serlo, Cho. Creo que es demasiado evidente.”
“…” Cho se desubicó. Realmente no habría dicho lo mismo de sí misma con tanta certitud. No en su presente estado de ánimo.
“Eres una persona muy insegura todo el tiempo, y tampoco hay mucho que te llame demasiado la atención, pero a veces te prendes de asuntos de forma muy necia, y es porque sí te importan. Y sé qué tan seriamente te tomaste todo este lío hasta la batalla final. Quisiera que no lo hicieras, pero no puedo pensar en tu lugar.”
“…”
“Y también… creo que no fui el mejor hermano, ni el mejor key, la última vez…” Roxas desvió su mirada, incómodo. Luego de su encuentro con el exRebel y ese raro visitante, notó que eso fue lo primero que ambos le cuestionaron. “Prácticamente te abandoné hasta el final. Tú no fuiste la única que se distanció. Yo me concentré en problemas superficiales contigo, y me volví en tu contra.”
“…”
“Por eso, creo que ninguno de los dos se ha recuperado del todo del pasado. Todavía siento tensión al respecto. Hace tanto tiempo que percibo que ambos guardamos algo de incomodidad entre los dos… y no me gusta…” entrecerró sus ojos, con disgusto. “Quiero a esa hermana que no se reservaba en llamarme la atención de vuelta.”
“…”
“Y como sé que eres más callada que yo, creo que me toca hacer el primer paso,” Roxas se levantó de su sitio y se paró frente a Cho. Él le extendió su mano, y sonrió con tristeza. “Ya no me meteré en tu camino. Si quieres volver a ser HiME, te apoyaré, y estaré ahí por ti. Esta vez, seamos verdaderamente hermanos.”
“…” Cho sintió lágrimas correr por sus mejillas, y escalofríos en todo el cuerpo. Las palabras de Roxas le causaron una profunda tristeza, y también, gran alivio. Ella se levantó y le abrazó con fuerza. Sintió una enorme culpa por oírle expresarse así. No podía perdonarse a sí misma por el pasado, pero tampoco quería dejarlo así. Y consideraba que no lo merecía, pero el apoyo de su hermano provocó un sentimiento muy agradable y tranquilo, uno que despejó todas sus dudas. No sabía lo que era, sólo que era demasiado bueno para alguien como ella. “Perdón, Roxas. Perdóname. Lo siento mucho…”
“No te disculpes. Yo también lo siento, Cho…” Roxas le devolvió el abrazo, insatisfecho. No había esperado ver a su hermana desmoronarse así, y eso le hizo entender el estrés y la carga emocional que llevaba. La que había llevado todos esos años. En verdad había fallado en su rol de apoyo todo ese tiempo, y la había abandonado en el momento más crucial, lo cual le causó muchos problemas al final de la batalla. No podía permitir que sucediera otra vez.

Pasó un corto rato hasta que los hermanos terminaron con esa modesta reconciliación. Todavía tenían mucho que resolver entre ambos, pero fue un inicio relevante. Era el comienzo de un nuevo ciclo para Cho.

“…” Cho bajó su mirada, extremadamente incómoda. “G-gracias por tu comprensión… entonces… cuento contigo…”
“Pues claro,” Roxas le miró con pesar. Era prácticamente lo que le acababa de transmitir. “No lo repitas. Por favor, no lo hagas más difícil para mí de lo que ya es.”
“Ehh, sí… supongo tendré que hablar con Miranda.”
“Sí, pero mejor deja estos asuntos para mañana,” sugirió Osaka. “Creo que ha sido un día muy pesado para todos, especialmente para ustedes. Es mejor que vayamos a descansar.”
“Sí…” el rubio alzó su mirada, comprobando que estaba por anochecer. “Deberíamos ir a comprar algo de comer antes de ir de regreso.”
“No se preocupen. Tomo-chan y Hotaru-chan fueron a comprar algo, y nos esperarán en casa,” Osaka asintió. “Lo mejor para terminar el día es una cena en compañía. ¿No les parece? Ahora vamos.”

Luego de esa conversación, los tres regresaron para recargar sus energías del largo día. Con lo discutido, Cho estaba más convencida de su decisión y su situación poco a poco se solucionaba. El primer paso en su nuevo camino casi llegaba a completarse.

Pero era apenas el comienzo.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Puri on May 18, 2015, 07:14:26 PM
(http://i1308.photobucket.com/albums/s616/mindebris/HiMEverse/rentao_zps8gk7i7n1.png)

Si algo agradecía Ren Tao a sus terribles y caóticos años en Hanasaki era haber conocido a la gente no sólo más rica y poderosa del planeta, sino también haber conocido a aquellos que dentro de los más ricos y poderosos parecían estar propensos al caos y verse involucrados en las peores situaciones que a uno se le pudiera ocurrir; es decir, clientela perfecta para abrirse camino como uno de los mejores abogados de Asia. Si bien en un comienzo hubo presión familiar para que estudiara administración y siguiera con el negocio familiar, Ren había mandado a su familia a que vayan a joder a otro lado, lo que si bien empezó como una riña constante y luchas llenas de tensiones, ahora la familia lo aplaudía y le hacía fiestas por ser el abogado principal de la compañía. Lo cual era muy, muy bueno, sumándose al hecho de que no llegaba ni a los 25 y ya era reconocido en varias partes.

Sin embargo, algo que Ren Tao odiaba profundamente de sus terribles y caóticos años en Hanasaki era que si bien había conocido a la clientela más rica y poderosa del planeta… Al ser abogado tenía que mantener una relación cordial y buena con ellos para no perderlos y hacerse de mala fama… En pocas palabras, incluía tener relaciones humanas con esos malditos engendros roba tiempo.

Lo cual incluía su situación actual, encontrarse sentado en un Starbucks de todos los lugares posibles, esperando a que su clienta actual saliera de sus benditas clases de clarividencia con chía hidropónica e introducción a los mantras en aymara.

“REEEEEEEEEEEEEEN~DESUUUUUUUUUUUUUUUU”

(http://i1308.photobucket.com/albums/s616/mindebris/HiMEverse/rentao_zps8gk7i7n1.png) (http://i1308.photobucket.com/albums/s616/mindebris/HiMEverse/puri_zpszcqvlwpm.png)

No. Al escuchar su voz, Ren se preguntó por qué no la clase duraba más para poder tener su tiempo de bonding con el Starbucks local.

“Suiseiseki”, respondió en un tono de voz baja cuando tuvo a la ojicolor cerca y esta le sonrió emocionada.
“¡Ren~desu! ¡Gracias por venir~desu!”, dicho esto se sentó y luego sacó de sus bolsas de rafia colorinches un contenedor de plástico transparente, donde había una lechuga. “¡Para ti~desu!”.
“¿…?”
“Además de aprender a cultivar chía hidropónica para nuestras clases de clarividencia nos enseñaron a hacer lo mismo con las lechugas para que tengamos un ejemplo, así que mi primera lechuga va para ti Rencito precioso, gracias por todo~desu <333”
“Ah… Ok, gracias”, dijo preguntándose dentro de sí dónde diablos guardaría una lechuga o qué diría el resto de la junta si entrara con una lechuga a la siguiente reunión.
“Y bueno, ¿qué te dijo Miranda~desu?”, le preguntó expectante y con una sonrisa.
“Dice que podrá acceder a todo menos al plan dental”.
“TERRIBLE~DESU ):< mañana vas y le metes todo un cuento sobre la autoestima femenina, el body empowerment y la importancia de mis dientes preciosos y bellos~desu”.
“Ok”, dijo tomando nota mental del speech que tendría que inventarse para la directora. “Por cierto, saliendo del departamento de dirección me encontré con Aki”.
“¿¡Aki~desu!?”, esto finalmente causó una reacción de sorpresa en la chica. Ren no podía comprender cómo es que el mensaje de Miranda no la había conmocionado en lo más mínimo pero escuchar el nombre de su antigua amiga HiME la había dejado medio desubicada. “¿Y qué te dijo~desu?”.
“No volverá a ser HiME”, el ojidorado pudo notar que esto tensó un poco a su clienta, pero optó por no decir nada. “Al parecer pensó lo mismo que tú y fue a preguntarle a Miranda si es que se le ofrecería un seguro de salud y de vida, pero parece que como tú y yo somos los únicos empoderados de todos esos idiotas, Miranda sólo nos lo otorgará a nosotros para no entrar en líos legales. Se ve que no tendrá la misma consideración con los demás, por lo que Aki desistió entonces de volverse HiME”.
“Ah~desu”.

Sin añadir nada más, esta se levantó con su billetera y se acercó al mostrador para ir a pedir algo de comer. Si bien le parecía raro que el humor de la chica hubiese cambiado en un santiamén, Ren no le tomó importancia y sacó su teléfono móvil para ver todos los mensajes que le habían llegado de distintas personas y aprovechar de responderlos. Algunos de estos mensajes le pedían que revisara ciertos temas imprevistos antes de la reunión con la junta directiva de la empresa, otro era de su hermana pidiéndole que no se olvidara del cumpleaños del abuelo el viernes y que cancelara el arreglo floral que ella había mandado pedir pero que no tenía tiempo de pagar. Habían dos mensajes de parte de posibles nuevos clientes, referidos por otras personas y esto le hizo sentir mejor, ya que seguía avanzando. Finalmente encontró un mensaje que…

Apenas leyó el remitente se limitó en borrarlo, sin leer siquiera el título del mensaje.

Si no fuera porque todos sus antiguos conocidos lo ubicaban en ese correo electrónico, ya lo habría cambiado hace mucho tiempo para evitar esta situación.

“¡¡TENGO UNA MEJOR IDEA~DESU!!”, pero ante el chillido inesperado de Suiseiseki detrás de él, Ren dio un grito y por poco lanza el vaso con café caliente por la mesa, pero la ojicolor lo agarró antes de que esto sucediera.
“¡¿CUÁL ES TU MALDITO PROBLEMA?!”, le gritó furioso por haberle hecho pasar semejante vergüenza; sin embargo, la desgraciada ya había vuelto a su humor de siempre y parpadeaba como si no entendiera qué tanto lío se hacía el chico.

En eso, Ren se dio cuenta que su mirada en realidad se dirigía hacia su pecho y se dio cuenta que involuntariamente había agarrado el celular entre ambas manos y lo presionaba fuertemente contra sí, como si tratara de evitar que Suiseiseki viera lo que hacía pocos segundos había visto en su bandeja de entrada.

“¿Algo que quieras compartir con la clase~desu?”.
“No es de tu incumbencia”, por lo bajo maldijo al darse cuenta que sus mejillas ardían y que las demás personas de seguro se estarían burlando de su sonrojo, pero si la ojicolor lo había notado, parecía haberse decidido a darle un respiro y no mencionarlo.
“Bueno, te decía que tengo una mejor idea~desu”, finalmente se sentó en frente de él con un plato con un muffin de naranja y chispas de chocolate. “¿Qué te parecería si le pedimos a Miranda que le dé seguros a todas las HiMEs~desu? ¡Así de seguro que todas vuelven~desu!”.
“¿Estás loca?”, repuso más calmado alzando una ceja. “Suiseiseki, soy tu abogado, no el abogado de todo el comité de ‘I survived the rebels 2k09’, mejor para eso has un gremio y luego te hablo de mis honorarios para asociaciones de ese tipo”.
“Eres una persona súper negativa~desu ):”, la chica siguió comiendo su postre en silencio unos segundos. “Por cierto~desu, ¿Te dijo Aki dónde vivía o algo~desu?”.
“No mantienes contacto con ella, ¿no?”.
“No desde hace un año~desu. De pronto borró todas sus cuentas sociales y dejó de responder a su teléfono~desu. Fui como tres veces a buscarla, pero las tres veces que intenté no se encontraba en su casa y tampoco me quisieron dar mayores detalles~desu”, se encogió de hombros. “No puedo obligar a alguien que no quiere a que hable conmigo~desu”.
“¿En serio?”, comentó sarcásticamente recordando todas las veces que la ojicolor se aparecía hasta dentro de su limosina para sorprenderlo y obligarle a que le haga caso. “Pero es verdad, tú pusiste de tu parte, no puedes hacer nada más. Ahora que la vi estaba mucho más delgada que antes, pero ella siempre había sido enfermiza, ¿no? Como sea”, miró su reloj y se dio cuenta que ya tenía poco tiempo si quería revisar los informes para la siguiente junta. “Mañana iré donde Miranda a ver lo del plan dental y…”.
“Espera~desu”, el ojidorado alzó la vista y vio que el ánimo de la otra de nuevo había cambiado. “¿Cómo que más delgada~desu?”.
“Pues eso”, ahora él se encogió de hombros. “Más delgada, un poco pálida, pero ella siempre había sido así desde los días HiME, si mal no recuerdo. Ha de ser algo pasajero”.
“¿Tú crees eso~desu?”, ahora sí se notaba completamente preocupada. “Porque ella tenía el complejo de heroína de no decir cuando se sentía mal~desu… Y si me dices que encima no volvió a ser HiME porque no le iban a dar un seguro en ese instante, entonces~desu…”.
“Sobre eso yo ya no sé nada”.
“¿No puedes investigar un poco por mí~desu?”.
“Primero que nada, soy abogado, no detective. Segundo, te estás involucrando más de lo que deberías, si Aki no quiere contar contigo para lo que sea que está pasando, pues no tienes ningún derecho a entrometerte. Y eso si es que es cierto que algo esté pasando, lo cual no sabemos tampoco, por lo que no podemos asumir que tenga relación con el conflicto HiME”. Si bien sabía que sus palabras la habían enojado, Ren estaba seguro que era necesario que la chica las escuchara. Suiseiseki ya tenía suficientes problemas como para ir a buscar ella solita más problemas de los necesarios.
“Bieeeeeeeeeen~desu”, respondió enojada y arrastrando la palabra, con un leve puchero y dándole una gran mordida al muffin para no decirle otra cosa.
“Bien. Solucionado tu momento mártir de la semana, como te decía, mañana iré donde Miranda y le diré que no aceptamos volver hasta que corroboren que tendrás el plan dental, a cambio ofreceré que cederemos en pinkberry diario por uno semanal, ¿te parece bien?”.
“Sí~desu, igual tengo que cuidar la figura~desu u___u”.
“De acuerdo. Entonces, después de eso necesito que prendas tu teléfono celular, ya que ella te llamará ahí para coordinar la hora en que des la prueba HiME y…”
“QUÉ QUÉ QUÉEEEEEEEEEEEE~DESUUUUUUUUUUUU?!??!?!!?”, gritó escupiéndole pedazos de muffin.
 “…” <- Ren se recordándose una y otra vez lo que le estaba pasando la ojicolor y que por eso había aceptado el trabajo.
“AH NO NO NO~DESU, A MÍ NO ME VAN A VENIR A JODER CON ESO~DESU”, para mayor énfasis y drama, se levantó y golpeó la mesa con ambas palmas. “NO HAY FORMA DE QUE ACEPTE VOLVER A DAR ESE MALDITO EXAMEN~DESU”.
“…” <- Ren alzando una ceja, esperando a que elabore (?).
“¿Nunca te conté de mi primer examen~desu?”, preguntó ya más calmada, ante el prospecto del chisme (??).
“No, pero tienes…”, miró su reloj, “5 minutos para hacerlo y convencerme de por qué debería abogar para que no lo des de nuevo”.
“Digamos que llegué a Hanasaki… A la semana siguiente acepté ser una HiME… Y no di mi examen hasta seis meses después hasta que Puri fickeó ese maldito aporte~desu 8)”.
“Ajá…”.
“Y no planeo darlo porque fue un asco de examen~desu D: mucho drama cuando Miranda puede darnos los poderes y ya, citando a mi mentora Mizuki, que se joda~desu”.
“Entiendo el fastidio del hecho que es innecesario”, asintió. “De acuerdo, veré lo que puedo hacer para evitar el examen HiME, pero eso tal vez comprometa el plan dental”.
“Que se quede con su pinche plan dental~desu, igual ahora sólo como comida orgánica y nada malo le pasará a mis dientes~desu >(”.
“Como digas”, Ren rodó los ojos y se levantó. “Bueno, me voy. Te mandaré un oficio con mi secretaria a tu departamento cuando termine todo esto, ya que sigues en la fase de evitar a Duo a toda costa y sigues inubicable”.
“NO NO NO~DESU, ESTOY EVITANDO LAS TERRIBLES INFLUENCIAS GLOBALIZADAS DE OCCIDENTE~DESU, ESO ES MUUUUUUUUUUY DISTINTO~DESU ):<”
“Sí, claro”, se encogió de hombros. “Entonces quedamos así, tengo que irme”, dicho esto se levantó tipeando un mensaje rápido en su celular, lo guardó, tomó la lechuga hidropónica (!) y se encaminó hacia la puerta del local.
“¡GRACIAS~DESU!”, comenzó la otra emocionada a decirle. “¡ANDA Y PELEA CONTRA EL SISTEMA OPRESOR DE HANASAKI~DESU, PODERES PARA TODOS Y GRATIS~DESU, ESE ES EL IDEAL SOCIALISTA~DESU, MARX ESTARÍA ORGULLOSO DE TU LUCHA~DESUUUUU”

Ren se volteó unos instantes para mirarla con cara de ‘cállate mierda, igual me pagas por esto’ y finalmente salió.

(http://i1308.photobucket.com/albums/s616/mindebris/HiMEverse/puri_zpszcqvlwpm.png)

“…”, una vez sola y esperando unos cuantos instantes a que todos los del lugar dejaran de mirarla por la conmoción que había causado y que las señoras de alta sociedad dejaran de recriminarle en voz alta que aprendiera a comportarse (pero en serio... ¿Qué hacían señoras así en cafés como Starbucks~desu?); la ojicolor sacó rápidamente un celular de su bolso, el cual no era el suyo porque estaba con esta santa fase de alejarse del mundo, aunque aquella persona con la que deseaba hablar se lo había dado en caso de emergencia.

Y bueno, según su lógica, esta era una emergencia. Sin importar que Ren le hubiese dicho lo contrario. Así que lo prendió y llamó.

“Hola~desu”, dijo con un tono serio cuando le contestaron al otro lado de la línea. “Sí, necesito que me ayudes en algo~desu, eso es todo, veámonos en la noche en el burger king~desu”. Y sin esperar respuesta, cortó la llamada. Apagó el móvil, lo guardó, se colgó el bolso y tomó la mitad del muffin que le quedaba para echarlo a la basura, ya se le había arruinado el apetito por haber tenido que recurrir a él.

Si a Suiseiseki le pagaran por escribir un libro sobre: “Cómo pelearme con todos mis amigos apenas terminada la secundaria”, sin duda sería mucho más millonaria de lo que ya era. Lamentablemente.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Mimi Tachikawa on June 18, 2015, 05:09:58 PM
Bueno aprovecho que ando inspirada y con ganas de empezar los dos fics, asi que ahi va mi primer capitulo :3

Capitulo 1: "El Regreso"

(http://i2.minus.com/iRzpVakvgbMph.png)(http://i4.minus.com/iQu6YS95STTzG.png)

Habian pasado 3 años desde que no habia pisado aquel lugar, aquella escuela que le habia traido tantas alegrias, asi como tantas tristezas, en realidad no se veia nuevamente dentro de aquel lugar, no queria volver a experimentar todas las cosas dolorosas que habia pasado en Hanasaki pero el deber de proteger su escuela y a las nuevas personas que estaban ahi era mas importante que su propia seguridad

Que habia pasado en aquellos 3 años?

Despues de la ultima batalla de las Hime, Mayura y Choutaroh habian comenzado una relacion formal, ademas que la joven pelirrosa se habia mudado a vivir con su verdadera madre, es decir Belldandy, pero aquella felicidad no le habia durado mucho tiempo ya que las secuelas de la batalla empezaron a mostrarse y la joven pelirrosa tuvo que ser internada en el hospital,los doctores no se explicaban como de la noche a la mañana la joven habia perdido la capacidad de caminar y eso la hundio en una depresion, no tenia a Flaffy para animarse porque desaparecio en aquella batalla,ademas decidio terminar con el joven peliplateado, porque antes de que todo eso sucediera el joven habia ganado una beca integral para estudiar musica en el extranjero y ella no queria atarlo con su actual estado, por lo cual lo dejo ir pese a los reclamos del joven que queria estar a su lado, las unicas palabras que le dijo Mayura en aquel momento fue:

"No tendras un futuro conmigo, y lo que yo quiero es que Choutaroh sea feliz, asi que mas te vale ser un buen musico deacuerdo? asi que hazlo por mi si?"

Despues de eso, los dos jovenes no volvieron a verse...

Despues de 1 año de tratamiento para volver a caminar y superado la depresion que tenia, el destino le habia preparado un encuentro inesperado, en aquel lugar habia conocido a Otoya Ittoki, un joven voluntario que iba al hospital para visitar a los niños enfermos y animarlos con su musica, la joven se acercaba sigilosamente con su silla a la sala de juegos donde el pelirrojo cantaba y jugaba con los niños,hasta que el joven pelirrojo la noto y se acerco a ella y le dijo

"Ven, no quieres jugar con nosotros"

" Pe...pero yo no puedo en este estado"

"Eso no es problema, podemos jugar a muchas cosas" - aquella amplia sonrisa que le habia dirigido el joven a la pelirrosa basto para que sus animos volvieran a su cuerpo y su usual sonrisa volvia a posarse en sus labios-

Deacuerdo...vamos a jugar...- dijo mas animada- por cierto mi nombre es Mayura Daidouji y el tuyo es?

Otoya Ittoki...mucho gusto Mayura-chan...- ambos estrecharon sus manos y se miraron fijamente, si aquel destino podia ser cruel pero tambien amable si se lo proponia-

Es asi que en el 2do año de recuperacion, Mayura y Otoya empezaron a ser amigos, el joven despues de visitar a los niños, iba a la habitacion de la pelirosa y conversaban de cualquier cosa, la sacaba a pasear al patio del hospital y comian juntos, en aquella epoca Mayura empezo a volver a caminar lentamente, gracias al apoyo de aquel pelirrojo y de su madre, en aquel año los dos jovenes pasaron de su amigos a formalizar su relacion, la persona que se declaro primero fue la pelirrosa despues del juego por el dia de las brujas que habian hecho con los niños en la casa embrujada hecho por la pelirrosa que se habia vestido de brujita y el pelirrojo de hombre lobo, la pelirosa con una bolsa de caramelos sello su proposicion

Es asi que en este actual año, la joven pelirosa habia salido del hospital y habia empezado a hacer su vida normalmente, por lo cual se la pasaba visitando a su novio Otoya a la compañia musical donde actualmente estaba trabajando como idol, justo en la celebracion de su 2do año como novios, la joven pelirosa habia recibido un mensaje a su celular

"Uhmm que sera?" - abrio el mensaje y empezo a leerlo, para luego ponerse palida por la repentina llamada a las anteriores Hime para regresar a Hanasaki- No puede ser? por que justo ahora?...- dijo respirando pesadamente- pero no puedo ignorar esa llamada-

"sucede algo Mayura-chan?"- le dijo el pelirrojo algo preocupado por el cambio de animo que habia experimentado la joven al leer aquel mensaje-

Etto...yo bueno... pensaba jamas decirtelo...pero hay algo de mi pasado que no sabes acerca de mi, y pues ahora el pasado ha vuelto por mi y no puedo decirle que no...es algo misterioso y maravilloso no?...bueno no tanto pero bueno...ya sabes a lo que me refiero no?-

Eh?...no creo entender mucho, pero si me cuentas creo que podria ayudarte no es cierto?...- le dijo tomandole de la mano-

Bueno entonces te contare....- dijo la pelirrosa contandole todo lo que paso en aquel lugar-

Despues de un par de minutos, un par de preguntas de Otoya y un par de nose que hacer de la pelirrosa , su joven novio empezo a hablar-

No soy nadie para deternerte, aunque no puedo negar estar preocupado, pero si es algo que es importante para ti, entonces no queda de otra que apoyarte en todo lo que hagas....-

Gracias por tu apoyo Otoya-kun...-dijo aferrandose de la mano del joven pelirrojo- prometo hacer bien las cosas y no ponerme en peligro deacuerdo?

Mas te vale o sino me preocupare mucho e ire por ti para alejarte de aquel lugar deacuerdo?

Esta bien...- dijo sonriendole ampliamente- gracias por estar a mi lado Otoya-kun...- le abrazo calidamente- te quiero mucho...-

Yo tambien te quiero....

En el tiempo actual Mayura aun estaba en la entrada de Hanasaki, respiro hondamente y sonrio

Bueno es hora de volver a ser Hime e investigar los misterios que ahora tendra la escuela...despues de todo soy Mayura Daidouji...- dijo alzando las manos- aqui vamos otra vez!!- empezo a correr dentro de la escuela, aunque se habia confundido de lugar ya que fue a la zona de las nuevas estudiantes cuando debia de ir a la universidad-

Y es asi que nuevamente iba a comenzar una nueva aventura para nuestra pelirosa amiga

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bueno fue algo corto pero bueno, al menos regresamos!!!

Matta ne

Mimi-chan



Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Mimi Tachikawa on June 22, 2015, 01:52:44 AM
Hoi hoi minna vengo con fic :3 y en estos dias dejare comentarios acerca de los fics de las demas chicas <3

Capitulo 2 : "Encuentros destinados"
(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/iRzpVakvgbMph_zpst9uidi9f.png) (http://s60.photobucket.com/user/mimi-chan_photos/media/iRzpVakvgbMph_zpst9uidi9f.png.html)(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/iKuTinOQfmEDl_zpsojkjzbcw.png) (http://s60.photobucket.com/user/mimi-chan_photos/media/iKuTinOQfmEDl_zpsojkjzbcw.png.html)

Mayura despues de haberse perdido un par de minutos en la escuela, se encontraba frente a la puerta de la direccion, donde miranda estaria esperandole para hablar acerca del mensaje que le habia mandado, respiro profundamente y toco la puerta

se escucho desde adentro- Adelante...-

La pelirosa entro a la direccion y saludo alegremente

Miranda-san!!! ha pasado mucho tiempo!! me alegro que se encuentre bien - sonriendo ampliamente- vine lo mas pronto que pude ni bien termine de leer su mensaje-

Mayura...- se acerco y esbozo una sonrisa, recordando las ocurrencias de la joven hacia tres años atras dentro de la escuela-En realidad pense que no vendrias...despues de todo lo que te ha pasado- es que la directora de Hanasaki siempre estaba al tanto de lo que hacian sus anteriores hime, despues de todo ellas habian logrado mantener la paz sacrificando muchas cosas, lo mas que podia hacer era estar al tanto de ellas si es que podrian requerir ayuda o cosas por el estilo-

Como no iba a dejar de venir,despues de todo Hanasaki ha sido como me segundo hogar, tenia que venir si me llamaban...- tomo asiento en una de las sillas de la direccion- muchas gracias por ayudarnos en mis gastos de rehabilitacion estoy eternamente agradecida con usted..- le dijo levantandose nuevamente para hacer una reverencia...aunque en realidad quisiera no recordar eso por el momento...-rio nerviosamente-

Supongo que te debes de imaginar la razon de mi llamado no es cierto?- tomo asiento cerca de su escritorio ojeando unos papeles- lo que mas me temia...- tomo un respiro- nuevamente necesitamos su apoyo para poder detener el ataque de Rizembool han estado moviendose desde hace un tiempo, aun no he podido conectarme con todas las ex-hime, pero con las pocas que he logrado tener contacto aun lo estan pensando y una que otra a aceptado, asi que aqui va mi propuesta, estas dispuesta a volver a ser Hime? ...- ojeando nuevamente sus papeles- sabes lo que conlleva volver a tomar tu lugar no es cierto? quieres volver a pasar por lo mismo nuevamente? No te obligare si no lo deseas, pero quiero que sepas de por si que si aceptas, inmediamente se te asignara un rebel, tendras que volver a tomar el examen, asi como tambien tendras que volver a necesitar la ayuda de tu Key para el renacimiento de tu child...asi que necesito tu pronta respuesta no tenemos tiempo que perder...-

La sonrisa de Mayura desaparecio por unos momentos, en verdad estaba lista para volver a ser hime? al principio se sentia segura de su misma y por eso ni bien llego el mensaje fue a Hanasaki, pero las palabras directas y hasta cierto punto frias de Miranda hicieron que vacilara, si bien es cierto ahora se encontraba estable tanto fisica como mentalmente, el hecho de tener que "usar" a Otoya para que sea su Key no le gustaba mucho, recordando lo que habia pasado con Choutaroh hacia tres años atras, el volver a ver a Flaffy le alegraba, pero introducir a la persona que logro salvarla de aquella depresion y que se habia vuelto importante para ella en este mundo violento de ser una hime le aterraba, cerro los ojos y recordo las palabras de apoyo de Otoya, habian cosas que aun no le habia contado y no lo queria hacer, pero ahora era inevitable, involucrar a Otoya era para ella un sufrimiento que no quisiera volver a pasar, pero empuño sus puños, ya no era la jovencita despreocupada de antes, ahora ya era casi una adulta,y a pesar de todo queria proteger a Hanasaki y a las nuevas estudiantes que se encontraban disfrutando sus dias de escuela

Esta bien..acepto...acepto a ser nuevamente una Hime, pero podre tener tiempo para preparar a mi nuevo Key no es cierto?-

Nuevo key?...-dijo mirandole algo confundida porque lo que sabia la pelirrosa era feliz con Choutaroh Otori, pero al mirar el rostro de dolor de la joven, decidio no preguntar nada mas- si es por eso no te preocupes, pero que no pase mucho tiempo, necesitamos que estes lista para un ataque futuro-

Deacuerdo...-se levanto con una sonrisa- entonces le encargo mucho los papeleos para mi nueva incorporacion a la universidad de Hanasaki, aun tengo que hacer muchas cosas y bueno el dia bonito y necesito pasarla bien unos momentos con mi novio no? bueno no se lo que digo ando un tanto nerviosa, pero usted me entiende no?...-riendo nerviosamente-

Ya puedes irte...y en nombre de Hanasaki y mio, te agradesco en haber aceptado la propuesta...-

No hay ningun problema...nos vemos!!...-se levanto y salio corriendo de la direccion-

Mirando se quedo observando a la puerta y suspiro-Siento tener que volver a involucrarlas otra vez...- diciendo eso empezo a observar las fotos de sus antiguas hime-

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Mayura corrio lo mas rapido posible para salir de Hanasaki porque sino se arrepentiria y se iria a la direccion para decirle a Miranda que lo habia reconsiderado y ya no queria y no volver a verla nunca mas, por eso tenia que irse para seguir firme en sus convicciones, corrio sin mirar a nadie ni nada que se tropezo bruscamente, pensaba que iba a caer al suelo, pero unos brazos se aferraron a su cintura

Lo sient...- la pelirosa alzo la mirada y observo a un atractivo joven de cabellos peliplateados y ojos color ambar la observaban fijamente, sus mejillas se tornaron rojas como tomate-

Uhm...parece que he atrapado a un bello angel...-sonriendo suavemente- un bello angel que no mira lo que sucede a su alrededor-

lo siento lo siento...- dijo separandose y mirando a otro lado sonrojada- venia pensando en muchas cosas y bueno me tropece contigo y bueno pues... lo siento- haciendo una reverencia-

No tienes porque sentirlo...parece que nuestro encuentro estaba predestinado...-se acerco a la joven y toco sus mejillas con sus dos manos- en verdad eres muy hermosa...aunque parece que tienes una preocupacion en tu corazon, permiteme alejar tus preocupaciones por un momento...-

Eh?...-la pelirosa observo como aquel joven se acercaba peligrosamente hacia ella, pero no podia moverse, sus piernas empezaron a temblar y parecia que venia lo inevitable, no pudo evitar pensar en Otoya y cerro los ojos, lo unico que sintio fueron unos labios besando su frente, abrio los ojos sorprendida pero algo aliviada-

Que paso? pensabas que iba a hacerte algo mas?...yo no tengo problema alguno en hacerlo...-

Eh? no no no...-dijo tocandose la frente muy avergonzada- bueno yo me voy...- dijo haciendo una reverencia y se fue corriendo avergonzada-

Aquel joven vio como la pelirosa se alejaba y no pudo evitar rierse suavemente

Y dime que piensas de ella...- un joven rubio con gabardina marron y lentes oscuros se acercaba al peliplateado-

Es una chica muy bella...tal como lo habias dicho...- dijo acercandose al joven que era mas alto que él- estas seguro que no quieres volver a cazarla? por mi parte no tengo ningun problema en tomar tu lugar, con tal de verla nuevamente y hacerla mia...-dijo esbozando una traviesa sonrisa-es tan inocente que es mas delicioso no lo crees?-

No te preocupes Shun, no volvere a cazarla, aquella etapa ya paso, ademas yo me acerque a ti para convertirme en tu tutor, hay muchas cosas que debes de aprender y conocer de Mayura Daidouji, pese a lo fragil que se ve, es un oponente de cuidado...-

Eso no tienes porque decirmelo Yuuto, claramente se nota que mi pequeño angel es una chica fuerte...- bostezo ligeramente- bueno estoy cansado sera mejor que regresemos a Rizembool, debo de dormir antes de ir a dar un concierto...-

Deacuerdo, entonces esta decidido, Shun Shimotsuki ahora eres el nuevo rebel de Mayura Daidouji...-

Sera un placer cazar a mi pequeño angel...-

Ah...un ultimo detalle, esta persona es la persona especial de Mayura...-

Shun tomo la foto y esbozo una sonrisa- Tal parece que en verdad mi encuentro contigo y con ella es obra del destino y esto me lo acaba de confirmar...yo lo conosco, ambos trabajamos para la misma industria,en verdad que esto esta muy interesante...-solto la foto y se podia observar la foto de Otoya y todos sus datos personales-

Yuuto Kigai, el ex-rebel de Mayura esbozo una maliciosa sonrisa, indirectamente estaria involucrado nuevamente para hacer la vida imposible a la joven pelirosa, mientras tanto Otoya Ittoki era el unico que desconocia todo lo que estaria por suceder por ahora...

La rueda del destino nuevamente estaba girando para Mayura Daidoji...

Continuara....

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Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Sayi on June 24, 2015, 03:15:30 AM
Ya finally :_ estoy oxidada para escribir peleas

(http://i.imgur.com/YdRiQ49.png)

Episode 6 — Echoes

Sayi estaba rodeada de neblina. Y aunque podía darse una idea de cómo regresar por donde vino, algo le decía que no encontraría la salida hasta haber terminado con el examen.

La primera vez que dio la prueba HiME su marioneta asignada tomó la forma de Kazuma Ikeda, su mejor amigo en ese entonces. Al no tener experiencia previa con poderes y capacidades, la lucha por derrotar al dichoso títere terminó costándole mucho esfuerzo. Además, la imagen de un Kazuma falso, con facciones distorsionadas y lastimándole sin clemencia fue algo que demoró muchas semanas en superar.

Pero la pelirrosa sabía que esta vez iba a ser diferente. Tenía que ser diferente.

Aún si no había entrenado en más de dos años, Sayi recordaba muy bien cómo se sentía manejar sus habilidades. La facilidad con la que invocaba y moldeaba su elemento, el agua, todavía latía en su mente. Su capacidad, la telequinesia, había sido más complicada de dominar, pero dos años de peleas constantes habían terminado por familiarizarla con la habilidad de manejar objetos con su mente. Su arma habían sido dos esferas de metal, las cuales podían ocasionar gran daño combinadas con su capacidad. Y su Child, el huargo humanoide llamado Hige…

Bueno, era la principal razón por la que se encontraba ahí.

“Tus poderes se reactivaran, no obstante te recomiendo mantener cautela: La magia es un arte delicado. Tres años sin acceso a ella y en una edad tan llena de transiciones… podría traer cambios”

Las palabras de Fran todavía resonaban en su cabeza. Era cierto, estaba la posibilidad que sus habilidades HiME pudieran manifestarse de manera diferente. Su elemento podía no ser el mismo, o quizás su capacidad sería otra. Su mayor miedo era que su Child fuera diferente… pero considerando que de todos los elementos HiME, Hige fue el único presente todo el tiempo, era fácil convencerse que ese no iba a ser el caso.

Y con Hige abordo, Sayi estaba convencida que podría trabajar con los cambios que se vinieran.

El profundo eco de sus pasos se detuvo cuando una persona apareció cerca suyo. La joven no se inmutó al ver de quién se trataba esta vez. Es más, se lo había esperado.

Pero eso no le quitó el pesar colgándole del cuello por tener la imagen de Taikoubou frente suyo.

Sayi suspiró “Pues al parecer algo tiene mi ~*~psyche~*~ contra aminovios en el extranjero” dijo, pero la marioneta no reaccionó “Bueno, al menos conserva la indiferencia del original”

No quería prolongar el examen más de lo necesario. Y si bien estaba molesta con su novio, ello no quería decir que disfrutaría lastimándolo. El Taikoubou frente a ella no mostraba expresión alguna. No obstante, parecía estar callando algo que la pelirrosa no tenía intención de esperar a escuchar.

En ese momento Sayi sintió un cosquilleo en las palmas de sus manos, y supo en ese instante que ya era una HiME de nuevo.

Su elemento fue lo primero en volver. Líneas de agua emanaron de sus manos y se enrollaron suavemente alrededor de sus brazos. Probó un par de movimientos y bastó solo eso para dar por sentado que no había perdido el manejo de su elemento en lo más mínimo.

Con su elemento confirmado Sayi intentó llamar a Hige… sin embargo, no hubo respuesta. La pelirrosa dedujo que quizás debería terminar de despertar el resto de sus habilidades antes de invocar a su Child.

Taikoubou comenzó a bailar. Una pequeña demostración de la coreografía de Gangnam Style la convencieron que su capacidad seguía siendo la telequinesia. Y era definitivo, pues su novio nunca había sido un buen bailarín.

Sayi no supo si fue por el baile o porque poco a poco empezaba a armarse contra él, pero la marioneta comenzó a sonreír. Empezó como una sonrisa delgada y reservada, la cual continuó curvándose hasta volverse burlona. La pelirrosa no dijo nada; lo único que sabía era que esa sonrisa no era de Taikoubou.

La premura por terminar con el examen empezaba a ser latente. No por nada las marionetas de la prueba HiME tenían la fama de reflejar los pensamientos de sus candidatas de manera retorcida, y Sayi no quería lidiar con lo que sea que su propia mente le tuviera en reserva.

La HiME intentó invocar su arma, pero las esferas de metal no regresaron.

En cambio, una objeto elongado apareció frente a ella. La luz que lo envolvía no le permitía distinguir más que su forma, y mientras estiraba su mano para tomar lo que al parecer sería su nueva arma, la pelirrosa volvió a observar la expresión de la marioneta. Y apenas sus manos tocaron la madera todo cobró sentido.

Tenía razón. Esa no era la sonrisa de Taikoubou.
Era la sonrisa de Soujirou.

La luz desapareció y su nueva arma se volvió tangible.
Era nada menos que una katana. Sayi no pudo contener la sorpresa: Era idéntica al arma que su exRebel había blandido contra ella.

“Esto tiene que ser una broma”

Sostenía el arma en un puño, pero no quería hacer más que tirarla lejos de ella. No pensaba siquiera desenvainarla— el brillo del metal, perfectamente afilado, estaba registrado en ella como peligro. Y por más que la pelirrosa había hecho las paces con Soujirou, ello no era sinónimo que se había olvidado del arma que más había temido en su vida.

No había razonamiento que hubiera podido prepararla para ese cambio. La HiME intentaba envolver su mente alrededor del porqué, pero la marioneta no le dio tiempo a familiarizarse con su nueva arma.

Súbitamente, Taikoubou parecía haber sido poseído por algún tipo de virtuoso maestro Shaolin. El peligris se abalanzó sobre ella, y a duras penas la HiME pudo interponer la katana entre ambos. Aquello no disminuyó el poder de la embestida, y la certera patada la obligó a alejarse.

Sayi empezó a toser copiosamente. El dolor punzándole en el pecho era uno que no había sentido desde la última batalla HiME, ya tres años atrás. No había extrañado ese suplicio en lo más mínimo, pero no era por eso que había vuelto a obtener sus poderes.

“¿¡Hige!?” Su child seguía sin aparecer y Sayi sentía que necesitaba esa certeza. La marioneta continuaba atacando, pero la pelirrosa se limitó a retroceder.

Se percató que seguía sosteniendo esa maldita katana y optó por lanzarla con desprecio. El arma desapareció apenas golpeó el suelo.

Una esfera de agua cubrió la cabeza de Taikoubou como un casco. La marioneta se detuvo un momento y con sus manos intentó deshacerse del agua. Al percatarse que no había manera de desaparecer el denso líquido sin una magia que no poseía, la persecución contra ella se intensificó.

Era doloroso ver a su novio luchar mientras lo ahogaba lentamente, pero Sayi no veía otra manera más misericordiosa de derrotarlo que no incluyera destruirlo a golpes, o con cortes de agua, o despedazarlo con su telequinesia. Calculó que su adversario no debería demorar más de tres minutos en perder el conocimiento.

La falta de oxígeno hacía que la marioneta aumentara en sus agresiones y en su fuerza, y la HiME se concentró en bloquear sus ataques con brazos y piernas. El asalto de Taikoubou era vehemente en su desesperación, y pese a que le tocó soportar uno que otro golpe que no alcanzaba a esquivar, la pelirrosa se percató que sus entrenamientos previos no habían desaparecido por completo. Aún conservaba la agilidad de sus prácticas con Yoruichi, y al menos ello le daba un poco de esperanza sobre su físico en combate.

Finalmente, la marioneta empezó a perder velocidad y energía. Privado de aire, las rodillas de Taikoubou golpearon el suelo. Y, aunque intentó volver a ponerse de pie repetidas veces, eventualmente terminó de caer boca abajo.

Sayi no se atrevió a verlo directamente. No quería recordar su rostro contorsionado en desesperación, por lo que se limitó a darle la espalda. La pelirrosa lo escuchó temblar, sacudiendo sus extremidades en un último intento semi-inconsciente por respirar. Y entonces reinó el silencio absoluto.

No sabía cuánto tiempo tenía que esperar para que alguien terminara de ahogarse, pero calculó que no debía ser más de veinte minutos. A lo mejor y a Miranda le bastaría saber que podía mantener ese casco por muchas horas más… pero la neblina no desaparecía por lo que supuso que tenía que demostrar el poder matar a su adversario.

Sayi cayó en cuenta que quizás, el motivo por el que la marioneta debía morir podía estar ligado a su deber. Siempre le había parecido exagerado que la marioneta tomara la forma de algún familiar o amigo en lugar de un adversario genérico, pero era probable que esta fuera una manera de mostrar su potencial como HiME.
Debía pelear a matar, pues no podía confiar en las intenciones de su Rebel. Y la pelirrosa supuso que no había mejor manera de probar lealtad a Hanasaki que aceptar luchar contra la imagen de alguien querido.

Se había olvidado de lo agotador que era la prueba HiME. Sayi recordó cuando aceptó pelear apenas inició el instituto, y también cuando conoció a quienes ahora eran sus amigos más cercanos. Le entraron unas ganas bárbaras de abrazar a Taikoubou, y se le escaparon las lágrimas al recordar a la marioneta atrás suyo.

Ichigo tenía razón. Debió haberlo llamado antes de dar el examen.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Apple on June 24, 2015, 10:45:13 PM
Primera aporte ever en el HiMe fic YOY ojalá no les den ganas de vomitar pls no me echen del BT




#1: Better a horrible end than a horror without end.


(http://i61.tinypic.com/2rdjkmb.png)
"Al caer el invierno los espíritus de las montañas se revisten de su pelaje mas blanco. El blanco más puro en todo el sentido de la palabra. En aquel color no se mezclaba ningún otro. Su blanco nacía como el color de la nieve en este mundo. Y entre todos los cielos y todas las tierras, los espíritus que tomaban formas animales se teñían del blanco mas puro"

Al terminar de re-leer este párrafo Sheryl cerró el libro. Siempre le habían gustado los libros sobre criaturas y seres no-humanos y encontró en la “Crisálida de Fuego” un compañero excelente para su viaje de Kyoto y Tokyo. No obstante, no había leído más que la primera página. Los paisajes al lado de la vía férrea del Shinkansen la distraían y la hacían pensar en su amigo de la infancia Okita Shouji. Los últimos tres meses Souji había estado en su cabeza de forma constante aunque los últimos recuerdos que tenia de el eran extremadamente dolorosos.

A sus catorce años había elegido convertirse en modelo, un año antes de su graduación de secundaria. Su carrera había sido muy exitosa llena de portadas en Vogue, Harper’s, Nylon, Elle, Dazed & Confused;  con exitosos editoriales y campañas cada temporada para las marcas mas populares. Donatella, Lagerfeld y Jacobs la habían considerado su musa. Los últimos cuatro años había sido una modelo constante durante las semanas de la moda más importantes primero en Nueva York, luego Londres, Milán y finalizando en Paris.

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Pero tan pronto como comenzó, su brillante carrera se había apagado por un fan ligeramente obsesionado. Nunca presto atención a los correos, cartas, regalos y llamadas [inoportunas] del tipo. Total, pasaba poco tiempo en Japón. Pero cuando el invierno pasado había decidido usar unos días de sus vacaciones para ir a Tokyo para comprar regalos para su familia y amigos nunca imagino la pesadilla que viviría por 2 días. Se hospedaba en el Park Hyatt y como siempre había pedido a los empleados confidencialidad y discreción. Pero como siempre hay alguien que con dinero habla, alguien le informo a su acosador su número de habitación y el piso donde estaba con lujo de detalle. El tipo se hizo pasar por alguien de servicio a la habitación y la mantuvo secuestrada por dos días. Nadie se dio cuenta, ella era bastante discreta y gustaba de tener privacidad, además para su familia y amigos tampoco era extraño que ella desapareciera un par de días.  Al tercer día el tipo, que era un psicópata profesional y se encargo de mantenerla vigilada al punto de que cuando alguno tuviera que ir al sanitario el otro estaba presente, por fin cometió un descuido. Después de un almuerzo “romántico” el entro solo al baño para lavarse las manos y Sheryl aprovechó la negligencia de su captor para tomar su móvil que había caído debajo de la cama durante el forcejeo que tuvieron y rogando que aún tuviera batería lo desbloqueo y envió un mensaje por LINE a la ultima persona con quien *intentó* tener una conversación: Okita Souji. El había dejado su ultimo mensaje en *visto* y mentalmente se regaño por lo que estaba por hacer y tecleando como podía con sus manos atadas y adormecidas por el dolor logro formar un mensaje: “Ayuda. Estoy secuestrada”. Justo al momento de enviarlo su captor salió del baño y en su estupidez no vio a la chica empujar el teléfono bajo la cama y soltar unas lágrimas. “Si Sheryl eres una genio” se regaño “le acabas de pedir ayuda al amigo que traicionaste y ahora te odia. Le valdrá un lo que pase contigo”.

Mucha fue la sorpresa cuando a los 45 minutos de haber enviado el mensaje su escucharon golpes en la puerta preguntando por la señorita Nome. Sheryl se levanto de la silla donde estaba y moviendo su cuerpo como podía rompió un florero que hizo un gran escandalo al caer, su captor la golpeó para callarla y empezó a gritarles a los intrusos que se largaran o la mataría. Era la policía claro, y el asunto escalo rápidamente de un par de agentes chequeando a una modelo en su habitación a un equipo de fuerzas especiales de la policía con francotiradores apuntando a la ventana de la habitación. Un negociador llegó e intento persuadir al tipo de dejar ir a Sheryl y salir pero fue inútil. Mientras el obsesionado fan hablaba con el negociador, Sheryl se percato de que habían francotiradores en la terraza del edificio de al lado y agradeciendo mentalmente que su captor fuera un imbécil de primera se lanzó al suelo sin intentar levantar siquiera la cabeza. A los pocos minutos se escuchó el ruido de un cristal rompiéndose y su captor cayó al suelo gritando de dolor sujetándose la pierna. Sheryl levanto la mirada del suelo, vio como un oficial forzaba la puerta  y le quitaba la cinta que tenia en la boca junto con las ataduras de sus manos y tobillos.

Afuera cuando fue transportada a la ambulancia vio a sus padres, hermanos e incluso al hermano de Souji, pero no había ni rastro de este. Aún así el la había salvado y eso era lo más importante por ahora. Había momentos donde se había planteado la posibilidad de que su pesadilla nunca fuera a acabar.

La recuperación fue lenta y dolorosa, y aún después de 5 meses de lo ocurrido Sheryl sentía  tanto miedo e inseguridad que renuncio al modelaje. Su último intento fue hacía dos meses, cuando Vanity Fair le pidió una entrevista y ella gustosa acepto diciéndoles que tenia una exclusiva. La portada del siguiente mes tenia una foto de ella en primer plano y un titular que decía: “Sheryl: Sayonara, photos by Patrick Demarchelier”. Era su última sesión de fotos, entrevista y el anuncio de su retiro del mundo de la moda.
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(http://i61.tinypic.com/2rdjkmb.png)  (http://i57.tinypic.com/b89qtt.png)

Sheryl estaba tan perdida en sus pensamientos que no se percato de que el Shinkansen por fin había llegado a Tokyo. Se puso unos lentes oscuros enormes y un sombrero. Había acordado con sus padres que viajaría sola en tren pero que viviría un tiempo con su hermana y su esposo, además que este la encontraría en la parada.
Toshizo Hijikata era un hombre tan alto que era fácil divisarlo entre el caos de pasajeros. Iba vestido elegantemente con un traje formal y una camisa color purpura sin corbata. Este la alcanzo a ver también y la ayudo con sus maletas después de saludarse con un cálido abrazo. Sheryl estaba feliz de poder llamar a Hijikata su cuñado, después de haber sido vecinos de toda la vida y este haber sido su senpai. También el estuvo ahí cuando la sacaron del hotel. Se había casado con su hermana Rangiku el pasado febrero, el 14 de febrero para hacer la cosa más cursi, y se mudaron a Tokyo un poco después. Compraron una mansión en Azabu y vivían una vida de ensueño muy glamurosa.
Entraron al Audi de Hijikata y después de las típicas formalidades comenzaron a charlar sobre su última sesión de fotos.

“Las fotos son muy hermosas, Ran me las enseño cuando se las enviaste” la elogió Hijikata.

“Gracias” contesto sonrojándose Sheryl “Me esforcé mucho…” el semblante de Sheryl se tornaba triste al hablar de cualquier cosa relacionada con el modelaje.

“Lo sabemos. Por eso Ran preparo un almuerzo especial con tu comida favorita” anuncio Hijikata tratando de cambiar el tema.

“¡¿HAMBURGESAS?!”

“¿Cómo una modelo puede comer tantas hamburguesas?”

“Ajá... Por cierto…” el tomo de la guantera un sobre con el logo de la universidad Hanasaki y se lo entrego a Sheryl “encontré esto en nuestro buzón al salir, pensé que te interesaría verlo en cuanto para entretenerte en el camino”

“Que raro… no le avisé a nadie que vendría a vivir a Tokyo” la rubia saco varios folletos con información sobre las cuotas de la universidad, becas, las facultades y escuelas, programas de estudio y todo lo que se necesita saber sobre una universidad. Adicionalmente había una carta dirigida a ella personalmente;

“Señorita Sena:

Esperando que este bien de salud y que su viaje haya sido placentero, me complace invitarla personalmente a formar parte de esta prestigiosa institución ya que su perfil encaja perfectamente en lo que buscamos en Hanasaki como estudiante. Le enviamos toda la información que requiere todo nuevo estudiante esperando que tanto como nuestras carreras como nuestros planes de estudio le parezcan interesantes. También nos complace ofrecerle un plan de becas en caso de que lo necesitara. De igual manera estaré complacida de hacerle una entrevista personal en caso de que decidiera ingresar a nuestra institución. Por favor si le interesa contácteme al siguiente número: 03-###-###.

Atentamente,

[Firma]
Miranda Lot- Directora Universidad Hanasaki”


“Q-que diablos…” exclamo Sheryl mientras re-leía la carta con incredulidad ¿era acaso una broma? Nunca había tenido buenas notas (se graduó de secundaria y preparatoria unos meses después de lo normal y eso que tenia tutor privado), no había avisado a nadie que llegaría a Tokyo y era una modelo caída en desgracia… había gato encerrado en todo esto.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Haruhin on June 28, 2015, 02:29:56 AM
Me sentí rara escribiendo esto, pero al fin sale algo ;__;!!1
En lo personal no me dejó muy conforme y para empezar no sé cortar aportes en buenas partes (?)... pero espero a que el siguiente sea mejor.


#1 - People are People.



(http://i.imgur.com/6mX2VPc.png)


Estuvo intranquila durante todo el trayecto a la librería, en especial porque una frase específica del mensaje quedó dando vueltas en su cabeza constantemente:

“…¿Estará dispuesta a desempeñar el rol de HiME una vez más?
De ser afirmativa su respuesta (o tener dudas), acérquese a la brevedad a mi despacho.  Solicito ignorar este mensaje en el caso contrario.“


No podía creer que después de tanto tiempo tuviese que leer un mensaje por parte de Miranda que tuviese involucrada la palabra HiME entre su contenido. Es cierto que ya habían sido casi tres años desde que los conflictos entre estudiantes de Hanasaki y Rizembool habían cesado, pero la idea de que  los eventos volviesen a repetirse no hacia otra cosa más que incrementar su preocupación al respecto.

Y… honestamente, su vida después de un par de altibajos en este último tiempo, ya estaba comenzando a adoptar la normalidad que le hacía falta. Algo.  Un poco.

“Comprar 4 miserables lápices y que una porción generosa de mi presupuesto de la quincena se vaya en eso es un robo.” Se quejó, al revisar el detalle de la boleta de la librería camino a la estación de metro. Por el resto del viaje haría todo lo posible en no mirar su teléfono ni en pensar en el mensaje (sin contestar, por cierto) de Kamina o en el de Miranda. Al notar que el andén comenzaba a llenarse de ejecutivos y algunas estudiantes Haruhi no tuvo ni que mirar el reloj para entender que se estaba regresando a casa en plena hora peak… con materiales que NO podía arrugar.

 
(http://i.imgur.com/6mX2VPc.png)(http://i.imgur.com/uVFI0AV.png)


Diversión sin límites.

Hacer maniobras evasivas de público dentro del vagón era cosa seria y quizás arrinconarse en el fondo del metro para evitar que aplastasen sus cosas parecía ser lo más inteligente. Después de todo, cuando eres estudiante aunque te falten brazos para cargar cosas no te cederán el asiento.

“Vacíate, vacíate.” Imploró porque en las próximas estaciones el flujo de gente comenzara a disminuir. Nada más faltaban dos para llegar a casa y seguía arrinconada entre un grupo de oficinistas y un guitarrista que desafinaba a todo pulmón alguna canción compuesta por él mismo.

Con su suerte, el tumulto de gente no disminuyó hasta su estación de destino y entre empujones acompañadas de disculpas pudo sacar del vagón los rollos de papel sanos y salvos.

“¿Haru?... ¿No vas un poco cargada?”
“¿Mm?” Al voltearse ante la voz familiar cerca suyo, se encontró a nadie más que a Simon. Uno de los hermanos menores del grupo Vi Britannia que a diferencia de una numerosa parte de su familia sí había decidido permanecer en Japón.  “Oh no, esto no es nada. Aunque…” Sonrió y el rollo de cartón forrado voló a los brazos del chico. “Si me quieres ayudar a cargar esto sería estupendo, se me estaban acalambrando los dedos.”
“Ajajsdg.  ¡¿Qué habría pasado si no lo alcanzo a atajar?!”
“Te culpo y te mando a comprarme otros.” Haruhi comenzó a caminar hacia la salida de la estación seguida de Simon.

La antigua mansión Vi Britannia tenía una ubicación bastante céntrica, contando con un par de locales comerciales en calles aledañas y un transporte accesible tanto por buses o vía subterránea. Aplanar las cuadras que separaban la actual casa de la ex HiME con la estación se habría hecho más corto de no ser porque nuevamente la dichosa frase del mensaje de Miranda había vuelto a su cabeza.

“Tienes mala cara.” Simon pestañeó un poco y ladeó la cabeza para mirar a Haruhi.
“Se la atribuyo al cansancio.”
“Oh, ¿pasaste de largo otra vez?”
“Ajá.” Suspiró. “Pero fue mi culpa por no adelantar el trabajo a tiempo.” La rubia centró su atención en el otro. “¿Qué tal la Universidad? ¿Ya te vas acostumbrando?”
“No lo sé, a veces tengo mis dudas de si escogí la carrera apropiada.”
“Ah pero Simon eso es sumamente normal, ya vas a ver que después te acostumbras al sistema si es que lo que estás haciendo es lo que realmente te gusta.“
Simon sonrió por lo bajo, resignado.
“Um, tienes razón. Gracias Haruhi.”
“Hey, que no hice nada.” Sonrió mientras caminaba.
El menor siempre había sido amable con ella, le escuchaba y con los años se habían vuelto buenos amigos. Por otra parte, Simon nunca había sido ajeno a la realidad de la situación de Hanasaki y Rizembool, más que mal… fue amigo de un Rebel y su adorado hermano mayor era un Key, así que estuvo involucrado en el asunto de manera cercana.

Quizás… y sólo quizás podría confiarle esa pequeñita inquietud que la había amenazado desde la tarde.

“Oye Simon.”
“Dime.”
“La verdad es que hoy recibí un mensaje de la Directora y no era muy alentador que digamos.”
“¿Sucedió algo malo?”
“Todavía no…”


(http://i.imgur.com/6mX2VPc.png)(http://i.imgur.com/uVFI0AV.png)(http://i.imgur.com/KVpWauj.png)


Habiendo ya cruzado el jardín de la mansión y disponiéndose a abrir la puerta, Haruhi no alcanzó siquiera a girar el pomo cuando esta se abrió casi automáticamente. La silueta de su hermana menor con los ojos relampagueantes le hizo recordar una sola cosa.

“…”
“…..”
“………..”
“¿No me—“
“PERDÓN SE ME OLVIDO.” Haruhi le pasó los rollos de papel a su hermana y se giró sobre sus talones de regreso a la calle. Simon algo más atolondrado imitó su gesto y la siguió.

Illyasviel al ver la escena arqueó una ceja e hizo una mueca. Siempre molestaba a su hermana con que era lerda o distraída (cuando en realidad era lo contrario) pero hoy realmente la atmósfera que rodeaba a la ex HiME era diferente y llamaba notoriamente su atención.

“¡¿Y tú por qué nos sigues?!”  Exclamó Haruhi al ver que su hermana apretaba paso hacia ella no sin antes haber dejado los pliegos de papel en la entrada de la casa. Yoite se haría cargo de dejarlos en su sitio.
“Me huele a que quieren cuchichearse algo y no me quería perder la primicia.”
“GET OUT.”
“OBLÍGAME.”
“Uh… si quieren pueden ir a comprar juntas para que conversen entre ustedes. Recordé que con Lelouch quedamos en que—”
“¡NO SIMON!” Haruhi le jaló del brazo. “Hay algo importante que debo decirte.”
“¡Lo ves! ¡Ahí está!” Illya le señaló acusadoramente.

La ex HiME frunció el ceño a mitad del camino hacia el almacén. Simon en tanto, deseaba tener la capacidad de hacerse invisible o algo… e Illya sólo se dibujó una sonrisa maliciosa en el rostro.
“Agh está bien, tú ganas… pero primero, compremos tu encargo.” De a poco Haruhi comenzó a soltar el brazo de Simon.
“Hecho.”
“Uh.”

La ex HiME dio un par de pasos más rápidos y se metió al almacén a comprar 3 botellas de jugo, tendiéndole dos de ellas a sus acompañantes. Mientras caminaban de regreso a la mansión, la mayor organizó de la mejor manera posible sus ideas antes de hablar.

“Antes de que me interrumpieses Illya, estaba hablando con Simon de que hoy recibí un mensaje—“
“¿De Kamina?”
“SiiiiNo. Gracias por meter el dedo en la herida, hermana.”
“Dijiste que era de la señorita Miranda, ¿Ocurrió algo malo en la universidad?” Interrumpió Simon.
“Se puede considerar que así es.” Destapó su botella de jugo para darle un sorbo. “Miranda quiere que vuelva a ser una HiME.”

Sus acompañantes palidecieron casi al mismo tiempo.

“¿Qué? ¿Pero no que habían solucionado las diferencias con Rizembool en el pasado?” Dijo el chico.
“Yo también pensaba lo mismo Simon, pero ya ves que las cosas aparentemente son diferentes.” Suspiró Haruhi.
“Nunca entendí del todo eso de las HiMES pero… si es algo que va a exponerte tienes que pensarlo bien.” Murmuró Illya.
“Estoy al tanto de ello.”
“¿Y cuándo debes darle la respuesta a la señorita Miranda?”
“Cuanto más pronto sea, mejor.”

La rubia menor dio un par de pasos más a prisa por delante de su hermana y la miró con el ceño fruncido.

“Descuida Illya, todavía no estoy segura de mi respuesta."
“¿O sea que vas a ignorar el mensaje de la Directora?”

Haruhi negó.

“Al contrario. Le haré una visita para aclarar mis dudas.”
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Mimi Tachikawa on June 29, 2015, 12:52:39 AM
Capitulo 3 : "Despejando la mente"

(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/jTYrTu3gwK4QU.png_zpsuxp8ukpk.jpeg)(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/iRzpVakvgbMph_zpst9uidi9f.png)

La pelirosa seguia corriendo sin parar, aquel encuentro con el joven peliplateado la habia dejado mas agitada de lo que ya estaba, en verdad parecia que ese dia iba de mal en peor, recien lo habia visto y ya estaba siendo acosada, este regreso a Hanasaki ya estaba comenzando a darle mala suerte, poco a poco sintio que sus piernas empezaban a fallarle y habia corrido a una direccion opuesta a su casa, ahora estaba frente a la puerta de un departamento y empezo a tocar el timbre

La puerta se abrio y un joven pelicenizo de cabellos cortos despeinados y ojos color marrones , le observo algo preocupado

Mayura-chan?...-

Suga-san!! no sabia a donde ir...tengo que contarte muchas cosas que me han sucedido-le abrazo fuertemente-

Bueno bueno primero calmate...-dandole unos pequeños palmazos en la espalda- te preparare algo de té y me cuentas todo lo que te ha sucedido, pero pausadamente....que la vez pasada apenas podia entenderte-

Sugawara Koushi, era un año mayor que Mayura, ambos se convirtieron en amigos en la epoca en que Mayura estaba en el hospital, en su estado depresivo,antes de conocer a Otoya, se podria decir que la pelirosa lo considera mas que como un amigo, como un hermano, asi que cada cosa importante que le sucede siempre acude a él para pedirle consejos

Despues de calmarse y tomar el té que le habia preparado su amigo, Mayura empezo a contarle todo lo que le habia sucedido, Suga era una de las pocas personas que sabia todo acerca de su pasado

Y es asi que sucedieron las cosas...-dejando la taza de té a un lado- y ahora no se que hacer...ademas ese chico...- se cruzo de brazos y suspiro pesadamente-

Te dije que no tomaras decisiones apresuradas y lo hiciste,ya no puedes dar marcha atras a tus decisiones, ya practicamente eres mayor de edad y debes asumir toda la responsabilidad...-

Lo se...no tienes que ser tan directo...-dijo con una gota en la cabeza- claro que asumire mi responsabilidad como Hime, pero lo de Otoya?no se como decirle la verdad ,ademas que pedirle que sea mi "sacrificio" para mantener con vida a Flaffy...- suspiro pesadamente-

Uhm...bueno eso si sera complicado...- se cruzo de brazos- aunque conociendo a Otoya-kun lo mas probable es que no te diga nada y se ofrezca de voluntario y no habra poder que lo detenga...-imaginandose a Otoya abrazando protectoramente a Mayura mientras que arriba decia "Key"

Por eso tengo miedo Suga-san ...-suspiro pesadamente-pero de todas maneras no tengo otra opcion que hacerlo...-agarrando un par de galletas para empezar a comer-eso me hace recordar que debo de tomar la prueba para poder recuperar mis poderes y aun no se si estoy preparada para hacerlo la primera vez fue algo muy intenso y no se que sera ahora despues de 3 años ...-

Y tambien debes de considerar que no has estado bien emocional y fisicamente...crees que podras salir victoriosa de esa prueba?

Aun no lo se...- agacho la mirada- a decir verdad tengo miedo...-

El joven peliplateado se levanto de su asiento y acaricio suavemente los cabellos de la pelirosa

Mayura-chan...has pasado por peores cosas, y has sido fuerte, no deberias de tener miedo, asi que aleja de tus pensamientos ese negativismo...-

uhm...- dijo asintiendo para luego alzar el rostro y sonreir suavemente- en verdad el hablar contigo es como sentir que hablo con mi madre...-

Y deberia sentirme halagado por eso?...- dijo sonriendo con una gota en la cabeza- bueno terminemos con el té y vayamos a dar una vuelta para que vayas a Hanasaki a tomar tu prueba te parece?...-

Yo queria posponerlo...- observando el rostro de su amigo- mejor no...mejor noo vamos vamos...- dijo recuperando su animo mientras que el otro joven se reia suavemente-

Es asi que la joven pelirosa pudo relajar su mente en la caminata rumbo a Hanasaki junto a Suga, ambos empezaron a bromear, ademas de que la pelirosa le empezo a contar acerca del misterioso joven con quien se topo en su salida de la universidad

Eso si que es raro, que un chico se te acerque y que casi te bese? no sera que es un acosador? quizas te ha estado persiguiendo y no te has dado cuenta...-

No lo creo...no parecia una persona de esas...ademas era guapisimo en verdad...- dijo con sus mejillas sonrojadas-

Solo te fijas en eso?...- suspirando pesadamente-

No me fijo en eso, solo lo comentaba...ademas Otoya es mas guapo que él...- se cruzo de brazos-

Eres toda una chica enamorada...-

Te parece?...-rio suavemente-

Es lo que veo, la manera en como ambos se refieren del otro, simplemente es tan dulce y cursi...-rio divertido-

Que malo Suga-san!!...-fingio estar molesta- por eso me invitaras a comer helados cuando termine mi prueba-

Deacuerdo deacuerdo lo hare...-

No paso mucho tiempo hasta que llegaron a Hanasaki,Mayura y Sugawara se quedaron atonitos al ver a Otoya que caminaba rumbo a ellos con una amplia sonrisa en sus labios

Otoya?...que haces en Hanasaki? no estabas en medio de la grabacion de tu pv para tu nuevo single? necesito explicaciones pero ya?...-estaba contenta de verlo, pero no en este lugar definitivamente no-

Pues eso es algo simple Mayura, vine a matricularme en la universidad, asi que seremos compañeros...-

Eh???!-tanto Mayura como Suga hablaron al mismo tiempo- no tomes decisiones tan apresuradas!!!!-

Pero porque el problema? es que acaso no puedo estar estudianto en el mismo lugar donde estudia mi novia? ademas no tendre mucha carga en estos meses despues del lanzamiento del nuevo single, que mejor que pasar mis dias de estudiante junto a Mayura y Suga-san....-hablo visiblemente emocionado, iba a darles la sorpresa, pero que hacen ustedes aqui ahora?...-

Eh? que hacemos? jjejejeje no hacemos nada no hacemos nada...-Mayura miro de un lado a otro para no encontrar a nadie conocido, tomo del brazo a Otoya para jalarlo hacia fuera- bueno ya que es un encuentro sorpresivo vayamos todos a comer helado te parece?

Bueno..deacuerdo...aunque no podre tener mucho tiempo...-

No importa no importa vayamos fuera y cuentame como te ha ido en el dia...-

Suga miro como los novios se iban adelantando-Tal parece que tendremos que esperar un dia mas para ir a la prueba...-suspiro pesadamente para acercarse a los novios y unirse a la conversacion

Mientras conversaban alegremente Mayura se aferro fuertemente al pelirojo, por su bien y por el bien de su relacion iba a pasar la prueba Hime para proteger lo que queria y no perderlo por sus inseguridades como lo hizo en el pasado...

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continuara

En el prox.capitulo la esperada prueba hime de Mayura <3

Matta ne!!

Mimi-chan
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Morphine on June 30, 2015, 12:24:31 AM
Grita en silencio.Luego corrijo los errores 8DDDDDD.

1. Good luck ☆
(http://i.imgur.com/tjGguT6.png)

Ok. A ver si había entendido, ¿iba a estudiar la carrera que había soñado toda su vida en esa universidad tan prestigiosa? ¿Todo bien? ¿Sin problemas, líos, casi salido de un sueño de hadas? ¿Ella? ¿Realmente se dirigían a ella?

Hasta yo sé que es falso. —Juzgó Nozomi y desechó por unos cinco minutos la dichosa carta. Extraño era que se comportara tan escéptica. Ella quién se la pasaba hablando de señales que uno debía estar constantemente en alerta, para descubrirlos. Quizás fuera su usual irritación, su cuenta en Netflix había expirado y necesitaba una serie con la cual obsesionarse. Sin mucho dinero, apenas podía darse ese gusto.

Iba a encender el auto, cuando volvió la vista hacia el pedazo de papel. No quería apresurarse a conclusiones, pero no había forma. Ella no era especialmente nada. Lo único bueno en su historia era su crianza en una familia tan extravagante como la suya, un grupo de gitanos que recorrían el mundo entero. A veces juntos, a veces solos. Ella estaba en ese momento en un viaje de redescubrimiento, por ejemplo. Había terminado la escuela hace varios meses, por lo cual había decidido moverse por donde sus pies (o su auto) le llevasen (o donde la gasolina alcanzara, porque el mundo estaba yéndose al diablo con todas las caídas de las bolsas de valores). Casi libre como el viento. De todas formas, aquella carta no tenía ningún sentido, ¿pero cuándo tenía algo en su vida lógica? Nozomi solía ser supersticiosa, había mil caminos para nuevas aventuras.

Casi a regañientes, se dignó por fin a leer la carta completa, en la que también había una serie de indicaciones para llegar a aquella institución. Silbó al ver algunas de fotografías que le habían enviado. Esa oportunidad no se tenía todos los días y aquello era como el golpe perfecto. A medida que iba releyendo y juzgando la veracidad del autor, cada vez iba aceptando la idea. Tal vez no se tratara de un grupo de secuestradores de chicas cuasi adultas. A lo mejor.

¿Y si lo hablaba con alguien? Tal vez sonara menos a una locura, le costaba ser una chica analítica y reflexiva, cuando el 90% de las veces se la pasaba tomando decisiones que le dictaba el corazón. O las pocas ganas de decidir, Eli sabía que su mejor amiga tomaba lo primero que viniera para evitarse la fatiga de verse entre dos opciones. Casi como un llamado telepático, su móvil vibró. Era la rubia en el whatsapp. Quizás era de día allá en Estados Unidos.

—(´~`) Ehhh, tu primo me acaba de decir que no estás en casa, ¿qué pasó?

Nozomi sonrió ante el mensaje. Sentía haber decepcionado a la otra, porque cabía la posibilidad de que hubiera deseado viajar a casa de sus padres en uno de esos meses cercanos. Sí, para ser unos gitanos que solían moverse a menudo, su familia tenía una que otra propiedad pequeña alrededor del globo. Y Eli, pese a las constantes mudanzas y la distancia que siempre las tenía tan alejadas, seguía siendo su mejor amiga. ¿Cuanto tiempo? ¿7, 8, 10 años? Para la suerte de ambas, sus padres les habían dejado viajar de un lado del globo al otro para encontrarse y hace unos años habían logrado irse de mochileras con unos primos.

—°˖✧◝(⁰▿⁰)◜✧˖° Pues nope y tampoco estoy en EE.UU ahora, tampoco quiero distraerte, sabes que te secuestraría de esa enorme facultad en la que estás para irnos de viaje…

—(´~`) Es cierto, aunque dudo que acepte, Harvard está siendo especialmente pesada con las becas este año.

—JJJJJJJJJJJJJJJ, ( ͡° ͜ʖ ͡°)( ͡° ͜ʖ ͡°)( ͡° ͜ʖ ͡°) es que estás trabajando duro para mantenerme luego~

—ᶘ ᵒᴥᵒᶅ No. Ya deja de vaguear tanto y ponte a trabajar en algo.

— ( ˘ ³˘)♡ Peeeeero yo ya tengo un trabajo~~~

—(´~`) ………………… Timando gente, ¿eh?

Se rascó la nuca. No es que se considerara una criminal, pero así era como vivía. De los días de sequía y uno que otro abundante. Una vez hasta había ganado medio millón en una semana, true story como decía su tío Barney.

—"Eli"

—"Dime"

—"Si tuvieras la oportunidad de cambiar tu vida, digamos, dejar atrás todo lo que haces por una mejor oportunidad y que no tengas muchos detalles, ¿lo harías?"

—"Tal vez. No sé Nozomi, eso está en uno."

—"Eso no es para nada cool, parecen los consejos de mi abuela."

—"Solo lo dices, porque soy medio año mayor que tú."

—"Traducción, oldie."

—"Lo que quiero decir es que cada uno tiene su destino, si te equivocas y tú me lo has desmostrado muchas veces, sucede y ya."

Iba a escribir algo en respuesta, pero se contuvo. La rubia tenía razón. Sospechaba que le estaba molestando
ese viejo error del cual por fin se había liberado. —"Espero que no estemos hablando de alguna lotería, es irónico, pero casi nunca tienes suerte en ellas, bueno debo irme a la biblioteca y OYE, enviame mensajes más seguido, pronto vienen parciales y lo único que quiero hacer es dormir. Bye" Visto a las XX:XX.

Se dio un par de veces contra el volante del auto. Odiaba decidir, pero si no se apuraba, jamás llegaría a su destino.

De pronto le rugió el estómago y supo que era hora de encontrar un lugar donde vendieran hamburguesas o algo. No había desayunado y la verdad, quería gastarse lo poco que tenía en ese momento en un super banquete. O un starbucks, aunque al final solo le alcanzara para las galletas de avena que solo sabían a harina y azúcar.

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(http://i.imgur.com/tjGguT6.png) (http://i.imgur.com/Ky4EF9e.png)

A modo de ahorrar (aunque el concepto siguiera siendo desconocido para ella), decidió pasar del desayuno al almuero tardío. La carta al parecer había aprovechado que ella estaba al menos a unos kilómetros de distancia como para trasladarse a la famosa universidad. ¿Encajaría en tanta gente estirada? Al menos esa era la primera idea que le venía a la mente. Cuando por fin había divisado un par de tiendas decentes, salió de su auto, tarareando esa (https://www.youtube.com/watch?v=6cfCgLgiFDM) canción de Christina Aguilera. Estaba tan animada por esta que había empezado a cantar, mientras la tía veneno le preparaba su royal.

Y no, al final se había dado cuenta que necesitaría para el combustible y tan solo podía permitirse una comida que engañara a su estómago. A medida que iba dirigiendose a aquella institución, sentía que la prudencia iba dominando sus decisiones. Hasta hace muy poco hubiera preferido comprarse tres pizzas de carne y quedarse varada en mitad de la nada con esa camioneta vieja que manejaba.

¿Una flor para la bella cantante?

La voz del chico le interrumpió y se quedó callada abruptamente. Si quería una venta segura, aquel chico podía esperar todo lo que quisiese. Notengodinerosorrynomevasasacarnadayosoylamaestradelaestafa. —Soy alérgica a las flores. —Mintió. Volteó a ver al chico, fingiendo una sonrisa. Él no parecía desilusionado. —¡Entonces hoy es tu día de suerte! —Exclamó, ¿es que estaba hablando en croata, serbio, alemán o algo?

¿Eh? —La peliazul se quedó extrañada, al recibir una flor. —Pero dije que soy alérgica y no tengo... —El chico movió la cabeza, negando ese propósito. Le miró de arriba y abajo sin tapujos, ¿es que tampoco sabía cómo trabajar o creía que se lo tragaría? —Pero esta es una flor de plástico, genuina y es gratis, porque para una bella flor como t-… —Empezó el chico con su discurso, pero antes de que pudiera continuar, Nozomi ya estaba riéndose en su cara. La risa era contagiosa y el chico también había soltado una sonrisa, ante la reacción de la otra. Sin embargo, las carcajadas no se detenían. —Ay, ay, lo siento… es… —Se limpió la lágrima que se le escapaba, su estómago le dolía tanto que tuvo que sostenerse.

Las flores de plástico también tienen sentimientos… —Trató de defenderse el pobre chico, pero Nozomi seguía riéndose cruelmente. Se dio la media vuelta, sintiéndose humillado.

¡Hey espera! —Dijo la otra, sujetándole del hombre con fuerza. —Eh, eh… —¿Qué iba a decirle? Había sido un acto reflejo que ni siquiera había tenía idea de lo que diría.

¿Sí? —El muchacho parecía esperanzado. Nozomi enarcó una ceja.
¿Cómo, cómo te llamas? —Premio a su espontaneidad.

El chico se quedó en silencio unos diez segundos, como si le preocupara decirle su nombre. —No me digas que ahora no tienes identidad, porque si las flores son de contrabando… —Empezó la otra y el chico movió frenéticamente las manos.

No, no, m-me llamo Sishio. —Soltó como si le doliera decirlo.
¿Lo ves? No es taaaaan difícil. —Volvió a reírse de él, la señora veneno le llamó desde su puesto de comida, su almuerzo ya estaba listo. —Adiós, Shishio... vendedor de flores de plástico. —Se despidió de forma rara, como si huyera. No se le daba muy bien ser formal a la hora de decir adiós. Se regresó para tomar su pedido, saltar a su auto y seguir conduciendo.

¡Espera! ¡¿Cual es tu nombre?! —Gritó desde su lado, mientras Nozomi daba una mordida enorme y trataba de darse un buen bocado que le mantuviera en pie al menos una media hora más. No supo como responder al otro y tampoco quería que todo el mundo supiera quien era. Ya en el auto, sacó la cabeza y gritó: —¡61210TW! —y encendió el auto con rapidez, al notar que cada vez se hacía más tarde.

No quería que un policía se diera cuenta que las luces de su camioneta ni funcionaban. A la lejanía podía ver el enorme instituto asomarse.

_____________________________________________

Vigilando la escena, alguien con el pelo desordenado y abultado se asomó, saliendo de su escondite. Llevaba un uniforme desañilado y una expresión divertida. Había sido la perfecta oportunidad para corroborar sus sospechas. —Tus cartas nunca fallan Nozomi.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Cho on June 30, 2015, 02:46:52 PM
Hola a todas. Ahh, es realmente un gusto ver a tanta gente escribiendo por aqui *HiME love* Ahora que estoy más libre debo ponerme las pilas con esto...

Y quienes quieran que sus comentarios cuenten para probaciones no olviden mandármelos por pm antes del stop *advertising*

6

(http://i.imgur.com/3zhMONW.png) (http://i.imgur.com/UJgckRQ.png) (http://i.imgur.com/jI4x5RD.png) (http://i.imgur.com/WChUc9m.png) (http://i.imgur.com/pA31qEc.png)

Pasó la noche y llegó el siguiente día, el decisivo. Cho optó por llamar a la directora desde su casa para avisarle de su decisión final, y de este modo, su cita y subsecuente prueba HiME se encontraba programada. La peliceleste se incomodó un poco al decirle a Roxas sobre su rápida acción de contactar a Miranda, pero el rubio sólo dio un suspiro y le pidió que dejara de incomodarse tanto.

Y fue así que los hermanos, junto con Osaka, llegaron a la universidad. Tomo y Hotaru no tardaron en unírseles, y luego de intercambiar unas palabras de aliento, todos se detuvieron frente al edificio de la dirección.

Cho miró perdidamente hacia los pisos superiores, finalmente percatándose del buen clima del día y del profundo cielo azul encima de su cabeza. Por un instante, sintió como si el persistente marchar del tiempo hubiera dado un suspiro y concedido una pausa para todos los presentes. Aun estando convencida de que quería ser una HiME de nuevo, Cho sintió una fuerte tensión en sí misma y un muy ligero temor impregnado en el aire que respiraba. Nunca antes había sentido un momento de transición en su vida tan marcado como aquel, ya que la primera vez que se convirtió en HiME no supo lo que le esperaba.

Sus pensamientos fueron interrumpidos abruptamente cuando Roxas le agarró de un hombro. Cho se sobresaltó y miró a su hermano, quien le dirigió una mirada segura y, en cierto modo, comprensiva.

“¿Lista?” le preguntó.
“…” Cho sintió un temblor en su pecho y algo de incomodidad por ser Roxas quien le hacía la pregunta. Sin embargo, ella sabía que debía honorar el pedido de su hermano de no reservarse más, y ya no temer a expresarse o actuar ante él. Por ello, tomó una bocanada de aire, y asintió convencida. “Sí.”
“No olvides que todos estamos contigo, Cho,” le recordó Hotaru, llevándose una mano a su pecho. “Te deseo todo lo mejor y estaremos aquí una vez termines.”
“Sí, muchas gracias…”
“Sí, no me gustará que te acapares del rol de magical girl del grupo, pero pese a eso somos amigas. Además siempre tienes buenos snacks en tu casa,” Tomo se encogió de hombros. “Ahora ve a knockear a esa marioneta.”
“La directora iba a estar un poco ocupada, así que no te atenderá de inmediato, pero no tendrás que esperar mucho,” dijo Osaka. “Tienes que usar este tiempo para despejar tu cabeza, ¿de acuerdo?”
“Eso haré. Gracias a las dos,” Cho sonrió torpemente. Ya se sentía un poco avergonzada por estar recibiendo tanta atención.
“Pero antes que te vayas, no te olvides tu ponchera,” Osaka le extendió un maletín de metal que tenía una merienda adentro. “Un sándwich mixto y jugo de gelatina de fresa, tal y como te gusta. Sé que nos vamos a encontrar para el mediodía, pero si en algún momento te sientes baja de energías come esto. Es bueno para el alma.”
“Eh, m-muchas gracias Osaka,” Cho se impresionó por el detalle y lo recibió. Ahora se sentía como una niña llegando a inicial por primera vez. “Ni bien termine, les estaré dando una llamada.”
“Estaré al pendiente,” Roxas sonrió frustrado y agitó su palma en forma de despedida.

La futura HiME se despidió de su familia y amigas, y entró al edificio, camino hacia la oficina de Miranda. Los demás le vieron atravesar las puertas y perderse detrás de los vidrios que reflejaban el color del cielo. Era un nuevo comienzo, y todavía muy pronto para predecir lo que ocurriría, pero al menos la unión entre todos seguiría de pie.

(http://i.imgur.com/UJgckRQ.png) (http://i.imgur.com/YN55uEF.png)
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“Pues ya está hecho, ¿vamos a algún otro lado?” preguntó Tomo. Todos caminaron hacia un área más concurrida de la universidad donde había varios puestos de comida, dejando el emblemático edificio detrás.
“Mientras esperamos noticias de Cho, podemos ir a tomar un jugo,” sugirió Osaka.
“Me encantaría, pero tengo clase en veinte minutos,” dijo Hotaru, apenada. “Tengo que irme, aunque voy a estar libre un par de horas en la tarde.”
“Sí, no te preocupes,” dijo Roxas. “Más bien gracias por estar aquí.”

Hotaru pasó a despedirse de los demás, pero antes de tener la oportunidad de irse, una persona ajena se acercó al grupo y pasó a saludar a alguien específico.

“Ah, nos volvemos a encontrar,” dijo el desconocido a Roxas. Este le miró y se sorprendió de ver a aquel visitante del día anterior.
“Vaya, qué coincidencia,” el rubio sonrió un poco. “¿Qué haces por aquí?”
“Paseo. Lamentablemente no tengo mucho que hacer, y esta institución está tan pulcra y brillante como siempre…”
“Eh, Roxas…” Tomo alzó una ceja. “¿Quién es este albino?”
“Ah, perdón,” se disculpó el hermano. “Recién lo conocí ayer. Él es… eh… c-creo que no te pregunté tu nombre, lo siento…”
“Yo tampoco pregunté el tuyo, debería estar muy avergonzado…” el peliblanco se dio un facepalm, sonriendo con autodecepción. “Realmente mi nombre no es importante, pero me llaman Komaeda. Es un gusto verte nuevamente, ¿y cómo te llamas?”
“Roxas, lo mismo digo,” él asintió.
“Un gusto por aquí también,” Osaka sonrió al extraño. “Yo soy Osaka, la prima de Roxas, y ellas son mis amigas Tomo-chan y Hotaru-chan.”
“Un placer conocerlas a las tres,” el peliblanco sonrió. “¿Osaka? ¿Ese es en verdad tu nombre? Es muy peculiar.”
“Hehe, es como me llaman. Y suena raro pero ya me acostumbré. Pero siéntete libre de llamarme como quieras. ¿Y yo también puedo darte un nick? ¿Qué te parece Koma-chan?”
“K-Koma…chan…” el mayor sonrió torpemente. No se notaba convencido, pero tampoco parecía interesado en negarse. “Pues, si así lo deseas, no voy a decirte que no.”
“Aw, eres tan lindo~”
“¿Lindo?” preguntó Tomo, frunciendo el ceño. “El tipo te gana como por dos cabezas y es mayor que tú. Tienes gustos raros.”
“Hm…” Roxas se confundió. Si bien Osaka era de tratar de diminutivos con todas sus amigas, era una de las muy pocas veces que lo hacía con chicos. Realmente sólo podía pensar en Kytes como el otro caso. Pero en fin, parecía que esos dos acababan de congeniar muy bien y también tenía la impresión personal que ese peliblanco era una buena persona.

“…” pero por su lado, Hotaru miraba fijamente al extraño conversar con sus amigas amenamente. La pelinegra se notó preocupada. Había algo raro en él, fueran sus manierismos, sus expresiones, o hasta su uso de palabras y oraciones. Parecía ser la única presente que detectaba que ese joven no era normal… tal vez su fuerte entrenamiento clínico tenía algo que ver con ello… “Eh, disculpe…”
“¿Sucede algo?” preguntó Komaeda, al notar que la pelinegra interrumpió la conversación. Todos los demás también miraron a Hotaru, ya que no era normal en ella hacerse oír por encima de los demás.
“Ehh, yo…” y Hotaru inmediatamente se avergonzó. Habló casi por inercia y sin pensar, pero era porque se encontraba genuinamente intrigada por el recién llegado. Bajó su mirada. “Perdón, pero… ¿se encuentra bien?”
“¿Yo?” el peliblanco ladeó su cabeza.
“Hotaru-chan…” y Osaka se confundió. ¿De dónde venía eso?
“¿Eh? ¿Me perdí de algo?” Tomo alternó a mirar a todos los presentes.
“Yo estoy perfectamente bien, pequeña,” contestó Komaeda, con una sonrisa agradecida. “Es más, me encontraba muy meditativo y cabizbajo hasta que tuve la suerte de reencontrarme con Roxas. E incluso las llegué a conocer a ustedes tres, así que este está siendo un día muy afortunado para alguien como yo. Sinceramente…” él bajó su mirada, sonriendo con cierto asombro. “…notar que una joven se preocupa tanto por mí me da una culposa alegría. Me siento tan… desmerecedor…”
“…” Hotaru se afligió. Nuevamente, vio algo muy fuera de lugar en los gestos de esa persona, pero no sabía qué era. De todos modos, tampoco quería que esa persona desarrollara ese raro pensamiento pesimista en el cual andaba rondando. “N-no digas eso, sólo me pareció que no te sentías muy bien, pero me alegra que no es el caso. Ehh, lo siento mucho, pero tengo clases, así que debo irme…”
“Adelante, no quisiera retenerte ni un segundo más. Ha sido un gusto, espero que nos volvamos a ver,” Komaeda sonrió.
“Igualmente, con permiso…”

Hotaru dio una leve reverencia y se despidió de todos, para marcharse a paso rápido. Ella caminó hacia la facultad de medicina para no llegar tarde a una de sus prácticas. La imagen del extraño chico no se desaparecía de su cabeza, y además de la impresión que se había llevado, conforme se alejaba, tuvo un mal presentimiento. Algo en ese lugar estaba muy mal, pero nuevamente, no tenía ningún diagnóstico.

“Me pregunto qué le habrá picado a Hotaru,” Tomo se encogió de hombros y miró al peliblanco. “Pero no te lo tomes a mal. Creo que ella es la más amable y cuerda de todos nosotros aquí.”
“Pues, me alegra que lo reconozcas, Tomo…” Roxas negó.
“¡Oye, ¿qué quieres decir con eso?!”
“Haha, no peleen,” Komaeda levantó sus palmas, tratando de apaciguar a los dos. “Descuida, sí he notado que es una joven ejemplar. Amable, disciplinada, al pendiente de todos… en verdad que Hanasaki está tan lleno de gente única y llena de vida. Será por eso que me encuentro deambulando por la universidad con tanta frecuencia…”
“Y te aseguro que nosotros estamos más que gustosos de recibir a invitados,” dijo Osaka. “Íbamos a ir a tomar unas bebidas, ¿te gustaría acompañarnos?”
“Ah, sería un honor,” los ojos del peliblanco brillaron, elogiado por la oferta.

Los cuatro caminaron juntos para buscar un puesto que le convenciera a todos, mientras se encontraban al pendiente de Cho. El día prometía ser tranquilo para ellos.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Eureka on June 30, 2015, 03:20:10 PM
Vengo super super rápido a dejar aporte 8)

1.

(http://i.imgur.com/oOK1MkS.png)   (http://i.imgur.com/TvYxnBm.png)  (http://i.imgur.com/tqWB5pm.png)

“¿Quién es?”
“Eeeeees… Haru, dice que ya no hay más tinte color lavanda en el Sally Beauty u_u”
“…”
“: )”

Sabía que era una mentira estúpida, pero si al menos conseguía sacarle una carcajada al idiota en frente de ella, lo valía.

“…”
“:’)”
“¿En serio piensas que me voy a creer eso? Tu cara decía otra cosa.”
“Dude, mi look pastel goth está en juego. ¿Por qué no me preocuparía?” Lelouch entrecerró los ojos, sin despegar la vista de ella. “¡EN SERIO! A diferencia de esos cambios de look que tenía cada cierto tiempo cuando era HiME, ahora dependo de botes de Manic Panic y agua oxigenada. La calle está dura, Lelouch. A veces hasta compro los tintes marca Ion porque no hay plata. ¡ION!”  En vista de que su enamorado ni se inmutaba, Eureka suspiró. “…Miranda me mandó un mensaje pidiéndome que la contacte ni bien tenga tiempo y me preocupa un tantito.”
“¿Un tantito?”
“Sí, solo un tantito.”
“¿Por qué?”
“Puede que sea por los informes que debo entregar esta semana al Servicio Psicopedagógico de mi facu. Sí sabes, por el rollo del retiro de cursos, mi depresión, blablablá.”
“¿Pero no me dijiste que ya estaban listos?”
“Sí”
“¿Entonces?”
“…”
“¿Es otra cosa, no?”

No quería preocuparlo a él también: era algo que les había costado dejar atrás y volver a mencionarlo sería complicar de nuevo las cosas. La pelea entre Rizembool y Hanasaki le traía a la mente no solo los atentados, las batallas, lo difícil que era vivir con ese sentimiento de angustia… sino también los errores que había cometido y las miles de maneras en las que lastimó a su enamorado. Recordarle eso no iba a ser tan agradable.

Apareció en su mente la imagen de cierta persona, quien había fallecido por aquel tiempo, y tuvo que sacudir la cabeza para recordar que ya había pasado mucho tiempo y que era hora de olvidarse por fin de eso.

No había ninguna prueba que demostrara que Miranda quería hablarle sobre aquel tema, pero tampoco quería descartarlo tan fácilmente, por temor a llevarse una sorpresa no tan grata.
Era mejor aceptar que la posibilidad existía.

“Tengo miedo de que se relacione de nuevo con los rebels. Sé que ha pasado un montón de tiempo pero aun así…”
“No te tortures por gusto y llámala, mejor.”

Eureka se incorporó en la cama, y marcó el número de Miranda. A su lado, Lelouch se sentó y acomodó las almohadas a su alcance de tal manera que a ambos les servían de respaldar. Al voltear la cabeza levemente, notó en la repisa de la cama las miles de figuritas de colección que la chica se había comprado con el paso del tiempo —lo que la psicóloga había mencionado que era una manera de lidiar con sus problemas: a más estrés, más compras sin sentido—, acomodadas en un orden aleatorio, algunas con un poco de polvo.   

Suspiró, haciendo una nota mental de ofrecerle ayuda para limpiar la repisa en un futuro cercano. Estaba casi seguro de que su enamorada se rehusaría, pero no perdía nada con intentar. En algún momento la acumulación de polvo le sería dañina, y era mejor prevenir que lamentar.

“¿Aló, Miranda? Sí, buenas tardes, soy Eureka. Llamaba por el mensaje que me mandasTEEEE… ¿QUÉEEEE? ¡P-PERO!” Su rostro palideció. “Oh, okay, okay, mejor hablamos frente a frente sobre esto. ¿Yo? Ah, ando libre mañana en la mañana. Okay, Cuídate.”
“¿Qué fue”
“Es por—”
“¡HOOOOOOLAAAAAA”
El grito se escuchó antes de que Hizumi Mizushiro se hiciera presente en el cuarto. Entró dando pequeños saltitos de felicidad, y se desplomó en el sofá rojo, luego de hacer a un lado el morral de Lelouch. “¡Aprobé mi práctica de Macroeconomía!” Anunció, entusiasmado, pero luego se quedó confundido con la tensión latente entre su pareja de amigos. “¿Hn? ¿Qué pasa, Eu? ¿Lelouch está jodiéndote?”
“…Oye.” El mencionado lo miró con desdeño. Hizumi le sacó la lengua y tiró levemente de su ojo derecho, un típico gesto infantil del chico.
“No es eso.” Se preparó mentalmente para responder, y luego de darle muchas vueltas al asunto, decidió que lo mejor sería hablar de una vez por todas. “Miranda… me pidió que sea HiME de nuevo.”

Hizumi y Lelouch intercambiaron miradas por unos instantes, luego voltearon a observar incrédulos a la chica.

“¿PERO QUÉ?” El peliverde fue el primero en hablar. 
“Me dijo que era mejor conversar sobre esto en su despacho. Pienso ir a darle una visita mañana antes de clases.” Se levantó, para caminar unos pasos y apoyarse en la pared. “Igual, quiero discutirlo con Haru antes de eso. Si es posible, con otras HiMEs también.”
“Me parece injusto, ya estabas mucho mejor… ¿y ahora esto?” Hizumi frunció un poco el ceño.
“No hay nada que hacerle. Más bien, llegaste en el momento perfecto… te quería preguntar algo.”
“¡Dime!” Le sonrió el chico.
“¿Rizembool te pidió que vuelvas a ser rebel?”
“Sí, hace unos minutos. Me mandaron un mensaje. Lo borré porque pensé que era spam.”
“…Qué”
“El spam no es tan específico, Hizumi.” Le dijo Lelouch.
“Hmmm, tienes razón.” Se paró, y empezó a husmear entre los cajones de su amiga, buscando algún dulce. “No la pensé, supongo.”
“¿En qué andabas?”
“Quería un sándwich de pollo en un café de la estación del tren. Fue ese reflejo raro de ‘oh, mensaje, spam, borrar’. Mi sándwich era más importante.” Encontró la barra de chocolate, y revisó su empaque. “Wow, chocolate bitter y naranja.”
“Admiro tus prioridades.” Comentó Eureka.
“Damn right~ No iba a aceptar de cualquier forma. Estoy un poco oxidado para eso y luego de que los traicioné, no entiendo por qué me quieren de vuelta.” Dijo, mientras metía el dulce en su bolso.
“Eras bueno, de seguro por eso.”
“¡Gracias~!”
“…Mejor tenerte de mi lado.”
“I know.” Le guiñó el ojo. “Welp, los dejo. Eu tiene que pensarla.”
“¿Cómo sabes que no me rehusaré de frente?”
“No sé si Hizumi piensa igual… Pero yo tengo el presentimiento de que si vuelves a ser HiME, lo harás por nosotros.” Murmuró Lelouch, pero Eureka llegó a escucharlo.
“No te equivocas.” Le sonrió, y su enamorado le devolvió el gesto.
“¡ME DAN URTICARIA, VÁYANSE A SER MELOSOS A OTRO LADO!” Hizumi hizo muecas de asco y se levantó de su sitio, corriendo a la puerta. “Pero sí, yo pensaba lo mismo también. Bueno, los veo lueguito. Ah, Eu”
“¿Qué?”
“…Kanoneestávivobye”
“…Qué”
“NADA”
“VEN ACÁ HIZUMI DE MIERDA”



(http://i.imgur.com/TvYxnBm.png)  (http://i.imgur.com/tqWB5pm.png)


Hizumi se escapó y no lo encontró hasta luego de un par de horas. Apareció de nuevo en la casa por hambre, y como vivía de la comida del lugar –porque la plata que Kiyotaka le mandaba se la gastaba en chucherías—, iba a regresar tarde o temprano. Sin embargo, ni bien entró por la puerta se chocó con su amiga, y supo que ya no había otra forma de salvarse.

Eureka lo arrastró al puesto de comida más cercano y pidió un relámpago para llevar. Se fueron a un parque, le lanzó la bolsa con el dulce y caminaron a unas bancas, donde tomaron asiento.

“Eso que dijiste… ¿es cierto?”
“Sí.”
“No me mentiste.”
“Nope.”

Era un chiste cruel por parte de su mejor amigo y esta vez no se lo iba a perdonar. Le había costado tanto restaurar la confianza en él que perdió cuando se enteró de que por asuntos relacionados a un tal Kiyotaka y una agencia de asesinos, Hizumi había tenido que ‘desaparecer’ a Kanone Hilbert, a vísperas de la gran batalla final entre Hanasaki y Rizembool. Kanone había sido su rebel, quien al enamorarse de ella, dejó Rizembool y la persiguió a Hanasaki para conquistarla de alguna u otra forma. Por más de que sus intentos fueron en vano, cultivaron una amistad muy fuerte.

Le dolió en el alma escuchar la noticia y pasó mucho tiempo sin tragársela, por lo inverosímil que sonaba y lo poco probable que era. Pisó tierra cuando varios de los chicos de la agencia dejaron de contactarla por todo el problema. Ninguno fue capaz de perdonarle ser amiga del asesino.

Con todo eso, había considerado que la amistad que tenían Hizumi y ella se terminaba. Por estos sucesos, lo perdió como knight justo en ese momento tan crucial, y por si fuera poco, también perdió a su Meister, quien había sido parte de la agencia y aún no procesaba los hechos.

Una charla con su hermano la hizo entrar en razón y aceptó de nuevo al peliverde en su vida, bajo otras condiciones. Al inicio, sólo era para la batalla de Hanasaki. Aún no lo perdonaba.

A la larga, la barrera que quería colocar entre ambos no funcionó de nada y retomaron la amistad, aun cuando a veces dudaba del chico. Sin embargo, prefería tenerlo cerca, vigilado y a su lado, que darle la oportunidad de regresar a Rizembool, o peor, hacerse su enemiga. La rivalidad entre ambos institutos se había disipado pero las heridas de la guerra no se cerraban tan fácilmente: iba a ser difícil olvidarse de todo en un abrir y cerrar de ojos. Por más de que intentara convencerse de que todo había vuelto a la normalidad, no podía bajar la guardia en ningún momento. Además, Hizumi era muy peligroso y lo había confirmado con la muerte de Kanone.

Oír que el chico había estado vivo todo este tiempo era peor que la noticia de Miranda. <<Bueno, van por ahí, creo>>, pensó, y luego rio amargamente al darse cuenta de que los problemas se le habían juntado.  Daba la casualidad de que era justo en el momento en el que veía progreso en su vida y calma alrededor de ella.

“¿Dónde está en estos momentos?”
“Pueeeeees” Eureka quería fulminarlo en ese mismo instante. No tenía tiempo para nada más: solo quería oír las explicaciones del caso. Le frustraba ver al chico intentando alargar el asunto cuando podía ir directamente al grano. “No necesitas ser tan agresiva. Yo no sabía de eso hasta hace poco: me llamó como si fuera la cosa más normal del mundo. Nunca te conté como fue todo, y no necesito entrar en detalles, pero cuando lo ‘maté’, lo dejé en su apartamento y llamé a la policía. Supongo que ahí aprovechó y, I don’t know, ¿se escapó?”
“¿Pero y el cuerpo que estaba en el féretro?”
“No lo subestimes. Kanone tenía muchos contactos, incluso hasta en la morgue. Le habrán prestado un cuerpo parecido al de él, lo habrán maquillado, no tengo la más mínima idea.”
“¿Y cómo sabes que no es un impostor, entonces?”
“¿…Facetime? ¿Te suena?”
“…Me dijiste ‘llamada’ no más, grandísimo idiota.”
“Je je je~”
“¿Pero qué, en serio hicieron facetime?”
“¡Sí! Y era él, no hay duda. Kanone Hilbert estaba en mi pantalla, vivito y coleando.”
“No me respondiste: ¿dónde está ahora?”
“En Bonn, Alemania, pero creo que va a tomar un vuelo de vuelta a Japón mañana. En un par de días lo verás por acá.”
“¿Qué chuchas hace en Alemania?”
“No me preguntes. Como dije, en mi defensa, no sé absolutamente nada. Así: nothing, naranjas, nichts, no sé en qué otro idioma decirlo :(”
“Naranjas no es un idioma (?)”
“I know (?)”
“¿Te dio un número o algo?”
“Tengo su correo, el que usó para el facetime. Aún no sé cómo se consiguió el mío, though.”
“Dámelo.”
“Eu, sé que te lo dije en un muy mal momento pero no debes—”
“Dámelo. Yo sabré en que momento le haré facetime o mensajearé o whatever. Primero el asunto de las Himes, de ahí él. Pero al menos quiero tener su número, sacarme un peso de encima.”
“…Su correo.”
“Correo, la misma cojudez.”

Ambos sacaron sus celulares y Hizumi le dictó el correo; Eureka lo apuntó en una nota nueva en su Iphone. Se quedó mirándolo por un par de segundos, sin creerse lo que veía. Aún le costaba procesar que Kanone estaba vivo, de seguro ahorita era de mañana en Alemania, tal vez andaba desayunando o acariciando a un gato (aunque estaba segura de que esto último era lo más probable).

Plantearse aquella situación hizo que sonriera, lo que le dio curiosidad a Hizumi.

“¿Qué pasó?”
“Nada, debemos volver a casa.”
“¿Por qué?”
“Tengo que empezar a solucionar alguno de mis problemas. Y como te dije, el tema de las HiMEs es mi prioridad ahorita.”
“¿…Entonces?” Hizumi estaba perdido.
“Haru. Tengo que hablar con Haru.”



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Cuando regresaron, la casa estaba en total oscuridad, salvo por algunas luces prendidas en el pasillo y las que emanaban de un par de cuartos con las puertas abiertas. Esperó la bienvenida de Yoite y de Miharu, pero no los vio por ningún lado. Supuso que andaban viendo películas en la sala de cine, que estaba en el segundo piso.

Se dirigió por inercia a la habitación de su mejor amiga, y la encontró recortando papeles junto a Simon y a Illya, quienes suponía habían caído en la astuta trampa de Haruhi y no les quedaba de otra que ayudarla con su trabajo de taller.

“Te conseguiste nuevos lacayos, Haru.” Dijo Eureka, apoyándose ligeramente en el marco de la puerta. A su lado, Hizumi observaba el desastroso panorama de varias cartulinas en bolsas, papelitos recortados por doquier, útiles en el piso y la hermana mayor sentada en la silla de su escritorio, mientras que Illya y Simon yacían sumergidos entre otro grupo de cartulinas folcote y canson, en la cama de Haruhi.
“Los compré con jugo.” Les contó Haruhi, y su amiga rio. “Se acercan los parciales y ya me ves corriendo de un lado a otro por materiales y para terminar trabajos. Tengo que hacer una zapatilla de papel pero debo estudiar para el resto de exámenes así que ando avanzando un poco ahorita, luego estudiaré.”
“Zapatilla de papel…” Mencionó Hizumi, sin comprender.
“Son cosas de estudiantes de diseño.” Dijo Simon. “Ni yo entiendo lo que estoy haciendo, pero igual lo hago (?)”
“Sabes que te ayudo cuando quieras, igual no es que haga mucho… con mi problemilla de llevar sólo un curso este ciclo, jejeje” Dijo Eureka, y Haruhi le sonrió.
“Al menos es algo.” Le aseguró Haruhi.
“Sí, eso es cierto.” Eureka recordó el motivo por el que había venido. “Hey, Haru. No te quiero quitar mucho tiempo, pero—”
“Para nada, así como te ofreces a ayudarme, yo me ofrezco a escucharte. Si tienes algún problema, adelante.”
“Es… un poco privado.” Le dijo, luego de acercarse un poco y susurrarle al oído.
“Qué, ¿es lo de las HiMEs?”

Un poco más e Illya lo gritaba.

“…”
“…”
“…Illya”
“¿Qué? No sabía que era un secreto.”
“¿Te llegó ese mensaje a ti también, Eu?”
“Yep. Me tiene preocupada.”
“Voy a ir a verla a su despacho, tan pronto como tenga tiempo libre.”
“Osea, algún día (?)” Soltó Illya.
“No me ayudas, ¿sabes?”
“Te quiero~”
“Yo pensaba ir mañana, ¿podría contarte que tal?”
“Gracias, Eu, pero también iré a verla en su momento. Igual me cuentas porque quiero saber qué te dice a ti también. Yo de ahí te contaré como me fue a mí.”
“Cool, Haru.”
“En cuanto a la respuesta… aún no estoy segura. Por un lado, no quiero perturbar la calma que ya tengo. Por otro, sé que el problema en sí terminará haciéndolo en algún momento, participe o no de esta… ‘guerra’. Tiro más para el no, pero todo depende de la charla con Miranda.”
“Yo lo único que sé es que ya no soy esa chiquilla que acepta sin pensarla bien. Pero… me preocupa la gente que tengo en Hanasaki. No quiero que estén en peligro.”
“Sabes que lo estarán de cualquier forma, aceptes o no. Sé que sólo pueden atacar a las Himes pero a veces los rebels son capaces de todo.”
“Tienes razón… urgh, estoy tan enojada, todo andaba muy bien y BAM, ‘necesitamos que vuelvan a ser HiMEs’. Gracias, Miranda.”
“Ella no tiene la culpa: Rizembool es el que está detrás de todo esto, y Miranda no tiene de otra. Aun así, también me enoja. Ya me estaba acostumbrando a la rutina.”
“Yo también. Igual, aún no hemos aceptado.”
“Como dije, tiro para el ‘no’.” 
“Yo… no sé.”
“Miranda despejará nuestras dudas.”
“Hey… Piénsenlo bien, ¿Okay?”

Voltearon a ver la cara preocupada de Simon y ambas asintieron con la cabeza.

No solo era arriesgarlos, también darles más preocupaciones. Debían de analizar detenidamente los pros y los contras.

Sin embargo, había algo de lo que estaba segura: ninguna opción implicaba algún beneficio

Tomar una decisión iba a ser una tarea muy difícil.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Cho on July 06, 2015, 01:52:54 PM
Ahora que estoy al día, finalmente puedo dejar mi prueba HiME~ ...y ahora me tengo que ir a estudiar (...)

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(http://i.imgur.com/3zhMONW.png)

La espera que Cho tuvo que hacer para recibir atención en la dirección fue corta, pero se sintió como una eternidad. Pese a las recomendaciones de Osaka de despejar su mente, no pudo hacerlo en lo absoluto. Y aun al dar el visto bueno de tomar la prueba y volver a ser una HiME, Cho sintió un miedo que casi se apodera de ella. Ese miedo, esa incertidumbre… sin lugar a dudas, eran las dos cosas que nunca le habían abandonado.

Sin embargo, estuvo segura de su decisión, y aun con la inseguridad que sentía, sabía que era el siguiente paso a tomar.

El proceso fue simple, y Fran la dirigió al gimnasio donde la prueba le esperaba. Cho se sorprendió de lo sencillo que resultó ser para las encargadas, aunque ellas habían estado envueltas en el dilema por mucho más tiempo. O quizás Cho probaba hacerse la vida imposible una vez más. Además de su prima, no había tenido la oportunidad de hablar con otra exHiME, y comprendía que no podía tomar la actitud animada y liberal de su pariente como el caso global de las otras.

Y se encontró ahí, nuevamente, en plena niebla sin posibilidad de escapar. Como toda HiME, Cho había experimentado ese rito una sola vez y al inicio de su rol, pero por más breve que haya sido, la situación se le hacía muy familiar. Y pese a su previa experiencia, temía lo que le estaba esperando más allá.

La neblina no le mantuvo esperando. Cho observó una silueta borrosa formarse conforme se acercaba. La marioneta tenía un andar lento y tranquilo, y ya había adoptado una forma humana como era de esperarse. En pocos segundos, pudo interpretar la silueta y descifrar de quién se trataba. Era precisamente su prima.

Cho no evitó sorprenderse, aunque supuso tenía sentido. Esas marionetas adoptaban la forma de una persona cercana, y precisamente por eso no sentía que sería un trabajo fácil. Se molestó consigo misma cuando pensó que hubiera deseado tener a Tomo en su lugar, aunque de todos modos no habría sido mucho mejor. Con su enemiga al frente, sólo le quedaba a Cho venirse con una estrategia, y desear resurgir sus poderes antes de que la marioneta le diera una muy mala pasada.

Lo único que esperaba era que su marioneta no tuviera los poderes HiME de su prima, aunque tenía la impresión que no debía preocuparse por ese detalle.

Pero sí había otro detalle que lo haría problemático.

“¡Oh, Cho! ¡Qué alegría verte!” exclamó Osaka, como si recién la hubiera reconocido. “Esta niebla sí que es densa, me hace pensar que estamos en una película de terror.”
“Eh…” la determinación de Cho de pelear se fue por los suelos. Cierto, algunas marionetas tenían los gestos y las voces de quienes imitaban. Eso le hizo preocuparse, ya que recordaba claramente lo que su otra prima le comentó; cuando dio su propia prueba HiME, la verdadera Osaka se había escabullido dentro del gimnasio y al final tuvo que decidir cuál de las ‘Osakas’ frente a ella era la marioneta. La peliceleste negó y dio un pesado suspiro. Aun siendo algo que Osaka haría, dudaba que ocurriera lo mismo por segunda vez…
“¿Eh? ¿Sucede algo, Cho? Te ves muy seria…” ‘Osaka’ se vio curiosa. “Quizás no deberías hacer esto. Vámonos.”
“…” Cho frunció el ceño. Sí, no era Osaka, porque esta le había estado alentando sin parar desde que recibieron las noticias. Decidió no darle más vueltas al asunto y extendió su mano para invocar fuego. Mientras más rápido actuara, más pronto estaría saliendo de ese sitio, y mejor sería para su cordura.
“C-Cho, ¿qué haces?” esta vez, Osaka se mostró aprehensiva y dio un paso hacia atrás. “¿P-por qué haces esto?”
“Cállate…” Cho se estremeció y percibió un sentimiento nostálgico en sus manos: calor. Llamas de fuego se originaron en su piel, y no tardó en invocar una esfera de su elemento para lanzarla a la marioneta.
“¡AAHHH!” ‘Osaka’ saltó torpemente hacia el piso, apenas evadiéndolo. “¡C-Cho!”
“…” la peliceleste se sintió insegura, pero se volvió a alentar e invocó llamas con ambas manos. Tenía que hacerlo rápido, acabar de una buena vez.

El asedio continuó. Cho atacó lo más rápido que pudo y la asustadiza Osaka siguió corriendo, haciendo todo esfuerzo posible para esquivar. Era extraño que esa inocente marioneta persistiera en quedarse relativamente cerca de la HiME, y no huir, pero Cho decidió no considerarlo mucho. Por más que esa Osaka tuviera unos sorprendentes reflejos, caería tarde o temprano.

Y así fue. Cho llegó a impactarle con una llamarada en un lado de su cabeza. El choque hizo que la marioneta se cayera por complejo al piso, y se quedara tendida como si hubiera perdido el conocimiento. La conjuradora volvió a titubear por visualizar a su prima en tal estado, pero nuevamente se tuvo que convencer que no había ningún problema, y que tenía que acabar. Preparó un ataque más fuerte de fuego, y cuando estuvo por impactar a la marioneta, esta se impulsó con sus brazos y piernas para saltar y evadir la llamarada con la destreza inhumana de un robot. Tal vez las cosas sí iban a ponerse serias desde ese punto.

“¿Por qué…? ¿Por qué haces esto, Cho…?” preguntó ‘Osaka’, esta vez con un tono cansado, lento y monótono, pero su distraída sonrisa no se había borrado. La marioneta yacía parada con una llamaba permanentemente quemando el lado izquierdo de su cabeza. Este ser caminó lentamente hacia su enemiga, y cuando Cho intentó lastimarle, sólo necesitó saltar de costado para evadirle, aterrizando a varios metros. “Tú odias pelear, y nunca pudiste desarrollarte como la mayoría de nosotras… tú nunca hiciste una diferencia en esta guerra…”
“…” Cho sintió escalofríos y continuó atacando, pero la marioneta había dejado de lado la torpe actuación de Osaka y ahora esquivaba con una agilidad sobrehumana. Pero no huía, y no se atrevía a atacar. ¿Qué estaba ocurriendo?
“Tú sólo te lastimaste a ti misma, y a Roxas, en el proceso…”
“Cállate,” volvió a dispararle fuego, y de nuevo, la marioneta probó estar con el mayor control en la pelea.
“No salvaste a nadie. Más bien… la mayoría de personas asociadas a tu rol fallecieron en la pelea pasada…”
“…” Cho atacó por inercia y fue un asedio de muchos impactos de fuego, pero ‘Osaka’ esquivó todos con acciones tan pequeñas como avanzar y retroceder un paso. Esa marioneta no se inmutaba, lo tenía todo perfectamente calculado. Debía ser porque todo lo que Cho observaba salía de algún modo de su propia mente.
“Y tú permitiste que esto ocurriera por ser HiME…”
“¡Cállate!” continuó con su ataque, pero por más que persistiera en atacar, la marioneta sabía responder. De repente, le dio la impresión que esta se acercaba con cada esquive, así que Cho lanzó una pared de fuego para mantenerla lejos. Llegó a que esta agarrara fuego en un brazo, aunque sabía que seguía muy lejos de derrotarla.
“Tampoco me salvaste a mí, ¿recuerdas? Estaba sola y vulnerable, y nadie me ayudó…” Osaka miró a su brazo que se quemaba completamente inmutada. Ella tomó su brazo afectado con su otra mano, en un inicio con suavidad, pero entonces jaló su brazo dañado con una brutal fuerza al punto en que se lo arrancó desde el hombro.
“…” Cho se estremeció por la imagen, y fue el shock de esa acción que le bajó la guardia. La marioneta tomó la oportunidad para lanzar su brazo arrancado a su oponente con una admirable velocidad. La peliceleste no fue capaz de evadirlo, y se quedó en shock por ser impactada por la extremidad de su ‘prima’. “¡AAHHH!”

Y fue peor cuando la marioneta aprovechó el caos para correr con gran velocidad hacia la peliceleste y darle una certera patada en el estómago. Cho sintió un dolor agudo e intenso, y a su cuerpo moverse con una inercia ajena y más allá de su control para atrás. Fue como cámara lenta, y la situación la recordó a distintos pasajes en los cuales sus Rebels le hacían daño. Felizmente, sus reflejos no le fallaron y al ver a la marioneta estar por volver a impactarle en medio aire, preparó otra barrera de fuego que forzó a su oponente a tomar una distancia segura.

Sin embargo, ese daño y dolor fue como un balde de agua fría para Cho. Fue el recuerdo que debía dejar sus consideraciones de lado y luchar. No podía olvidarlo.

Realizó un esfuerzo inhumano para levantarse, y vio con terror lo cerca que la marioneta volvió a estar con un solo impulso. Esa sonrisa vacía de su ‘prima’ llegó a estar a menos de un metro de su propio rostro, así que Cho invocó su arma como solía hacer…

Pero en vez de ver su clásico péndulo, una larga naginata apareció en su mano izquierda.

“…” Cho se quedó en shock por el cambio de arma, pero ese factor sorpresa jugó en su favor. La marioneta no había esperado la aparición del arma larga y cortante y terminó por recibir un corte profundo en un costado. Aun así, para la peliceleste fue estresante sentir la presión de su ‘víctima’ en la vara de metal que agarraba, especialmente por tratarse de una imagen demasiado familiar.

‘Osaka’ saltó a un costado antes de darle la oportunidad a la otra de lastimarle más, pero por primera vez, este ser mostró aflicción. Era sólo cuestión de tiempo para que cayera por esa fuerte herida, pero no por eso dejaba de ser peligrosa.

Cho le vio volver a correr en zigzag hacia ella e intentó protegerse con su nueva arma, pero subestimó el peso y distancia de la misma, y no la blandió bien como para detener la patada de la marioneta. Ese ataque le forzó a soltar su pesada arma y la dejó abierta a un fuerte puñetazo en el centro del pecho. La HiME perdió todo el aliento y se cayó hacia atrás, siendo barrida en plena caída por una patada lateral de la marioneta, la cual le mandó a rodar.

Por el dolor intenso y la falta de aire, su vista se oscureció y sintió un pánico mortal apoderarse de ella. En medio de ese escenario, oyó su agitada respiración y el ruido de la marioneta incrementar, ya que se volvía a acercar. Cho apenas distinguió cuando su enemiga estuvo frente a ella, y levantó un pie para darle una fuerte pisada. Si recibía ese golpe podría terminar seriamente lastimada, e intentó invocar más de su elemento, pero la marioneta fue más rápida que su voluntad…

Repentinamente, la HiME sintió un asfixiante vacío en el centro de su pecho, pero no era por la pisada ni por el previo golpe. Fue un sentimiento severamente angustiante, uno muy familiar… el cual sólo se manifestaba con su escurridiza capacidad.

Ni bien la marioneta entró en contacto con su víctima, el vacío de la HiME se extendió al pie de la marioneta y lo desintegró. La eliminación llegó a hacer contacto con el oponente, y este lentamente se vio plagado de huecos que le deshacían parte por parte.

“…” Cho se pudo sentar en el piso y miró con incredulidad a la marioneta ser víctima de su capacidad. Ese poder no era tan efectivo para ‘borrar’ a sus enemigos tan fácilmente. Debía ser porque ‘Osaka’ ya estaba demasiado débil y lastimada.

No sabía qué pensar. Sentía que ya estaba a salvo, pero al mismo tiempo, acababa de recordar un sentimiento muy inquietante de ser HiME que había olvidado esos tres años. Nunca fue capaz de controlar su capacidad, y esta más de una vez le había puesto en gran peligro, como si algún día fuera a acabar con ella misma.

“Tú no puedes, Cho… no puedes hacer esto… eres incapaz…” dijo ‘Osaka’, mientras las llamas en su cuerpo se propagaban al igual que los múltiples huecos. La marioneta se sacudió, y repentinamente, colapsó por su propio peso. La eliminación apenas dejó unas cenizas en el piso como recuerdo, las cuales no representaban a todo el volumen inicial.

Cho se estremeció y se llevó sus manos a su pecho, en un intento fallido de llenar el horrible vacío que sentía. Pero no, temía que este nunca se fuera a ir…

Su ensimismamiento no le hizo percatarse que la niebla se disipó, y que la ayudante de Miranda se acercó donde ella.

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“Has terminado,” dijo Fran, inmutada. Ella le extendió una mano. “Ya eres una HiME.”
“…” Cho se olvidó que vivía en el presente por un instante. Su mente se transportó al concepto del colegio de Hanasaki, y de regresar sola a su cerrada habitación en la casa HiME en el bosque. Esa desubicación y el difícilmente digerible regreso tres años al futuro le inquietaron, pero sólo se concedió negar repetidamente con su cabeza y aceptar la ayuda de la peliblanca para levantarse del piso. Aun así, se quedó corta de palabras.
“Recuerdo que no llegaste a controlar tu capacidad durante tu primera vez como HiME. Sin embargo, considero que su aparición en un punto crucial de tu batalla y en tu primera pelea en tres años es un buen pronóstico. Tocará retomar prácticas intensivas en tu más próximo tiempo libre.”
“…” Cho bajó su mirada. “Me había olvidado de este sentimiento…” ella frunció el ceño y comprimió sus puños. Luego de todo lo ocurrido, de tanto esfuerzo, ni siquiera podía decir que contaba realmente consigo misma. Y de haber recordado esa impotencia con claridad tal vez no habría estado tan cometida a volver a involucrarse en eso. De entre todas las otras HiMEs que estaban mejor que ella…
“No existe el punto que te recrimines por asuntos de este tipo,” Fran casi había podido leer sus pensamientos por medio de su conflicto interno. “Y no serás la única HiME veterana con necesidad de entrenar. Hasta la HiME más experimentada y con todos sus atributos bajo control no puede descuidarse. Y personalmente, creo que este titubeo y debilidad que presentas en ti es lo que te permite ser una HiME.”
“…” Cho se confundió.
“Lo que tienes que hacer es controlarlo, porque esta ‘debilidad’ es una fortaleza en las manos correctas,” Fran caminó hacia la salida, de esta forma indicando indirectamente a la otra que la siguiera. “No te encuentras en un estado para entrenar, te aconsejo que vayas a descansar por el resto del día. Si también te sientes incapaz de atender clases, habla con Ritsu para excusarte con tus profesores.”
“C-creo que estaré bien.”
“Y también…” al llegar a la puerta que conectaba al gimnasio con los lockers, Fran miró a Cho intensamente. “…estate con la guardia en alto, porque tu Rebel puede aparecer en cualquier momento.”
“…” la nueva HiME sintió escalofríos, pero asintió. Había esperado lo de su Rebel, pero quizás no cuán pronto tendría que lidiar con ello. Ahora más que nunca necesitaba mantenerse cerca de su familia. La verdadera Osaka seguramente le ayudaría bastante en eso, ya que aun no se sentía capaz de confiar en el apoyo de su hermano. “Sí… le estaré enviando un mensaje con posibles fechas de entrenamiento.”
“…” Fran asintió. “Con permiso, tengo otros asuntos que atender. No te olvides retirar tus pertenencias del locker.”

Ni bien vio a la mayor irse, Cho se apresuró en recoger su bolso del locker que le habían prestado para irse de inmediato. Con lo recién vivido, no quería quedarse ahí sola por más tiempo.

En su apuro para irse, sintió el dolor de los golpes que había recibido con claridad. Fueron impactos duros, pero no pensaba que habría más que moretones que lamentar, y se negaba a ir a la enfermería al inicio de su regreso como HiME, por más irracional que ello sonara. Cho tomó asiento en una banca exterior cercana al gimnasio, y luego de que el clima del día le despejara un poco, sacó su celular para avisar a Roxas que había terminado. En la pantalla, vio que Hotaru le había escrito disculpándose porque su práctica se estaba extendiendo y no podría verla hasta más tarde. Ello hizo a la peliceleste sonreír ya que la pelinegra siempre era tan considerada con todos sus amigos. El apoyo de los más cercanos a ella era su mayor fortaleza hasta el momento.

Y cuando estuvo por enviar un mensaje a su hermano, la HiME oyó una voz familiar llamarle a poca distancia.

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“¡Cho!” exclamó Osaka, con sus buenos ánimos de siempre. Ella llegaba junto con Roxas, Tomo y un peliblanco desconocido, todos trayendo bubble tea personalizados. Al parecer, le habían estado esperando en un puesto de bebidas no muy lejano.
“…” Cho sintió ganas de llorar un poco, pero tenía que mantenerse fuerte. Seguramente ya estaban lo suficientemente preocupados. Recogió su bolso y caminó donde ellos. “Espero que no me hayan esperado mucho.”
“No realmente, te atendieron muy rápido,” contestó Roxas, extendiéndole un té. “Toma, Komaeda nos presentó este puesto donde preparan el mejor bubble tea que he probado.”
“Hm…” la peliceleste recibió su té y ladeó su cabeza.
“Ah, y Komaeda es este tipo de aquí,” señaló Tomo al peliblanco, con leve impaciencia. “Vamos, no pretendan que ella puede orientarse después de su examen friki.”
“C-cierto, perdón…” Roxas dio un suspiro. “Y Tomo, no te dirijas a él así.”
“Oh, está bien, Roxas, estamos en confianza,” el peliblanco sonrió torpemente y se dirigió a Cho con el mejor de los ánimos. “Así que tú eres la famosa Cho. Mucho gusto, llámame Komaeda.”
“Eh, un gusto también…” Cho volvió a ladear la cabeza. Sentía que se perdía de mucho.
“Hehe, parece que es un nuevo amigo de Roxas,” dijo Osaka, interpretando la confusión de su prima. “Nos encontramos con él después de dejarte y nos hemos pasado todo el rato hablando de muchas cosas mientras te esperábamos. Además que es muy lindo.”
“Sí, y gracias por invitarnos el té, eres lo mejor,” Tomo sonrió y levantó un pulgar.
“No, más bien les debo las gracias a ustedes por haberme dado un momento tan agradable,” Komaeda asintió, sonriente. Él se dirigió a Cho. “Lo lamento, pero tengo que irme. Me gustaría quedarme a hablar contigo también pero ya me he precipitado demasiado. Tengo que reorganizar mis pensamientos por ahora.”
“Hm, claro,” Cho asintió, comprendiendo. Quizás ese chico era un poco tímido y reservado como para ser muy social todo el tiempo, y lo entendía perfectamente.
“Nos podemos reunir en otro momento,” dijo Roxas, animado. “Ah, pero hay que intercambiar números para ponernos en contacto.”
“Eres muy considerado, pero no te preocupes por ello,” el peliblanco sonrió. “Vengo a pasear muy seguido por aquí, confío plenamente que nos volveremos a ver varias veces. Bueno, con permiso.”
“Chau~” se despidió Osaka.
“¡La próxima nos llevas a comer!” exclamó Tomo, entusiasmada.
“Oye…” Roxas entrecerró sus ojos.
“Haha…” Komaeda sólo se rió débilmente y sacudió su mano señal de despedida. Él se marchó a paso lento, en dirección a la salida de la universidad.

“Pues… hablando de comer,” el rubio se encogió de hombros. “Sí tenemos que buscar algo. Cho tiene clase en aproximadamente una hora, aunque quizás quieras faltar.”
“E-estoy bien, en serio,” su hermana se incomodó un poco.
“Hm, no lo sé…” Osaka inspeccionó a su prima de cerca y pasó a sonreír. “Si quieres te puedo acompañar a tu clase. No creo que entienda mucho pero estaré ahí para que no estés sola y te abrazaré del brazo cuando lo necesites.”
“B-bueno… aunque no lo del brazo…” Cho no pudo negarse a la propuesta de Osaka como normalmente lo haría. Debía ser porque sí necesitaba de la presencia de alguien.

Los cuatro amigos se pusieron de acuerdo y caminaron juntos para buscar algo que le llamara la atención a todos. También tenían que hablar de la prueba HiME de Cho y de lo que estos próximos días cambiantes les traerían. Con la HiME nuevamente activa, se encontrarían bajo muchos imprevistos, pero al menos se concentrarían en disfrutar cada momento a partir de ese instante mientras pudieran.

Todavía había mucho que definir, y nunca se haría por completo.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Shura on July 07, 2015, 12:32:44 PM
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☆. 2# Moon Princess Make Up

-¿¡Rise pero qué has hecho!? -Gyro sacudió a su compañera con tanta intensidad que le descoloco las gafas.
-¿¡Por qué es ver un mensaje de la directora y todos pensáis que yo he tenido algo que ver!?
-¡Riseeee! -Ringo parecía a punto de entrar en histeria-. ¡Qué no llevamos ni una semana! ¡Qué no nos pueden expulsar! Qué caerá la deshonra sobre mi, deshonra para la familia, deshonra en los antepasado, ¡deshonra sobre mi perro!
-¿El mensaje habla sobre expulsar a alguien? -Aunque Jojo se estaba divirtiendo con la escena, el nivel de gritos entre las hermanas iba por acabar traspasando la insonorización de la sala de estudio.
-¡NO! ¡La directora dice que quiere hablar con nosotras! -Alzó el móvil sacudiendolo por encima de las cabezas del grupo, como si fuera así de fácil leer lo que ponía.
-Entonces, ¿por qué no vais a hablar con la directora?
Ringo y Gyro compartieron una mirada, asintiendo como la opción lógica que era, tan calmados como si no hubiera sucedido nada.
Rise pronunció una exclamación ahogada mientras se acomodaba las gafas de pasta.
-Gracias Jojo, pones el sentido común que les falta a estos dos.
-De nada Risette, y si algo sale mal, siempre podemos entregarte.
Ringo y Gyro asintieron, mientras Joseph sin perder la sonrisa, se tapaba los oídos intentando silenciar el grito de rabia de Rise.

Ya en el despacho de la directora Miranda.
-Buenos días hermanas Noyamano; señores Joestar y Zeppeli, ustedes pueden esperar fue…-antes de terminar la frase, que un portazo anunció que los dos habían abandonado el despacho-... ra.
Miranda se tomó un momento después de aquello, uno siempre esperaba que hubiera más formalidad cuando se hablaba con alumnos de la universidad, pero siempre estaba la excepción que rompe la regla.
-Directora… le he traído el plan de estudio de los cuatro -Ringo desplegó sobre la mesa de la directora los seis folios que juntos formaban un mapa lleno de flechas, nombres y colores chillones para indicar las clases que quería cursar. Y obligar a sus compañeros a cursar, con la excusa de permanecer todos juntos.
-Noyamano, no las he llamado para hablar de eso.
-Si es por habernos apropiado de la sala de estudio, recuerde a quién se haya quejado, que tiene más donde elegir -la hermana mayor resopló como si no fuera con ella estar en aquel despacho.
-Pero si hace falta directora, podemos cederla.
-¡Ringo! ¡Nunca se cede! ¡Ni se pacta con terroristas!
-¡No quiero que me expulsen por una sala de estudio!
-¡Podemos buscar otra universidad!
-Ringo, Rise, calmense. No las he llamado aquí por nada de eso. Tomen asiento y escúchenme.

Las dos obedecieron tan formales que parecían dos alumnas de instituto. Ringo observó a su alrededor, el despacho tenía muchas imagenes, casi todas de alumnas que parecían demasiado jóvenes para ser licenciadas en la universidad, preguntandose porque debían estar ahí, que no prestó atención a que la directora llevaba un rato hablándoles.
-...la escuela ya ha pasado antes por crisis como esta, no les queremos obligar a nada, pero siempre hemos contado con alumnas con su capacidad.
-¿Crisis? Si es por dinero, nosotras no podemos aportar nada -Rise a la hora de pagar, era una experta en quitarse de enmedio.
-No se trata de dinero, se trata de ustedes…
A decir verdad, Ringo empezaba a admirar la infinita paciencia que demostraba Miranda para tratar con ellas, a ninguna de las dos hermanas, le pasó desapercibida la dificultad de la directora a la hora de encontrar palabras, como si lo que les estaba contando fuera un recuerdo muy lejano pero que aun dolía.
Rise quiso buscar el rostro de su hermana para mandarse una mirada que confirmarse esta sospecha, pero la hermana pequeña estaba absorta en las palabras de Miranda y Rise acabó por imitarla y prestar atención.
-Lo único que me tranquiliza de darle este anuncio, es que las dos son hermanas, y sé que en caso de aceptar ambas, se protegerán la una a la otra.
-Directora, no se ande con rodeos, ¿de qué se trata? -Rise fue al grano dando una palmada en la mesa.
-Mi esquema de clases… -Ringo se mordió el labio hablando con un hilillo de voz cuando Rise había revuelto los papeles.
-Las alumnas de la institución Hanasaki, siempre han contado con habilidades especiales, yo como directora, busco a las más aptas, como vosotras, para hacerles una propuesta: defender y luchar por Hanasaki. Convertirse en HiMEs.

Miranda les concedió un momento esperando que preguntasen a qué demonios se refería… pero cada una se hacía una imagen mental sobre aquello de ser “especiales”, acompañado de una palabra que parecía de algo de la realeza… Ringo sonrojada por la emoción de llevar un vestido de sedas rosas lleno de lazos y un cetro como el de una Magical Girl; y Rise sonrojada, por imaginarse rodeada de sirvientes, jóvenes y atractivos bien vestidos en el reino de la luna, y ella blandiendo un cetro como el de una Magical Girl.

La directora aun sin estar segura de lo que pensaban, se hizo una idea cercana, suspirando al ponerse en pie, caminando por el despacho.
-Todas las chicas que se ven en las imágenes, han sido HiMEs de Hanasaki...
-¿Y ahora… están muertas? -Ringo bajo de su nube.
-¡No! ¡Ellas están bien! Quizás las hayan visto porque muchas siguen siendo alumnas de la universidad.
Las chicas cruzaron una mirada con la que se preguntaron si alguien de esos cuadros le sonaba…
-Claro que sí, directora.
Por supuesto, ellas sabían que no.
-Ellas contaban con sus compañeros, sus Key -señaló el retrato de algunos chicos-. Y por supuesto, nunca estarán solas, pueden contar con sus amigos, el resto de HiMes, conmigo… y con Fran, mi asistente.
La mujer viera hizo acto de presencia, ninguna de las dos hermanas se explicaba dónde podía haber estado oculta, era como si que la directora la mencionase, hubiera bastado para que la vieran y Fran siempre hubiera estado ahí.
-¡Mira que bien! -Rise hablaba burlona, pero había tomado de la mano a su hermana demasiado sorprendida por la nueva aparición-. Les dejas elegir un asistente y eligen furry.

-Quiero que escuchen muy atentamente las palabras de su directora. Esto no se trata de un juego, aunque ninguna de las HiMEs que ven haya muerto, siempre es una posibilidad que todos en esta escuela tenemos muy presente.
-¿Pero de qué va todo esto? ¿Cómo podemos defender la escuela?... -Ringo se sorprendió hablando como si ya estuviera bien metida en el ajo-... ¿Van a darnos entrenamiento militar?
-Las HiMEs cuenta con habilidades, elementos que las ayudan en la batalla.
-¿Elementos? ¿Cómo el fuego? -Aunque Ringo no pudiera creer lo que la directora les contaba, no podía dejar de fantasear con aquella idea.
-Y agua, aire, tierra… y otros que no esperarían, tan poderosos que verlos en acción estremecen.
-¿Y de quién van a defender esta escuela? ¿Contra quién van a utilizar sus poderes mágicos? -Rise había dado en el clavo.
-Contra los Rebels… la institución Rizembool entrena a jóvenes para atacar la escuela, a cada HiME le asignan un Rebel, estos se encargan primero de derrotarlas o robarles los poderes, y sin esta defensa, Hanasaki caerá.
-¿Pero por qué? ¿Por qué tanto odio de Rizembool por nosotras? -Ringo se sintió conmocionada por esta noticia.
-Eso es algo que les explicaremos si deciden dar el paso y convertirse en HiMes -Fran miró, de forma penetrante, primero a una hermana y luego a otra-. Aunque tienen el don, si deciden no participar en esta batalla, no las implicaremos más allá de esta conversación.   
-¿Y cómo es eso de que los Rebels pueden robarnos los poderes sin matarnos? ¿Nosotras también podemos? -Rise levantó una ceja de manera inquisitiva, cuando la directora y su asistente, cruzaron una mirada.
-No, no tenemos manera actual para robar los poderes a los Rebel, aunque ellos sí.
-¿Y cómo lo hacen directora? ¡Tenemos que estar preparadas! -Ringo cerró los puños reafirmandose.
-Bueno… ellos… cuando un chico y una chica deciden….
-Los Rebel pueden abusar de una HiME para robarle los poderes -Fran intervino al ver que la directora comenzaba a irse por las ramas.

-Oh, ya veo -Rise lo pilló al vuelo.
-¿¡Abusar!? ¿¡Quiere decir que si nos roban los deberes y nos ponen la zancadilla podemos perder nuestros poderes!?
-N-no… no se trata de eso -Miranda no sabía por dónde tomar el comentario de Ringo.
-Nos referimos a que un Rebel las viole -Fran habló claro, qué era lo que hacía falta para ese momento.
-Ah, eso está bien… ¡quiero decir! -las tres miraron a Ringo pasmadas- ¡mamá nos habló de esto cuando teníamos once años! Qué no confiasemos en extraños y protegieramos nuestra integridad.
-Entonces, confió en que las palabras de su madre, las sigan guiando ahor…
-Pero si es consentido, ¿no pasa nada, verdad? -La sonrisa de Miranda, se borró con las palabras de Ringo.
-Mamá nos habló de esto cuando teníamos once años… pero después aprendimos el resto por nuestra cuenta -Rise sacudió la mano dandoselas de sobrada y más divertida aún por la cara de una mujer tan adulta como era Miranda por sus palabras.
-¡Esperen! Si dejan que sus Rebel se excedan, aunque sea consentido, perderán sus poderes para siempre.
-No se preocupe directora, sabemos que hay otras muchas más opciones sin que haya penetración -Ringo le siguió el juego a su hermana.
-Y de la escuela religiosa, una amiga nos contó que por detrás no es pecado… aunque si es cosa de fluidos, yo no trago.
-¡Niñas! -A Miranda le salió del alma reprenderlas con ese apelativo, aunque fueran alumnas de la universidad.
-Hermanas Noyamano, ustedes dos ya pueden salir del despacho. No podemos contarles más a no ser que quieran implicarse -Fran se colocó detrás de las dos chicas sentadas, su presencia era intimidante y salvaje-. Y por todo lo demás, ya hemos sido lo suficientemente claras. Si desean ver si son dignas HiMEs, diríjanse al gimnasio para tomar su prueba. Si son seleccionadas HiMEs, la escuela las recompensará.
-¿Recompensa?
-Oh… sí -Miranda volvió a centrarse-. Se les concede una beca a las HiMEs, y otras ayudas en los estudios, para que puedan concentrarse en la batalla y que no descuiden su día a día.

La directora ayudó a Ringo a ordenar sus papeles para que las dos pudieran salir del despacho, rumbo por el pasillo, las dos chicas estaban mucho más animadas, principalmente por no haber sido expulsadas tal y como Ringo pensaba. 
-Una beca a cambio de ser HiME…
-¡Ringo! ¿No estarás pensando en convertirte en HiME en serio?
-¡No! ¡Para nada! Es sólo que… te dan ayudas en los estudios -volvió a hablar con un hilo de voz, como si simplemente fuera un pensamiento muy tentador.
-Tendremos que conformarnos con ser alumnas de segunda y conservar la vida.

Al llegar a la sala de estudio, sus dos compañeros habían colgado guirnaldas y un cartel que rezaba…
-”Os echaremos de menos…” -Rise pusó los ojos en blanco mientras Gyro y Joseph silbaban en sus matasuegras.
-¿No os han expulsado? -Gyro abrazó a Rise -ay… qué contento estoy por tener que seguir aguantandote.
-El sentimiento es mutuo Gyro- le golpeó en la nuca con más fuerza de la que debería-, pero no guardes el cartel… hay una tonta en esta habitación, que quizás lo necesite si se muere por hacer caso a la directora…
Siseando las palabras hacía Ringo, y mirándola fijamente, la hermana pequeña no le quedó otra que retirar la mirada avergonzada, bajando tanto la vista que las gafas le resbalaron por el puente de la nariz. Rise sabía que ella, ya había tomado su decisión.
-Pero… -Joseph miró de una hermana a otra-, entonces ¿de que habéis estado hablando con la directora?
Las dos hermanas respondieron a coro.
-Educación sexual.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Apple on July 08, 2015, 09:38:45 PM
Dejo cap 2 c:

#2: Mettle Of An Idol

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Había pasado una semana desde que Sheryl llego a Tokyo. Superficialmente había una suave calma en su vida de nuevo. Tokyo había dejado de ser un lugar peligroso y sombrío y volvía poco a poco a ser la pintorescas y cosmopolita ciudad que atraía a miles. Su hermana había pedido una semana de vacaciones en el trabajo para pasar tiempo con ella y recordarle que la vida no era solo tragedias. Habían ido de compras, a la playa de Odaiba en la bahía de Tokyo, a Shinjuku por libros y ropa y a jugar pachinko, a Akihabara a entretenerse, tomarse fotos con las lolitas y los host y a las arcadias también. Incluso habían ido al Tokyo Dome a un concierto de rock. Hijikata también había encontrado espacios en su atareado horario y las llevaba a comer a Roppongi por las noches e incluso habían ido al karaoke con unos amigos de la pareja. Una semana había sido mejor que un par de meses de terapia. Definitivamente estar con los familiares favoritos hace bien. Incluso parecía que Rangiku y Hijikata estaban determinados a ayudarla a mejorar.
Pero no por eso Sheryl dejaba de sentirse un poco mal en el fondo. Después de unos años de ausencias y una ligera adicción al trabajo se dio cuenta de que no tenía mucho fuera de ese medio. No tenía muchos amigos *reales* y había perdido a su mejor amigo, no sabía si tenía otros talentos y lo peor: se dio cuenta de que no sabía mucho de lo que había sido la vida de sus familiares y sus amigos en los últimos cuatro años. Era terrorífico pensar en lo que vendria en el futuro y como lograría sacudirse esa culpabilidad.

Y justamente la realidad la golpeo aun mas fuerte el domingo que Rangiku llego a darle las buenas noches a su habitación y recordarle que regresaría a su rutina normal al día siguiente.

“Mañana me iré temprano, a la misma hora que Hijikata. De seguro estarás dormida, ya sabes que hay leche en la refri y cereal en la alacena” le dijo antes de dirigir su mirada a un sobre olvidado que había quedado en el escritorio junto a la laptop de Sheryl “¿ya pensaste en la oferta de Hanasaki?”

“No… Si. La verdad es que… y se que sonaré ridícula, pero me da un poco de miedo.”

“Oye eso ya lo se” afirmo su hermana mientras se sentaba junto a ella en la cama “pero sabes Sheryl, en esta vida pierdes el miedo y te jodes tratando o sigues con miedo y te jodes de todos modos. ¿Ya vez la diferencia? Creo que tu mejor que nadie lo sabe ya, aquí” y señalo con el dedo índice la frente de Sheryl “o al menos lo sabes inconscientemente. De lo contrario nunca hubieras salido de casa de papá y mamá en Kyoto”.

Sheryl sonrió a medias y fijo su mirada en el sobre. Talvez

“Que ridícula sonaste Rangiku”

“Fue por culpa tuya. ¿Ves como me haces perder el estilo?” bromeó la mayor a la vez que abandonaba la habitación.

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Finalmente, cansada de auto compadecerse decidió ese mismo lunes en cuestión de pocas horas tratar de arreglar al menos una parte de su vida. Resolvió que serian los estudios. Siempre había sido una estudiante mediocre pero ya tenía una invitación a una universidad. Por si fuera poco apareció una segunda opción cuando Hijikata dijo que como alumno graduado de la universidad Rizembool, que recientemente se había vuelto mixta, la podía recomendar y volver el proceso de admisión más fácil.

“Puedes estudiar donde te venga la gana…”
le había recordado su hermana.

Era así de fácil como decía Rangiku pero antes de tomar otra decisión por la cual podría arrepentirse el resto de su vida, al menos averiguaría que opción era la mejor. Opto por comenzar por Hanasaki aprovechando que ellos la habían invitado e incluso le ofrecían una beca (quien sabe por que diablos). Preguntaría entre sus conocidos que estudiaban ahí que les parecía el lugar y que le contaran un poco de su vidas como estudiantes.

Comenzaría con Hajime Saito. El era el primo de Souji y Hijikata y por lo que recordaba estaba estudiando en Hanasaki. Busco entre sus contactos en LINE y le envió un mensaje invitándolo tomar el té ese mismo día. Un tipo como Saito no se negaría a una invitación como esa.

En lo que respecta a que estudiar, eso ya lo había decidido desde secundaria. Literatura. Interesante y absorbente, como todo lo que le gustaba ella gustaba.

Saito llego a las 3:40, veinte minutos antes de lo acordado. Eso no sorprendió a la rubia. Nunca había conocido a nadie más japonés que Hajime Saito. Parecía uno de esos samurái de antaño callados y serenos, que seguían estrictamente cada una de las reglas del bushido y eran tan fieles como los perros. Más de alguna vez se había imaginado al buen Hajime con una armadura y una katana en mano. Y es que el chico era de admirar ya que era un buen estudiante, respetuoso, amado por todos y por si fuera poco era bastante atractivo. Lo más curioso es que Saito tenía una estrecha amistad con Souji a pesar de que eran totalmente opuestos. Saito era demasiado callado y Souji era un bocón que no sabia cuando para de hablar.

Después de las típicas formalidades y saludos y de conducirlo al jardín y servirle una taza de té oolong la chica empezó a interrogar al estoico pelinegro.

“Entonces… tengo entendido de que vas a Hanasaki ¿no?”

“No. Nos expulsaron el año pasado” respondió simplemente el. Ella arqueo una ceja, su respuesta la había sorprendido más que nada por que parecía imposible que hayan expulsado a Hajime Saito de algún lado.

“¿Nos?”

“A Souji y a mi”

A la mención del chico castaño de ojos verdes ella aparto un poco la mirada y se trono los dedos. Era un mal hábito que había desarrollado hacia poco cuando estaba muy nerviosa pero que extrañamente desaparecía cuando llegaba a sentirse realmente nerviosa.

“No fue nada realmente, excepto por el incendio en uno de los laboratorios. Fue uno de los líos de faldas de Souji que se volvió violento y se salió de control. Pero como no era la primera vez que había un problema así la directora nos expulso. Ahora voy a Rizembool y Souji también”

Sheryl miraba incrédulamente a Hajime mientras este le contaba todos los detalles del accidente y de su expulsión.

“Wow… solo wow”

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Ella nunca llegaba tan temprano a la universidad y si llegaba temprano era nada más porque su hermano era muy puntual y por que no quería irse sola en el metro en plena hora pico de la mañana- prefería que su hermano la fuera a dejar en coche a las puertas de la universidad. “Aprende a conducir” se dijo mentalmente a la vez que recordaba que tener dos carros en Tokyo era sumamente costoso y que su edificio solo ofrecía un espacio en el parqueo por departamento. Quedo con Sheryl de juntarse a las 7 de la mañana a desayunar y a ayudarla a decidirse a que universidad iría.

Cuando vio a la otra chica llegar no pudo evitar sonreír con intensidad. De verdad le alegraba ver a su amiga verse mil veces mejor a como la había visto la ultima vez que se reunieron cuando Minmay fue a Kyoto por la boda de la hermana de Sheryl ya hacia un par de meses atrás. Solo notó que sus ojos todavía no mostraban la determinación que la rubia solía mostrar… pero de eso se encargaría ella, para eso están las amigas. Las dos chicas se saludaron con un fuerte abrazo y fueron a comprar un sencillo desayuno de croissants y juego de naranja.

“Mira lo que me envió la directora” dijo Sheryl extendiéndole la carta que le había enviado la directora mientras le daba una mordida a su croissant de jamón con queso.

Minmay leyó con interés la carta y no pudo evitar expresar su emoción. Su amiga le había comentado que le habían ofrecido una beca en Hanasaki pero no que la mismísima directora la había invitado personalmente.

“Eso es increíble. Es como que si te estuviera rogando que asistas a Hanasaki”

“Lo se… pero aun no me decido”

Round one. ¡Fight!

“¡Vamos Sheryl! Te están dando una beca solo porque si y encima puedes estudiar lo que quieras. ¿Tienes idea de cuanto cuesta la matricula y todo aquí? Athos y yo usamos la mayoría de dinero que nos dan nuestros padres solo en pagar los gastos de nuestros estudios” Viendo que la rubia aun no se mostraba muy convencida Minmay continúo con su discurso “Seamos honestas, ¿crees que puedas pasar los exámenes de admisión de una universidad pública como, digamos, la Universidad de Tokyo?”

Bueno punto. Sheryl pretendió estar ofendida con las palabras de su amiga haciendo una mueca pero ambas estallaron en risas. Ni aunque estudiara todo lo que quedaba del año podría pasar esos exámenes.

 “Tienes razón…” confesó, a la vez que se preguntaba de donde le había salido Minmay tan madura y sensata, porque según ella, la pelinegra era mas berrinchuda y malcriada  “Ayer Hajime llego a casa y me contó que ahora el y Souji van a Rizembool y me hablo de como era la cosa en ambas universidades. “¿Ya te conté que Hijikata me ofreció ayuda para entrar a Rizembool?”

Round two. ¡Fight!

“Sip… pero creo que…” enfatizo la otra chica como un samurái que estaba a punto de dar el golpe final con su katana a su adversario “si bien es seguro que entres ahí, requerirás ayuda de tus padres o de tu hermana para poder costear tus estudios y tu vida aquí en la ciudad lo que es igual a que tendrás dependencia de un tercero y según lo que me dijiste ya no quieres eso… No se si crees que estudiar en el mismo lugar que Souji sea un beneficio o desventaja, pero para mi seria un beneficio así te puedo ir a “visitar” para que me presentes a Hajime-kun” finalizo Minmay giñando un ojo.

Fatality.

“Si Hanasaki te ofreció una beca ten por seguro de que la administración esta consciente de tu historial académico así que, no me mates por decir esto, saben bien que no pueden esperar a que tengas buenas notas en la universidad. Solo te queda averiguar que es lo que quieren entonces”

Minmay wins.

La rubia estaba sin palabras. La habían owneado así solo cuando era una chiquilla de primaria  y su grupo de amigos pasaba todo el día en las maquinitas jugando Mortal Kombat. Ni siquiera se molesto por la mención a su mediocridad académica. Pero… ¿De cuando aquí Minmay  razonaba de esa forma? Estudiar teatro y leer todas esas obras le habían ayudado. Definitivamente no sabia nada de las metamorfosis que sus amigos habían tenido en los últimos años y tendría que pasar un buen rato con ellos para volverlos a conocer bien. Saito expulsado y Minmay toda una consejera escolar… ¿Qué seguía? ¿Souji yendo al Tíbet a volverse un monje? Mejor sacudió la cabeza, ya se estaba yendo por las nubes y se enfocó en lo que le acababan de decir. Lo único que salió de la boca de Minmay eran verdades. A pesar de que como modelo no ganaba mal nunca se había detenido a pensar en sus jubilación, y menos aun tan prematura, y nunca ahorro mucho. Prueba de ello eran las cajas con ropas, zapatos y accesorios que seguían enviando sus padres. Tampoco quería estar bajo la dependencia de sus padres que se habían vuelto muy sobreprotectores y quisquillosos y encima, ahora se les había metido en la cabeza que Sheryl estudiara y sacará buenas notas (estudiar era lo que quería pero las buenas notas…). Y mucho menos ser una carga más en la vida de su hermana que ya tenía bastante con su nuevo papel de esposa, ama de casa, su trabajo y la presión de sus padres y suegros para convertirse en madre. En ese mismo momento pensó que podría salir adelante, ya no tenia tanto miedo  y no podía vivir así de todos modos.

“Demonios Minmay, recuérdame arreglar algo para que conozcas a Hajime… vamos llévame a la dirección entonces, iré a hablar con la directora y ver que me propone”

Minmay escondió una triunfante sonrisa tras la botella de jugo de naranja tomando un trago. Le pareció ver una chispa de audacia en los ojos de su amiga cuando esta le pidió que la llevara a la dirección.

Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Kana on July 11, 2015, 03:55:01 PM
Aprovechando las instancias de tiempo e inspiración, me asomo por aquí con fic.
Pero antes, ¡Yey! tengo iconitos :3 y gracias a Eureka ♡ Muchas gracias por las ediciones. Las amé ♡


(http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Kishou1_zpsgdioclwx.png) (http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Johan1_zpspp13qs9j.png)

— Chapter  04

/ / / Flash Back / / /

—Bitácora; experimento 7 7 1 8 9, la hora de reacción parece un efecto tardío a la descomposición de las proteínas suplementadas en el tejido del órgano dañado. No hay respuestas. — El emisor entrecerró los ojos, sereno como el mar más pacífico, proyectó su mirada a través del cristal que dividía  el cuarto del observador en donde se hallaba y la sala quirúrgica del otro lado.
—He autorizado a mi equipo médico a que apliquen una ligera descarga de electroshock en la zona parietal y frontal del cráneo para esperar una reacción acelerada y favorable en el sujeto experimental. En forma unánime, se ha decidido aprobar la aplicación de una inyección de adrenalina en el aparato cardíaco como suplemento de fortaleza. Las pruebas de este hallazgo sin duda nos entregarán aportes importantes para la institución. — Cubrió el micrófono cuando se encontró con la mirada atenta de los cirujanos al otro lado del cristal. —Adelante. — Dijo por otro micrófono haciendo expresar una voz robotizada.

El relator entrecruzó los dedos de sus manos y apoyó el rostro entre estas para observar con atención lo que sucedería a continuación. Si sus investigaciones y cálculos estaban en lo correcto, la reacción sería favorable para el sujeto de prueba. Sino, tendría que aceptar la inducción de otro sujeto de prueba. El obtenido era hallar un método de sanación más acelerado en los individuos sin comprometer del todo los órganos vitales en el proceso. ¿De qué servía un sujeto que sanaba sus heridas a velocidad si en el proceso se dañaban órganos que dificultarían su capacidad de ejecución motora y reacción sensorial?
En la mesa de operación, el sujeto se retorcía cuando recibió la primera descarga de electricidad, se sacudió más cuando ampliaron el nivel de electricidad de las descargas eléctricas. En un punto parecía que lo perderían, pero su corazón fue invadido por la sustancia adrenalinica y provocó un efecto de reacción.
Luego de que los doctores notasen sus signos vitales normalizados y que sus órganos parecían demostrar equilibrio y posteriores mejorías, el equipo profesional comprendió que habían dado con el clavo. Uno de los cirujanos levantó el pulgar dando el visto bueno, el locutor del otro lado sonrió levemente. El sujeto experimental se recuperaría de sus patologías somáticas y con el tiempo podrían insertarlo nuevamente en sociedad para que cumpliera su rol.

—Llévenlo a su cuarto y permitan que se recupere con tranquilidad. Adminístrenle las dosis que deje prescritas en intervalos de ocho horas. — Dijo cuando aún mantenía el micrófono cubierto. Posteriormente, retiró la mano que tapaba el micrófono. —Bitácora, experimento 7 7 1 8 9, la operación que se ha prolongado por cinco horas y cuatro minutos ha sido exitosa. El individuo parece demostrar mejorías instantáneas y todo parece indicar que en las próximas semanas no habrá repercusiones en su organismo. — Apagó el sistema de registro, tomó sus apuntes y los guardó en su maletín.
—Doctor Liebert, el señor Arima lo aguarda en la sala de espera. —
—Casi lo olvido…— Miró la hora en su reloj de muñeca, aquel aparato de oro que le había regalado su ex esposa. —Iré enseguida. — Le sonrió a la señorita con cordialidad al pasar por su lado y dirigirse a la sala de espera.

Cuando el doctor Liebert llegó a la sala de espera se encontró con su colega observando el jardín del recinto a través de la ventana. Aquel jardín edénico que la institución había construido para que los pacientes se sintieran un momento tocando el cielo era realmente una visión divina de lo que era el patio de los dioses del olimpo.
El verde era reluciente en el césped y hojas de las plantas, las flores brillaban con colores absorbentes y las gotas de agua en los pétalos de las flores le daban una sensación de humedad exquisita al lugar. Las bancas eran de mármol blanco, no muy cómodas pero si muy bonitas. El diseñador se las había arreglado para crear pequeños ríos y cascadas en miniatura para que el ruido de las aguas fuese relajante para los que visitaban el sitio. Al final del rio se hallaba un monumento con el rostro de un hombre y con flores arrojadas cerca de él. Era quien había creado ese hospital/laboratorio. En medio del jardín, una pérgola adornada con rosales blancos daba una imagen de pureza autentica.
Liebert habría preferido unas flores más llamativas en la pérgola pues a su opinión daban el mensaje de que se irían a encontrar con Dios; es decir, que estaban pronto a morir. Y ese no era el objetivo de los médicos.

—Kishou, disculpa mi demora. La operación se extendió más de lo pronosticado. —
—…— El aludido apartó la mirada del cristal. Mantenía las manos dentro de la gabardina larga y gris que usaba aquel día por el frío invernal. —¿Ha salido todo bien con…él? —
—Sí, la operación fue un éxito. Si todo marcha bien, podremos implementar este sistema en otros pacientes. — Volvió a ver la hora en su reloj, un hábito que siempre fue característico en él. —¿Te parece si continuamos la charla en Roseletta Coffee? Quiero despejarme un poco del aire de este lugar. —
—De acuerdo. —

Ambos salieron del recinto en poco tiempo. Liebert había pedido a su colega que fueran en el auto de éste último ya que el suyo estaba en el taller mecánico. Liebert se sentó en el asiento del copiloto mientras que Kishou Arima ajustaba el espejo retrovisor desde su sitio. Mientras el copiloto se ajustaba el cinturón de seguridad, no pudo evitar pensar en la metamorfosis de la genética en su compañero.
Siguiendo las indicaciones de Liebert, llegaron por un atajo “Que reduce el tiempo en el espacio” según el de apellido extranjero. Entraron en la cafetería sacudiéndose algunos granizos de nieve que se dejaron caer sobre los hombros y cabellera de ambos individuos durante el camino del estacionamiento al local.
La cafetería era un lugar agradable, no estaba llena de gente y el tipo de clientela de ése lugar eran personas adineradas por lo que vivían en su propio mundo sin prestar atención a su entorno. La temática del lugar era una alusión a la Francia victoriana.
Encontraron una mesa más apartada de lo normal y tomaron asiento en ese lugar. En poco tiempo llegó una camarera y ellos pidieron café bien cargado, para empezar. Tras un par de minutos, la chica volvió a la mesa y les sirvió el café que habían pedido invadiendo el metro cuadrado de la adictiva fragancia del café.

—Cappuccino vainilla… No varias en esa cuestión. — Kishou se acomodó las gafas tras expresar esa observación.
—Necesito un poco de dulzura en mi vida. — El otro sonrió con aquella sonrisa inocentona que encantaba a las féminas. —¿Qué tal el oficio? —
—Normal. He encontrado uno que otro candidato apto para pertenecer a la institución. Los entrenamientos van bien, este año han entrado más voluntarios. — Bebió un poco de su café, de ese café bien cargado y con un poco de azúcar nada más. —¿Qué tal… el tuyo? — Observó al tipo frente a él con detención. Liebheart no parecía variar su apariencia desde sus años de escuela, el cabello rubio lo llevaba en un corte perfecto al estilo británico, la piel blanca resaltaba sus ojos claros y la apariencia angelical le daba un toque de inocencia.
—Excelente. Me fascina estar en el punto en donde me encuentro. Ayudar a otros es una experiencia única y maravillosa. Era deprimente ver a todos esos chicos sumidos en la tristeza después de sufrir tanto daño, por un tiempo pensé en apartarme de todo esto porque no soportaba verlos así. Pero la rehabilitación de estos muchachos es algo que llena mi alma.—
—Que…Bueno que te sientas así. — Esquivó los ojos del otro por un instante. Pese a que lo conocía desde la escuela había algo en él que jamás pudo evitar contratacar. El encanto. Encanto torcido. Fijó la vista en su café. —Supe lo de tu divorcio… ¿Todo bien con la repartición de bienes? — Si Johan Liebheart tenía encanto, Kishou Arima carecía de tacto.
—Pues… Ella se quedó con el 90% de las cosas pero eso no importa. — Sonrió torpemente. —Me quedé con lo más lindo de la relación: Los recuerdos de los momentos maravillosos. —
—Supongo. — Alzó los hombros.
—Pero bueno, di vuelta la página. —
—Además, puedes sentirte bien con tus avances en las investigaciones. —
—Puede ser…— El rubio expresó un gesto de insatisfacción. —Pero no del todo, Kishou-san, debes saber que siempre me gusta ir a los dos polos, a los dos vértices de la misma marea. Me siento estancado en sólo una arista de la situación… Me encantaría contemplar la otra realidad del mismo modo. — Perdió su mirada entre el paisaje que se expresaba a través de la ventana.
—…— Kishou se quedó pensativo por unos instantes. Su época Rebel le traía recuerdos, especialmente porque su HiME había sido una friki apasionada por los videojuegos y tomaba el asunto muy a la ligera. Cuando tuvieron una pelea en serio, su HiME se había emocionado y la batalla se tornó interesante pero tiempo después ella se enamoró de su Key y prefirieron formar una familia antes de perder la vida en una batalla. Al poco tiempo, le dieron otra HiME, una tipa con complejos de líder militar. Esas batallas fueron épicas. Después,  una tercera HiME al vencer a la segunda... Esta HiME le duró poco pues Kishou volvió a cumplir con su propósito. Algunos rumoreaban que tuvo incluso una cuarta HiME.

En su etapa adulta aceptó la oferta de empleo de Rizembool quienes estaban anonadados con sus potenciales y encantados con su curriculum universitario. Con el tiempo se enteró de que Rizembool había contratado una especie de genio en el campo. Quiso conocerlo en persona y cuál fue su sorpresa cuando resultó ser que éste genio era Johan Liebert. Desde ese entonces que eran amigos y colegas de trabajo. Si bien la carga laboral provocaba que no se vieran en mucho tiempo, las citas de vez en cuando se daban.

—El área de investigación de Rizembool es la más avanzada. Deberías sentirte satisfecho. —
—Lo sé, lo sé. — Soltó un suspiro. —¿Pero qué hay de Hanasaki? No hay que menospreciar esa institución. Aquí en Rizembool conozco a las cabezas importantes, a los relevantes, a la gente que forma parte del cuerpo de Rizembool, a quienes están bajo de mi, al personal de aseo, hasta el conserje. Pero en Hanasaki no conozco a nadie y se me hace un universo absorto de maravillas. —
—No es la gran cosa. — Le restó importancia el hombre de gafas.
—Sólo sé que su directora es Miranda Lot, una mujer sorprendente, y su asistenta es una mujer… Muy interesante; Fran Viera, me encantaría conocerla especialmente a ella. Se nota que es un pilar importante para la directora y la telaraña de Hanasaki. Su genética es fascinante, ¿Crees que pudiera tener una cita con ella? — Bromeó. —Por supuesto, también sé todo lo que es el sistema HiME. Esas chicas sin duda se ganan mi aprecio y admiración. Quizá… Si pudiera escoger uno de los bandos. —
—….— Kishou lo miró con seriedad. Esperaba que el rubio no anunciara que prefería a Hanasaki por sobre Rizembool o habrían problemas.
—En fin, el asunto es que no he podido tener la oportunidad de ayudar a una HiME. Sé de boca de mis pacientes que muchas de ellas quedaron igual o peor que ellos. ¿Quién se hace cargo de ellas? Nosotros tenemos un hospital especial para estos pobres muchachos, pero, ¿Y estás chicas? Uno de los ex Rebel me contó que su HiME terminó con problemas psicológicos y tiene que ir a terapia en el extranjero, otro me contó que su HiME prefirió abandonar el país igual que muchas. Pero casi ninguna se queda… Ninguna de ellas recibe la rehabilitación y apoyo adecuado. — Bajó su mirada, defraudado de la vida.
—…— Kishou se le quedó viendo por un tiempo prolongado. Johan parecía de verdad preocupado por esas chicas si bien él estaba, supuestamente, del otro bando. Pero no pudo evitar reflexionar en lo dicho por su colega. Era cierto, los Rebel tenían todo un plan de apoyo, un hospital única y exclusivamente para ellos, los mejores terapeutas y programas de inserción social para los casos más extremos. Pero las HiMES tan pronto podían escapan de Hanasaki y no querían saber más de la institución quedando a su suerte. Casi se sintió orgulloso de Rizembool y la fidelidad de sus Rebels quienes seguían siendo parte de la institución a toda costa. Y entonces pensó en un caso particular que, hasta la fecha, no había prestado la atención debida. No es que sintiera pena por las HiMEs pero  —Johan…—
—¿Si? — Éste entornó sus ojos para mirarle con una expresión de expectación.
—Yo… Tengo un pariente que tuvo que ver con el tema HiME. Tal vez puedas ayudarle…—



Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Mimi Tachikawa on July 20, 2015, 01:24:24 AM
Hoi hoi minna!! aqui les voy con capi nuevo, es un capi rosa, ya lo veran porque xDD

Capitulo 4: "El comienzo de su historia"

(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/ibnhtOon87AJN0_zpsls90zoo4.png)(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/ibrDjohrgqRSLs_zpspglxz8gb.png)(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/irx9tL1E7eJDW_zps5wzez912.png)(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/ibghl98hObzLVU_zpstzcwg4su.png)

Es el inicio de un nuevo dia y una pelirosa de curvas exhuberantes empieza a levantarse con flojera, para mirar en su mesita de noche su despertador en forma de corazon

Aun es temprano...- bostezando ligeramente- me he despertado 1 hora antes de ir a la escuela, estoy emocionada, porque es mi primer dia de clases, se acerco hacia un espejo que estaba en su habitacion y empezo a peinarse su largo cabello ondeado-uhm...sera bueno ir a la habitacion de oniichan para despertarlo...-sonrio picaramente para coger su bata de pijama y caminar descalza lejos de su cuarto y entrar a la habitacion contigua

En la cama de aquella habitacion se encontraba durmiendo el hermano de la joven, ella no perdio el tiempo y se echo al lado de este, para susurrar en voz baja

Oniichan bue...nos...d..ias...- canturreando alegremente-

Ah!!!!!- el joven pelirrosa de cabellos cortos se levanto asustado alejandose de su hermana- eres tu Ai?...que haces aqui en mi habitacion?-le miro aun con cara de sueño-

Es que queria despertar a Koi-niichan...aunque me dio penita ya que te vez lindo a la hora de dormir...-le sonrio ampliamente-

No digas esas cosas vergonzosas Ai!!...-dijo sonrojado de la verguenza-

Ai y Koi Kisaragi se parecian casi fisicamente ya que su rostro y sus facciones eran identicas, despues de todo ambos jovenes son gemelos, la diferencia entre ellos aparte del sexo, era el cabello, mientras que Ai lo tiene largo y ondeado, Koi lo tiene corto y desordenado, como Koi nacio un par de minutos antes es el hermano mayor,mientras Ai es la hermana menor.

Despues de aquel abrupto despertar, Koi se fue a bañar, mientras que Ai salio de su habitacion, bostezando ligeramente camino hacia la habitacion contigua a la de Koi

Estara despierto Ryuu-niisan?-

Buenos dias Ai-chan!!...- Ryuu tenia el cabello ligeramente largo tambien pelirosa con una especie de vincha acomodando su cabello, era unos metros mas alto que la joven-Claro que debo de estar despierto,he cumplido mis 8 horas de sueño y mi rostro debe de estar muy humectado, para que las chicas caigan rendidas a mis pies-

Que relajado debe de ser ir a una escuela de puros chicos...-rascandose la barbilla- aunque no se porque te arreglar si no va a ver ninguna chica cerca tuyo-

Eso no tiene nada que ver...-sonrio nerviosamente- y tu que haces despierta? si aun no es hora de que vayas a la escuela junto con Koi? que seguro ya lo has levantado

jejejeje...-dijo sonriendo picaramente- es que no podia dormir, el dia de hoy comenzamos clases en Hanasaki y ando muy emocionada-

Contra mi voluntad estan asistiendo a esa escuela...- se cruzo de brazos- hace 3 años la hermana de un amigo mio la paso mal cuando tu nueva escuela se convirtio en un gran campo de batalla-

Aun asi la escuela es muy popular por su gran nivel de educacion y las personas que nos salvaron...en verdad son mis heroinas...-dijo emocionada- como quisiera ser como ellas teniendo poderes magicos y peleando-

Tu tambien crees en eso? es algo poco ilogico, solamente fue un ataque terrorista...-se cruzo de brazos- cosas como la magia no existen y si existiera jamas te permitiria arriesgar tu vida...- se acerco a ella y le acaricio los cabellos- eres mi preciada hermana menor...-

Pero no soy una niña...-dijo haciendo un puchero de desgano-

La puerta de la habitacion del mayor de los Kisaragi se abrio y un Koi vestido de ropa casual entro en escena

Ryuu-niisan tengo una llamada de ultimo momento de la agencia y no podre llevar a Ai-chan, no hay molestia se puede ir contigo?-

Estos representantes son tan antipaticos, molestando desde temprano, recuerda que tienes que regresar a tiempo al menos para asistir a algunas clases del dia, que he luchado mucho para que puedan darte un par de horas de permiso y no me hagas quedar mal...-suspiro pesadamente-

Es que Koi-niichan es un idol y no tienen horario fijo de trabajo...- dijo canturreando alegremente la pelirosa-tu puedes niichan da lo mejor de ti!! muy pronto seguire tus pasos-

Eso si yo lo evito!!!...-grito Koi mientras se iba corriendo de la habitacion-

Sera un doble dolor de cabeza cuando tu tambien entres al mundo del idol...-suspiro pesadamente- apenas tendre tiempo para dedicarle a mis novias....-

No sera que en verdad estas celebrando por dentro para poder meterlas a la casa?...-

Oye eso no es cierto!!- dijo sonrojado-

Los padres de Ai fallecieron en un accidente hace 4 años atras, por lo cual Ryuu se volvio la cabeza de la familia, afortunadamente gracias a la herencia que le dejaron sus padres, y los trabajos de Koi como idol y Ryuu en un hostclub podian sobrevivir al dia a dia, por eso Ai deseaba entrar a la industria de los idol, para poder ayudar a su familia y claro
porque le gusta cantar y hacer felices a las personas

Bueno entonces Ai-chan solo seremo...- cuando iba a seguir hablando, recibio un mensaje de texto en su celular- si...por fin lo hice!!-

Sucede algo niisan?

Lo siento mucho Ai-chan vas a tener que ir sola a la escuela, por fin la chica con la que he estado chateando por el facebook acepto vernos ahora, asi que tengo que ir, no te molestaria ir sola a la escuela no?

No para nada, y espero que por fin tengas una novia...-sonrio ampliamente-

EH? claro que si...- dijo sonrojado para irse corriendo-

Que lindo es mi hermano cuando se sonroja...-dijo sonriendo ampliamente para luego salir de la habitacion e ir a la suya, se echo en la cama para observar su celular-aun falta una hora mas para ir a la escuela...- cerro los ojos- por fin ire a Hanasaki,y podre conocer a aquellas chicas que nos salvaron hace tres años- sus mejillas se sonrojaron-podre ser algun dia tan fuerte como ellas? y podre llegar a ser un gran idol como lo es Shun-san? -suspiro pesadamente- solo tengo que dar lo mejor de mi para cumplir mi sueño-

Pasaron un par de minutos y la joven se levanto de su cama y empezo a alistarse, despues de todo era el 1er dia en Hanasaki y visiblemente estaba emocionada, cogio su bolso en forma de conejo,se coloco un brillo en los labios, se coloco un gancho en los cabellos mientras acomodaba su larga cabellera rosada, acomodo sus cosas y salio de su habitacion,seguidamente salio de casa y empezo a caminar rumbo a Hanasaki

Oi!!! Ai-chan!!! Ai-chan!!-

La pelirosa joven que estaba siendo objeto de miradas de admiracion de chicas y chicos por las calle, observo que una joven pelirosa como ella con curvas mas exhuberantes que ella corria para acercarse a ella

Satsuki-chan!!!...- dijo emocionada observando que la joven tambien llevaba el uniforme de Hanasaki-tu tambien iras a la misma escuela?

Diras que ya estoy en la escuela, recuerda que soy un año mayor que tu...- le dijo sonriendo mientras se acomodaba la minifalda- en verdad me alegro que tambien estes en Hanasaki es una escuela muy divertida...-

Eso lo se, por eso quiero ir a Hanasaki, para ver a mis heroinas que pelearon por la escuela...-

Uhmm dudo que puedas verlas...o mejor dicho dudo que puedas saber de ellas, porque en el año que he estado en la escuela no han hablado nada de las Hime, me pregunto porque sera?- se cruzo de brazos-y Koi-kun?

Oniichan se fue desde temprano a su agencia discografica, pero dijo que iria a la escuela durante el dia...-

Ya veo, Koi-kun es muy trabajador, bueno al menos hace lo que quiere no? y seguro que Ryuu-san no esta porque se fue a una cita ne? aun me pregunto porque nunca quiso ligar conmigo?-

Yo creo porque Satsuki-chan es mi mejor amiga y ademas Ryuu-niisan te considera como una hermana...-

Es verdad...aunque si hubiera ligado conmigo tambien lo hubiera rechazado...-rio suavemente-

Y que andas haciendo ahora Satsuki-chan? aun sigues siendo manager?...-

Si!! ahora soy la manager del club de basket femenino de la escuela, y puedo decir que las chicas tienen un futuro prometedor...despues de clases te llevare al club para que las conoscas...-

Sera interesante verlas...te diria para entrar al club, pero no creo que pueda unirme soy mala en los deportes...- dijo apenada-

Si, mejor no te animes a entrar al club...-le dijo sinceramente que hizo que Ai se deprimiera en forma chibi-pero no te preocuopes, tenemos chicas buenas, entre ellas esta Sakura Kinomoto...de alguna forma me hace acordar a ti por lo torpe y fanatica de los dulces...-

Gracias por la sinceridad Satsuki-chan...-con una gota en la cabeza-

Bueno ya no hay que perder el tiempo y vayamos a la escuela...- Satsuki le tomo de la mano a su amiga y empezaron a caminar-

Cuando la pelirosa vio como otra pelirosa paso por su lado, junto a un pelirojo y un pelicenizo que conversaban animadamente, por instinto ambas jovenes voltearon a mirarse por unos segundos y luego ambas se enfocaron a las personas que estaban a su alrededor

Esa chica me parece conocida...-dijo Ai tratando de recordar -

Sucede algo Ai-chan?...-

Eh? no no sucede nada...- dijo recuperando su amable sonrisa-

A lo lejos sobre un edificio Yuuto observaba la escena con una sonrisa entre sus labios

---------------

Matta ne!!

Mimi-chan
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Kana on July 20, 2015, 11:56:24 AM
Algún día llegaré a la prueba HiME, lo prometo. Pero necesito hacer estos fics para hilar la historia.


— Chapter  05

(http://i126.photobucket.com/albums/p94/Nekoi_Kanako/yiW2Fu0.png)(http://i126.photobucket.com/albums/p94/Nekoi_Kanako/vZ17asb.png)

—Suave, femenina, jovial. Mi piel luce radiante con cada toque. ¿Tienes problemas de autoestima porque no luces tan bella como quisieras? ¡TonyMoly te cambiará la vida! Ahora puedes ser tan hermosa como tu artista favorita en sencillos pasos. Ahora, nueva sucursal en Mall de Tokyo oriente. Visítanos, ¡te esperamos! — La chica marcó una perfecta sonrisa en todo momento, los ojos brillaban de manera cautivante y jovial.
—Corten. — Avisó un hombre con cabellera oscura. Inmediatamente el set comenzó a moverse.
—¿Hacemos otra toma? — Preguntó su asistenta.
—No. Con esta estaremos bien. Por fin se aprendió las líneas en coreano. — Dijo el hombre quien se frotaba las sienes. —El comercial está listo. —
—Necesito comer. — Reclamó la chica que hace unos instantes era grabada por varias cámaras. Aún estaba bajo los focos de luz. —He estado horas aquí. —
—Señorita, si se hubiera aprendido sus líneas correctamente se habría ahorrado mucho tiempo. — La mujer se acomodó las gafas.
—El coreano no es mi fuerte. —
—Pues deberá acostumbrarse porque en adelante tiene un contrato con la línea de maquillaje coreano. —

La muchacha ignoró el resto de conversación que la mujer expresó pues salió del set de grabación tan pronto como intuyó que estaba libre para irse. En poco tiempo se hallaba caminando en las calles más comerciales, pobladas y llamativas de Tokyo.
Llevaba el cabello rubio suelto y un sutil maquillaje de tonos damascos en los labios y mejillas, la chica metió las manos en los bolsillos de su larga chaqueta roja pero antes se acomodó una boina de lana del mismo color para calentarse la cabeza. A esa hora el viento soplaba un poco más fuerte.
Las luces de los edificios y los anuncios eléctricos de los negocios comerciales atraían fuertemente su atención distrayéndose del mundo entero pero un negocio en particular llamó su atención. La joven se acercó al ventanal y observó con curiosidad los distintos diseños en chocolate que la vitrina en el interior del negocio exhibía al público. Había cajas con bombones de diferentes sabores de frutas, chocolates en forma de corazones, castillos, muñecos, fragancias dulces y tentadoras que hipnotizaban a la chica.

—No puede ser, ¿Eres Ayumi? —
—¿Eh? — La aludida subió las cejas cuando abrió los ojos en sorpresa al momento de ser sacada de su trance dulce. Vio a un par de chicas con uniforme de marineras que la miraban con ojos brillosos.
—¡Sí, es Ayumi! — Dijo la otra chica que acompañaba a la primera.
—Me están confundiendo. — La aludida sonrió nerviosamente alzando ambas manos. —No soy ella. Mucha gente me suele confundir con Ayumi. —
—Oh, vaya… Que mal. Pensamos que eras ella. — La desilusión se plasmó en el rostro de las dos adolescentes pero de pronto una se iluminó. —Oye, pero de todos modos nos podemos sacar una fotografía contigo. Nadie se dará cuenta de que no eres Ayumi. Será un secreto. ¿Podemos fotografiarnos junto a ti? —
—C-claro. No hay problema. — volvió a sonreír un poco. Era difícil en la actualidad salir tranquilamente sin que alguien la reconociera en las calles. Por eso cuando le preguntaban si ella era Ayumi, la joven Idol de los adolescentes, ella decía que no. Estaba segura de que si decía que sí inmediatamente saldrían más personas a pedirle fotografías, autógrafos y regalos.
—¡Gracias! — Las chicas se colocaron una a cada lado de la rubia y no tardaron en sacarse unas cuatro fotografías. —Aunque no seas ella te pareces mucho. Deberías probar ser su doble oficial. — Agitó una mano en señal de despido. —Adiós. —
—Adiós. — Movió la mano perezosamente despidiéndose. Soltó un suspiro y observó la hora en su reloj de muñeca. —Cielos, ya se me ha hecho tarde. — Bajó la mirada. —La distancia es demasiado larga para llegar hasta allá y ni siquiera he traído mis audífonos para distraerme en el camino. — Frunció el entrecejo cuando de pronto unas manos cubrieron sus ojos. —¿Quién es? — Esperaba que no fuera el típico psicópata japonés de aquellos que se creen malitos por molestar exclusivamente a chicas. —Mira, si quieres molestar a alguien, ¿Por qué mejor no vas a stalkear a un militar? Seguro que no tienes el coraje para…—
—Vaya, que agresiva. — Susurró a un costado de su rostro una voz que era muy familiar para ella. Retiró las manos de los ojos de la chica y la observó directamente a las orbes color miel.
—¡Qué haces aquí! — Fijó su mirada en la ambarina del otro. —¿No tenías entrenamiento?  ¡Me estabas mintiendo para no ver como grababan el comercial!  ¡Ryota eres un descorazonado! —
—Lilina…— Embozó una sonrisa de lado —Cualquiera mentiría para no tener que experimentar la tortura de verte en tus grabaciones. Todos sabemos que esas grabaciones duran horas porque eres una despistada. — Le dio un golpecito en la cabeza. —Te olvidas de los diálogos y haces que el asunto se extienda. —
—¡Eres un malvado! —
—Pero no te mentí. Tenía entrenamiento de básquetbol pero lo cancelaron ya que el entrenador tuvo que atender unos asuntos personales. Te vine a buscar al estudio pero ya no estabas y supuse que andabas babeando en el negocio de los chocolates. —
—Uh…— Frunció el ceño y bajó la mirada. —Odio ser tan predecible. —
—Eres predecible para mí, hermanita, pero para el resto eres todo un problemático enigma. — Ladeó el rostro. —Debemos empezar a movernos si queremos llegar puntual. — Comenzó a caminar en dirección a la estación de metro, la chica rubia le siguió inmediatamente. Ambos hermanos compartían el tono de cabellera rubia y la tez pálida, aunque Lilina tenía ojos color miel mientras que Ryuota los tenía ámbar.
—Pensé que no irías. —
—Casi…— Alzó la mirada observando a la primera estrella en el cielo. —Cada vez soporto menos las cenas familiares. Me aburro mucho. —Giró los ojos.
—Vamos, no son tan malas. Además, al lugar que vamos a cenar es muy elegante y atractivo. Tiene una buena valoración y la gastronomía es exquisita. —
—Se nota que sólo vas por la comida. —
—Sí. — Rio suavemente cubriéndose el rostro con las manos. —Ahora que lo mencionas creo que tienes razón. —

Llegaron a la estación de metro y tomaron el primero que se detuvo ya que ese era el que les servía. Supuestamente podrían irse en el automóvil de la esposa de su padre pero Ryota prefería irse sólo y así no escuchar a la quejica mujer esa y Lilina, bueno, ella simplemente vivía en su mundo de Ayumi la Idol juvenil. Pero Ryota la comprendía, siempre era mejor estar fuera de casa distraída con otras cosas que tener que soportar a una mujer que se quejaba constantemente y a un padre que pasaba poco en casa y que nada de lo que hicieran sus hijos parecía ser lo suficientemente bueno para él.
Como cada lunes de cada semana, la familia iba a cenar a un lujoso restaurante para cubrir apariencias. En ese lugar todos se comportaban como la familia perfecta y bella que al mundo le gustaba observar.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Ekha on July 23, 2015, 12:25:06 AM
Ok, este es mi primer aporte en esta historia y la verdad le sigo teniendo pánico al HiME fic por que cuando llegué al BT ya había terminado así que ... OMG, espero que las horas de explicación de Sayi en documentos no hayan sido en vano- sob-

Un detalle, mi bishoujo se llama Y, sí, literalmente "Y"[wye/ˈwaɪ/] así que es un dolor de cabeza identificar las Y de "Y entonces" así que ahora todos los nombres tienen colorcitos y "Y" está en itálicas hasta que encuentre una forma de hacer diferenciar una y de una Y -???-


-A Priori -
 

0-00
“¡Maldita sea, Y!”, gritó mientras aventaba el celular contra la pared.
Justo en ese momento Haruto se tomaba la libertad, como siempre y desde que sus rivalidades habían acabado, de  entrar a la habitación del chico sin tocar antes sólo para ser recibido con una casi posible contusión ocasionada por un objeto plano de pantalla de 5 pulgadas, último modelo, que se hizo añicos después de estrellarse contra la pared a unos cuantos centímetros del rostro del castaño.
La visita en cuestión agradeció mentalmente a cualquier cosa divina existente por la grandiosa suerte de la que era dueño. Aunque podría tener más, pensaba, entrar justo cuando  Y había hecho enfadar a su hermano mayor por millonésima vez en la vida no era exactamente un signo de que el día (o más bien la tarde) tendría un buen desenlace.
“Eh…”
Al escuchar la voz de su amigo intentó recobrar la compostura. Tomó aire y cerró los ojos por un momento para volver a su actitud de siempre.
“Así que ¿ Y otra vez?”
“Es obvio”, respondió, fastidiado “Mikleo rara vez se mete en problemas, es obvio que  Y es el problema en esta familia.”
“Eheheh…”, rió nervioso. Era costumbre que los dos mayores de la familia se ignoraran todo el tiempo. L-Elf solía ser serio y reservado mientras que Y era demasiado activa para su propio bien, había aprendido las mañas más peligrosas de su hermano mayor y había adquirido mañas propias.
“¿Qué fue ahora?”, si no lograba que realmente se le bajara el mal humor que el peliblanco ocultaba detrás de su calma, posiblemente se desquitaría contra él tarde o temprano.
“Wryyy”, contestó de la forma más plana y seca. Incluso su expresión de casi fastidio se mantuvo intacta.
“¿…Eh?”
“Grabó un estúpido mensaje de voz en su celular y sólo decía eso.”
“No creo que sea suficiente para hacerte enfadar ¿O sí?”, si eso último era cierto, habría encontrado una de las pocas formas de hacer explotar a su amigo. ¿Quién lo diría? Pensaba que a L-Elf sólo le desquiciaba la estupidez humana pero si un sonido tan estúpido como “wryyy” hacía lo mismo…
“No seas estúpido. Claro que eso no fue. La muy inteligente utilizó mi tarjeta para comprar estupideces nuevamente”. Haruto podía darse cuenta que su mejor amigo estaba pensando en cómo poner un alto a la ola de compras inútiles de su hermana, especialmente porque todas salían de su crédito.
“¿No podrías hablar con ella simplemente?”
L-Elf suspiró y observó atentamente a Haruto, con ese tipo de mirada que intenta decidir si eres estúpido o simplemente haces creer al mundo que lo eres, antes de responder una vez más.
“En serio crees que—“, un sonido lo interrumpió. En la puerta de la casa se estacionaba un camión de repartos, visible desde la ventana de la habitación del peliblanco. Haruto sintió cómo la tensión del ambiente aumento de cero a cien en menos de unos segundos.
“Decidido.  Y necesita aprender su lección YA.”
El castaño no supo si compadecer a la nueva víctima de su amigo. El nivel donde L-Elf no perdonaba algo era alto y, al parecer su hermana parecía alcanzarlo sin mucha dificultad.


0-01
Normalmente no estaba en casa para recibir el correo así que, cuando el cartero apareció en la entrada, le sonrió algo fastidiado y le entregó un paquete relativamente pesado, Mikleo pensó que se trataba de algún pedido de libros que había olvidado hacía meses. Confirmando su nombre en el paquete, lo aceptó al igual que un par de cartas más, avisos de pago para su hermano (curioso, no sabía que había adquirido algo a  plazos) y una carta para su hermana. Dejó los artículos que no eran para él  cerca de la entrada, en una pequeña mesa y se dirigió a su habitación para revisar el contenido de su paquete aun pensando qué libros serían ya que en sus recuerdos no aparecía semejante pedido.

Y llegó un par de horas después. Revisó las cartas y se rió por adelantado de la cara que haría L-Elf cuando checara su correo.
“Esto te enseñará, hermanito, que no se juega con una mente maestra.”, murmuró antes de observar un sobre.
“¿Ha-na-sa-ki? ¿Uh?”, observó ambos lados del sobre sólo por si acaso antes de proceder a abrirlo.
“¡TÚ!”, se escuchó un grito desde las escaleras. Era la voz de su hermano menor. Sonrió e inconscientemente dejó el sobre donde lo había encontrado.
“Mikkun, ¿Pasa algo?”, preguntó con falsa curiosidad acercándose a las escaleras con el fin de que el chico la escuchara. Sabía qué pasaba, hoy había llegado ese paquete. Gracias dioses por la envoltura para regalos.
Pudo escuchar los pasos acelerados de su hermano por el pasillo superior, cómo saltaba un par de escalones y, finalmente, lo tuvo frente a ella con el rostro rojo de ira.
“Pareces chica enamorada después de confesar sus sentimientos al chico que le gusta.”
“¡¿POR QUÉ RAYOS ESE PAQUETE ESTABA DIRIGIDO A MI?!”, reclamó ignorándola… cuando recuperó un poco el aliento agregó, indignado “¡No parezco una niña tonta!”
Una malévola sonrisa se formó en el rostro de Y en menos de una fracción de segundo. Mikleo sabía que debía sentirse indignado y furioso con su hermana pero esa sonrisa siempre le hacía sentir indefenso y con ganas de salir corriendo a buscar a L-Elf.
“Lo sabes perfectamente Mikkun.”
“D-deja de decirme así, es vergonzoso.”
“Sabes que mi amor de hermana mayor hacia ti, mi pequeño e inocente hermano menor es mucho, ¿Verdad?”
Mikleo sabía hacia dónde iba eso y no le gustaba para nada. Hizo una mueca involuntaria de disgusto que Y interpretó como señal para continuar con su diálogo.
Estiró los brazos con las palmas extendidas en dirección hacia su joven interlocutor.
“Sé de tus verdaderos sentimientos hacia esa persona y no puedo evitar sentirme frustrada por el desarrollo de tu triste historia, Mikkun.”
“…¿Qué rayos…?”
“¡Lo sé todo! ¡Y como tu hermana mayor sólo deseo velar por tu felicidad a pesar de que el mundo esté en tu contra!”
“¿De qué demonios está—?“
“¡No lo reprimas más! Admite que has estado enamorado de tu mejor amigo desde preescolar—”
Lo siguiente fue que la chica recibió un golpe con un libro directo en el rostro que ocasionó que cayera de espaldas en el suelo.
“¡Sabía que ibas a hacer eso!”, reclamó aún más indignado su hermano menor. “Te lo he dicho una y mil veces, psicótica hermana mayor, ¡no me gustan los hombres!”
Dejando a la chica en el suelo, prácticamente fuera de combate, Mikleo subió a su habitación, bajó con la caja que había llegado y enterró a su hermana en libros. Obviamente la había dejado fuera de combate, ni el peso de los libros logró traerla al mundo de los vivos.


0-02
Cuando despertó eran pasadas las dos. Al parecer sus hermanos consideraron suficiente castigo dejarla en el suelo de la planta baja enterrada por esos nada inocentes libros que había hecho llegar a manos de su hermano menor. Sonrió para sí y se dio cuenta de lo mucho que le dolía el rostro.
“Creo que… no volveré a meterme con Mikkun”, murmuró antes de levantarse. Luego arreglaría el desastre.
Caminar entre todos los libros y los objetos de la planta baja de la habitación era pan comido pero, considerando que quizá su cabeza seguía desorientada por el golpe recibido, chocó sin querer con la mesita de la entrada.
“¿Qué hace esto aquí?”
Se inclinó para recoger todo lo que había caído por el golpe y recordó el sobre que estuvo a punto de abrir en la tarde.  Tomó todas las cartas y caminó hacia la sala donde encendió una lámpara y se sentó en el sillón más cercano a buscar dicho objeto.
Una vez localizado leyó de nuevo.
“Hanasaki… uhm, no me suena.”
Revisó una vez más y sí, iba dirigido a ella. Dudó un momento antes de volver a considerar abrirla pero cuando lo hizo, vio que era una carta bastante reciente, había sido enviada un día antes. ¿Alguien sabía que le daba más prioridad a su correo físico que a los mensajes de su celular? A todo esto, ¿Dónde había quedado ese aparato nuevamente?
En la carta se le invitaba a formar parte del Instituto Hanasaki en el nivel Universitario a partir del siguiente ciclo pero, además, le invitaba a ser parte de un examen especial. HiME-algo, leyó. En parte sonaba interesante pero, al mismo tiempo algo apresurado. La fecha de emisión de la carta era demasiado reciente y se le solicitaba su confirmación y asistencia a dicho examen en dos días más. Había otra hoja con una explicación pero decidió omitirla por el momento ya que, a pesar de haber dormido por horas, el sueño comenzaba a vencerla.
Se levantó de nuevo, con la carta aun entre sus manos y regresó al sitio donde había dormido por horas gracias al ataque de Mikleo en busca de su teléfono celular. Cuando lo encontró, introdujo el número que aparecía en la carta y escribió una apresurada confirmación para el examen HiME. Fuese lo que fuese parecía lo suficientemente importante como para creer que se presentaría en dos días a dicho evento. Programó un recordatorio y decidió dar por terminado el día.

Al día siguiente había olvidado absolutamente todo lo relacionado a la carta, de lo cual se arrepentiría mucho más tarde.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Deidara on July 24, 2015, 02:43:01 PM
esperar durante una semana con este aporte en mi carpeta a ver si me venía la inspiración para hacer icons no dio sus frutos = = algún día tendré icons...

#3”Vaya, vaya… ¿están mis ojos viendo un espejismo?”

(http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/dei2.png)

Pisando los terrenos de Hanasaki, Deidara se preguntaba si haber accedido a venir aquí con Sayi había sido una buena idea. El sitio le traía recuerdos, tanto buenos como malos. No estaba segura de cuál era la manera correcta de calificar el asunto HiME. Tampoco estaba segura si la decisión que había tomado Sayi era buena o mala. La pelirrosa probablemente estaba en ese mismo momento hablando con Miranda, quién sabe si ya tomando la prueba. Volver a ser HiME… odiaba ese gusanillo que notaba, ahí dentro, que le decía que fuese a hablar con Miranda. Sólo a hablar. A contarle su situación, a pedir explicaciones, ayuda. A preguntarle por qué estaba dispuesta a volver a hacer esto a las chicas.

Caminó, y caminó, pero aun así no estaba segura de cómo fue que llegó a plantarse frente al campo de básquet de Hanasaki. Dios, había pasado tanto tiempo en ese mismo campo, tantos momentos. Le gustaba venir aquí a pensar, con su balón, por la noche. Donde no escuchaba las voces que a veces le era imposible sacar de su cabeza.

Tal vez por eso sus pasos le habían llevado hasta allí.

No llevaba su balón, pero encontró uno olvidado bajo una de las canastas. Lo recogió, y botó experimentalmente, una, dos, cinco veces. Hacía tanto tiempo que no cogía uno. Decidió probar suerte, desde la línea de triples, a ver si se había olvidado de cómo tirarlo… entró, limpiamente. Al parecer eso era algo que no se olvidaba.

Botó la pelota alrededor de la cancha, hizo unos cuantos tiros, sin haber perdido la práctica, y recordó cuántos partidos había jugado en esta cancha. Desde las olimpiadas de Hanasaki con el Black Team, pasando por otros partidos del club de básquet, y varias tardes que había pasado aquí con sus amigos Zoro y Mitsui, otros dos enganchados al deporte como ella. Soltó una risita, al recordar también todos los balones que había petado en sus primeras semanas tras convertirse en HiME y despertar sus poderes. Le costó un tiempo acostumbrarse a ellos, al principio no lograba controlar la fuerza con la que hacía sus acciones cotidianas, lo cual le hizo tener que reponer varios balones en más de una ocasión.

Todo lo quedaba tan lejos.

“Vaya, vaya… ¿están mis ojos viendo un espejismo?”
Deidara se giró, sorprendida. Lo último que esperaba, era encontrarse a alguien conocido aquí… “Me temo que no.”
“¿Vienes de visita y no avisas?”
“Bueno… no pensaba quedarme mucho tiempo. Aunque imagino que ya sabes por qué he venido.”
“Ah, sí. Algo he escuchado. Pero no esperaba verte por aquí. Ha pasado mucho tiempo… ¿ni un abrazo ni nada?”
“Bueno, si te lo ganas en un uno contra uno…”

(http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/mitsui.png)


Caso omiso, porque en apenas dos segundos Hisashi Mitsui había dado dos zancadas y se había plantado frente a ella para darle un abrazo, que fácilmente le podría haber partido en dos. Hacía tanto, tanto tiempo que no veía a su (¿ex?) mejor amigo. Deidara se lo devolvió, apretando con incluso más fuerza que la del chico.

“Joder— eres, eres tú, ¿no? ¿Qué os dan de comer en Barcelona? Has cambiado bastante en estos tres años.”
Deidara se encogió de hombros. “Patatas bravas y tal,” respondió, recordando la conversación del día anterior con Sayi.
“Pues ya me invitarás a una de esas… pero, joder, cómo— cuéntame algo, ¿no? Hacía siglos que no te veía. No, no sabía nada— sabíamos, nada de ti. Deidara, estábamos tan preocupados por ti. ¿A quién cojones se le ocurre? Menos mal que tu hermano nos iba contando cosas sobre ti y—”
“Espera, ¿Near?” No sabía que Near se hablase tanto con sus amigos de Hanasaki. Siempre había sido más bien calladito.
“¿Qué? No, no, Kurogane. De vez en cuando hablábamos, más que nada para saber qué tal iba todo…”

La pelirroja se dejó caer en el suelo, recostándose sobre el incómodo poste de la canasta. Traidor. Deidara no tenía ni idea que Kurogane había estado hablando con sus amigos tras sus espaldas. Aunque algo le dice que si no lo hubiese hecho, tal vez se hubiesen presentado en Barcelona para asegurarse que Deidara seguía viva… probablemente Kurogane fue el que impidió eso. Si al final iba a tener que darle las gracias y todo.

“Oye, Dei.” Mitsui suspiró, jugueteando con el balón que había encontrado Deidara minutos atrás, haciéndolo rodar en el suelo. “Voy a serte sincero— ya nos pondremos al día más tarde, si te parece bien, pero… a pesar de que me alegro de volver a verte, estoy enfadado. Desapareciste de un día para otro, sin avisar ni nada. Entiendo que en el momento te pareció la mejor de las ideas, pero no fuiste la única que lo pasó mal. Tuve que ver a la mitad de mis amigos pasar por el hospital, sabiendo que no iba a poder hacer nada más que esperar que todo saliese bien. Sé que no pasé por lo mismo que tú, pero… desapareciste tras la batalla final, sin avisar, no volviste a hablarnos. Eso nos sentó bastante mal.” La pelirroja sabía que hablaba sobre todo por sus amigos Luffy y Zoro. A pesar de que de Zoro sí que tuvo la oportunidad de despedirse, y no fue demasiado bien.
“Imagino que es tarde para decir que lo siento.” Deidara empezaba a hacerse una idea del disgusto que tenía que haber dado a sus amigos meses atrás cuando desapareció así de la nada. En todo ese tiempo, había sido demasiado egoísta, y ni se había planteado en pensar en lo que dejó detrás… a pesar de que eso era lo que más buscaba, olvidarse del pasado. Pero no había sido para nada justa con sus amigos.
Mitsui se encogió de hombros. “No sé. Al menos, has vuelto, ¿no?”
Deidara hizo una mueca en respuesta. “Mh. Ya. No sé cuánto tiempo voy a quedarme.”
“Entonces, es verdad que…”
“No lo sé. ¿Quién te lo ha dicho?”
“Nadie. Pero llevo aquí todo el día, y he visto a varias de tus amigas. La mayoría iban a la oficina de Miranda. Me ha parecido raro que fuesen todas el mismo día, así que…”
Deidara soltó una pequeña risa. “Sigues siendo un cotilla.”
“Hey, cállate,” rió él, dándole un golpecito con el puño en el brazo. “Viejos hábitos nunca mueren.”
“¿Sigues por aquí?”
Su amigo asintió. “Sí. Me voy a especializar en medicina deportiva.”
“En medi— wow. No sabía que eras tan listo, Michi.” Que su amigo fuese a ser doctor le sorprendió. No porque se creyese que el chico no daba para tanto, si no porque… se había perdido toda esa etapa. Seguro que había sido difícil entrar en la carrera de medicina. Ni sabía que estaba interesado en la medicina.
“Yo tampoco, pero mira. No me va mal. ¿Y tú qué hiciste por Barcelona?”
Bufó, “Estuve de becaria en una agencia de detectives privados. No preguntes, larga historia… la idea fue de Kurogane. Les parecí buena leyendo a la gente, y la mitad del tiempo me tuvieron investigando infidelidades. Tiempos oscuros,” bromeó.
A Mitsui pareció gustarle la historia. “Vale, algún día me tienes que contar más,” dijo riendo.
“Vale, prometido.”

Pasaron un rato callados, sin decir nada ninguno de los dos. El silencio no era incómodo; hacía que Deidara se sintiese como en casa, preguntándose qué había estado haciendo de verdad esos tres años en Barcelona.

“¿Qué vas a hacer?” Preguntó por fin Mitsui, y la chica supo que él había estado reprimiendo esa pregunta durante un rato. Sabía que iba a venir, pero no había tenido suficiente tiempo como para prepararse una respuesta.
“No lo sé. Quería poner punto y final a todo, hablar con Miranda, decirle que no estoy interesada, tal vez veros a algunos de vosotros, admitir lo estúpida que fui, y luego volver a casa. Pero… la verdad es que ahora no lo sé.” No dijo nada durante unos segundos, tratando de buscar las palabras correctas, insegura de qué tenía que decir a continuación. “No sé si estoy capacitada para tener toda esa responsabilidad de nuevo.”
Mitsui sacó un cigarrillo de su bolsillo trasero y lo encendió. Deidara no comentó en lo irónico que era que un futuro graduado en medicina, nada más que deportiva, tuviese el hábito de fumar. Pensaba que él lo había dejado. “No soy un experto, pero creo que eras una de las más fuertes y poderosas.”
Tal vez lo era, físicamente. Al fin y al cabo su elemento era la fuerza. “De nada me sirve eso si no soy la más cuerda de todas.”

Seguro que Miranda habría avisado a todas las antiguas HiMEs, y seguro que muchas otras habrían dicho que no. ¿Y si Miranda avisaba a nuevas chicas, involucraba a otras inocentes? Encontraba eso injusto, pero… ¿era algo por lo que ella tenía que preocuparse?

Deidara se levantó de golpe, dejando de lado la pelota con la que había estado jugando antes. “Creo— creo que voy a darme una vuelta. Necesito airearme un poco más antes de ir a hablar con Miranda.”
Mitsui pareció comprenderlo, quien no insistió. “Vale. Si sigues por aquí, deberías llamar a Luffy. Le haría ilusión verte.”
Asintió. Le extrañó que no dijese nada de Zoro, que no le dijese que le avisase a él también, y por primera vez en toda la conversación se atrevió a preguntar sobre él. “¿Y Zoro? Sigue… ¿por aquí?”
Pareció tardar un poco más en contestar. “Sí, claro… aunque no sé si— le sentó mal que te fueses así.” Y era de entender, pensó la pelirroja. “Date un tiempo. Tal vez cuando estés más relajada, podrías verle.”
“Ya… bueno, creo que, voy tirando. Sigo teniendo el mismo número. Ya te diré algo.”

Se despidieron, ambos fueron por caminos opuestos, Mitsui dirigiéndose hacia la facultad de ciencias ya que su próxima clase estaba a punto de empezar. No había cambiado en ese sentido— seguía llegando tarde.

Iba a tener más que pensar al parecer, porque Mitsui había parecido un poco reacio a hablar sobre Zoro. Pero tenía otros asuntos que aclarar antes.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Sayi on July 25, 2015, 07:07:28 PM
Tengo nuevos iconos que hacer para todos lados pero igual reharé estos también porque ya no me gustan /shotsself

Pero por ahora fic (◡ ‿ ◡ ✿)

(http://i.imgur.com/YdRiQ49.png) (http://i.imgur.com/20KLUiF.png) (http://i.imgur.com/soarrot.png)

Episode 7 — I’ll see you there

Apenas terminó la prueba HiME, Sayi salió del auditorio para darle a Fran un resumen de los hechos. Lo más probable era que la asistenta de alguna manera ya supiera de lo sucedido, así que a medio reporte la pelirrosa se percató que lo que en verdad quería eran explicaciones. Y una solución.

Fran no se inmutó ante la ausencia del Child. Tampoco reaccionó cuando escuchó sobre el cambio de arma, aún si Ichigo exclamó sorpresa por ambos. Lo único que si le prometió fue referir sus preguntas a Miranda, y que la directora la buscaría cuanto antes.

“Nuestra prioridad es asistir a las HiMEs, pues sabemos que están bajo un peligro inminente” le aseguró Fran “Ahora que sabemos con que cambios lidiamos, podemos ofrecerte ayuda. Miranda te contactará pronto”

Pero…

“¿Y mi Child?”

Su respuesta no ofreció consuelo alguno, pero era algo que sabía necesitaba con urgencia.

“Ten paciencia. Aparecerá cuando lo necesites”

(http://i.imgur.com/YdRiQ49.png) (http://i.imgur.com/20KLUiF.png)

Escuchar ambigüedades no ayudaban a su desazón, por lo que Ichigo sugirió descansar en algún lugar. Sin necesidad a coordinar dirección, ambos se dirigieron al que era, por alguna razón, el mejor lugar que tenían para conversar sobre las ocurrencias de la vida: El Starbucks.

Pero solo el camino desde el auditorio hasta el café fue un abrir de ojos para ella.

Con el recuerdo de la marioneta y sus poderes (o la carencia de estos) frescos en su mente, la idea de que su futuro Rebel podría saltar a su ataque en cualquier momento era algo, si bien paranoico, plausible. Pensó en Kaien, su ex-Knight, pero este ya no tenía poderes y se encontraba a siete mil kilómetros de distancia. Su supuesto Key estaba cruzando otro océano, y aunque tenía a su mejor amigo caminando a su lado, él siempre había estado en el grupo de personas a quienes debía proteger.

Aún así, si bien Ichigo no era más que soporte moral, él era lo único que tenía tangible en ese momento. Sayi se aferró de su brazo, y aunque ello entorpeciera su caminar, se sintió mucho más tranquila cruzando la universidad de esa manera.

Solo esperaba no encontrarse con Deidara. Pues de ser así, en ese momento nada le impediría subirse con ella a un avión e irse a Barcelona sin ticket de retorno.




Sayi se quedó en la terraza mientras Ichigo entraba a pedir las bebidas. En su ausencia, la pelirrosa revisó su teléfono. No había entrado a su Line desde antes de la prueba, y la burbuja de notificaciones marcaba 45 mensajes no leídos —todos probablemente de Taikoubou.

Pero su novio al parecer había desistido en buscarla al no recibir respuesta. Sayi se anotó mentalmente llamarlo luego, pero decidió buscar a la segunda persona que se había enterado de su posición.

“Genial” mascullaba para si misma mientras veía su teléfono “Esto era lo que necesitaba”
“¿Con quién hablas?” preguntó Ichigo mientras dejaba un frappuchino frente a su hermana. Sayi notó que esta vez no mencionó a Taikoubou y agradeció mentalmente por ello.
“Con Soujirou” Ichigo estaba por sentarse pero se detuvo momentáneamente al escuchar ese nombre “Le conté lo de mi arma y le pregunté si conocía a un buen maestro”
El rubio no ocultó su malestar “Te recomendaría que no compartieras mucha información con él”
“Lo sé. Solo quería saber que decía, no es que fuera a tomarlo en serio”
“Bueno, ¿y? ¿Qué dice?”
“No se” Sayi prendió la pantalla de su teléfono “Lleva riéndose cinco minutos”

Ichigo se llevó una mano al rostro y también empezó a reírse. Y si bien a Sayi no se le había hecho gracioso la reacción de su exRebel, el ver a Ichigo riéndose a carcajadas si le dio algo de gracia. Ambos rieron, y llegaron a tal risotada que Sayi tuvo que limpiarse las lágrimas al final de la sesión.

Y cuando finalmente se calmaron, la pelirrosa se sentía mucho mejor. Lo más probable era que necesitara desahogarse, pero no había querido caer en llanto.

“¿Que piensas hacer?”
“Aunque no me guste mi nueva arma tengo que aprender a usarla, así que necesito alguien que me enseñe” respondió “Le mandé la misma pregunta sobre un tutor a Miranda. Me imagino me referirá a alguien pronto”
“Katana… la ironía no se pierde en ti”
“¡Yo sé! Pero lo que me estresa es que no aparece Hige” continuó Sayi “No me importa tanto lo del arma, pero si Hige”
Ichigo dejó descansar su café en la mesa “¿No puedes invocarlo?”
“Ese es el problema. Nunca aprendí a hacerlo realmente. Desde que apareció ha estado siempre presente. Nunca ‘desapareció’, y no era de esos Childs que solo se invocan en batalla, así que no se cómo” la pelirrosa se echó en la mesa “Esa vez que Soujirou casi me mata fue precisamente porque no sabía invocarlo y el andaba feliz de la vida jugando por ahí"
“¿Y no debiste solucionarlo poco después? Suena a algo importante, digo” Sayi lo fulminó con la mirada e Ichigo se recostó burlonamente en el respaldar “Bueeeeno, pero ¿ni siquiera si te concentras mucho mucho? ¿Y si te metes a Yoga?”
“Esas vainas no sirven…”
“Te falta zen, Sayi”
“¿¡Pero qué quieres que haga!? No se usar mi arma, en cualquier momento me ataca un Soujirou reloaded, y la razón por la que me volví HiME de nuevo ¡NO APARECE!” Sayi se incorporó en su asiento, arrugó la cara e hizo fuerza para concentrarse “Saaal Higeee sal yaaa”
“…Si necesitas ir al baño, esta entrando a la derecha”

La pelirrosa pateó a su hermanastro por debajo de la mesa e Ichigo se agachó para sobar su rodilla. Sayi tomó su frappuchino y le dio un largo sorbo mientras observaba a los estudiantes transitar en el jardín de abajo.

“Últimamente hay mucha gente atractiva en esta universidad, ¿no te parece?”
“Hay varios idols registrándose, o al menos eso me comentó Mitsui” respondió Ichigo “Y he escuchado que habían invitado a una ex modelo famosa o algo así, eso estaría interesante”
“Pues sí…”

El timbre para el cambio de hora sonó. Su clase de retrato empezaría en un par de horas más, pero pensaba saltársela en vista de todo el asunto HiME. La pelirrosa contemplaba que iría hacer el resto de la tarde cuando Ichigo le pidió que revisara su correo.

“¿Qué me mandaste?”
“¿Yo? Nada”

El primer email en su bandeja de entrada era un correo de Taikoubou. Era un forward, no un mensaje, pero el contenido no le sorprendió nada menos.

Era un pasaje para ella. Ida y vuelta a Beijing por ese fin de semana.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Cho on July 25, 2015, 09:20:48 PM
Reintroduciendo chars y continuando con la historia~

Gracias Sayi nuevamente con los icons *blessed*

8

(http://i.imgur.com/8H7B35L.png) (http://i.imgur.com/ulfIvhc.png) (http://i.imgur.com/EBX3NtH.png)


Pese a los orígenes de la guerra entre las escuelas, por las influencias de tanto Hanasaki y Rizembool, sus raíces lograron extenderse con el paso de los años, al punto en el cual ambas instituciones formaron aliados y afiliados en distintas partes del mundo. Por ello, aquellos presentes en Japón no eran los únicos afectados por las nuevas noticias.

Un profesor de Rizembool tomó eso en cuenta y utilizó sus recursos mágicos para dar una visita a un par de allegados, los cuales luego del ataque final de hace tres años, se habían mantenido distantes del círculo. Tal y como lo esperó, las noticias del regreso de las HiMEs y los Rebels les cayó como un balde de agua fría.

“…” Larsa se vio impresionado y mantuvo silencio mientras procesaba la información.
“Vaya…” Dakki, sentada en un cómodo sofá y tomando una taza de té, dibujó una intrigada sonrisa en su rostro. “Hm, pero por más súbito que sea, no es algo que debería sorprendernos, ¿verdad, Larsa?”
“Supongo que no…” él dio un suspiro, cansado.

Los dos se encontraban en una cómoda sala dentro de la gran residencia del joven en Inglaterra. Ellos se habían retirado de Japón con el fin de la batalla y regresaron a su país de origen para continuar con sus vidas, cortando todo vínculo que habían tenido antes. Ambos provenían de familias una vez afiliadas a Rizembool y se conocían desde hace varios años, pero con el lío entre las escuelas terminado, ninguno tuvo más que atender en el país oriental. Sin embargo, por las más recientes noticias, era más que posible que ellos tuvieran asuntos pendientes.

“…” y Shinkouhyou, el profesor de Rizembool, lo sabía muy bien. Él sonrió satisfecho ya que ambos le habían provocado mucho ‘entretenimiento’, especialmente hacia el final. Verles de nuevo en el ecosistema podría resultar en lo mismo. “Han sido tres años intensos para los ‘sobrevivientes’ de Rizembool, por llamarlos de algún modo, pero les aseguro que se han levantado más fuertes y preparados que antes. Y por el status quo de Hanasaki, no puedo decir lo mismo de ellos.”
“Siempre ha sido Rizembool quien da el primer paso, algunas cosas nunca cambian,” Dakki extendió su mano para agarrar una galleta danesa cubierta de azúcar. “Notar a la directora de Hanasaki convocar a exHiMEs e implementar los sistemas antiguos contra el reloj no es nada sorprendente.”
“Lo que me sorprende es que Rizembool te haya perdonado luego de tu traición, Shinkouhyou,” observó Larsa al peliblanco.
“En lo que a Rizembool respecta, yo no les traicioné como institución. Lo único que hice fue traicionar y eliminar a mi superior, quien comenzó a perder su enfoque y tomó acciones imprácticas y dementes. A largo plazo, limpiarle del camino fue lo mejor para Rizembool porque les ahorré muchos problemas financieros y legales. Además, siempre he sido un miembro importante,” Shinkouhyou se encogió de hombros. Él había sido Rebel más de una vez en el pasado y luego se convirtió en un mentor y entrenador de nuevos Rebels, razón por la cual tenía permitido conservar sus poderes de Rebel, pero sólo por motivos de enseñanza y ajenos a la pelea. “Por razones de reconstrucción, Rizembool ha abierto su mente y recursos más que en el pasado. No me sorprendería que hasta te acepten a ti con los brazos abiertos. Después de todo, tú también les ‘traicionaste’ bajo mi plan maestro.”
“…”
“Aw, sería lo mejor~♥, pero los dos sabemos bien que nuestro Larsa es un idealista,” Dakki juntó sus manos. “Temo informarte que tu convocatoria ha sumado una persona para Hanasaki y otra para Rizembool, ahora que permiten estudiantes femeninas.”
“Estaba contando con ello, Dakki,” Shinkouhyou se levantó. “Les aconsejo que se apuren. Hanasaki está en plan de rendir exámenes a las HiMEs, y Rizembool en averiguar sobre ellas y asignarles sus respectivos Rebels. Se podrán perder de asuntos importantes.”

Y dicho esto, el profesor desapareció en el mismo aire. Con su ausencia, Dakki dejó su taza a un costado y se levantó entusiasmada.

“Ahh, ya van a ser como dos meses desde la última vez que viajé en avión, ¡qué emocionante~♥!” la pelirroja saltó y revisó su celular. “Es la excusa perfecta para comprarme todo un armario de ropa nueva. Oh, y zapatos también. Pero antes de los detalles necesitamos tickets de avión. A ver… ¿dos de primera clase o quieres que busque la posibilidad de rentar un jet?”
“Como gustes, Dakki…” Larsa negó y dejó su bebida sobre la mesa, para retirarse.
“No seas aguafiestas. Ya van a ser dos años desde que no vemos a Ryo, y tres para todos los demás. ¿Acaso no les echas de menos?” ella sonrió con una muy ligera incomodidad y maldad. “Bueno, espero que no, ellos siempre han sido un dolor de cabeza para ti. Y aun sin ser un Rebel, debes admitir que Rizembool te va mejor para continuar con tus estudios de maestría.”
“…” Larsa se detuvo en el umbral de la puerta. “No confío en ninguno de los colegios, pero sí ligeramente más en Hanasaki.”
“Pues, no puedo pretender en cambiarte de parecer,” Dakki llevó sus manos a las caderas. “Y dime… luego de todo lo que los científicos la vez pasada le hicieron a tantos de nuestros conocidos, ¿tienes alguna divertida teoría sobre qué puede ocurrir esta vez?”
“Lo único que puedo decir…” él miró a su amiga. Mantuvo su seriedad, pero había una gran intensidad en sus ojos. “…es que lo sabremos cuando estemos allá.”
“¿No es verdad?” la pelirroja sonrió malignamente. “Alista tus asuntos personales y de estudios, yo me encargaré del viaje.”

Los dos habían vivido desde el inicio de sus vidas rodeados por pláticas e información de Rizembool, y por ello sabían sobre varias historias de Rebels del pasado, muchos de ellos afiliados o incluso parientes. Debido a ello, pese a no ser HiMEs o Rebels activos, este asunto entre las escuelas era una parte importante de sus vidas, y una responsabilidad incomprensible para otras personas. Y aun en un futuro lejano, ellos continuarían conectados con los sucesos en Japón, sin importar el rumbo que fueran a tomar.

Era el turno de los preparativos, y en pocos días llegarían al lugar de los hechos.

Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Haruhin on July 28, 2015, 08:31:28 PM
{Traigo aporte después de largo tiempo sin escribir~ Presentando charas nuevos de este fic /o/}

#2


(http://i.imgur.com/yHVM0Wy.png)(http://i.imgur.com/qP7C8AX.png)(http://i.imgur.com/gjKmb2J.png)


“Pst, Haru despierta.”
“Nn—no, más rato.”
“¿Más rato cuándo? Si la clase ya terminó, haha.”
“Um, todavía es temprano. Deberíamos aprovechar de almorzar.”
“What.” La rubia levantó la cara con rapidez de su mesa allá entre las filas traseras de la sala y miró hacia los lados.

El resto de sus compañeros ya se habían marchado y el profesor tranquilamente comenzaba a apagar el proyector en los puestos delanteros. Ahí se iba otra clase perdida de Materiales por quedarse dormida. En su defensa, la noche anterior y luego de tener a Illya y a Simon como sus esclavos ayudándole con su zapatilla de papel terminó por pasar la noche en vela conversando con su mejor amiga Eureka con respecto al mensaje de Miranda. Cada una tenía su propia postura ante el asunto y hoy, probablemente en diferentes horarios ambas acudirían a hacerle una visita a la directora para que respondiese sus dudas.

Miranda tendría que perdonarle las ojeras sobre ojeras, pero fuera de eso allí la tendría en su despacho después del bloque de clases que… ya se había perdido y posterior al almuerzo en compañía de sus amigos de carrera.

“No te preocupes, no te perdiste de mucho.”
“Más que mal el profesor siempre manda los PPT por correo de la clase.”
“Yup, Clear tiene razón.” Sonrió Kashima ayudando a la rubia tomando su mochila mientras ella se colocaba su abrigo en piloto automático. “Ojalá el casino tenga un buen menú hoy.” Comenzó a caminar hasta la salida de la sala seguida de sus amigos. “Estoy muerta de hambre.”
“Si yo igual, no desayuné por pasar de largo.”
“¡Haru!, ya te dije que eso está mal.”
“¿Se me fue?”
“Clear, rétala. Ahora.”
“Ah, um… no tengo mucha voz para hacer eso. Nunca  desayuno.” Rió.

Yuu Kashima es una chica inquieta y muy apasionada, aunque por algunos de sus comentarios pueda sonar como alguien muy organizada, la verdad es que es todo lo contrario: olvidadiza, despreocupada y con las peores prioridades. Sin embargo, lo que causa más gracia entre sus compañeros de generación, es que dentro de todo es muy aplicada con lo que le apasiona, diseño textil.

Clear por otro lado, es casi una voz de la consciencia. Amable y responsable tiende a ser muy voluntarioso con sus amigas. Posee un encanto natural que puede llamar la atención fácilmente. Junto a Haruhi, ambos estudian para la especialización en diseño gráfico.

Para la ex HiME, ambos han sido desde el inicio de su estancia universitaria, sus buenos amigos que le acompañan durante las jornadas.  Tras graduarse de highschool muchas cosas habían comenzado a cambiar, pero lo más drástico que experimentó con los años fue con respecto a su círculo de amistades. Aparte de Eureka (y su novio Lelouch) o incluso Simon, el resto de sus amistades de la época escolar ya no existían. 

¿Razón en concreto?... todavía trataba de precisarlo.

“Veamos… creo que el menú de hoy no está nada mal. ¿Tú qué opinas?”
“Oh, es estofado, me agrada. Creo que también almorzaré aquí hoy.” Asintió Clear. “¿Haru?”
“Me inclino por la alternativa de fideos.”

Los tres pidieron sus respectivos almuerzos y se encaminaron hasta una mesa desocupada. La hora se dedicaron a pasarla conversando de un par de anécdotas del fin de semana.
“Oh chicas…” Murmuró Clear al revisar su teléfono. “Creo que las voy a tener que dejar por ahora.”
Kashima y Haruhi se miraron cómplices durante unos instantes, luego sonrieron.
“Está bien Clear, no te preocupes. De por sí ya no tenemos mucho que hacer aquí.”
“Yup.” Asintió la peliazul. “Por tu cara me hago a la idea: ¿Tu novio te está mandando señales de humo?”
Clear se sonrojó hasta las orejas. “N-No, o sea…”
“No te esfuerces en ocultarlo que tu cara te delata.” Haru rió. “Un día debería venir a buscarte, en serio.”
“Mm, es que los lugares donde ensaya siempre son lejos de la facultad y si no es eso está estudiando.”
“Oye sí, la otra vez dijiste que se había cambiado de banda. ¿Ahora qué tal le va?” Kashima regresó tras dejar su bandeja para recoger su bolso.
“Diría que bien. Es más, este fin de semana tienen una presentación en un bar.”
“Hey eso es genial. Espero que lo acompañes.”
“Es la idea.” Clear asintió despidiéndose de ambas chicas con un beso en la mejilla. “¡Nos vemos!”
“Bye bye~” Se despidieron las dos en unísono.
“Bueno, es una pena pero yo también debo dejarte. Senpai estaba histérico ayer porque no terminé de hacer mi parte de patronaje así que voy a seguir trabajando en el laboratorio con eso.”
“Suerte, yo… creo que iré a hablar con Miranda ahora.”
“Seguro que está. Ánimo con eso también, hablamos~”
“Um, hasta mañana.”

Cada quien se fue por su respectivo lado.


(http://i.imgur.com/yHVM0Wy.png)


La rubia se encaminó hacia el despacho de la directora. Curiosamente casi al llegar se topó con que gente saliendo del despacho, de entre ellos una cara reconocible de alguna de las antiguas HiMES de hace tres años. El escalofrío recorriendo su espina no se hizo de esperar, ya habían otras chicas tomando su decisión mientras ella seguía con un caos dentro de la cabeza.

Justo para cuando pretendía esperar por su turno en la entrada, la figura de Miranda se asomó luego de que los otros visitantes se hubiesen retirado por el pasillo. La mujer desvió su mirada con una pequeña sorpresa ante la rubia y luego recuperó su habitual semblante.

“Señorita Lee, qué sorpresa tenerla aquí.”
“Ah, ¿qué tal?” La ex HiME respondió, nerviosa. “Espero no estar interrumpiendo algo, directora pero... necesitaba hablar con usted.”
“Es una grata noticia. Por favor, adelante.”
“Con permiso.” Habiendo hecho una pequeña reverencia con la cabeza, la rubia entró acompañada de la directora al interior de la oficina, tomando asiento frente su escritorio.
“Me hago a la idea de que se encuentra aquí luego de haber recibido mi mensaje.”
“Está en lo cierto.” Asintió, distrayéndose momentáneamente con las fotos en la pared de las HiMES de la guerra anterior, fácilmente pudo reconocer a un par de caras. “Entonces… ¿todo eso es cierto? ¿Rizembool nuevamente volvió a tomar actividad contra Hanasaki?”
“Temo que todo es verdad.” Miranda se acomodó en su asiento.  “En vista de la urgencia notará que me vi obligada a contactarme con todas ustedes como medida extraordinaria.”
“Es que me cuesta entenderlo, se supone que el asunto de los rebels había terminado con la última guerra, directora. ¿Cuál es la razón por la que después de tres años empiecen a actuar nuevamente?”
“Hay cosas que simplemente llegar a ser incomprensibles, señorita Lee.  Rizembool ha sido una institución con sofisticada tecnología e implementos en función de explotar las capacidades de sus estudiantes para la batalla. No me cabe duda alguna de que tres años fueron el período de receso suficiente para perfeccionarse en aquellas falencias que condujeron a sus rebels a la derrota.”
Haruhi suspiró. “Nunca se me habría ocurrido que sucedería algo como esto.”
“Francamente nadie. Los enfrentamientos significaron una enorme carga para muchas de ustedes.” Miranda cruzo sus manos sobre el escritorio, manteniendo el contacto visual. “Antes de otras posibles consultas señorita Lee, quiero dejar en claro que esta llamada de ayuda no tiene un carácter obligatorio. Puede rechazar o no la propuesta según lo que le dicte su propia consciencia.”
La ex HiME permaneció en silencio, cabizbaja.
“Aunque eso es lo que usted diga en el fondo, está esperando que idealmente la respuesta siempre sea afirmativa, ¿no es así?”
“Todas las manos serán bienvenidas ante lo delicado de la situación, eso es un hecho.”

Haruhi desvió la mirada a sus manos en su propio regazo, sus puños comenzaron a contraerse con incomodidad. Miranda le dejó permanecer en silencio.
“Entonces… ¿Nanaya y los otros volverían a aparecer?” Porque lo recordaba con exactitud. Su primer rebel había sido un dolor de cabeza, pero por si fuese poco la rubia había experimentado durante su tiempo como HiME el reemplazo de su rebel en casi dos oportunidades, uno cada vez más aterrador que el otro.
“Mm…” La directora hizo una pausa antes de coger unos cuantos papeles sobre su escritorio para darles una breve lectura. “No puedo asegurar que la modalidad de reemplazo de rebels durante ciertos períodos de tiempo sea algo que todavía se implemente en Rizembool, pero según lo que nosotras mismas hemos investigado y según tenemos dentro de nuestros antecedentes, Nanaya Shiki no está entre los activos a la labor.” Dejó los papeles en paz.
“Por lo que de aceptar, es probable que me asignen un nuevo rebel…” Completó la rubia.
“Precisamente.”

“No--”
“¿Señorita Lee?”
 “No creo que pueda ser de mucha utilidad por ahora directora, lo siento mucho.” Haruhi hizo una pequeña reverencia con la cabeza a modo de disculpa, Miranda sólo pestañeó con perplejidad ante el gesto.
 “Está bien, no tiene que disculparse. Ya hemos dejado en claro que no vamos a doblegar la voluntad de nadie. Aunque sí me gustaría que le diera una vuelta a una cosa.”
“Adelante.”
“Tenga en consideración que usted ha tenido la oportunidad de decidir si luchar en esta batalla o no a diferencia de otras HiMES en el pasado.”
“Directora…” Haruhi planeó decir algo más pero Miranda hizo un movimiento de cabeza en negación.
“No es necesario que me responda ahora. Sólo quiero que también piense en lo que acabo de decirle.”
“L-Lo haré, o haré el intento.” Suspiró. “Con permiso directora, ya no le quitaré más tiempo.”
“Estaremos en contacto.”

“Una presión indirecta. Tan sutil como siempre.” Pensó la ex HiME.

Haruhi se despidió del despacho de Miranda y avanzó hacia la salida del campus dejando que un pesado suspiro abandonase sus labios. Caminando rumbo a la estación de metro se detuvo cuando decidió mirar la hora en su teléfono celular, todavía tenía algo de tiempo antes de volver a casa por lo que no dudó en buscar en su directorio telefónico el contacto de alguien en particular.
Considerando lo delicado de la situación, estaba segura de no tendría mayor problema en conversar con ella un rato.

“¿Haise?” Llamó cuando contestaron del otro lado. “… ¿Estás ocupado ahora?”
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Apple on July 29, 2015, 08:50:39 PM
#3: Do you want to be a HiME?

(http://i61.tinypic.com/2rdjkmb.png)

"¡No puedo llegar solo así! ¡Me olvide de avisarle a la directora que vendria!" exclamo Sheryl mientras trataba de huir del agarre de Minmay.

"Ya estas aquí ¿Te estas arrepintiendo?" Minmay jaloneo a Sheryl mientras intentaba tocar la puerta de la dirección, pero no fue necesario pues la asistente de la directora abría la puerta en ese momento.

"¿?..."

"Buenos días señorita Fran. Ella es Sheryl" dijo Minmay mientras liberaba a Sheryl y buscaba la carta que Hanasaki le envió a la rubia "le llego esta carta de Hanasaki hace una semana"

Ambas chicas vieron a la asistente de la dirección examinar la carta. Sabían que de no haber sido por ello, las habrían mandado a volar. Fran dejo entrar a la rubia mientras su amiga se despedía porque ya tenía clase en unos minutos. La mujer seria que tenia frente a ella se presento como Fran, la asistente de la directora de una manera muy formal que puso a Sheryl bastante nerviosa. También le dijo que le avisaría al a directora que ella había venido y que esperara un momento. Finalmente le avisaron que Miranda la podía atender y fue pasada su oficina. Tímidamente se acerco al escritorio donde una mujer estaba de pie y le extendió la mano. Se presento como Miranda Lot, la directora de Hanasaki y le agradeció su visita aunque no la esperaba tan temprano.

"Disculpe, si es mal momento puedo venir después" dijo Sheryl mientras hacia el ademan de irse.

"No, esta bien. Siéntate. De nuevo me alegra que hayas venido. Me imagino que si estas aquí es porque estas considerando unirte a Hanasaki ¿no?"

"Si... bueno, en realidad ya lo decidí" habló Sheryl sin saber muy bien lo que hacia "me encantaría aceptar su beca y estudiar Literatura"

Miranda se mostro complacida con la decisión de la chica y le empezó a explicar como serian los tramites para su inscripción y asignación de cursos. También le dijo que se le daría "ayuda personalizada" si la necesitaba en alguno de sus cursos. La beca no se limitaba a lo académico; si Sheryl lo requería podía tomar un curso opcional de otra área diferente a la suya como arte o música, podía hacer uso de cualquier instalación deportiva de la universidad e incluso la universidad le podía dar una tarjeta para la cafetería del la universidad. Miranda pauso y le pregunto a Sheryl si por el momento tenia dudas sobre la beca antes de continuar.

"En realidad... me pregunto, sin ofender, ¿por que me dan la beca a mi?" Sheryl repaso mentalmente todo lo que le acaban de decir y era demasiado bueno como para que no le pidieran nada a cambio. Esperaba que antes de terminar de aceptarla Miranda le diera una lista de condiciones y requisitos para ingresar. También esperaba que le dijeran que lo de la beca era un error "Creo que esta enterada de que mi promedio de la escuela no es muy bueno... y esto es el sueño de cualquier estudiante universitario... ¿hay algo que necesiten de mi para darme la beca?" Se sintió un poco maleducada por haber sido tan directa en su pregunta. Se trono los dedos y desvió la mirada de la directora a las fotografías de las chicas que estaban colgadas en la pared. Eran chicas jóvenes, quizá de secundaria.

"Hanasaki se encuentra en peligro. Necesitamos la ayuda de chicas como tú."

Ahí vamos...

"¿Disculpe?" la chica estaba visiblemente confundida "¿ayuda en que?"

Miranda la miro fijamente y busco las palabras adecuadas antes de continuar. La ultima vez que había hablado con unas chicas sobre lo de ser HiMEs el tema se salió a otros rumbos.

"Todas las chicas admitidas en Hanasaki tienen habilidades especiales. Algunas son más obvias que otras, sin embargo... busco a las más aptas para desempeñar un papel muy importante: pelear y defender a Hanasaki. Por ello, ayudamos a las elegidas a liberar y desarrollar sus poderes y volverse una HiME"

Sheryl se quedo pasmada en su silla. Por un momento se pregunto si Miranda estaba drogada. Había conocido a muchas personas que usaban drogas... y miro fijamente a los ojos a la directora comprobando que sus pupilas no estaban dilatadas ni tenia los ojos rojos. Por la seriedad de la directora asumió también que tampoco estaba en un programa de bromas.

"Ellas son las HiMEs anteriores" explico la pelinegra levantándose de su silla y enfocando su mirada también en las fotografías "hace 3 años tuvimos la misma crisis. Pero también tuvimos la suerte de que este grupo de jóvenes aceptara unirse a nuestra causa. Fueron muchas batallas, y muchas no regresaran ahora pero varias también accedieron a volver a ser HiMEs."

Por la seriedad con la que hablo Sheryl no tuvo duda alguna de que lo que le decían era cierto. Pero no por ello la situación dejase de ser bizarra... ¿entonces existían las magical girls como en esos mangas y animes que vio en su infancia? Y ahora ella seria una de ellas... Bueno si aceptaba.
 
"Y ¿cual es el peligro?

"Rizembool. Así como nosotros tenemos HiMEs ellos tienen Rebels." Miranda dudo por un momento pero continuo "la principal meta de los Keys es deshacerse de las HiMEs para que Rizembool ataque sin problemas"

"¡¿QUE?!"

"Sheryl... se que esto suena descabellado." Dijo Miranda tratando de calmar a la chica "Pero podrás defenderte y te entrenaremos. Tendrás el apoyo de tu Key, de nosotros y de las demás HiMES. Aparte de que te proporcionaremos una beca de estudios completa y ayuda en tus estudios"

"Pero podrás defenderte" fueron las palabras que mas tocaron a Sheryl. Una de las cosas que más le estaba jodiendo la vida era el miedo, producto del trauma del secuestro. No podía salir sola, no podía estar sola y no podía vivir sola por el miedo de que a otro loco se le ocurriera volver a encerrarla en una habitación de hotel y a actuar como que si fuera su novia o algo así. Pero si lo que le decían era cierto, podría hacerse fuerte y defenderse, vencer el miedo y ¡ella tendría poderes! Sin embargo, Sheryl se recordó a si misma que poderes son igual a responsabilidades también.

"¿Que clases de poderes? ¿Como los adquiero? ¿Qué es un key?"

"Poderes que vienen de elementos como el aire, fuego, tierra... y además habilidades. No te podemos revelar mucho hasta que aceptes y contamos con tu discreción. En cuanto a la segunda pregunta, los poderes están en ti. Solo tomaras una prueba para despertarlos, pues ni nosotros sabemos cuales son"

"... ¿Puedo pensarlo?"

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Al salir de la oficina de la dirección Sheryl se sintió como que si acabara de salir de un sueño muy extraño. Pero estaba ahí, parada como una tonta frente al edificio administrativo de Hanasaki y sacando su teléfono para pedirle a Rangiku que fuera por ella. Ni siquiera tenia ganas de hablar con Minmay, así que solo le envió un mensaje diciéndole que la llamaría mas tarde para contarle todo. ¿Todo? Que la directora la acababa de reclutar para un ejército de magical girls y que ella solo tenía que aceptar para aceptar una beca con beneficios  que nunca tendría en otra universidad. Sheryl empezó a entender a que se refería Miranda con "ayuda personalizada".

Rangiku llego en pocos momentos, había usado su hora de almuerzo para ir a recogerla y estaba más preocupada que una madre. Sheryl solo le explico que la emoción del ofrecimiento de una beca tan extraordinaria y el calor la habían hecho sentir mal. "Que excusa tan estúpida" pensó  Rangiku pero no dijo nada. Paso a McDonalds a comprarle el almuerzo a Sheryl y la dejo en casa antes de regresar a su trabajo. La rubia menor comió en el comedor del jardín frente a la piscina de mala gana antes de decidir tomar una siesta.

Estaba, en su sueño, en un salón de clases de Hanasaki recibiendo una clase que no tenia ni idea de que era y no había nadie conocido a la vista. Sintió que le daba un ataque de pánico. La clase terminaba abruptamente y Sheryl recordó sorpresivamente que no tenia ni idea de a donde tenia que ir a la siguiente clase y busco entre sus cosas buscando un horario. Claro no lo había solo, había cuadernos en blanco. Definitivamente le daría un ataque de pánico. La clase que hace unos momentos estaba llena se vacío en un parpadeo y las puertas del salón se cerraron. Sheryl trato salir pero las puertas estaban con llave, y no solo eso ahora tenía ataduras en sus manos y sus tobillos que la lastimaban y la hacían caer violentamente. La sensación de estar atada le era familiar y no era precisamente divertido. Ahora estaba encerrada en un salón de clases arrastrándose para esconderse bajo una de las mesas pues ya había empezado a escuchar pisadas dentro y presintió que no era nada bueno... antes de que una enorme sombra negra se acerca por encima de la mesa donde estaba escondida logro despertar.

Estaba cubierta en sudor y las sabanas se enrollaron en sus piernas haciéndola sentir verdaderamente atada. Se las sacudió rápidamente y se metió a la ducha. Abrió la llave hasta el fondo, no le gustaba el agua fría, pero sentía que ardía. Estuvo un buen rato ahí, y cuando finalmente se sintió un poco mas calmada salió. El reloj marcaba las 8:30, así que seguramente Rangiku y Hijikata estarían dormidos. Les gustaba levantarse temprano a hacer ejercicio, así que de igual manera se dormían temprano.

Pero Sheryl estaba muy lejos de tener sueño. Se vistió como pudo, tomo sus llaves y la billetera y salió a caminar. Probablemente eso le haría bien, aunque fuera la primera vez que saliera sola de noche después de mucho tiempo.

Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Morphine on July 30, 2015, 01:51:03 AM
SOMEDAY MIS TOPECITOS VOLVERÁN DE LA GUERRA.

2. Ship to wreck
(http://i.imgur.com/kAttCFw.png)


Cuando Eli dejó el móvil, trató de enfocarse en su ensayo que debía presentar para su clase… y lo hizo. Anotó la bibliografía importante que tenía en su escritorio, repasó las lecciones y notas que había hecho en clase que servirían para su trabajo, para finalmente empezar a redactar. Nozomi alguna vez la había descrito como eficiente. Competente, le corregiría ella. Toda su vida había planeado ingresar a Harvard y no podía más que sentirse a gusto de ver todo el progreso había dado frutos. No había tenido mayor problema al adaptarse al ambiente universitario, pese a que no había hecho tantos amigos como su mejor amiga le había predicho en sus cartas. Tampoco le importaba, lo suyo no era socializar y salir cada tanto terminaban las clases. Su controlada soledad era necesaria para ella. Excepto que extrañaba la (a veces irritable) histriónica presencia de su amiga. Por alguna razón que solo la otra entendía, le había explicado que no deseaba meterse en alguna de las universidades con mayor influencia en relación a su carrera. Algo así como las malditas estructuras de poder de esta maldita Academia. Quería hacer la diferencia, lo entendía. Desde que la había conocido, había tenido esa mala costumbre de dejar su huella personal.

Después de todo, habían sido compañeras en la preparatoria.

Nozomi era la típica chica que no encajaba, porque al parecer no había estado en algún internado en su vida y extrañaba mucho a su familia (y sus costumbres). Todo el mundo le había señalado como el bicho raro. Tampoco hablaba demasiado y ni siquiera recordaba quién de las dos había iniciado la conversación. Simplemente habían comenzado a ser amigas, porque sí. Fue algo tan natural en ellas que ni siquiera les importó que fueran tan diferentes. Por supuesto, tuvo que aguantar sus tonterías y usuales hábitos poco comunes que incluían explorar toda el área del internado de forma acrobática. Al principio había sospechado e imaginado lejanamente que también sido criada por un grupo cirquero hasta que se lo confirmó.
Con el tiempo, se acostumbró a no sorprenderse tanto.

Al ver la hora en su portátil, se recordó tomar un descanso y seguir con su ensayo. Cayó medio rendida en su cama, mientras abría la app de cookie run en su celular. Secretamente, era su único vicio en esos días sin descanso de exámenes semanales y trabajos por todos lados. Al cabo de conseguir el puntaje que deseaba en el evento que estaba participando, empezó a tontear con los archivos que tenía. Recordaba que no había terminado de descargar todas las fotografías de su tarjeta de memoria y algunas quedaban de su época de preparatoria. Era un buen recuerdo, dado que hace poco había mensajeado con la loca. Todavía no conseguía comprender por qué se había puesto de ese modo, huyendo de todos y buscando alguna clase de destino oculto para ella. 

Eli nunca lo había confesado, pero hubiese deseado compartir las clases con ella. Sin embargo, esa no era su decisión. Pasó entre las imágenes, hasta notar que no solo eran ellas, sino también sus compañeros de clases. Vaya nostalgia. A pesar de haber sido un internado de niños ricos, algunos habían sido bastante simpáticos. Estaba a punto de dejar el aparato y volver a su portátil, cuando se dio cuenta que no reconocía una de las imágenes. Curioso, se dijo, mientras trataba descifrar de qué se trataba. Frunció el ceño a medida que iba haciéndolo. Tanto que se podía leer una expresión furiosa en Eli.

Pelo desordenado, pequeñas heridas alrededor del cuello (sin contar los moretones) y la mitad de una sonrisa. Obviamente no había sido una foto tomada por ella. La foto había tomada de tal forma que mitad del rostro apenas podía verse.

Ronan Lynch. Inclusive traer nuevamente ese capítulo le daba escalofríos. Todo había ido relativamente muy bien, hasta que él llegó a la vida de ambas. Podía hasta permitirse opinar que no había sido un mal chico desde siempre. Sin embargo, ya era muy tarde para darse cuenta que algo se había roto en él. Ni las lágrimas y súplicas de su amiga habían sido suficientes para traerle de vuelta. Había sido un dolor de cabeza, uno muy fastidioso… al igual que ese compañero que tenía que era muchísimo peor. Habían sido los reyes de la escapada del internado y Nozomi había terminado envuelta en ese lío en su penúltimo año en la preparatoria.

Sí, entendía que Nozomi necesitaba tiempo para ella misma, después de aquella relación que asemejaba a una montaña rusa. Su ex novio había sido en verdadero encanto con ella y Nozomi había terminado por elegir ese viaje de encuentro consigo misma, después de la graduación. Pero se había prolongado más de lo que había esperado.

Al menos ese nuevo cambio del que ella le había hablado, podría ser más beneficioso de lo que su amiga pensaba. Lo esperaba de todo corazón, por fin Ronan Lynch solo sería un capítulo cerrado para ambas.

**
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─Hey, Lynch.
─No me jodas Kavinsky, ahora no.

El otro no parecía haberse dado por aludido, por lo que echó con pura confianza un brazo por el hombro de su mejor amigo.

─Oye… ¿no te he dicho que no me gusta ese tonito que me echas, eh marica? Ya sabes que me estoy hartando que me faltes el respeto. Estamos para vivir la paz y el amor, mira que por fin cumplimos nuestro sueño, ¡nunca nos separaremos!

Joseph Kavinsky se echó a reír, con aquella estridente voz que inspiraba terror, en lugar de gracia. El hombre estaba loco, por donde se le viera. Mientras Ronan más quería deshacerse de ese idiota, aún seguía al lado suyo. Probablemente tan solo fuese mala suerte.  ─Lo que tú digas, Kavinsky.

─General Kavinsky querrás decir, ¿sería emocionante si entrara al ejército, no lo crees?
─Seguro.
─¿Por cierto, dónde estabas?

Quiso elevar los ojos y saltarse esa pregunta, pero imaginaba que llevaría a muchos problemas. ─En ese pequeño pueblo, donde hay tiendas y todo. ─Odiaba tener que informar cada paso que hacía a Joseph. Era como una novia. O peor. ─Quería entretenerme un rato, respirar un poco.

─Vale pero la próxima dime para ir contigo Lynch, me aburro aquí… oops tengo que ir a la piscina, me toca asustar a mis cachimbos. 

Apenas le vio fuera de su alcance, Ronan corrió por las escaleras hasta su cuarto.

Se metió y cerró con llave, no tenía muchas ganas de tener que enfrentarse al loco nuevamente. Buscó su reproductor y sus cascos, para escuchar música (y caer rendido). La había visto después de tanto tiempo, quién lo diría. No en realidad no podía decir eso. Él lo había soñado y ella lo había leído hace mucho en sus cartas. Finalmente se quedó dormido, con la boca abierta y babeando la almohada.

Se despertó al oír abrirse la puerta. Debía ser su compañero de habitación.

─Bienvenido a esta humilde baticueva, Parrish.
─Por favor, no empieces Lynch.

Le vio dejar libros en su escritorio y acomodarse para estudiar. Era todo un nerd. ─¿Tan empeñoso? Ni siquiera tenemos tareas.

─Pasa que quiero adelantarme las lecciones… ¿puedes seguir durmiendo? Prefiero eso a que traigas a tu amigo ese.
─No te preocupes por él, ya no voy a traerle por aquí.
─Sí claro. ─Adam se rió brevemente, regresando sus libros. Por supuesto, Ronan sabía que fingía.
─¿Qué tratas de decir, eh, Adam?

Aquello parecía ser el inicio de una pelea sin cuartel, pero su compañero rechazó la invitación. Tenían toda una colección de ellas. Unas que solamente era de palabras y otras que terminaban a golpes. Ese día el rubio no tenía muchas ganas de caer en alguna.

─Nada, déjame en paz Ronan.

**
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A pocos metros del estacionamiento, Nozomi trató de aparcar con cuidado y pensar cómo resolver el asunto del dinero. En la carta habían mencionado que necesitaba hacer una llamada previa, pero... no tenía saldo. Se había gastado todo en chucherías de mierda. Estrelló varias veces la cabeza contra su volante. Tranquila, be a queen, se aconsejó.

De todas formas pretendía hacer una entrada triunfal sin aviso, obvio que resaltaría que estaba primera en aquella escala social de estudiantes. Pero antes... tenía que hacer dinero y recargar su celular para las siguientes semanas. Era primordial. Dio vueltas por dentro del espacio de su auto, donde tenía todo tipo de baratijas, una que otra relacionada con servicios. Mientras rebuscaba entre las hierbas y todas las cartas, recordó que hace meses había prometido hacer una limpieza a ese muradar que tenía por transporte-hogar. Estaba a punto de tirar la toalla, cuando alcanzó la caja donde se encontraba una bola de cristal. La lectura de cartas estaba bien, pero era mucho más emocionante ver como la gente se fascinaba por lo que ella veía en ese frágil cristal.

─Te daré un buen uso.

Esperaría a algunas incautas se acercaran y se emocionaran por todo el aura de misterio que traía la lectura del futuro. Era como quitarle el dulce a un niño.

Se rascó la cabeza, intentado ver si no se había olvidado nada más... ¡el velo! Era un trapo cualquiera que aumentaba su presencia decrépita. Salió por la puerta trasera, abriendo también la mesa pegable. Estaba más que segura que alguna vendría a chismosear sobre algún negro porvenir que imaginaba. Y Nozomi se encargaría de leerle lo que sus potenciales clientes querrían. 

Y luego vería que diablos quería aquella Miranda con ella. El misticismo de esa carta le estaba matando.

**
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─¿Qué haces acá?

Sishio se quedó perplejo por unos segundos, sintiendose sumamente atacado. Aquella rubia nunca tenía modales. ─Eh...

─Vienes con tu cara de muerto de hambre y solo pides ramen, ¿ah? Al menos no sé, pide algo más y son solo las... no importa, ¿por qué has venido antes de lo- OYE CTM SUELTAME AHORA MISMO, FIGHHTMEEEEE ─La chica trató de zafarse del agarre del otro. Sishio no podía evitar ver la escena con extrañeza. Hiyoko podía ser tan pesada (y también amenazante). Ahora mismo se asemejaba a un hámster tratando de pelear con... bueno, Ginji asemejaba a un perro muy grande.

─Claro Hiyoko, bastante que podrías ganarme una pelea. Ahora sé bonita y atiende en la barra que se están acumulando. ─Empujó a su amiga directo a que volviera al trabajo. ─Déjala, está uhm, está irritable porque cancelaron su serie favorita y es para niños, pero no digas nada al respecto. ─Dijo el rubio a modo de confidencia en voz baja. Normalmente salvaba a la otra de su mal comportamiento y sus explosiones, como si fuese su hermano mayor o su consejero mental. ─Ya se le pasa, además no ha comido.

─Descuida, Hiyoko siempre me trata como... ─Basura, continuó en su cabeza. ─Pero es bastante simpática... ─Cuando quiera conseguir algo a cambio.

─Lo séééé, es toda una criaturita del señor, el otro día- ah cierto debo cogerte el pedido, ¡un ramen picante para Sishio! Ahora mismo le digo al chef que te eche su condimento secreto.

Su buen amigo fue a atender a las otras mesas. El escenario en aquel restaurante-bar era agradable. Los chillidos de Hiyoko y las conversaciones que hacía Ginji eran relajantes en cierto modo. La remodelación había pintado de maravilla y ya no era ese local que nadie iba... excepto él. Los comensales salían y entraban, dejando con más trabajo a sus únicos meseros. Sin embargo, el rubio le había comentado que muy pronto contratarían a alguien más que ayudase en el local Funky Monkey. Aunque con Hiyoko, mucho dudaba que el o la nuevx empleadx durara mucho tiempo. Con ese humor de perro chihuahua que tenía, no había quién le soportase a excepción de Ginji. Ambos eran sus vecinos en ese edificio hecho ruinas que tenía la apariencia de derrumbarse en cualquier momento. Económico como era, no podían permitirse algo más fancy en aquella zona. Tener aquellas escuelas de gran renombre tan cerca, era como una bofetada directo a la pobreza. Hiyoko se la pasaba despotricando que estaba harta de los riquillos. Una vez había osado de gritarle a uno maldito cerdo fascista. Había sido divertido.

Po otra parte, la venta de flores no iba tan buena, pero no iba a rendirse y vender flores naturales que no hacía más que traerle abajo la clientela alérgica. La imagen de la chica vino a su cabeza y recordó su última frase. No había tenido ni idea de lo que había hablado y si era honesto, era como tratar con un rompecabezas. Tal vez necesitase un cigarro.

Estaba tan perdido en sus pensamientos, que se despertó al escuchar la animada voz de su amigo, con el plato humeante de ramen.

─¡SERRRRVIDO! Disfrutalo, el chef le echó más verduras porque te ve demasiado flaco, porque ya sabes.... HIYOKO DETENTE VAS A TIRAR TODO AL SUELO, FIJATE POR DONDE VAS ─Shishio se rió de la escena, mientras quebraba los palitos para comer.

Al fondo del restaurante, se volvía a escuchar 'FIGHHHHHHHHHT MEEEEEEEEEEEEEEEE'.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Sayi on August 01, 2015, 01:46:28 AM
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Hello gals <3

Se que no somos un proyecto principal y por ende no salimos en el tope. No obstante, creo que estamos bastante activas y vendría bien un pequeño incentivo, así que dejare un pequeño Top 3 aquí al final de cada mes probacional.

Y sin más preámbulos~
(http://i.minus.com/ibnn9KqoZUaBD8.jpg)

(http://i.imgur.com/eGsWlSa.jpg)

Sayi :: 1094 palabras + 2483 (c)
Shura :: 1965 palabras + 2055 (c)
Deidara :: 1675 palabras
Nite :: 0 palabras
Isumi :: 0 palabras
Cho :: 4366 palabras + 5208 (c)
Kana :: 3529 palabras + 3288 (c)
Eureka :: 0 palabras
Puri :: 0 palabras
Mimi Tachikawa :: 1535 palabras
Haruhin :: 1682 palabras + 806 (c)
Mery :: 772 palabras
Ekha :: 1557 palabras
Apple :: 3728 palabras
Morphine :: 2150 palabras + 813 (c)
Arence :: 0 palabras



Now, let's carry on with those big HiME dreams...
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Puri on August 01, 2015, 04:42:13 AM
cualquier parecido con mi triste realidad es pura coincidencia


(http://i1308.photobucket.com/albums/s616/mindebris/HiMEverse/puri_zpszcqvlwpm.png) (http://i1308.photobucket.com/albums/s616/mindebris/HiMEverse/kaoru_zpssdf938lf.png)


“Sabes, debo decir que me lo esperaba de todas maneras~desu y aún así, no quería que fuera verdad que vinieras~desu”, dijo tras tomar otro sorbo de su milkshake de Burger King.
“Y que lo digas”, su acompañante se rió suavemente y le dio otra mordida a su hamburguesa de pollo, para después de unos instantes, seguir hablando. “Aunque siendo honesto, él no me dijo nada, sólo le escuché hablar contigo. Y parte del paquete gemelo vengativo incluye venir a husmear lo que el gemelo dolido no desea saber. Uno siempre debe estar preparado” y le sonrió.

La amistad entre Suiseiseki y Kaoru se había deteriorado desde que la ojicolor y el gemelo mayor habían terminado su cortísima relación post-Duo-se-fue-a-Beijing-QUE-NO-PARE-LA-FIESTA-PITBULL.mp3; aunque este deterioro iba más en términos de lejanía, ya que a pesar que no tenían problema con el otro se habían distanciado finalmente por las circunstancias: Kaoru siempre le iba a ser leal a Hikaru y Suiseiseki no tenía celular ni facebook para hablar con nadie. Así estaban las cosas.

“Entonces”, Kaoru decidió romper el nuevo silencio que se había formado, “¿Qué era eso importante que querías hablar con Hikaru?”.
“Oh, otra de mis cosas egoístas~desu”, hizo un movimiento para restarle importancia al tema. “Había escuchado algo raro sobre Aki~desu, ¿te acuerdas de ella~desu?”.
“Claro”, asintió. “Aunque no escuchaba de ella en mucho tiempo, ¿qué pasa?”.
“Eso mismo es lo que deseo saber~desu, algo está pasando y no parece bueno~desu, por eso mismo le iba a pedir a Hikaru que me acompañara a averiguar~desu”.

Después de esto, Kaoru se limitó a sonreírle con una mirada conocedora y buscó en su bolso su smartphone, para, bajo la atenta mirada de la ojicolor, desbloquearlo y comenzar a jugar Candy Crush (…). Suiseiseki se quedó callada varios segundos sin poder evitar preguntarse mentalmente qué rayos pasaba por la mente del gemelo menor, ya que este era demasiado diferente a su hermano al que sí sabía tratar; pero otra de las grandes soluciones que Suiseiseki había aprendido post-pelea HiME, post-secundaria y post-Marysueness era que si se quedaba callada no iba a ganar ni un carajo con nada.

“Ok~desu, QUÉ RAYOS quieres que te diga~desu”.
“Sui”, comenzó el otro sin despegar la mirada de la pantalla. “Tus motivos son muy honorables, el bienestar de Aki, blablablá, lo que tú digas, pero tú y yo sabemos que jamás habrías llamado a Hikaru sólo para eso. Quiero decir, si fuera sólo para eso, para decirle: ‘Hey, ex enamorado que aún no me supera! Descubamos qué fue de la vida de mi BFF! Y como amigos, nada más!! Desu!!!!’, Hikaru nunca te perdonaría tu existencia”, como Suiseiseki empezó a hablar toda enojada y sonrojada para contradecirle, Kaoru se apresuró en cortarle, “MIRA MAMITA >( que yo sea tu amigo y que seamos pinky friends está bien, pero tampoco voy a negar que el más dolido de lo que pasó es mi hermano, ¿está bien? Así que puede ser que tú estés llevando un calvario por dentro, no lo sé, pero no hay argumento que me convenza a mí que tú estás peor que Hikaru”.
“OK NÚMERO UNO~DESU”, dijo golpeando el milkshake contra la mesa, “POR QUÉ MI GEMELA NO ES TAN BUENA Y GENIAL COMO TÚ QUE ME DEFIENDA ASÍ CON GARRAS OMG HIKARU NO TE MERECE ;_; YOU CINNAMON ROLL OK YA NÚMERO DOS~DESU >(  en realidad no iba a contradecirte en ningún momento, sino a decirte que sí~desu, tienes razón~desu, no es que le haya llamado sólo por eso sino que era algo más~desu”.
“¿Y eso es…?”.
“…Empieza con ‘A’ y termina con ‘Cepté-volver-a-ser-HiME’~desu”.
“Ah mira qué boni WAIT QUÉ”
“No te preocupes, aún estamos en el papeleo legal, todavía puedo sacar más beneficios~desu (!)”. Kaoru siguió mirándole de manera incrédula y Suiseiseki siguió explicándole de su abogado 11/10 que había contratado y de cómo iba a ser la primera HiME con póliza dental y oncológica; pero el pelirrojo finalmente comprendió por el nerviosismo de la otra que era verdad lo que hablaba, así que le cortó nuevamente.
“A ver, a ver, a ver, espera un momento…”, Suiseiseki se quedó callada en un instante y Kaoru no pudo evitar agradecer internamente haber venido él en vez de Hikaru. Probablemente, de haber venido su hermano mayor, no le habría creído a la chica debido a lo enojado que todavía estaba con ella; además que como la otra se había distanciado de todas sus amistades, Kaoru dudaba que les hubiese comentado esto a más personas. “Respira. Ok, desde el comienzo. ¿Por qué han vuelto a convocar a las HiMEs?”.
“Según Miranda, Rizembool ha vuelto a buscar a los rebels y están planeando una nueva ofensiva contra Hanasaki~desu, mismo drama de siempre~desu. Y bueno, pues acepté~desu”.
“Ok”, decidió responder y evitar presionar por respuestas que sabía que Suiseiseki no le daría a él. “No tienes que profundizar si no deseas, pero, ¿no es Duo tu key acaso?”.
“Nunca le mentí a Hikaru cuando le dije que ya no me hablaba con él~desu”, suspiró esta con desgano y le evitó la mirada. “No~desu, no sabe nada de esto~desu, aunque sospecho que si Sayi le ha dicho a Taikoubou pues entonces Duo habrá de saber algo~desu, pero tampoco se ha manifestado ni nada y tendría que preguntarle primero a Sayi~desu”. La chica volvió a agarrar el milkshake y sorbió lo poco que quedaba.
“Bueno”, Kaoru suspiró y empezó a jugar con lo que quedaba de su hamburguesa, ya que ya no tenía apetito. A decir verdad, no comprendía por qué Suiseiseki se había empeñado en hablar con Hikaru sobre esto cuando su hermano, por decirlo de modo sutil, era bien bestia para este tipo de temas. Le habría recriminado, le habría gritado, luego se habría quedado aún más dolido y habrían vuelto a base cero los dos; pero si Suiseiseki no le había comentado nada a Duo, entonces la chica tenía pocas opciones en verdad para conversar y… Hold on a minute. “Suiseiseki, corrígeme si me equivoco, pero tú nunca llamaste a Hikaru para hablar con él, ¿o sí?”.
“…”
“Quiero decir, si hubieses querido hablar sobre el tema HiME le habrías dicho que era sobre ello y no habrías usado la excusa de Aki…”
“En mi defensa~desu, siempre quise hablar sobre lo de Aki, eres tú el que me lleva por la tangente~desu ):”
“Ok, pero Aki aparte, en realidad tú no querías hablar con él sobre el tema HiME, porque si lo hubieses hecho él habría explotado y todo habría sido caos, entonces… MALDITA MANIPULADORA TÚ SIEMPRE QUISISTE QUE YO VINIERA Y NO ÉL, POR ESO ME ESPERABAS”
“Manipuladora suena horrible~desu D: prefiero el término de mujer emprendedora que sabe hacer uso del networking~desu 8)”
“PINCHE SUI”, Kaoru tomó su caja de papas fritas y se la lanzó a la chica en la cara, la cual no pudo evitar echarse a reír, contagiándole a él con su risa. “¿Por qué haces esto? Tienes mi número de teléfono y no te cuesta nada llamarme”.
“Hikaru se habría enterado y habría venido sólo porque te cité a ti y no a él~desu”, se encogió de nuevo de hombros. “Y el tema HiME tiene una muy fuerte carga de Duo, así que se habría enojado aún más conmigo~desu; pero como le dije que era urgente eso iba a llamar tu atención de todas maneras~desu, aunque no tanto la de él por el hecho que no hablamos en meses~desu”.
“U shady bitch”
“Mi no comprende, no bueno ):”
“Lo que sea”. Kaoru se cruzó de brazos y se reclinó aún más en su asiento, observando a Suiseiseki, quien a pesar de todo se notaba cansada y temerosa. No, no debía de haber hablado con nadie al respecto, ni siquiera con su hermana, al parecer. “Si tan segura aceptaste, Sui, ¿qué te da miedo entonces? ¿Por qué te sientes mal?”. Tras varios segundos en silencio, la otra le sonrió aunque se notaba triste.
“En verdad no mentí cuando te dije que dentro de mí aún deseaba que sí viniera Hikaru~desu. Quería hasta cierto punto corroborar que era mentira que en esta ocasión, a diferencia de la anterior, estaría sola~desu. Pero aquí estamos~desu”.
“Aquí estamos”, asintió el otro, elevando su mirada al techo. Tras unos instantes en que ordenó sus ideas, Kaoru la volvió a mirar, aunque ella no le devolvía la mirada. “Ok, creo que ya sé qué debemos de hacer entonces”, el chico comenzó a guardar sus cosas en el bolso y luego se paró del asiento, jalándola del brazo a su amiga y obligándola a pararse. Ante su mirada confundida, Kaoru le sonrió de nuevo y esto la tranquilizó. “Seré yo quien te acompañe a buscar a Aki. Es muy teenager quejarse de estar sólo, es de adultos hechos y torcidos como nosotros el ir a buscar a las demás perras con las que nos peleamos o nos dejaron en el camino, así que te acompañaré en tu búsqueda de redención”, Suiseiseki se echó a reír y le abrazó fuertemente.
“Gracias~desu, en serio eres un cinnamon roll~desu ;_;”.
“Eh, pero ni una palabra a Kaoru, que el paquete de gemelo vengativo no incluye nada de esto”.
“CLARO, COMO LE HABLO TOOOODOS LOS DÍAS AHORITA LE MANDO UN WAZAP~DESU”.
“HUSH, no fastidies”, Kaoru rió y Suiseiseki le acompañó. “Entonces, primera parada Aki, ¿segunda parada?”.
“Segunda parada mis clases de proyección astral a través de cantos shipibos~desu”.
“…”
“MIRA QUE TÚ ESTUDIAS DISEÑO DE MODAS Y TODOS LOS FINES DE MES TE VAS A MACHU PICCHU PARA SINTONIZAR TUS ENERGÍAS CON LA PACHAMAMA, TÚ NO TIENES DERECHO A JUZGARME EN NADA~DESU”.
“HUSH TE DIJE, VUELVES A HABLAR Y LES CUENTO A LOS DE TU CLASE QUE CONSUMES CHÍA INORGÁNICA”.
“NI TE ATREVAS~DESU”, gritó mientras abría la puerta de copiloto de la camioneta de Kaoru.
“NO ME TIENTES, SEÑORITA”, este cerró fuertemente la suya y prendió el motor, enfatizando su punto.

Suiseiseki cerró su puerta y le miró. Ambos no pudieron evitar estallar en risas y calmarse, para irse finalmente del lugar. La ojicolor reclinó un poco el asiento y se abrochó el cinturón mientras le explicaba a Kaoru cómo llegar a la casa de Aki; luego, entrelazó sus manos sobre su vientre y cerró los ojos, escuchando la música que el pelirrojo había puesto y cómo este le iba contando sobre sus clases y los colores y temática que había decidido usar para su primera pasarela. Hacía meses que no se sentía tan bien.

(Deseó fuertemente que ese momento en el carro con Kaoru nunca acabara, porque todo iba tan mal que sólo necesitaba ese momento de caída)

Y la eternidad le duró quince minutos, ya que cuando Kaoru se detuvo frente a la casa de la familia de Aki; Suiseiseki abrió los ojos y la primera imagen de una ambulancia estacionada ahí se les quedó marcada a ambos.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Mimi Tachikawa on August 10, 2015, 04:10:20 PM
Hoi hoi minna, vengo con capitulo nuevo, ahora si en el proximo capitulo es la tan esperada prueba Hime de Mayura...


Capitulo 5: “Mi persona destinada”


(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/j0Cti8uTcxtqi.png_zpshzrbfcgs.jpeg)(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/jpiMCAzC7vUR0.png_zpstc8ps0g7.jpeg)
(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/jKeOMZe3Rf8Kd.png_zpsira9lwfr.jpeg)(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/jc5258IO048g4.png_zpspu1po3sm.jpeg)

10 años atrás…

Yuu-chan casate conmigo!!...-un pequeño rubio de cabellos cortos estaba sobre un pelinegro mirándole expectante ante la respuesta de su amigo-

Eh?? Aun somos unos niños Mika, no podríamos casarnos…-dijo el pelinegro queriendo safarse del agarre del rubio, pero aunque no parecía Mika tenia un poco mas de fuerza que Yuu

Entonces cuando crezcamos te casaras conmigo no?...-

Aun es muy pronto para pensar en esas cosas…-lo alejo con delicadeza y le tomo de las manos, cuando vio que el rubio hizo un puchero-

Nee Yuu-chan es que acaso no me quieres?...dijiste que íbamos a estar juntos siempre…-

Y claro que voy a cumplir con mi promesa, porque eres mi familia y te voy a proteger…-

Por eso tienes que casarte conmigo, la hermana Shizuku dijo que si las personas se quieren deben de estar unidas bajo las leyes del matrimonio…asi que tienes que casarte conmigo-

Deja esa cantaleta…-se cruzo de brazos enfadado- ya me estoy cansando de eso todos los días…-

Yuu-chan eres un tonto…- se levanto molesto y se iba a ir corriendo-

Espera Mika…-le tomo del brazo- no quiero que te enojes…-suspiro pesadamente-si eso te hace feliz, nos casaremos cuando seamos mayores de edad deacuerdo?-

En serio?...-sonrio ampliamente-entonces es una promesa…-juntando sus dedos meñiques- y una promesa jamas podrá ser rota deacuerdo…-

Deacuerdo deacuerdo…pero ya no te vas a enojar conmigo no?-

Claro que no…jamas lo haría…-

Oye Mika me has engañado!!...-

El pelinegro empezó a corretear al pequeño rubio que corria alegremente después de haber cumplido al pie de la letra con el plan que se había propuesto

Y claro que para Yuu aquella promesa era infantil ya que ambos no sabían el peso de aquellas palabras…

Fin del Flashback…


En la actualidad…

Ahora un adolescente Mika abria los ojos lentamente, ya que la luz del sol estaba justo alumbrando su rostro, bostezo ligeramente para levantarse y mostrar su palido y desnudo cuerpo, sonriendo suavemente al ver que Yuu que estaba igual de desnudo que el pero cubriendo parte de su cuerpo con una sabana seguía durmiendo.

Yuu-chan levántate…- se acerco hacia él y se sento en la orilla de la cama, acariciándole las mejillas- ya es hora de ir a la escuela…-

Uhm…cinco minutos mas…-dijo Yuu aun dormido moviéndose hacia otro lado-

Yuu-chan si no te levantas ahora no iremos a la escuela y todo el dia haremos “eso”…- le dijo susurrándole en la oreja-

El pelinegro abrió los ojos y sonrojado alejo al rubio- no digas esas cosas tan temprano Mika…me avergüenzan…-

Es que si no decía eso te quedarías durmiendo 10 minutos mas y llegaríamos tarde a la escuela…ya tenemos muchas tardanzas y sinceramente no quiero jalar por eso…-

El pelinegro bostezo ligeramente-Aunque no me guste si es un despertador eficaz

Lo ves?...- se acerco y le dio un beso en la mejilla-disculpa por haberte hecho trabajar mucho el dia de ayer…-

No tienes porque hacerme recordar lo que hicimos el dia de ayer!!!...-dijo visiblemente sonrojado-

La puerta de la habitación de los dos chicos se abrió y un castaño hizo su entrada, canturreando alegramente

Ya es hora de…-

El chico se quedo sin palabras cuando vio a Mika y Yuu desnudos, sobre la cama, sentados, se tapo el rostro y miro a otro lado-

Oigan!!! No tiene que exhibir sus cuerpos desnudos desde temprano, saben que a esta hora es el desayuno y al menos tenían que ponerse su ropa interior o sus pantalones no creen? Par de maniáticos sexuales que no me dejaban dormir con tantos quejidos sonoros, osea recuerden que somos 4 personas viviendo en esta casa, al menos háganlo en voz baja!!!

Al menos deberías de tocar la puerta no?!! –le grito Yuu que aun seguía sonrojado-

Buenos días Iku-kun…-le hablo con voz suave y calmada el rubio cogiendo del brazo a Yuu-

Mika y tu no lo provoques…-dijo suspirando pesadamente- y que recuerde dijiste que no estarían en casa hasta la madrugada, asi que no es nuestra culpa, sino la suya por llegar antes de lo esperado-

Si esa es tu excusa es una excusa tonta Yuu…-se cruzo de brazos- igual avísennos si van a copular todos los días y asi irnos a casa de Shun-san….

Nee…Yuu-chan…no crees que Iku-kun esta celoso porque no puede hacerle lo mismo  a Rui-kun?...-

Oye yo no soy como ustedes, par de pervertidos ya pónganse ropa y bajen a tomar el desayuno….-dijo sonrojado y salio de la habitación-

Mika…no creo que Iku y Rui tengan esa clase de relación…ademas Rui es demasiado inocente y tranquilo que no me gustaría que estuviese con nadie…-

Eh? Es que acaso te gusta Rui-kun…Yuu-chan?...-hablandole con voz tétrica-

Claro que no me gusta, es como un hermano menor solamente, es un hermano menor y  punto-suspira- ya…vamos a bañarnos, cambiarnos para ir a tomar el desayuno …-

Iku había dejado la habitación donde estaban los dos jóvenes calenturientos desnudos, sus mejillas estaban rojas solo con recordar las palabras de Mika, en ningún momento había pensado nada eso para hacer con Rui

Ya me hicieron pensar en cosas pervertidas…otra vez…-suspiro pesadamente cuando un gato negro se le acerco para ronronear en una de sus piernas-Yamato buenos días…- se arrodillo para cargar al gato- asi que tu también quieres ir a despertar a Rui? Pues vamos a despertarlo juntos…-sonrio suavemente-

Abrio la puerta de la habitación, donde las cortinas estaban cerradas y un bulto se movia en la cama, aquel bulto era Rui que aun se encontraba duermiendo…-

Rui como siempre durmiendo plácidamente, el castaño empezó a desplazar las cortinas para que la luz del sol llegara a la habitación, aunque parecía que no surtia efecto en el peliverde que dormia plácidamente en la cama

Esto es de todos los días…-suspiro pesadamente, para acercarse a la orilla de la cama, rio suavemente al ver como el peliverde se abrazaba a la almohada-Rui…-hablo suavemente y cerro los ojos al recordar como había conocido a Rui-

Hace 5 años atrás…

Era un dia lluvioso y un pequeño Iku de 11 años caminaba junto a Shun,ambos llevaban paraguas

Shun-san tiene muchas anécdotas muy interesantes…-

No creo que sea para tanto…ademas soy un par de años mayor que tu,asi que es lógico que tengas muchas cosas que contar…-le hablo el pelicenizo observando al pequeño niño-aunque es seguro que tu tendras tus propias anécdotas que contar…

Claro que si y serán de interesantes como la tuya...-dijo riendo divertido cuando observo hacia el frente que había un niño que estaba empapado por la lluvia,mientras sujetaba en sus brazos a un pequeño gato

Shun-san!! Shun-san!! Mira mira hay un niño que se esta mojando, puedo ir por él?-

Espera vamos juntos…-

Los dos chicos se acercaron al niño…

Oye estas bien?...-pregunto un preocupado Iku-

El gato…el gato que acabo de recoger esta enfermo…-el otro niño hablo suavemente para señalar al gato que temblaba de frio-

Es cierto no se ve para nada bien…- el castaño giro la mirada a Shun que estaba hablando por celular-

Ya llame a mi mayordomo para que nos recoja…solo nos queda esperar para llevarlo al veterinario…-se acerco al otro niño y le toco la frente- parece que tu tampoco estas bien…-mirando de reojo al otro joven diviso que tenia una cicatriz fresca que comenzaba al finalizar el cuello-Ire rápido por ayuda, quédense aquí…-

Iku coloco la sombrilla sobre el otro niño para que ya no le cayera mas la lluvia.

Si quieres podemos llamar a tus padres para que vengan por ti… que te parece? O es que te has perdido y no los encuentras?

Me escape de mi casa…asi que es mejor que no te contactes con ellos…-le dijo mirándole de reojo- el gato se curará?-

Claro que si, en cuanto llegue la ayuda veras que se curará…-le dijo animándolo mientras le sonreía-

Ya veo…-abrazo al gato- el también esta sin rumbo como yo…-

Pero ahora ya no están perdidos, porque Shun-san y yo los hemos encontrado…es verdad…mi nombre es Iku Kannazuki y tu eres?-

Rui Minazuki…-

Tenemos apellidos casi idénticos…- le dijo animadamente- es el destino que quería que nos encontraramos!!!-

Cuando de pronto Iku vio que Shun llegaba en una ambulancia, para llevarse a Rui y al gato…

Los dos jóvenes se quedaron en el hospital mientras trataban a Rui, cerca de ahí estaba la veterinaria donde trataban al pequeño gato

Gracias por todo denuevo Shun-san en verdad eres una buena persona…-

No te preocupes, es lo que tenia que hacer…no podíamos dejarlos solos no crees? Ademas parece que llamo tu atención…digamos que lo salve pensando en ti…-

Eh?...-mirandolo extrañado- a veces no entiendo lo que me quieres decir…-

Es mejor que no lo entiendas por ahora…-suspiro pesadamente- aunque parece que hemos encontrado aun niño interesante…- susurro para si mismo-

El doctor se acerco a los dos jóvenes

Ya hemos curado el sangrado de la cicatriz, y bajado la fiebre, ahora esta descansando, tiene que estar en reposo por un par de días, pero mañana le daremos de alta…-

Deacuerdo, entonces arreglare todo para llevarlo a casa para que se recupere-Dijo Shun-

Este doctor podemos entrar a verlo?...-

Solo puede entrar una persona…-

Vamos entra tu…- le animo el pelicenizo, empujándolo, mientras se quedaba conversando con el doctor-

Ya en la habitación vio como el peliverde dormia tranquilamente-Me alegro que ya estes mejor Rui…- observando el rostro dormido del otro joven- te prometo que te cuidare de ahora en adelante…a ti y a Yamato, suena bien el nombre del gato no?...- se sento a un lado de la cama-Siempre estare a tu lado…-

Volviendo al presente…

Iku movio suavemente a Rui que empezaba a despertar

Uhm…buenos días Ikkun…-

Yamato salto de los brazos de Iku para acercarse a Rui y lamerle el rostro

Buenos días Yamato…- acariciando la melena del gato negro-

Has dormido bien? No te ha despertado un ruido extraño o mejor dicho varios ruidos extraños?

No…para nada…pude dormir bien…-le dijo mirándole extrañado- es que acaso paso algo mientras dormia?

No no paso nada…-dijo todo sonrojado- ya vamos alístate que debemos de ir hoy a la escuela-

Deacuerdo…- dijo mientras se tallaba el rostro  y se levantaba hacia su baño

Iku aun no entendia en que momento fue en que pensaba en Rui en algo mas que un amigo, pero esos sentimientos se hacían cada vez mas claros desde que empezaron a vivir con los Hyakuya, ambos chicos eran tan directos y libres que apenas el castaño les tomaba el ritmo, a Rui no era de interesarse mucho en eso, o eso lo hacia ver

Ya en el comedor, el castaño había colocado todo para el desayuno y esperaba a los demás para comenzar con el desayuno, los primeros en bajar fueron Mika y Yuu que parecían tener una pequeña discusión, como todos los días, Iku suspiro pesadamente

Rui-kun aun no baja?...- hablo el rubio mientras se sentaba –

Esta bañándose, luego bajara…- hablo el castaño-

Y es por eso que llegamos tarde a la escuela…- hablo el pelinegro mientras empezaba a comer-

Yuu-chan se un poco mas considerado, Rui siendo un idol no puede ir a la escuela solo, por eso todos los días tenemos que ir con él-

Tsk…y solo por él yo me gano la regañada de todos los días…-

Es que si no fueras tan ruidoso al llegar tarde al salón de clase, el profesor no te regañaría tanto…-rio suavemente-

No es que sea ruidoso solo es que no me gusta que me molesten por llegar tarde…-dijo cruzándose de brazos con el ceño funcido-pero tu también llamas mucho la atención Mika!! Sobre todo de las chicas que no paran de molestarnos…-
Bueno es que las chicas solo quieren ver nuestra muestra de afecto…-

Que!!!no me digan que hacen sus cosas pervertidas hasta en la escuela? Osea tengan un poco mas de respeto no creen?-

No se en que cosas pervertidas estas pensando Iku-kun? Estas dejando volar tu imaginación…- canturreo el rubio-

Sera que tu lo estas ayudando a que vuelen de esa manera?...-

De que están hablando? Acaso me perdi de algo?- hablo aun con sueño el peliverde mientras se tallaba los ojos-

Pues hablábamos de lo mucho que te quiere Iku-kun verdad?...-

Yuu le dio un golpe en la cabeza al rubio para que dejara de molestar

Yuu-chan eso dolio…- sobándose la cabeza-

Ikkun?...-

No pasa nada no pasa nada …- dijo mirando a otro lado-bueno ahora que estamos todos, el dia de hoy les toca la limpieza de la casa a Mika y a Yuu, la ropa lo lavara el dia de hoy Rui, luego a los tres les tocara comprar la comida de la semana, mas la comida de Yamato, el dia de hoy no estare en casa hasta pasada la noche porque tengo mis actividades del club de baloncesto, luego el club de soccer y finalmente debo de grabar un comercial- sonriendo ampliamente- asi que podre estar tranquilo al dejarlos con todas las actividades de la casa?

Claro que puedes confiar en nosotros, aunque no parescamos somos responsables…ademas recuerdas que somos mayores que ustedes no?...-hablo el pelinegro con una gota en la cabeza-

Es verdad son los mayores de la casa…-hablo el peliverde-

Iku-kun, en verdad podras con todas tus actividades? Es que algunas veces pienso que te presionas demasiado, eres joven y no le hace nada bien a tu salud…al igual que tu Rui-kun, se que son idols y todo eso, pero lo primero es su salud y espero al menos que estos días que tendremos descanso de la escuela, no tengan mucho que hacer y hacer el viaje a los baños termales como lo habíamos planeado…-

No te preocupes Mika,si no estuviese seguro que no puedo hacerlos, creeme que los dejaría, pero como no y me gusta hacerlo no lo hare…- dijo sonriendo ampliamente- y pues Yuu no es que no confie en ustedes pero…-
Eso que quiere decir?...-

Yo al igual que Ikkun no tengo problemas con lo que hago, aunque claro que no son tan pesadas como las que hace él…-

Es por estas palabras que no puedo evitar estar preocupado por ustedes…- se levanta y le acaricia primero la cabeza al castaño y luego al peliverde-

Mika…-hablaron los dos jóvenes al mismo tiempo-

Lo que me parece raro y te lo he dicho Iku, es porque no asistes a la misma escuela que nosotros? Es que no te gusta Hanasaki?- le dijo el pelinegro después de ver el gusto del rubio para con los mas jóvenes de la casa-O te has aburrido de vernos la cara todos los días?

No es eso, le prometi a un amigo de la infancia que iria a la misma escuela que él, por eso no estoy en Hanasaki-

Ikkun siempre cumple lo que promete por eso no esta en nuestra escuela-secundo Rui, mientras se tocaba el estomago- tengo hambre…-

Es cierto ya es hora de ir a la escuela y no hemos terminado el desayuno, ya sentémonos y vayamos a comer…- ordeno el castaño-

Y todo empezaron a tener un desayuno animado…
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Volviendo a la hora actual, en una de las heladerías cerca de Hanasaki, se encontraban Mayura, Suga y Otoya, este ultimo les contaba del porque se había inscrito impulsivamente a Hanasaki, solo para estar cerca de Mayura, porque tenia el presentimiento que algo no andaba bien

Bueno es que yo…- la pelirrosa temblaba notoriamente-

Vamos Mayura…tu puedes…- el pelicenizo le animaba a su amiga dándole una palmada en el hombro-

Que es lo que me tienes que contar? Es tan grave?...nee dime Suga-san en todo caso…-

No soy la persona indicada para decirlo, solo es algo que Mayura solo puede decírtelo…-

La pelirosa tuvo que respirar profundamente para empezar a hablar mientras miraba fijamente al pelirojo-

Recuerdas las noticias que salían acerca de Hanasaki en el hospital Otoya-kun?-

Te refieres a la del accidente? Que aun no se sabe como fue provocado?-

Si…la razón por la cual estuve en el hospital , tiene que ver con eso…-

Estuviste involucrada en ese ataque?...-

No…participe en ese ataque…-

No entiendo…que quieres decir…-

Otoya-kun…yo fui una de las que causo esa destrucción en Hanasaki….- empuño fuermente sus manos- yo soy una hime!!!...-

Continuara…

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Matta ne!!

Mimi-chan
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Cho on August 11, 2015, 05:25:24 PM
Vengo con otro fic, un poco de interacción antes de continuar con la historia.

9

(http://i.imgur.com/3zhMONW.png) (http://i.imgur.com/jI4x5RD.png) (http://i.imgur.com/WChUc9m.png)

Fue como si todo el rumbo de su vida hubiera sido dirigido de regreso al pasado en esos dos días. Luego de recibir el mensaje de Miranda y de hablarlo con su prima, Cho se vio nuevamente embarcada en la revivida misión de las HiMEs. Y en muy poco tiempo había regresado a su estado de hace tres años. Era una HiME con poderes y bajo la incertidumbre de ser atacada en cualquier momento. El tiempo transcurrido desde ese entonces le había hecho crecer y había cambiado su situación para que las cosas fueran mejores, o al menos eso le gustaba creer.

La tarde después de la prueba pasó tranquilamente, y una vez de regreso en casa, tuvo el resto del día para mirar televisión junto a Roxas y Osaka y tener un momento tranquilo. El tema de HiMEs no se tocó ni superficialmente, pero al menos todo parecía estar bien entre los tres, y con eso Cho se sentía más cómoda.

Pero al día siguiente ya era hora de prestar más atención a su rol como HiME, por lo cual aprovechó su horario más libre ese día para ir a la oficina de la directora y pedir consejos o preparación para llevar a cabo su trabajo.

Quiso ir a hablar con Fran para ver la posibilidad de ponerse a entrenar con su nueva arma, pero Ritsu en secretaría le informó que tanto ella como Miranda se encontraban muy ocupadas con otros asuntos. Cho comprendió que había varias otras candidatas a HiME necesitando la atención de las dos, así que tendría que esperar algunos días antes de recibir el entrenamiento necesario. Tan sólo esperaba que no fuera una gran inconveniencia.

Pero antes de retirarse, recordó que Osaka le había recomendado ir a hablar con ella, con tal de ofrecerle ayuda y apoyo como la HiME counselor que aspiraba ser. Cho no sabía cómo su prima podría darle la ayuda que había declarado, pero ir a hablar con ella siempre era una buena forma de subir sus ánimos y no tenía nada que hacer esa mañana.

Por ello, fue a la pequeña oficina de su prima, y curiosamente, tanto ella como Tomo estaban presentes, libres y listas para atenderle.

“¡Hola Cho!” le saludó Osaka con tantos ánimos como si no se vieran desde hace mucho, pese a que habían llegado juntas en el bus temprano en la mañana. “Finalmente llegaste, así que podemos comenzar.”
“¿Me esperaban?” preguntó Cho, confundida. “No recuerdo haber sacado una cita ayer…”
“Pues eres la prima de Osaka y acabas de dar la prueba HiME. Obvio que ibas a recibir atención especial,” dijo Tomo con un cierto dejo de cansancio. Ella se encogió de hombros. “Además, con todo el drama que se han traído ya daba por sentado que buscarías counseling, ¿verdad?”
“…” Cho miró a Tomo con cierto reproche.
“Ehh, lo importante es que estás aquí,” Osaka sonrió. “Ritsu-san me excusó de mis cursos de hoy para ayudarte con todo lo que necesitas y Tomo-chan dice que prefiere apoyarme que asistir así que nos tienes a las dos para lo que necesites.”
“Pues, tengo clases más tarde, pero al menos podemos ir viendo algo…” Cho no sabía qué decir. “En verdad no sé qué vamos a hacer ahora.”
“Sé que Miranda y Fran están muy ocupadas, así que opto por tratar con otros asuntos que no conciernen a la batalla de las HiMEs directamente. Es mejor sacar eso del camino,” dijo Osaka, convencida.
“Y… ¿qué tienes en mente?” Cho notó cómo Tomo desvió su mirada con leve desinterés.
“Lo que creo que muchos le llaman ‘formalidades’. Es mejor sacar esas cosas del camino para no tenerlas pendientes,” la consejera se levantó de su sillón y agarró un maletín de apariencia ordenada y profesional que Cho no sabía que tenía. “No te preocupes, siento que esta visita, además de útil, va a ser muy nostálgica. Justo lo que necesitamos para aprovechar y disfrutar del presente día.”

Osaka dirigió a Cho y Tomo fuera de la universidad y a un destino cercano y también familiar, el cual fue revelado a la peliceleste en menos de media hora…

“O-Osaka…” Cho tembló ligeramente.
“…” Tomo dio un suspiro y negó repetidamente.
“¡Llegamos!” anunció la consejera con muchos ánimos frente a las rejas tétricas sujetadas por columnas gruesas de mármol. “¡El cementerio de Hanasaki! ¡Vamos a ver tumbas!”
“¿En… serio?” Cho no pudo decir nada porque Osaka se abrió camino e ingresó al lugar, junto a Tomo. “N-no, por favor…”
“No seas tímida, tengo muchos planes para ti,” la prima regresó y jaló a Cho del brazo para llevarla en un tour.

Después de esos dos días de apoyo incondicional, la peliceleste había olvidado que Osaka era inapropiadamente… Osaka en algunos casos. Sólo le quedaba frustrarse y seguir a su prima quien lideraba el paseo con las mejores intenciones.

“Como consejera, hice una investigación sobre qué recursos Hanasaki tiene con respecto a arreglos funerarios. En muchos casos, también depende del plan de seguro de vida, pero como una HiME, tienes muchas opciones,” Osaka llegó a una tumba. “Por ejemplo, miren esta. Es de los años setenta, pero este estilo de lápida está regresando. Ahh, vintage~ ¿No les parece genial?”
“Uh-huh…” Tomo contestó sin interés mientras jugaba con un app en su smartphone, decidida a ignorar el tour.
“…” y Cho estaba concentrada en ver la fecha de nacimiento y muerte de aquella exHiME. La pobre había muerto a los diecisiete años.
“Te ves como si hubieras visto a un fantasma,” Osaka miró a Cho y ladeó su cabeza. “Sigamos, es sólo el comienzo. Ciertamente, tener una lápida sí cuesta un poco de dinero adicional aun con la ayuda de Hanasaki, pero si prefieres no tener gastos adicionales, puedes apuntarte a un nicho,” caminó hacia un grupo grande de nichos, la mayoría de ellos ocupados. “Sé que la idea de un nicho no es muy tentadora, pero realmente pueden ser muy lindos y más personalizados de lo que crees. Sé que puedo permitirte ordenar unas rejas decorativas gratis y una pequeña repisa para flores, esculturas o lo que prefieres. Ah, y personalmente prefiero la fila F para que estés más cerca del cielo, ¿a que no es lindo?”
“Y-yo…” Cho se vio saturada por la cantidad de nombres, fechas y cruces negras dibujadas en cada nicho. “Osaka, ya no puedo estar aquí…”
“Aw, está bien, Cho. Los nichos no son para todos,” Osaka le abrazó del brazo y la jaló hacia otra área más grande y elegante, donde había esculturas de ángeles y hermosos jardines. “Déjame mostrarte mi área favorita del cementerio. Aquí están las tumbas más hermosas y los mausoleos. Son más costosos, pero no se puede poner precio en tu comodidad y paz interior~”
“Osaka, no quiero arruinar tu diversión, pero hasta yo comienzo a sentirme asustada,” dijo Tomo. “¿Podrías apurar el recorrido?”
“No es algo de qué asustarse, es parte de la vida,” Osaka se confundió, y siguió con lo que tenía planeado. “Ciertas áreas del jardín están todavía disponibles para construir mausoleos de distintos tamaños. Esta área tiene un lago precioso que da la bienvenida a aves migratorias durante el invierno y te recomiendo que agarres el lote con el ángel al costado. Tengo el presentimiento que ese será el primero vendido, así que tendrías que apurarte. Aún debo llamar a las otras HiMEs con mis promociones especiales de inauguración por lo que va a haber competencia. Aw, pero quizás el mausoleo hubiera sido mejor hace tres años cuando éramos tres HiMEs en la familia.”

(http://i.imgur.com/3zhMONW.png) (http://i.imgur.com/UJgckRQ.png)
(http://i.imgur.com/jI4x5RD.png) (http://i.imgur.com/WChUc9m.png)

“¡Oh!” Cho fue despertada de su pesadilla despierta por el ringtone de su celular. Lo revisó y vio que Roxas le estaba llamando. Un poco raro ya que este debía estar en plena práctica, pero lo que sea para evadir su presente realidad. Lo contestó. “¿Aló?”
“¿Cho? Finalmente respondes. Te envié mensajes pero no me respondiste,” dijo Roxas en el otro lado de la línea.
“V-verdad, había desactivado notificaciones…”
“Te oyes apagada, ¿qué sucede? Llamaba para ver si estabas bien con todo esto de las HiMEs.”
“Ehh, s-supongo que todo está bien… sólo un poco raro…”
“¿Raro? Por tu tono de voz, diría que no hablas de ser HiME. ¿Llegaste a hablar con Fran? ¿O con Osaka?”
“E-estoy con Osaka, sí…” Cho desvió su mirada.
“Espera,” el tono de Roxas se puso tenso e impaciente. “¿Qué hizo Osaka esta vez?”
“N-n-no te preocupes, ella no tiene malas intenciones.”
“No la defiendas y pásame con ella.”
“Está bien, Roxas. N-nos vemos más tarde,” Cho colgó, pero no tardó en escuchar otro sonido electrónico.
“Oh, Roxas me ha enviado una videollamada,” Osaka sacó su celular y lo contestó. “¡Hola Roxas, qué sorpresa!”
“¿O-Osaka?” Roxas se notó sorprendido en el smartphone de su prima al ver el background. “¿Qué hacen en el cementerio?”
“¡Estamos en un tour para escoger la tumba favorita! ¡Siento que es lo mejor ahora que Cho tiene tiempo libre y no está preocupada por su Rebel aún!”
“¡¿Q-qué?!”
“Uhh…” Cho se dio un facepalm.
“¡Ustedes se van de aquí ahora mismo!” Roxas miró a Tomo. “¡Tú intenta controlar a su amiga!”
“Oye, no me metas en esto, créeme que no es tan divertido para mí,” le contestó.
“Pero si estás ahí es porque lo debe ser, o al menos para tener una excusa de no estar en clase.”
“R-Roxas, no entiendo por qué estás molesto…” Osaka se asustó.
“Escúchame bien, Osaka,” el rubio frunció el ceño. “Cho nunca te lo va a decir, pero estar ahí luego de todo lo ocurrido es traumático y completamente inapropiado para ella. Y como al parecer no tienes la suficiente delicadeza, ahora que te lo he dicho quiero que las tres se vayan de ahí de una buena vez.”
“P-pero Roxas…”
“¡Sin peros!”
“¡P-p-pero así podemos escoger el mejor lugar de reposo para Cho! ¡L-lo hago por la familia!”
“¡No lo haces! ¡Tus negocios con las funerarias no me importan!”
“¿A-acaso no quieres definir el lugar donde tu querida hermana puede descansar para toda la eternidad?”
“¡No me importa ni un pepino en qué hueco van a enterrar a Cho, así que deja de hacerlo tan importante!”
“Uhh, eso me dolió hasta a mí,” Tomo se extrañó por la respuesta.
“¡E-esperen, no desarreglen mis palabras! ¡Ustedes entienden!” Roxas dio un pesado suspiro y miró a su hermana. “Por favor, sólo hazte un favor y márchate de ahí. Eres muy joven para atender arreglos funerarios.”
“…” Cho se incomodó sin saber qué hacer.
“Pero todavía me queda mostrar un mausoleo ya construido y arreglos florales,” Osaka sacaba folletos de su maletín de trabajo.
“¡Se van ya!”

(http://i.imgur.com/UJgckRQ.png) (http://i.imgur.com/xXBic7g.png)

Un rato después, Roxas colgó su celular y respiró profundamente. No había esperado que su descanso de su práctica de kendo terminaría por estresarle tanto. Todavía tenía otros diez minutos así que salió del edificio para caminar cerca.

Lo último que necesitaba era hacer el problema peor, y Cho había probado estar muy estresada. Osaka podría ser una buena prima en muchas formas, pero lamentablemente no era perfecta y tardaba en darse cuenta de las cosas. Luego tendría que sentarse con ella a explicarle que apoyara a Cho en otras formas.

En medio de su caminata, él reconoció a una persona familiar recostada en una rama de un árbol bajo, revisando su celular. Negó y fue hacia él.

“¿Qué haces aquí, Sora?” preguntó Roxas.
“¡AHH!” Sora se sobresaltó y casi se cae, pero al ver a Roxas dio un suspiro. “Ah, eres tú. Por favor, no me asustes así.”
“No sé a quién habrías esperado.”
“Uh, eh, olvídalo,” al menos no era Tomaj.
“¿Acaso no tienes el curso introductorio de vida universitaria a esta hora?”
“¿Q-qué? ¿Cómo sabes eso?”
“Kytes me pasó el link a tu horario,” Roxas trepó para sentarse en una rama cercana mientras Sora volvió a frustrarse. Si fuera alguna figura política podría recibir un ataque por su horario público… aunque como faltaba a clases quizás no sería tan fácil. El silencio de Sora sólo hizo que el rubio se frustrara. “O sea, que hayas jalado cursos es entendible. No todos se adaptan a la universidad de modo infalible. Pero estamos hablando de la intro a la vida universitaria.”
“Sí…”
“Ese curso es sólo una hora a la semana y no tiene tareas ni exámenes.”
“Sí, yo sé…”
“Ni trabajos en grupo ni proyectos.”
“Pues sí…”
“Es sólo una clase con un profesor consejero que no pone nota, sólo si pasaste o reprobaste…”
“Eh, sí…”
“Y para pasar tienes que asistir al cincuenta por ciento de las clases y llenar una encuesta al fin del semestre.”
“¡Ya, entendí! ¡Soy un desastre! ¡¿Puedes dejarme en paz?!”
“Es que no te entiendo, sólo te haces la vida más complicada,” Roxas dio un suspiro. “Sé que estás sin inspiración de estudiar, pero esto no es saludable. Al menos trata de hablar con algún consejero a ver qué opciones tienes, o no sé.”
“Ugh…” Sora estaba cansado del discurso que todos sus conocidos le repetían en sus propias palabras. Sabía que estaban preocupados por él y que intentaban ayudarle, también que tenían razón, pero simplemente no podía asimilarlo.
“Bueno, sé que no quieres hablar de esto…”
“A decir verdad, esperaba encontrarme contigo,” el pelimarrón recordó su charla con Ryo hace dos días. “Resulta que los Rebels han regresado, y si no me equivoco, Miranda se encuentra reclutando a las HiMEs.”
“Sí,” Roxas miró hacia el piso. “Supongo que todos en la universidad ya lo saben.”
“Seguro que tu sabes más. Tu hermana y tus primas fueron HiMEs hasta el final. ¿Acaso van a regresar a ser HiMEs?”
“Ahh…” el rubio levantó su cabeza hacia atrás, cansado. Nunca dejaría de oír el mismo tema. “Pues, Mariko está en el extranjero y parece que no quiere volver aún, y Osaka ha decidido tomar un rol más pasivo como consejera… pero Cho aceptó y dio su prueba HiME ayer.”
“¿En serio?” Sora se quedó en shock. “O-oye, no es por ofender, pero de las tres pensé que Cho sería la última en aceptar, y que Osaka se aventuraría con estandarte y todo hasta el final de Rizembool.”
“Digo lo mismo, pero la razón principal por la cual Osaka no ha vuelto a ser HiME es porque al parecer no se encuentra en la mejor condición. Miranda le aconsejó que no se arriesgara.”
“Huh, tampoco habría esperado eso. Siempre pensé que la directora era de empujar a todas las chicas a defender Hanasaki.”
“Ah, no lo sé, Sora…” Roxas perdió su paciencia. “Todo esto ha sido un desastre. Intento ser paciente por Cho, pero no estoy de acuerdo con lo que ha decidido. Sólo me queda esperar que esto sea mejor que antes. No sé qué hacer, a decir verdad. Ni que hubiera la opción de ser su Knight.”
“Pero tampoco fuiste su Knight la vez pasada,” Sora comprendió que debía callarse cuando Roxas le miró con cólera. “Ya, ya, tranquilo. Pues, no sé qué decirte, pero aun si nosotros estamos fuera del problema principal, seguimos siendo amigos de Cho, y de las otras posibles HiMEs que se crucen en nuestro camino. Y yo, Ryo, Kytes, todos nosotros también estamos para ayudarte. Tú lo sabes.”
“Sí, gracias…” Roxas sonrió un poco.
“¿Pero estás seguro que Mariko no piensa regresar?” preguntó Sora, incómodo.
“Sí, estoy seguro…” el primo dio un suspiro.
“Perdón, pero tú sabes todo el lío que ocurrió con ella y Kytes.”
“No te preocupes, lo entiendo…” ciertamente, Mariko terminó ganándose mala fama, especialmente con Sora y sus amigos, pese a que Kytes siempre había intentado ayudarla (o quizás precisamente por esa razón). Roxas recordó que debía regresar, así que saltó de regreso al piso. “Lo siento, pero estoy en plena práctica. Si quieres nos vemos más tarde, ¿sí?”
“Claro, te invitaría a saltearnos clases juntos pero se nota que eres más serio que yo,” Sora asintió.
“Ahh con todo lo que ha ocurrido sinceramente aceptaría escaparme de no ser porque es una práctica de kendo…” Roxas negó.
“Entonces podemos salir más tarde para uno de tus cursos de teoría.”
“No me tientes. Bueno, hasta luego.”

Roxas se despidió y dejó a Sora quien regresó su atención a su smartphone. Su amigo seguía con la cabeza en las nubes como siempre, y pese a saber que no era la mejor decisión, se sentía un poco celoso de no estar en su lugar. Una vez más, los detalles de mayor importancia de su vida se escapaban de su alcance.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Eureka on August 14, 2015, 03:31:29 AM
Está un poco largo, sorry, la inspiración a veces ataca (?)

2.

(http://i.imgur.com/jUzblMi.png)   (http://i.imgur.com/IsvPa9Y.png)

“¿No te dará frío?”

Miharu parecía un niño de primaria con su poncho, shorts hasta la mitad del muslo, medias largas y mocasines.
<<Con esa mejillas redondas y ojos grandes, podría pasar por uno>>, pensó Yoite, pero de ahí cayó en cuenta de que su estatura igual lo delataría. Igual, no se podía negar que aparentaba menor edad de la que tenía.

Aún le costaba creer que el tiempo había pasado volando y Miharu ya estaba a punto de terminar la secundaria. Era tan difícil de procesar, considerando que aún tenía fresco el recuerdo de su cara llena de apatía al iniciar las clases en Hanasaki. Siempre le había costado interactuar con otros, y cambiarse de instituto –y de país— sólo agravió más su estado emocional. Yoite, al haber crecido junto a él como parte de la familia que servía a los Vi Britannia, lo conocía perfectamente y no tardó en darse cuenta de que andaba intentando ocultar sus preocupaciones con ese falso carácter indiferente. Felizmente, la situación cambió a la llegada del mellizo de Miharu, Rollo, quien se quedó en Japón hasta hacía ya un par de meses, cuando decidió regresar a Inglaterra. Rollo lo ayudó a soltarse y facilitó la adaptación de Miharu a las tierras niponas.

Así, Miharu consiguió acoplarse a un grupo en su grado y se veía más alegre que antes. Yoite estaba contento con ese cambio que mostraba.

“No, otra cosa es que seas friolento y yo te dé más frío cuando me miras.” Comentó Miharu, obligándolo a dejar a un lado sus divagaciones.
“…” Yoite se miró las ropas: estaba envuelto en mil capas de caffarenas y chompas. Encima, portaba un saco largo que le llegaba a las rodillas. “Un poco, sí.” Yoite esbozó una sonrisa pequeña, y Miharu se la devolvió. 
“¿A dónde vamos, por cierto? Ya se me dio por seguirte no más, sin preguntar.”
“Quiero ir a sacar dinero del cajero. No es necesario que me acompañes.”
Miharu negó con la cabeza. “Iré contigo.”
“…!” Yoite se sorprendió en un inicio pero de ahí sonrió: Miharu siempre andaba pegado a él como un chicle. Intuía que por eso ni ponía excusas, estaba muy claro que lo único que quería era pasar el tiempo a su lado. Debían aprovechar todo momento que el muchacho no andaba enfrascado en sus estudios. “Vamos, entonces”

Miharu solo lo siguió: cerraron la puerta principal con llave y de ahí se encargaron de hacer lo mismo con la reja de la mansión.

“¿Notaste el parte de matrimonio en la mesa?” Le preguntó Yoite, mientras caminaban con dirección al cajero.

Las calles estaban medio vacías, ya que era la hora de almuerzo, y encima, se trataba de un sábado.

“Sí. Lo abrí, pero no era para nosotros.”
“¿Aun así lo abriste?”
Miharu le sacó la lengua. “No debería sorprenderte.”
“¿Para quién era?” Preguntó Yoite, un poco curioso.
“Para Haruhi-san. Su tío por parte materna se casa.”
“Cuando regresemos, hay que hacerle saber que ya llegó.”
“Sí. Lo deje en la mesa de la entrada para que lo note, pero igual mejor es decírselo.”

Yoite asintió con una sonrisa pequeña, y Miharu lo agarró por sorpresa al tomar su mano y caminar juntos así.

“¿Te incomodaría acompañarme a una salida con mi grupo del colegio?”
“¿Mn? ¿Cómo así?”
“Marco y Star no dejan de molestarme con eso. Quieren conocerte.”
“Ah.” Yoite sonrió un poco. “¿Les contaste sobre mí?”
“Sí. Es que me propusieron ir a un mixer y comenté que no estaba interesado. De ahí salió la pregunta y bueno, quieren conocer a la leyenda en persona.”
“No me molestaría salir con ustedes.” Le comentó, a la vez que doblaban en la esquina, y continuaban con la caminata.
Los ojos de Miharu se iluminaron. “¿En serio?”
“En serio.”  Le aseguró.
Miharu estrujó su mano.  “Gracias.”
“Más bien, podrías invitarlos a cenar, si gustas.”
“Ah, eso sería lindo. Pero no quería hacerte trabajar…”
“Si me ayudas, la cosa cambia.”
“¡Genial!” Sonrió. “Gracias, Yoite.”
“Sabes que no me molesta en lo absoluto.”

Para ese entonces, ya habían llegado al cajero. Yoite sacó la tarjeta de su billetera y la introdujo en la ranura de la máquina, colocó su clave y pidió ver el balance del mes antes de hacer transacciones.

Se quedó descolocado al ver los números, su expresión tornándose llena de incredulidad al procesar lo que sus ojos veían. La cuenta de dólares nunca había tenido tantos dígitos: el Sr. Vi Britannia depositaba lo justo para los gastos de la casa, y un importe adicional en caso alguna emergencia ocurriera (las propinas de sus hijos iban directo a las tarjetas de cada uno), pero esto ya era demasiado. Era el quíntuple de la suma, o incluso más.

Miharu se preocupó al ver la cara de Yoite, pensando tal vez que su padre les había reducido el presupuesto para el mantenimiento de la casa y la comida. Sin embargo, también se mostró sorprendido cuando notó las cifras.

“¡Fácil el viejo se murió y es la herencia!” Soltó emocionado Miharu.
Yoite rio levemente, pero cuando se dio cuenta de sus acciones, sacudió la cabeza y su mirada volvió a mostrarse seria. Sin jefe, se quedaría sin sueldo. Sin sueldo… no había mucho que hacer, realmente. “No deberíamos bromear con ese tipo de situaciones.”
“Mm, tienes razón.” Miharu tomó su mentón, pensativo. “Entonces, ¿por qué hay tanto dinero de sobra?”
“Debe haber un motivo en especial.”

La quinta sinfonía de Beethoven retumbó en aquel pequeño cuartito. Ambos saltaron de la sorpresa, y Yoite demoró unos segundos en identificar el aparato de dónde provenía la música: era su propio celular. Sacó el móvil del bolsillo y deslizó el botón de la pantalla táctil para contestar. No prestó atención a la identificación de quien llamaba.

“¿Aló?”
“Joven Rhodes, soy el asistente del Sr. Vi Britannia.”
“Ah, buenas tardes, Sr. Abott. Me imagino que esta llamada es por el depósito erróneo en la cuenta bancaria, ¿no?”
“Sí. No es erróneo, el Sr. Vi Britannia me ordenó que depositara esos montos adicionales para que puedan comprarse un carro. El dinero adicional es exacto para la cuota inicial. Si se necesita más, nos avisa.”
“¿Qué?”
“¿Un carro? ¡Pero—SDFffjgk!” Yoite le tapó la boca a Miharu.
“Como le digo, ese dinero fue depositado para el auto. Así, podrá llevar a los Vi Britannia a sus clases, le será más sencillo hacer las compras para la casa, entre otras cosas. Por supuesto, si ellos adquieren licencias de conducir, también podrán usarlo. Sin embargo, el carro le pertenecería a usted, Joven Rhodes.”
“¿No debería ser de ellos?” Respondió Yoite.
“El Sr. Vi Britannia lo ordenó así.”
“¿…Bueno? ¿Supongo que debo mandar una copia de la boleta escaneada cuando la tenga?”
“Sí, y del papel que indica el número de cuotas seleccionado. Cualquier inconveniente, me llama.”
“Okay, muchas gracias, Sr. Abott.”
“De nada.”
Yoite cortó la llamada. “Wow. Un carro, quién lo diría.”
“Estoy seguro de que mi mamá lo sugirió. Debió ser para ayudarte; aunque no sales mucho de la casa, ahora que lo pienso.”
“De seguro servirá de alguna forma u otra. Además, pienso que a tus hermanos les va a gustar mucho la idea.”
“¡Sí! No hay duda de eso.”
“Y eh…” Empezó Yoite, luego de que ambos salieran del banco. “¿Me acompañas a ver carros?”
“Claro.” Le contestó Miharu, con una sonrisa. “Me gustan los minis, pero sé que Lelouch y Simon se quejarán si compramos uno así. Además, no creo que estés cómodo con un carro costoso, ¿no?”
“Me conoces bien.”
“Entonces busquemos algo más accesible.”
“Sí.”

Esta vez, fue Yoite quien agarró su mano y entrelazó sus dedos con los de él.



(http://i.imgur.com/hVKklbF.png)   (http://i.imgur.com/tqWB5pm.png)   (http://i.imgur.com/HEiLdYu.png)

El timbre sonó y le llamó la atención: Miharu y Yoite tenían llave, ¿por qué no la usaban?

Había escuchado un poco de la conversación de la pareja y por lo que sabía, se iban a retirar dinero del cajero. De seguro se olvidaron de algo y por eso regresaron.

Hizumi suspiró, se levantó de su cama en un instante y corrió lo más rápido posible hacia la entrada. Le molestaba que interrumpieran su tranquilidad en un sábado como ese. Hizo una nota mental de hacerle recordar a Lelouch que todos los cuartos debían tener intercomunicador, para así ahorrarse el viaje a la entrada de la mansión.

Al llegar finalmente a su destino, giró el pestillo y abrió la puerta. El color de su cara desapareció.

Se restregó los ojos con los dedos varias veces sin creer lo que veía, específicamente, a ese par de personas paradas en frente de él. Intentó pellizcándose para ver si era una pesadilla o era la cruda realidad.

Kanone Hilbert y Ryoji Mochizuki lo saludaban con un ademán de mano y una gran sonrisa, como si el primero no figurara como ‘fallecido’ según los registros nacionales. Por si fuera poco, los dos portaban grandes maletas y Kanone llevaba cargado en sus brazos a un gato.

Vaya manera de llamar la atención.

“¿Cómo abrieron la reja?”
“Ryoji fue un ladrón en su vida pasada y los cerrojos tiemblan ante él.” Contó Kanone como si se tratara del clima. Hizumi estaba a punto de lanzarse encima de él para enmendar el error del pasado y de una vez por todas mandarlo a dormir con los peces pero él rio y continuó hablando. “Mentira, el mayordomo no la cerró bien cuando se fue al banco con el hermano de Lelouch.”

Hizumi lo quería matar. Los quería matar a ambos, de hecho. Si Lelouch o Eureka los veían, no sabía qué podía ocurrir. Ya lo veía en los titulares: ‘Hijo de ministro británico envuelto en terrible escándalo, principal sospechoso de la segunda muerte del ya fallecido Kanone Hilbert.’ La prensa amarilla haría una nota sobre los muertos vivientes y ay, todo sería un desastre. ¿Por culpa de quién? El par de babosos que tenía en frente, que se aparecían en la puerta de la casa de los Vi Britannia, mismo Pedro por su casa.

Les hizo un gesto con la mano y se juntaron mismo equipo de fútbol antes de un gran partido (?). “Creo que Lelouch está adentro. Si te ve, Kanone,” Y lo miró. “Estás frito, pajarito.”
“Okay.”
“Las maletas van a hacer mucho ruido, hay que esconderlas en algún lugar.” Hizumi rodó las maletas hasta colocarlas detrás de las macetas que estaban al lado de la puerta: las plantas eran altas y al menos taparían un poco el equipaje de Kanone y Ryoji.
“¡Pero—!”
“Shh, de ahí cuando Lelouch salga con sus amigos aprovechamos y las metemos.”
“¿Lelouch tiene amigos?”
“Aunque no lo crean, sí.”
“Wow, character development.”
“…ahora. Falta el gato.” Y lo señaló.
“No hará ruido, lo prometo.”
“Mm…” Hizumi se quedó contemplando las palabras de Kanone por un rato, pero luego dio un suspiro y sonrió. “Okay. Vamos.”

Los hizo pasar rápidamente, esperando no encontrarse con nadie en el camino. No sabía si Simon, Haruhi, Kagari o Illyasviel estaban en la casa, y esperaba que no fuera así. Se cercioró de que Ryoji cerrara la puerta de la casa tras de sí, y de ahí repitiera lo mismo con la de su cuarto.

Kanone se sentó en la cama con el gato en su regazo, y Ryoji se acomodó en la silla del escritorio. A Hizumi no le quedó de otra que tomar asiento en su sofá.

“Te preguntarás qué hacemos acá.” Empezó Kanone, mientras acariciaba a su gato.
“Sí. Considerando el gran riesgo que supone cruzarte con Eureka antes de haber hablado con ella sobre todo el asunto.”
“…Si llegué a enterarme de que se había mudado a vivir acá. Pero no vine por ella, vine por ti. Necesito que nos hagas un favor, a Ryoji y a mí.”
“No lo haré si no me explican TODO ):<”
“Está bien.” Accedió Kanone. “Empecemos por mi ‘muerte’.”
“Recuerdo haberte disparado tres veces en el estómago, ¿qué pasó?”
“Me salvé por él.” Señaló a Ryoji…
“Yo (:” …y él alzó el brazo.
“Lo llamé y contactamos a una HiME que tenía poderes curativos. Eran relativamente básicos, pero al menos me ayudaron a sobrevivir el trayecto a la clínica. Allí me operaron y tadá, quedé como nuevo. ”
“¿Y por qué no regresaste?”
“No podía. Si regresaba, esta vez Kiyotaka mismo me partía en dos.”
“¿Eh?”
“Hizumi, ¿por qué Kiyotaka te mandó a matarme?”
“¿Por una vendetta, creo?”
“Sí, y no. En estos años descubrimos que el verdadero motivo era que mi cambio de bando no le agradó a Rizembool y querían borrarme del mapa, al parecer.”
“Pero yo hice lo mismo…” Mencionó Hizumi, pensativo.
“Tú cumpliste con lo acordado. Se lo escondiste a Eureka, pero si llegaste a vencer a tu HiME, ¿no?”
Hizumi le guiñó un ojo y sacó la lengua. “Sí~ Fue pan comido. Realmente, me sorprende que me hayan asignado a una debilucha. Eu es super distraída así que nunca se dio cuenta de ello.”
“¿Cómo no notó la ausencia de una HiME en la mansión?” Preguntó Ryoji.
“Ni idea. Lo cierto es que mi HiME hizo kaput y de ahí me cambié a Hanasaki.”
“¿…Cómo hiciste con la directora?”
“Mis notas eran excelentes. Era imposible negarme el ingreso, y si mencionaban que era por esos temas tan turbios… pues nadie les iba a creer. Si no tenías idea de lo que realmente pasaba entre esos dos institutos, podías tomar eso como un acto discriminatorio, y yo estaba dispuesto a denunciarlos. Así que la directora solo pudo guardarse la rabia y aceptarme. Igual, me ‘reivindiqué’ al ser knight y luchar del lado de Hanasaki. Rizembool me importa un comino en la actualidad.”
“Y a mí igual.” Confesó Kanone. “Pero wow, yo no sabía eso.”
“Incluso me mandaron un mensaje pidiendo que vuelva a ser rebel pero bleh, mis estudios son primero ahora.”
“Ja, eso me sorprende de tu parte, Hizumi~” Se burló Ryoji.
“Mi carrera tiene muchas matemáticas así que me jodí. Pasaré el resto de mis días frente al escritorio. Pero ya que les chismeé lo mío, es turno de ustedes, así que sigue soltando la sopa, Kanone ):<”
“Eh… bueno, como te decía, mi cambio de bando no le agradó a Rizembool y contactaron a Kiyotaka para que arregle esto. Él también tiene su guardadito: fue un rebel en la secundaria.”
“Wow, ahora nada me sorprende.” Comentó Ryoji.
“Yo me lo veía venir, ese hombre está lleno de misterios (?)” Rio Hizumi, y luego se acordó de cierto chisme que debía contarle a Kanone y a Ryoji cuando los vea. “Hey, no saben. Ryougi y Kiyotaka tienen una hija.”
Kanone soltó al gato para llevarse las manos a la boca. “¿QUÉ?” Gritó, muy sorprendido, y acto seguido, empezó a limpiarse las pelusas que habían llegado a su cara por su previa acción.
“Me enteré de eso hace tiempo, así que la niña ya debe tener dos o tres años. Kiyotaka estaba emocionadísimo con eso. Creo que por ella van a regresar a Japón, para que tengan una vida ‘normal’.”
Ryoji suspiró. “Si supiera todo lo que su papi ha hecho…”
“I know right.” Hizumi rio. “Ya, sigue, Kanone.”
“Eh… ¿en qué me quedé? Ah, sí, la clínica que me salvó guardó mis papeles y escondió todo sobre mi hospitalización. Contacté a gente en la morgue para que me ayudara con el ‘cadáver’ al que harían pasar por mí, y de ahí me fugué a Europa con unos ahorros que tenía. Adopté otra identidad para no alzar sospechas. Una tía se quedó como guardián de mi hermano menor y recibió la herencia que dejé: ella me pasaba el dinero mediante paypal cada cierto tiempo, y se quedaba con un porcentaje para costear los gastos de Zushi.”
“Wow.”
“Yo me fui con Kanone a Europa: aproveché un intercambio y lo acompañé.” Contó Ryoji. “Allá, él me pidió que hackeara tu iphone para buscar información sobre Kiyotaka. También le pasé conversaciones que tenías con Eureka, porque seguía preocupado por ella.”
Hizumi arqueó una ceja. “¿Me hackearon?”
“Sí, sorry~”
“De ahí me las pagarán~”
“Espero que no con sangre~”
“No, será con comida~” Les aseguró Hizumi.
“Te compraremos lo que quieras si… nos consigues habitaciones en esta casa (:” Le propuso Ryoji, con una sonrisa.
“…qué”
“¿Te acuerdas de que yo tenía un departamento?” Empezó Kanone.
“Sí.”
“Ya, ahí vivían mi tía y mi hermano. Pero hace un mes, dejaron de mandarme dinero y contestar mis llamadas. No sé dónde están. Cuando fui a revisar, no había rastro de ellos. Necesito encontrar a Zushi…” Frunció el ceño, y de ahí siguió explicando. “Y bueno, como entenderás, perdí el apartamento. Tengo que quedarme en algún lugar por mientras. Y la residencia de Hanasaki está cara, para el poco dinero que me queda.”
“Espera. ¿Regresarán a Hanasaki?”
Ryoji guiñó un ojo. “De hecho, ya estamos ahí~ Yo estoy en Ingeniería Industrial, y Kanone en Psicología.”
“…Qué carajos, pero Kanone está muerto.”
“Fuimos a arreglar eso a los registros nacionales.” Comentó Ryoji.
“…Y por el tema con Rizembool es que se van a Hanasaki, porque ahí estarán ‘protegidos’, ¿no?”
“Algo así. Igual, quiero estar cerca de ella.”
“¿De Eu? Wow, no lo superas.”
Kanone suspiró, y luego sonrió levemente. “No puedo. También me fui para dejar de lado ese tema, y al final, heme aquí de regreso.”
“Si sabes que quiere volver a ser HiME, ¿no?”
“…Eso no sabía.” Admitió Kanone, su tono lleno de curiosidad.
“Si es que vuelve a serlo, sería más fácil tenerlos por acá. Excepto por Lelouch, claro, pero siempre puedo engañarlo (?).”
“Hey, eso está genial. ¿Tú crees que puedas convencer al mayordomo? Él es el encargado de la casa, ¿no?”
“Sería más sencillo que fueran y le dijeran que son amigos de Eureka…”
“No podemos. Eureka aún no ha hablado conmigo, y si el mayordomo fuera a decirle algo sobre nosotros… nos metería en problemas. Por eso debes ayudarnos.”
“Okay.”

Ryoji y Kanone intercambiaron miradas, sin comprender por qué Hizumi había accedido tan fácilmente.

“Pero me comprarán ootoro de por vida.”

Ah, con razón.

“Kanone ya no tiene diner—”
“SHHH, ootoro de por vida. Y ceviche de conchas negras. Hay un nuevo restaurante peruano a dos cuadras y la comida es exquisita~”
“…Eres un pequeño diablo, Hizumi.”
“Bienvenidos sean a su nueva casa, amiguitos~” Se levantó, para cargar al gato que andaba echado en la alfombra de su cuarto. “Pero él se va.”
“¡NO! ¡ESPERA! ¿QUÉ CULPA TIENE MI GATO?”




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(http://i.imgur.com/Zqa26oJ.png)   (http://i.imgur.com/HVLrf9x.png)   (http://i.imgur.com/P5RJCLg.png)


Se sirvió más té de la jarrita, y echó un par de cucharadas de azúcar a su taza, para luego revolver los contenidos sutilmente con la cuchara.

“¿Qué tal van las cosas por casa? Me imagino que Mana debe tenerlos como locos.” Comentó Eureka, y luego le dio un sorbo a su té.
“¿Puedes creer que ya va a cumplir dos años? El tiempo se pasa volando.” Kiyotaka sacó su celular, presionó unas cuantas veces la pantalla táctil y extendió el móvil para que su amiga viera la foto que quería mostrarle. “Mírala, es toda una diva.”
“Aw, es una ricurita. Shiki está embobada con ella, ¿no?”
“Sí.” Kiyotaka rio. “Y yo también. Hago lo imposible para llegar más temprano a casa todos los días y pasar más tiempo con ella. De paso que ayudo un poco a su mamá, y así no me jala las orejas.” 
“Shiki debe estar feliz por el increíble esposo que tiene.”
“Sí, y hablando de esposos y bodas… ¿qué tal van los preparativos?”
“Todo va genial, aunque estoy nerviosa. ¡Faltan dos semanas, no lo puedo creer!”
“Ya verás que todo saldrá increíble. Si necesitas ayuda con algo, Shiki y yo siempre estamos dispuestos a darte una mano.”
“Ay, no se preocupen, sé que Mana ahorita es su prioridad y tienen poco tiempo. Aun así, muchas gracias.” Eureka le sonrió. “Fuuka y unas amigas me están ayudando un montón.”
“Me alegra saber que tienes gente a tu lado, entonces.”

La puerta principal de la casa hizo un estruendoso sonido acompañado de un chirrido, indicando que alguien había llegado. Eureka y Kiyotaka escucharon una serie de murmullos, y luego, desde el comedor vieron que ingresaban a la casa un trío de chiquillos, corriendo apresurados hacia las escaleras.

“Ao, ¿qué te he dicho de subir sin saludar a las visitas?”
“¡Eso mismo le dije yo!” Exclamó un niño con cejas prominentes y mirada tranquila. “Pero Ao decía que—”
“Zushi, no ayudas en nada.”
“L-lo siento.” Lo miró, apenado.
Ao le revolvió los cabellos, y le sonrió. “Tranquilo, ya no importa.”

Kiyotaka se quedó pensando. ¿Zushi? Juraba haber escuchado ese nombre en algún lado. 

…Intentó recordar dónde pero falló súbitamente, y se terminó rindiendo. “Ya qué.” Murmuró por lo bajo.

En eso, los chicos se acercaron a introducirse y saludar.

“Hola, tío.” Le dijo Ao. La costumbre de llamar así a los amigos de su mamá se la había inculcado ella misma, y aún con trece años, era imposible zafarse de ese hábito. “Ellos son Zushi Aozaki y Alluka Zoldyck, amigos de la escuela.”
“¡Osu! ¡Buenas tardes! Disculpen las molestias.” Dijo Zushi, luego de una leve reverencia.
“¡Buenas tardes!” Exclamó Alluka, llena de alegría. “Ao nos invitó a jugar rummy. Espero no haya problema con eso, Eureka-san.”
“Oh, no te preocupes, Alluka. Están en su casa.” Eureka le sonrió. “De ahí les subo un poco de té y galletitas.” Demoró unos instantes en darse cuenta de que no había presentado a su amigo a Zushi y a Alluka. “Ah, él es Kiyotaka Narumi, un amigo de la universidad.”
“Buenas tardes.” Dijo Kiyotaka.

Zushi se quedó pensativo por unos breves instantes, y luego saltó del susto, al notar quién era el hombre que tenía en frente.

“¿Zushi? ¿Pasó algo?” Le preguntó Alluka, preocupada. Zushi se había puesto pálido de un momento a otro.
“N-nada, Alluka-san. ¡Vamos por el rummy!”

Y jaló a sus amigos, llevándoselos al cuarto de Ao.

“¿Has visto cómo son los chicos de ahora? Un poco más y Ao se va a su cuarto sin saludar. ¡Qué malos modales!” Dijo Eureka.
“Mn, tienes razón.” Le respondió medio ido Kiyotaka.

Volvió a pensar en el nombre 'Zushi', sin poder recordar algo sobre este. Sentía que era importante, pero por más que intentaba, su mente estaba en blanco.

Se encogió de hombros y se enfocó de nuevo en su amiga y la conversación que tenían.
Luego le preguntaría a Shiki, tal vez ella sabía algo.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Apple on August 15, 2015, 09:54:58 PM
Dejo fic aprovechando el feriado ;-;

#4:Important Things Are Hard to See

(http://i61.tinypic.com/2rdjkmb.png) (http://i60.tinypic.com/2ljkj90.png)

Para ser un viernes a las 10 el lugar estaba muy calmado. No habían llegado muchos clientes aun y el único cliente que tuvo en la noche fue solo para tomarse una cerveza con ella y disculparse por no dedicarle tanto tiempo, pero prometió llevarle un regalo para compensarla.

"No te preocupes Tanaka-san, entiendo que estés ocupado" le dijo ella con su mas dulce sonrisa. De seguro el llegaría la semana siguiente con un bolso de diseñador o algo por el estilo.

Viendo que el lugar estaba casi vacío y que sus clientes frecuentes aun no llegaban, fue a avisarle al manager que se tomaría una hora de "almuerzo", se puso su abrigo y se decidido por ir a comer ramen a la cafetería de a la vuelta. Esa, entre otras muchas, era una ventaja de ser una veterana y muy popular en lo que hacia pensó Megumi Okita.

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La caminata de media hora de Sheryl al final se había convertido en una de 3 horas rondando por medio Tokyo, hasta que sin percatarse llego por accidente a Kabuki-cho. Había tratado de mantenerse siempre en lugares iluminados y llenos de gente donde la policia circulara frecuentemente pero siguiendo la corriente llego al tan famoso "barrio rojo" de Tokyo. No le preocupo que hubiera hostess clubs y love hotels, y algunas chicas ofreciendo sus servicios, su apariencia desaliñada tampoco llamaba mucho la atención y a Kabuki-cho iban todos por los karaokes, restaurantes y bares también. Se pregunto cuanto tiempo tenía ya de no haber estado en ese lugar tan brillante y agitado; y de pronto se sintió un poco hambrienta así que decidió entrar a una discreta cafetería que parecía más uno de esas tiendas de conveniencia que estaban en las gasolineras. El menú era simple, y parecía estar diseñado para los borrachos y trasnochadores. Se decidió por un ramen y una coca cola.

La pelinegra que entro unos minutos después de que Sheryl recibiera su comida llamaba la atención sin duda. Alta, vestida de pies a cabeza con piezas de diseñador incluyendo un abrigo de piel y un maquillaje impecable de labios rojos. Al igual que Sheryl, pidió un ramen y una taza de té verde. Cuando recibió su orden y busco con la vista si quedaba algún lugar donde sentarse casi se le cae la bandeja. No podía creer quien estaba sentada discretamente en una mesa del rincón mas alejado del local. Aún con el pelo sostenido en una cola de caballo y una sudadera que le quedaba muy grande era imposible no reconocerla. Se acerco a su mesa mientras ella comía cabizbaja el ramen.

"Disculpa... el local esta lleno, ¿sería mucha molestia si me siento contigo?"

Cuando le hablaron Sheryl se sintió un poco fastidiada, pero la voz tan suave y las palabras tan educadas la suavizaron la mismo tiempo y levanto la mirada para ver quien le estaba hablando. Era la mujer hermosa de pelo negro, y al notar que las otras mesas estaban ocupadas por parejas o grupos de hombres, pensó que seria de mala educación decir que no.

La pelinegra se sentó con una gracia envidiable y separo los palillos empezando a comer los fideos.

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"Oh no te preocupes... es piel falsa, no me apetece usar cadáveres tampoco" explico Megumi notando que Sheryl la miraba con insistencia. La rubia se sorprendió pues hacia un par de meses en una entrevista había declarado que odiaba los abrigos de piel y que no le gustaba usar cadáveres.

Avergonzada por verse descubierta Sheryl se disculpo "N-no, no estaba viendo el abrigo. Lo siento". Sheryl había visto pocas mujeres con ella en su vida. Su cuerpo no era ni muy delgado ni muy curvilíneo pero de un majestuoso porte elegante, su pelo negro largo era natural sin tinte ni extensiones, el maquillaje era simple y no usaba pestañas postizas. Mujeres de belleza natural como ella eran las que enamoraban a emperadores y príncipes en tiempos de antaño. Por su falda un poco más corta de lo normal no podía ser una mujer de negocios pero por el bolso de Dior que llevaba tampoco era una prostituta cualquiera. 'Una hostess' concluyó Sheryl mientras se disponía a terminar su ramen.

"Eres mas bonita en persona" A Sheryl la tomo por sorpresa el cumplido, a diferencia de la mujer que tenia enfrente ella estaba usando harapos y su cabello era mas una bola de estambre que otra cosa "Disculpa, no me lo tomes a mal. Es que suelo leer muchas revistas y te he visto en varias"

Obviamente ella estaba mintiendo, pero como toda hostess ella sabia hacerlo muy bien. La había visto en revistas antes pero nunca le había prestado atención hasta que después de 15 años su hermano apareció en el hostess club donde ella trabajaba. Lo reconoció aunque ya no fuera el niño malcriado y testarudo pero adorable de 5 años. Casi le da un infarto porque nunca se imagino ver a Souji de nuevo tan alto, y mucho menos en su trabajo y muchísimo menos buscando a su hermana mayor, la misma que lo había dejado en Kyoto porque no podía mantenerlo.  Cuando el se acerco a la barra donde estaba ella, Megumi ya tenia lagrimas en los ojos.

Cuando los padres de Megumi y Souji murieron ella creyó que podría hacerse cargo de la situación. Pero las dificultades la superaron y ella logro que el antiguo jefe de su padre adoptara a Souji. Ella ya había decidido irse a Tokyo. Como era de esperar, solo logro conseguir trabajo de camarera. Al tiempo alguien se le acerco y le ofreció trabajar de hostess. No era lo que ella había soñado, y resulto algo pesado y absorbente, e incluso embarazoso en ocasiones, pero era mejor pagado que ser camarera. Los años pasaron, y su habilidad para servir tragos, encender cigarrillos y entender a los demás mejoró extraordinariamente. Se hizo famosa en el club, ganaba mas dinero, los clientes le hacían mas regalos e incluso se casó. Dejo su trabajo para ser un ama de casa, pero la cosa no fue muy bien con la familia de el cuando se enteraron cual había sido la profesión de Megumi y el matrimonio se disolvió. No le molesto volver a su viejo trabajo, donde la recibieron con todos los honores y ventajas de una primmadona.

"Me llamo Megumi Takani" Lo mas prudente era presentarse con su nombre de casada, que era bastante útil en este tipo de situaciones. Cuando Souji llego a su trabajo ya hacia unos meses se veía turbado, y ella se pregunto si fue porque había descubierto que su hermana era una hostess. Y fue cuando el chico comenzó a hablar.

Sorprendentemente el no la odiaba. Es mas, le agradeció haberlo dejado con una familia que se pudiera encargar de el, a Megumi no le pareció que lo dijera con sarcasmo. Como con cualquier cliente, ella le sirvió un trago a su hermano y le encendió un cigarrillo; no se atrevió a preguntarle como había entrado si aun no era mayor de edad. Pero pronto descubrió que Souji seguía siendo un malcriado y encima se había vuelto muy rebelde. Tenia un ID falso obviamente. Le había ido bien en los estudios, pero le gustaba saltarse clases y andar en motocicleta. Disfrutaba de los lujos que su familia adoptiva le daba, le dejaron conservar su propio apellido y lo tuvo todo: dinero, estudios, atractivo, lujos y a la chica... bueno hasta que ella decidió convertirse en modelo y elegir su profesión por encima de su amistad. Para Souji, que nunca se sintió cómodo en ese ambiente tan ostentoso, la amistad de ella había sido lo único real, lo único que quedaría si algún día todo eso desaparecía. Pero irónicamente la amistad de Sheryl se desvaneció y en cambio los bienes materiales parecían multiplicarse. Aún pero, Sheryl se convirtió de una amiga a otro bien material para los demás, un simple maniquí que servía para que colgaran ropa en el, alguien que olvidaba sus promesas a cambio de contratos y sesiones de fotos.  Y ahora todo eso la había llevado a ser la obsesión de alguien más, alguien que no dudo en hacerle daño y ella había recurrido a Souji, que supuestamente la odiaba, para sacarla de todo ese embrollo. Megumi no dejo de escuchar a Souji que obviamente estaba herido pero no lo admitía. Era obvio que nunca había dejado de querer a Sheryl pero su orgullo le impedía visitarla en el hospital.

‘El ego de un hombre es igual de frágil que el corazón de una mujer’ fue lo que pensó Megumi durante la primera visita de su hermano a su lugar de trabajo. Después de eso, ella creyó que el no regresaría a verla, pero lo hizo regularmente hasta hacia unos meses atrás cuando el se enfermo de neumonía y se mudo al sur para recuperarse.

"Soy Sheryl Sena" se presentó la rubia. Ambas mujeres empezaron a conversar de tema triviales, y Sheryl se sorprendió por la gran elocuencia de Megumi.  Comenzaron hablando de temas triviales pero pronto tocaron el tema de su tan codiciada beca.

"Me ofrecieron una beca en Hanasaki. Pero no se si aceptarla, me piden demasiado"

"¿Académicamente?"

"hm... es difícil de explicar" la rubia supuso que andar por ahí diciendo que le pedían que fuera una heroína no era prudente.

"Si sientes que lo que te piden amenaza tu integridad no deberías hacerlo"

"¿Que?" En todas esas horas Sheryl nunca se había cuestionado aquello.

"Se que suena irónico oír eso de una hostess, pero eso ya es otra historia"

"No, no es eso. Pero aun no había pensando en eso"

"Es algo que debes plantearte. Lo importante que es te sientas cómoda con lo que te piden... además quien sabe, a lo mejor todo esto tenga un fin y termines ayudando a los demás y de paso a ti misma... pero ¡mira la hora! debo regresar al club, un cliente muy importante llega a estas horas. Si necesitas hablar aquí esta la tarjeta del club donde trabajo, solo pregunta por Megumi. Regresa con cuidado a casa"

Sheryl se despidió con la mano y agradeció mentalmente haberse encontrado con Megumi esa noche. Sintió que por primera vez en mucho tiempo podia sonreirle a una extraña sinceramente. Se dio cuenta que hasta ahora solo había pensando en ella y lo que le era mas conveniente, pero no había pensando en las consecuencias de si Hanasaki era destruida. Recordó como su carrera lo había sido todo para ella y el dolor que sintió cuando se vino abajo... de seguro para muchas personas en Hanasaki que se estaban formando para tener una carrera también y si la universidad cerraba tendrían que pasar por lo mismo que ella.

Se levanto y salió corriendo del local para buscar un taxi. Llamo a Minmay para preguntarle si se podía quedar a dormir en su departamento y luego le envió un mensaje a su hermana para avisarle que dormiría con su amiga y que no se preocupara.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Sayi on August 23, 2015, 10:51:10 PM
La primera parte (en gris) no cuenta pues la deje en la promptactivity, pero la coloco aquí ya que lo redacté inspirada en que sea el inicio de este aporte también. El resto si cuenta normal. Lo divido en dos partes porque he perdido la autoconfianza de dejar fics largos shame shame *bell*

(http://i.imgur.com/3hWvRj1.png)

Episode 8 — From such great heights (Part I)

Habían escuchado muchos mitos con respecto a China.

Habían escuchado que estaba reventando de gente, y que no se podía respirar en las calles debido a la contaminación. O que estaba fuertemente controlado por el comunismo, y que serían vigilados por oficiales del gobierno en cada lugar que visitasen.

Pero Taikoubou había decidido asistir a la Universidad de Pekín y eso iba por encima de cualquier cuento. Así que apenas el peligris se desocupó de su papeleo, Ichigo y Sayi sacaron el que sería su primer boleto con destino a la capital china.

La familia de Taikoubou era originaria de ahí, por lo que el joven había visitado varias veces cada una de las atracciones turísticas que adornaban Beijing. Con el papel de guía sentándole como guante, el peligris se tomó como tarea el dirigir a su novia y amigo alrededor de la ciudad.

“¿Taikoubou, por qué no puedo subir esta foto de Domo-kun posando junto a mi cappuccino?”

El primer local al que ingresaron apenas bajaron del avión fue, predeciblemente, el Starbucks del aeropuerto. El peligris les dio el alcance ahí, pues al menos Sayi si le había hecho caso con respecto a la Gran Muralla China cibernética.

“Porque no contrataste un VPN, ¿cierto?” el rostro del rubio habló por si mismo “Las grandes redes sociales están bloqueadas aquí. No vas a poder subir nada sin un VPN que camufle tu IP a un país gringo. Y el VPN tienes que comprarlo en el extranjero, obviamente”
“QUEEEEEE ¡Pero que chiste tiene viajar si no voy a llenar mi mapa en Instagram!”
“No sé”
“SAYI DAME TU TELEFONO”
“Bou, ¿podemos ir a comer pato pekinés?” la pelirrosa optó por ignorar a su hermanastro. Después de todo, ella tenía su propio mapa de Instagram a llenar “Mi tía no me ha dejado de hablar sobre el famoso pato estos pasados días”
“MALA”

Taikoubou sonrió ante el pedido de Sayi.

“Claro, yo conozco el mejor restaurant en todo Beijing” le respondió, y su novia dio brinquitos en su silla “Pero primero tengo que llevarlos a conocer la ciudad, ¿cierto?”
“No sin Instagram”
“¡Cállate Ichigo!”

La primera parada fue el hotel, el cual era un tremendo edificio en la calle Jinbao. Sayi no entendía porque estando en la capital china, Taikoubou les había reservado habitaciones en el Legendale, un hotel que imitaba la pomposidad y el barroco francés en cada ladrillo de su construcción.

La pelirrosa apenas había podido ahogar una risita cuando le abrió la puerta un portero chino vestido de noble francés, con peluca y todo.

“Bou… ¿por qué? Osea, es precioso y todo pero ??” le preguntó Sayi mientras señalaba cada ostentoso detalle. A un extremo de la habitación, Ichigo le tomaba fotos al harpa cubierta en pan de oro que adornaba el vestíbulo.
“Por el choque de culturas. Me pareció un toque interesante” respondió el peligris con una sonrisa.
Sayi lo imitó “Y seguro porque sabías que Ichigo se olvidaría de contratar el VPN para poder subir sus fotos, así que esto sería como una tortura china para él”
“…”
“Tortura china. Get it?”
“¡Cállate Sayi!”

Con las maletas fuera de la ecuación, Taikoubou los embarcó con dirección a la Linea 1. El peligris les explicó que la mejor manera de conocer la ciudad era tomando el metro, por lo que su primera lección en chino fue aprender a comprar un ticket.

“Si bien Beijing tiene muchas señalizaciones en inglés debido a los Juegos Olímpicos del 2008, vas a encontrar pocas personas que sepan inglés” les informó apenas bajaron en la estación de Tian’anmen “Tienen que aprender al menos lo básico”

La Ciudad Prohibida era gigantesca, y solo la cantidad de turistas chinos presentes dejaban en evidencia el exceso de habitantes en la capital china. Aún así, las plazas y plazas que conformaban la ciudad imperial parecían tener suficiente espacio como para albergar toda la población en Beijing.

Recorrer la Ciudad Prohibida fue una faena en sí misma, pero Taikoubou no tuvo piedad con ellos. Tenían cuatro días para pasear y divertirse entre los tres, pero el peligris no dejo de tomarse en serio su rol como guía. Muy en serio quizás, pues apenas cruzaron la ciudad entera, el peligris los llevo derechito al Templo del Cielo. Según él, el día estaba inusualmente despejado del smog habitual, por lo que había que aprovechar, si o sí, que ese día había cielo.

Y una vez terminaron con las sesiones de fotos, el grupo continuó camino en dirección al Palacio de Verano. Había un enorme lago que bordeaba el conjunto de edificios, jardines, puentes y ruinas, y rápidamente se volvió en el atractivo favorito de Sayi pese al dolor en sus pies.

“Este lago no es natural, lamentablemente” les informó Taikoubou mientras descansaban en un barco que los llevaría al otro extremo del palacio “Aunque en invierno se congela todo y la gente suele venir a patinar”
“¿¡EN SERIO!?” Los ojos de Sayi saltaron ante la idea “¡Entonces eso será un must en enero!”
“Si muy bonito pero Bou, ¿podemos ir a comer ya?” preguntó Ichigo mientras veía un grupo de patos nadar cerca.

Honrando el pedido de Sayi, Taikoubou había hecho reservas en el restaurante Quanjude, ubicado en Qianmen, cuya especialidad era el famoso pato pekinés rostizado. La concurrida calle tenía sus fachadas adornadas en lo que el peligris llamó ‘la fantasia china occidental’.

“Mao derribó media ciudad a mediados del siglo pasado. Prácticamente todos los edificios clásicos han sido reconstruidos, y quedan muy pocos Hutongs originales en la ciudad” Mientras el grupo esperaba que el cocinero terminara de cortar el pato con un arte y parsimonia admirables, Taikoubou continuaba dándoles clases sobre Beijing “Es una pena tanto arquitectónica como históricamente, pero es como si Mao hubiera previsto la metrópolis en la que se convertiría, y la preparó para dar abasto a toda la gente que habitaría eventualmente aquí”
“¿Elogiando a Mao, Bou?” comentó Ichigo entre rollitos primavera “Ya te estás volviendo chino”

Taikoubou rodeo a Sayi con un brazo y prendió su teléfono, apuntándo la cámara hacia ellos.

“Sonríe Sayi, selfie para Instagram ♥”
"¡Cheese ♥!" sonrió la pelirrosa "Espera, ¿cómo se dice queso en chino?"
“GHAJSDAH NO YO TAMBIEN QUIERO”

El resto de la tarde marchó más relajada. Taikoubou los llevo a pasear un rato por Nanluoguxiang, o lo que era comúnmente conocido como la calle hípster de Beijing. Estaba repleta de negocios independientes, boutiques, y puestos de comida en cada cuadra. Y mientras degustaban lo que les parecía una curiosa sorpresa (¿quién diría que los churros chinos estarían buenos?), el metro los llevo al barrio más occidental de todo Beijing: Sanlitun.

“Aquí es donde vive la mayoría de extranjeros, así que aquí si pueden hablar en ingles con quien quieran” comentó el peligris mientras los tres, sentados en una banca, veían el sol ponerse detrás de la emblemática tienda de UNIQLO “Pero no hoy. Mejor regresemos al hotel a descansar, que mañana salimos a las seis de la mañana hacia Mutianyu”

Ichigo y Sayi ladearon la cabeza hacia un lado.

“La Gran Muralla China” aclaró el peligris, y fue inmediatamente seguido por las quejas de ambos “¡Ustedes querían conocer Beijing!”
“¡Pero no queremos morir en el intento!” lloró Sayi
“TAIKOUBOU DE BÙDÉLIǍO SHIZUKA, yo no me muevo de esta banca hasta que me llames a un taxi”

El peligris negó con la cabeza mientras desbloqueaba su celular para pedir un coche. Una sonrisa se esbozó en su rostro.

“Pues no saben todo lo que aún les falta”

Su amigo y novia lo fulminaron con la mirada.

“¡Cállate Taikoubou!”
 
 
Su cabeza golpeo la pared de la cabina, y Sayi despertó sintiendo dolor en su cuello. Mientras se masajeaba la nuca con una mano, la pelirrosa abrió la persiana y el amanecer lastimó sus ojos. Era un espectáculo precioso —ver el sol emerger cálidamente sobre las nubes— pero no había pasado una buena noche como para disfrutarlo. 

Una hacendosa azafata le ofreció agua caliente y Sayi le sonrió, recibiendo el gesto.

El viaje a Beijing había sido cortesía de Taikoubou, pues viendo que su novia no se había dignado a informarle sobre los detalles HiME, el peligris optó por importarla a la fuerza desde Tokyo. Llegando el sábado temprano y partiendo el domingo en la tarde, tenían suficiente tiempo para hablar largo y tendido sin que ninguno de los dos perdiera clases.

La pelirrosa recordaba con aprecio las primeras visitas a Beijing. Los sitios turísticos, las salidas en la noche, el aprender de y viajar por China junto a su novio y su mejor amigo… sin duda muchos de los momentos más gratos de su vida los había pasado allá. Fue por eso que en un principio había sido fácil pensar que siempre disfrutaría de visitar la capital china. Beijing había sido sinónimo de felicidad en los pasados años, pero últimamente había empezado a resentir el nombre, hasta el punto de estar viajando prácticamente a regañadientes.

A pesar que los pasajes entre Tokyo y Beijing les fueran regalados, Sayi no había visto a Taikoubou en cuatro meses. Hace más de un año que el esfuerzo por viajar había decaído bastante, y probablemente a eso se debía su desazón.
 
Había estado cavilando al respecto por meses, y con más intensidad desde hace unos días, cuando el pasaje apareció en su bandeja de entrada. Sintió la ansiedad en el estómago y decidió no darle más vueltas al asunto por ahora.

Sayi observó el asiento vacío a su derecha y suspiró. Ichigo había optado por no ir. El rubio nunca había tenido problema en ser el violinista del grupo, pero en esta oportunidad consideraba que ambos necesitaban estar solos. Sayi ya no tenía a su hermanastro pidiéndole que hablara con su novio, y aunque finalmente estaba descansando de su insistente demanda, lo extrañaba como apoyo moral. Lo más probable era que el intercambio con Taikoubou no fuese siempre ameno, y hubiera caído de maravilla tener a Ichigo para disipar tensiones.



A las seis de la mañana la fila para inmigraciones era inexistente, y con el solo bolso que traía consigo, la pelirrosa cruzó rápidamente el aeropuerto hasta encontrarse frente a la salida que la separaba del área de recepción.

Se detuvo un par de segundos para componerse y tomar aire antes de retomar camino. Entonces las puertas se abrieron de par en par.

(http://i.imgur.com/3hWvRj1.png) (http://i.imgur.com/EJlSuWX.png)

Casi instantáneamente sus ojos ubicaron a Taikoubou, y los de él a ella. El peligris estaba sentado en una fila de asientos, más allá de los choferes y guías que esperaban primero, con carteles en mano. Mientras Sayi le daba el alcance, su novio guardó los audífonos y se puso de pie.
 
A la pelirrosa le reconfortó que la recibiera con una sonrisa. Tras un breve beso, Taikoubou le quitó el bolso y se lo llevó al hombro.
 
“No pudiste dormir, me imagino” observó el joven, y Sayi se llevó una mano al rostro ¿tan mal se veía? “Lo digo porque no trajiste almohada”
“Pues quién te manda a reservar un vuelo de madrugada” respondió su novia “Ichigo te hubiera maldecido todo el viaje”
“Considéralo una venganza por haberme ignorado todos estos días” Taikoubou le sonrió y Sayi le sacó la lengua “Vamos a pedir un taxi. Puedes aprovechar para dormir en el camino”
“Pensé que tendrías mucho que preguntar como para dejarme dormir”
“No aquí, ni ahora. Pero si, tenemos mucho por hablar”
 
No había molestia en su voz, pero Sayi tenía una idea de lo que corría por la cabeza de su novio.
 
Aún así, su actitud había sido una sorpresa, pues la pelirrosa había esperado que la recibiera frío como un témpano. Pero ya sea porque la había extrañado, o porque quería llevar las cosas pacíficamente, de momento Taikoubou parecía decidido en hacerla sentir bienvenida.
 
Sayi agradeció el gesto en silencio, y su mano buscó la de él mientras salían del aeropuerto.



La primera vez que se conocieron, en el instituto, a Sayi no le había simpatizado Taikoubou en lo absoluto.

Ambos coincidieron en la clase de dibujo avanzado con el profesor Hanamoto, donde aún si compartían mesa, les demoró varias semanas empezar a familiarizarse. Ichigo ayudó pues, siendo el amigo inseparable de Taikoubou, apenas conoció a Sayi empezó a visitar el aula con más frecuencia. Las conversaciones entre los tres, las posteriores salidas y el asunto HiME terminaron por afianzar una fuerte amistad, y el resto ya era historia.

El carácter de Taikoubou había cambiado radicalmente desde la primera vez que lo conoció. El peligris siempre había sido amable y observador, pero era engreído y antipático con extraños. Y si bien Ichigo siempre la elogiaba por haber avispado a su amigo, Sayi no pensaba que el crédito iba para ella. Su ahora novio había sufrido de mucha indecisión en esos años, con ascendientes dueños de hospitales que le pedía estudiar medicina cuando el quería irse por arte. Por ello, Taikoubou había guardado mucho resentimiento con su familia, y el conflicto se había reflejado en su actitud hacia los demás.

El conocerla había suavizado su actitud, si, pero eventualmente los demás problemas se solucionaron, y ello le había permitido bajar la guardia y mejorar su disposición.

Terminando el instituto, Taikoubou optó por estudiar medicina. Y aunque medio mundo le preguntó si no lo hacía por presión, el peligris estaba seguro, pues había llegado a esa decisión por su cuenta. Sayi por su lado continuó en arte y, lamentando que su pareja dejara sus dones artísticos como un pasatiempo, no le quedó de otra que apoyarlo en sus estudios.
 
Y ahora visitaba, por innumerable vez, su dormitorio en la universidad de Peking.

Taikoubou había salido a traer comida, y aunque le recomendó dormir un poco, Sayi prefirió distraerse con lo que tenía a su alcance. Habían pocas fotos, posters y banderolas en la pared, pero bastaba darles un vistazo para notar lo mucho que había cambiado su novio desde la primera vez que lo conoció.

La vida universitaria le había sentado bien. Taikoubou se había hecho de muchos amigos sin ayuda de Ichigo o de ella, y disfrutaba de una balanceada vida social y estudiantil. Sayi sonrió. Le gustaba ver lo mucho que había crecido y le alegraba ver lo desenvuelto que estaba, aún si se encontrara tan lejos de ella.

Escucho la puerta abrirse y su novio se disculpó por la demora. Aparentemente, la universidad entera se había despertado antojada de bollos. El peligris sirvió la comida y, apenas vio a la pelirrosa satisfecha, dejó ir la primera de sus dudas.

“¿Podrías contarme todo? Todo, tal y como paso”

Sayi asintió de inmediato, y comenzó desde aquella tarde, cuando sus hermanas le alcanzaron su móvil con el primer mensaje de Miranda.
 
Taikoubou escuchó con atención como su novia narraba tanto eventos como reacciones. Le contó su pánico inicial, y su primera parada al Starbucks más cercano con Ichigo, para poner en orden sus ideas. Cómo Soujirou le dio el alcance ahí, y le prometió que no volvería a ser su Rebel. Su decisión de volver a ser HiME por ver a Hige de nuevo. La llegada intempestiva de Deidara, y la incertidumbre de no saber si tocar el tema con ella o no. Ir a ver a Miranda y aceptar el rol de nuevo. Hablar con Hagu y pedirle que no siga sus pasos. Su prueba HiME. El cambio de arma. La ausencia de Hige.
 
Su novio frunció el ceño ante la mención de Soujirou. Sabía que su novia había hecho las paces con él para ayudarle a superar lo pasado, pero él no podía jactarse de tanta clemencia. También se vio perturbado al enterarse que fue su imagen la que adoptó la marioneta en la prueba HiME. Pero escuchar el afligido tono de voz de su novia le hizo apiadarse de ella. Y salvo ese par de incomodidades, Taikoubou no dijo palabra alguna hasta que la pelirrosa hubiese dejado todas las piezas sobre la mesa. Solo entonces preguntó:
 
“¿Por qué no me dijiste nada desde el inicio?”
 
Después de la bienvenida y las atenciones que le había prestado, Sayi no sabía donde esconderse. Lo que Miranda había intuido era cierto: Al ocultarle la información había buscado hacerlo sentir culpable por su desinterés. Pero el tiro le había salido por la culata, y quién ahora se sentía como una idiota era ella.

Estaba molesta contigo era la respuesta, pero Sayi no quería decirlo, pues seguro acarrearía una discusión. Y ahora no quería hablar de su dejadez con ella, o de la distancia entre ambos.
 
“No pensé las cosas bien, supongo. Además dijiste que estabas en exámenes, y no quería molestarte”
 
Debía ser la excusa más pasivo agresiva que había dado en toda su existencia, y bastó un vistazo a su novio para percatarse que el era última persona en creerle eso. Pero Taikoubou no dijo más y optó por dejar el tema de momento, pues evidentemente era parte de otra conversación.
 
“¿Por qué crees que no ha aparecido Hige?” continuó su novio “¿Has hablado con Miranda sobre tu cambio de arma?
“Miranda me dijo que me referiría a un tutor de espada. Estoy esperando su respuesta” Sayi se llevó ambas manos a la cabeza y apoyó los codos en la mesa. “Y en cuanto a Hige no tengo idea… desde ya no estoy segura en cómo ‘invocarlo’ pues el siempre había estado ahí. Pero pienso en él a cada momento, y nada”
 
Ninguno se atrevió a decirlo, pero ello probablemente formaba parte de la otra conversación también. Taikoubou suspiró cansado.
 
“Y bueno, eres HiME de nuevo” Sayi formó una línea con los labios “No estoy feliz con que no me hayas dicho nada, y dudo que tu tía, tus hermanas y Hiro vayan a estar muy contentos tampoco. Deberías decirles cuanto antes también”
“Lo sé… no estoy esperando eso con mucha ilusión que digamos” se lamentó la pelirrosa “Pero ya esta hecho. Ahora tengo que centrarme en recuperar el físico, aprender a usar mi nueva arma, y esperar que aparezca Hige”
“No pretendo preocuparte, pero siento que estás siendo muy incauta con el asunto. Todo ha cambiado, Sayi” le reprochó Bou “Ahora estamos desayunando tranquilamente, pero hay una posibilidad, por más ínfima que sea, que en veinte segundos tu nuevo Rebel entre por la ventana”
 
Y dicho esto ambos golpearon la mesa.
 
“Pues, si es alguien como Soujirou, primero me ofrecerá bailar” bromeó la pelirrosa
“Ese sujeto es un caso particular, pero estoy segura que has visto el tipo de gente que recluta Rizembool” continuó su novio “Pero no voy solo a eso. El punto es que no solo de trata de tus poderes, tu Child, o tus peleas. Estás preocupando a las personas a tu alrededor, y planteando en ellos los peores escenarios alrededor tuyo”
Sayi asintió levemente “Creo que lo mejor será que me vaya a vivir a la universidad” contempló la pelirrosa “Así no los pondré en peligro”
“No, no quiero decir que te alienes…”
 
Bou se detuvo en su frustración, pues tampoco buscaba que se auto marginara. Tras no encontrar una solución al dilema, el peligris la tomó de los hombros y le rogó que tuviera cuidado.

“Si algo te sucede no sabríamos que hacer. Así que no te desconectes, ni te alejes. Y si necesitas ayuda busca a Miranda, o a las otras HiMEs, que esta batalla no es solo tuya”

Sayi colocó una mano en la mejilla de su novio y le sonrió. No tenía idea de cuánto había necesitado escuchar eso de sus labios.

“Gracias Bou. Te aseguro que tendré cuidado, y te avisaré cualquier cosa de ahora en adelante” le prometió y Taikoubou la dejó ir, más satisfecho “Y según me dijo Miranda, creo que habrá un buen número de HiMEs…”

“¿¡QUE DIJISTE!?”

(http://i.imgur.com/3hWvRj1.png) (http://i.imgur.com/EJlSuWX.png) (http://i.imgur.com/Pl0mR91.png)

Un grito, y la puerta se abrió con tanta violencia que Sayi perdió el balance y se cayó de la silla. Taikoubou se apresuró en asistir a su novia, preguntándose que tan bien estaría siendo HiME si solo un exabrupto como ese la mandaba al suelo.

“¿No te ibas a Tianjin por el fin de semana?” atinó a preguntarle Bou al recién llegado.
“CancelaronPERO NO IMPORTAholasayi¿¡ES CIERTO LO QUE DICES!?”

En la puerta estaba de Duo Maxwell, compañero de Taikoubou y también ex estudiante de Hanasaki. Aunque estudiaran carreras distintas, ambos se habían vuelto buenos amigos al transferirse juntos a la misma universidad desde el mismo instituto. Bou y Duo andaban juntos a menudo, hasta el punto que Ichigo celaba al castaño por pasar tanto tiempo con su mejor amigo.

Pero Duo no solo compartía sus estudios en Hanasaki con ellos. Pues así como Taikoubou había sido el Key de Sayi en la última guerra HiME, Duo también había sido Key de otra HiME.

Específicamente hablando, Duo fue el Key de Suiseiseki X, amiga de Sayi y muy probablemente el motivo de su sobresalto.

Mientras el castaño seguía con la mano en la puerta, esperando una respuesta, Sayi intercambio miradas con Taikoubou. El peligris no supo que decir. Al parecer Suiseiseki tampoco le había dicho nada, y Duo venía a enterarse por boca de terceros.

“¿¡Eres HiME de nuevo!? ¿¡Sui es HiME de nuevo!?” Duo se llevó ambas manos a la cabeza y empezó a caminar en círculos. Se detuvo, y se llevó una mano al mentón. No pensó ni dos segundos antes de soltar una risotada y declarar todo el asunto como una broma.
“…No lo es Duo” No había escapatoria, pensó Sayi. Suiseiseki probablemente la putearía por no haber sido más cuidadosa… ¡pero Taikoubou le había dicho que Duo estaba fuera de la ciudad! “Miranda nos convocó. Los Rebels han regresado, y nos ha pedido que seamos HiMES de nuevo” La risa de Duo perdió vitalidad, pero se mantenía “Yo soy HiME de nuevo, pero no se de Sui. Anda muy ocupada con sus chakras, el curso de chía y sus clases de Soul Yoga. Tampoco he buscado a las otras HiMEs por temor que malentiendan mi curiosidad por buscar convertirlas al HiMEismo como Testigo de Miranda”
Duo negaba con la cabeza “No te creo que eres HiME de nuevo”

Sayi ubicó su bolso con la mirada, y este comenzó a elevarse hasta quedarse flotando a la altura de su cabeza. Toda esperanza se vio perdida, y a Duo no le quedó más que volver a exclamar su espanto.

“¡¡OTRA VEZ NO!!”
“發生什麼事了!?”

De la habitación del frente, un estudiante salió contrariado a preguntar a qué se debía el alboroto. Sayi tuvo que dejar caer su bolso antes que el chino tuviera chance a darse cuenta. Duo estaba de rodillas en el suelo, lamentándose, mientras Taikoubou y Sayi observaban el escenario sin palabra de aliento en mente.

Ante la pregunta del otro estudiante, Duo tuvo dificultad en expresar su desesperación de manera coherente. Entre aspavientos y titubeos, pudo alcanzar a decir…

“SUI IS IN TROUBLE!! DESU正處於危險之中!!”

…antes de ponerse de pie y salir corriendo por la puerta. Entonces el estudiante miró confundido tanto a Taikoubou como a Sayi antes de regresar a su habitación.

“Me va a caer la maldición de la Chía…” se lamentó Sayi
“Eventualmente se iba a enterar” le aseguró Taikoubou, poniéndose de pie y botando los restos del desayuno “Creo que deberíamos irnos. Una vez se calme va a querer más explicaciones, y no te dejará en paz el resto del viaje”

Mientras cerraba su habitación, Taikoubou le preguntó si quería ir a algún lugar en específico. Al ya conocerse toda la ciudad de pies a cabeza, Sayi se encogió de hombros.
 
“A donde quieras. Yo solo quiero pasear” le pidió la joven.

Ya que después de la reacción de Duo, la pelirrosa estaba lista para dejar el asunto HiME por lo que restara del día.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Cho on August 23, 2015, 10:58:53 PM
Continuando con más detalles, yay (?)

10

(http://i.imgur.com/Ir0yZ0Y.png) (http://i.imgur.com/kMg41mz.png)

El día continuó y llegó la tarde. Dentro de la universidad de Hanasaki, los estudiantes continuaban tan ocupados como siempre, y quienes no tenían clases que atender se encontraban encargándose de otros asuntos de igual importancia, al menos en la mayoría de los casos.

Kytes ocupaba una mesa entre varios restaurantes de comida al aire libre, y mientras terminaba con una tarea en ese hueco de su horario disfrutaba de un delicioso milkshake. Sin embargo, él no estaba muy concentrado con su labor y más bien miraba preocupado a su smartphone con el display apagado. Hace muy poco había recibido unos mensajes rutinarios de la mamá de Sora preguntándole por su hijo ya que este no siempre le respondía, y no quería tener que decirle nuevamente lo irresponsable que este era. Decidió que dejaría la respuesta para después de completar con su tarea y regresó a leer un artículo en su libro de clase, pero no pudo hacerlo porque un conocido apareció.

“Vaya, Kytes, qué sorpresa,” dijo Ryo, sonriendo. “Normalmente esperaría verte dentro de una de las bibliotecas. ¿Extrañabas el sol de la tarde?”
“Oh, hola Ryo,” Kytes se confundió. “N-no, no es eso. Se me antojó algo para tomar y no permiten comidas y bebidas en la biblioteca. Bueno, en una sí pero tienen un menú muy caro y limitado a pocas cosas.”
“Haha, no necesitas explicarte, sólo te saludaba. A decir verdad, ya que estás aquí, me preguntaba si podíamos hablar, pero no sé cómo estás de tiempo.”
“Eh, descuida, esta tarea es para la próxima semana.”
“Wow, a veces me sorprendo que tú y Sora sean amigos de la infancia,” Ryo tomó asiento y notó cómo el otro se incomodó por su observación. El peliblanco pudo entender que algo había ocurrido. “¿Y qué hizo Sora está vez? Si no me equivoco, a esta hora tiene su clase de cálculo.”
“Y no asistió,” Kytes negó apesadumbrado. “Fui a dejar a Shouyou ahí luego de encontrarme con él, y me fijé, pero Sora no estaba por ningún lado.”
“¿Dejaste al chico que Sora debería dirigir?”
“Sí, algo me dice que este también estaba pensando faltar, pero le aconsejé que no siga el ejemplo de Sora.”
“Haha, hay algo muy único y especial al decirle a alguien que no sea como su asesor.”
“Pero ojalá que no fuera el caso…” Kytes comprendía que el asunto parecería gracioso en el caso de… bueno, todos lo demás, pero a él le carcomía por dentro. “Quisiera hacer a Sora comprender que esto no es nada bueno y que sólo hace las cosas peor para sí mismo y sus padres… su madre siempre me anda preguntando por él.”
“Ah, Julie, si mal no recuerdo.”
“Sí…”
“Ella vino con el hermano de Sora a visitar Hanasaki luego de la batalla final,” Ryo sonrió entretenido. “Fue gracioso cómo su mamá dio indicios de coquetear con Alexei.”
“Ehh sí,” Kytes no evitó sonreír por el recuerdo. “Sora todavía no se recupera de esa.”
“Pero se nota que es una señora muy alegre y amena.”
“Su mamá es la mejor, y por eso más me duele ver que Sora no esté dando de su parte… Desde que jaló el año pasado y le forzaron a un sabático, sus padres le restringieron su auto y le obligaron a vivir en un apartamento dentro de la universidad para que se concentre más en sus estudios. También me pidieron que lo ande vigilando más, pero se nota que Sora no quiere cooperar.”
“Pues, ya le conoces, no tengo más que decirte,” Ryo sonrió comprensivamente. “No andes torturándote más por el asunto. Siempre intentas cargar con los malestares y las preocupaciones de otras personas y no es nada saludable para ti.”
“Aunque Sora sí pudo graduarse de Hanasaki. Cuando él se mudó de Hawai, pensé que no lograría hacerlo en un país ajeno.”
“Los dos sabemos por qué pudo, haha,” Ryo dejó escapar una risa. “Tuvo la suerte o desgracia de tener a Larsa de roommate. Yo estuve presente para ver sus mil y una discusiones al respecto. Y aun después de que Larsa se haya pasado a Rizembool y haya abandonado Japón, Sora continuó respetando el esquema de estudios que este le hizo. Pero bueno, la universidad es más difícil y completamente diferente.”
“Pero Sora ya no está para que otros le controlen así, ya no es un niño…” Kytes agarró su cabeza con sus manos, torturado.
“Tranquilo, olvidemos a Sora por un instante…” Ryo negó, con paciencia, y miró detenidamente al menor. “Quería hablar contigo, Kytes.”
“Eh, ¿sí?” este se confundió. “¿Pasó algo?”
“No ha pasado nada, sólo quería reflexionar del pasado contigo. Sora me contó lo de las HiMEs, y tú lo oíste de Tomaj.”
“Sí, es normal que también lo sepas…”
“Es increíble pensar que nosotros nos hayamos envuelto tanto en el asunto pese a no haber sido HiMEs. Y en mi caso, mi rol de Rebel fue casi inexistente y se debió a motivos alternos,” Ryo sonrió con leve torpeza. “Pero en toda honestidad, ninguna otra persona ajena al rol HiME en nuestro entorno se envolvió más en el asunto que tú.”
“…” Kytes se incomodó.
“Podemos querer pensar que hemos mejorado en nuestros roles y en nosotros mismos desde hace tres años, pero cuando algo tan propio de nuestras identidades regresa, creo que todos corremos el riesgo de retomar lo mismo que antes,” Ryo sacó su celular y abrió una conversación que tenía con Osaka. “Me acabo de enterar que Cho ha vuelto a ser una HiME desde ayer.”
“¿Cho? ¿En serio?” el menor se sorprendió. “Es increíble, ella siempre ha sido muy cuidadosa y precavida.”
“Yo no lo considero nada sorprendente, va con su carácter. Lo que sí me sorprendió fue que Osaka no haya regresado también, aunque en su caso fue por necesidad.”
“Su carácter…”
“Y Kytes, siento ser tan directo, pero…” Ryo guardó su celular. “En el supuesto que Mariko fuera a regresar mañana a Hanasaki y también aceptara ser una HiME, ¿qué irías a hacer tú?”
“¿Eh? ¿P-por qué lo preguntas?” por la simple mención de la prima ausente, el pelimarrón bajó su mirada con incomodidad.
“Lo digo porque desde el inicio le apoyaste, y terminaste internándote en el asunto más de lo que fue prudente, tanto para ti como para todos tus amigos,” Ryo se mostró sonriente e inmutado como siempre. “Tengo el presentimiento que esta es una pregunta que los demás querrían hacerte también.”
“¿Qué haría yo?” Kytes se vio desubicado y bajó su mirada para considerar en responderle, pero no sabía qué decirle. “Sinceramente, no lo sé… pero luego de todo lo ocurrido, no creo que Mariko quiera regresar. Es más, hace mucho tiempo que no responde mis mensajes,” él frunció el ceño. “Entiendo tu punto, Ryo. Hacia el final sé que causé muchos problemas a todos. Siento que ella no quiere verme ni en pintura, y me sorprende que Sora y Tomaj hayan olvidado todo el caso con tanta ligereza.”
“¿Podrías decirme qué punto intentaba hacer?” Ryo sonrió incómodo. “No sé si hemos interpretado lo mismo. Lo que intento decirte es que tu dedicación y tus principios pueden convertirse en una gran cruz tanto para ti como para los demás. Y al mismo tiempo, no andes pretendiendo que todo lo ocurrido cayó en tu responsabilidad. Esto es igual que tu constante preocupación por Sora.”
“Eh…”
“Y en mi punto de vista, no fue tu culpa. Fuiste tendido una compleja trampa por Rizembool, y tus amigos se desvivieron para ayudarte del mismo modo que tú lo habrías hecho. Y sobre Mariko… olvídala por ahora. No puedes pretender solucionar nada en una pantalla de celular.”
“…” Kytes se tensó. Todo el tema de las HiMEs seguía abierto en su mente. Por considerarlo, tuvo más sentido sobre por qué Cho habría aceptado tan fácilmente volver a su rol. Había muchas cosas que hubiera hecho distinto en el pasado, pero si era puesto en tela de juicio, por más duro que haya sido para él, diría que no se arrepentía de nada, pero que tampoco estaba satisfecho.
“No espero que vayas a cambiar tu deseo de asistir a los necesitados en caso de verte involucrado por a o b motivo, pero sé que hoy en día sí pensarías en tus acciones dos veces. Lo creas o no, eres bastante importante para todos tus amigos, y por eso no quisiera que algo fuera a ocurrirte,” Ryo sonrió. Kytes también era con mucha frecuencia el mediador entre Sora y Tomaj, y durante todo el asunto de las HiMEs, la amistad de los tres se volvió especialmente problemática. Luego de esos tres años de paz y amistad condicional, sería triste verles recaer en la desconfianza hacia el exRebel. Pero habiendo tocado el tema, Ryo sabía que no le correspondía más del asunto, y una vez más, sacó su celular. “No quiero sumergirme únicamente en asuntos estresantes. También quería hablar contigo sobre un evento que tengo que organizar.”
“¿Evento?” preguntó Kytes, sorprendido. “No sabía que eras un organizador.”
“Pues es para una amiga un poco controversial,” Ryo abrió otra conversación y mostró su celular al pelimarrón. “¿Recuerdas a Dakki?”
“¿La Princess que hizo la vida imposible a Sora y la prima de Tomaj?”
“Haha, obviamente que la recuerdas,” Ryo asintió y bajó el volumen de su voz, adoptando un aura misteriosa. “Quiero que lo mantengas en secreto por ahora. Voy a planear una fiesta de bienvenida…”

(http://i.imgur.com/pA31qEc.png) (http://i.imgur.com/JpBEve8.png)

Un poco más tarde, Hotaru salía de una de sus clases de medicina. La pelinegra no contaba con mucho tiempo, ya que sólo tenía una hora de descanso antes de ingresar a una prueba menor, pero todavía importante, de una de sus clases. La pelinegra iba a tener una semana ocupada, y por ello tuvo que rechazar la invitación de Osaka para un paseo que tenía planeado al día siguiente al necesitar estudiar. Su horario era cada vez más largo y complicado, pero era muy necesario mantenerse al día. Luego vería si podía darse algo de tiempo para asistir a Osaka con su rol de consejera ya que no quería dejar a su amiga colgada.

Ella hizo una fila frente a un kiosco de bebidas calientes y esperó a que atendieran a los demás delante. Tan concentrada estaba buscando el té en el menú que iba a pedir que no se percató de la persona justo antes de ella, quien al observarle terminó por iniciar la conversación.

“Ah, eres la Meister de Osaka,” recordó Tomaj. “Hace tiempo que no nos vemos.”
“Oh, eh, sí,” Hotaru asintió algo intimidada. “¿Q-qué haces por aquí?”
“Pues…” este dio un suspiro. “Odio admitirlo, pero un chico de Rizembool tiene razón. Hanasaki tiene mejores restaurantes y ya me aburrí de mis usuales selecciones allá.”
“Y-ya veo…”
“Aunque Rizembool tiene su encanto, y son excelentes cuidando de sus Rebels. Lo digo por experiencia.”
“Ehh…” Hotaru sólo pudo asentir. Por esa tímida respuesta, el mayor dio un pesado suspiro.
“Se nota que eres reservada, así que yo lo diré,” él se encogió de hombros. “Tendremos amigos en común e incluso participamos en distintos lados del plan maestro durante la batalla final, pero esta debe ser la primera vez que nos hablamos. Y es demasiado awkward para los dos.”
“Pues…”
“No seas modesta, es la verdad. Pero en fin, sé que eres una buena chica. Sólo alguien tan dedicado y paciente aceptaría ayudar a Osaka todo el tiempo, aunque me alegra que te tenga de apoyo moral.”
“Hm…” Hotaru no evitó sonreír. “También tengo que agradecerte por ser amigos con ella. Sé que Osaka se infiltró a Rizembool muchas veces.”
“Sí, pero en su mayoría fue para acosar al primer Rebel de Cho, así que no fue nada serio ni importante.”
“Entiendo…”

Siguió un momento de silencio entre los dos mientras esperaban a que los demás fueran atendidos. Al no tener nada de qué hablar, ellos reanudaron la espera, pero Hotaru pasó a preguntarse algo del otro chico.

“Ehh…” ella no supo cómo preguntar, pero notó que el otro le prestó atención, así que tuvo que hablar. “¿Rizembool te pidió volver a ser Rebel de nuevo?”
“A decir verdad, sí. Ellos reconocieron que hice un gran trabajo la vez pasada, e incluso me aseguraron que se encargarían de asignarme a alguna HiME que no implicaría problemas con mis conocidos. Hay que apreciar sus detalles…” él sonrió con ironía. “Pero les dije que no estaba interesado. Causé demasiado revuelo la última vez.”
“O-okay…”
“De todos modos, por estar familiarizado a Rizembool, su funcionamiento y detalles como el ser Rebel, la directiva me impuso una labor como estudiante asesor. Algo como lo de Sora, pero a diferencia de él, yo sí estoy intentando ser útil,” Tomaj negó. “Y me tocó un chico completamente salido de ficción. Pálido y con cabellos blancos de anciano, además que es muy voluble y no parece estar siempre bien de la cabeza…”
“¿Eh?” Hotaru sintió que se le hacía ligeramente familiar, pero no llegó a decir nada…
“¿Acaso lo conocerás?” preguntó Tomaj, sonriendo con leve entretenimiento. “¿Y a cuántos de ustedes conoce?”
“¿P-perdón?” Hotaru se alarmó. ¿Qué estaba ocurriendo? Tenía un mal presentimiento.
“Ah, no me sorprende. Él para mucho por Hanasaki porque le gusta el ambiente, pero créeme que conocerte a ti y quién sabe a quién más no fue una coincidencia.”
“¿Qué quieres decir con eso?”
“Su nombre es Komaeda, quizás sea bueno que lo recuerdes porque es posible que te lo vuelvas a encontrar muchas veces.”
“…” sí era ese chico. “Él… es un poco raro, ¿no es así?”
“Definitivamente, es todo un caso. Como su asesor, tengo un file donde se detallan particularidades de él. No está en mi lugar compartir, pero tú como una aprendiz a doctora quizás puedas, en cierto modo, ‘diagnosticarle’. Revisa ese libro de diagnósticos, el ‘DSM-IV’, si mal no recuerdo.”
“¿C-cómo sabes eso?” Hotaru se impresionó un poco.
“Parte de mis poderes de Rebel fue recaudar información intrínsecamente y mi mente todavía no termina de desechar datos mayormente inútiles para mí,” Tomaj negó un poco frustrado. “Pero para variar dije algo moderadamente inteligente. Debería alegrarme, ¿cierto?”
“…” la menor se preocupó. Sí, algo había estado mal cuando lo vio, y la forma en la que el mayor le estaba contando los detalles le dejaba muy inquieta. Era como si le estuviera ocultando algo muy importante.
“Oh, y hablando del tema, dale mis saludos a Cho y Osaka. Hace tiempo que no las veo, pero algo me dice que pronto todos nos vamos a reunir,” comentó Tomaj. Él pasó a pedir su orden, lo cual impidió que Hotaru le contestara. Ella no supo por qué el otro dijo ‘hablando del tema’. De nuevo, le ocultaba información.

Los dos no conversaron más, porque cuando Hotaru terminó de elegir su té y pedirlo, observó al exRebel marcharse con su propia orden. Ella le miró con leve incomodidad. No tenía mucho con qué evaluar al peliblanco por el muy breve encuentro que tuvieron, pero si Tomaj tuvo razón e iban a volver a encontrarse, se aseguraría de ver si podía descifrar algo de él.

Sintió que era el inicio de algo muy importante.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Kana on August 24, 2015, 06:54:19 PM
Está bizarro, pero ya falta poco (?)

—Chapter 06


(http://i126.photobucket.com/albums/p94/Nekoi_Kanako/yiW2Fu0.png) (http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Kise1_zpsqet2gxe3.png) (http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Kishou1_zpsxexaol7v.png)


Lilina tocó la pantalla de su teléfono varias veces mientras mantenía el aparato entre sus manos por debajo de la mesa con el fin de distraerse en el LINE PLAY. Estaba a punto de conseguir algo más de dinero para su personaje cuando recibió la mirada reprochadora de la esposa de su padre. La chica tuvo que guardar hábilmente su teléfono celular en el bolsillo de su chaleco de lana y seguir cenando con la sonrisa carismática de siempre. Su padre la miró de reojo cuando se acomodaba las gafas pero Lilina sabía que él no fijó su mirada en ella sino en Ryouta.  El rubio estaba sentado un poco más allá intentando meter conversación a una chica que mantenía su mirada fija en el plato sin comer frente a sus ojos. Supuso que su padre estaba supervisando que nada se saliera del protocolo.

La rubia picó una verde alverja con su tenedor jugueteando con esta en el plato. Mientras más crecía, más se aburría de las cenas familiares en ese restaurante gourmet de buena reputación. Recordó como cuando pequeña esperaba ansiosa ese día en que ella, su hermano Ryouta, su padre, y su madre salían a cenar juntos. Era una niña pequeña y se emocionaba por pequeñas cosas. Ahora era una adolescente y vivía la etapa de apatía hacia sus padres donde prefería estar con sus amigos que con su indiferente progenitor y la esposa por conveniencia de éste. Si bien no veía casi nunca a su padre, tampoco lo extrañaba mucho. Él apenas le hablaba y Lilina sentía que su padre no se interesaba realmente por sus problemas aunque ella le colocara todo el entusiasmo del mundo en tratar de involucrarlo. Era demasiado dedicado a su trabajo.
En esa noche, unos matrimonios amigos de la esposa de su padre se unieron a la mesa por lo que el grupo era considerablemente grande.
Lilina soltó un suspiro. “Al menos me hubieran sentado cerca de los más jóvenes” a ella le había tocado en asiento cerca de una mujer refinada y soberbia junto a su esposo egocéntrico que jamás tenía las de perder en una conversación.

Entonces picó con rabia la alverja y se la metió a la boca. La imagen de todos ellos podría ser muy perfecta y digna de una postal pero Lilina estaba ofuscada por tener que soportar a ése par de viejos que siempre la interrogaban y querían hacer parecer a su hijo como más importante.



¿Esto es real?   

¿Quién soy?

¿En qué mundo vivo?

¿Realmente estoy bien?


La oscuridad se mezclaba con la perturbación y juntas reinaban cruelmente en su mente.
Escuchaba una voz hablar. ¿Esa voz se dirigía a su persona? Por un instante tuvo las ganas de perderse por completo pero en lo más intenso de su ser nació la necesidad de pedirle a esa voz  un “Dime quién soy.” “Llámame” “Di mi nombre”

¿Estás bien?

No. No estaba bien. Ni siquiera sabía dónde estaba. ¿En qué realidad vivía? ¿Qué le habían hecho a su mente?
Sólo quería desaparecer. Apagarse y volver a abrir los ojos en un paraíso luminoso.

Estoy aquí.

—…Aquí. —
Si bien tenía los ojos abiertos, los abrió por primera vez. La luz de pronto le cegó y se le hizo una sensación dolorosa. Poco a poco, iba recordando todos los fragmentos de su vida.
—Estoy…—
Masculló débilmente cuando lo siguiente que vio fueron unas gotas carmesí sobre sus níveas manos.
—Lo ha hecho otra vez. Sácala de aquí. — Protestó una voz femenina enfadosa. Le hablaba al hombre que estaba a su lado.
—Ven. — Aquel sujeto la ayudó a ponerse de pie e inmediatamente ubicó un pañuelo blanco debajo de la nariz de la recién despertada para frenar la pequeña hemorragia nasal.
—Voy con ustedes. — La joven voz era familiar. Era quien siempre solía decirle "Estoy aquí"
—No. —
—Quiero ayudar. —
—Estorbarás. — Respondió fríamente el hombre de cabellos platinados.

Y nada más dicho eso último por el mayor. Le sacaron del lugar en poco tiempo dejando a los demás intercambiando comentarios en sus distintas posturas.



Cuando la chica al lado de su hermano fue sacada por su padre apenas le comenzó el sangrado nasal, Lilina se llevó rápidamente las manos al rostro de manera disimulada. Antes había alcanzado una servilleta la cual usó para evitar que un hilillo de sangre brotara de su nariz al igual que le sucedió a la otra persona.
En la mesa, ella observó que algunos parecían alarmados, otros indignados por lo sucedido. La pareja de su padre estaba enfadada, ella odiaba cuando cosas así sucedían. Especialmente viniendo de aquella chica.
Ninguno de los presentes se había dado cuenta de que a Lilina le sucedía lo mismo que la otra muchacha que su padre acababa de sacar del restaurante. Nadie excepto Ryouta.

—Vayámonos a casa. — Dijo el rubio al momento que cubría los hombros de su hermana pequeña con el jersey de Chicago Bulls. Poco tardó en sacar a la rubia de aquel desagradable escenario. Si bien escuchaban que la esposa de Kishou les llamaba, prefirieron dejarla en el lugar. Seguramente prefería tomarse su tiempo con los demás presentes.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Sayi on August 31, 2015, 01:38:18 AM
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Hello gals <3

No se olviden que tendrán todo Septiembre para dar su prueba HiME y etc, pues a principios de Octubre tendremos el evento de bienvenida en la mansión HiME. Para más información revisen el tema en el foro de planeación. Intenten organizar su tiempo please ;D

Y sin más preámbulos~
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Now, let's carry on with those big HiME dreams...
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Mimi Tachikawa on September 05, 2015, 12:08:51 AM
Hoi hoi mina!!! aqui viene la prueba Hime :3

Capitulo 6 "Comienza la prueba"

(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/jTYrTu3gwK4QU.png_zpsuxp8ukpk.jpeg)(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/iRzpVakvgbMph_zpst9uidi9f.png)(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/iQu6YS95STTzG_zpsc2oz6grb.png)

El pelirojo escuchaba atentamente el relato de Mayura, sabia que la pelirosa lo había pasado mal, pero no sabia a que medida habían sido las cosas en Hanasaki y Rizembool, estaba muy sorprendido por la confesión de su novia, quería decirle tantas cosas, preguntarle otras, pero al ver a la pelirosa tan afectada decidio quedarse aun en silencio, algo que también rondaba en su mente era acerca de un joven que Mayura mencionaba, claramente podía observar el dolor de su mirada

Mayura-chan…Choutaroh Otori…era alguien importante para ti?...-

La pelirosa observo a su amigo Suga, para luego mirar a los ojos a Otoya- Choutaroh-kun fue mi key…y también fue mi novio…la semana en la que nos conocimos, había terminado con él porque no queria que se quedara conmigo asi de esa manera, el tenia un futuro y no podía quitárselo, ya había sufrido lo suficiente al haberse convertido en mi Key y sufrir todos los ataques que yo recibia en las peleas, no queria que me viera y recordara todo eso.

No consideraste los sentimientos de él?- le dijo visiblemente enfadado-Con todo lo que me has contado, es evidente que él estaba completamente enamorado de ti y tu de él…-mirando a otro lado-lo tenias que haber buscado a él en vez de encontrarme a mí.

La pelirosa se sorprendio ante las palabras de su novio, no queria que Otoya pensara que ahora era el reemplazo de Choutaroh, claro que no lo era,se levanto de si silla para abrazar al sorprendido pelirojo- Pienso que mi destino era desde un principio en conocerte a ti Otoya-kun…no me arrepiento de todo lo que he hecho, sea malo o bueno, porque todo lo he hecho siguiendo mis convicciones y a mi corazón…ahora solo pago las consecuencias de mis actos, y de entre este sufrimiento, estas tú que me has ayudado a sacar fuerzas , por eso no te obligare a que continues conmigo después de esto…- se separo y se limpio las lagrimas que empezaban a caer- lo único que quiero es que…-

Antes de que terminara su oración, se sorprendio al recibir un calido beso en su labios por parte del pelirojo, aquel beso le estaba transmitiendo tranquilidad y todo el amor que Otoya sentía por ella, cerro los ojos lentamente y correspondio a aquel beso con los mismos sentimientos que sentía hacia él-

Ejem…-el pelicaplateado tosio ligeramente y ambos chicos se separaron avergonzados

Lo siento Suga-san!!- dijieron los dos al mismo tiempo-

Entonces parece que las cosas entre ustedes dos ya están mejor no es cierto? Ya que finalmente te has enterado del secreto que Mayura ha estado guardando, ahora lo que falta decirle Mayura es acerca de…-

Lo se…lo se…- dijo aun avergonzada, para luego mirar a Otoya- antes de decirte lo mas importante…aún me sigues queriendo?-

Claro que si…no te quedo claro el beso que te acabo de dar?-dijo avergonzado- ahora puedo comprender tus verdaderos sentimientos y perdona si vacile un poco, pero ahora estoy seguro del amor que ambos nos tenemos- le tomo de la mano fuertemente- no te dare a nadie y siempre estaremos juntos…- sonriéndole ampliamente-

Gracias Otoya-kun…-le dijo la pelirosa, sintiendo esa fuerza que volvia poco a poco a su cuerpo y la seguridad del sentimiento que ambos se tienen-Ahora si tengo que decirte algo mas, después de todo lo que te he contado, recuerdas el motivo que te dije que tenia que volver a Hanasaki no?-

En esa ocasión me comentaste algo a grandes rasgos y ahora se que te vas a volver a ponerte en peligro y ahora que ya no tienes a un key…asi se dice no? No vas a poder recuperar a tu child …-

Justo de eso queria comentarte, Miranda-san la directora de Hanasaki nos comento que nuestros Key son las personas mas importantes en nuestras vidas y pues como ahora tu eres lo mas importante en la mia…signifca que tendre que ponerte en peligro para poder yo recuperar mis poderes como Hime…y en verdad no quisiera ponerte en peligro, pero tampoco puedo decepcionar a Miranda-san y a Hanasaki que pese a todas las cosas malas que he pasado ahí, también pase muchas cosas buenas y es como mi segundo hogar, por lo cual estoy en una gran contradicción en mi corazón…-

Y creeme que se la ha pasado varios días sin dormir por esa preocupación…- hablo el peliplateado al ver a la pelirosa que volvió a ponerse nerviosa-

Si Hanasaki es importante para ti, y pese a todas las cosas horribles que me has contado, no puedo quedarme al margen de todo esto y si puedo ayudarte en algo, creeme que lo hare, asi que cuenta conmigo para ser tu nuevo key…- le tomo fuertemente de la mano- ahora ambos estamos juntos en esto, asi que no podras zafarte de mi tan fácilmente-

Otoya-kun…gracias y perdona por poner tu vida en peligro-se aferro a aquel agarre de sus manos-

Entonces Mayura y Otoya será mejor que vayamos a Hanasaki para que Mayura pueda dar su prueba de Hime,en cuanto antes mejor-

Tienes razón Suga-san, ya no puedo posponerlo mas…-respiro profundamente- debo de tomar la prueba pero ya…-

Entonces vamos…- dijo el pelirojo que saco su celular y lo apago-

Pero Otoya-kun si tu manager te llama?-

Ahora lo mas importante para mi eres tu Mayura-chan y no te dejare sola en esta prueba que es importante no es cierto?-

Si…es muy importante…-

Entonces no se diga mas y vayamos…- el peliplateado saco el dinero y lo dejo en la mesa para luego salir del lugar junto a Mayura y Otoya,todos iban rumbo a Hanasaki-

Obviamente durante el camino Mayura había llamado a Miranda para indicarle que iba hacia Hanasaki para tomar la prueba e indicarle que ya había conseguido a su nuevo key, la directora le dijo que en cuanto llegara,que el nuevo key fuera a su oficina, mientras que ella iria al auditorio para tomar la prueba

Ya en Hanasaki

Bien, ya hemos llegado…-

En cuanto termine de hablar con la directora, ire al auditorio para verte deacuerdo?-

No vamos a poder ver a Mayura tomando la prueba, solo podemos esperar en la puerta…-

Suga-san esta en lo cierto…pero igual tengo el apoyo de ustedes dos y se que me ira bien…asi que no te preocupes por mi…- le sonrio ampliamente y le dio un beso en la frente- te quiero mucho…- dio la vuelta y se alejo caminando junto a Suga

Podre ser capaz de ayudar a Mayura-chan?...- empezó a caminar rumbo a la dirección-dare todo lo mejor para poder ser el apoyo que tanto necesita…- lo dijo convencido en sus palabras-

En la puerta del auditorio se encontraba Fran esperando a la pelirosa

Estoy nerviosa…pero no queria mostrárselo a Otoya-kun, crees que podre pasar la prueba…-

Solo ten confianza en ti misma y veras que la pasaras, estaremos apoyándote asi que no te des porvencida-

Muchas gracias Suga-san…-

Bienvenida nuevamente a Hanasaki, Mayura Daidoji…-

Ha pasado mucho tiempo Fran-san…-haciendo una reverencia-

Estas lista para tomar la prueba? Recuerda que si las cosas se ponen peligrosas, me vere en la necesidad de interrumpir la prueba…-

Si, estoy conciente de eso pero no se preocupe que no pienso perder esta prueba….despues de todo ya la tome una vez no es cierto?

La asistente de Mirada la miro de reojo-Parece que no has cambiado en nada…asi que mucha suerte en la prueba…-abrio lentamente la puerta-

Muchas gracias…-volteo a mirar a Suga y le sonrio suavemente para luego entrar al auditorio-

Ya dentro de dicho lugar, una densa niebla rodeaba el lugar

En realidad estoy muy nerviosa no se quien podrá ser mi rival en esta oportunidad…-empezo a caminar lentamente- pero no debo de mostrar temor y estar atenta a lo que suceda-

La niebla empezó a esparcirse poco a poco, y la pelirosa empezó a divisar una figura de entre toda la niebla, cuando estuvo mas cerca, la persona que estaba frente a ella la sorprendio

Era ella misma, con el uniforme de la secundaria de Hanasaki, con una sonrisa sombria

Asi que tendre que pelear conmigo misma…era evidente, después de todo en estos momentos me siento confundida…-dijo esbozando una sonrisa que era diferente a la fría sonrisa de la marioneta- creo que prefiero esto a que sea pelear contra alguien a quien quiero, pues ahora…- cuando quizo hacer algún movimiento, la marioneta que se parecía a ella se acerco corriendo para darle una rápida patada en el estomago

La joven apenas podía levantarse del dolor que le había provocado ese golpe- tan fuerte era hace 3 años atrás?

La marioneta se acercaba hacia ella y gesticulaba algunas palabras, pero no salía ruido alguno en su voz, la pelirosa podía leer los labios de aquella joven y se quedo helada por aquellas palabras –Estas contenta con todo esto?...- Mayura estaba arrodillada tocándose la cabeza- yo jamas he dicho nada asi…-

La marioneta se acerco y levanto a la pelirosa jalándola de los pelos, nuevamente empezo a mover los labios-

“No seria mejor desaparecer de este mundo?” – era lo que la pelirosa estaba entendiendo –No…yo no quiero desaparecer de este mundo…yo quiero seguir aquí…-

La marioneta empezo a ahorcar a la joven que aun no mostraba indicios de defenderse

“Siempre termino lastimando a los que quiero” “ Nadie me quiere, todos me odian”…- mientras que el maniquí seguía moviendo los labios para que la pelirosa pueda descifrar su mensaje, Mayura estaba perdiendo el oxigeno, tenia que hacer algo para soltarse del maniquí, a diferencia de la prueba anterior, esta en vez de ser un ataque físico era uno mental, y que pareciera que estuviese perdiendo la batalla, cerro los ojos por unos momentos para solo tener una imagen de un Otoya sonriente

Eso…no…es …cier…to…hay …perso…nas que …me quie…ren…- ahora la imagen de su madre y de Suga se formaban frente a ella- por ellos no voy ….a perder ni contra mi misma…- es asi que una esfera de energía se formaba en medio de Mayura y su maniquí, aquella luz mando a volar a la marioneta, mientras que Mayura caia nuevamente de rodillas-

Frente a ella se encontraba una ovejita rosada y peluda, que movia su cola de un lado a otro

Flaffy…- dijo la pelirosa con lagrimas en sus ojos-

Flaffy el child de Mayura había entrado en escena, aunque había una diferencia con la Flaffy de la primera vez en la que se vieron, era que en su melena tenia una marca de corazón

El child movia la cola de felicidad mientras que se ponía aun delante de su dueña

Es verdad Flaffy aun la pelea no ha terminado…- dijo reincorporándose lentamente-vamos a ganar esta pelea e iremos a conocer a tu nuevo papi deacuerdo?- de repente alrededor de ella se empezo a formar una especie de cerca eléctrica que empezo a concentrarse en las palmas de las manos de la pelirosa-siento nucha energía…mis poderes están volviendo…de seguro Otoya-kun esta esperándome en la puerta-

La marioneta se acerco y corrió peligrosamente hacia la pelirosa

Flaffy cuento con tu megapuño…-alzo sus manos para transmitir su energía hacia la ovejita que estaba preparada para atacar- vamos ahora!!!

La marioneta salto para dar una patada, pero Flaffy dio un salto que Mayura aprovecho para alejarse y ver como el puño de la oveja impactaba fuertemente al maniquí que cayo fuertemente al piso

Mayura se acerco al maniquí para arrodillarse y tocarle el rostro ahora maltratado, vio el rostro del maniquí-No te preocupes…ahora si se lo que querias tratar de decirme y prometo que no volveré a dudar nunca mas…-

El maniquí esbozo una sonrisa la misma sonrisa que ahora Mayura tenia, para luego vociferar un apenas audible-Gracias…-
Mayura se levanto y observo que Flaffy caia al suelo

Flaffy!!!...- corrió hacia su ovejita- lo siento ambas hemos utilizado toda nuestra energía- se acerco y la cargo para luego acercarse hacia la puerta de salida del auditorio que se abrió-

Felicidades Mayura…pasaste la prueba…ahora deberas de informarme todo lo que has usado en la batalla- Fran vio al Child que la pelirosa tenia en sus brazos- eres de las pocas que en la prueba volvió a despertar a su Child, tus lazos con ella deben de ser muy fuertes-

Parece que si…-dijo con una sonrisa-

Luego vio como Otoya y Suga corrian para acercarse a ella-

Chicos lo lo….gre…- sin dejar de sujetar a Flaffy se desplomo y cayo al suelo

Mayura!!!- dijieron los dos al mismo tiempo-

Parece que ha gastado todas sus energías, rápido ayúdenme a llevarla a la enfermería…-

Suga cogio al Child de Mayura, mientras que el pelirojo cogio a su novia y la llevo hacia la enfermería preocupado al ver como respiraba con dificultad y su rostro estaba sonrojado

Resiste por favor Mayura-chan resiste…-

-------------------------------------------------------------

Matta ne!!!

Mimi-chan
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Kana on September 06, 2015, 11:45:57 PM
Me quedó largo largo, pero ya me falta menos :c


—Chapter 07

(http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Kishou1_zpsxexaol7v.png)


Un punzante dolor atravesó su frente y se situó magistralmente en la nuca baja. Palpitaba, tortuosamente. Los nociceptores del dolor parecían estar completamente activados en ese momento pues podía sentir como su mente de desfragmentaba ante el dolor.

—Ya está volviendo… No es necesario que vengas—  Escuchó esa voz masculina que ya reconocía sin problemas. Aquel hombre acababa de colgar la llamada.
Con dificultad comenzó a abrir sus parpados reconociendo la habitación gris en donde estaba; su cuarto. Encontró la mirada inexpresiva de aquel que la custodiaba en ese momento. A través de los cristales de sus lentes la observaba seriamente tratando de encontrar alguna alteración en ella que viese necesario de registrar.
—Buenos días —
—Hm…— Apretó los ojos fuertemente ante una última punzada en su cráneo. Ladeó el rostro y cuando abrió los ojos notó una jeringa inyectada en la vena de su brazo. Ya no intentaría sacarla, sabía que el otro insistiría en que no lo hiciera.
El teléfono móvil del otro sujeto volvió a sonar, la habitación estaba tan en silencio que el ruido del aparato tecnológico parecía retumbar entre las cuatro paredes.
—No deja de llamar…— Musitó al momento que bloqueaba temporalmente el número de aquel chico. Y desde su diálogo, no se escuchó otro ruido en la habitación por largos minutos.
—…— La chica sabía que esa última llamada no era de la misma persona que había llamado cuando recién volvía en sí. —¿Qué pasó? — Habló rompiendo el silencio. La muchacha descansaba en la cama mirando hacia un costado fijamente a los números del reloj de la mesilla auxiliar como si de eso dependiera su vida. Su cabello le caía por un costado del rostro, estaba ya muy largo y podría ser un tanto molesto pero no tuvo interés en despejar su rostro.
—Volviste a experimentar una abstracción… Comenzaste a sangrar por la nariz. Estás aquí. Fin. — Le resumió como si fuera un maldito robot. Se acomodó las gafas antes de ponerse de pie. —Ya debo irme. Descansa y no salgas de esta habitación. Por tu bien. — Más que un consejo se oyó como advertencia.
—…— Entrecerró los ojos sintiendo los pasos del otro a su espalda y posteriormente el ruido de la puerta cerrarse. Así pasaron largos minutos en que se mantuvo inerte e inexpresiva como ya venía siendo su conducta desde hace… Ya no lo recordaba. Sólo se dedicó a escuchar las aves cantar afuera del edificio, aún era de día.

No recordaba muy bien los sucesos de la noche anterior. Sólo quedaban fragmentos en su mente y tratar de unirlos sólo le entregaba un puzzle a medias que de todos modos no la informaba al cien por ciento de la situación. De su propia situación.
Recordaba las cegadoras luces de las lámparas de araña que colgaban del blanco techo. Recordaba también los violines y el piano como música clásica de fondo mientras conversaciones de personas se entremezclaban con el ambiente. Recordaba una cena pero no recordaba bien los rostros de las personas presentes. Sólo eran monigotes sin rostros.
Un malestar. Eso es lo que era tener que estar en esa condición de dependiente, no sabiendo mucho de su pasado y estando ausente incluso en su propio presente. Dejo escapar entre sus labios un suspiro al darse vuelta en la cama hacia el otro costado. Cerró los ojos y se volvió a dormir.

. . .
 
Un rayo de luz se filtró entre las persianas de la ventana y le daba directo al rostro. Esa molesta luz natural la obligó a despertarse y tallarse los ojos para quitar la ceguera temporal. Se dio vuelta en la cama e intentó seguir durmiendo pero su mente no la dejo volver a contemplar esa alternativa.
Frunció el ceño y se sentó en la cama. Esperó un poco más para sentirse bien, sin nauseas ni mareos, cuando sintió estabilidad se quitó la jeringa y la lanzó al piso donde todo estaba en desorden.


(http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Kise1_zpsqet2gxe3.png) (http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Setsuna1_zpsqyhdu6we.png) (http://i126.photobucket.com/albums/p94/Nekoi_Kanako/yiW2Fu0.png)

Su habitación de tonalidades pasteles hacía excelente juego con los accesorios de Sanrio y Little Twin Star que la muchacha coleccionaba con tanto esmero. Era tanta su afición a ese tipo de cosas que incluso gastaba una importante suma de dinero en las gachas de las tiendas que tuvieran el motivo de su gusto.
Lilina hojeaba una revista de moda deteniéndose en uno que otro artículo pero prestando mayor atención a los accesorios de moda de esa temporada. El incidente de la cena de la noche anterior ya era cosa del pasado aunque su madre seguía juzgando a su padre por llevar a esa chica todo el tiempo consigo “No puede estar sola y no había nadie de turno en ese momento.” había dicho el peligris sin inmutar sus gestos faciales.

—¿Has visto mi balón Spalding? — Ryouta se asomó en su puerta. Estaba usando el uniforme del equipo de basketball de Hanasaki, a regañadientes había aceptado ser parte del equipo. Algo en él no quería dejar la fidelidad con el equipo de basketball de su antigua escuela.
—Está en cualquier lugar menos aquí. —
—Que mala eres. —
—Oh, espera… Creo que lo vi en el primer piso junto a…— La rubia miró hacia la puerta pero su hermano ya no estaba allí. Pensó dos y tres veces venciendo la pereza y dejando que la buena voluntad, por ese día, le invadiera. Se puso de pie para ir a buscar el sagrado balón pero antes dio un vistazo por la ventana de su cuarto. Abajo, en el jardín delantero, vio a Setsuna quien esperaba a su hermano quizá desde hace cuánto. A la esposa de su padre no le agradaba aquel chico por lo que Setsuna prefería esperar afuera para evitar conflictos.
Lilina notó que llevaba un bate de béisbol con el que daba pequeños golpecitos sobre su hombro. A Setsuna no le gustaba ningún deporte y decía que era malo en todo, pero no le quedó de otra opción que entrar a algún club  deportivo para salvar el semestre. Si bien su madre lo consideraba un delincuente, a Lilina le agradaba el mejor amigo de su hermano. Aunque no le hablara mucho, las pocas veces que lo hacía, le decía, entre groserías, un buen consejo. Como aquella vez que estaba dudosa de si aceptar la invitación de Hanasaki o no.
<Yo creo que deberías disfrutar tu etapa escolar como corresponde. Ascender de grado suena genial, pero es más genial divertirte con gente de tu edad y graduarte con tus amigos… Y todas esas cosas>

Se apresuró en bajar al primer piso y buscó velozmente el balón tomándolo con las dos manos. No se explicaba como su hermano podía tomar semejante balón con una sola mano ¡Cálculos imposibles! Corrió hasta la puerta en donde vio a su hermano.

—¡¡Toma!! — Le lanzó el balón con algo de agresividad que, por los buenos reflejos del otro, alcanzó a evitar que le diera en la nuca.
—Casi me das. — Articuló una media sonrisa socarrona.
—¿Van a Hanasaki? —
—Yep…— Soltó con pocos ánimos.
—¿Puedo ir? Quisiera preguntar algunas cosas por allá. —
—Como quieras. —
Los dos hermanos salieron de casa y se encontraron con el pelicastaño que estaba algo distraído con el paisaje que se entregaba en el horizonte. En el camino fueron comentando la última película que los chicos fueron a ver al cine, Lilina no había visto esa película pero el tema de conversación de todos modos se le hizo interesante. Subieron al metro y cruzaron distintos distritos de Tokyo.
—A todo esto, ¿Qué quieres preguntar en Hanasaki? — Ryouta tuvo reacción tardía al recordar la necesidad de su hermana de ir hasta allá.
—Quería preguntarle a la señorita Miranda si podía mantener su interés en mi ingreso a Hanasaki pero para el próximo año. Quisiera ver si entro en Hanasaki el año que viene. Me interesa Hanasaki.—
—¿Qué le encuentras de interesante? — Setsuna entrecerró los ojos, mirando hacia el frente donde estaban las ventanillas del vagón. 
—No sé. Muchas cosas, supongo. Además, he escuchado algo sobre HiMEs, ¿Ustedes saben algo al respecto? —
—Ni idea. ¿Himes? ¿Se creen princesas? Oh, bueno... No he visto a nadie vestida como princesa. — Ryouta giró el rostro para encontrar la mirada de su amigo. —¿Tú has visto alguna? —
—¿Quizá las plásticas? — Bromeó el otro secundándolo. Aunque sabía del tema a diferencia de su amigo.
—¡No! Yo escuché que son chicas que forman un grupo distinguido en Hanasaki y defienden la institución. Como que luchan contra sus rivales o algo así. —
—Ah, bueno… En ese caso. Creo que deberías volver a casa. — El rubio soltó una sonrisa. —Lilina eres tan débil y tienes tan poca concentración que seguro en un combate pierdes en el primer round. —
—¡No es cierto! — Frunció el ceño. —Yo puedo dar mucho de mí si me lo propongo. —
—Eres floja, eres irresponsable y siempre te rindes antes de comenzar por comodidad. No sobrevives en un medio hostil ni un solo segundo. — Aunque él estuviera molestando a su hermana en broma la menor se lo estaba tomando a personal. —Sólo debes recordar como sales corriendo y pidiendo auxilio cuando ves una cucaracha cerca. —
—Déjala…— Setsuna le dio un codazo al rubio al notar la furia de la chica.
—¡Maldito Ryouta! — Masculló iracunda. —Siempre crees que soy inútil e imbécil. ¡Siempre te crees mejor que el resto! Por eso tus antiguos amigos te odian y no quieren verte, porque te creías siempre mejor que ellos siendo que ellos también eran muy buenos. ¡Yo puedo tener valor y agallas donde sea y te lo demostraré! — En ese instante, el tren del metro se detuvo y las puertas se abrieron para el cambio de cruces. Un montón de gente comenzó a entrar al vagón mientras otros salían mecánicamente. Lilina aprovechó un espacio y salió del vagón dejando a un sorprendido Ryouta sin palabras. —¡Y la cucaracha eres tú! — Le gritó antes de perderse de vista entre las personas.
—¿Pero qué…? ¿C-cucaracha? ¡Lilina, vuelve aquí!— Alzó una mochila color rosa con un muñequito de gato blanco colgante. —No pienso cargar esta porquería. — Y sabía que todas las cosas importantes de Lilina estaban adentro por lo que no sobreviviría sin ellas y menos sin dinero para retornar a casa.
—Creo que se enojó en serio. —
—¡No vayas por allí! — Ryouta se abrió paso entre la gente con empujones que muchos recibieron de malos modos dedicándole más de un improperio al chico. Justo antes de que la puerta se cerrara, él alcanzó a salir de un salto pero no fue lo suficientemente rápido para alcanzar a su hermana antes de que ésta se subiera en el otro tren que iba en dirección a la zona marginal de Tokyo.


   
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No era que nunca hubiera caminado en esas calles pero las pocas veces que lo hizo fue para acompañar a una compañera de clases a su casa cuando tenían que hacer trabajos grupales. Recordaba muy pocos de esos alrededores porque ella y la otra chica que era parte del grupo caminaban muy juntas y deprisa detrás de la muchacha que vivía por esas calles.
Ahora sentía mucha vergüenza de mostrarse en tiempos pasados tan temerosa caminado por estar en ese barrio marginal y sin disfrutar de las áreas bonitas que podía entregarles solamente ese sitio.
Llevaba casi una hora en ese lugar y pese a que se dio cuenta de lo tonta que fue al olvidar su bolso en el metro con su hermano, de todos modos podía disfrutar de los parques y tiendas sin necesidad de comprar algo. Lo único que lamentaba era que su estómago rugía con ferocidad pues el hambre le estaba atacando sin piedad. Su estómago comenzó a hacer más ruidos al olfatear el olor de ramen recién preparado venir desde un puesto ambulante en uno de los callejones. Inconscientemente se dirigió a ese lugar.
—Vaya, ¿Acaso no eres Ayumi? —
—¿Eh? — Al darse vuelta, vio a un trio de chicos que le venían siguiendo. Luego se les sumó un par de personas más. —Eh, no, no. Me están confundiendo. — Sonrió meneando las manos, dejándolos atrás.
—¿Pero por qué te vas? — El grupo la siguió insistentemente. —¿Por qué no vienes con nosotros? Con los chicos iremos a un lugar que es entretenido. Si vienes, se pondrá más interesante. —
—Ya lárguense. — Meneó otra vez la mano, caminando sin detenerse. Tuvo que doblar en una esquina y para su mala suerte entró en un largo callejón.
—Hey, no deberías despreciarnos. Si no quieres venir por las buenas te llevaremos a la fuerza. — Chasqueó los dedos y el grupo aumentó la velocidad.
Lilina comenzó a correr hacia la salida del callejón mientras atrás de ella el grupo se aproximaba cada vez más. Luego escuchó el sonido de una motocicleta detenerse al extremo de la salida del callejón y la rubia pensó que sólo eran las siguientes posibilidades: O el motociclista era un aliado de ellos, o era un sujeto sin relación al que podía pedirle ayuda. Prefirió pensar que los ángeles estaban de su lado y apresuró el paso. Salió del callejón y corrió detrás de ése motociclista antes de que echara a correr nuevamente su motocicleta.
—¡Espera! — Se lanzó hacia él con todas sus fuerzas.


(http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Kise1_zpsqet2gxe3.png) (http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Setsuna1_zpsqyhdu6we.png)

—¿Ha visto a una muchacha como de este porte, cabello claro y ojos castaños? — Ryouta le preguntó a una pareja que caminaba cerca.
—Sí. Creo que se fue por la derecha. —
—No. Yo la vi irse por la izquierda. —
—Ok, gracias. — Soltó un suspiro. —Voy por la derecha, ve por la izquierda. — Le indicó a Setsuna.
—Vale. Te llamo si es que la encuentro. —
Cada uno corrió por distinta dirección buscando a la muchacha. En cierto punto Setsuna consideraba que Ryouta exageraba con insistir que su hermana sólo encontraría problemas en ese lugar sabiendo que era Ryouta el que gustaba ir a la sola marginal a buscar problemas. Setsuna pensó que Lilina era más sensata y no se enfrascaría en peleas innecesarias ni delitos que la perjudicaran pero luego recordó que la joven era una Idol y quizá la palabra secuestro atravesaría la mente de los maleantes que la reconocieran.
Justamente cuando analizaba esa posibilidad, Setsuna divisó a la hermana de su amigo siendo perseguida por el grupo de un delincuente que bien conocía el castaño.
—Shiroi…— Masculló entre dientes.
Sabía que Ryouta tenía peleas con él y posiblemente encontrar a la hermana de éste era la idea perfecta para hacerle daño realmente. Pero, ¿Acaso sabía esa información? Lo más lógico era que ese idiota de Shiroi la reconociera como la Idol y no como la hermana del rubio por lo que debía acobijarse a esa posibilidad. El chico corrió a toda velocidad detrás del grupo pero al doblar en una esquina tropezó con las piernas de un vago y cayó al suelo. Al momento de encararlo, se encontró con una muchacha abrazada a sus piernas y con la mirada fija en el suelo.
—Lo siento. — Alcanzó a decir antes de ponerse de pie y volver a correr. En eso, dejo su bate de béisbol en el suelo en completo olvido.
—…— La chica observó el suelo sin inmutarse, luego llevó la mirada hacia el grupo que corría y reconoció a una persona entre todos. —Lilina…—

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?

—Sólo queremos a la chica. Puedes largarte. —
—Ya les dije. Es mi novio y quedamos en juntarnos aquí. Tiene mal caracter, así que mejor no lo molesten. Váyanse. — Lilina se aferró al brazo del motociclista. Éste de un manotazo la apartó.
—Es nuestro territorio y todo lo que está aquí nos pertenece. — Señaló a la chica. —Además, apuesto que ni conoces a ese tipo… Puede ser un viejo escondido en ese casco. —
—¿Q-Q-q-ué importa si está viejo? Para el amor no hay edad. — … (!)
—Entréganos a la chica y no habrá problemas. — Uno de los delincuentes dio un paso al frente y agarró del brazo a Lilina pero antes de que pudiera llevársela con él, el motociclista, que hasta el momento había permanecido más estoico que estatua, le dio un feroz puñetazo en la mejilla. Tan violento que le dobló el rostro, lo tumbó al piso y perdió el conocimiento.
—¡A ellos! — Ordenó Shiroi, el líder del grupo.
El tipo de la motocicleta fue rápido en colocarse delante de la chica para que esta no recibiera un golpe con un palo. En contraparte, sujetó el palo con sus manos enguantadas para arrebatárselo al delincuente y darle un golpe con este mismo quebrando la madera en el cuerpo del rival. Dos de cinco e iba por el tercero.
—¡Cuidado! — Chilló Lilina al ver que uno de los delincuentes sacaba una navaja para atacar al motociclista. El chico, o viejo, de la motocicleta esquivó las estocadas pero otro tipo salió detrás de él para inmovilizarlo.
—Ahora. — Gritó el que intentaba inmovilizarlo dándole la orden a su compañero para que le diera una puñalada. Justo cuando el otro iba a clavar el navaja recibió un golpe en la cabeza. Lilina le había lanzado uno de sus zapatos de princess lolita en la cabeza dejándolo medio mareado.
—Ya veras, mocosa. — Gritó el que recibió el zapatazo.
—¡Yaaa! — Gritó Lilina cuando vio que el tipo del navaja ahora corría a por ella. En tanto, el motociclista con otro delincuente luchaban a golpes y no podría ir a ayudarla inmediatamente.
—Hm. — Shiroi notó que el tipo de la motocicleta tenía sangre de luchador callejero y que pronto eliminaría al miembro de su grupo por lo que, como todo cobarde que ve que las cosas se escapan de control, sacó un arma de fuego para darle un disparo al intruso que les arruinó la diversión.
—Mierda. — Setsuna llegó a la escena cuando notó que Shiroi estaba a punto de abrir fuego. Cuando el pelicastaño estaba a punto de impulsarse contra el líder del grupo de vándalos una figura humana pasó velozmente por un costado de él. —¿P-pero qué diablos? — Apenas había sentido una ráfaga de viento a su lado y ni siquiera alcanzó a ver de quien se trataba.
—¡Ahhhh! — Gritó Shiroi antes de caer desplomado al piso cuando recibió un golpe en la cabeza con un bate de béisbol. Sólo cuando Shiroi yacía inconsciente en el suelo, Setsuna pudo notar que la persona autora de su derrumbe era la chica con la que hace unos momentos atrás había tropezado.
—¡Maldición! — Gruñó el que peleaba con el motociclista. En poco tiempo recibió dos golpes velozmente y se unió al club de los aturdidos con sus compañeros. Sólo quedaba el del navaja.
—¡Lilina, abajo! —

La rubia obedeció a la voz de su hermano Ryouta que apareció por el otro callejón. Lilina  se agachó cubriendo su cabeza cuando por sobre de ella pasaba volando a toda velocidad un balón de basquetball que fue a dar directo al rostro del tipo que tenía una navaja.

K.O! todos los vándalos estaban inconscientes en el suelo.

—Cabeza hueca…— El rubio se acercó a su hermana. —No vuelvas a hacer idioteces como las de hoy. —
—¡Cucaracha! — Nunca estuvo más emocionada de ver a una cucaracha. Corrió hasta su hermano y se plantó frente a él con el pecho inflado de orgullo. —¡De todos modos tenía la situación bajo control! Y bueno, él también me ayudó. — Apuntó al tipo de la motocicleta.
—…— Ryouta ignoró lo de cucaracha, sólo siguió el rastro de individuos desplomados en el lugar como si de la película Pelotón se tratase. Luego vio al sujeto de la motocicleta quien observaba fijamente a la chica del bate de béisbol. Reconoció al tipo como aquel que casi lo arroyó aquella vez de la pelea con ese mismo grupo en la cancha de basquetball, lo reconoció por el modelo de la motocicleta y por el estilo del tipo, ¿Coincidencia? Y al ver más allá reconoció a la chica del bate. —¿Tú? — El rubio caminó hacia ella. —¿Qué haces aquí? ¿Te encuentras bien? — Preguntó mirándola con preocupación.
—¡Hiyori! — Lilina corrió hasta la chica y se aferró a su brazo.
¿Hiyori? — Murmuró el de la motocicleta cuando ladeó el rostro. —¿Es un chiste? —
—¿Eh? — Los dos hermanos Arima miraron al tipo, a Hiyori, y luego entre ellos,  confundidos.
—¿Quién demonios eres? — Le preguntó Setsuna al sujeto de casco. —¿Eres un stalker o algo por el estilo? —
—Es el novio anciano de esta chica…— Masculló con dificultad uno de los tipos que estaba en el suelo. El motociclista le dio una patada y lo volvió a noquear.
—¿Por qué tienes ese nombre y que mierda haces aquí con estos idiotas? — Dijo el motociclista mientras avanzaba hacia la chica del bate.
—¿Idiotas? — Repitieron los restantes, con un tic en la ceja.
—¿Ah? — La chica del bate le miró seriamente.
—¿Te volviste tonta? — El sujeto soltó un suspiro, ya no tenía paciencia –no es que alguna vez la tuviera- para perder tiempo. Se quitó el casco. —Te he estado buscando, ¿sabes? — La señaló, ladeando el rostro y sonriendo prepotentemente. —Y te has escondido como una comadreja quien sabe dónde. —
—Oh…— Lilina quedó perpleja al ver por primera vez a su “novio viejo”. Era un chico de cabellera rubia muy bien cuidada y ojos atrayentemente azules. Evidentemente no era asiático por sus rasgos faciales y por su acento. Era, quizás, alemán o inglés. Lilina se aferró más al brazo de la otra chica. —¿Quién es él, Hiyori? —
—¿Te conozco? — Dijo la otra chica, mirando con los ojos entrecerrados y suspicaces al rubio.
—Vaya… Parece que lo que dicen de ti es cierto. — Negó con la cabeza.
—¿Alguien me puede explicar qué demonios está pasando? — Ryouta se puso entre medio del grupo, apartando a las chicas del sujeto aberrante ése. —Toma distancia. — Amenazó al stalker.
—Tranquilo, héroe. — El otro le observó fanfarronamente.
Ryouta podría enfrascarse en ese momento en una pelea con ése tipo que notoriamente le incitaba a pelear con la mirada pero había un asunto más importante. Se giró para ver a una de las chicas.
—¿Te encuentras bien? Anoche… Lo que pasó. He estado preocupado sin saber nada de ti. He estado llamando pero ése sujeto se percató que era yo y desvía mis llamadas... —
—Estoy bien, Kise. —
—... — Lilina siempre se preguntaba el por qué su hermano prefería su apellido materno que su apellido paterno. No sólo Setsuna e Hiyori lo llamaban así, muchas otras personas también lo hacían.
—Perdió la memoria. — El extranjero negó con la cabeza una vez más al concluir que lo que sospechaba era cierto. —Supongo que no sirve de nada así y no quiero perder el tiempo haciendo de terapeuta. En fin…— Volvió en sus pasos. —Sólo diré que no existes más, que te olviden. —
—Espera. — Hiyori le retuvo antes de irse. —¿Por qué me buscas y que sabes de mí? —
—Parece que todos saben más de ti que tú misma…—


(http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Kise1_zpsqet2gxe3.png)(http://i126.photobucket.com/albums/p94/Nekoi_Kanako/yiW2Fu0.png)(http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Setsuna1_zpsqyhdu6we.png) (http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Mello1_zpscspyf3yj.png)

?

—¡Que lo disfruten! — El camarero terminó de dejar cada uno de los pedidos en la mesa, dio una reverencia y se retiró para atender a otros clientes. Starbuck era un buen sitio donde conversar todo el asunto que los chicos no acaban de digerir por completo.
El grupo de jóvenes tomó unos segundos antes de dejar de mirarse entre ellos con desconfianza como si uno tramara algo sobre otro y así sucesivamente, luego cada uno atrajo hacia si su café cargado, helado, frappuccino, agua mineral, y gaseosa.
—Entonces estos son tu familia… Hm— El de melena rubia torció el labio cuando lanzaba un puñado de cubos de azucar que peligrosamente atentarían a su salud si en un futuro fuese diabético. —Siempre pensé que eras huérfana. Bah. — Algo decepcionado por quedar solo en el club de los huérfanos. —Y sufriste un accidente que te hizo estar en coma y perder la memoria sucesivamente. ¿Dónde están los de las novelas venezolanas? — Bromeó con lo último, y es que todo se le hacía de teleserie. —¿Eso es todo? —
—No lo sé. — Hiyori observaba su frappuccino con atención. No había hablado casi, Ryouta se había encargado de advertir a ése tipo y presentarse como su familiar.
—Escucha, más te vale no venir con problemas del pasado. Hiyori ha estado complicada este tiempo y no necesitamos que sujetos que vienen de la nada le pongan mal. — Le amenazó Ryouta.
—Señor Mihael, ¿Es usted alemán o inglés? —
—¡Lilina! — Ryouta le dio un golpe en la cabeza. —Eso es lo de menos…— Se detuvo unos segundos antes de continuar. —Lo importante aquí es… Que éste tipo nos ha dicho cosas que desconocíamos. Hanasaki, Rizembool y toda esa mierda… Jamás imaginé que una institución tuviera una guerra en serio con otra institución. Rizembool... Tenía amigos en esa escuela y jamás pensé que existían esas cosas. —
—Es que antes jamás fuimos a Hanasaki o a Rizembool ninguno de los dos. — Lilina comentó aquello al momento que jugaba con una cuchara en su helado con coloridos caramelos.
—Lo importante aquí es que Hanasaki y Rizembool engañan a muchas personas para que luchen una batalla sin asunto y seres pierdan sus vidas a cambio de nada. — Setsuna se echó hacia atrás en su asiento. —Esa basura sin sentido siempre ha existido y, por lo visto, siempre existirá. —
—Y tú lo sabías. — Ryouta miró severamente a su amigo. —Y jamás me contaste nada. —
—¿Para qué? Ustedes eran de otras escuelas. Ni yo sabía tanto antes de ser expulsado de Hanasaki… Sólo sabía por rumores. — Miró hacia el cielo. Por supuesto que, al no ser nada importante de Hanasaki, poco sabía del tema HiME-Rebel. Ni siquiera Kira, quien ese entonces era su mejor amigo, le había contado algo al respecto siendo que él era el key de una HiME. Sólo cuando Kira murió, él se fue informando de cosas por medio de indagaciones.
—Eso es una deslealtad de tu parte. — El rubio parecía molesto en serio. Después discutiría con Setsuna si es que quería hablarle de ahora en adelante, pero ahora lo importante era ése tipo llamado Mihael Keehl y toda la historia que les restregaba en la cara. —Y dime, ¿Por qué te han mandado a ti a buscar a Hiyori? —
—La pregunta es evidente. La quieren de vuelta, quieren que luche por Hanasaki. Por eso buscaron primero a ésta chica. — Apuntando a Lilina con la mirada. —Porque sabían que llegando a ella darían con esta otra que estaba desaparecida. ¿Por qué le costó tanto a Hanasaki encontrarla y recurrieron a este modo? Porque alguien borró toda la existencia de ella y hay mano negra metida de por medio.— Hizo el mismo gesto de apuntar con la mirada pero esta vez a la otra chica. —¿Cómo saben de sus vínculos? Hanasaki y esas mujeres lo saben todo. Y pues, yo estoy aquí por dinero. Me pagarán bien por hacer una de las cosas que más sé hacer: Investigar, buscar individuos de los que se desconoce su paradero y llevarlos a quien paga por ellos.— No minimizaba el tono fanfarrón. —Ya investigué, ya busqué y ahora sólo falta el tercer paso.—
—No irá. —
—¿Y tú que opinas? Ni siquiera sabías algo al respecto de lo que fue su vida. Si no quiere, a mi me da igual pero que lo diga ella y ya. —
—Yo no perdí la memoria. Tengo recuerdos, fragmentos que vuelven como dagas a mi mente, pero tengo recuerdos. —
—Y vaya que efecto tardío tienes… ¿Estás segura que no estuviste involucrada con las drogas? Entiendo lo que sucede letargos cuando pasa…—
—Tal vez tú tuviste esos problemas…— Lo dijo sin afán de peleas, estaba un poco ida aún… Quizá porque le gustaba ese estado “comfortably numb”  —Pero tuve un accidente o algo por el estilo. Al menos, eso me ha dicho el señor Arima… y no recuerdo bien mi pasado. ¿Si eres tan amable? —
—Hm…— Mihael gruñó. Paciencia jamás estuvo en su diccionario idiosincrático y más se anulaba el significado de esa palabra si estaba seres tan dispersos. —Kana Nightroad, nombre y apellido falsos, identidad falsa. HiME de Hanasaki con una historia de vida falsa, inventada por ti, por supuesto, para escapar de tu anterior vida que quien sabe que clase de vida era. Chica sin padres ni hermanos, falso. Verdadero: Tenía familia pero prefirió borrarse y reiniciar como otra persona. Hm… ¿Qué más? Ah, sí… Mataste a tu Rebel. —
—¿¿¡Qué!?? — Tanto Lilina como Ryouta y hasta la mismísima Hiyori parecieron sorprenderse ante eso último. Setsuna prefirió seguir mirando el cielo para que los Arima no se incomodaran.
—¿Lo… maté? — Hiyori parpadeó un par de veces y luego pareció sumergirse en su propio mundo.
—Eso es imposible. Hiyori no es una asesina. — El basquetbolista encaró al otro rubio. —No eres más que un mentiroso. —
—Yo era Knight de ésta. Estuve en ese momento.  A decir verdad, el tipo se lo merecía. —
—Mi Knight… Espera… Creo que recuerdo. —
—¡No! Este tipo está colocando recuerdos falsos en tu memoria y tú lo estas asimilando como verdaderos. —
—¿Pero cómo se llamaba? — Hiyori insistió
—Qué sé yo… Tenía un estúpido nombre japonés. —
—…— A Lilina se le partió tres veces el corazón en ese momento; primero al saber que originalmente Hanasaki no la buscó a ella por sus talentos sino como un anexo, segundo que su familiar era una asesina y tercero al saber que su amor a primera vista eminentemente odiaba a los asiáticos.
—Hm…Era algo como Senri, Senki, Kiki… Shinri… Shiki…— El ex Knight comenzó a dar nombres que se asemejaban al del tipo aquel.
—¿Shiki? — Setsuna llevó la mirada al rubio por primera vez desde que llegaron a Starbuck. —¿El tipo de cabello oscuro que usaba una larga katana? Ese hijo de perra mató a Kira. —
—Todo es una maldita cadena karmática. Se lo merecía, ¿Ya ven? — Concluyó Mihael.
—Ah...— Hiyori apoyó ambas manos sobre la mesa. —Puedo recordar cosas. Sí, sí… Hm… Esperen… Todavía es como un mar de confusión… Pero si recuerdo a ése tipo, Shiki, ¡Leónidas!— ¿Por qué recordaba tan claramente a ése gran hombre de pronto? —Recuerdo también a aquel hombre y y a Miranda Lot. — Parpadeó un par de veces, con un halo de interés en el tema, por fin, al recordar sucesos de su vida. —Aunque… No te recuerdo bien a ti. —
—A veces la mente humana borra los recuerdos desagradables como mecanismo de defensa. Debí ser un estímulo desagradable para tu memoria. — Mihael la miró fijamente a los ojos con aquellos ojos tan azules, prestó atención a las reacciones de la chica. —Seguramente tampoco recordarás que por esos tiempos eras una araña de rincón amante del color negro, gothikitaalgoporelestilobiendarkemo que vagaba como espectro por Hanasaki.—
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Haruhin on September 07, 2015, 11:54:01 PM
Me quedó algo largo y no era la idea aksdh. Pero falta menos t_t

#3



(http://i.imgur.com/6mX2VPc.png)(http://i.imgur.com/tSt3tsh.png)

 
Si tenía que definir con exactitud cómo era que se le hacía tan fácil leer a las personas, probablemente el estudiante de informática nunca podría describirlo. Mirar a los ojos de los demás o tomar atención en sus tiempos de respiración y las expresiones faciales era expresable de la misma manera en la que podía desfragmentar un código de programación para leer el contenido del juego que debía programar en una de sus clases. Así de analítico y práctico.

Fue producto de su misma cualidad que no tardó en leer por medio de la expresión de su compañero de grupo, Noiz; que su mueca de desagrado y su ceño fruncido aumentaban por cada segundo que su propio celular hacia ruido dentro de su mochila en plena biblioteca. Haise sin poder buscarlo con mayor rapidez le hizo una seña con la mano a su amigo a modo de disculpas antes de alcanzar a coger el celular.

“¿Estás ocupado ahora?”

Ni siquiera tardó en notar que por el tono de voz de su amiga, esta seguramente le estaba dando más de una vuelta en su cabeza a algún tipo de problema. Conocía su actuar, siempre lo leía a través de su kinésica y su manera de expresarse… a pesar de que las veces en las que se veían no eran tan frecuentes.

“Justo me pillaste peleando con un trabajo ¿Pasó algo malo?”
“Perdón, no quería interrumpirte pero uh… ¿algo así?” La HiME rió algo patéticamente nerviosa. “No, creo que estoy exagerando un poco. Nada más quería charlar contigo, con tus horarios tan cambiados en éste semestre con los demás ya casi no te vemos.”
“Sabes que lo espontáneo no te sale muy convincente, ¿verdad?” Haise rió del otro lado del teléfono.
“Ahh, pero al menos lo intenté.”
“No te preocupes, no me tienes que dar tantas explicaciones, al menos no por el teléfono. Dime en dónde te encuentras ahora y yo voy.”
“¿Pero no estabas trabajando?”
“Sí pero, ya casi acabamos. Además, Noiz y yo ya estamos lo suficientemente cabreados con la programación por hoy.” Explicó tranquilamente.  “Así que dime en dónde andas y nos juntamos.”

Haruhi balbuceó un poco tras el auricular, probablemente no estaba muy convencida de la respuesta desde el otro lado.
“Salí hace un rato de la oficina de Miranda y voy camino al centro comercial para beber algo.”
“Oh, te alcanzo allá entonces. Todavía estoy en el campus pero no me tardo.”
“Si quieres te espero, todavía no tomo un bus.”
“No te preocupes, adelántate.”
“…Está bien, gracias Haise. Nos vemos.”
“Um, ¡nos vemos!”

Haise guardó sus pertenencias y le dedicó una última mirada a Noiz, su compañero ya se había resignado a bajar la cubierta de su laptop para guardarla también.

“Perdona, cosas que pasan. Mañana sin falta vemos los otros detalles, ¿de acuerdo?” Se disculpó con un gesto de cabeza y rápidamente comenzó a retirarse de la biblioteca.

Sin dejar pasar mucho rato, Haise se asomó hasta el Starbucks del cuarto piso del centro y se acercó hasta la familiar silueta de su amiga que se encontraba en una mesa tomándose un frappuccino. 

“¿Me demoré mucho?”
“Para nada. Siento haber hecho una llamada tan repentina.” Al lado de su vaso, había otro igual que no tardó en extender a su amigo. “Te compré un frappuccino en compensación.”
“Oh, no tenías por qué hacerlo.” Haise rió por lo bajo pero lo aceptó sin chistar. “Te escucho. Dijiste que venías de la oficina de la directora. ¿Ocurrió algo malo?”
“No, no fue tan así. Es algo más como un asunto delicado.”

Haruhi llevaba conociendo casi del mismo tiempo que sus compañeros de facultad a Haise. Era un buen amigo de Kashima cuando ambos estudiaron en la misma secundaria y la peliazul no encontró nada mejor que presentarlo en comunidad con sus nuevos compañeros universitarios, lo único malo es que a diferencia de las conversaciones más francas que podía tener con su hermana Illya o con el propio Simon, ninguno de ellos sabía de su pasado como HiME. Nunca sabía cómo mencionarlo sin ser víctima de sus inquietudes. Sin embargo, a pesar de que no estuviesen enterados sintió la necesidad de oír un consejo de los que sólo Haise sabía darle.

“Conoces esa frase que dice que todo pasado fue mejor, ¿no?”
“Claro, a veces se escucha a menudo.”
“Me gustaría saber tu opinión.”
“¿Mm?” Haise le miró con algo de sorpresa.
“Lo que opinas de esa frase.”
“Pues… es difícil precisarlo porque es algo relativo.  Lo que es “mejor” para algunas personas siempre va a variar con otras y además, estar atado al pasado no es precisamente la forma más sana para seguir con tu vida.”
“Típica respuesta tuya.” Se sonrió.
“Fue una consulta algo profunda así que no me puedes negar que lo que te preocupa es algo importante.“
“Tampoco pretendo negar lo que he sido.”
“¿Ah?”
“…! Nada, nada.”
 “Voy a empezar a regañarte a como sigas con tanto misticismo por encima.” Haise cogió la bombilla de su frappuccino con los labios y le dio un pequeño sorbo.
“De verdad que planeo contarte el asunto con mayor detalle después.” O en su idioma, en el momento indicado en el que no se sienta tan gallina para ello. “Pero necesito despejar mis ideas primero.”
“No te fuerces a hacerlo si en realidad no quieres.”
“Um…”
“Haise, si producto de una apresurada decisión pusiste en riesgo inconscientemente a gente que querías para pelear por una causa mayor, ¿volverías a caerte con la misma piedra?”
“¿Qué otras opciones existen?”
“Aparentemente sólo dos: lo tomas o lo dejas.
“¿Y cuál es el beneficio que obtengo si acepto el riesgo?” La expresión del albino cada vez se hizo más dura a medida que estudiaba el caso.”
“Poder y una incontable sensación de adrenalina creciendo de manera simultánea al temor.”
“Lo aceptaría.”
“¿Eh?”
“Que volvería a tropezarme con esa misma piedra de la que hablas sin pensarlo demasiado.”
“¿A pesar de sus contras?”
“A pesar de ellos, así es.”
“Vaya…”
“Lo sé, suena algo imprudente.”
“Me quitaste las palabras de la boca, pero sí. Tenía de ti una imagen mucho más precavida.”
“Hay un límite bastante sutil entre ser precavido y convertirse en un cobarde. Si quiero cuidar a las personas que me importan y tengo la oportunidad de hacerlo, no dudaría en tomar las herramientas que tengo al alcance de mi mano. Tal vez no vaya a ser una tarea sencilla si voy a experimentar también el miedo de fallar en el proceso, pero no es como si en otras circunstancias de la vida no estuviésemos expuestos a convivir con el miedo al fracaso. Es lo que yo creo.”

Haruhi permaneció en silencio, sorprendida en parte de la reflexión de su amigo. Mucho de lo que Haise le comentaba tenía su razón. Al igual que él, estaría dispuesta de proteger a los que quiere de cualquier peligro que pueda provenir desde Rizembool, aunque tomado en cuenta sus experiencias de hace tres años atrás… habría esperado hacerlo desde un lado diferente.

Las cosas ahora estaban más que claras: Miranda ya le había contactado y expresado las opciones que podía ofrecerle. Beneficios existían a costa de retomar una tarea que había dejado anteriormente y era cosa suya si tomaba lo que se le estaba dejando o no.

“…Ah” Suspiró la ex HiME al desparramarse levemente sobre la mesa.
“¿Qué? ¿Te sobrecalenté el cerebro?” Rió.
“No, no es eso. Fue bastante útil lo que me dijiste.”
“Es bueno saber eso.”

Justo en ése momento, el teléfono de la rubia comenzó a sonar, una notificación del whatsapp la hizo meterse una mano en el bolsillo del abrigo hasta encontrar el dichoso aparato para darle un vistazo.  Haise arqueó las cejas levemente al notar cómo la expresión de su amiga, anteriormente incómoda, empezaba a ablandarse para recuperar su pasividad habitual al comenzar a escribir con el teléfono.

“¿Haru?”
“O-Oh perdón.” Se guardó el celular nuevamente al bolsillo. Tras haberle respondido a su hermana, había aprovechado también de mirar la hora. “Mi hermana me estaba comentando que llegó el parte de bodas a la casa esta tarde.”
“¿Parte… de bodas? Wow, espera... sé que no nos vemos muy seguido pero… ¿de qué me perdí ahora?“
“Se trata de mi tío, el que es policía. Tiene una novia de hace años y finalmente se van a casar en las próximas semanas. Eso y que bueno, Illya me estaba avisando que hoy se iría a dormir a casa de su amiga Fuuka… la que curiosamente es la hermana menor de la novia de mi tío.”
“El mundo es un pañuelo.”
“Pensé exactamente lo mismo.”

“Y entonces…” La frase de Haise permaneció suspendida en el aire.
“¿Entonces qué?”
“¿Ya organizaste algo mejor tus ideas?”
“Sí, creo que así fue.”

Tras terminarse su frappuccino, ambos se levantaron de sus asientos para salir del local. Una vez estando afuera del centro comercial por lo oscuro de las calles pudieron comprar que la hora se ls había pasado volando al interior del Starbucks.

“Gracias por acompañarme hoy, me sirvió de mucho.”
“No agradezcas, no fue nada. ¿Vas a casa ahora?” 
“No-uh, tengo cosas pendientes antes de regresar.” Inspiró con fuerzas a medida que comenzaba a caminar en sentido contrario al de Haise. “Espero no tardar mucho con eso. ¡Nos vemos!”
“¡Haru!” Gritó el otro para hacer que la chica volteara a mirarle por unos instantes.
“…?”
“Está bien tener miedo, no te preocupes por ello. ¿Sabes? La persona que es valiente no es precisamente la que no tiene miedo, sino que es aquella que puede convivir con él y seguir adelante.” Sonrió.
Los ojos carmín de la ex HiME brillaron durante unos instantes, conmovida.
“Eres como una galleta de la fortuna parlante.”
“Hey—“
“Gracias Haise, en serio. Luego nos vemos.”


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Por un momento, entre su decisión por ordenar sus prioridades olvidó la necesidad de coger un bus y optó por correr por el par de cuadras que la alejaban del campus de Hanasaki. Probablemente terminaría con el corazón por la boca después de agitarse tanto pero encontró que era necesario…

Tal vez no había sido de las HiMES más destacables, siempre había tenido problemas para controlar sus poderes, los cambios de rebels le habían traído más de un problema, había tenido que mantener distancia con su familia para mantenerla a salvo pero… ¿y qué?

Peleando al lado de Hanasaki había tenido la oportunidad de regresar a Japón, se había reencontrado con su mejor amiga Eureka, había hecho amigos independiente de que la mayoría de los lazos se los hubiese llevado el viento luego de la graduación. Su timidez y escasa capacidad para socializar cambió bastante gracias a los episodios que fue viviendo anecdóticamente al conocer a los Vi Britannia y a Kamina… el chico que fue su key y novio durante los tiempos más difíciles.

Si tenía que poner en una balanza todo lo que había ganado y perdido al convertirse en una HiME, lo que obtuvo más allá de unos poderes era mucho más valioso que hacer oídos sordos a la posibilidad de superarse como persona. Habían leves traumas y heridas a medio cerrar dejadas por los años pero podría con ellas tal como lo había estado haciendo hasta ahora.

“¡Miranda!” Gritó en un comienzo, para luego corregirse por su falta de respeto. “D-Digo, ¡Directora!” Su voz resonó por el poco transitado pasillo a esa hora donde la mayoría del alumnado y funcionarios ya se habían retirado por el término de la jornada.  La misma Miranda acompañada de Fran estaban retirándose del despacho de la primera.

“¿Señorita Lee?” Miranda pestañeó con algo de perplejidad al ver a la jadeante ex HiME detenerse al frente suyo, jadeante y con el cabello algo alborotado. “¿Tiene… idea de la hora que es?”
“Lo sé, pero también estoy segura que va a escuchar lo que tengo que decir para usted.” Alzó la vista hacia la mujer con las orbes carmín inundadas en determinación.
“Yo… Yo realmente quiero volver a ser una HiME. Por favor, deme la oportunidad de intentarlo nuevamente.”

Miranda le dirigió una silenciosa mirada a Fran.  La morena entrecerró los ojos sin decir mayor palabra y la directora sonrió levemente.

“¿Qué le hizo cambiar de opinión tan drásticamente?”
“Organicé mis ideas y pensé con la cabeza fría.”
“Comprendo.” La mujer hizo una pausa.
“¿Directora—“
“Entonces todo está dicho.” Asintió Miranda.
“Vayamos al gimnasio.” Fue la primera vez que en todo momento Fran rompió el silencio. “Es hora de que hagas tu prueba HiME otra vez.”

“Sí.”


(http://i.imgur.com/sKTNg8l.png)(http://i.imgur.com/StE8BrC.png)

 
“Oh vaya. ¿Qué hay con esa expresión?” Ryougi arqueó una ceja. “Tienes un horrendo aspecto, ¿no has estado durmiendo bien?”
“Lo siento… ocupo descansar mejor durante estos días pero se han complicado las cosas en el departamento de seguridad pública.” Katsuya se masajeó las sienes con cansancio luego de que su amiga dejara en frente una taza de té para él. “¿Kiyotaka y tú ya se acostumbraron nuevamente al horario de Japón?”
“Sí, por suerte no ha sido tan terrible como pensé. No veníamos hace mucho tiempo pero no se le podía hacer nada con esa sorpresa con la que nos salieron.” La ex HiME tomó asiento en el sofá contrario del apartamento. De vez en cuando su vista se distraía con la silueta de su hija pequeña jugando con un par de bloques de colores en el suelo. “Hasta que al fin Eureka y tú decidieron casarse, sheesh.”

Katsuya casi escupió el té al que le había dado un sorbo de la pura vergüenza. El tiempo previo a la ceremonia se reducía cada vez más y las inquietudes le asaltaban con mayor fuerza. Habían cientos de responsabilidades con las que debía cumplir: entre ser detective, ser hermano mayor y ser también “tutor” para las dos nenas de su fallecida hermana a las que debía ponerles un ojo encima en la ciudad producto de la ausencia de su padre por asuntos de trabajo. Sumado a ello estaba su interrumpida vida en pareja con su prometida y… la pésima relación que llevaba con el hijo de esta.

“Oi, Katsuya.”
“¿Ah?”
“Ahí estás, pensé que ya te habías perdido en tus trances.”
“Disculpa, me quedé divagando.” Katsuya dejó la taza en paz sobre la mesa y volvió a centrar su atención en la pelinegra. “¿Qué era lo que me decías?”
“Que si Eureka y tú necesitan algún otro tipo de ayuda con todo el asunto de la boda ya saben que estando aquí pueden contar con nosotros.”
“Ni te imaginas lo mucho que agradezco eso. Ya te debo una por el asunto de la impresión de las invitaciones.”
“No fue gran cosa, pero ya te lo cobra--”

Un pequeño ruido desde el piso distrajo nuevamente a la mujer. Su hija estaba soltando un sollozo luego de que su pequeña construcción de bloques se hubiese venido abajo. Casi en piloto automático, Ryougi se levantó del sillón para tomar en brazos a Mana con tal de calmarla.

“Quién iba a decir que te iba a ver a ti un día siendo madre.” Sonrió. “En los tiempos de instituto me acuerdo bien de tus “no me interesan los niños” y los “no pienso casarme jamás”.
“Cierra el pico.” Podrían haber un par de cambios radicales en su vida, pero su genio seguía prácticamente inalterable.  “Hubieron modificaciones de último momento.”
“Um, Kiyotaka tuvo mucho que ver en ello.”
Ryougi rodeó el sofá con Mana más calmada en brazos y se sentó con ella sobre su regazo. “Hablando de ése ridículo, hay algo de lo que quería hablarte también.”
“¿Pasó algo malo con tu esposo?”
 “No precisamente pero si me preguntó algo que me dejó un poco extrañada.” Katsuya concentró toda su atención en ella. “¿Conoces a un tal “Zushi”?”
“Um… creo que me suena de algún lado.  ¿Qué no es de los amigos de Ao?”
“Muy observador, ahora entiendo por qué al hijo de Eureka le caes mal. Eres como un stalker.”
“¡Ah, que no es eso! Es que una vez me saludó por coincidencia cuando nos topamos en la casa. Solamente tengo buena memoria.” Se aclaró la garganta levemente. “¿Qué hay con él?”
“Kiyotaka me preguntó si su nombre me traía algún recuerdo de algo importante. Algo que se nos hubiese pasado por alto anteriormente.”
“Mm no, la verdad no manejo más detalles.”
“Ya veo…” Ryougi desvió la mirada algo incómoda por unos instantes.
“¿Te preocupa?”
“Um… Kiyotaka no es precisamente una paloma blanca y ya ha estado involucrado anteriormente en asuntos delicados. Temo que ahora, teniendo familia y todo se vuelva a meter en estupideces que lo pongan en riesgo innecesariamente.”
“Es sumamente entendible.”
“Te manejas en el tema, ¿será mucho pedirte de mi parte que mantengas un ojo de igual manera en ése niño? Quizás teniendo una mejor idea de él, la inquietud de Kiyotaka se esfume más pronto. Considéralo como tu pago por lo de las invitaciones.”

Katsuya sonrió levemente y se ajustó las gafas. Algo más de trabajo adicional a lo que ya tiene no era algo que no pudiese manejar.

“Está bien, haré lo que pueda.”
“Gracias. En compensación dejaré que te quedes a cenar con nosotros.”
“Suena a como que te gusta sumarme cosas de las cuales puedas pedirme favores.”
“¿Tal vez?”
“Definitivamente nunca vas a cambiar.”

Ambos rieron y volvieron a centrarse en hablar con respecto a la boda. Sería una pérdida que el té se le enfriase antes de tiempo.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Eureka on September 21, 2015, 04:18:26 PM
Pensé en cortarlo pero mejor no (...) está largo sorry 8'(

Nota: aprovecho que nunca especifiqué bien quiénes conformaban mi familia en el fic pasado para arreglar eso y definirla mejor 8) si se acuerdan algo de la familia de mi bishoujo del fic anterior, olvídenlo (?)

3.


(http://i.imgur.com/yvNJLXS.png)   (http://i.imgur.com/32pPXLH.png)   (http://i.imgur.com/sfUky7t.png)   (http://i.imgur.com/WNMywbM.png)   (http://i.imgur.com/rrylKon.png)


Conforme subía el ascensor, sentía que su alma poco a poco dejaba su cuerpo. Se arrepentía de haber venido a visitar con noticias tan sombrías pero necesitaba consejos y ellos dos eran los únicos que podían ayudarla. Sentía que su perspectiva más centrada y madura la ayudaría a dejar a un lado la duda, aunque temía que se opusieran a la idea. Después de todo, ser HiME no era precisamente fácil.

Las puertas del elevador y del departamento se abrieron y vio a su hermano mayor apoyado en el umbral, juzgándola con su típico ceño fruncido. Ante la ausencia de su padre, Mikoto había adoptado el rol de figura paterna en su vida y por ello, ni bien lo veía, una sensación inmensa de respeto y miedo afloraba en su pecho. Era como viajar en el tiempo a su niñez y vivir de nuevo cada travesura que cometía, por la que al final se escondía para no ser resondrada por su hermano.

Pero esta ya no era una travesura. Esto era más grave. Y lo sabía muy bien.

El tiempo siguió transcurriendo lentamente hasta que notó que su hermano soltó un suspiro e hizo un gesto indicándole que pase. Sin embargo, luego de esto, vio cómo detrás de Mikoto, Tatara Totsuka corría hacia ellos desde el interior de la pent-house.

“¡EUREKA-CHAAAAAAAN!”

Eureka escuchó el grito de su ‘cuñado’ y antes de poder reaccionar ante este, sintió que Tatara la abrazaba con todas sus fuerzas. Una parte de ella se sintió en total calma. Si Mikoto imponía respeto, Tatara otorgaba paz. Aún le costaba entender cómo ese dúo tan disparejo habían terminado siendo novios. Era tan irónico…

“¿Cómo estás? ¡Hace tiempo que no te pasas por acá! Y eso que sólo estás llevando un curso… Aunque bueno, nosotros también hemos andado un poco ocupados con nuestros trabajos…”
“Ah, lo siento, prometo venir más seguido.” Mencionó Eureka, mientras estrujaba de vuelta a Tatara.
“Sabes bien que te extrañamos un montón, aunque Mikoto nunca lo admitirá.” Tatara la soltó y rio, al ver de reojo a su pareja gruñendo por lo bajo. “Pero bueno, ¡ya estás aquí! ¡Y justo para el almuerzo!”

Dicho esto, Tatara la invitó a pasar al departamento, y Mikoto se encargó de cerrar la puerta tras de ellos. Fue adentro que Eureka sonrió para sí misma: el entusiasmo de Tatara era contagioso y estaba convenciéndola de dejar el tema de las HiMES y la pelea de Hanasaki para otro día. Supuso que era una actitud irresponsable, pero aunque Mikoto y Tatara eran como sus guardianes y consejeros, no quería llenarlos de preocupaciones en esos momentos. Sus ganas de hacerlo se habían esfumado con el abrazo que Tatara le había dado.

A lo lejos vio a su sobrina apilando juguetes encima de Misaki, el subordinado de Tatara, quien al parecer, estaba durmiendo en uno de los sofás de la estancia principal. Anna alzó la mirada cuando escuchó el sonido de la puerta, y se levantó para correr hacia su tía y abrazarla. Eureka la cargó hasta donde sus fuerzas le permitieron. Luego la dejó lentamente en el suelo y le acarició la cabeza. 

“¿Almorzarás con nosotros?” Le preguntó Anna, tímidamente.
“Sí.” Eureka asintió con la cabeza. “¿Qué tal te va en el colegio?”
“Muy bien.”
“Aw, me alegro <3 Si necesitas ayuda con algún tema o algo, me avisas. Tu papá debe andar ocupado con su trabajo y yo tengo mucho tiempo libre así que no me molestaría pasarme por aquí a darte una mano. ¡Confía en tu tía!”
“Gracias, Eureka,” Anna sonrió levemente.
“¡No hay problema! Y dime, lo de Misaki… ¿es un experimento?”

Anna saltó ante esto.

“Yo la reté a que lo haga,” dijo Tatara, orgulloso. “Y Anna aceptó gustosa.”
“Quiero ver cuánto más resiste.”
“Ay, pobre chico, ya quiero verlo cuando se despierte. La sorpresa que se llevará…”
“Con tal de que no quiebre la mesa de cristal…” comentó Mikoto, observando a Misaki. “En fin, me iré a preparar el almuerzo.” Y se fue al otro extremo del primer piso, donde estaba la cocina.
“Eureka-chan, vamos a sentarnos al comedooor~ Mikoto no dejará que nadie toque su cocina, así que cuéntame qué de tu vida mientras esperamos a que termine de hacer el almuerzo~” Anna tomó de la mano a Tatara y juntos caminaron hacia el comedor.

Eureka los imitó pero a un paso más lento. En el camino se quedó observando la casa de su hermano y su ‘cuñado’: las estancias en el primer piso no estaban divididas por paredes puesto que los mismos muebles delimitaban los ambientes de la casa. Gracias a ello, se sentía más grande y espaciosa de lo que realmente era. Sin embargo, con el segundo piso para cuartos y el tercero con piscina y sala de juegos, la casa era un sueño hecho realidad y una envidia como la de las Culisueltas la invadió al darse cuenta de eso. Reflexionó acerca de su hermano: Mikoto había logrado igual o más que sus padres, y sentía que iba a ser imposible alcanzarlo. Al recordar que ni podía con la Universidad y su depresión, se le hizo un nudo en la garganta.

Tomó asiento al lado de Anna y frente a Tatara, quien la observaba preocupado. Al parecer, el chico tenía un PHD en leer a la gente, y ya le había agarrado el truco a Eureka. Anna era también muy perceptiva y le tocó el hombro, entre curiosa y ansiosa.

“¿Estás bien?” Escuchó la pequeña voz de su sobrina y se aguantó más las ganas de llorar, forzando una sonrisa. 
“S-Sí, es sólo qu—”
“¡AHHHHHHHHHHHHH!”

El grito que la interrumpió captó la atención de todos. Era Misaki, que al levantarse bruscamente, se había caído del sofá y había botado las canicas, colores y juguetes que Anna le había puesto encima para divertirse.  La mirada de Misaki fue directo a la mesa de cristal, que para su suerte, seguía intacta. Soltó un largo suspiro, y se paró en un rápido movimiento para luego dirigirse al comedor, donde encontró a Tatara, Anna y Eureka riéndose a mandíbula suelta por el pequeño show que había dado.
Su actitud confiada se desvaneció al volver a pasar la vista por la mesa y notar —un poco tarde— que Eureka estaba ahí.

“Hola, E-Eureka-san.”
“Ahhh, Yata, qué horror. ¿Nos conocemos por tres años y me sigues poniendo sufijos?” Lo molestó, entre risas.
“E-ES QUE—”
“Es que le g—” Misaki agradeció a los cielos el estar parado justo al lado de Anna para poder taparle la boca en el momento preciso.
“Es que me gustan los suf-fijos.” Mencionó, sentándose al lado de Totsuka.
“…Aaaaaaaaaaaaaaaah.”
“¿No es cierto, Totsuka-san?”
“¿No me estabas llamando ‘Totsuka’ recientemente—?”
“TOTSUKA-SAN”
“Ay, eres tan gracioso, Yata~”

Le sorprendió ver cómo Misaki y su familia habían podido cambiar sus ánimos velozmente, pero prefirió no pensar en eso y optó por prestar atención a la conversación que sostenían Tatara y Misaki. Ya luego podría hablar a solas con su cuñado y su hermano, por mientras disfrutaría la calma de estar junto a ellos, Misaki y su sobrina.

“¡Eureka-san! ¡No sabes!”
“¡No sé!”
“¡Iré como parte del equipo de fotógrafos a la boda de la prima de Totsuka-san!” 
“¡Wow! ¿Ya no será como practicante?”
“Pues estaré bajo un jefe, pero esta vez me pagarán.”
“Imagino que ese serás tú, no, ¿Tatara?”
“No, no~ No soy taaan workaholic como para trabajar en la boda de mi prima.” Rio Tatara. “Hay unas coincidencias tremendas, ¿sabes que la novia es tu tocaya? ¡Y el novio es un Suoh, como ustedes!”
“Es Suou, no Suoh, bestia,” comentó Mikoto, entre los sonidos de las sartenes. Al voltear, Eureka recordó que la distancia entre el comedor y la cocina era relativamente corta.
“Jeje, tienes razón~ ¡PEEERO! Mi prima se llama igual que tu hermana. ¡Es una conspiración! ¡Illuminati!” Tatara colocó sus manos en forma de un triángulo encima de su ojo derecho, gesto que le sacó una sonrisa a Anna.
“¿Vas a ir a la boda?” Preguntó Mikoto, refiriéndose a Eureka.
“Nadie me ha invitado— wait. Haru me habló sobre una boda…”
“El novio es el tío de Haruhi. Debió haber llegado un parte a tu casa en estos días.”
“¡…Ahhhhh! Con razón, entonces sí, si voy.” Eureka sacó la lengua y guiñó un ojo.
“Perfecto, porque no sabemos dónde dejar a Anna ese día, así que la llevaremos con nosotros (8<”
“Oye…” Se escuchó, entre los ruidos de la cocina.
“Pero es cierto, Mikoto.”
“Tsk.”
“Pero podrían dejársela a alguien que no vaya al matrimonio.”
“Ese es el problema: todos nuestros amigos van a ir. Mis practicantes también, algunos como parte del equipo de fotografía y otros como ayudantes, así que no se la puedo chantar a nadie.”
“¿TODOS?”
“Sí.”
“Ya estabas pensando en Misaki, ¿no?”
“YATAAAA”
“Yata, Yata, lo siento u_u”
“Pensé en Yata, pero como él mencionó hace un rato, va a estar ocupado con su trabajo. Será la mano derecha del fotógrafo a cargo, que es un subordinado mío.”
“…Así que me chantan la beba a mí.”
“Pleaseee~” Totsuka le rogó. “Tampoco es que vayamos a tomar hasta morir y tengas que ocuparte de ella toda la noche. Andamos estresados con el trabajo y nos vendría bien un descansito. Sólo será un par de horas, ¿sí?”
“No problem, te estoy jodiendo, la cuidaré.” Le sonrió.
“¿En serio?” Le preguntó Anna.
Eureka asintió. "¡Sí!”
Anna la miró con curiosidad, pero sonrío levemente cuando Eureka le hizo una mueca graciosa y le dio unas palmaditas en la cabeza.

Mikoto se apareció en el comedor con varios platos, dejándolos en la mesa para recoger el resto.

“¡Ah, yo lo ayudo, Mikoto-san!” Se ofreció Misaki, alzándose de su asiento y corriendo a darle una mano.

Gracias a Yata, en un par de minutos la mesa estaba servida. Agradecieron por el almuerzo y empezaron a comer, comentando lo delicioso que estaba y halagando a Mikoto en el proceso. Eureka llevaba más de un mes sin probar las recetas de su hermano, y al degustar de nuevo sus platillos se dio cuenta de cuánto extrañaba su sazón. Para ella, no había mejor cocinero en el mundo que él.

“Hay algo que me he estado preguntando desde hace rato.” Dijo Eureka, observando a Mikoto y a Totsuka.
“¿Mn? ¿Qué es?” Preguntó Tatara, curioso.
“¿Por qué tienen piercings a juego en la oreja izquierda?”
“¡A-AH! ¡ESO!” Tatara se puso rojo hasta las orejas y Mikoto desvió la mirada a los ventanales. “E-eh…” Como por inercia, el fotógrafo empezó a arreglarse los cabellos detrás de la oreja, e imitó a Mikoto al evitar la mirada de Eureka.
“¿Se van a casar?” Anna preguntó como si se tratara del clima, lo que ocasionó que Tatara y Mikoto se atoraran con la comida.
“¿QUÉ? ¿CÓMO ES ESO?” Dijo Misaki, emocionado.
“Esto…”
“Fue un regalo que le hice por nuestro último aniversario.”
“Es un lindo gesto, y queda muy bien con sus personalidades. ¿Imagino que tú también te compraste uno igualito y por eso los usan en pareja?”
Mikoto asintió. “Pero no descarto la idea de casarme con él.” Y siguió comiendo tranquilo su almuerzo.
“¿QUÉ? ¡NUNCA HEMOS DISCUTIDO ESO!” Tatara se mostró muy sorprendido ante el comentario de su pareja.
“Creo que ya deberíamos hacerlo.” Le dijo Mikoto, con una sonrisa pequeña, que Tatara le correspondió.
“¿Cuántos años llevan juntos?” Preguntó Misaki, lleno de curiosidad.
“Ocho.” Dijo Mikoto.
“Lo conocí en la universidad, Anna ya tenía unos meses de nacida. Desde ahí estamos juntos.” Contó Tatara.
“Osea que, Totsuka-san, ¿usted ha sido como un padre para Anna desde siempre?”
Tatara soltó una risita. “Sí. Éramos dos chicos de 19 y 18 años con un bebé y con estudios por delante. Fue difícil. Felizmente, la señora K.K. se apiadó de Mikoto y nos apoyó: nos mandó dinero regularmente para los gastos de Anna. Conseguimos contratar a una niñera para que la cuide en los momentos en que Mikoto y yo teníamos que estudiar y no podíamos encargarnos de ella. Cada cierto tiempo vamos a visitar a la abuela para agradecerle por lo que hizo por nosotros, con nuestra presencia y algunos regalos. No es cierto, ¿Anna?” Miró a la niña con ternura, y esta sonrió.
“Sí!”
“Hace tiempo que no hablo con ella, ahora que lo pienso.” Contó Eureka. “Debería llamarla, pero no quiero preocuparla con lo de las Hi— ¡AH!” Se tapó la boca al darse cuenta de su error. “EHHHHH, NADA, NADA.”
Mikoto arqueó una ceja. “¿Hi?”
“De ahí les cuento.”
“¿Por qué?” Preguntó Tatara, y notó que Eureka señaló sutilmente a Anna. “Oh, Okay.”

Misaki se quedó observando a la familia sin entender cómo hablaban entre ellos con sus miradas, hasta que Mikoto se levantó de su asiento.

“Anna, ayúdame a lavar los platos y secarlos.” Le dijo, a la vez que agarraba su plato, su bowl de sopa y los de Eureka y Totsuka.
“Sí.” Respondió su hija, imitándolo al tomar el suyo y el de Misaki. Colocó los bowls de sopa encima de estos, y se fue a la cocina detrás de él.
“Ahora… ¿qué pasó, Eureka?” 

Aún tenía ganas de dejar la conversación para otro día, pero por la insistencia de Tatara, sabía que no iba a poder guardarse el asunto por mucho tiempo.

“Ah… ¿Mikoto te contó lo de Hanasaki y Rizembool?”
“Había escuchado rumores sobre eso, pero sí, Mikoto me dijo lo que pasó hace tres años, y cómo estuviste involucrada.”
“¿Eh? ¿De qué hablan?”
“No me incomoda que te enteres, Yata, pero no sé qué tan agradable te será escuchar lo siguiente.”
“Suelten la sopa y dejen de darle rodeos.”
“Fui una HiME.”
“¿…EEEEEEEEEEEH?”
“Je, je, imaginé que tendrías esa reacción~ Aunque me sorprende, ¿estás enterado de todo el lío entre Rizembool y Hanasaki? Osea, comúnmente es tratado como rumor, así que no imaginé que lo creerías.”
“Lo dijiste tan seria que me era imposible tomarlo a la ligera.”
Eureka rio. “Cierto. Pero para hacer corta la historia y no aburrirte, me vi obligada a tomar parte de esa pelea entre los institutos. Era mi primer año en Highschool, y el enfrentamiento duró hasta el segundo. Se te otorga un poder y se te asigna un contrincante, llamado ‘rebel’, que viene del instituto contrario. Se supone que hace tres años se había dado por terminada la guerra, pero al parecer… no fue así. Hace poco me contactaron para que vuelva a formar parte del bando de Hanasaki. Rizembool está de vuelta.”   
“Viniste a discutir eso con nosotros, ¿no?” Mencionó Tatara.
“Confío más en sus consejos que en los de mi psicóloga~ Y la verdad es que estoy en una carrera contra el tiempo. Si me decido ya, debo dar una prueba para que regresen mis poderes, y de ahí estaré en constante peligro. Por un lado, no quiero… sé que estoy medio libre porque sólo ando llevando un curso pero, no estoy segura. No pensé que mi tranquilidad se vería interrumpida tan rápido.”
“Te ha dejado descolocada, ¿no?”
“Sí.” Eureka se mordió el labio. “No quiero poner en riesgo a las personas que quiero. Pero tampoco quiero ser una espectadora más y ver cómo otras chicas tienen que cargar el peso ellas solas. Fui HiME y sé lo que implica: me parecería injusto cruzarme de brazos y decir que no estoy dispuesta a ayudar. Quiero ayudar, porque sé que puedo y debo.”
“Wow, eso me parece muy admirable, Eureka.”
“¿Tú crees?”
“¡Sí!” Soltó Misaki, con una sonrisa. “Creo que la reacción común sería negarse y dejar las cosas ahí. Me parece genial que te preocupes por el resto.”
“Es inevitable. Si fuera otra cosa la dejaría pasar, pero al ser HiME se pone en riesgo nuestras vi—”
“Shhh…” Tatara se llevó el dedo índice a la boca, y con su otra mano señaló sutilmente la espalda de Anna, quien secaba los platos que Mikoto lavaba.
“Ah, me olvidé por completo, lo siento.”
“No te preocupes. Lo que te quería decir es que… ya pareces estar decidida.”
“¿Algo? Desde el inicio tiré para el sí, pero sigo dudando, aunque no lo parezca. Mikoto me hizo reaccionar en un momento crucial la vez pasada y pensé que sería bueno comentarle esto para escuchar su opinión. Igual contigo, Tatara.”
“Me alegra saber eso~”
“Eres como mi cuñado, después de todo.”
“Ay, ay, que me sonrojo~” Tatara le sonrió. “Siempre te he considerado como mi hermana menor y no quiero que estés en peligro. Sé que Mikoto no va a pensar igual que yo, él te dirá que lo hagas, pero quiero que recapacites un poco. Al final, estoy seguro de que mis palabras no tendrán mucho efecto porque ya estás casi decidida, pero si llegas a hacerlo, prométeme que te cuidarás. Primero eres tú, después la pelea con Rizembool.”
“Gracias, Tatara.”
“Confío en tus habilidades, por algo ganaron la pelea hace tres años. Pero entiende que ha pasado un montón de tiempo, y puede que se te haga difícil acostumbrarte de nuevo al ritmo que tenías en ese entonces.”
“Me gustaría apoyarte, Eu… ¿no hay manera de que un chico apoye a una HiME?” Preguntó Yata.
“Siendo su key, es decir, la persona más importante para ella, y que por ende, amplifica sus poderes y ayuda a crear al child, una criatura que la asiste en la pelea. Esa es la única manera. Y eh, no sé quién será mi key ahorita. No sólo puede ser un chico, puede ser cualquier persona…”
“¿No sería lógico que fuera Lelouch?”
“Lo más probable, pero no sé… la otra vez que fui HiME, mi child cambió varias veces porque nunca tuve un key estable. No sé si pase lo mismo ahora…”
“Con tal de que tengas uno, no veo problema, realmente.”
“Sí.” Afirmó, para luego mirar a Yata. “Antes había un puesto llamado knight, que era un chico que apoyaba a la HiME en la pelea. Pero creo que esta vez no va a haber. Aún no he hablado con la directora, así que no sé.”
“Sería genial que aún existiera, de esa manera te podría ayudar sí o sí.”
“Tus intenciones son suficientes, Yata.” Eureka le sonrió, sacándole un leve sonrojo. “Gracias.”

Le parecía un gesto lindo de su amigo, pero por más de que el puesto volviera a ser disponible, no sería capaz de ponerlo en peligro. Además, había alguien más que estaba obligado a ser su knight por el resto de sus días. Un futuro economista, ladrón de chocolates y adicto a los panes con pollo de la cafetería de la estación del tren.

Mikoto regresó con Anna y volvieron a sentarse junto a Misaki, Tatara y Eureka. La mirada del hombre se posó en su hermana menor: al parecer, había escuchado toda la conversación desde la cocina. Eso significaba que Anna también lo había hecho: esperaba que al menos los términos usados la hayan mareado y al final se haya perdido completamente.

“Hazlo,” dijo Mikoto.
“¿Qué?”
“Vuelve a ser HiME. No sé qué haces preguntándonos a nosotros cuando ya te decidiste por algo.”
“…Quería saber qué opinaban.”
“Ya lo sabes. Ahora anda.”
“¿…Gracias?”
“¡Si tienes algún problema, nos avisas! Puedo pedirle a Katsuya y mis amigos policías que te ayuden.” Le sonrió Tatara.
“Las HiMEs no pueden involucrar gente fuera de la guerra, bestia.”
“Pero no quiero que le pase algo malo a Eureka-chan ):”
“¡Yo la defenderé! Tengo un bat de béisbol, algo es algo.”
“No sé qué tanto ayudes con eso, Yata…”

El comentario de Tatara ocasionó que todos irrumpieran en sonoras risotadas. Entre las burlas de Totsuka y los gritos de Yata, Eureka sintió que Anna le jalaba la manga de la polera para llamar su atención.

“Cuídate, ¿sí?”
“Lo haré.”

La respuesta de Anna fue un abrazo.



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La hicieron esperar media hora fuera del despacho de la rectora, y no se pudo quejar porque su visita era demasiado repentina y ni siquiera había llamado para avisar. Igual, imaginaba que sólo sería un par de minutos. Iba a ser un ‘hola, qué tal, volveré a ser HiME, kthx, bye.’, simple y directo al grano. Nada de rodeos, por favor.

Se puso a jugar Piano Tiles 2, peleándose con las teclas y la melodía de Beethoven, hasta que la puerta se abrió y vio a Miranda, haciéndole un gesto para que pase.

Entró con pasos lentos y notó que su rectora estaba igual de agotada o peor que ella. Se veía angustiada: y no era por menos, la situación lo ameritaba. Su rostro dejaba notar que al parecer, menos HiMEs de las que esperaba habían aceptado, lo que implicaba reclutar nuevas, y tragarse más responsabilidades. En esos momentos, agradecía no estar en los zapatos de Miranda.

La mujer tomó asiento en su escritorio e invitó a Eureka a hacer lo mismo en una de las sillas de en frente.

“Eh… disculpa por no venir hace un par de días. Al final me dormí de largo y… quería pensarlo un poco más, siéndote sincera.”
“No te preocupes, imaginaba que fue por eso.” 
“Disculpa también por venir de improvisto pero tenía que hacerlo ya.”
“Te decidiste, ¿entonces?”
“Sí. Volveré a ser HiME.”
Miranda sonrió levemente. “Gracias. Tengo entendido que se te complicará un poco, pero espero que puedas lidiar con todo esto.”
“No hay problema, veré como me las arreglo. No me hubiera sentido tranquila de haberme negado. Por cierto,  ¿imagino que no muchas han aceptado?”
“Menos de las que esperé. No me agrada la idea de reclutar nueva gente, en serio no quería recurrir a eso, pero me veo obligada a hacerlo.”
“Debe ser difícil.”
“Lo es.” Miranda suspiró levemente, mientras revisaba sin mucha atención los folders que tenía sobre la mesa. “¿Tienes alguna duda?”
“Eh… ¿Saben algo de Loki?” 
“Se desapareció ni bien terminó el conflicto. He escuchado que se fue a estudiar a Europa junto a su pareja.”
“Oh, entonces él no regresará.”
“Ajá. Lo más probable es que te asignen un nuevo rebel.”

Eureka cerró sus puños, arrugando su falda en el proceso. La idea de un nuevo contrincante se le hacía aterradora: y es que no había manera de saber cómo sería su oponente. Era cierto que Rizembool tenía una fama de conseguirse locos para el puesto de rebel, pero nunca se podía estar totalmente seguro. Había oído que muchos no cuadraban con el estereotipo. Rogó a los cielos que fuera un chico simplón, tal vez un poco competitivo pero nada extremista. Ya luego le prendería velitas a San Expedito de las causas urgentes y sacaría fortunas del templo para que su deseo se hiciera realidad.

“Tendría que mudarme a la mansión HiME de nuevo, ¿no?”
“Sí, aunque ahora es un edificio en el campus.”
“Oh, Okay.”

Alguien empezó a tocar insistentemente la puerta, y Miranda se levantó y corrió a abrirla. 

“Oh, eres tú.” Dijo Miranda, y al voltearse, Eureka vio a Lelouch ingresando al despacho. La ex-HiME sintió el inicio de una terrible jaqueca.

Lelouch tomó asiento al lado de su enamorada. “Hola.”
“¿…Qué haces aquí?”
“Black me dijo que te había visto entrar a recepción. Supuse que ibas a ver a Miranda.” Le respondió, a la vez que posaba su mirada en la rectora, quien había vuelto a su asiento. “Tuve que hacer unas cosas antes de venir, pero felizmente aún estás acá.”
“¿Y…?”
“¿Te molesta que haya venido?”
“…No, pero—”
“Jóvenes.” Miranda los cortó. “Pueden dejar sus discusiones para después.”
“Ah, lo siento, Miranda. Más bien, quería preguntarte si tendremos apoyo de otras personas, como el knight, por ejemplo.”
“No, hasta donde sé, la pelea será solo entre la HiME y su rebel.”
“Okay, gracias por resolverme esa duda.”
“¿Aceptaste?” Le preguntó Lelouch, y Eureka asintió. “No me sorprende.”
“Creo que no me quedan dudas, Miranda, así que sólo falta que de mi prueba HiME.”
“Está bien, coordinaré ese asunto con Fran para que el gimnasio esté disponible para ello.” Dijo Miranda, y luego su mirada se fijó en Lelouch. “Sí tienes alguna pregunta, puedes hacerla en estos momentos.”
“No, sólo vine a acompañarla, realmente.”
“Bueno, igual tienen mi número para cualquier cosa. Eureka, te contactaré ni bien esté listo el gimnasio. A lo mucho, será en una media hora, una hora máximo.”
“Sí.”
“Gracias, de nuevo.”
“No hay de qué.” Esbozó una sonrisa y se levantó de su sitio. Lelouch la imitó, y juntos salieron del despacho de la rectora. “Hasta luego, Miranda.”
“Hasta luego.”

Al cerrar la puerta, Eureka soltó un largo suspiro, y tomó de la mano a su enamorado. Caminaron en silencio hasta llegar a la entrada de la universidad, donde Lelouch se detuvo y obligó a Eureka a hacer lo mismo.

“¿Pasa algo?”
“No, es solo que la charla con Miranda me dejó agotada. Eso, y que fui a visitar a Mikoto.”
“¿…qué?” Lelouch abrió los ojos, sorprendido.
“Tranquilo, todo fue bien. Necesitaba escuchar su opinión sobre el asunto, pero al final fue Tatara el que realmente habló conmigo.” Eureka sonrió al recordarlo. “Almorzamos todos juntos, Misaki también andaba por ahí. Anna me preguntó cuándo irías a verla.”
Lelouch sonrió al pensar en la sobrina de su enamorada. “La extraño, pero no quiero ver a tu hermano. No sé por qué me odia tanto.” Y rodó los ojos al pensar en el Suoh mayor.
Eureka se encogió de hombros. “We may never know, negrito.”
“¿Crees que pueda sacarla a pasear? Podríamos ir con ella al cine, o llevarla a una heladería.”
“Pues Tatara no se opondría. Podríamos contrabandearla un día, apuesto a que Mikoto no se dará cuenta si es que lo hacemos cuando está en el trabajo.” 
“I’m in. Por cierto, ¿dónde piensas esperar a la llamada de Miranda?”
“Quería regresar a casa pero tal vez Miranda me llama en el camino y… por gusto tomamos el tren. ¿Te parece si vamos a comer algo a una de las cafeterías del campus? Tengo hambreee… ¿O tienes cosas que hacer?”
“Tengo un control mañana pero luego estudio. Primero eres tú.”
“Gracias <3 Más bien, lo siento. Tomé lo que pasó en el despacho de Miranda como que venías a abogar por mí o algo así, y ahora sé que no era por eso.”
“Sólo quería acompañarte. No lo hice cuando fuiste HiME la primera vez, y okay, éramos chicos y muy tontos, pero no quita que debí estar ahí y apoyarte de alguna forma, durante todo el proceso. Quiero enmendar eso. Cuando Black me contó que te vio, no la pensé dos veces y sólo corrí hacia la oficina de Miranda.”
“Qué terrible que ni se dignó a saludarme ):<”
“Y es raro, siendo él tan cordial…” Lelouch se llevó una mano al mentón, pensativo.
“Fácil estaba apurado, no me sorprendería, todos andamos así… Pero hey, gracias. En serio aprecio mucho que quieras apoyarme. Al menos escucharás mis rants y curarás mis heridas (?)”
“Algo es algo (?)”
“Aunque…”
“¿Qué?”
“Ahora que lo pienso, no quiero que mi rebel termine usándote como damisela en peligro.”
“…”
“Hehe~” Eureka se llevó una mano a la boca, como para esconder sus pequeñas risitas. “Tranquilo, te raptará sobre mi cadáver… sólo espero que me toque un chico simplón y buena gente ):”
“Creo que ese tipo de rebel está en extinción.”
“¿Recuerdas a Shinji? Él era tranquilito.”
“Pero te duró poco… Si mal no recuerdo, renunció rápidamente.”
“…Cierto.” El ringtone de su celular empezó a sonar y Eureka lo sacó de su bolsillo. Revisó la pantalla y suspiró. “Wow, eso fue rápido.” Deslizó el dedo por el botón verde y contestó la llamada. “¿Aló? ¿Miranda?”
“Eureka. El gimnasio está listo, así que puedes ir en estos momentos.”
“Okay, gracias.”
“Gracias a ti. Fran estará esperándote en la puerta. Mucha suerte.”
“La necesitaré. Hasta luego.”
“Cuídate.”

Las palabras de Miranda lograron ponerla nerviosa, y Eureka volteó a mirar preocupada a su enamorado.

“¿Nervios, supongo?”
“Sí. Hace tiempo que no hago ningún tipo de ejercicio, estoy tan oxidada…”
“Ten un poco más de confianza en ti misma. Después de todo, hiciste un buen trabajo la primera vez, y eras menor y con poquísima experiencia.”
“Mm.” Asintió con la cabeza. “Si, tienes razón.”
“Vamos al gimnasio, más bien.”
“Sí.”

Lelouch tomó su mano y entrelazó sus dedos con los de ella, gesto que ayudó a tranquilizarla un poco. Volvió a sentir una paz interior y por unos instantes, dejó de preocuparse por lo que iba a ocurrir en unos cuantos minutos, y el cambio radical que iba a dar su vida gracias a eso.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Haruhin on September 24, 2015, 11:33:36 PM
(Prueba HiME al fin... yyyyyy no sé escribir peleas.)


#4

(http://i.imgur.com/6mX2VPc.png)



Haruhi intentó normalizar el ritmo de su respiración en plena entrada del gimnasio. 

En su mente, se habían quedado las últimas indicaciones dejadas en dicha ocasión por Fran con respecto a la prueba que se le venía por delante. Estaba más que consciente de la modalidad de la del desafío, pero repetirlo sin saber con exactitud cuáles podrían ser los cambios sujetos a su nueva realidad era lo que la mantenía con una inquietud hospedándose cada vez más profundo en su pecho. Existía la latente posibilidad de que sus poderes no fueran los mismos de antes o que incluso, su child cambiara de aspecto… pero podría con ello, de alguna manera. Aunque francamente estaba esperando en que realmente fuese la silueta de Wizard la que se asomase por entre la niebla al verle en un aprieto.
“Entonces ya… me voy.”
“No olvides lo que hemos mencionado anteriormente. Es importante tenerlo en cuenta a la hora de la batalla.” Aconsejó la morena.
“Buena suerte, señorita Lee.”

La ex HiME volvió a inspirar con fuerza y colocó los pies al interior del desolado gimnasio, fue casi de manera instantánea que las puertas detrás suyo se cerraron de golpe dejándola en un espacio que poco a poco comenzó a tornarse oscuro.

La neblina nunca se hizo de esperar y Haruhi frunció levemente el ceño con sus ojos carmín clavados en lo que pudiese venir por delante.

Debía reconocer que su entrenamiento estaba algo oxidado y sus recuerdos algo más que difusos acerca del control de sus poderes. ¿Cómo es que se utilizaba el elemento de la Soledad siquiera? Su título de HiME de por sí, siempre se le había hecho deprimente a tal punto de solo depender de su capacidad.
De algo debía acordarse… de sus imprudentes intentos por controlar las transformaciones animales que le permitía su poder. La sensación de su rubio cabello envolviéndola en una especie de capullo del cual surgía tras un estado de metamorfosis.

“Claro, supongo que con un “Accio poder” esto no va a resultar.” Se dijo a si misma tras soltar un suspiro. 
Sus pasos poco a poco se fueron encaminando hacia el centro del gimnasio cuando de pronto una silueta comenzó a conformarse entre la blanca espesura de la niebla. Haruhi reaccionó y apretó los puños esperando que de alguna manera pudiese hacer algo por defenderse de la marioneta que avanzó con lentos pasos hasta ella.

Habría pensado en no sorprenderse al verla, esperando que se tratase una copia inexpresiva de su antiguo Key y ex novio. Sin embargo, la sombra resultó ser mucho más pequeña y delgada, perfectamente reconocible a tal punto de convertir la cara de la ex HiME en un poema.

“¿Así que ahora es mi propia hermana? Eso sí que es caer bajo.” La muñeca no hizo un mayor atisbo de preocupación por la HiME y se lanzó inmediatamente a atacarla. La diferencia entre la estatura de ambas no fue un impedimento para que los rápidos reflejos de la menor la dejaran golpear a una atolondrada Haruhi.

“¿Cómo lo hago? ¿Cómo lo hago?...” Se presionó mentalmente al intentar escapar de los golpes ajenos. Por más que intentaba poner su mente en blanco sus poderes no aparecían por ninguna parte y la idea de golpear a Illya solo a puño limpio no le parecía lo más apropiado, la rubia comenzó a impacientarse cuando la distancia entre la marioneta de su hermana y ella volvió a hacerse minúscula.

“¡Wah!—“ Exclamó al pegar un brinco lejos de la demoledora patada que la marioneta le propinó al suelo en su lugar. “P-Por poco…”
“…” La marioneta sacudió la pierna y volvió a centrar su atención en su enemigo.
“Es tan espeluznante que seas una imitación barata de ése pequeño simio.”
Podía llevarse en oportunidades como el perro y el gato junto a Illya, pero a fin de cuentas su hermana menor siempre había estado a su lado. La relación de ambas había mejorado considerablemente luego de quedarse las dos solas en Tokio y pensar en cómo por medio de la prueba su figura estaba usada para ponerle un desafío era molesto.

Había accedido a ser HiME nuevamente por el hecho de querer proteger a aquellos que no quería perder. ¡¿Por qué era tan complicado tomar las herramientas necesarias para ello?!

“Agh… ¡maldi—“ Ni siquiera pudo terminar su protesta cuando la falsa Illya alcanzó sus pasos y volvió a golpearla esta vez directamente al estómago quitándole el aire. Su cuerpo dio un muy poco elegante paso hasta rodar por el suelo mientras sujetaba su abdomen, los poderes seguían sin aparecer.

Esto está mal.
Esto está MUY MAL…

A como Illya volviera a acercársele, sería molida a patadas y su prueba HiME sería un fracaso.

“No… no puede ser así.” Adolorida, comenzó a incorporarse en su sitio con lentitud. Su vista se clavó hacia el frente. Con una mano todavía en su estómago pudo percatarse de la peligrosa cercanía de la marioneta mirándola fijamente.

Haruhi tragó saliva con nerviosismo, entumeciendo su cuerpo producto de la preocupación. Casi en un pestañeo notó los puños apretándose, listos para arremeter en un nuevo ataque pero antes de ser golpeada y en un acto involuntario, Haruhi estiró una pierna para derribar a la otra chica en una improvisada zancadilla.

…La marioneta comenzó a tratar de incorporarse rápidamente.

“A-Ah… no, tengo que detenerla.” Rápidamente y con algo más de aire en sus pulmones comenzó a levantarse antes de que la marioneta lo hiciera. Movió sus manos, chasqueó los dedos, soltó palabras en el primer idioma que se le ocurrió y ningún poder vino a socorrerla. “Ghh-!” Lo que aprovechó la marioneta para volver a golpearla esta vez con la fuerza suficiente como para tumbarla en el piso nuevamente.
Jadeó, asustada.

“Aléjate.” Imploró absurdamente sabiendo que la marioneta no la escucharía.

Su enemigo estaba dispuesto nuevamente a golpearle...

Fue entonces que en un leve lapsus que separó los nudillos de la copia de su hermana con su cara la HiME sintió un calor creciendo abruptamente por su pecho, hirviendo con la intensidad del fuego entre sus venas pero que al deslizarse por sus brazos comenzaba a enfriar rápidamente. Una sensación extraña e indescriptible que no supo identificar más allá de que se trataba de su poder. Un nuevo poder.

“¡Déjame en paz, maldita sea!” En una exclamación inundada en disgusto, la HiME estiró sus brazos con las palmas extendidas para evitar el golpe. Cerró los ojos con fuerza y un misterioso (pero poco alentador) crujir provino desde su enemigo. “…?” Al abrirlos automáticamente se encontró con que montículos de cristales parecían haber brotado desde sus manos y el suelo para empalar entre ellos a la marioneta.

Una gran exhalación le permitió recordarse que afortunadamente ése cuerpo no era el de su hermana y que todavía se encontraba dentro de la prueba HiME y no en algún tipo de pesadilla como las que había tenido constantemente tras su graduación.

Algo entumecida, dejó arrastrar sus pasos hasta la salida del gimnasio, donde Fran y Miranda la estaban esperando, el aplauso seco por parte de la directora le dio a entender que había aprobado. Podría haberse alegrado por ello, pero ante unas pequeñas acotaciones con respecto a su oxidado desempeño físico y sus complicaciones a la hora de tomar decisiones durante el combate comenzó a sentir algo más parecido a la frustración.

Había matado a su hermana en una simulación, su Child no había aparecido, no tenía en claro sus asuntos con su key… sentía que necesitaba apoyarse en alguien.

“¡¿Señorita Lee?!” La preocupada exclamación de Miranda la hizo confundirse todavía más. El resto de sus palabras comenzaron a hacerse inaudibles así como su visión comenzó a irse a negro.

El piso parecía ser un buen lugar para perder el conocimiento después de la prueba. Suerte de que al menos Fran alcanzara a cogerla justo a tiempo para evitarlo.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Kana on September 28, 2015, 09:41:54 PM
Prueba HiME, al fin. Me quedó re kk xD...
Luego decoro con los gráficos

-edit-
Gracias infinitas nuevamente, Eureka :3


(http://oi61.tinypic.com/2qibrc0.jpg) (http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Mello1_zpscspyf3yj.png)

—Chapter 08


Todo había sucedido tan rápido qu le costaba analizar las cosas con mayor profundamente. Si lo postulaba en una secuencia de eventos, lo habría resumido del siguiente modo; hospitalización, estado de coma, despertar de un largo letargo, ser un zombi que habían jugado con su cerebro, nada de recuerdos, Kishou Arima era una figura que iba y venía junto a un sujeto de cabello rubio que tenía siempre una inquietante sonrisa en sus labios, rehabilitación/encierro/fármacos, Kise se presentaba como su hermano, Lilina le había donado sangre porque era la más compatible con la de ella a pesar de que Lilina tenía una salud muy débil, más instancias en blanco, burocracia hipócrita de intento de familia… y un punto muerto con algo más de estabilidad.
Pero todo volvió a desfragmentarse cuando apareció aquel chico adicto al chocolate y le restregó su pasado en el rostro haciéndole venir todos los recuerdos como una descarga eléctrica cerebral. Tuvo jaquecas durantes días posteriores cuando comenzó a recordar. Sobre todo con los fragmentos de escenas monocromáticas de la batalla final. Por mucho tiempo se convenció de que sólo era un sueño recurrente, así lo había dicho Kishou.
 
¿Y el asunto de su Rebel?
Algo de ella quiso borrarlo por completo y posiblemente eso debió crear un bloqueo mental porque por más que Mihael le diera información ella no podía recordarlo. Hasta que el rubio, cansado de contra tiempos y explicito como era, sacó una carpeta con imágenes impactante del día del suceso y a Kana se le revolvió el estómago cuando recordó todo.

Su Rebel por un tiempo, después de perturbarla y sumirla en una ansiedad constante, prefirió divertirse con otras personas y acabó asesinando al Key de una HiME. Naoto Fuyumine fue el nombre que aparecía detrás de la pfotografía de una chica. Cuando llegó la batalla final, Kana se presentó ilusa y taciturna como era… Casi como un polluelo tiritón que no sabía que sucedería pero que allí estaba. Sí, ella siempre demostró poder con todo e ir incluso al mismo infierno si hacía falta… Pero enterarse en cómo su Rebel asesinó a esas personas sólo momentos antes le daba un plus de incertidumbre que la carcomía por dentro. Si él había matado a su amigo en un chasquido de dedos y de un modo tan… Maniaco. ¿Qué haría con ella a quien despreciaba por inútil y aburrirlo?

Y Kana por esos tiempos era una chica… Que de cierto modo y aunque le diese vergüenza recordar, muy parecida a Lilina. Más preocupada por su vestuario, revistas de moda y juveniles, compra de mangas y tardes enteras viendo anime, salir con chicos a caminar por un parque donde las aves cantaban ante el ocaso del día.

Y su Rebel, pues, era un tipo que entrenaba durante todo el día con el diablo persiguiéndolo detrás. Pues, sí, literalmente tenía un tutor en Rizembool que lo amenazaba con aniquilarlo si no cumplía.
A Kana poco y nada le exigían en Hanasaki, Miranda no la perseguía con látigo en mano como sí lo hacían con su Rebel. Era una cosa de defender más que aniquilar. ¿Por qué se había convertido en HiME entonces? En ese entonces le había parecido tan genial ser una especie de chica especial con poderes a lo magical girl… Pero no había pensado en las consecuencias que sucederían durante su proceso o lo que sucedería incluso cuando terminara todo.
Ella siguió a su Rebel hasta la terraza de un edificio en donde el estudiante de Rizembool se encontraba. Él estaba manchado en sangre, su rostro pálido tenía impregnada unas gotas carmesí que no eran suyas. Por un instante el Rebel la observó no recordándola, hace tanto tiempo que no acosaba a su HiME que no se acordaba de ella. Luego recordó que era su HiME y pareció cansado de la situación.

Esa sería la última batalla. Kana en todo momento estuvo en desventaja mientras que el otro intentaba deshacerse de ella lo más pronto posible. Se notaba que su Rebel si entrenaba y se tomaba las cosas en serio. Ella, no. Después de un largo combate, la tumbó y comenzó a ahorcarla y ese fue el error del chico cuando usó las dos manos y olvidó su propia katana en el suelo. Ella jamás pensó que mataría a alguien… Pero era ella o él. Como pudo alcanzó la katana del rebel y le rebanó la garganta. La sangre emanó como un torrente violento manchandola por completo. Él sólo sonrió y su expresión fue extraña... Como si hubiese esperado todo ese tiempo morir luego. Se desplomó y a los pocos segundos murió.

Apenas pudo recuperar el aire cuando el edificio entero comenzó a tambalearse; más abajo un Rebel había hecho estallar una bomba de bencina cuando peleaba con su HiME y el sector sucumbió en una especie de terremoto. Sólo recordaba que ella resbaló por el borde de la azotea y cayó al pavimento de la calle. Después todo fue negro.
Desde eso habían pasado varios años y recién en este último año ella reaccionó del coma después de tanto tiempo. Cuando abrió los ojos estaba en una habitación blanca rodeada de máquinas que monitoreaban sus signos vitales, conectada a varios tubos que le permitían respirar. Dos años en coma y este tercer año recién se estaba rehabilitando.

Desde la batalla final con su Rebel no había quedado registros de ella y al pasa tanto tiempo como "Desaparecida"  el señor Arima aprovechó esa instancia y se había encargado de que en sus documentos “Kana Nightroad” figurase como fallecida. El peliblanco incluso había instaurado una tumba con una lápida que decía su nombre en el cementerio donde la chica yacía en paz supuestamente. Nada complejo, pues Kana Nightroad no existía.
Cuando se estaba adaptando a su nuevo ambiente volvía el pasado a buscarla. Por lo visto, Miranda Lot no se había convencido de su muerte y la había estado buscando. Quizás que habría pasado por la mente de la mujer como para contratar al fracasado de Mihael para buscarla… O quizás era muy intuitiva pues el rubio al parecer siempre había sido el indicado para trabajos detectivescos aunque a él no le interesaba.

—Y… ¿Qué estudias? —
—Nada. —
—Y… ¿A qué te dedicas, Keehl-kun? —
—A nada… Y no me llames así. —

¿Mihael siempre había sido así de antipático? Por más que trataba recordarlo no podía conseguirlo. Tuvo un recuerdo de un chico rubio amable y sociable que gustaba de chocolates pero por lo visto era un falso recuerdo. Se aferró a su cuerpo cuando la luz verde se encendió en el semáforo. Él no era muy prudente ni delicado.
Desde que él la había encontrado aquel día en que Lilina estuvo en apuros habían transcurrido un par de meses en que el rubio seguía acosando a Kana por una respuesta. Quizá si le hubiese dicho un sí o un no se habría librado de él más rápido pero la chica no estaba segura de ninguna de las dos alternativas. El tiempo pasaba, y sabía incluso que el proceso de reunión que Miranda inició con las HiMEs había sucedido hace meses atrás.

—Detente…—
—¿Prefieres dejarlo para después? —
La chica asintió en silencio. —No me siento bien… No quiero ir. —
—Ok…— Giró tan brusco que el conductor de la vía contraria le dedicó tantos improperios como pudo.


—¿Por dónde queda Hanasaki? — Había pasado una semana desde el último intento de acercamiento.
—Parece que tienes problemas de memoria. — Dijo la chica a su espalda.
—Que graciosa… Hm… — La luz estaba en rojo y era de aquellas que tardaban. Miró a su costado derecho y vio una camioneta reluciente. Había un chico con pinta de tipillo de host conduciéndola, tenía estilo de vanguardia y sólo esperaba que no fuera un coreano más porque a Mihael le costaba pronunciar correctamente palabras en coreano… Se escuchaba como idiota cuando lo hacía. Aprovechó de que tenía la ventana abajo. —Hey, ¿Sabes cómo llegar a Hanasaki? —
—¡Claaaaro! — Se asomó por la ventana con una agradable sonrisa. —Primero debes doblar en tres calles más allá hasta llegar a la intercepción y luego doblar por allá donde se ve el kiosko de mangas y de allí miras a la izquierda y tomas la siguiente calle que da hacia el poniente y creo que después tienes que girar y pasar por un camino muy parecido que tiene dos caminos más y tienes que fijarte bien de cual tomas porque hay uno que te hace devolverte por tooodo lo que ya pasaste. Pero no te preocupes, no es difícil notar cuál es el camino indicado. — Y sonrió como si fuera todo un Chesire Cat intrigando con sus caminos.
—…— Sólo alzó una ceja.
—Ese es el camino más complejo~desu pero existe un atajo~desu— Una chica se unió a la conversación. Tenía la cabellera larga y los ojos con heterocromía. Ella iba de copiloto.
—Más largo pero más seguro. — Objetó el chico estilo host de cabellos anaranjados.
—Pero por el corto se llega más rápido y eso es lo que cuenta~desu— Volvió a insistir.
En cierto punto, Mihael podría haber escogido el camino más largo para no perderse… Hasta que...
—Sólo debes doblar en la siguiente calle~desu y seguir derecho hasta una chocolatería~desu y luego…—
—¿Hay una chocolatería por allí? —
—Sí~desu y luego que la encuentras giras hacia la izquierda y vas derecho hasta entrar en una zona más alejada~desu directo llegas hacia Hanasaki~desu— Asintió convencida de que el camino más corto es el mejor.
—Ok, vale. — Observó el semáforo el cual cambió a luz verde. Ambos echaron a andar en direcciones opuestas.
Por supuesto, Mihael había escogido el camino que le había indicado la chica con heterocromía y sin duda se detuvo en dicha chocolatería para comprar algunos dulces. Kana le esperó en la motocicleta distrayéndose con el paisaje.
—Ten. — El rubio le lanzó una barra de chocolate cuando volvió. —Es para la memoria. —
—Gracias…— Aunque sabía que esa era la excusa que el rubio usaba cada vez que se detenían en una tienda de dulces.


Habían llegado a Hanasaki y la chica se sintió incomoda instantáneamente dentro de un lugar tan inmenso y lleno de movimiento. Quiso retroceder en sus pasos pero ya era la quinta vez que desertaba y sentía que debía tener más valor. Los estudiantes iban y venían de las aulas conversando entre ellos sobre los planes que harían tras salir de clases, un grupo de chica caminaba como verdaderas divas por el sector y los profesores parecían muy cansados.
Ella se detuvo en seco, el mundo se le detuvo y se sintió arrojada sola en un mar vacío de oscuridad.

—Me siento irritada. —
—¿Por qué? —
—Todos esos chicos… Disfrutando de sus vidas. ¿Yo qué hago aquí? —
—…—
—Tres años que no he hecho nada más que dormir en un sueño eterno... Ni siquiera me pude graduar de Hanasaki. Si acepto entrar en esta realidad seré ajena a todo… Tendré que empezar desde el comienzo con gente que no conozco.—
—La mujer Lot sabrá ayudarte si quieres ingresar aquí. —
—¿Quiero entrar aquí? —
—No lo sé… Eso es cosa tuya. Ya te dije que sólo debes decirle un sí o un no. Nadie te puede obligar a nada. — Alzó los hombros. —Incluso puedes abandonar ahora mismo y no volver más. Nadie sabrá de ti. — La agarró del brazo para llevársela de allí. No quería que tuviera una crisis en ese lugar.
—No. — No se dejó mover. —Debo enfrentar mi pasado con mi presente. Si bien estoy muerta para muchos este es el único modo de volver a existir. — Alzó la vista más decida.
Después de esa pausa de reflexión, los dos siguieron buscando la oficina de Miranda Lot hasta encontrarla. Una mujer de cabellera albina abrió la puerta antes de que el rubio golpeara, parecía que no esperaba a que el joven estuviera allí ese día.
—Pensamos que había regresado a Inglaterra, señor Keehl. — Al parecer habían abandonado las esperanzas de que el chico tuviera éxito. Inmediatamente observó a la chica que iba detrás de él. —¿Es...? — Habló en un tono más bajo.
—Ahám... —
—…— Fran dudó unos segundos en creer pues esa chica era muy distinta a la que buscaban pero una corazonada le apuntaba que era la persona correcta. Abrió la puerta. —Adelante, la directora podrá atenderlos cuando regrese. —
—¿Te acuerdas de ella? — Mihael le susurró cuando ambos caminaban hacia el escritorio de la oficina.
—No…— Alzó los hombros. —O un poco… No sé. —  La oficina estaba en solitario y por lo visto nadie los esperaba. No culpaba a la mujer de cabellera clara ni a Miranda Lot, Kana se había tardado mucho en dar señales de vida. Mihael se paseaba por la oficina como si fuera propia, Kana, en cambio observó cada detalle como la primera vez que veía todo. Se fijó especialmente en unas cuantas fotografías ubicadas en una de las paredes. Todas eran chicas muy jóvenes. —¿Están muertas? — Le costó preguntarle al rubio.
—Algunas, supongo. Otras se largaron... Las otras ya se han reportado. —
—Ah…— Se sintió más aliviada de que no estuvieran muertas en su totalidad si bien no demostraba sus inquietudes. Trató de recordar los rostros pero de momento no surgían recuerdos. Ladeó el rostro y vio algunas fotos de unos chicos. —¿Ellos son…?—
—Los Keys. —
—¿Cuál era el mío? — Dijo en vez de preguntar "Qué es un Key?" se sentía casi tan ignorante como Ryouta y Lilina en ese sentido. Hasta el amigo extraño de Ryouta manejaba más información.
—¿No lo reconoces?  Inténtalo y si aciertas te puedes llevar un premio. —
—Hm…— Vio con detenimiento las fotografías pero por más que intentaba recordar no lo conseguía. —Los Keys parecen ser todos chicos sacados de catálogo de modelos de pasarela. —
—Sí, claro. — Giró los ojos.
—Tal vez por eso Keehl-kun no fue Key de nadie. —
—Bah. —
—Él— Apuntó una imagen.
—¿Cómo sabes que era tu Key? ¿Acaso a él si lo recuerdas? — Miró la fotografía con curiosidad.
—¿Él era mi Key? — La chica parpadeó. —Yo iba a decir “él tiene ojos extraños”…  Pero ahora que me dices eso… Hm…— Miró con mayor detenimiento su fotografía. —No me acuerdo de él… Pero tuve una corazonada o algo así. Su fotografía llamó mi atención. —
—Es el más feo de todos. Tal vez por eso. —
—¿Qué sucedió con él? —
—Pues…— Mihael guardó silencio y pareció dudoso de hablar.
—¿É-Él murió? —
—Era un sujeto extraño. De esos adinerados solitarios que intentan demostrar que sus vidas van muy bien pese a que realmente sus vidas sean una mierda. De esos tipos que no consiguen hacer vínculos interpersonales con los demás. A ti no te agradada él pero eras su única amistad… Después de creerte muerta tras la batalla final… Se fue a Europa fingiendo que nada pasaba. Suplía su vacío con el alcohol por un tiempo… Bueno, no le fue muy bien con un padre tan inquisidor. Al final, pudo rehacer su vida y consiguió una chica pero las cosas no resultaron bien y tu Key se casó… Con su perro. —
—…— Kana entrecerró los ojos, por un momento creyó que Mihael le contaría una triste noticia. Si bien el rubio permanecía serio no logró convencerla, Mihael soltó una carcajada.
—Haha, deberías ver tu expresión.  Casi te lo crees. —
—Que inmaduro eres…Keelh-kun. — Ella se percató de que alguien giró el picaporte de la puerta. Una mujer delgada entró a la oficina.
Cuando la mujer la observó se quedó unos segundos mirándola fijamente y Kana se sintió realmente incómoda pero no demostró inquietud en su rostro. Deseó que Mihael rompiera el silencio y dijera algo estúpido pero estaba ocupado rayando las fotografías.
—Veo que el señor Keehl tiene talento en cuanto a la búsqueda de personas. — Fue la propia mujer quien rompió el silencio. Ella sonrió cálidamente para que la chica no se sintiera ajena. —Es realmente emocionante volver a verla, señorita. — Miranda evitó utilizar nombres y apellidos por la información que el inglés le había dado sobre la chica y su doble identidad.
—Así se ven mejor…— Mihael había agarrado un lapicero y había dibujado sobre la fotografía del Key de Kana algunas groserías, lentes estilo Harry Potter y otras cosas más. De paso, había rayado a otros Keys, a uno que recordaba por su nombre extraño Taikoubou le había dibujado un peinado de trol estilo 90 y unos exagerados aretes mientras que al inglés hijo del ministro Vi Britannia de Inglaterra le había dibujado pestañas largas y labios gruesos como una chica, a un tipo de trenza castaña le fue peor; le había pintado el rostro negro y dibujado un afro al estilo Don King.
—…— Miranda prefirió hacer la vista gorda. Luego le pediría a Fran que reemplazaras las fotografías alteradas —Por favor, tomen asiento. —
—Yo. — El rubio cruzó la sala. —Paso. — y sin más, se retiró cerrando la puerta detrás de él.
—Por favor, tome asiento. — Miranda invitó nuevamente a Kana. Su mirada no parecía cruel ni ella misma parecía una persona diabólica como había escuchado decir del amigo de Ryouta, ese tal Setsuna.
—…— Kana tomó asiento, Miranda se sentó frente a ella y la contempló en silencio.
—Ha pasado mucho tiempo y veo que ha cambiado bastante. —
—…— No sabía que decir. Empezando con que había sido fraude su primer ingreso a Hanasaki años atrás con una identidad falsa.
—Me presentaría pero el joven que acaba de salir me comentó que usted algo me recordaba. —
—…— Asintió levemente.
—Me alegro de verla bien y que haya aceptado la invitación a conversar conmigo. —
—Yo…— Kana desvió la mirada. Por un momento le pareció entretenido ver las fotografías de esos chicos rayadas. —Estoy finalmente aquí porque quisiera recordar cosas y… Quisiera saber por qué me ha buscado todo este tiempo. —
—Será una mañana de larga conversación.— Miranda volvió a sonreír con afecto.



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Era de noche y la única luz que entraba en la habitación era las luces blancas de los faroles de los automóviles que pasaban por la vía alta. Kana miraba fijamente el techo acostada sobre su cama, habían pasado varios días desde que había hablado con Miranda Lot. La directora le pudo aclarar algunas cosas y le ayudó a entender mejor aquellas dudas que la martirizaban. También le había propuesto nivelarla en la universidad a ser necesario.
Había decidido volver en un impulso extraño que le llamaba a hacerlo. ¿Qué más daba? Era evidente que no volvería a tener una vida normal por más que lo intentara. Estaba segura que en algún momento le daría una crisis en una cafetería o en la clase de otra universidad, pero si estaba en Hanasaki al menos comprenderían un poco la situación… Al menos la directora y Fran Viera. Aún no hablaba con ninguna otra HiME ni con su supuesto Key.
Mañana, si los ánimos la acompañaban, se levantaría de la cama e iría a Hanasaki a tomar la prueba HiME.

No estaba segura de eso. Sólo estaba segura de que Kishou Arima no podía saberlo… Ni Ryouta, porque seguramente se lo impedirían.

Kana Nightroad estaba muerta, así figuraba en todos lados... Pero Hiyori Arima... ¿Merecía una oportunidad?


(http://oi61.tinypic.com/2qibrc0.jpg) (http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Kise1_zpsqet2gxe3.png)

Fran Viera le había dado un par de indicaciones antes de comenzar la prueba HiME. Miranda estuvo presente también por si alguna crisis descompensaba a la chica. La notaba tan ida y ajena que comenzaba a sospechar que no estaba analizando la situación como debía y que ella misma no debía exponerla a ese cambio pero confiaba en que nada malo sucedería y, por sobre todo, que la chica había escogido bien. La directora estaba un tanto inquieta desde que se inició su búsqueda, ¿Había sido lo correcto volverla a integrar? Pero lo había hecho por un motivo aún más especial; sospechaba que algún agente de Rizembool tenía que ver con la desaparición de Kana.

Kana permaneció en el escenario esperando a que algo pasara pero los minutos transcurrían y ninguna marioneta se asomaba para hacerle frente. Fran le había hablado sobre la prueba HiME que alguna vez tomó pero Kana no albergaba recuerdos. Resopló frustrada, ¿Había sido buena idea venir suponiendo que no tiene recuerdos ni… redes sociales? Por lo que hablaban Fran y Miranda, la mayoría de las HiMEs tenían como marioneta rival a su Key. Ella ni siquiera lo recordaba más por una fotografía que ahora estaba rayada gracias a Mihael.
Quizá la marioneta tendría la forma del rubio por los días que pasaron juntos… En cierto modo la idea la animó un poco. No sabía por qué, pero un instinto le llevó a saborear la idea de romper la marioneta con un palo como si fuera una piñata.

—No debería…— Meneó la cabeza para borrar esa idea. Además, se suponía que la marioneta tomaba la forma de alguien cercano y querido.
Nada. No aparecía nada. ¿Acaso no quería a nadie? ¿No tenía cercanos? Comenzó a frustrarse. Se sentó en el suelo y abrazó sus piernas clavando los dedos en sus piernas.
“Quiero irme” pensó cuando se mecía en su posición. “No quiero a nadie… Nadie me quiere… No hay nadie” —No hay nadie… Nadie…— Comenzó a pronunciar.
—Hiyori, debemos irnos. — Una voz familiar se pronunció después de una hora de ausencia. Kana alzó la mirada y se encontró con su medio hermano Ryouta.
—¿Cómo entraste? — Se sintió defraudada por la inseguridad del lugar. Estaba segura de que Ryouta la había perseguido y con lo bribón que era se las habría ideado para interrumpirla. —Vete. —
—No quiero que seas HiME. Conversemos como hermanos. — Extendió su mano para que la aceptara.
—No eres mi hermano. — Entrecerró los ojos, simulando dibujar algo en el suelo con la punta de su dedo. Jamás serían hermanos aunque se quisiera.
—Cierto…—
—…— Kana alzó la vista. Ryouta solía contradecirle e insistir que compartían sangre.
—Siempre serás la bastarda. — Le dijo sonriendo.
Kana se puso en pie y cuando iba a preguntar otra vez que hacía allí Ryouta le jaló el cabello.
—Tú no deberías existir, bastarda. Por tu culpa mi familia se disolvió.— La sacudía de un lado a otro con violencia. Sólo en ese momento Kana comprendió que era una marioneta. Bastante lenta, debió reaccionar cuando la había llamado por bastarda porque el verdadero Kise jamás le diría así.
La chica intentó liberarse pero la marioneta tenía bastante fuerza para evitar que lo hiciera. Entonces tuvo que estabilizarse un poco y morder los brazos de la marioneta para que la soltara. Sólo así pudo hacerlo y aprovechó de alejarse de Ryouta-marioneta.
—Pobre Hiyori, sin amigos… Sin familia… Sin nadie que la quiera. Mírame, sólo he podido aparecer como la imagen errónea de tu medio hermano porque no había nada más que sentimientos de culpa. — Dicho esto, volvió a lanzarse al ataque.
La joven trató de concentrarse en la situación y en los consejos dados por Fran sobre los poderes y habilidades HiME, pero, ¿Cómo invocarlos si no los recordaba? A la marioneta no le costó dar con ella nuevamente y propinarle un empujón para dejarla acorralarla contra la pared.
—Eres más patética de lo que imaginé. Por lo visto no llevas los buenos genes contigo. Seguramente la línea débil es más fuerte. ¿Cómo está tu madre en el infierno después de suicidarse? —
—Cállate—
Y si algo recordaba del verdadero Ryouta era un buen consejo: “Si un idiota se trata de pasarse de listo contigo tienes que darle una buena patada en la entre piernas. Te lo aseguro, eso vuelve vulnerable a cualquier hombre” tomando su consejo, le dio una patada en la zona íntima de la marioneta suplicando que la maldita tuviera las mismas reacciones que un hombre aunque fuese un montón de madera sin vida. Felizmente, la marioneta estaba tan sincronizada con la realidad que retrocedió unos pasos retorciéndose de dolor.
La muchacha intentó nuevamente en vano tratar de llamar algún elemento o capacidad pero nada le resultaba. Entonces supuso que tenía que hacer lo que tenía a su alcance; comenzó a patear a la marioneta hasta hartarse. “Eres buena peleando, ¿En serio no fuiste a una academia de karate? Sí que sabes pegar.” Le había dicho Ryouta cuando estuvieron practicando hace meses atrás. La marioneta parecía inconsciente y la chica se había cansado de darle de patadas. Se tomó unos minutos confiada de que la marioneta estaba nocaut pero era más hábil de lo que imaginaba y de la nada le había agarrado de los tobillos y le hizo perder el equilibrio cayendo al suelo.
—Muere, maldita. —

Comenzó a ahorcarla hundiendo los dedos en su cuello fino cuando se posicionó sobre ella. Kana comenzó a perder el oxígeno y las fuerzas, la situación le vino de pronto como cuando su Rebel la estaba asfixiando en la batalla final pero esta vez era la imagen de su medio hermano quien lo hacía. En sus últimos momentos de fuerza la energía fluyó como una corriente de adrenalina y a su lado apareció una espada de hielo transparente. Extendió con dificultad su mano y la tomó, la marioneta estaba tan empecinada en borrarla que no se dio cuenta cuando la chica alcanzó el arma.
Pero ella se contuvo… Sabía que era una marioneta pero de todos modos si hacía con ella lo mismo que hizo con su Rebel la imagen de Ryouta apuñalado quedaría en su mente. No se veía capaz de matar a su medio hermano por muy marioneta que fuera.
Cerró fuertemente los ojos y apretó el filo de la espada con su mano dañándose los dedos. Contó hasta tres y reuniendo la poca fuerza que le quedaba se giró sobre la marioneta y le clavó la espada en el pecho.
La marioneta intentó decirle algo pero las palabras nunca salieron de su boca pues se comenzó a ahogar con su propia sangre la cual brotaba de su pecho y salía de su boca también. Kana le observó inmóvil hasta que dejó de sacudirse. En ese momento se levantó con dificultad y salió del escenario.

—Has superado tu prueba HiME. — Dijo Fran. —Felicitaciones. —
—Has vencido la adversidad por muy difícil que fuera. —
—Me tardé…—
—No importa el tiempo de duración. — Miranda sonrió conciliadoramente. — Lo importante es que ahora eres una HiME, por tanto inmediatamente Rizembool asignará un nuevo Rebel para ti. Debes estar atenta a tu entorno. Recuerda que si necesitas ayuda o guía puedes obtenerla en cualquier momento. —
—Sí, lo sé. —
—…— Miranda y Fran intercambiaron miradas disimuladamente. ¿Ella estaba bien?
—Gracias, ahora volveré con mi familia. — Y sonrió tan cálidamente antes de retirarse que de algún modo dejo con más serenidad a las dos.

Kana caminó con dignidad por los pasillos de Hanasaki hasta hallar la salida. Sólo cuando notó que a esa hora no había mucha gente por allí corrió rápidamente por los jardines posteriores del recinto. Llegó hasta el área de botánica y encontró un invernadero que le trajo recuerdos de antaño cuando encontraba a su Key en el invernadero de Hanasaki sumido en sus propios pensamientos. Al entrar, casi podía divisar la imagen de él mirando con melancolía las flores. A Kana le faltaba el aire por la corrida pero se sentía llena de vida en ese momento. Inconscientemente comenzó a buscar a su Key esperando encontrarlo entre las flores pero no había nadie allí.

Entonces, vio la figura alta de un chico que le daba la espalda . No pudo más que correr hacia él y abrazarlo con el frenesí que llevaba sobre ella. Sonrió y se aferró a él.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Eureka on September 29, 2015, 03:18:19 AM
Traigo prueba HiME.... está horrible u_u

edit: el tope de kanone antes era un gif pero la nación de photobucket atacó y lo perdí para siempre y_y

4.

(http://i.imgur.com/93PHH0Y.png)   (http://i.imgur.com/B052wha.png)   (http://i.imgur.com/AvlokQy.png)

Antes de permitirle el ingreso al gimnasio, Fran había mencionado la posibilidad de una mutación de  su capacidad, su elemento y hasta incluso del child, contándole que sus cambios de ánimo, estado emocional y actitud afectarían de todas formas a la manifestación de sus poderes. Estos comentarios sólo acrecentaron sus nervios por mil, al mostrarle que ni siquiera tendría la seguridad de manejar las habilidades que conocía: le perturbaba la idea de tener que adaptarse a nuevos poderes justo en momentos de peligro.

Con pasos temerosos entró al vasto coliseo, notando la densa neblina a su alrededor y la ausencia de la marioneta. Caminó por el lugar como tanteándolo, esperando no chocarse contra las bancas o las paredes.

Eureka cayó en cuenta de que no contaba con una idea clara de cómo convocar sus poderes o su arma. Recién en esos momentos, recordó que había mandado a Soul a Inglaterra, para darle un poco de compañía a su madre. Suspiró al notar que sería imposible traerlo de vuelta en esos momentos. Se sintió la persona más idiota, por no haber anticipado que lo necesitaría justo ahora. Esto era, sin embargo, suponiendo que Soul podría volver a convertirse en oz como lo hizo durante los tiempos de la anterior batalla contra Rizembool, y es que finalizada esta, nunca pudo cambiar de forma nuevamente. 

“¿Holaaa?” Saludó a la nada, y cuando vio que la niebla se disipaba para mostrar una figura, sintió que su corazón se volcaba.
En frente de ella estaba una copia exacta de su primer rebel y antiguo amigo, Kanone Hilbert, al que había dado por muerto por los últimos tres años. Si bien en un inicio le sorprendió verlo, no demoró en reaccionar: su expresión se tornó seria y su postura pasó de ser relajada a mostrarse preparada para la inminente batalla.

“Eureka. Sí que ha pasado un buen tiempo desde la última vez que nos vimos,” mencionó la marioneta, mientras jugaba con la empuñadura de su arma.
“La última vez fue el verdadero Kanone y no una copia barata.”
“Haha, puede que estés en lo cierto.” ‘Kanone’ rio, y Eureka notó que la marioneta había imitado esa mirada llena de cariño que siempre le dirigía el original.
“Debí hablar con el verdadero antes de entrar a dar la prueba, carajo,” se dijo a sí misma en voz baja, llena de rabia por su propia estupidez.
“Es muy tarde para arrepentirse de eso, ¿no? Ya estoy aquí, después de todo.”

Eureka solo suspiró y cerró los ojos para concentrarse y llamar a su elemento. Extendió su brazo en dirección a la marioneta, y al leve movimiento de sus dedos, unos rayos emanaron de su palma e intentaron llegar a ‘Kanone’, pero este los esquivó al saltar unos cuantos pasos atrás.

“Tu elemento ha cambiado, ¿no?”
Eureka asintió con la cabeza. “Adiós a las ilusiones. Hola… ¿electricidad?” Y para reafirmar sus dudas, volvió a lanzar rayos por la palma, aunque estos de nuevo no llegaron a impactar contra su enemigo.

Chequeó su palma y vio que las cargas eléctricas que salían de esta eran cada vez más inestables y discontinuas, lo que la preocupó enormemente. Esta distracción hizo que se tropezara al intentar esquivar muy tarde un puñetazo por parte de ‘Kanone’. Eureka tuvo que pararse rápidamente porque la marioneta estaba decidida a no dejarla descansar: desenvainó su katana y la blandió verticalmente, pero sólo consiguió cortarle un pequeño mechón de cabello en el proceso.

Con unos cuantos metros de distancia, Eureka probó de nuevo con su elemento, pero los rayos eran débiles e inestables y ni siquiera conseguían alcanzar a su contrincante. Frustrada, pensó en utilizar su capacidad, pero ‘Kanone’ no la dejaba concentrarse y sólo podía esquivar con dificultad los ataques del exrebel. Sin embargo, Eureka se resbaló y la marioneta consiguió hacerle un corte en la pierna.

En un acto desesperado, se rodeó de algunas corrientes eléctricas para crear distancia entre ambos. Aún carecían de estabilidad e intensidad, pero al menos le iban a permitir pensar con tranquilidad qué podía hacer para ganar la batalla. En esos instantes, una luz se formó en su palma, y se expandió hasta materializarse en su oz. El arma cambió rápidamente de forma y volvió a portar su apariencia humana, mostrándose sumamente confundido.

Soul observó los rayos que los envolvían en una pequeña esfera de luz, y luego volvió su mirada a su dueña y amiga. “¿…Eureka?”
“¡SOUL!” Lo abrazó, y Soul la rodeó con sus brazos también. “¡Qué genial! ¡De nuevo puedes transformarte en oz!” Al notar que el chico estaba en pijama, Eureka arqueó una ceja. “Wait, ¿…Qué haces aquí? ¿Y vestido así?”
“Esperaba que tú me pudieras responder eso. Como verás por mi ropa” Soul se separó de Eureka para señalarse a sí mismo. “Recién me había levantado, y estaba a punto de preparar el desayuno…en Londres, no en Tokio.”
“¿Ya te acostumbraste a vivir con mi mamá?”
“Aunque no lo creas, K.K. es genial. Me consiente todo el santo día y me deja hacer lo que quiera.”
“Qué penita, mi mamá tendrá que andar sola de nuevo por un tiempo. Estás de vuelta en Japón porque necesito a mi arma y estoy en plena prueba HiME.”
“¿…Eh?”
“De ahí te cuento bien, que ahorita necesito destruir a la marioneta.”
Soul se quedó mirándola sin entender bien lo que ocurría, pero asintió luego de unos segundos. Se tomaron de las manos y Soul cambió de forma, volviendo a mostrarse como una oz.

Las cargas eléctricas se disiparon y Eureka pudo ver que la marioneta había estado esperando ese instante para atacar: rápidamente detuvo el ataque de la katana de ‘Kanone’ al impactar el mango de la oz contra la hoja de la espada. Saltó para atrás cuando no pudo soportar más el choque entre las armas.

“Eureka, ¿ese no es Kanone? ¿Por qué es tu marioneta esta vez?” Le dijo Soul, mostrando su reflejo en la hoja de la oz. Por precaución, Eureka se rodeó de nuevo de corrientes eléctricas, para no llevarse luego alguna terrible sorpresa por parte de ‘Kanone’.
“Antes de la prueba HiME, hace unos días… me enteré de que estaba vivo. De seguro eso ha afectado mi estado emocional y por ello la marioneta es una copia de él.”
“Wow, estoy sumamente desactualizado. Luego debes contarme bien qué ha pasado en mi ausencia.”
“No te preocupes, que luego habrá tiempo para eso.”
“Ok, ok.” 
“Tengo un plan.”
“Te sigo.”

Disipó de nuevo las corrientes de electricidad, y se escabulló entre la neblina para un efecto sorpresa. Soul sintió que algo se acercaba, y al moverse por su cuenta y colocarse frente a Eureka, comprobó que estaba en lo cierto cuando unas navajas chocaron contra él, rebotando y cayendo al piso. Una de ellas si consiguió cortarle ligeramente la mejilla a la HiME, quien no se inmutó en lo absoluto.

Eureka se giró en el momento indicado para prevenir una herida en su espalda: ‘Kanone’ estaba dando vueltas alrededor de ella, al parecer, y las navajas habían sido una distracción. Aplicó un poco de fuerza y logró separarse de su contrincante, esta vez, decidida a terminar la pelea.

Blandió la oz de un lado a otro para que la neblina desapareciera, hasta poder ubicar con exactitud a la marioneta. Ni bien la vio, corrió lo más rápido que pudo y saltó por los aires para hacerle un corte en el pecho con un movimiento ágil y limpio. ‘Kanone’ cayó al suelo, y ciertas chispas de electricidad se disiparon alrededor de él luego de unos segundos.

“Ese último ataque… ¿aplicaste electricidad, no?” Mencionó Soul, camino a la salida del gimnasio.
“¡Sí!” Eureka le hizo un signo de paz con los dedos y sacó la lengua. “Igual no tuvo mucho poder porque recién estoy manejando por primera vez este elemento.”
“Ni creas, sentía que me electrocutabas.”
“¿EN SERIO?” le preguntó Eureka, preocupada.
“Te estoy jodiendo.”
“U dummy”
Soul le sonrió, y se transformó de nuevo en una oz. “No pienso salir en pijama a la calle, así que llévame así, por fa.”
“Dude, creo que se verá peor que camine con una oz por las calles.” Y lo tomó en sus manos, aun así.
“A mí no me digas nada, tú me trajiste de Inglaterra… ¿mentalmente? Pero lo hiciste.”
Eureka sólo entornó los ojos, a la vez que abría las puertas del gimnasio.

“Felicidades, Eureka Suoh. Eres una HiME.” Mencionó Fran, al verla salir.

Al menos ya podía marcar eso con un check en su lista mental de cosas por hacer.

Lo siguiente: hablar por fin con Kanone Hilbert.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Mimi Tachikawa on September 30, 2015, 12:35:44 AM
Hoi hoi minna vengo con capitulo nuevo <3

Capitulo 7 : "Lo mas importante"

(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/12115884_10154809376817925_1321549192866661692_n_zpsgktylo5o.jpg)(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/12165652_10154809386837925_1523542616_n_zps7emfupkh.jpg)
Inicio del Flashback

Una pequeña niña de 6 años, de cabellos largos castaños y una amplia sonrisa se acercaba a un niño de cabellos pelimorado  que se escondia tímidamente detrás de su abuelo

Hola…mi nombre es Kobato Hanato, acabo de mudarme y quiero ser tu amiga…- le extendió sus manos-

Anda…Tsubasa…saluda a la pequeña que amablemente vino a ofrecer su amistad…-

No quiero…tengo miedo…ademas después de tratarme se va a ir como todo el mundo lo hace cuando empiezo a emocionarme…-

En serio hacen eso?...yo jamas abandonaría a un amigo en problemas y si lo hiciera, me comería mil agujas…ademas todos tenemos gustos diferentes, y nadie puede mirar a otras personas que no comparten las mismas cosas que tu…- se acerco mas al pequeño- asi que Tsubasa-kun…quieres ser mi amigo?...-

El pequeño pelimorado miro fijamente a la castaña y al ver la mirada limpia y sin malicia, con un genuino interés por ser su amiga, se separo de su abuelo y se acerco para estrechar sus manos-

Vez que no fue difícil hacerlo? Ahora te ayudare para que seas mas alegre y puedes tener muchos amigos que te van a querer  tal como eres…esto…abuelito, puedo llevármelo a jugar al parque?

Claro que puedes, pero me lo cuidas bien eh?...-sonrio amablemente-

Pero abuelito…- dijo el otro niño-

No te preocupes yo cuidare de tu abuela, asi que diviértete con Kobato-chan deacuerdo?...-

Esta bien…- dijo con las mejillas rojas mientras que era jalado por la alegre pelicastaña-

Fin del flashback
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El reloj despertador no paraba de sonar y Tsubasa Amaha, que ahora tenia 16 años se levantaba perezosamente, para quedarse mirando al techo

Nuuu…otra vez he tenido el mismo sueño con Koba-chan…- se levanto de la cama y se acerco a su escritorio, donde habían muchas fotos de él con la pelicastaña de cuando eran niños-

Tsubasa-kun!!!!-

Desde afuera se escuchaba que una joven estaba gritando, haciendo que el joven se asomara rápidamente hacia el balcón de su cuarto, abriera la ventana y viera a su amiga de la infancia, que aun conservaba su largo cabello castaño y la misma sonrisa alegre de la que se enamoro por primera vez, llevaba el uniforme de la secundaria de Hanasaki-

Tsubasa-kun!! Otra vez te levantas tarde?? No te demores mucho que te estare esperando!!!...- le grito sin cambiar su alegre expresión-

Ya voy Koba-chan!!! Esperame…- se alejo corriendo del balcón, cogio su ropa de la escuela y se metio al baño, para darse un rápido duchazo y colocarse su uniforme, ir a tomar un rápido desayuno con su abuela, despedirse de un retrato de su abuelo, para finalmente salir de su casa y ver a la castaña

Es un nuevo record…te demoraste solo 20 minutos Tsubasa-kun eres increíble…-

Tu lo crees?...-sonrojado- Nuuuhahahahaah…bueno tome un desayuno rápido-

Pero no debes de hacer eso tienes que masticar lentamente tus alimentos Tsubasa-kun no quiero que te enfermes…espera no veo tu almuerzo…-

No puede ser…me olvide de prepararlo…creo que me moriré de hambre…-dijo apesadumbrado mientras se sujetaba el estomago

No se porque tenia el presentimiento que te olvidarías de tu almuerzo….-suspiro pesadamente-pero afortunadamente hoy me toco cocinar e hice mucha comida, asi que tengo un almuerzo extra, claro si quieres comerlo….-

Claro que si quiero si quiero, después de todo es algo que ha hecho Koba-chan con sus manos, asi que debe de estar delicioso

No se si estará delicioso, pero hice todo lo posible para hacerlo rico…-

Si Koba-chan lo hizo, estoy seguro que debe de estar rico…-

Eso espero porque también le hice para oniichan y para Haru-san…-

Aun no puedo creer que Makoto-san sea amigo de una persona tan callada como Haruka-senpai…-

Es cierto…pero aunque no lo parece Haru-san siempre esta preocupado por oniichan y oniichan por él…-

Eso parece que fuera otra cosa Koba-chan…-

En serio? Pues no me importaría que fuera otra cosa mas, lo que mas quiero es que mi oniichan sea feliz, ya que me cuido desde que eramos pequeños y yo le debo mucho-

Si…merece ser feliz y pues si algún dia se da algo con Haruka-senpai yo también lo celebrare…-

Siii y cocinaremos algo rico…-

Y también hare un gran invento que les gustara…-

Creo que mejor eso lo podemos dejar otro dia lejos de la reunión…-

Nouuu por que?...-

La pelicastaña rio suavemente- Por nada…-

Bueno entonces te creo…- también rio divertido-

La escuela anda movida últimamente no lo crees? Veo a muchas senpai corriendo de un lado u otro, crees que este pasando algo malo?

No lo creo…o sino la directora-san nos lo hubiera informado, quizás tiene que ver con alguna transferencia de alumnas a nuestra escuela, asi que no te preocupes y si sucede algo yo te protejare pase lo que pase…-

Eres tan amable como siempre…- se pego del brazo de su amigo-

El pelimorado se sonrojo levemente al sentir que la castaña estaba pegada a él, no sabia desde cuando fue, pero ya miraba Kobato no como su amiga de la infancia sino como alguien mas importante en su vida, aunque parecía que su amiga si lo veía de esa manera, por eso no se atrevia aun decirle acerca de sus vedaderos sentimientos, porque no queria asustar a su mejor amiga…-

Tsubasa-kun? Sucede algo?...-

Nuuuu no…noo no pasa nada…solo me quede pensando…-dijo apenado-

La castaña se separo del pelimorado para seguir caminando a su lado- el dia de hoy tienes actividades en tu club de invenciones?...-

Si, hoy dia nos quedaremos a preparar el prototipo de un robot, asi que me quedare hasta mas tarde…-

Ya veo…yo mañana tengo clases de cocina y llegare tarde…-

Parece que esta semana no nos veremos mucho…-

Es cierto, pero para eso tenemos nuestros teléfonos celulares para poder comunicarnos mutuamente-

Tienes razón…-saco su móvil- ya cargue mi teléfono en la noche asi que puedes llamarme…-

Deacuerdo…-

Y bueno Koba-chan ya sabes lo que le haras a tu hermano para su cumpleaños?

Aun no lo se, pero será algo pequeño y conmemorativo…-

Si necesitas ayuda yo estoy presto a ayudarte…-

En serio? Muchas gracias, me seras de una gran ayuda…-

No es ningún problema porque te voy a ayudar….-

Tsubasa….-

Eh?...-

Gracias….por ser muy importante para mi…-le sonrio ampliamente-

El pelimorado se sonrojo al ver la amplia sonrisa de Kobato, para alzar sus brazos y atraer a su amiga hacia el, para abrazarla

Tu también eres importante para mi Koba-chan…-

La pelicastaña se sorprendio pero cerro los ojos y le abrazo cariñosamente, ya que el pelimorado era su amigo de su infancia y alguien importante en su vida, respondio al abrazo de Tsubasa, para luego separarse y tomarle de la mano-

Ahora si vamos!! O sino llegaremos tarde en la escuela-

Es verdad…-

Y es que con este acto, Tsubasa Amaha se armaria de valor para finalmente en este año declararle su amor a su amiga de la infancia, su mejor amiga y su persona especial
---------------------------

Matta ne!!!

Mimi-chan
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Sayi on October 01, 2015, 12:24:52 AM
(http://i.minus.com/iHsQUpvziUZfF.jpg)

Hello gals <3

Recuerden que se supone que este mes es la mudanza a la mansión HiME, así que hagan lo posible por organizarse please :c
Para más información revisen el tema en el foro de planeación.

Y sin más preámbulos~
(http://i.minus.com/iKSzfVGrnTzXi.jpg)

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Now, let's carry on with those big HiME dreams...
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Deidara on October 04, 2015, 09:46:22 AM
tengo mucho con que ponerme al día en este fic u_u pero al menos este es un comienzo. y mientras no tenga icons kawais, con estos va a tener que ser.

#4 decisions to be made

(http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/dei2.png)

Deidara se detuvo durante unos minutos, quedándose allí parada antes de cruzar el pasillo que le llevaría hacia el despacho de Miranda. Todavía no estaba segura qué era lo que iba a decir una vez entrase en su oficina. Recordó su última conversación con Kurogane, en Barcelona. Su hermano le había propuesto hacer una visita a Barcelona para poner punto y final a todo, pasar página. Decirle a Miranda que no estaba interesada, cerrar varios asuntos pendientes con sus amigos.

Pero… echaba de menos el poder.

¿Iba a ser lo suficiente egoísta como para aceptar la oferta, sólo para que le devolviesen sus poderes?

# # #

Miranda no parecía sorprendida al encontrarse a Deidara esperando frente a su despacho. A la pelirroja le había costado no cruzarse con nadie, pero había conseguido al final llegar al despacho de la directora sin encontrarse a nadie que conociese por el camino. No era el momento para dar explicaciones sobre su ida a Barcelona ni de su vuelta, aunque era de imaginar qué le había traído hasta aquí.

Miranda probablemente ya sabía de ello porque Sanji se lo habría contado. Y a Sanji, se lo habría dicho Kurogane, quien parecía haber estado manteniendo al tanto de todo lo que sucedía en Barcelona a sus conocidos de Hanasaki.

La directora de Hanasaki dejó paso a la exHiME, quien se sentó frente su escritorio. Estaba tal y como lo recordaba; igual de ordenado que siempre, con algunos diplomas y fotografías decorando las paredes, entre las que podía diferenciar algunas de la época de HiMEs. Viejas fotografías de grupo con todas sus antiguas compañeras. Las pocas diferencias que vio, las encontró en el equipo informático de Miranda, que parecía haber mejorado ligeramente.

Ella también seguía igual. Parecía que la directora no envejecía; siempre igual de elegante, con aquella aura que emanaba confianza y delicadeza. Pero a la vez, seguridad en sí misma y poder. Una mujer digna de admirar, y un gran modelo a seguir.

Aun así, Deidara no podía negar algo. Le guardaba cierto rencor a Miranda. Sabía para qué estaba allí; volvían a necesitar de la ayuda de las HiMEs. Miranda les había involucrado a ella y a sus compañeras en aquel asunto, años atrás, y tras haberlas dejado ir, volvía a llamarlas. Con todo lo que habían perdido muchas de ellas, todo lo que habían pasado, y la directora iba a pedirles de nuevo lo mismo. Ella, quien había sido la principal espectadora de todo lo que pasaba en Hanasaki.

Miranda le dio unos momentos a Deidara para que se acomodase, le dio plena libertad a echar un vistazo a su alrededor. “Esperaba que vinieses a verme. Me alegra que así haya sido.” Tomó una pausa, y después continuó. “Te fuiste tres años atrás, una vez pusimos fin al mal que Rizembool había sembrado. Has estado todo este tiempo en Barcelona, y poco hemos sabido sobre ti. Querías mantenerte aislada de todo lo relacionado con esta etapa. Cuando le pedí a Sanji que se pusiera en contacto contigo—no te contacté yo, porque pensé que agradecerías más que lo hiciera una cara más… de confianza. Aun así, no estaba segura que fueses a acceder.”
“Todavía no he accedido a nada,” no tardó Deidara en añadir.
“Al menos has accedido a venir.”

Um. Ahí Miranda tenía un punto. Al menos, había sido un paso por parte de ella.

“He accedido a venir, sí. Porque quiero poner un punto y final a aquella etapa de mi vida. Dejé muchas ventanas abiertas, sé que no estuvo bien por mi parte huir, porque eso fue lo que hice. Quiero arreglar eso.”
Miranda asintió, pareciendo comprender. Lo cual la pelirroja agradeció. “Has cambiado.” No era la primera vez que se lo decían desde que había aterrizado en Japón, pero sabía que la directora no se refería a lo físico. “Has crecido como persona. La Deidara de hace tres años se hubiese negado siquiera a hablar conmigo sobre el asunto.”

Aquello le hizo sentir algo avergonzada; sabía que le había faltado la madurez aquellos años atrás. Pero ahora se sentía como una nueva persona.

“Apoyo que quieras poner un fin a aquella etapa. Y por ello, en Hanasaki estamos dispuestos a brindarte toda la ayuda necesaria. Es lo menos que podemos hacer tras todo lo que nos ofreciste a nosotros como HiME.”

La directora le deslizó una tarjeta a través del escritorio, parecía tenerla preparada. Y no era la primera vez que Deidara la cogía en sus manos. Le había ofrecido ese mismo trozo de papel tres años atrás, tras el combate final entre las HiMEs y los Rebels. Y la exHiME le había hecho saber a Miranda que no quería saber nada que tuviese que ver con doctores.

Echó un vistazo a la tarjeta, confirmando que se trataba del mismo nombre. Doctor Banner, Psicólogo.

“Creo que reconoces ese nombre… se trata del doctor Banner, un psicólogo de confianza para Hanasaki. Tiene experiencia en este campo que nos incumbe, así que no tendrá problema en hablar de Hanasaki y Rizembool contigo. Creo que conocerle podría serte útil. Mañana estará en su despacho toda la mañana, estará dispuesto a escucharte si así lo deseas. La dirección está en el revés.”
Deidara jugueteó con la tarjeta entre sus manos, acabó por decidir guardársela en uno de los bolsillos de sus pantalones. “Creo… creo que lo tendré en cuenta.”
Miranda asintió. Pareció querer confirmarse con aquello por ahora. “Perfecto. No voy a hacerte la pregunta todavía, Deidara. Voy a darte el tiempo que necesites, y cuando lo desees, puedes venir a verme para volver a hablar. Puedes poner punto y final a este capítulo de tu vida. Pero la historia todavía no ha acabado. Todavía hay tiempo para un nuevo comienzo.”

Había todavía mucho en que pensar, pero al menos esta vez no iba a decir que no a la ayuda. Todavía era pronto para dar una respuesta; Miranda le iba a hacer la pregunta tarde o temprano, así que no había tiempo que perder. Tenía que ponerse manos a la obra.

Por ahora, ya tenía una cita para mañana.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Cho on October 17, 2015, 07:46:17 PM
Hola, no saben lo ocupada que he estado, pero finalmente tuve tiempo para terminar este fic. Lamento lo largo que está, pero todo era una sola idea. Prometo que me pondré al día con todas pronto~

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Después de varios días inmersos en tensión y actividad, llegó el fin de semana. Por motivos de relajación y también para encargarse de un quehacer dejado por amigos, Cho y Roxas fueron acompañados por Osaka y Tomo de visita a un templo en un monte hacia el extremo de la ciudad. El clima era uno soleado con esporádicas nubes y una brisa fresca que disipaba el calor, y por la altura y vegetación cercana del templo, prometía ser un día ideal.

Los cuatro se encontraban caminando la enorme escalera de incontables peldaños hacia la cima. Por la altura y el esfuerzo físico que significaba, las chicas no pudieron subir de una sola, y al verles cansadas, Roxas sugirió que tomaran pequeños descansos por cada bloque. De este modo, ya no les faltaba mucho más para llegar.

“Wow, se puede ver casi toda la ciudad desde aquí,” exclamó Tomo, haciendo una pausa en plenas escaleras. Ella puso una palma encima de su cabeza para tratar de agudizar su visión lo más posible. “Hmm, no puedo distinguir bien dónde está Hanasaki.”
“Sí, ¿verdad?” Osaka le imitó. “Pues… creo que está más lejos aun. Si sumamos el viaje de la universidad a casa y de la casa hasta acá es bastante.”
“Pero aun así, ¿quién imaginaría que ustedes también tienen un templo como su propiedad?” Tomo sonrió con ironía y miró a los dos hermanos. “Son unos huérfanos adoptados por unos padres que les dejaron su mansión y también un templo espiritual. Algunos sí que no se preocupan por nada en sus vidas.”
“No es así, ya te lo hemos dicho,” Roxas negó. “Este templo se encuentra bajo el cuidado de una familia que son nuestros amigos, y los conocimos por nuestros padres. Aunque sus hijos están estudiando en el extranjero y la sacerdotisa que se había quedado a cargo ya es muy mayor de edad como para quedarse aquí sola. Por ello, nos dieron las llaves y nos pidieron que viniéramos de vez en cuando para hacer mantenimiento.”
“Sí, pero no hemos venido desde hace un par de meses por todo el ajetreo de nuestra mudanza. Me siento un poco mal, a decir verdad,” Cho bajó su mirada. Recordó las varias veces que había ido en el pasado, cuando Aoshi todavía estaba ahí para asistir a su abuela con el templo. Habían sido tiempos muy distintos. “El otro día recibí un mensaje de Aoshi preguntándome por el templo, y no supe qué decirle…”
“¿Pero cómo recién me vengo a enterar? O sea, sí conocí a ese malhumorado chico que en ese entonces estaba en Hanasaki U y a su hermana menor que era una HiME también, pero ni pío de este lugar,” Tomo frunció el ceño, insatisfecha.
“Una vez vinimos varios del jardín a visitar para ver un eclipse lunar, lo recuerdo muy bien,” Osaka asintió, sonriendo con nostalgia. “Pero eso fue en primero, el año antes que ingresaras a Hanasaki, Tomo-chan.”
“Uhh, habré estado para la sobrepoblación de HiMEs, plagas de Rebels e invenciones raras de los demás puestos, pero cada vez más siento que me perdí de mucho,” la otra se impacientó.
“Ese año fue un gran desastre. Las batallas se volvieron más intensas y todos estábamos muy ocupados. Además que el templo sí estaba siendo cuidado, por lo que no teníamos que venir a cada momento,” dijo Roxas, incómodo. También había sido el año en que se había distanciado bastante de Cho y sus primas, ocupado principalmente en practicar para mejorar su destreza con el kendo.
“Pero no hay necesidad de pensar en lo que pudo ser, ahora todos estamos aquí y seguimos en los años dorados de nuestra juventud,” Osaka asintió, sonriendo convencida. Pudo ver que su primo se había inquietado, por lo cual decidió terminar con ese punto.
“Ah, pero hubiera sido imposible con su otra prima, cierto,” Tomo recordó un detalle importante. “Mariko es parapléjica y nunca terminaría de arrastrarse hasta arriba.”
“Ehh, pero como HiME ella tenía sus vectores, así que ese no es el punto…” Cho entrecerró sus ojos. Tomo siempre carecía de tacto.
“Pues no siempre y este lugar no tiene accesibilidad para sillas de ruedas. Hubiéramos necesitado una rampa gigante.”
“Vaya…” Roxas sintió un flechazo al pasado con la mención y miró hacia las escaleras descendientes. “Recuerdo cuando quise construir una rampa en estas escaleras para ir cuesta abajo con mi skateboard. Creo que hubiera muerto si lo intentaba…”
“Verdad, Aoshi te llamó la atención por la idea también,” Cho sonrió un poco. Recordaba ese instante como si hubiera sido ayer, pero bastante había pasado en esos cuatro años.
“Uhh, yo no puedo patinar pero habría ido rodando hasta abajo hehe,” Osaka sonrió.
“¡Y yo lo habría usado para despegar con un ala delta!” exclamó Tomo.
“Eso suena genial, ¿pero acaso sabes manejar uno de esos?” preguntó Roxas.
“Oye, tú eres el patinador kamikaze, no me juzgues.”
“Bueno, ese es un buen punto…”

Los cuatro continuaron subiendo hacia arriba al no faltarles mucho más, y llegaron a la cima. El templo estaba hacia el fondo de un sendero y un claro del bosque, pero se veía bastante sucio y cubierto por hojas secas. Por la distancia y altura del lugar, este nunca había sido muy popular con los visitantes, pero verle en ese estado más descuidado de lo usual era bastante deprimente.

“Sí era un templo,” Tomo aun así se impresionó. “No me habían mentido.”
“¿Acaso pensaste que subimos hasta acá por nada?” preguntó Roxas, extrañado.
“Pues imaginaba que tenían un motivo, pero pensé que era algo como un templo inventado por primos y hecho con ramitas de los árboles.”
“Ahh, deberíamos hacer eso,” los ojos de Osaka brillaron. “Templeception…”
“Entonces supongo que si inventamos el templo somos los mejores constructores de escaleras,” Cho negó y caminó hacia el viejo edificio.
“¡No necesito tu sarcasmo!” reclamó Tomo.
“Pues, te lo buscaste esta vez,” dijo Roxas. “Aunque ahora que me pongo a pensar, no somos los únicos con llaves a este sitio. Obaa-san también dejó una copia a Alexei.”
“Es verdad…” Cho se impresionó por haberse olvidado de ese detalle. “Pero parece que hace tiempo que él tampoco viene.”
“¡Ohh, hace tanto que no escuchaba su nombre!” Osaka se emocionó. “¿Y qué ha sido de él? No creo haberlo visto recientemente.”
“Él ha estado muy ocupado con sus estudios después de la batalla final. No sé si estará por terminar o si trabaja en su maestría, y realmente no recuerdo qué está estudiando, pero es algo de letras,” respondió la peliceleste. “En verdad nunca pensé ver a alguien de esa facultad estudiar tanto…”

“¡OYE!” tanto Tomo como Osaka levantaron la voz al punto de sobresaltar a la otra.
“¿E-eh?” Cho se desubicó.
“Cuidado con lo que dices, Cho…” le aconsejó Roxas, negando.
“¡En serio!” exclamó Tomo. “¡Estarás todo el tiempo resolviendo cosas raras con tu calculadora pero nunca te ve visto leer un libro! ¡No discrimines!”
“Suena como si no tuvieras esperanzas en mí…” Osaka se apenó.
“Perdón chicas…” la HiME dio un suspiro. Fue un comentario insensible y fuera de lugar, pero si debía ser perfectamente honesta, las dos frente a ella tampoco daban la mejor imagen. “…y no por ser mala, pero siento que nunca les he visto estudiar. Y Tomo, ¿cuál es tu carrera? Creo que nunca lo has dicho…”
“Pues ya era hora que la dramática HiME prestara atención a los demás,” Tomo llevó sus manos a sus caderas, disfrutando de su atención y procedió a hablar. “Pues, como seguramente sabrán, en la secundaria quería trabajar para la Interpol, pero mi sueño se vio fracturado cuando resultó que para trabajar como ellos tenía que ser una policía común y corriente y esperar a que me acepten. ¿Quién demonios sabía eso?”
“¡Yo!” exclamó Osaka levantando su mano. Cho y Roxas intercambiaron miradas.
“¿No lo sabías?” preguntó el rubio.
“¿Qu-cu-cómo demonios lo saben ustedes?” preguntó Tomo, indignada.
“Por algo el nombre se deriva de ‘International Police’…” dijo Cho.
“¿Hasta tú, Osaka?”
“Claro, cuando lo mencionaste la primera vez, por no saber qué era lo busqué por Internet y lo aprendí con el primer enlace de la búsqueda,” Osaka asintió.
“¡AHH cállense y no me miren!” Tomo se amargó pero siguió con su relato. “En fin, consideré por un instante hacer el esfuerzo de ser policía, pero cuando me di cuenta que Hanasaki U no tenía policía de carrera…”
“¿Q-qué?” Roxas se horrorizó.
“¡El punto es que! Ehem, busqué mi plan B de ser agente de FBI y resulta que ellos tienen más requisitos y tengo que aprender lenguas raras así que… ahora soy del grupo indeciso como Osaka.”
“¡Yay!” Osaka levantó un puño al cielo. “¡Los indecisos conquistaremos el mundo!”
“Eso… sonó más aterrador de lo que debió…” Cho sintió escalofríos. Casi le hizo temer por el futuro de la humanidad.
“Entonces por ahora las dos están tomando puros electivos hasta que definan lo que quieren ser…” dijo Roxas y vio a las dos asentir. “En fin, todos hemos sido indecisos en algún punto. Sólo asegúrense de buscar su carrera lo antes posible.”
“Sí, o se nos acabarán los semestres,” Osaka asintió con cierto temor.
“Claro, claro, ¡pero hoy vamos a disfrutar de este paseo! ¡Ahh, ya quiero comer el delicioso picnic que hemos cargado hasta acá!” exclamó Tomo.
“Bueno, no será picnic porque lo comeremos dentro, pero también me ha dado un poco de hambre,” Cho asintió. Era un poco pasado el mediodía, así que ni bien se acercaron a la puerta del templo, sacó su llave, pero se sorprendió al notar que la puerta estaba sin seguro. “¿Eh?”
“¿Habrá alguien adentro?” preguntó Roxas, confundido.

Todos intercambiaron miradas y Cho jaló la puerta movediza. Se reveló el interior, el cual estaba mucho más presentable y limpio que afuera, y para sorpresa de todos, había una chica pelimarrón vestida en ropas de sacerdotisa inconsciente y boca abajo en el piso, con una gran bolsa de basura cerrada a su costado.

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“…” y con la luz venida de afuera, la desconocida empezó a despertarse muy perezosamente.
“¡AAAHHHH!” gritaron Osaka y Tomo. La primera se abrazó de Cho mientras la segunda apuntó a la extraña de forma acusatoria.
“¿Ehh?” la ‘sacerdotisa’ miró a los recién llegados completamente ida.
“¡Es una invasora! ¡Una maldita invasora!” exclamó Tomo a todo pulmón mientras le apuntaba. “¡Ha venido a apropiarse del templo! ¡Vamos, ayúdenme a botarla de aquí antes que intente hacer todo el papeleo para reclamar derechos sobre este sitio! ¡Abajo con derechos de posesión! ¡Abajo con la reforma agraria!”
“¿De qué hablas, Tomo-chan?” preguntó Osaka, confundida.
“O-oigan, esperen,” la desconocida se incomodó y se alarmó un poco. “Ehh, tienen que escucharme, por favor.”
“¡Nunca!”
“Tomo, un momento,” dijo Cho.
“¡P-pero!”
“Reimu, ¿eres tú?” preguntó Roxas.
“¿Sabes mi nombre?” ella se levantó, sorprendida. “¡Oh, son los hermanos Tanaka!”
“¿Se conocen?” preguntó Osaka.
“¡Sí lo son! ¡Ahh, ha sido tanto tiempo!” Reimu sonrió aliviada. “Pensé que no me encontraría con nadie conocido por aquí.”
“Oigan, yo estoy perdida,” Tomo frunció el ceño. “¿Acaso son conspiradores con ella para apropiarse del templo?”
“Vamos a explicar la situación,” Cho dio un pesado suspiro.

Pasó un momento en el cual todos pasaron hacia una sala dentro del templo. Luego de desempacar el picnic y de que todos tomaran asiento, Reimu procedió a ser la primera en presentarse debidamente.

“Pues, antes que nada siento no servirles un té de cortesía pero no he podido hervir agua y mis reservas de alimento están limitadas,” la miko se disculpó. “Verán, yo soy pariente de la sacerdotisa Kaede, y una de sus nietas. Vine de visita hace ya varios años y fue cuando conocí a Cho y Roxas, pero realmente nunca necesité volver porque mi abuela estaba a cargo de este lugar. Pero ahora que ella ya no está con la capacidad de hacerlo y yo tenía que comenzar con mis estudios universitarios, me ofrecí para vivir aquí. Mis padres me confiaron con la llave del templo.”
“¿Entonces también tenías llave?” Tomo se extrañó. “Cho y Roxas tenían llave, otro chico de la universidad también, y seguro que los previos habitantes conservan la suya. Siempre podríamos alquilar una llave como timeshare, ¿verdad?”
“Ehh, Tomo…” Cho negó, incómoda.
“Ohh, no sabía que había más en el linaje de monjes en la familia,” observó Osaka.
“El lado de mi familia tiene varios que se encargan de otros tres templos por mi lugar de origen, pero allá no me necesitan así que me mudé,” Reimu sonrió, pero esa sonrisa fue frágil, y poco a poco se comenzó a quebrar. “Aunque… esto resultó ser más difícil de lo que pensé… la ciudad es cara y vivo muy lejos de todo… y el dinero que mis padres me envían casi no me alcanza para nada… nunca supe lo caro que es comer… y llegar a mi universidad es todo un viaje en plena hora punta… y regresé ayer pensando en comer mis provisiones de emergencia, pero no recordaba que ya las había comido la semana pasada… y hoy me levanté con la idea de salir a comprar algo y sacar la basura… pero no tenía energías… y pensar que todo el valor de mi vida estaba atado a si podía bajar todos los escalones para dejar la basura en el tacho determinado por la ciudad… v-veo que estuve inconsciente por mucho tiempo, ya está por ser la tarde…”
“¡T-tranquila Reimu, nosotros bajaremos la basura por ti!” se ofreció Roxas, alarmado por verla así. Ciertamente esa actitud deprimida y derrotada no le iba para nada.
“También hemos traído comida y snacks de sobra. Puedes ahorrarte el viaje a la tienda más cercana hasta cuando debas ir a tu universidad,” dijo Cho.
“Ahh, tan lindos como los recuerdo. Este encuentro ha alimentado mi alma…” Reimu fortaleció su débil sonrisa.
“Y si es muy pesado para ti, puedes venir a vivir con nosotros. Hay mucho espacio,” le sugirió Osaka.
“Oye, no andes dando la invitación a posibles freeloaders,” le dijo Tomo en voz baja, pero lo suficientemente alta como para que todos le puedan oír.
“Tú eres la freeloader aquí,” Roxas le miró con reproche.
“Osaka es la que vive con ustedes.”
“Pero su mamá nos envía bastante dinero mensual. Más bien ella hasta nos apoya,” dijo Cho, frustrada.
“Eh, gracias, pero como sacerdotisa debo quedarme aquí a ser la responsable del templo y seguir limpiándolo. Todavía tengo mucho por hacer,” Reimu miró brevemente a toda la comida que ellos habían traído y bajó su mirada un poco avergonzada. “Aunque… si algún día quisieran invitarme a almorzar o cenar con ustedes no me opongo en lo absoluto…”
“Siéntete libre de visitarnos, la casa es bastante grande,” Roxas sonrió. “Estamos por mudarnos de ahí, pero hasta en nuestro nuevo lugar siempre te daremos la bienvenida.”
“Ah, en verdad muchas gracias,” la miko sonrió agradecida, pero miró fulminantemente a Tomo por una fracción de segundo como para que mantuviera su boca cerrada. Esta alzó una ceja y decidió ignorarle.
“¿Dónde estás estudiando?” preguntó Cho.
“Voy a Hanasaki U.”
“¡Qué coincidencia! ¡Los cuatro estudiamos ahí!” Osaka sonrió.
“Ah, qué bueno, ya me estaba sintiendo perdida. Me alegra tenerles ahí también. Todavía soy bastante nueva por recién estar empezando, así que espero que me expliquen un montón de cosas.”
“Seguro, pero por mientras podemos empezar a comer. Creo que todos tenemos hambre,” dijo Roxas.

Reimu y Cho fueron por platos y vasos y en poco tiempo todos se encontraban comiendo. La cantidad de comida bastó para que todos pudieran degustar de mucho y saciar sus apetitos. También se aseguraron de separar algunos alimentos para que la miko tuviera qué comer por el resto del fin de semana. Todo el rato se pasó con la conversación de la universidad, sus instalaciones, sus clases y distintos temas, los cuales fueron explicados por los visitantes. Y finalmente, Reimu les mencionó el más reciente rumor que corrió por sus clases sobre algo llamado ‘HiME’. Cho y Osaka se encargaron de responderle sus preguntas y explicar de qué se trataba muy brevemente.

“Increíble…” dijo la sacerdotisa.
“Sí, es un secreto entre las escuelas, y luego de tres años parece que la batalla va a continuar,” terminó por decir Tomo, con leve desinterés. “Han estado reclutando a viejas HiMEs, por eso ya todos se andan enterando.”
“Ahora Cho es una HiME de nuevo,” Osaka sonrió.
“¿Tú una HiME?” preguntó Reimu. “¿Cuál es tu poder?”
“Ehh…” Cho dio un suspiro y levantó una palma, donde formó una pequeña llama de fuego. Esta acción dejó a Reimu en shock.
“…” Roxas miró el elemento de su hermana con incomodidad.
“¡No estaban mintiendo!” la miko miró de nuevo a Osaka. “Pero tú dijiste que también fuiste una HiME.”
“Sí, pero Miranda consideró que no estoy en la mejor forma y compatibilidad, por lo cual no debo volver a involucrarme directamente,” respondió Osaka. “Aunque aun si no puedo luchar, estaré ahí para apoyar a Cho y a toda HiME que me pida ayuda. Hacia el final de la pelea éramos varias HiMEs, de todos los tamaños, colores y sabores, hehe. Tengo una prima menor que también fue una HiME.”
“Ohh, ¿acaso es algo de familias?”
“Pues, si lo fuera no sería por sangre…” Cho negó. “Pero tenía muchas compañeras HiMEs y también conocí a una HiME que vino desde Hawai. Y muchas del extranjero. Hasta nuestra profesora de inglés. Oh, la pequeña Mikoto fue una HiME también.”
“¿Mi primita?” Reimu se sorprendió. “Vaya, ¿quién no fue una HiME entonces?”
“Ehh… ¡¿YO?!” Tomo exclamó con cólera.
“Lamentablemente Tomo-chan had the heart, but not the soul…” Osaka negó.
“¡No te burles, Osaka!”
“Entonces asumo que fue por eso que te volviste en una Princess,” dijo Roxas, frustrado.
“Sí, pero no lo digas con esa actitud. Nunca le hice nada a Osaka, hasta ella fue la que me llevó a Rizembool para que me convirtieran en su Princess.”
“¿Princess? ¿Qué es eso?” preguntó Reimu, casi mareada.
“Fue como la antítesis de la HiME. Una chica con poderes pero que ayudaba al Rebel,” explicó Cho. “También hubo el opuesto del Rebel que asistía a la HiME, llamado Knight, pero estos dos términos ya no se aplican.”
“Me van a tener que explicar esto varias veces. No lo puedo entender de una sola,” Reimu terminó con su último bocado y miró a los demás. “Veo que han traído postre, pero voto por comer eso más tarde. Ahora que tengo energías debería aprovecharlas limpiando un poco el templo. No sé si quisieran ayudarme.”
“Claro que sí. Vinimos para eso,” Roxas asintió. “Y estoy de acuerdo con lo del postre. Comerlo ahora sería demasiado.”
“Entonces hay que levantarnos,” dijo Osaka. “Espero que haya suficientes escobas y rastrillos para los cinco.”
“Si los hay. Muchas gracias, me han hecho el día,” Reimu sonrió.

No mucho después, todos fueron por los utensilios de limpieza y comenzaron a barrer las hojas en el patio del templo. Fue al realizar la actividad que se dieron cuenta que tomaría más de lo imaginado, aunque los hermanos ya tenían práctica por estar en plena labor de preparar su casa para la venta.
Reimu comenzó a recolectar bastantes hojas en bolsas grandes de basura y las dejó atadas a un rincón, pero en poco tiempo se sorprendió por la gran cantidad de estas y los montículos de hojas recogidas y por recoger.
"Creo que subestimé la cantidad de trabajo," Reimu sonrió incómoda. "Pasé estos últimos días limpiando dentro de la casa pero ha sido una semana con mucho viento. Siento las molestias."
"No te disculpes. Es toda una labor que te responsabilices del templo por tu cuenta," dijo Roxas.
"Sí, y muy admirable que vivas sola y seas pionera de tu familia," Osaka asintió. "Ya casi me dan ganas de ser una miko también, pero no se si pueda sobrevivir."
"Ehhh..." la sacerdotisa se confundió. "¿A-acaso crees que estoy en riesgo de muerte?"
"Pues ojalá que no, pero vives en la cima de un monte sola y en medio del bosque. Cualquier grupo de invasores puede venir, ocultar tu cuerpo y hacerse residencias de madera," Tomo asintió. Ella notó que los demás le miraron con reproche. "¿Qué?"
"Esperemos que quede respeto por templos e integridad humana en el resto de seres humanos en la ciudad," Reimu negó, sonriendo como si estuviera hablando con un alma perdida. Tomo le miró con cierta molestia.
"Esta ciudad es muy tranquila. Varias veces he caminado de noche y no he tenido ningún problema," Cho recordó brevemente que su Rebel fue en verdad la única entidad peligrosa que había encontrado en la calle en todos sus años de vivir en esa ciudad. Ella pasó a mirar las bolsas cerradas. "Es bastante bulto. Quizás lo mejor sería ir llevándolas al basurero al pie del monte."
"Claro, yo me encargo," dijo Roxas, pero Cho le detuvo.
"No, yo lo haré. Tú eres el más eficiente y estas bolsas no pesan mucho, son sólo hojas," dijo su hermana. Ella se estremeció un poco. "Además debes estar aquí por si vuelve a aparecer otra araña..."
"Uy sí, buen punto," Tomo asintió repetidamente.
"Pero es un largo camino de regreso," el rubio frunció el ceño, no convencido.
"Es algo que quiero hacer, y serás de más ayuda que yo aquí, descuida," Cho sonrió un poco. Ella no era de dejarse cambiar de parecer ni bien tomaba una decisión con tanta convicción.
"Okay, pero no te tardes mucho, ¿sí?" Osaka vio a su prima asentir y agarrar la mayor cantidad de bolsas que le permitiera ver y caminar, y fue por el camino hacia las escaleras.
"Ahora espero que no se ponga a descansar y se tarde más de la cuenta," observó Tomo.
"No parece ser de ese tipo," Reimu sonrió. "Y me sorprende que seas tú quien lo diga."
"¿Qué quieres decir con eso?"
"Creo que comienzo a entender la clase de persona que eres, Tomo."
"¡Oye, en serio!" Tomo le reclamó. No le gustaba que esta sonriera tan amenamente.
"Chicas, no peleen por favor," Osaka se alarmó.
"Sí, no debemos distraernos. En fin, creo que nos faltan bolsas de plástico, iré a traer más,"dijo Roxas. Él fue hacia el templo, dejando a las tres solas.

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"..." Reimu sonrió con cierta nostalgia y alzó su mirada hacia el cielo. "Los tiempos cambian, ¿no es así?"
"¿Eh? ¿A qué te refieres?" Osaka ladeó su cabeza, confundida.
"Recuerdo esa vez que vine a visitar este templo de niña. Fue durante las vacaciones de verano y sólo me quedé una semana y media, pero cuando uno es pequeño el tiempo dura una eternidad," la miko bajó su mirada a las hojas recogidas por su rastrillo. "Uno de esos días, los dos hermanos vinieron para ayudar a limpiar. Bueno, los adultos hicieron la gran mayoría. Cho se pasó el tiempo tratando de ayudar, mientras Roxas y yo corrimos entre los árboles. En una de esas saltamos en montes recogidos de hojas y todos nos llamaron la atención," ella aguantó una risita. "Pero siento que tanto ha cambiado desde entonces..."
"¡Aww, mis primos chibis!" Osaka se emocionó. "Es una pena que nunca los conocí de pequeña. Recién nos encontramos en Hanasaki."
"Pues, ustedes no son familia por sangre, medio se entiende. Seguro ni entre ellos están asociados así," Tomo se encogió de hombros. "¿Pero acaso eran muy diferentes de ahora?"
"Temo que una persona desalmada como tú no ve el valor de tener memorias de infancia~" canturreó Reimu.
"¡Oye!"
"Pero para responderte tu pregunta, sí han cambiado en algunos aspectos. Cho era más expresiva y se la pasaba todo el tiempo recriminando y corrigiendo a su hermano. Y creo que Roxas es quien ha cambiado más. Él no paraba de jugar y correr con energías y siempre tenía una sonrisa en su rostro, aunque a veces le faltaba tacto y era muy obstinado. Verle tan tranquilo y ayudando bastante me ha impresionado. Bajo el riesgo de sonar como señora, él ha madurado mucho."
"Hehe, al menos sí le conocí algo así. Cuando nos conocimos, él era mi compañero de juego," Osaka sonrió. "Pero... No mucho después hizo el cambio radical. Lamentablemente, los dos pasaron por bastante."
"¿Cómo así?" preguntó la miko.
"Ellos siempre tuvieron problemas por ser adoptados. Tuve que pedirle varias veces a mi mamá que me dejara ir a estudiar a Hanasaki, y felizmente ahora todos en mi familia los consideran más cercanos. Pero lo más crucial fue lo ocurrido durante los tiempos HiME. Ellos estuvieron peleados por malentendidos," Osaka bajó su cabeza, apenada. "Pudieron reconciliarse, pero parece que quedan asuntos pendientes..."
"Hm..."
"Así que espero de algún modo ayudarles. Como su prima, se que puedo hacer al menos algo," Osaka asintió y sonrió. "Los dos significan mucho para mí y ellos me han ayudado incontables veces, así que es lo menos que puedo hacer."
"Por tu decisión y ánimos ya estás haciendo bastante," Reimu sonrió. "Estoy segura que sólo tu presencia es preciada para los dos. Entonces con más razón pasaré a visitarles a su casa para compartir almuerzos y cenas."
"¿En verdad? ¡Gracias!"
"..." Tomo desvió la mirada. Ella realmente no había llegado a conocer bien al hermano hasta después de la batalla final y fue testigo de los problemas familiares por ser cercana a las tres primas, pero nunca supo sobre los detalles. Decidió que no lo meditaría bastante, y miró a Reimu de reojo. "Parásito..."
"Huh," ella alzó una ceja y piso el pie de la otra.
"¡AAAHHHH!" Tomo se agarró el pie. "¡Maldición, tus zapatos son de madera! ¡Me las pagarás!"
"¡No peleen!" Osaka se asustó y contuvo a una iracunda Tomo, mientras Reimu estaba cruzada de brazos y sonriendo satisfecha. Iba a ser una larga faena.

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Si bien las bolsas de basura no pesaban mucho, seguían siendo voluminosas, y el largo camino hacia abajo hizo el trabajo de bajar la basura más pesado de lo que pensó.

Cho terminó rodando la mitad de las bolsas hacia abajo, y cuando llegó al final de las escaleras, pudo levantarlos todos para llevarlos al largo contenedor de basura a un costado de la tranquila avenida al pie del cerro. Luego de pasar varios días con todo el ajetreo y rodeada de personas, esa caminata sola en plena labor de limpieza le había hecho tomar una bocanada de aire y descansar de la presencia de otros. La peliceleste se sentía tranquila por el momento que tuvo y por el ambiente tan callado y natural de esa área, pero ya tenía que regresar para continuar ayudando a los demás. Sólo esperaba que el camino de regreso hacia arriba no fuera demasiado por segunda vez.

Tomó impulso con cada bolsa y las lanzó dentro del alto y amplio contenedor. Terminó y dio un pesado suspiro al haber cumplido con la tarea. No le quedaba más que regresar lo antes posible…

“Ah, qué coincidencia…” dijo una voz detrás de ella. Era la voz tranquila de un joven, la cual le sonaba apenas familiar.
“¿Eh?” Cho se giró y vio a un chico alto y peliblanco de cabellos alocados. Ella no tardó en reconocerle como aquel chico que había acompañado a Roxas, Osaka y Tomo el día de su examen HiME.
"No hubiera imaginado que nos encontraríamos aquí, tan lejos de la universidad," Komaeda sonrió. "¿Qué te trae por aquí?"
"Ehh, pues..." Cho se confundió. Esa avenida era muy tranquila y poco concurrida, tanto por personas como carros, y le sorprendía ver que ese chico se encontraba simplemente caminando por ahí. Tuvo un extraño miedo que no pudo explicar.
"Eh, ¿te interrumpí? ¿Acaso te he incomodado de algún modo?" La sonrisa del chico se incomodó y él bajó su mirada con cierta autodecepción. "Vaya, creo que es muy evidente que lo he hecho. Parece que nunca aprendo mis límites..."
"Hm, eh, yo..." Cho no evitó sentirse en algo de falta al ver a aquel chico amable tan apenado.
"No te expliques, no hay nada que explicar. Yo siempre he sido así. Me alegré de ver a una persona conocida en medio de mi paseo, y me lancé a presentarme con tanta naturalidad," él mantuvo su sonrisa torpe. "No te culparía si pensaras que te estoy asechando."
"Pues, n-no..." Cho negó, pero se le hizo muy extraño que ese chico haya dicho esas palabras, al punto de casi ponerse a considerarlas. Pero no notaba que el otro era una mala persona, y la peliceleste podía simpatizar con carencia de tacto y un poco de fobia social. "Ya que estamos admitiendo cosas, yo tiendo a sobresaltarme cuando otros se dirigen a mí, especialmente si no me había dado cuenta. Por ello no te disculpes."
"Ciertamente eres una gran persona, por ser paciente con alguien como yo..." Él volvió a bajar su cabeza con decepción.
"..." la otra ya no sabía qué decirle para levantarle los ánimos.
"Ah, pero nos estamos concentrando mucho en mí, ¿no es así? A diferencia de alguien como yo que camina sin rumbo, estoy convencido que tú tienes más cosas que hacer," el peliblanco asintió con certeza. "Te he visto bajar de esas altas escaleras cubiertas de árboles. Es un camino muy tradicional y llamativo. ¿Acaso se tratará de un templo?"
"¿Eh? P-pues sí lo es..." Cho volvió a incomodarse. ¿El chico era un conocedor de templos, o alguien con suerte, o era evidente... o en verdad la había estado asechando? Sí había un arco rojo cerca del pie de las escaleras, pero en la posición en la que estaban (y por donde el otro había llegado) no se podía apreciar por los árboles. "Es un templo que conozco de hace años. Lo he venido a visitar."
"Sí es un templo, esas son grandes noticias," Komaeda se alegró notoriamente. "Los santuarios antiguos y dedicados a la meditación son emblemas importantes para el bienestar del alma. Y debo admitir que me impresionas al estar afiliada a este temblo y ayudar con su constante mantenimiento. Ciertamente, las personas de Hanasaki son seres increíbles."
"¿E-ehh?" Por la mención, Cho se incomodó aun más. "¿Cómo sabes que estoy ayudando con el mantenimiento?"
"Te vi bajar con muchas bolsas de basura, y por la facilidad con las que las desechaste y el sonido que hicieron en el contenedor, supe de qué se trataba," respondió él con completa naturaleza y una simple sonrisa.
"Ah, eh, okay..." Cho asintió por inercia, todavía perpleja. Fue una respuesta demasiado lógica, casi más que la realidad misma.
"¿Eh? ¿Acaso volví a sobrepasar mis límites?" Komaeda percibió la inquietud de la otra y se confundió. "¿Será que comuniqué todas mis impresiones con mucha libertad? Ciertamente, considero que fue muy fácil de ver, pero si es inapropiado expresar todas mis observaciones, estoy dispuesto a mantener discreción."
"¿P-perdón?" La peliceleste comenzaba a tener problemas siguiéndole el hilo.
"Entiendo, así lo haré," al final, el chico llegó a una resolución por su cuenta. "Ah, debo disculparme por acaparar tu tiempo. Asumo que tu labor es en conjunto, y no puedo distraerte más. Oh, ¿de casualidad necesitarán ayuda?"
"Hm, ¿quieres ayudar?" preguntó Cho. Ella optó por ir al punto, ya que aquel chico parecía estar por todos lados de la conversación.
"Precisamente, quería ver si podía ayudar en algo," él desvió su mirada, sonriendo con leve incomodidad. "Suelo no ser el mejor en muchos aspectos, pero sé que soy bueno con la limpieza."
"Ehh, es en verdad algo bastante pesado..." Cho bajó su mirada, sin saber qué decir. En parte sería de gran ayuda, pero le sabía mal pedírselo.
"No te preocupes por mí. Aun si fueras a negarte, pienso subir para ver el templo con mis propios ojos. Y prometo que no me meteré en tu camino."
"Bueno, si insistes."
"Ah, muchas gracias, será todo un placer."
"Pues..." Cho volvió a confundirse mientras el otro caminó hacia las escaleras. ¿Le acababa de agradecer? "¿De... nada?" No podía comprenderle.

Ella desistió en interpretar su situación y fue hacia las escaleras para regresar donde los demás. Ya se había tardado demasiado.

Los dos terminaron acompañándose mutuamente camino al templo en la cima. Ambos intercambiaron pocas palabras sencillas, como comentarios sobre el clima y opiniones muy generales del bosque o de la misma ciudad en la que estaban. Debido a las palabras del peliblanco, Cho comprendía que Komaeda se acababa de mudar a esa área, lo cual era muy común en varios estudiantes de universidad.

Se encontraban en medio de ese tema luego de darse un descanso a mitad de camino. Cho se había cansado, pero fue evidente para ella que el otro lo estaba aún más por el esfuerzo de subir. El chico parecía ser físicamente débil, y no sabía si debía dejarle ayudar con la limpieza después de todo, aunque esperaba que él fuera a insistir.

“Creo entender que recién has llegado a la ciudad,” dijo la peliceleste pensativa.
“Así es, recién me estoy aclimatando antes de ponerme a hacer algo más,” contestó Komaeda, con buenos ánimos. “Es por ello que me gusta pasear por Hanasaki. Puedo sentir una gran vibra en ese lugar, y por conocerlos a ustedes, sé que estoy en lo correcto.”
“¿Acaso tienes pensado en inscribirte en Hanasaki como estudiante?”
“No, por supuesto que no,” el peliblanco sonrió algo entretenido y con leve torpeza. Esa negación rotunda confundió a la otra. “Sé que no sería nada bueno en ese lugar, no quisiera pretender pertenecer ahí cuando claramente no lo hago.”
“Eh, no creo que debas decir eso. Todos tenemos el derecho y la posibilidad de apuntar a lo que queramos y de pertenecer a un grupo.”
“No, te equivocas,” la sonrisa de Komaeda se vio más certera, pero él pareció reservarse mayores detalles al respecto.
“…”
“Aunque creo que tú sí perteneces a Hanasaki, y en verdad me alegro por eso. Estás en el lugar correcto para ti.”
“…” Cho quería saber qué pasaba por su cabeza por decir cosas así, pero no sentía con el derecho de preguntarle. “Bueno, espero que consigas un lugar donde te sientas a gusto.”
“Gracias por tu consideración. No te preocupes por ello.”
“¿Y de dónde eres originalmente, si no está mal preguntar?”
“Soy originalmente de este país, pero he estado en muchos lugares. También viví gran parte de mi vida en Inglaterra.”
“Inglaterra…” Cho se puso a pensar.
“¿Acaso has ido de visita?”
“N-no, es sólo que conozco a alguien de ahí, aunque no le he visto desde hace tiempo,” la mención del país le hizo recordar a Larsa, quien se había marchado hace tres años luego de la caída de Rizembool y había perdido contacto con todos en Japón. Él realmente fue una gran ayuda a todos en varios de los momentos más difíciles de la batalla, y no tenerlo presente esa vez iba a ser muy extraño. Aunque, de todas formas, no era justo para él involucrarse de nuevo si no pensaba hacerlo, así que sólo le deseaba lo mejor…

“Ah, he hecho una investigación en Hanasaki sobre los rumores de las HiMEs,” comentó Komaeda, meditativo. “Por nuestro encuentro anterior y la conversación que tuve con tus amigos… tú eres una de esas HiMEs, ¿no es así?”
“Ehh,” esa observación la agarró desprevenida. ¿Cómo sabía él sobre las HiMEs, si es que no era un estudiante de Hanasaki? Roxas y Osaka le comentaron de la conversación que tuvieron con el chico y que este parecía haber pasado varios ratos dentro de Hanasaki U por conocer muchos puestos de comida, pero aun así, un tema tan sensible y reciente como el de las HiMEs no debía de ser fácil de averiguar para un ajeno al jardín.
“Creo que puedo tomar tu silencio e incomodidad como una afirmación,” el peliblanco asintió, decidido.
“P-pero espera, ¿cómo así…?”
“Preguntas sobre cómo sé sobre esto, ¿cierto? Ciertamente, un ajeno a Hanasaki como yo no debería tener el derecho de saber sobre este tema ni involucrarse directamente con la información, pero estos últimos días he oído muchas conversaciones a mi alrededor sobre este mismo tema, y mentiría si dijera que no me interesó tanto el contenido de las pláticas como las preocupaciones de los ilustres estudiantes que pertenecen a tu universidad.”
“…” Cho ladeó su cabeza con suma confusión. No podría comprender por qué ese chico trataba a Hanasaki de una forma tan respetuosa, y al mismo tiempo, minimizaba su importancia personal en comparación. La HiME tampoco estaba cómoda con que este supiera la verdad, pero el otro lo trató con tanta naturalidad y decisión que sentía que no podía refutar sus palabras. “N-no deberías saber sobre esto…”
“Estoy de acuerdo. Temo que el mundo exterior a nuestra burbuja no esté listo para la realidad de nuestro entorno y observe la guerra como una barbarie injustificable…”
“…” este se volvió ligeramente más serio de la nada, y Cho también encontró raro que, para variar, se haya incluido a sí mismo dentro de la observación. Aun así… “Pero… como sabes de esto… deberías entender que esta guerra no tiene sentido.”
“Yo no diría eso,” Komaeda negó. “Tú eres una HiME para proteger a tus compañeros allegados y mantener la esperanza dentro de Hanasaki, ¿no es verdad? Yo pienso que esa es la mejor de las razones, y que tu envolvimiento es más que justificable.”
“Pues…” nunca esperó ver a alguien (aparte de Osaka, al menos) tan decidido de que el rol de HiME fuera tan positivo y no tuviera un lado insensato, pero ese chico raro realmente irradiaba dicha creencia personal. Parecía convencido que aquel rol fuera alguna representación del ‘bien’, o algo por el estilo.
“No te ves muy convencida. Como una HiME, ¿no crees que deberías contagiar positivismo y fuerza a las demás personas de Hanasaki?” le preguntó Komaeda, con un cierto tono de demanda en su voz. “Entiendo que no haya muchas personas en tu puesto y que es un trabajo pesado, pero debes estar cometida a llevarlo lo mejor posible, y hacer que tus esfuerzos cuenten para ti, y sobre todo, para todos los cercanos a ti, porque asumo que esa es tu meta personal.”
“…” Cho se quedó en blanco. Al final, sí estaba de acuerdo con él, con esa observación global del asunto.
“Es admirable que te hayas apuntado a una gran causa, sólo no dejes que tus dudas te resten inercia y decisión personal. Lo último que debería ocurrir es que pierdas la fuerza y esperanzas en lo que deseas hacer, y que termines decepcionando a Miranda y a la misma Hanasaki…” Komaeda siguió caminando.
“…” la HiME volvió a sentir unos extraños nervios. Para ser un desconocido y ajeno… “¿Cómo sabes de Miranda?”
“…” Komaeda se volteó y sonrió. “¿Cómo no sabría el nombre de la directora de tan excelente universidad? Lo menos que puedo hacer por siempre visitar es rendir mis respetos, ¿no lo crees así?”
“…” Cho no estaba convencida, pero la proximidad a la cima terminó por hacerle concentrarse en regresar donde los demás.
“Finalmente llegamos. No debemos hacerles esperar más,” declaró el chico, subiendo las últimas escaleras con más energías.

Cho le siguió de cerca y los dos caminaron por el sendero que les condujo hacia el templo. Al llegar, la peliceleste observó que había más bolsas de basuras cerradas y llenas de hojas a un costado, pero que todavía faltaba mucho y aun las áreas recogidas no estaban del todo pulcras. Como era de esperarse, quedaba bastante pendiente.

Tomo fue la primera en darse cuenta de los recién llegados, y caminó hacia Cho con gesto de llamarle la atención.

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“Te tardaste mucho…” comenzó ella, pero ni bien sus ojos se posaron en el otro chico, ella frunció el ceño con gran incredulidad. “¿E-eh? ¿Qué hace este aquí?”
“Ah, pues…” Cho se puso a pensar. “Es una buena pregunta.”
“¿Y no le has preguntado? Vaya…” Tomo negó exasperada.
“Es una grata sorpresa haberme encontrado con ustedes de nuevo,” saludó Komaeda, con una sonrisa amigable, la cual se volvió algo torpe. “Aunque… no te ves muy contenta…”
“Hm,” Tomo se cruzó de brazos, mirando al otro como bicho raro. “Aun no decido si es agradable o no para mí…”
“Oh, ¿un visitante?” preguntó Reimu, acercándose con su escoba en mano, visiblemente intrigada. “Vaya, todos estos días no he tenido a una sola alma visitarme y hoy me llueven varias personas. Lástima que el templo no está listo para visitantes aún.”
“Descuida, me encontré con Cho y decidí que vendría para ayudarles,” contestó el peliblanco.
“Gracias por tu ayuda. ¿Y cómo así se conocen?”
“¿Con él? Pues, es un random vagabundo al que le gusta hablarnos, al parecer,” contestó Tomo, aburrida.
“Eh, no digas eso…” Cho negó.
“Como es Tomo quien lo dice, entonces asumo que en verdad es un muy querido amigo de todos que no merece el maltrato,” Reimu sonrió con certeza.
“Oye…” Tomo le miró de reojo.
“A decir verdad… Tomo ha dicho la realidad con mucha exactitud…” Komaeda se vio frustrado. “Temo que soy apenas un conocido casual, y que mi presencia aquí es inesperada y sin invitación…”
“Tomo, no andes bajándole la moral,” Roxas se acercó al grupo. Él se notaba también algo sorprendido, pero no le había dado muchas vueltas. “A diferencia de Tomo, estamos felices de verte por aquí, Komaeda. ¿Qué haces por este lado de la ciudad?”
“Aprovecho el fin de semana para familiarizarme y disfrutar de la naturaleza,” contestó con simpleza.
“Qué bueno que lo hagas, esta zona siempre nos ha servido para librarnos de tensión y es un buen pasatiempo ir a caminar.”
“No se compara con su servicio a la comunidad de ayudar a un templo,” el peliblanco regresó su mirada a la miko. “Ah, mil disculpas, no me he presentado ante ti. Yo soy Komaeda, mucho gusto.”
“Reimu Hakurei,” ella asintió. “¿Komaeda es tu nombre o apellido?”
“Una pregunta interesante. Es mi apellido, pero todos me llaman así…”
“Vaya,” Tomo se encogió de hombros. “No debes tener amigos.”
“Tomo…” Roxas le miró con reproche.
“¡Koma-chan!” Osaka salió del templo trayendo un cooler con las bebidas que habían llevado, y se emocionó al reconocer a su amigo más reciente. “¡Qué milagro tenerte por aquí! ¡Y qué alegría~!”
“Es un gusto verte también, Osaka,” le contestó, sonriente. “He venido a ayudarles a limpiar, ¿les parece bien?”
“¡Perfecto por mí! ¡Será muy divertido!”

Con la adición del nuevo ayudante, el grupo pudo realizar la limpieza con mayor rapidez. Komaeda probó sus palabras y demostró ser  muy bueno con la labor, y luego de dar sugerencias sobre cómo agilizar la faena, se pasó ayudando en lo que podía y tratando de enseñar a una  despistada Osaka cómo barrer más eficientemente, algo que ella intentaba  obstinadamente hacer.
 
El atardecer llegó y todos pudieron limpiar el patio principal y dejar el sendero al templo bastante  presentable. La ausencia de luz por el ocaso comunicó a todos que era momento de recoger sus utensilios y terminar. Osaka recordó a todos que todavía tenían los postres y bebidas refrescantes que compartir, pero cuando iban a regresar al templo, Komaeda dio un paso hacia atrás.
 
"Lo lamento, pero se me hace tarde," dijo él, sonriendo apenado. "Debo irme."
"¿Seguro?" Roxas se confundió. "Pero nos has ayudado mucho. Te mereces una buena merienda."
"Es muy amable de tu parte, pero estoy bien, además..." Él miró hacia el camino que llevaba a las escaleras. "El ocaso está en marcha. Quiero verlo de regreso, y también pasar el área oscura del bosque antes de que oscurezca."
"Eres raro por negarte a comida gratis," Tomo le miró como bicho raro.
"Hm, no, hay mucha gente que lo haría," Reimu sonrió con un gesto maduro. "Pero asumo que sí sería raro para ti, Tomo."
"¡Deja de agarrártela conmigo!"
"Realmente muchas gracias por tu ayuda," Cho dio una pequeña reverencia. "Hiciste una gran diferencia hoy."
"Ah, me alegra," Komaeda asintió. Él se dirigió a Reimu. "Y gracias por el talisman de fortuna."
"Sí, pues..." ella desvió su mirada, incómoda. "Normalmente cobro por ellos pero tu trabajo hoy lo pagó..."
"Haha, prometo regresar y traer una donación. Hoy salí muy ligero a caminar, lamentablemente."
"Oh, pero no puedes irte sin al menos llevarte algún refresco," Osaka negó como madre preocupada.
"Ehm, estoy bien, en verdad."
"¿Quieres ramune? Tenemos varios."
"Ehh..."
"¡Ya, ahora vuelvo!" Osaka corrió rápidamente al templo en busca de la gaseosa, y dejó al peliblanco incómodo.
“No te sientas mal, es difícil negarle,” le dijo Roxas.
“Eso puedo ver. Y me alegra su consideración, a pesar de no sentir que lo merezco.”
“No seas tan duro contigo mismo…”
“¡Oh, cierto!” Reimu pudo oír un muy leve silbido desde adentro. “Dejé el agua a calentarse, ahora tengo que preparar el té. Con permiso y espero que nos veamos pronto, Komaeda.”
“Iré a ayudarte, Reimu,” dijo Cho. Ella se dirigió al visitante. “Eh, buenas noches.”
“Igualmente, cuídense,” él asintió.

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La despedida fue breve y Cho siguió a Reimu dentro de la casa. En medio camino, se encontraron con una apurada Osaka que corría con un ramune y un pequeño queque en sus manos, y oyeron el silbido del agua hirviendo más fuerte. La peliceleste se extrañó al notar que Tomo también les siguió ya que ella prefería escaparse de obligaciones lo más posible, pero no le dio mucha atención.

Fue recién cuando Reimu apagó el fuego y comenzó a verter el agua a la tetera con la infusión que Tomo se expresó.

“Oye Cho, ¿te puedo hacer una pregunta?” dijo esta.
“Eh, sí,” la dirigida le miró confundida. El tono de su amiga sonaba casi inquisitorio.
“¿Cuántas veces has venido aquí a ayudar con la limpieza o de visita?”
“Pues, muchas veces, aunque era más frecuente hace unos años…”
“¿Y en cuántas de esas te topaste con un conocido o semi-conocido justo en esta área?”
“…” Cho se quedó en blanco y su silencio hizo el punto de Tomo.
“Tú también lo crees, ¿no es así? Este peliblanco es raro y nos está stalkeando.”
“Ehh, pues…” Cho sintió que no podía decir mucho luego de toda la ayuda que él les había dado, además de que este mismo se había acosado del mismo delito con tanto remordimiento…
“Ah, eres muy amable, obvio que al menos hay algo raro aquí.”
“Sabía que eras del tipo desconfiado y pronta a juzgar detrás de espaldas~” canturreó Reimu mientras sacaba tazas y platos limpios de una repisa.
“¡Oye!” reclamó Tomo.
“Pero en verdad estoy de acuerdo contigo. Le pregunté a Komaeda cómo se conocieron, y cuando dijo que era por Roxas, le pregunté a él también por separado,” Reimu dejó su labor para mirar a las otras dos fijamente. “Puedo creer un poco en el ‘destino’ o ‘coincidencias’ o como quieras llamarle, pero hay algo raro aquí. Y por más amable que sea el chico, tiene un no se qué en su aura.”
“¿Aura?” preguntó Cho.
“No es fácil explicar.”
“Seguro sólo te luces como sacerdotisa con esas palabras.”
“Ahh, un alma pobre y mundana como tú no entendería~”
“¡No te creas la gran cosa!”
“Pero… por más que aquel chico pueda andar escondiendo algo, no necesariamente puede ser un gran problema. Sólo… presta atención,” Reimu sonrió un poco y asintió a Cho para declarar su mensaje. “Por favor, ayúdenme a poner la mesa.”
“Pues bien que hayas visto lo mismo que yo, pero creo que le estás dando poca importancia,” Tomo alzó una ceja.
“Por un lado, no hay mucho punto a estresarse por algo que no puede ser atendido ahora, y siendo sincera, por otro, tampoco parece envolverme directamente,” dijo Reimu, sonriendo con simpleza. “Lo único que espero de ese chico es que cumpla con su promesa de regresar y hacer una donación. Este templo necesita de más fondos.”
“¡Ajá, eres una interesada por dinero! ¡Debí haberlo imaginado!” exclamó Tomo, apuntándole. “¡Y luego tú me criticas a mí!”
“El dinero no es para mí, Tomo, y tengo buenas intenciones,” Reimu no le prestó atención y llevó las vajillas a la mesa.
“¡No te creo!” Tomo le siguió.

Mientras, Cho se quedó meditativa. Al no ser la única que había encontrado el encuentro bizarro, tenía más dudas al respecto. ¿Qué significaba la presencia de aquel raro peliblanco? ¿Qué podría querer? ¿Y por qué habría optado ayudarles toda una tarde con la pesada faena de limpiar el templo si es que tenía raras intenciones? Sintió unos extraños escalofríos, pero optó por oír el consejo de Reimu. No había punto de pensar en ello, ya que no era su debido momento.

Llevó las tazas en una bandeja y ayudó a colocar todo en su sitio mientras Reimu fue por el té y el azúcar, para entonces esperar a Roxas y Osaka.

El momento de atender el asunto no tardaría en llegar.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Sayi on October 21, 2015, 01:34:56 AM
FINALLYyyy
Also primer insert song weee

(http://i.imgur.com/3hWvRj1.png) (http://i.imgur.com/EJlSuWX.png)

Episode 8 — From such great heights (Part II)

Mientras caminaban hacia el metro, Sayi esperaba que Taikoubou continuara haciéndole preguntas sobre el asunto HiME. Pero parecía que, al menos de momento, su novio se había sacado la mayoría de la desazón del pecho.

Así que en lugar de hablar de sus poderes o de Hige, Bou empezó a ponerle al tanto de su vida en Beijing, de sus clases y amigos, y la pelirrosa agradeció el cambio de tema con una sonrisa.

Aprovechando que Duo se encontraba lidiando con una crisis existencial, Taikoubou y Sayi se escabulleron fuera de los dormitorios de la universidad con la intención de perderse en la ciudad. Solo tenían lo que restaba de ese sábado y el domingo en la mañana, pues en la tarde la pelirrosa tenía que embarcarse de vuelta a Tokyo.

Pasaron toda la mañana dando vueltas por Nanluoguxiang. No se percataron del paso del tiempo, pues se mantuvieron ocupados curioseando las tiendas mientras hablaban y hacían bromas. Era muy diferente tratar con alguien presente que con una computadora, y por momentos Sayi se arrepentía de haber estado evitando visitar a Taikoubou todos estos meses.

Le contó las novedades en la facultad de arte, donde Taikoubou aún tenía a varios conocidos desde los días en el instituto. A Tsukino y a Kano, sus hermanas, les iba bien en el colegio, y Hiro y su tía iban a viajar a Singapur en dos semanas. Kaien iría a visitarlos el próximo mes por el fin de semana largo, así que tendrían que venirse con algo para entretenerle.

Taikoubou empalmó contándole de su familia. A sus primos les iba bien en su último año en el instituto. Y los tres habían ingresado ya a Peking U también, así como él, a la carrera de medicina. Sayi se apiadó del preocupado Bou, quien ahora se lamentaba por su futuro rol como tutor.

Fue entonces que le contó que su padre y madrastra pensaban volver a vivir a Beijing, dejando sus negocios en Tokyo en manos de su concejo.

“Es decir que, ¿ahora tu familia entera estará en Beijing?"

Habían dejado Nanluoguxiang cuando les dio hambre, y como Sanlitun no estaba tan lejos aprovecharon para almorzar en el centro comercial.

“Al parecer” respondió su novio “Aún tendremos la casa en Tokyo y mi padre viajara cuando se le necesite, pero estará vacía la mayoría del tiempo”
“Ah” Sayi tomó una cucharada de sopa y la sopló con cuidado “¿Y vendrás en verano?”

Taikoubou sonrió pero demoró un poco en responderle que probablemente.

La conversación entre ambos se mantenía animada, y aunque Sayi se topaba con algunas respuestas disonantes, el estar con su novio bastaba para barrer los disgustos bajo la alfombra. Estaba feliz de tenerlo para ella ese día, y se estaba divirtiendo mucho con él.

Siempre había tenido algo especial con Taikoubou, el poder hablar de todo y nada, y el poder disfrutarlo hacía valer la pena el viaje desde Japón.

Pensando en que no podrían regresar a la universidad con Duo al acecho, Taikoubou optó por alquilar una habitación en un hotel. Pero aún si Sayi no había pasado una buena noche, la pareja ocupó el hotel para un cambio de ropa antes de salir a bailar.

Hace unas semanas que unos amigos coreanos le habían llevado a un club en particular, y Taikoubou parecía ansioso por mostrárselo a su novia. Sayi aceptó, no tanto por tener ganas de bailar, sino por la enorme sorpresa de que fuera Bou quien ahora le insistiera en ir a bailar un sábado en la noche.

“Has cambiado bastante” bromeó la pelirrosa mientras dejaba su abrigo con el guardarropa del Mix Club “Jamás hubiera esperado que el cauteloso y serio Taikoubou Shizuka me guiara por los clubes de la ciudad”

Bou respondió con una sonrisa pero Sayi no pudo escuchar su respuesta, pues entonces el peligris la tomó de la mano y la guio hacia una cabina desocupada. El local parecía hecho para gente con dinero, pues a donde sea que mirara parecía no haber persona mal vestida.

Sayi notó a varias muchachas observar a Taikoubou, aún con ella bien sentada a su lado. Pero su novio parecía estar demasiado ocupado tomando y viendo a la gente bailar para percatarse de esas atenciones.

“Eres un denso”
“¿QUE DIJISTE?” y entonces peligris se puso de pie “VAMOS A BAILAR UN RATO”
“OK DENSO”

Esa noche tomaron, bailaron, intentaron conversar, bailaron de nuevo y se divirtieron más de lo que Sayi había esperado. ¿Quién iría a decir que se divertiría tanto en un club…y con Taikoubou? Aún si no eran los más coordinados, una vez el alcohol los inhibió lo suficiente, ambos se subieron a la tarima y bailaron como nunca antes lo habían hecho.

Era seguro que habían hecho el ridículo, pero a ninguno de los dos podía importarle en lo más mínimo. Cuando las risotadas evitaron que pudieran seguir bailando, ambos caminaron hasta una cabina y ordenaron otro par de tragos cortos. Y aún si no querían que la noche terminara, el cansancio empezó a reflejarse en la pelirrosa y entonces partieron hacia el hotel.

Se rieron todo el camino de regreso, con los oídos aún zumbándoles por la música del club. Entre tambaleos, cruzaron el hotel abrazados y llegaron a su habitación.

Apenas la puerta se cerró tras ellos, Taikoubou comenzó a besarla con frenesí. Sayi sonrió, pues no recordaba la última vez que sus labios la habían pedido de tal manera.

Su vestido cayó al suelo, y mientras buscaba desabotonarle la camisa, el peligris la traía hacia si, dentro de la habitación. Taikoubou encontró el broche de su sujetador, y lo deshizo antes de lanzarla sobre la cama.

Por la manera en la que la trató esa noche, la pelirrosa supo que su novio había extrañado estar con ella. Y así como era sencillo hablar con él, también se sentía natural el ritmo que compartían en la intimidad.

Pero…

Durmiéndose en sus brazos, Sayi sonreía por el día que habían disfrutado juntos. Besó a su novio una vez más antes de acurrucarse en su pecho.

Aún si mantenían el mismo nivel de atracción, o la misma facilidad para conversar, había algo diferente.

Algo que no cuadraba bien. Algo que no podía seguir evitando. Y ella lo sabía muy bien.



El mismo domingo en la mañana, Taikoubou y Sayi dejaron el hotel y partieron de vuelta a la universidad de Peking.

Con la ayuda de unos amigos, la pelirrosa recuperó su bolso de viaje sin tener que cruzarse con cierto ex Key. Ya fuera de peligro, la pareja buscó un restaurante cercano y tomaron un desayuno ligero mientras comentaban de lo nublado que estaba el cielo. El día anterior había sido inusualmente despejado, pero la buena suerte parecía no haberles sonreído hoy.

Taikoubou le preguntó si quería visitar algún lugar en particular antes de ir al aeropuerto.

Sayi sonrió. Su novio parecía disfrutar el hacerse pasar por tonto.



De todas las atracciones en la capital china, su favorita debía ser el Palacio de Verano. O mejor dicho, el enorme lago artificial que lindaba junto a este.

Beijing no era llamativo cuando el cielo lo pintaba de gris. El viento que golpeaba los árboles era frío, y el agua se veía turbia ante la falta de sol. Sin embargo, Sayi encontraba el ambiente con cierto toque reconfortante.

Lo único que llegaba a sus oídos era el sonido de las hojas mecerse. La ausencia de edificios, aunque se encontraran en plena ciudad, hacían parecer que habían entrado en una dimensión alterna. El camino de loza, las torres del palacio, los elevados puentes y los barcos tradicionales que surcaban el lago le agregaban encanto del lugar.

Ambos pasearon por media hora, conversando casualmente hasta detenerse sobre un puente. Entonces las risas se apagaron y un silencio colgó entre ellos. Ninguno de los dos se atrevió a interrumpirlo por varios minutos pues, por más amena que hubiera la conversación hasta el momento, ambos sabían que ese silencio era el preámbulo que habían estado esperando.

“Has cambiado, Bou”

Sayi había dicho lo mismo, entre risas, varias veces desde que salió del aeropuerto. El le había respondido con alguna ocurrencia, y la observación había quedado ahí.

Pero esta vez la voz de ella pesaba en sus oídos.

“¿A que te refieres?”
“Has estado distante desde hace tiempo” sus ojos estaban fijos en el reflejo de ambos “Ya no me llamas. Ya no me escribes primero. Y aunque yo te busque, hablamos lo mínimo y me dejas colgada, siempre”
“No has venido en cuatro meses”
“Y tu no has ido en más de un año”

Ninguno pudo soportar el silencio que siguió.

“Estoy feliz de verte, no quiero que pienses lo contrario. Ayer la pasamos muy bien” dijo, esbozando una sonrisa “Pero en ningún momento he olvidado lo resentida que estoy contigo”
“¿Es por eso que no me dijiste sobre el asunto HiME?”
“Así es”

Esta vez no se lo oculto. Pudo ver el enojo cruzar su mirada, pero Taikoubou lo mantuvo para si mismo.

“Soy tu Key, y tenía derecho de saber, Sayi” le reclamó “Esto me incumbe a mi también, y si me hubieras dicho te hubiera aconsejado mejor”
“Igual lo hubiera aceptado, ¿sabes? Quería ver a Hige de nuevo” se defendió la pelirrosa
“¿Y acaso ves a Hige?” Taikoubou miró a su alrededor como si buscara algo, y la pelirrosa bajó la mirada “Y si él era tu único motivo para volver al frente del conflicto, ¿en algún momento te aseguraron de que volvería?”

‘No’ era la respuesta. Fran había sido muy clara antes de entrar al auditorio. Y desde entonces Sayi se había preguntado, al menos unas mil veces, si hubiera aceptado dar la prueba de haber sabido cómo saldría de esta.

El peligris se calmó al ver el rostro compungido de su novia.

“No te va a ayudar que toque la herida, lo lamento” y dicho esto se rascó la cabeza “El punto es que me preocupa que estés sola. Es mi deber estar contigo.”
“No lo es. No espero que dejes lo que haz conseguido aquí por volver a Tokyo”
“Sayi”
“Miranda me dijo que no necesito a un Key para ser HiME” y lo siguiente lo dijo en un hilo de voz “Ni siquiera necesito que el Key me corresponda”

Taikoubou se quedó mudo, y a Sayi le pesó su silencio. Tras unos segundos que se sintieron eternos, el peligris atinó a preguntar.

“¿No te importa si no estoy ahí?”
“Bou… eres mi novio y te amo pero, irónicamente, te siento más distante porque siento que nos debemos algo, y ninguno de los dos parece estar cumpliendo”
“Hemos estado juntos cinco años. Incluso logramos estar juntos por encima del conflicto anterior”
“Pero ahora solo veo desinterés. La distancia no ayuda, y…”
“Sayi, ¿estás segura que quieres continuar esta conversación aquí?”

En respuesta, la pelirrosa se acercó a su novio y lo beso.
El peligris le correspondió pero, apenas se separaron, ambos sintieron un muro alzarse entre los dos.

“Bou, no quiero llegar a resentirte a ti”
“¿Estás terminando conmigo?”
“Te estoy diciendo lo que no quiero hacer. Dime, ¿acaso quieres seguir como estamos?” Había un nudo que desgarraba su garganta, pero necesitaba saber “¿Sientes que hemos compartido algo estos meses? ¿Este año? Se honesto”

Ahora Taikoubou se veía tan afligido como ella, pero honrando el pedido de la pelirrosa, le respondió.

“Tu sabes lo que siento por ti, pero si tengo que ser honesto, extraño confiar en ti incondicionalmente”

Un corto silencio, y lo que buscaba terminó cayendo por su cuenta.

“Las cosas no son como eran cuando me enamoré de ti, y en eso he llevado pensando varios meses”

Lo había sospechado. Pero confirmar sus sospechas no era reconfortante en lo más mínimo.

Sayi se limpió las lágrimas torpemente. No sabiendo como reaccionar ahora, Taikoubou se limitó a guardarse las manos en sus bolsillos.

“Las relaciones cambian con el tiempo, y con la distancia, y con el entorno” su voz era un desastre, pero quería asegurarse de rescatar lo más importante “Yo quiero contar contigo, pero no creo que podré si te resiento por tu ausencia”

Taikoubou buscó los ojos de la pelirrosa una vez más.

“¿Estás segura de esto?”
“Si te digo que me arrepiento de esta conversación, y que mejor lo intentemos, ¿acaso crees que estaríamos dispuestos a trabajar en ello?”

(http://i.imgur.com/wXrsWsF.png)

“¿Y ya sacaste tu pasaje?”

La risa de Kaien se coló en la habitación, e Ichigo reincidió en su pregunta.

“Ya lo saqué. Te mandaré el itinerario a tu correo” el rubio sonrió ante la respuesta “Estaré ahí en un mes. Y por cierto…”
“¿Si?”
“¿Esta bien si llevo a un amigo?”

Era domingo por la tarde, y como no había nadie en casa, Ichigo había aprovechado para videollamar a su mellizo. Kaien llevaba dos años estudiando en Sydney, y aunque tuvieran contacto frecuente, extrañaba tener a su hermano cerca a él.

Mientras Ichigo asistió a Hanasaki desde el inicio, Kaien había estudiado casi toda la preparatoria en Rizembool. Inicialmente, el pelinegro tenía pensado volverse un Rebel por sus habilidades combativas, pero perdió la oportunidad al ser derrotado por Soujirou Seta; el mismo joven que fue asignado como el Rebel de su ahora hermanastra.

Pero en su caso las cosas se dieron por una muy buena razón. No había manera de presagiar que quién hubiese sido su HiME terminara volviéndose su amiga y luego hermanastra. Así que Kaien terminó por dejar Rizembool y optó por volverse el Meister y Knight de Sayi hasta el término del conflicto.

Aún si Taikoubou cumplía con el vital rol como Key, nadie había apoyado a Sayi tanto como lo había hecho Kaien.

Ichigo nunca se atrevió a preguntar si su hermano se había ido a Australia para alejarse de todo el historial HiME. Era probable que fuese el caso pero, aunque jamás lo admitiera, esperaba que Kaien cambiara de opinión pronto y optara por regresar a Japón.

“Trae a quien quieras. Tsukino y Kano ya superaron el crush que tenían con el último amigo que trajiste”
Kaien rió al escuchar eso “Todos estos australianos están fascinados con conocer Japón” y entonces agregó  “Y al parecer todos los japoneses están fascinados con conocer australianos”
“Tienes un talento para tener amigos atractivos”
“Oho~, ¿será que tu también tenías un crush?”

Kaien recibió un dedo medio de respuesta y sonrió entretenido.

“¿Cuándo regresaba Sayi de Beijing?”
“En la noche. No he hablado con ella desde que la dejé en el aeropuerto” contempló Ichigo algo preocupado. Pero el rubio negó con la cabeza y se forzó a ser optimista “Deben estar muy ocupados conversando y arreglando las cosas o no se. Las relaciones a distancia no son fáciles”
“Hm” Kaien formó una línea con los labios “Es probable que las cosas no hayan marchado tan bien como crees”

Tenía razón, aunque no quería ahondar mucho en esa posibilidad. Desde el momento que conoció a Sayi, la pelirrosa ya venía ligada a Taikoubou. Se le hacía difícil imaginarlos separados y, como la pareja había superado todo tipo de problemas (con Rebel incluído), seguramente podrían trabajar por sobre cualquier obstáculo.

“Creo que estará bien. Son Taikoubou y Sayi, ¿sabes? Son el Ross y la Rachel de Hanasaki”

Kaien esbozó una sonrisa algo apagada, e Ichigo supo lo que su mellizo estaba por decir.

“Juzgando por la última vez que hablé con Sayi, me parece que ya sabía en que iría a terminar esta visita” el joven se llevó una mano a la nuca “Y como yo no estoy ahí, va a ser tu deber cuidarla”
“Pero puede que Taikoubou la haya hecho cambiar de opinión”
“Puede ser, pero ayudaría, solo porsiacaso, si tu también te prepararas para el peor escenario. Por ella” le sugirió el pelinegro “Y se que Taikoubou es tu mejor amigo y todo el cuento, pero por favor, piensa antes de ponerte sUPER EFUSIVO con este asunto como sueles ser”

Ichigo gruño para si mismo. Estaba acostumbrado a escuchar las quejas de Sayi con respecto a Taikoubou… pero una cosa era tratar con demandas animadas, y otra muy diferente sería consolar una ineludible decepción.

El rubio asintió, aún si buscaba aferrarse a la esperanza de que las cosas hubiesen marchado bien.

“Es una pena que estés tan lejos. Tu eres más atinado que yo para estas cosas”
Kaien negó con la cabeza “Creo que eres el indicado para estar con ella en este momento”
“¿Por qué lo dices?”

Ichigo lo miró confundido y su hermano puso los ojos en blanco. A veces le era difícil creer que su propio mellizo fuese tan denso.

“Porque esta vez Sayi no necesitara consejo. Y tu eres el mejor para hacerla reír”

(http://i.imgur.com/3hWvRj1.png) (http://i.imgur.com/EJlSuWX.png)

Llegaron al inicio de la zona de embarque y se detuvieron ahí. Faltaba media hora para que se empezara a abordar, y considerando aduanas y seguridad, el tiempo estaba justo para llegar a tiempo.

Taikoubou retiró el bolso de su hombro y se lo alcanzó a Sayi.

“Escríbeme si necesitas algo. Y claro, me avisas apenas aparezca Hige”
“Menos mal que no se apareció cuando estábamos en el hotel, ¿cierto?”
Taikoubou rió ante la idea “Eso hubiera sido demasiado incómodo”

Ambos se quedaron quietos un momento, mirándose en silencio.

Quizás porque sabían que no se verían por un tiempo, a los dos les costaba dar el primer paso lejos del lugar. Era una despedida agridulce y sin embargo, había una nota de honestidad en la sonrisa de ambos.

“Por favor, cuídate”

Se abrazaron una última vez y entonces la pelirrosa cruzó la entrada a la zona de embarque. Antes de perderse de vista, Sayi giró y con un efusivo ademán de mano se despidió de Taikoubou.

(http://i.imgur.com/3hWvRj1.png)

Con su pequeño bolso, el chequeo de seguridad fue casi inmediato. Presentó sus papeles y pasó aduanas sin improvisto alguno. Para matar el tiempo se metió al Duty Free y probó cuanto perfume encontrara a su alcance. Compró unos pocos dulces para su familia, se comió un cupcake, y cuando llegó a la puerta de embarque la azafata recibió su pasaporte y ticket con una sonrisa.

Aquel vuelo de domingo por la tarde estaba inusualmente despejado. En primera clase solo habían dos personas además de ella, y ambas estaban sentadas cerca de la puerta, mientras ella estaba más cerca al baño. Las azafatas no demoraron en acomodar a los tres y entonces pasaron a centrarse en el resto de los pasajeros, dejándolos solos a relajarse antes del vuelo.

De su bolso solo retiró sus audífonos y los enchufó en su teléfono. Pateó su bolso bajo el asiento delantero y observó cómo se retraía la manga de embarque. Se puso a buscar el último playlist que había armado cuando sintió el avión retroceder. La música sonaba en su cabeza pero ella solo sentía el avión vibrar, preparándose para despegar. Observó de reojo las instrucciones de seguridad, y entonces las pantallas se apagaron y el avión se detuvo un segundo antes de empezar a tomar velocidad.

► Iron & Wine — From Such Great Heights ♫ (https://www.youtube.com/watch?v=tCYWymG9fSs)

El momento en que las llantas dejaron la pista, el vacío que dejó el ascenso le trajo un nudo a la garganta. Pudo camuflarlo cuando la azafata le ofreció agua antes de dejarla sola de nuevo, pero entonces sus ojos se nublaron y nada más pudo, o quiso hacer para seguir conteniéndose.

I am thinking it's a sign
That the freckles in our eyes
Are mirror images and when we kiss
They're perfectly aligned


Su rostro se contrajo en un llanto amargo y su torso se echó hacia delante, contrayéndose, y esperando que eso le ayudara con el dolor que sentía en su cuerpo. Por instantes se arrepentía, cuando sentía que no podía con el peso de su decisión, pero se obligaba a recordarse que había hecho lo correcto.

Y el dolor es momentáneo, ¿verdad?
Pero ello no restaba lo que sentía ahora, que se alejaba de él.

And I have to speculate
That God himself did make us
Into corresponding shapes
Like puzzle pieces from the clay


Lo había resentido varios meses y finalmente se había librado de los sin cumplir. Ya no se debían nada, pues como amigos el afecto era tácito, y las expectativas no tan demandantes como una pareja. La distancia ya no pesaría tanto, las ausencias estaban mejor justificadas. Con el tiempo podría volver a contar con él como amigo incondicional, y los recuerdos hasta el momento se sentirían como algo bueno y no como algo perdido… como se sentían en aquel momento.

Sayi se odiaba.
El dolor nublaba su juicio, y por instantes sentía que lo daría todo solo por darle media vuelta al avión.

And true it may seem like a stretch
But it's thoughts like this that catch
My troubled head when you're away
When I am missing you to death


“Las cosas no son como eran cuando me enamoré de ti”

Pero no habían palabras o actos que hubieran pudieran remediar eso.

Intentó recordar algo que la hubiera lastimado así pero no pudo. Fue lo correcto, solo podía repetirse. Es lo mejor que pude hacer.

Tenía ambas manos cubriendo su rostro cuando sintió una tercera posarse en su hombro.

Avergonzada por la escena y sin atreverse a encararla, Sayi atinó a decirle a la azafata que por favor la dejara sola, que era un asunto personal y que no era su intención preocuparla.

Pero la mano no se fue.

When you are out there on the road
For several weeks of shows
And when you scan the radio
I hope this song will guide you home


Consideró que aquella invasión de espacio era algo extraña. Intentaba entender por qué razón la mujer insistiría en quedarse, cuando una forma familiar llamó su atención desde la comisura de sus ojos.

Su cabeza giró tan rápido que lastimó su cuello. Sus ojos se abrieron como platos, y aún con las lágrimas bañando sus mejillas, la impresión de lo que tenía frente a ella la hicieron olvidar por un instante el porqué estaba llorando.

(http://i.imgur.com/3hWvRj1.png) (http://i.imgur.com/LFMLqsd.png)

They will see us waving from such great heights
Come down now, they'll say
But everything looks perfect from far away
Come down now, but we'll stay


En el asiento junto a ella estaba sentado su Child, Hige.

Traía la misma ropa que usaba la última vez que lo vio. Su cuerpo, cabello y ojos eran igual a como lo recordaba, y tenerlo intacto frente a ella le hicieron sentir como si nunca la hubiera abandonado.

Lo único diferente era que Hige no traía consigo su carácter de siempre. En lugar de su risueña y amigable disposición, sus ojos carmesí la miraban con una pena que caló dentro de ella.

I've tried my best to leave
This all on your machine
But the persistent beat
It sounded thin upon listening


Desde que contempló volver a ser HiME, Sayi había pensado que clase de bienvenida recibiría su Child apenas se materializara. Tendría comprado todos sus dulces favoritos. Lo llevaría a ver a todas las personas que lo habían extrañado. Saldrían a divertirse con Ichigo, como en los viejos tiempos y, apenas Miranda les ayudara con el asunto del papeleo, irían todos a Beijing a visitar a Taikoubou.

¿Por qué tenía que aparecer justo en ese momento?
No tenía nada que ofrecerle ahora.

And that frankly will not fly
You'll hear the shrillest highs
And lowest lows with the windows down
When this is guiding you home


“Hige, lo siento”

Apenas se disculpó, el Child la rodeó en un fuerte abrazo, y entonces Sayi entendió por qué había optado por aparecer, de todos los lugares, ahí y ahora.

“¿Y mi Child?”

Su respuesta no ofreció consuelo alguno, pero era algo que sabía necesitaba con urgencia.

“Ten paciencia. Aparecerá cuando lo necesites”


Como era usual, Fran había terminado estando en lo cierto.

Pero la verdadera razón, y aquella que la hizo romper en llanto era...

They will see us waving from such great heights
Come down now, they'll say
But everything looks perfect from far away
Come down now, but we'll stay


Que aún si quería culpar a Taikoubou por su desinterés, al final del día el Child se manifestaba por lo que sintiera la HiME. Y lo que ella había cargado hacia su Key había sido un resentimiento que no le permitía ver más.
 
No había sido hasta ese momento, que el dolor por terminar la relación la ayudó a sincerarse, cuando finalmente pudo tocar fondo con lo que en verdad sentía por su Key.
 
Era una tremenda ironía que lo que había impedido que apareciera Hige, todo este tiempo, no había sido más que ella misma.

They will see us waving from such great heights
Come down now, they'll say
But everything looks perfect from far away
Come down now, but we'll stay


La pelirrosa abrazó a su Child y se hundió en su pecho. Entonces Hige besó su cabeza, como si se tratara de una niña.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Apple on October 24, 2015, 11:26:29 PM
yaaay que felicidad que ya empiecen los capitulos largos :'D asi no me da pena postear mi biblica prueba HiME. No es este cap pero queria introducir algunos personajes.

#5: The oni, the dwarf and the two siblings

(http://i57.tinypic.com/b89qtt.png)

Desde que su cuñada había aceptado una beca para Hanasaki, Hijikata y su esposa volvieron a la normalidad de sus vidas. La chica pasaba bastante tiempo ahora en la universidad y con su amiga Minmay por lo que la pareja supuso que era bueno darle más libertades, además de que su recuperación iba bastante bien, y regresaron a sus propios asuntos. Si algo tenían en común Toshizo Hijikata y Rangiku Matsumoto era su adicción al trabajo y al ejercicio. Quizás era lo único que tenían en común después de todo. Todas las mañanas se levantaban muy temprano a correr por el vecindario o a dar unas vueltas a la piscina, se iban cada uno al trabajo donde pasadas las 7 regresaban a cenar y a dormir. Los fines de semana Rangiku gustaba de abrir una nueva botella de licor en compañía de Souji o últimamente Sheryl y Hijikata fumaba mas de lo normal. Ellos no compartían vicios. Rangiku había fumado moderadamente durante sus años de universidad, lo había dejado poco antes de graduarse y ahora hasta decía que le molestaba el olor; y Hijikata apenas bebía un par de veces al mes si mucho y si era necesario. La rubia estaba convencida de que su esposo tenia un problema de ansiedad y nervios manifestado en tabaquismo y el algunas veces se había preguntado a si mismo si su esposa tendría algún problema con el alcohol. Con todo la pareja tenia pocas discusiones, por no decir ninguna, y ambos parecían aceptar sus rutinas diarias sin molestias reconociendo que la extrañaron un poco cuando Sheryl llego a desorganizar un poco sus vidas. 

Era ya casi medio día cuando una llamada saco a Toshizo Hijikata de sus pensamientos.

"Hola. Si, si. Esta bien puedes venir. ¿A las 4? Si esta perfecto, no seria ningún problema. Claro, te esperaré"

Colgó y decidió que estaba demasiado ansioso como para seguir trabajando, y además ya no tenia mucho que hacer puesto a revisar los libros contables y eso siempre le aburría. Llamo a su secretaria para que ordenara su almuerzo a un bistró cercano al edificio de la compañía de su familia, se puso el saco y se decidió que iría a visitar a los empleados. No era poco común que el jefe de una compañía, por mas grande que esta fuera, pasará un momento a visitar a los empleados en sus cubículos u oficinas y verificar que todo fuera bien.

En general los demás se sentían intimidados por el. Era un hombre alto (sobrepasaba el promedio de estatura japonesa) y de rostro serio y duro. Además era un poco gruñón y estricto, todo lo contrario a su padre o a su hermano menor, pero era un buen jefe bastante justo y generoso para recompensar a los que hacían bien su trabajo.

Almorzó con algunos de los gerentes de la empresa, luego subió a la azotea a fumar y regreso a dar una ronda más por los cubículos del área de relaciones públicas. A eso de las 3:30 regreso a su oficina a prepararse para recibir a su visita.
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-Si te gusta Sheryl deberías de invitarla a salir-

-¿Eh? ¿Que dices?-

-No te hagas el tonto. Ya te he visto como la ves-

-Sheryl es guapa PERO no tengo esa intención-

-¡ves! ¡Hasta crees que es guapa!-

-¡Solo te pregunte como le iba a Sheryl en la universidad!- A Athos le disgustaba el tono en que Minmay decía esas cosas. Era su hermana menor pero le hablaba como que si fuera su madre. Y ni su madre le hablaba así las pocas veces que hablaban. En estos momentos ella estaría en algún yate en la ribera francesa con su cuarto marido.

-¿Sabes que? Ya ni me molestaré en hablarte o en llevarlas a la universidad-

-¡No era para que te enojes así!- le gritó Minmay a su hermano mayor. Ella solo estaba pensando en las necesidades que el nuevo "trabajo" de su amiga tendría, entre ellas tener a un Key cuyo afecto la hiciera despertar a un tal "Child" o como fuera. La pelinegra conocía bien el historial amoroso de su amiga, quien a pesar de ser bonita y haber vivido en tres continentes, solo se limitaba a un sujeto que había sido su amigo de la infancia del cual se alejo por circunstancias muy dramáticas. "Cliché" era la única palabra que se le ocurría a la chica para describir esa situación.

Minmay se levanto de la mesa a rodeo al cuello de su hermano con sus brazos. El solo dio unas palmadas sobre el brazo de su hermana y habló -Vale, ya no estoy enojado-

Ese "tipo de peleas" era una situación común en el departamento de los medios-hermanos. El apellido de Athos era Olivier, del primer esposo de su madre, un banquero francés; el apellido de Minmay era Lynn y su padre era un empresario Chino y el segundo esposo. Los hermanos vivían medio olvidados por sus padres, pero eso era un problema que había quedado en la adolescencia, ahora ambos vivían entregados a sus estudios y a llevar una vida relativamente cómoda en Tokyo. Athos estudiaba derecho en Rizembool y Minmay estudiaba teatro (quería ir a Broadway(?)). Según el papá de Minmay esa carrera no servía y le se negaba a pagarle la universidad; pero Athos siempre tan hermano mayor galante y protector atendía todos sus gastos, necesidades y berrinches. Sobre todo los berrinches.

-No estoy enojado. ¿Quieres cenar pizza?-

-¿Invitaras a salir a Sheryl?-

Athos suspiró pesadamente -Ya. Esta bien- se rindió. Sabia que Minmay había visto atreves de el con esa faceta suya tan "terapeuta-psíquica", y que las miradas a Sheryl no eran nada mas porque estuviera guapa, sino porque era hermosa. Y bueno...  le gustaba.

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La visita llego puntualmente a las cuatro. Tyrion entro a su oficina luciendo un fino traje de diseñador, con una caja de habanos en su mano izquierda. A pesar de que fueron amigos cercanos en la universidad no se abrazaron solo se dieron la mano.

-Hijikata-

-Lannister-

-Ya te dije que me podías llamar por mi nombre con toda confianza- aún después de muchos años aún no se acostumbraba del todo a que lo llamasen por su apellido en Japón. O quizás no le gustaba que le recordaran a su familia, que solo se le aparecían en sus peores pesadillas y disfrutaba todos los momentos que olvidaba de ellos y de que pronto su hermana le enviaría a su sobrino para que este estudiara en Japón... si, ya se moría de ganas por vivir con Joffrey.

-Esta bien, Tyrion-

-Así esta mejor. ¿Como ha ido todo?-

-Como siempre, mucho trabajo. Me alegra verte tan radiante como siempre- A Hijikata siempre le impresiono la entereza y dignidad con la que vivía Tyrion, a pesar todos los perjuicios y dificultades que le traía su pequeño tamaño y su apariencia en general siempre lo rodeaba un aire de ingenio y… valentía. Pocas veces le había visto perder el temple, solo para verlo al rato salir con una solución o respuesta ingeniosa.

-Se hace lo que se puede. ¿Como esta tu esposa?-

-Bien, ahora es diseñadora de muebles para Ikea y trabaja en sus oficinas en Shinjuku. Últimamente se ha quedado en la oficina hasta tarde-

La respuesta escueta no decepciono a Tyrion. Era tan típico de Toshizo Hijikata hablar de su esposa como si estuviera hablando de una colega de la oficina. "Si yo tuviera una esposa como Rangiku" pensó el inglés "no la perdería ni un instante de vista". Sin embargo no se atrevía nunca a decirle tal cosa a su amigo, en Japón decir algo así no era muy común incluso entre los amigos cercanos.

-Me alegra escuchar eso-

-¿Cuando regresaste a Japón?-

-Pues hace como dos semanas... ¿no te has enterado? Quizás fue una broma de la asociación de ex-estudiantes pero me han nombrado presidente en mi ausencia-

-Ya lo sabía. Yo voté por ti- El pelinegro se levanto y se dirigió al "bar" que a un extremo de su oficina. No acostumbraba a beber en horas de trabajo pero conservaba el espacio para ocasiones como esta y según Rangiku era elegante -¿Te ofrezco algo de tomar?-

-Un whisky en las rocas por favor. Y sírvete uno tú también-

Ya servidos los tragos, encendidos los puros y con todas las cortesías ya ofrecidas, Tyrion decidió ir al grano.

-Bien... se que no me compete esto, y que la asociación de ex estudiantes es solo un grupo elitista donde solo aceptan a los que tenemos familias que donan cantidades demasiado generosas a Rizembool, pero ¿sabes algo sobre la reducción al presupuesto de becas?-

-Escuche algo, pero creí que era un rumor...-

-Se que se le aumento el presupuesto a investigación y desarrollo pero no tengo idea del por qué- Tyrion se sirvió otro trago

-Ya sabes como son en Rizembool... les encanta hacerse los interesantes. De seguro es para atraer nuevos estudiantes, y luego las becas regresaran a lo normal-

-Si... puede que tengas razón- "No. De hecho espero que tengas razón Hijikata. Por que mi psicótico sobrino estará en Rizembool y no quisiera ver a Joffrey involucrado en alguna tontería."   
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Deidara on October 25, 2015, 03:42:24 PM
esto va situado antes de que Sayi se fuese de viaje a China :3
decidí intentar escribir un flash back de ~antiguos tiempos~ al inicio de mis fics a partir de ahora, así que a ver cómo va mi nueva meta!


#5 - family don't end with blood


(http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/dei2.png) (http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/gumsh.png)

“He traído una aspiradora. Me he gastado dinero para comprarte una aspiradora, y eso es decir mucho de mí. Pero estoy cansada de intentar barrer tu apartamento con esa escoba que parece estar a punto de descomponerse.”
“Creo que exageras.”

Deidara bufó, dejando caer a los pies de su tío, Dick Gumshoe, la caja que contenía la nueva aspiradora que le había comprado.

“Es sin cable, de última generación. Lo único que le faltaba era hablar y poder decirte lo sucia que tienes la casa,” insistió, pero su tío no le hacía caso, porque estaba demasiado ocupado desembalando el paquete, como si de un niño con su nuevo juguete, regalo de Navidad, se tratase. “Es de 350 W de potencia, la batería dura— oye, ¿me estás escuchando?”
“No me puedo creer que… Deidara, no sé qué haría contigo, mi penoso sueldo de policía no me hubiese dado para algo así.”

Y así fue como Deidara se encontró con los brazos de su tío rodeándola. La HiME de la fuerza se sintió algo incómoda, y es que no era normal que hubiese hecho llorar a su tío con sólo una aspiradora…

“Vale, vale, me ha quedado claro… ahora vamos a probarla.”

Deidara no pensaba que aspirar pudiese llegar a ser algo ligeramente entretenido, ni que su tío pudiese haber acumulado tanto polvo en las distintas superficies de su apartamento. Sabía que su trabajo como policía apenas le dejaba tiempo libre, y que era ligeramente explotado… pero no creía que fuese para tanto.

En menos de dos horas, el apartamento volvía a estar (ligeramente más) limpio, y Gumshoe y Deidara tomaban un refresco como recompensa.

“Se está haciendo tarde,” comprobó Dick. “¿No crees que deberías salir antes de que pierdas el último autobús?”
Deidara buscó la ventana más cercana, afirmando así como ya había oscurecido. Su tío tenía razón, iba siendo hora de volver a Hanasaki, a la mansión HiME… pero, no iba a mentir. No se estaba del todo tan mal aquí. En Hanasaki las cosas eran tan estresantes, que poder darse un respiro de vez en cuando no estaba tan mal. Aquí no tenía que pensar en HiMEs, ni Rebels. Ni en diversos dramas personales. Aquí las voces no se escuchaban, llegaban hasta hacerse silenciosas. “Creo que esta noche me quedo a dormir. ¿Me preparas la cama?”
“Siempre aprovechándote de mí…” Pero sonrió. 


# # #

(http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/dei2.png) (http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/sayi.png)

Esa misma mañana, antes de que Deidara y Sayi pusieran rumbo a Hanasaki, esta última le había dado unas llaves de repuesto de su apartamento, en caso que Deidara quisiera volver antes de tiempo a descansar. Viendo que su estancia en Japón se iba a alargar, la pelirroja decidió no abusar de la hospitalidad de su amiga y pasar la siguiente noche en otro lugar. Decidió que la próxima llamada sería a la pelirosa.

“¡Dori!” Exclamó Sayi, quien sonaba algo preocupada y atareada. “¿Todo bien? ¿Sigues por Hanasaki?”
No queriendo entretener a su amiga (Deidara se preguntó si ya había tomado la prueba HiME, o estaba en ello) quiso ir al grano. “Sí, creo que voy a quedarme unos días más por aquí.”
Sayi pareció escucharse ligeramente menos nerviosa entonces. “¡Oh, eso es genial! ¿Necesitas algo?”
“No, de hecho quería decirte… he pensado que lo mejor sería no molestar, creo que voy a irme a casa de mi tío unos días. Imagino que mi hermano ya le habrá dicho que estoy por aquí.”
“¿Estás segura?” Preguntó Sayi, “no nos importa tenerte en casa.”
A Deidara le hubiese encantado quedarse, pero sabía que iba a necesitar algo de tiempo para ella sola, sobre todo después de la conversación con Miranda. “Sí, creo que será lo mejor. Ya nos pondremos al día cuando estés libre.”
Se escucharon voces de fondo desde el otro lado de la línea, a Deidara le pareció distinguir la voz de Ichigo. “Sí, eh… nos pondremos al día. Tengo que dejarte, estoy a punto de—”
“Claro. Hablamos. Que vaya bien.”
“Si, que vay—” No escuchó el resto porque al parecer Sayi colgó antes de tiempo.

Al parecer su amiga no había tardado mucho en tomar su decisión respecto a ser HiME… y parte de ella, envidió lo fácil que se le hacía a Sayi tratar sobre el tema.

# # #

(http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/dei2.png)

Viendo que se había traído poco dinero desde Barcelona, y que le tocaba hacer una visita al banco para activar sus cuentas en Japón, a Deidara no le quedó más remedio que tomar el bus y tardar unos cuarenta minutos en hacer un trayecto que, en taxi, hubiese durado mucho menos de la mitad.

Aprovechando que tenía la llave de casa de Sayi se había pasado primero por allí para recoger sus pertinencias, una única mochila de viaje, no muy grande, y se había dirigido a su siguiente destino. Tras otros viajes en bus, por fin se encontraba allí. No tenía la llave, pero sabía que siempre había una escondida bajo la alfombrilla de la entrada… una estrategia que no era muy digna de un policía.

Deidara abrió la puerta del apartamento, sonriendo al encontrarse en la entrada aquella aspiradora que ya estaba a punto de cumplir los tres años. Al parecer el regalo le había durado a su tío Dick Gumshoe, y le había dado un uso decente, porque el piso se encontraba en mejores condiciones que las últimas veces que había estado allí.

Las cosas no habían cambiado mucho. Los muebles seguían siendo los mismos, dispuestos de la misma manera. Las cortinas seguían sin combinar con el color de la tapicería de los sofás, la decoración seguía siendo espantosa… se alegraba de ver que su tío seguía siendo el mismo. A pesar que había tratado de mantener el contacto con él en los anteriores tres años, no se habían visto, y es que el trabajo de policía de Dick le hacía difícil poder pasarse a visitar por Barcelona, teniendo en cuenta que Deidara no iba a dignarse a volver por la ciudad japonesa. Tío Gumshoe seguía trabajando en el departamento de policías, aunque gracias a sus últimas conversaciones, había aprendido que su puesto había subido hasta detective de homicidios. Algo que a Deidara le había sorprendido, ya que su tío era alguien algo descuidado, pero imaginó que su lealtad y su amor por su trabajo habían jugado un papel muy importante.

Tuvo que apartar lo que parecían viejos archivos de casos, apilados, para hacerse un sitio en el viejo sofá. Su pequeño equipaje ya había encontrado su lugar en una esquina del salón, y viendo que no tenía nada que hacer, decidió enchufar el televisor y buscar algo de entretenimiento hasta que su tío llegase.

Apenas llevaba un minuto la pantalla enchufada, y todavía seguía buscando de canal, cuando reparó en que, en tres años, aquella había sido la primera vez que veía la televisión japonesa. Y es que, en Barcelona no se había preocupado mucho por buscar alguna señal japonesa, ni por verla online. Y no podía creerse que el resumen de un canal deportivo de algún campeonato de sumo le estaba haciendo sentir demasiadas cosas, como un miedo terrible, y unas ganas de llorar que estaba forzándose a aguantar.

Tres años. ¿Qué había hecho en esos tres años?

Huir del país había sido la peor decisión que había tomado en mucho tiempo, la más estúpida. Había dejado atrás amigos, estudios, un futuro que podría haber sido mucho más que el que le había tocado. Sabía que había sido un error, pero era demasiado tarde, se había dado cuenta demasiado tarde, y ya no podía volver atrás.

Una estúpida decisión, en un momento difícil, que había estropeado todo.

No lo admitiría en voz alta, pero echaba de menos la vida en Japón. Echaba de menos Hanasaki, las clases. El grupo que las HiMEs habían formado. El club de básquet, el de kendo, todos los amigos que había hecho allí. Al glotón de Luffy, al idiota de su mejor amigo de Michi. Y a Zoro. Era difícil pensar en todo lo que había pasado y lo que no, lo que podía haber pasado, si se hubiese quedado allí. Recordó como Zoro le había dicho que él iba a estar allí cuando volviese, ’no tengo adónde ir’. Pero es que no habían pasado tres semanas, ni tres meses. Habían sido tres años, y estaba segura que Zoro habría ya pasado página.

La ansiedad empezó a hacerse demasiado grande. ¿Qué hacía allí? ¿Qué iba a ser de ella ahora?

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Por desgracia, o no, ese fue el justo momento en el que la puerta principal se abrió, y se escuchó el grito de su tío, “¿¡quién anda— ¿Deidara? Qué haces— no esperaba que, oye, espera, qué te pasa…” En pocos pasos, Gumshoe estaba allí, sentándose en el sofá junto a Deidara.
“Tío Dick, qué he hecho.” Dejó que Dick le rodease con sus brazos, se apoyó en su hombro y cerró los ojos. “He sido una idiota. No tengo ni idea de qué, qué he hecho. No sé qué voy a hacer ahora.”
“Hey. No te preocupes, ¿vale? Ya verás cómo lo arreglaremos.”

Agradeció infinitamente que Dick no le hiciese más preguntas, y más todavía, agradeció el abrazo, y el silencio que siguió, por no supo cuánto tiempo.

“Deidara.”
“¿Hm?”
“Me alegro de tenerte de vuelta a casa.”

Se sentía como en casa.

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“¿Se puede saber qué has estado haciendo?”
“Ah— cuidado, eso escuece…”

Deidara gimió entre dientes mientras su tío Gumshoe aplicaba alcohol a sus heridas (alcohol, porque así ella lo había pedido, y es que la HiME de la fuerza no iba a curar sus heridas con simple yodo o agua oxigenada). Tenía varios cortes en sus brazos, algunos rasguños y roces sin importancia. Había tenido heridas peores.

“Entonces…” Insistió su tío.
“Estaba entrenando con Sanji. Hubiese ido al hospital, de no ser porque allí hacen siempre muchas preguntas… saben sobre las HiMEs y los Rebels, pero Miranda nos tiene muy controladas. Siendo policía, imaginé que no le harías ascos a curarme un par de heridas.”
“Ya. Todavía no entiendo mucho de qué me estás hablando,” rió Gumshoe, “pero me alegro de que vengas a mí. Eso significa que al menos me tienes un poco de aprecio, ¿eh?” Bromeó, como respuesta Deidara simplemente puso los ojos en blanco. “Vale, vale, me queda claro… ¿y cómo decías que se llamaba… Sanji? ¿Ese es el de la escuela rival?”
A su tío Gumshoe todavía no le quedaba muy clara la terminología, a pesar que Deidara la había repetido varias veces. “No, no, esos son los Rebels. Sanji era el profesor de Hanasaki, ¿recuerdas? El que me entrenaba, el tío raro, rubio, que siempre fuma… la verdad es que a veces se pasa con los entrenamientos. Y mira que le tengo dicho que vaya con cuidado, ahora que tengo a mi Meister… se supone que él siente también todo mi dolor,” suspiró.
“Meister…”
“El Meister es… como una especie de batería. Se supone que nos da energía, ¿sabes? ¿Recuerdas a Zoro?”
“¿Tu amigo el del pelo verde?”
“Sí, ese. Bueno, él es mi Meister. Kurogane es mi Knight.”
“Meister, Rebel, HiMEs, Knight… ¿en qué mundo se supone que mis sobrinos se han metido?”
“Ni yo estoy segura,” dijo mientras volvía a ponerse su camisa, una vez tenía todas sus heridas curadas.
“Menos mal que Near parece el único cuerdo de los tres y ha decidido mantenerse al margen.”
“¿De verdad llamas cuerdo a Near?”
“Al menos no va por ahí pegándose con rebeldes,” suspiró, y Deidara no le corrigió esta vez.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Mimi Tachikawa on October 25, 2015, 11:59:08 PM
Por fin vengo con capitulo nuevo y espero subir otro en esta semana <3

Capitulo 8: "Nuevos amigos x Nuevas responsabilidades"

(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/aicon_zpskl3mw2yz.png)(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/mayuracon_zps7cgbi6fz.png)(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/todomatsucon_zpsbzgeoxfk.png)
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Habian pasado dos horas después de la prueba Hime de Mayura que la había pasado a duras penas, la pelirrosa se encontraba ahora descansando en la enfermería, la fiebre ya había bajado y solamente descansaba plácidamente, a su lado se encontraba Flaffy que también dormia al lado de su dueña, Suga y Otoya no se encontraban, el pelicenizo tenia practica del club de vóley, mientras que al pelirojo novio de Mayura se lo llevaron a fuerzas a cumplir con sus deberes ya que el joven no queria separarse del lado de su novia, pero Mayura no estaba sola alguien estaba sentado a su lado mirándole atentamente

Ya te levantaste?...- le decía aquella persona mientras le movia levemente- estoy aburrido…-

Uhm…- la pelirosa abrió los ojos lentamente- que me paso?...- miro hacia el lado derecho y observo a un joven de cabellos negro-eh?!!!! –

Flaffy se levanto también, la pelirosa la abrazo fuertemente

Quien eres tu?...-

Eh? Yo?...- señalándose a si mismo- no te acuerdas de mi? Somos amigos por internet…mi usuario era Lovelyboy 17…-

Eres Lovelyboy17?....espera …- recordando la foto de aquella persona en su perfil de Facebook- tu foto no era diferente?...- mirándole con cara de duda-

No te fijes de eso…ya sabes las personas la mayoría de las veces usamos fotos falsas para atraer la atención de mas personas, en mi caso para que caigan mas chicas- sonriendo ampliamente-

Eso no es nada bueno lo sabes no?-

Creo que eres la única inocente que pone su verdadera foto de perfil…- sacando su celular- hay que tomarnos un selfie en la enfermería si?...-

Eh???-

Se acerco a la pelirosa y jalo a Flaffy también para que los tres entren en la foto, luego se separaron

Ahora si presentémonos…comienzan las damas…-

Es cierto…nos conocemos solo por nickname…bueno mi nombre es Mayura Daidouji…mucho gus….espera espera donde están Suga-san y Otoya-kun?-

Te refieres a los dos chicos que estaban cuidándote? Pues tuvieron cosas que hacer…y como venia a la enfermería para usar la computadora de la doctora les dije que te cuidaría porque te conozco y se fueron tranquilos….-

Que? Asi nomas? …- se cruzo de brazos- es verdad como estamos en la escuela no pudieron sospechar nada….-suspirando- pero al menos están tranquilos…-

Ni que fuera alguien sospechoso…aun…-riendose por lo bajo-

Eh? Decias algo? – mirándole confundida-

No es nada…-dandole palmadas en el hombro-bueno me toca presentarme…mi verdadera identidad es…soy Todomatsu Matsuno…-extendiendole las manos- mucho gusto…-

Igualmente…- le tomo de las manos-

En verdad que Mayura-chan te vez adorable mientras duermes he tenido muchos like en mi Facebook y y hay chicos que quieren agregarte…-

Eh?... – dijo sonrojada – como me vas a tomar durmiendo?!!-

Es que eres bonita y debo de presumir de que tengo una amiga asi no?...-

No digas eso que me avergüenzas…- dijo mirando a otro lado-

Y tu ovejita también se ve bien…- tomándole fotos, mientras que el child compañero de la pelirosa movia la cola-Bueno ahora que estas bien que te parece si comemos algo mientras que me cuentas todo lo que has hecho? Quiero saber mas de mi amiga…-

Gracias…- dijo aun con su oveja en sus brazos- de alguna manera me siento mas tranquila y si tengo cosas que contarte Todomatsu-kun y tu también debes de contarme tus cosas…-

Claro que lo hare…después de todo no seria divertido si todo el tiempo te la pasas hablando…-

Es verdad…seria aburrido que yo solo hable- con una gota en la cabeza para levantarse y soltar a Flaffy-bueno vamos entonces…ya luego le comentare todo lo que me sucedió a Miranda-san…ahora quiero distraerme…-

Asi se habla, luego de comer vamos a las tiendas a comprar un par de sombreros!!-

Claro yo también quiero comprarme algo y comprarle a Flaffy-

Y si me hace falta dinero me prestarías?-

Claro…somos amigos…-

Que bueno que estudiamos juntos en el mismo lugar…- dijo tomándole de las manos-vamos vamos hay muchas cosas en que gastar-

Si vamos…- le dijo la pelirrosa mas animada, como que parecía que después de aquella dura prueba sus animos habían vuelto por completo, como si un gran peso se había quitado de encima, ademas de que ya había recuperado a Flaffy y Otoya la apoyaba, no podía sentirse mas feliz que ahora-

Mayura-chan? Es la 5ta vez que te desconectas del mundo real…-

Eh??? Es en serio?- dijo apenada- lo siento

Jajaja es mentira no fueron 5 veces….fueron 10…-

Eso es mucho peor …-se apeno mirando de un lado a otro, mientras que su Child solo atinaba a observarlos sin entender nada-

Senpai!!!! Eres Mayura-senpai!!!-

Eh?...- la pelirosa observo como una jovencita caminaba hacia ella con el uniforme de la secundaria de Hanasaki-

Ai Kisaragi se acercaba corriendo hacia donde estaban los dos jóvenes, Todomatsu no perdió el tiempo y le tomaba fotos mientras corria y se movían al compas los atributos visibles que la joven mostraba

Si lo soy!!!-alzando los brazos para indicarle que estaba en lo cierto- sucede algo? Acaso también será una amiga del Facebook?-

No lo creo…conozco el nombre de todos tus amigos y ella no figura en la lista…-

Eh? Sabes el nombre de todos mis amigos? Es que acaso no estudias o  haces algo en casa? Eso se llama stalkear no crees?-

No es nada de eso…me divierto mucho conociendo los datos de mis amigos…ademas no tengo ganas de estudiar y mucho menos ganas de trabajar…-

Ya veo…- con una gota en la cabeza-

Ai ya se encontraba cerca a ellos, se detuvo un poco y empezo a recuperar el aliento que lo había perdido al correr en
busca de la otra pelirosa

Deseas algo? – le dijo la pelirosa con una amplia sonrisa-

Esto…senpai queria conocerla en persona y darle las gracias por haberme salvado a mi y a mi oniichan…- le dijo emocionada con las mejillas rojas y ojos brillantes-

Eres popular Mayura-chan….- hablo el pelinegro-

Yo te salve?...- dijo mirándole algo confundida-

Seguro que no te acuerdas porque sucedió hacia 3 años y andabas preocupada por proteger a las demás personas junto a las Hime, pero cuando oniichan y yo venimos a Hanasaki porque iba a ser nuestro futuro centro de estudios hubo un ataque y una pared estuvo a punto de caer sobre nosotros, de ahí apareciste tu junto a tu child y nos protegiste, para luego irte a pelear, por eso  siempre espere este momento para agradecerte por lo que hiciste por nosotros

Eh? Mayura-chan eres una chica mágica?...- dijo el pelinegro asombrado- te transformaras y tendras un traje de marinero sexy pero inútil al momento de pelear? Puedo tomarte fotos?

Yo nunca he utilizado ese tipo de cosas!!- dijo apenada para luego mirar a Ai- No tienes porque darme las gracias, después de todo yo no iba a permitir que nadie saliera lastimado y me alegro verte sana y salva como estudiante- le dio una palmada en el hombre-

No puedo creerlo me siento la chica mas feliz del mundo…- dijo con las mejillas rojas-

Para celebrar su encuentro porque no vamos todos a comer mientras nos contamos cosas interesantes para hacer que nazca una bonita amistad entre todos-

Todomatsu-kun tiene razón, que te parece acompañarnos estoo….-

Ai Kisaragi… mucho gusto…-haciendo una reverencia-me gustaría acompañarlos, quiero saber mas de la persona que admiro ..-dijo emocionada- y como oniichan no esta no quiero regresar sola-

Entonces problema solucionado- dijo el pelinegro- será motivo de acompañarte hasta tu casa como buenos senpai que somos no te parece Mayura-chan?-

Es verdad Todomatsu-kun tiene razón no te podemos dejar sola Ai-chan…- le sonrio-

Soy muy afortunado de tener dos hermosas damas acompañándome…asi que yo invito todo lo que pidan…-

En serio? No quiero causar molestias…-

No que dijiste que no tenias mucho dinero?-

Bueno no creo que coger el dinero que me dio Choromatsu-niisan para comprar comida para la semana haga daño no?

Mas tarde lo puedo recuperar…- les dijo sonriendo-

En serio?!! Muchas gracias!!- dijieron las dos jóvenes al unisono-

En realidad no tengo dinero para devolverle pero no importa…el puede conseguirlo después….-dijo riendo en voz baja-no puedo dejar de pasar la oportunidad de pasar toda una tarde con bellas chicas…-

Dijiste algo?...- dijo Mayura acercándose hacia él, mientras que Ai miraba con curiosidad a Flaffy y le tomaba muchas fotos-

No…no dije nada…vamos chicas…hay muchas cosas que debemos de hablar ahora que todos somos amigos-

Si vamos!!...- Ai se acerco a los dos jóvenes y se cogio de los dos brazos, mientras que Flaffy caminaba delante de ellos-

La pelirosa se sentía mas tranquila y animada, agradecia que de la nada llegaran dos nuevos amigos a su vida, parecía que su vida nuevamente volvia a entrar al equilibrio que necesitaba después de un tiempo difícil, ahora se sentía mas fuerte para enfrentar cualquier reto quela vida la lanzara

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En la compañía musical de Tsukipro…

Otoya se encontraba en uno de los camerinos, suspirando pesadamente y claro pensando en Mayura, afortundamente cuando se había ido la fiebre de su novia había bajado y cuando vinieron por él un amigo de ella llego para cuidarla, por lo cual no tenia porque estar angustiado, pero igual lo estaba…asi de enamorado se encuentra el joven

La puerta del camerino se abrió y Koi entro bostezando

Buen trabajo…- le dijo el pelirrojo con una sonrisa-

Gracias…aunque gracias a que no llegaste a tiempo Otoya-senpai tuve que yo estar en todas las entrevistas y no pude asistir a la escuela…pobre de Ai seguro que se habrá sentido sola al no estar si querido hermano con ella-

Creo que la sobreproteges mucho…-dijo con una gota en la cabeza-

Es que es mi hermanita menor después de todo…-dijo cruzándose de brazos para sentarse al lado del pelirojo-Ahora nos toca recibir el sermón de Hajime-san…-suspiro pesadamente- y para colmo Kakeru tampoco vino el dia de hoy porque se enfermo y fuimos los dos únicos del grupo que estuvimos en todos los lugares que teníamos asignados ir el dia de hoy…y para colmo Hajime-san es muy serio que ni siquiera puedo decirle nada…-

Es cierto Hajime-san es muy serio, pero es profesional en lo que hace asi que si merecemos el que nos regañe porque estamos que le fallamos…-suspirando pesadamente-

La puerta se abrió y un joven pelinegro de cabellos algo desordenados, ojos de color lila con el ceño fruncido y mirada penetrante que le daba un aire a un imponente rey, los dos jóvenes que se encontraban frente a él solo podían sentir admiración por él joven que tenían al frente

Hajime-san buen trabajo-dijo el pelirojo levantándose y haciendo una reverencia-

Por fin te dignas a venir después de la semana prolongada que te has dado de vacaciones…Otoya…- se acerco y dio un suave golpe en la cabeza-eso no le hace bien al grupo y a tu carrera como idol lo sabias?...-

Lo se por favor discúlpame…-dijo apenado- es que Mayura…quiero decir mi novia estaba con muchos problemas y no podía dejarla sola…-

Debo de suponer con todo lo que me comentas acerca de ella que la esta pasando mal, pero eso tampoco puede interferir con tu carrera…- camino hacia donde se encontraba la ventana para quedarse a mirar el exterior por unos instantes- tu elegiste el camino del idol, asi que debes de traer alegría a la gente…también sabes que tener una novia no esta permitido porque ocasionaría lo que ahora esta sucediendo contigo, pero nuestro manager te lo ha permitido, asi que tienes que retribuir como se debe a esa confianza que te dan…-

Tienes toda la razón Hajime-san pero no pude evitar enamorarme…- dijo sin tener mas argumentos para defenderse porque todo lo que decía Hajime era cierto, había dejado de lado sus deberes de idol por estar pensando en su novia- pero prometo que apartir de ahora dare todo lo mejor de mi para que no vuelva a suceder denuevo-

Deacuerdo…confio en tus palabras…asi que desde ahora tendras que dedicar mas horas en los ensayos y asistir a todas las entrevistas de este mes y del que viene, por lo cual no podras ver a tu novia seguido deacuerdo?

Esta bien…lo acepto después de todo es la penalidad que debo de cumplir, ademas los problemas de mi novia ya se superaron-

Que castigo duro te han dado Otoya-san…-rio divertido el pelirosa-

Espero que no creas que te has librado de tu castigo Koi, tu tampoco has cumplido con las metas que tenias que cumplir este mes y eso que fuiste tu el que escribiste tu propio régimen…-

En serio que lo iba a hacer Hajime-san,pero es que Ryuu-niisan no esta y yo debo de cuidar de Ai…-

Si mas no recuerdo Ai tiene la misma edad que tu y no tienes porque sobreprotegerla mucho, ella es fuerte y sabe cuidarse por si misma-

Lo se pero es que no puedo evitar querer protegerla, después de todo somos mellizos…-

Esas son excusas Koi, ademas el manager me acaba de entregar tus notas de la escuela y no estas muy bien que digamos…-

Bueno es que yo …-mirando de un lado a otro riendo tontamente-

No me quedara de otra que ayudarte en ingles y matemáticas que son los cursos que estas fallando…-

Es cierto Hajime-san es uno de los mejores estudiantes universitarios de Hanasaki no es cierto? Yo también ire a Hanasaki…-

Entonces todos estaremos en el mismo lugar…- dijo el pelirosa- ya que también debemos de contar a Kakeru…-

Kakeru es otro caso que debo de ver…aunque a diferencia de ustedes, si tiene motivos por las continuas inasistencias...-

Menos mal que no tengo castigo…-

Claro que lo tendras y eso es limpiar el vestuario todos los días antes de los ensayos y darle los regalos a los asistentes después de las entrevistas…-

Deacuerdo!!!...-dijo el pelirosa con cierto desgano- es verdad Hajime-san el motivo de la ausencia de hoy de Kakeru es que ha pescado un resfriado y tiene mucha fiebre, había pensado ir a su departamento para visitarlo –

Yo también quiero ir a ver a Kakeru-kun…- dijo el pelirojo-

Pero no pueden porque tienen que trabajar…Otoya te toca ir al estudio de televisión para hacer un comercial y Koi te toca ir a la radio para promocionar tu próximo single…yo ire a visitar a Kakeru, pasare por la farmacia para comprarle medicinas y comida, ya que estoy completamente seguro que a Kakeru se le olvido comprar su comida de la semana…-suspirando pesadamente- asi que ustedes cumplan con sus deberes…-

Deacuerdo!!!- dijieron los dos chicos al unisono-

Nos vemos mañana…-salio del lugar-

Eso es lo que admiro de Hajime-san…que a su manera se preocupa por todos nosotros- hablo Koi- quiero ser asi de pro como él…-

Yo también, es muy maduro a pesar de su edad y de todo lo que ha pasado…- le dijo el pelirojo- que bueno que es nuestro líder…-

Si menos mal porque si nos hubiera tocado un líder como Shun-san …-

Shun también es un buen líder solo que tiene otra forma diferente de pensar…-

Eso es cierto…-

Bueno comencemos con nuestros deberes…-

Ya fuera del estudio Hajime saco su celular mientras que marcaba un numero

Ya recolectaste todos los datos de Mayura Daidouji? Cuando lo hagas mándalo a mi fax por favor…- colgó y volvió a guardar su móvil-Necesito tener una charla privada con ella, después de todo presiento que corre mucho peligro si es que esa persona también esta interesado en ella…-
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Matta ne!!!

Mimi-chan
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Eureka on October 31, 2015, 05:13:20 AM
Ha sido un mes feo u_u no me ha salido casi nada por más que intenté, pero bueno, acá está. Luego edito con topes y eso

5.


(http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Steven1_zpspkvsnzhx.png)  (http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Pearl1_zpsuvoo7iqo.png)  (http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Connie1_zpslebyo7k2.png)


“PEAAAAAARL”

El grito fue el único aviso que tuvo antes de ser envuelta en un pequeñísimo abrazo. Steven era tan chiquito que ni le llegaba a la cintura, pero su agarre era muy fuerte y no parecía ser el de un niño de ocho años. Sutilmente, Pearl se soltó del agarre para arrodillarse en el piso y abrazarlo de una manera más cómoda para los dos. Acarició sus cabellos y al cabo de unos largos segundos, se separaron y Steven le sonrió de oreja a oreja. 

A unos pasos detrás del menor, Connie se acercaba a saludar a Pearl. Steven se hizo a un lado para que compartieran también un abrazo, aunque este duró menos que el anterior.

“¿Qué tal les fue hoy en clases?” Les preguntó Pearl.
“¡Bieeen!”
“Hoy nos enseñaron la tabla de múltiplos del 6.” Comentó Connie, mientras se sacaba la mochila y la dejaba en uno de los sofás de la casa. Steven, al ver a su amiga, hizo lo mismo.
“¿Les fue bien en el examen de comunicación integral?”
“¡Sí!” Afirmó Connie.
“Eh… ¿creo?” Ofreció Steven: Pearl y Connie rieron al ver su cara de angustia. La mayor se acercó y le revolvió los cabellos.
“De seguro te fue bien. Sino, prometo que te ayudaré a sacar una buena nota en el siguiente.”
“¡Yay! ¡Gracias, Pearl!”
“¿Dónde está Rose, a todo esto?”
“La Srta. Quartz nos dejó en la puerta y dijo que regresaría al campus por un libro que se le olvidó sacar para su monografía.”
“Felizmente estamos cerca…”
“¡No quería que Connie se perdiera ni un segundo de sus clases de piano con la mejor profesora del mundo!” Exclamó Steven, haciendo que Pearl se sonrojara.
“Okay, entonces manos a la obra.” Anunció Pearl, y empezó a caminar con dirección al piano de cola que se encontraba en la esquina de la habitación. Connie la siguió.

Cuando las dos se sentaron en la banquita frente al piano, Pearl se giró de nuevo hacia Steven. “Garnet está en el segundo piso.”
“¡Roger that!” El niño hizo un saludo militar, le sacó la lengua y se fue corriendo a subir las escaleras.

Pearl volvió su atención a Connie, quien practicaba las primeras notas de Para Elisa en el piano. El ritmo era muy lento, y el toque de las teclas denotaba duda, pero era de esperarse: hacía un par de días que le había enseñado la primera parte de la canción.

“¡Vas muy bien, Connie!”
“Gracias, señorita Pearl.” La niña dejó de tocar. “Por cierto, ¿cuánto le debo de la clase anterior? Mis papás me dieron dinero para pagarle hoy.”
“¿Quince dólares? Creo que así quedé con tu mamá… Pero mejor vemos eso luego de la clase, ¿sí?”
“¡Okay!”


(http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Lelouch3_zpszw1hclej.png)  (http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Hizumi1_zpsgl8583u3.png)  (http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Illya1_zpse3kcsb14.png)


“Hizumiiii~”

Ese tonito odioso sólo indicaba desastre, y al girarse, se encontró con su peor pesadilla: Illyasviel Lee. La cara de la estudiante de Highschool gritaba “chantaje” y Hizumi sintió un escalofrío que le escarapeló el cuerpo. Nunca había sentido miedo: ni cuando fue rebel, ni cuando estuvo a punto de jalar el requisitorio de Economía…

¿Pero Illya? Illya era otra cosa.

Adiós, sanguchitos de pollo de 400 yenes.

“¿Sabes qué? Juro que he escuchado pasos en el segundo piso, y encima, los ronroneos y maullidos de un gato… ¿Creo que penan en esta casa?”
“Jaja, eh… ¿fácil? No creo que alguien se haya muerto aquí. ¡Pero no deberías preocuparte por esas cosas! Enfócate en tus estu—”
Illya se le acercó rápidamente y sonrió. “Ya se tu secreto, Hizumi. Si no quieres que Lelouch se entere, yo que tú me pondría las pilas.”
Hizumi sacó su billetera a regañadientes. “¿…Cuánto quieres?”
“¿Cuánto tienes?”
“¿Me vas a dejar sin dinero para el pasaje, ¿no?”
“Depende.”
Hizumi sacó unos cuantos billetes y se los extendió. “No me pidas más.”
Illya los revisó y asintió con la cabeza. Luego, le sonrió y se fue corriendo por el pasillo, Hizumi supuso que a su cuarto.

Ese corto intercambio de palabras le había quitado unos años de vida.

“¿Hizumi? ¿Qué hablabas con Illya?”
Se topó con Lelouch en la entrada a la cocina, y saltó un poco del susto. Justo era la persona a la que quería evitar.
“Quería que la ayudara con unos problemas de matemáticas.”
“Ah. Quería consultarte algo.”
“¡Dime!” Y le sonrió.

Entraron a la cocina, y Lelouch se apoyó en la pared, mientras Hizumi buscaba en la refrigeradora algo que beber. Al encontrar una botella intacta de jugo de naranja, cerró la refrigeradora y se dispuso a tomarla.

“Creo que el otro día vi a Kanone en el recibidor.”
“DKFSDLFLSDJFKS” Hizumi casi se atora.
“¿Hizumi?”
“Nada, estoy bien, sigue~” Y forzó una sonrisa.
“Lo ví, estoy seguro que lo ví. Aunque cuando parpadeé, desapareció… Es raro, ¿no? No sé si está vivo o muerto porque ni Eureka ni tú me han hablado del tema de nuevo… ¿Estaré viendo cosas?”
“¿Quieres que te diga la verdad?”
“Sí.”
“Estás alucinando, pero sí, Kanone está vivo, sólo que a miles de kilómetros de aquí. Él vive en Alemania… ¿Por qué se aparecería en frente de ti?” Hizumi le mintió.
“…Es en serio.”
“No te miento, ¿en qué me beneficia hacerlo?”
“¿Tu sugar daddy lo sabe?”
“CARAJO, QUE NO ES MI SUGAR DADDY” Le gritó, y Lelouch rio al verlo tan enojado. “…No, Kiyotaka no sabe. Y dudo mucho que le interese, considerando que ahora está pendiente de su familia: eso es lo único que le importa.”
“¿Se casó, no?”
“Sí, y tiene una hija. No creo que se arriesgue a meterse en estos asuntos turbios de nuevo, considerando que puede poner en riesgo a su familia.”
“…Tengo una pregunta. ¿Por qué Kiyotaka te paga los estudios, la renta y te da propinas?”
“¿No sabías? Kiyotaka es mi tío.”
“………………………qué”
“No de sangre, obviamente. Es el mejor amigo de mi hermano mayor: siempre lo consideré como un tío. Y ahora que Yaiba está dios sabe dónde, Kiyotaka es el que se encarga de mí.”
“…Nunca pensé que me enteraría de estas cosas sobre ti. Tu pasado y tu familia son un misterio.”
“¡Ni Eu lo sabe! Pero si le cuento esto, creo que pegaría el grito al cielo.” Hizumi rio. “Queda entre nosotros, ¿sí?”
“…Okay”

Hizumi le guiñó un ojo y empezó a caminar hacia la puerta de la cocina. Se despidió ondeando la mano, y se esfumó en la oscuridad del pasillo.


(http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Rose2_zps8xkozm9k.png)  (http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Miranda2_zps527uikmj.png)


Luego de meter el libro en su bolso, salió de la biblioteca rumbo a casa. No tenía más clases en lo que quedaba del día, así que se sentía sumamente contenta y tranquila consigo misma. La preocupación por la pronta entrega de la monografía para el curso de Métodos estaba aún ahí, pero la hizo a un lado, dándole prioridad al descanso: tal vez incluso podría salir a pasear con Steven, lo que sabía que a su hijo le encantaría.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por el ringtone de su celular. Al sacarlo de su bolsillo y revisar la pantalla, notó que no conocía el número de la persona que la llamaba.

“¿Aló?” Contestó Rose, con un tono un poco inseguro.
“¿Rose Quartz? Soy Miranda Lot, rectora de la universidad. ¿Estás libre en estos momentos? Me es urgente discutir un asunto contigo.”
“Sí, estoy libre.”
“Okay, entonces ven a mi oficina.”
“¿Es sobre mi rendimiento…?”
“No, no. No es nada malo. Acá te explicaré bien todo.”
“Oh, bueno. Estoy yendo para allá.”
“Gracias, te veo entonces.”

Se quedó intrigada por el tema en cuestión, sin embargo, empezó a caminar con pasos apurados al edificio de secretaría, donde también estaba la oficina de la rectora. Nunca en su vida había tenido conversación con esta, por lo que todo el asunto se le hacía muy extraño, pero intuía que la mujer le resolvería sus dudas ni bien se encontraran.

Optó por ponerse sus audífonos y escuchar música para no tener que preocuparse de más. 
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Deidara on October 31, 2015, 03:46:22 PM
este mes ha sido de mucho hype TAT a ver si se mantiene eso para el mes que viene
aporte largo oops. de nuevo, el principio es flash back
also i'm making it up as i go-- ignoro mi propio canon era dz, y me invento nuevas cosas sobre la marcha ya que no llegué a aclarar nunca en el anterior fic...


#6 - should i regret or ask myself

(http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/zoro.png) (http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/dei2.png) (http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/luffy.png)

“No me puedo creer que llevéis cuatro partidas ganadas seguidas.”
“Eso será porque alguien es muy malo.”
“¡Estás haciendo trampa! ¡Deja de leer mi mente!”
“¡Yo no estoy haciendo trampa!”

Deidara fulminó con la mirada a Zoro, quien calló de inmediato. Aunque eso no le impidió murmurar para sí mismo, siguiendo con sus quejas. Luffy encontraba la escena divertida.

Llevaban casi una hora jugando a póker, la habitación casi a oscuras por completo, ya que afuera estaba ya anocheciendo. Tras aprender que Luffy no había jugado nunca a póker, Deidara y Zoro decidieron que eso no podía seguir así, y que tenían que ponerle fin a su ignorancia sobre las reglas y el bello mundo del póker. Así fue como Luffy se emparejó con Deidara para que ésta le ayudase a iniciarse en el póker, acabando ganando todas las partidas hasta el momento.

“No tiene sentido que me estéis ganando. ¡Si Luffy no tiene ni idea!”
Luffy sonrió, “deja de quejarte, Zoro, y aprende a perder.”
Al peliverde no le hicieron gracia las palabras de su mejor amigo. No era muy buen perdedor. Y la chica no iba a dejar pasar la oportunidad de meterse un poco con él. “Te da vergüenza estar perdiendo contra Luffy.”
“Si dejaseis de hacer tram—“
“¿Quién era el que hace nada decía que podía con los dos, incluso con los ojos cerrados?”
“¡Cualquiera puede, con poderes!”
“¡No soy tan tramposa!”

Un fuerte ‘¡Sssh!’ se escuchó desde el pasillo. Candy, la enfermera de Hanasaki, trataba de hacerles callar por tercera vez desde que llevaban allí. Y es que, tras un encontronazo con su Rebel, Deidara había acabado en la enfermería, gracias a que Luffy y Zoro se encontraban por allí cerca. Zoro, porque tras descubrir que era su Key, había decidido meterse siempre de por medio en cualquier cosa relacionada con las HiMEs. Luffy, porque no tenía nada mejor que hacer.

(Según Deidara. Porque las palabras exactas de Luffy, habían sido, ‘alguien tendrá que asegurarse que los dos estáis bien’. Y Deidara nunca había escuchado a Luffy sonar tan maduro.)

El intento de hacerles callar hizo reír a Luffy, recibiendo dos miradas de reojo a cambio.

“¿Qué te hace reír tanto?” Preguntó Zoro, mientras volvía a barajar las cartas y repartirlas. Parecía determinado a ganar esta partida.
“Sois HiME y Key, y siempre os estáis peleando. Parecéis un matrimonio de abuelos.”
Las voces de Deidara y de Zoro se escucharon a la vez, gritar, “¿Pero qué dices?” y “¡Loco!”
“Los que se pelean se desean,” continuó Luffy con su burla.
“No seas crío, Luffy,” dijo Deidara, tratando de sonar ofendida.

Miró de reojo a Zoro, quien parecía muy ocupado repartiendo las cartas. HiME y Key. Además de ser su Meister. Todavía no se lo creía, que Zoro hubiese accedido a ser su Meister… y no sólo eso, si no que hubiese resultado ser su Key. Era como una broma pesada, sólo que no lo era. A pesar de que Zoro ya sabía la verdad, y que incluso había conocido a su Child, al pequeño dragón Aegon… no habían hablado muy seriamente del tema. Los dos sabían lo que significaba, pero habían evitado la conversación hasta el momento.

Y es que, Deidara no estaba segura cómo funcionaba esa posible charla. ‘Hola, creo que deberíamos hablar sobre el hecho de que tú eres mi Key, cuando hubiese sido más entendible que lo fuese mi hermano Kurogane, o incluso Near, a pesar que es un poco rarito. O Mitsui, que para algo es mi mejor amigo. Pero no, lo eres tú, y creo que eso es algo a tener en cuenta, y no sé, creo que tiene algo que ver con que me gustes un poco, y ah, Aegon pregunta si puede empezar a llamarte papi.’

No, no sonaba como una buena forma de empezar la conversación.

Así que, hasta que alguno de los dos se dignase a dar el primer paso…

“¡Deidara!”
“¿Eh?” La voz de Luffy le sacó de su pequeña burbuja.
“Vamos, que es nuestro turno.”
“Ah… vale, perdona.”

Por lo menos podría distraerse por el momento con la partida de póker…

(Zoro ganó. Y no dejó de celebrar su pequeña y única victoria hasta el momento durante los siguientes cinco minutos.

Al menos, Deidara pensó que perder había valido la pena, sólo por verle sonreír así.)


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(http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/ema.png)

Ema Skye le echó un último vistazo a sus apuntes de derecho constitucional antes de volverlos a guardar en su carpeta. Había pasado las dos últimas horas en su escritorio, pasando a limpio apuntes y notas tomadas en sus clases, para así poder repasarlos y, ya de paso, tenerlos listos y bien presentados para cuando llegase el examen. Apenas llevaban una o dos semanas de clase y Ema todavía estaba entusiasmada con la idea de, por fin, haber empezado la carrera que tanto tiempo había querido estudiar. Criminología.

Lo tenía todo planeado, desde hacía unos cuantos años. Ya de pequeña había mostrado un gran interés todo lo relacionado con policías y detectives; había leído cualquier libro policíaco que acabase en sus manos y visto cualquier serie o película que tratase sobre el tema. Cuando llegó el momento de empezar la secundaria, y se le brindó la oportunidad de estudiar en Hanasaki gracias a una beca, no dudó en aceptarla tras conocer sobre el plan académico post-secundaria y la amplia gama de licenciaturas que existían; entre ellas, la de criminología.

Así que, allí estaba, recién empezando la carrera de criminología. Sólo le quedaban tres años más por delante, y podría cursar el máster de criminalística que tanto había querido hacer durante mucho tiempo. Hasta ya había empezado a buscar contactos en el departamento de policía, para intentar hacer las prácticas allí una vez llegase el momento. Tal vez, si sacase buenas notas, hasta podría pedir una beca para que le permitiesen estar allí como estudiante en horas extracurriculares. 

La simple idea le emocionaba tanto que le entraban ganas de llorar.

Pero… sabía que había estado intentando forzarse en centrarse en su carrera durante los dos últimos días. Dos días atrás, había recibido un mensaje de Miranda Lot.

Miranda.

Simplemente, la directora de Hanasaki para muchos. Para otras, exHiMEs como ellas…

Nunca había podido olvidarse de aquel corto periodo de tiempo que pasó como HiME. Cuando Hanasaki lo necesitaba, ella, junto a otras chicas de su promoción, fueron convocadas por Miranda y Fran, su inseparable ayudante. Les hablaron de chicas con poderes, de enemistades que provenían de tiempos inmemorables con Rizembool. Para ella, previo a aquel momento, la relación de enemistad con Rizembool le había parecido, simplemente, un pique inocente entre dos escuelas. Aprendió aquel día lo equivocada que estaba, y que todo iba más allá de estudiantes luchando por ver quiénes sacaban mejores notas o eran superiores en los deportes.

No dudó en aceptar, y salió de aquel salón de actos como la HiME del humo, tras haber realizado la prueba de iniciación. Recordó cómo tuvo que enfrentarse a una marioneta que se parecía demasiado a su mejor amigo Apollo. 

Pensó que todo aquello había quedado atrás, sí… hasta que recibió la nueva llamada de Miranda.

Y Ema se sentía tentada a decir que sí. Le había, de una manera extraña, gustado ser HiME. No porque ansiase el poder, o se alimentase de él. Si no, porque sabía que así había ayudado a su escuela. Había tratado de hacer del lugar un sitio mejor, había luchado por los suyos y por proteger a aquellos indefensos, que más lo necesitaban. Y le hubiese gustado volver a decir que sí, por supuesto.

Pero… ¿podía permitírselo?

Estaban, esta vez, en juego sus estudios. Su carrera, su futuro.

¿Podría aceptar, volverse un error?

Se sacudió la cabeza de lado a lado, y gruñó para ella misma mientras escondía su rostro entre sus manos. Estaba cansada. No sólo de haber trabajado durante toda la tarde frente al ordenador, sino de también haber estado tan indecisa. Ojalá ésta fuese una decisión fácil de tomar.

“¿Ema?” Llamó una voz, procedente del pasillo. “¿Sigues estudiando?”
La pregunta le hizo volver en sí misma, al mundo real por unos segundos. Asintió, y se dio cuenta momentos más tarde que la otra persona no había podido verlo, estando la puerta cerrada. “Eh— sí, quiero decir, no, ya estoy. Ahora iba a salir…”

Antes de que pudiese levantarse para salir, la puerta se abrió, poco a poco, estando al otro lado un chico moreno, vistiendo una camiseta vieja, roja, que le iba demasiado grande.

Ser HiME había tenido sus partes buenas y malas. Había sido duro, mental y emocionalmente. En alguna que otra ocasión, había acabado en la enfermería, o incluso en el hospital. Había aprendido que el combate físico no era su fuerte, y que dominar su elemento era complicado, por no decir casi imposible. Hasta había llegado a pensar que ser HiME no estaba hecho para ella.

(http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/luffy.png)

Pero… también había tenido su parte buena. Ser HiME, le había permitido ampliar su círculo social, hacer nuevos amigos y conocer a gente nueva. Como, entre otros, a Luffy. Monkey D Luffy, con quien pronto había acabado en algo más serio que una simple amistad; una relación. No estaba segura cómo había pasado, que la amistad acabó por convertirse en algo más, pero allí estaban.

Luffy era una persona un tanto infantil, para tener un año más que ella. Tal vez esa era una de las cosas que más le había atraído de él; que a Luffy le importaba poco lo que la gente tuviese que decir de él.

(A lo mejor también influía el que ella también fuese un tanto infantil.)

Así pues, se habían conocido cuando Ema todavía era una HiME, tras unas sesiones de entrenamiento. Los snacks inseparables de Ema habían atraído al moreno, y compartir un paquete de chips entre ambos fue lo que inició su amistad. Los meses pasaron, Ema acabó prendada por el extraño y especial chico.

El chico había estado allí porque era amigo de una de las chicas, Deidara, con quien Ema no pudo llegar a entablar una amistad, como le hubiese gustado, ya que pronto el feudo entre Hanasaki y Rizembool acabó, momento en el que desapareció la pelirroja. Pero al parecer, Luffy y ella habían sido muy buenos amigos previo a su desaparición. Había oído hablar cientos de veces de la exHiME de la fuerza, tantas que era una pena que no hubiese podido llegar a saber más de ella.

“¿No vienes a ver Hell’s Kitchen?” Ema y Luffy llevaban semanas aficionados a las reposiciones del programa que echaban por la noche. Estaban en la quinta temporada, y cenar mientras veían los pintorescos restaurantes a los que acudía Ramsay se había convertido pronto en una de las mejores partes del día de Ema. Compartirlo con Luffy lo hacía mejor, por supuesto. Y es que el interés en la cocina del chico era mayor. Una vez acabada la secundaria, Luffy decidió dedicarse al amor de su vida: la cocina. Se apuntó a un curso de gastronomía de una prestigiosa escuela, cercana a Hanasaki, donde todavía pasaba más tiempo del necesario para ser un exestudiante.
“Sí, estaba ya acabando.”
Ema se aseguró que su ordenador estuviese apagado. Mientras, Luffy se sentó en el escritorio, frente a ella. “¿Has pensado en qué hacer?”
“¿A qué te refieres?”
“Con las HiMEs. ¿Vas a aceptar?”
“Ah.” Ema miró hacia un lado, pensativa. Creía tener una respuesta… pero le preocupaba que no fuese la correcta. “Quiero ayudar otra vez. Quiero serle útil a la escuela. Hanasaki me ha ayudado en mucho, ha hecho posible mi sueño… pero temo a que también sea la que se lo cargue.” Se mordió el labio. “¿Tú qué harías?”
“Pedir que me pagasen con comida,” respondió Luffy, serio, haciendo reír a Ema.
“Tonto,” dijo entre risas ante la broma de Luffy, quien ni se inmutó.
“No lo decía en broma.”
Ema rodó los ojos. La comida era tema sagrado para Luffy. “Bueno, lo plantearé si se da el caso.”
“Bien dicho.” Pareció ser una buena respuesta, porque hizo sonreír a su novio. “Pero, Ema. Sea lo que sea que decidas hacer, seguro que esa será la respuesta correcta,” dijo Luffy, tomando la mano de Ema entre las suyas. El gesto hizo a Ema sonreír. Dentro de lo que cabía, Luffy había también madurado, en cierta manera. “Si crees que te necesitan o puedes ayudarles, ves y seles de ayuda. Y si no, no pasa nada. Nadie va a hacerte sentir culpable por querer centrarte en tus estudios.”

La castaña sonrió, dejándose abrazar por su novio. Sus palabras le hacían sentir mejor. Recordó como tres años atrás, cuando había decidido ser HiME, no tenía a su lado a Luffy de esta forma. A quien sí que había tenido, había sido a su inseparable mejor amigo, Apollo Justice. Todavía no le había hablado del mensaje de la directora de Hanasaki, y se preguntó cómo reaccionaría cuando conociese las noticias. Al fin y al cabo, era algo que le incumbía, teniendo en cuenta que había sido su Key.

Tras asegurarse que estaba todo ordenado, Ema y Luffy decidieron seguir con la conversación frente al televisor, mientras veían el capítulo que estaba a punto de empezar de Hell’s Kitchen.

“Estuve este mediodía comiendo en la cafetería de Hanasaki con Mitsui,” empezó Luffy, a la vez que Ramsay, en la pantalla, parecía arrepentirse de haber pedido el especial de la casa. “Me dijo que Deidara llevaba unos días por la ciudad.”
“¿De verdad?”

A pesar de no haber mantenido ninguna conversación demasiado extensa con la exHiME, Ema sabía mucho de ella. No sólo la conocía por ser una muy buena amiga de Luffy. Su novio compartía piso con su mejor amigo. Y si algo había aprendido de Luffy en el último año y medio que llevaban de relación seria, es que, era un cotillo. Le encantaba hablar, y hablaba de cualquier cosa. Curioso a más no poder, se sabía la vida de todos sus amigos o conocidos, y no le importaba hablar de todos esos detalles con Ema. Entre todo lo que le había contado, estaban los cotilleos de la curiosa amistad entre Deidara y Zoro, y cómo ésta había acabado.

Y Ema no podía engañarse a sí misma. Se parecía un poco, demasiado, a Luffy, y a ella también le gustaba enterarse de todo.

“¿Y Zoro lo sabe? ¿Se han visto? ¿Qué ha dicho Zoro?” Preguntó de golpe, deseando saber más.
“¡No lo sé!” Luffy sonaba decepcionado de no saber la respuesta. “No le he preguntado. Zoro nunca ha hablado del tema, y estos últimos días no ha estado mucho por casa.”
La castaña se preguntó si era para evitar hablar del tema. Suspiró. “Cuánto drama. A ver qué pasa cuando vuelvan a verse… asegúrate de mantenerme al día.”
“Lo haré,” le aseguró con una sonrisa.
“Entonces… ¿crees que ella ha vuelto para volver a ser HiME?”
“No tengo ni idea…”

Había visto mucho movimiento los últimos días alrededor del despacho de Miranda Lot, y es que una de sus clases quedaba en el mismo pasillo. Sabía que muchas chicas ya habían aceptado. Tal vez hasta Deidara podría ser una HiME de nuevo, y Ema podría tener la oportunidad de conocerla mejor. Hasta estaría bien, ser amiga de una de las HiMEs veteranas…

Si es que acababa por dar el sí.

‘Lo dejaré para mañana’, se dijo a sí misma, como llevaba haciendo los últimos días atrás. Ya tomaría una decisión. Lo importante, por el momento, era ver qué reformas hacía Ramsay para salvar ese restaurante californiano.
 
# # #

(http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/dei2.png)

Echó un último vistazo a la tarjetita que le había entregado Miranda para asegurarse que estaba en el lugar adecuado. La consulta del psicólogo que le había recomendado Miranda se encontraba en un apartamento modesto del centro de la ciudad, un pequeño ático que servía de consulta para el psicólogo recomendado y al parecer también para un dentista de una mutua privada. Una mezcla un tanto extraña.

La pelirroja estuvo de pie durante unos minutos en la entrada del bloque de apartamentos. Había pasado la noche en casa de tío Gumshoe, yéndose a dormir después de pasar un tiempo con él hablando y poniéndose al día. Le había contado sobre el mensaje que había recibido en Barcelona, y cómo había decidido inmediatamente volver a Japón sin pensárselo, pero a la vez, sin tener ni idea de qué hacer una vez aterrizada en el país. Le contó también sobre su conversación con Miranda y la vuelta de los Rebels, le recordó un poco de qué iba todo el asunto de Rizembool y Hanasaki, y también cómo todavía seguía sin saber qué hacer.

“¿Y ahora qué vas a hacer?” Le había preguntado tío Gumshoe, dejando a Deidara sin palabras. Seguía sin estar segura.
“No tengo ni idea. Estoy tan perdida.” Le hubiese gustado tener a alguien que le murmurase en el oído cuál debería ser su siguiente paso, qué debería hacer a continuación. Pero esa voz no apareció. Las voces, había escuchado tantas voces en su cabeza cuando era una HiME. Escuchar los pensamientos de otros había sido tan caótico siempre, tan difícil de controlar. Ninguna voz le había aconsejado nunca, pero en ocasiones como esas las echaba de menos.
Tío Gumshoe no supo darle una respuesta; él decía que esa era una decisión que tenía que tomar por sí misma, sin dejarse influenciar por nadie. Pero que aun así, ir a hablar con el terapeuta que la directora de Hanasaki le había recomendado sonaba como una buena idea. “Al menos te ayudará a poner en orden tus pensamientos,” le había recomendado. Tal vez tenía razón.
Siendo policía, seguro que tío Gumshoe también había visto cosas horribles. Tal vez peores que las que ella había vivido siendo HiME, teniendo en cuenta que su tío ahora era detective de homicidios. Ni era justo que se estuviese quejando de lo que le había pasado a ella cuando era una adolescente a su tío.
“Tómatelo con calma.”


Y allí estaba, frente al ascensor, tomándoselo con calma. Apenas había picado el botón y sentía como el ascensor estaba tardando siglos en llegar. Era un décimo piso, y se dio cuenta que hubiese tardado más en llegar subiendo las escaleras a pie, pero era demasiado tarde para cambiar de opinión, porque al ascensor acababa de llegar, las puertas se estaban abriendo, alguien esperaba impaciente detrás de ella para entrar, y hubiese quedado como una tonta si se hubiese dado media vuelta en ese momento.

En menos de un minuto, estaba esperando que le abriesen en el piso que le habían indicado. La que imaginó que sería la secretaria de la consulta le abrió la puerta, sonriéndole y mostrándole el camino a una pequeña pero cómoda sala de espera. Deidara se sentó en una de las sillas, esperando su turno.

Pensaba en como todavía tenía tiempo para salir corriendo cuando una voz masculina llamó su nombre. “¿Genbaku?”
Deidara se levantó inmediatamente, agarrando con fuerza su cazadora. “Sï.”
“Adelante, Genbaku.”

Ella siguió el sonido de la voz hasta llegar a la consulta del doctor Banner, quien le esperaba de pie junto a la puerta.

(http://i490.photobucket.com/albums/rr262/rkorton/Bishoujo%20Team/banner.png)

“Adelante, Genbaku. Pasa, por favor. Soy el Dr. Banner,” dijo el hombre, ofreciéndole su mano, que Deidara tardó un poco en sacudir al tardar en reaccionar. Le señaló el interior de la consulta, permitiéndole pasar. “Pasa, siéntate allí, si te parece.”

La consulta era amplia, decorada de una forma bastante minimalista, en tonos negros y verdes oscuros. Con un simple vistazo a la habitación Deidara supo del hombre que apreciaba el orden. Las paredes no estaban demasiado decoradas, obviando el típico diploma de graduación, algunos cuadros simples; seguro que de algún tipo de vertiente modernista que Deidara no alcanzaba a entender, y poco más. El sofá en el que Deidara se sentó era bastante cómodo, el cuero pintado de verde oscuro, situado junto al sillón de Banner, quien ya tenía en su mano una pequeña libreta donde, imaginó, tomaría anotaciones.

“Así que, Deidara. ¿Puedo llamarte Deidara?” Preguntó con una sonrisa, y Deidara se encogió de hombros. No le importaba. “Bien, Deidara. Miranda me ha puesto un poco al tanto sobre el asunto. Me comentó que acabas de volver de Barcelona después de haber pasado tres años allí, ¿es correcto?”
Asintió, sin añadir mucho más. Banner tan sólo sonrió, como si esperase que dijese algo. “Um.” No supo qué decir. “Sí. Lo siento. Es la primera vez que vengo al psicólogo, y eh…”
“Técnicamente, soy psiquiatra. De ahí viene el ‘doctor’,” dijo, con una amable sonrisa, y Deidara se golpeó mentalmente por no haberse dado cuenta de ello.
“Ah, perdón, doctor Banner.”
“Llámame Bruce,” añadió amablemente.
“Está bien… Bruce.” El nombre sonaba raro la primera vez que lo dijo. Se preguntaba si aquella era una táctica del psicól— psiquiatra, para parecer más cercano y ganarse la confianza de la chica. “Pues, eso. Es la primera vez que vengo a… un terapeuta, así que no tengo ni idea de cómo proceder.”
“No te preocupes, estamos aquí para ayudar.”

La sonrisa del doctor, en otra persona, a Deidara le hubiese enfurecido. Pero por alguna razón, le hacía sentir más calmada. Bruce no debía de tener más de cuarenta años. Vestía con una camisa morada bajo una americana, unos pantalones tejanos hacían parecer su look más casual. Su mirada estaba enmarcada por unas gafas, e iba bastante bien peinado. A Deidara le pareció un hombre bastante atractivo, que podría haberle hecho girar la mirada si se lo hubiese encontrado en el supermercado.  En esa situación, no estaba segura si era bueno o hacía la situación más incómoda.

Se removió incómoda en su asiento, esperando a que el doctor continuase hablando. Pareció esperar a que Deidara dijese algo más, como dándole la oportunidad de explayarse y de abrirse, pero viendo que no era así decidió ser él quien tomase el primer paso. “Así que. Barcelona. ¿Qué tal ha sido la vuelta?”
“Cansada,” no tardó en contestar, y es que en eso no cabía duda y no tenía mucho que pensárselo. “Mucho jet lag, algo así como un choque cultural. Hacía tres años que no estaba en Japón. Oriente y occidente difieren en mucho.”
Bruce sonrió, como si supiese de qué hablaba. Por su acento, Deidara diría que era americano, que a pesar de llevar bastantes años no había conseguido sacarse de encima. “Tres años han sido muchos fuera del país.”
La pelirroja asintió, y Bruce no dijo más, esperando que continuara. Viendo que no merecía la pena danzar alrededor del tema, decidió sacarlo al aire por fin. “Me marché cuando Hanasaki derrotó a Rizembool.”

Cuando las HiMEs salieron, en teoría, vencedoras— porque aun así, muchas perdieron demasiado.

Miranda había sido quien le había recomendado a aquel psiquiatra, así que Deidara imaginó que, si había sido una recomendación especial, era porque el doctor sabía más sobre el tema de lo que aparentaba, así que no era necesario esconder información.

“La directora Lot, según tengo entendido, te había dado mi tarjeta de contacto tres años atrás.” La exHiME de la fuerza asintió. “Pero entonces no quisiste venir a verme.”
“Creí que lo mejor sería huir.”
“Huir,” repitió Bruce, tomándose unos segundos para pensar en la palabra. “Huir. ¿Por qué le llamas huir?”
Deidara frunció el ceño, confusa. “Porque eso fue lo que hice. Salí por patas a la mínima que tuve la oportunidad. Creí que salir corriendo sería lo que mejor podría hacer en aquel momento.”
“Tenías miedo, entonces.” Deidara no lo había querido admitir en aquel entonces, pero ahora sí que sabía que aquello era, entre otras cosas, lo que le había pasado. “Huimos de cosas que no conocemos, o de aquello que nos da miedo. Hubo algo en aquel momento que a ti te hizo huir; aunque creo que sería más positivo que le llamásemos, simplemente, marcharse, en aquel momento. ¿Qué crees que fue aquello que te dio miedo?”

Se lo había estado preguntando desde que había puesto pie en Japón, y todavía no estaba segura. Creía que había sido un cúmulo de situaciones. En el momento en el que la batalla entre las dos escuelas terminó y Hanasaki les tendió una mano, Deidara la rechazó, y decidió hacer las cosas a su manera.

Aquel había sido su primer error.
 
No supo responder. Tal vez todavía no tenía la respuesta. “Está bien que no sepas qué responder. Podemos encontrar juntos el porqué de aquella decisión.” En otra ocasión, a Deidara no le hubiese gustado que le tratasen como una niña que necesitaba ir a todas partes de la manita. En esta ocasión, sabía que toda ayuda iba a ser poca. “Entonces. Como decía, hace tras años no viniste. Ahora sí. ¿Qué ha cambiado de aquella vez a ésta?”
“Creo que marcharme hace tres años fue un error. Que no debería haberlo hecho. Pensaba que había dejado todo aquello atrás, en el paso… ser HiME, Hanasaki, Japón. Me di cuenta que no era así cuando fui contactada de nuevo por Hanasaki.”
“¿Qué fue lo primero que pensaste cuando supiste de nuevo de Miranda?”
“Que no quería tener nada que ver con el tema.” Recordó como su primera reacción había sido la de esconderse en su habitación y aislarse del mundo. “No quería volver, pensaba que lo tenía claro. Que cogería el móvil, escribiría un mensaje, diría que no, gracias, y me olvidaría de nuevo del tema, siguiendo con mi vida. Pero no pude dejar de pensar en Hanasaki. Pensé en venir, para así poner punto y final al tema…”
“Pero no le dijiste que no a Miranda.”
“No. Tampoco le dije que sí.” Creyó necesario dejar claro eso.
“Y esta vez, aceptaste mi tarjeta.”
Se encogió de hombros. “No sé. Supongo que… quería hablar con alguien sobre el tema. Supongo que necesito ayuda, o algo.”
“Admitir que necesitas ayuda es un primer paso. Eso está bien.”

Lo único que supo hacer, fue volverse a encoger de hombros.

“Así que has vuelto, sin saber cuál será tu siguiente paso.”
“Creo que estoy un poco… perdida. He vuelto, estoy aquí, ¿y ahora qué? ¿Por cuánto tiempo? No sé qué hacer. No sé qué decirle a Miranda, no sé ni qué haré mañana.”
“Podrías volver. Tengo un hueco a la misma hora que hoy.”

Deidara alzó una ceja. Apenas se había dado cuenta de lo rápido que había pasado el tiempo, y como la hora de visita estaba a punto de acabar. A pesar que todavía no habían sacado mucho en claro, no estaba segura si querría volver. Sabía que si volvía, las preguntas se volverían más profundas e íntimas. ¿Estaba lista para eso, para abrirse tanto con una persona completamente desconocida? ¿Y si no le gustaba lo que aprendía de ella misma?

La sensación de miedo volvía a ella.

Se hizo un corto silencio, que pronto Bruce cortó.

“Conozco muy bien a Hanasaki y a Rizembool. Yo también fui un estudiante de una de las escuelas.”
“¿Ah sí?”
La información le a Deidara, curiosa, entrándole ganas de saber más sobre el tema. Eso pareció hacerle gracia a Bruce, quien rió suavemente. “Sí. Pasé mis años de secundaria en Rizembool. Me ofrecieron ser Rebel.”
Eso sorprendió todavía más a Deidara. “Y… ¿aceptaste?”
Bruce asintió, y la información le hizo a la pelirroja sentirse algo reacia. “Tenía un gran interés por la ciencia, y los recursos de Rizembool me parecían… más que interesantes. Rizembool me ofreció herramientas para centrarme en la ciencia, y como joven apasionado por ella que era...”
“¿Y qué pasó?” Todavía no le había dicho cuál fue su respuesta.
La insistencia de Deidara pareció divertir a Bruce. “Si quieres saber más sobre el tema, tendremos que volver a vernos otra semana. La hora de hoy se ha acabado.”
Le había pasado volando. “¿Es una táctica para volver a hacerme venir?” Cuestionó Deidara, alzando una ceja.
“Puede,” bromeó con una risa. “Hace unos años, no te hubiese hecho falta preguntarme. Eras capaz de leer mentes, ¿me equivoco?”
Deidara asintió.  “No me gustaba abusar de ese poder. No sé si lo hubiese usado. No… no lo consideraba ético. Hay veces en las que me era imposible cerrar todas las voces que escuchaba en mi cabeza, que no podía ponerle freno, pero… no me gustaba entrar en la cabeza de la gente sin ser invitada.”
“¿Lo echas de menos?”

Las voces. Aquella mezcla de voces de distintas procedencias, el desorden, el caos. Aquella fuerza física, el saber que podía acabar con la vida de una persona con sus manos desnudas si quisiese…

Emuló las palabras del doctor de unos segundos atrás. “Puede.”
“Nos vemos en la próxima sesión.”
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Sayi on November 01, 2015, 10:31:50 PM
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Hello gals <3

En estos días se estará dejando un mini intro ghei para facilitar la mudanza a la casa HiME.
Para cualquier duda y/o consulta las invito al tema en el foro de planeación.

Y sin más preámbulos~
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Now, let's carry on with those big HiME dreams...
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Sayi on November 07, 2015, 09:52:53 PM
Dejo este fic como una mini-intro a la mansión HiME. Siéntanse bienvenidas a mencionar el correo, o bien mudar a sus HiMEs cuando quieran <3

Fic escrito por flawless @Cho



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Los asuntos inmediatos ya habían sido atendidos. Miranda extendió la convocación a las HiMEs, y si bien no todas respondieron afirmativamente, Hanasaki contaba con un buen apoyo inicial mientras la directora y su asistente Fran se encontraban en el proceso de buscar a nuevos talentos y terminar de dar con los paraderos de estudiantes anteriores.

Y con lo más importante fuera del camino, era momento de regresar a las HiMEs la amabilidad que ellas ofrecieron a su alma mater. Las organizaciones para acomodar beneficios para las jóvenes se habían llevado por lo bajo, y era el momento de finalmente anunciar uno de los proyectos más importantes.

Habiendo terminado su redacción, Miranda citó a la secretaria a su oficina para que esta revisara el mensaje que pronto sería enviado electrónicamente a todas las chicas.

“Directora, comprendo que tiene un horario muy ocupado. Me hubiera ofrecido para encargarme de todo por mi cuenta,” dijo Ritsu con una suave y torpe sonrisa.
“Lo entiendo muy bien, pero consideré que esto sería más apropiado…”
“L-lo sabía…” algo pareció romperse dentro de los ojos de la secretaria. La otra comprendió que le había hecho sentir mal, pero no alcanzó a decirle nada para detener otro de sus meltdowns. “¡AAHHHH c-c-claramente no era buena para el trabajo! ¡Y aquí me estoy imponiendo! ¡Soy un desastre! ¡Perdóneme! ¡No era mi intención incomodarle! ¡Quizás no merezca estar aquí!”
“Ritsu,” Miranda levantó sus manos para indicarle que parara con cierto nerviosismo.
“¡Y la estoy incomodando! ¡Perdón-!”
“Ritsu, por favor,” la mayor se aclaró la garganta. “A lo que me refiero es que quería dirigirme a ellas lo más directo posible como la directora y quien las convocó, por ello decidí hacerlo yo misma. Ahora quisiera que lo revisara, y si está todo bien, proceda a preparar la presentación del correo electrónico lo más breve posible.”
“Ah, sí, sí, claro. Permítame su mensaje, por favor.”

La secretaria recibió el papel y se puso a leer silenciosamente el contenido.

La carta decía lo siguiente:

Estimadas HiMEs:

Me es grato saludarles y darles un mensaje de gran importancia.

De parte de toda la directiva, maestros, personal y estudiantes de Hanasaki, les extiendo el más sincero agradecimiento por su sacrificio y devoción al proteger nuestra institución de la amenaza de Rizembool. Por su dedicación, es momento de revelarles un proyecto dentro del campus dedicado a ustedes. Hemos habilitado una residencia especial para todas las HiMEs, la cual cumplirá el rol de una sororidad llamada ΗΙΜΣ [Eta Iota Mu Sigma].

En este edificio, cada una de ustedes tendrá una habitación individual, comedor con comidas gratis y salas de esparcimiento. También, como una sororidad oficial de la universidad, serán capaces de organizar eventos disciplinarios y recreacionales de su preferencia.

Sólo me queda pedirles que acudan a la residencia HiME en la brevedad posible para reservar su habitación e instalarse. Vivir dentro de la sororidad no es obligatorio, pero es recomendable que lo hagan con frecuencia para estar en contacto con la institución. El mapa del edificio dentro del campus se encuentra adjunto a este mensaje.

Estaré atenta a sus dudas. Les deseo una buena semana.

Saludos,

Miranda Lot
Directora de Hanasaki U


Ritsu terminó de leer y miró la carta con ligera impresión y cierta calidez. Podía sentir la dedicación de la directora a sus estudiantes.

“Me parece muy bien,” ella asintió decidida. “Haré la presentación y regresaré para que le dé el visto bueno y lo envíe.”
“Muchas gracias,” Miranda sonrió suavemente.

Ese era el comienzo de la residencia de las HiMEs, con tal de darles más comodidades y de acercarlas mutuamente como aliadas, y familia dentro de Hanasaki.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Kana on November 08, 2015, 12:31:16 AM
(http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Kishou1_zpsxexaol7v.png) (http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Johan1_zpspp13qs9j.png)
{ Flashback }
—Chapter 09

—He decidido que no…—

Fue lo que le respondió antes de dormirse.
El peligris se acomodó las gafas antes de cerrar las persianas de la ventana dejando la habitación en completa oscuridad. Observó una vez más a la chica que dormía recostada de lado sobre la cama y luego miró el cuarto en su totalidad. Un lugar bastante vacío y sin decoración que llamara la atención. Nada parecido al cuarto que él había dispuesto en su departamento para ella. Increíble, que prefiriera la soledad y lo austero –casi deprimente pocilga- de ese cuarto en un suburbio que estar bajo la mirada vigilante de él donde sus ojos la vieran todo el tiempo.
De todos modos. No existía el tiempo. Lo que menos tenía Kishou Arima era tiempo y jamás fue un ejemplo de padre dedicado. Eso bien lo sabían sus hijo.

En cierto modo, no le llamaba la atención estar mucho con ellos. No porque fuese un ser descorazonado, sino porque apreciaba demasiado su trabajo y Rizembool estaba por sobre todo. Y Rizembool tenía muchas cosas que él apreciaba.

En cuanto a su familia… Tenía un hijo mayor que prefería un deporte insignificante a una carrera prometedora, luego estaba Hiyori que era un caso particular pero ajeno a él de todos modos, y su hija menor… Era un poco extrovertida y demasiado llamativa socialmente para su gusto.

Cerró la puerta y salió del edificio departamental. Afuera, la tarde era grisácea y la lluvia se expresaba en grandes gotas gruesas, él había dejado el paraguas en casa si bien había pronosticado que llovería. Puso un pie afuera del edificio y las gotas mojaron su cabello y gabardina gris. Sin embargo, no pasó mucho tiempo bajo el agua porque un paraguas negro cubrió parte de su cabeza. Al costado suyo, un hombre rubio de piel bastante pálida le sonrió con calidez.

—Buenas tardes, Arima-san. —
—…Liebheart. — Si fueran otros tiempos y otras instancias, casi se habría sorprendido de verlo allí.
— ¿Tienes algo de tiempo? Quisiera conversar respecto a lo de hoy. ¿Te parece si vamos a tu domicilio? —
—Está bien…— Arima observó sigilosamente las calles alrededor. —Supongo que no has venido en tu automóvil. — Soltó un suspiro.

Como de costumbre el automóvil del rubio se encontraría eternamente en los estacionamientos de Rizembool… Johan, tanto como él, pasaba la vida en las estancias de Rizembool ya sea investigando en los laboratorios, o entrevistando a los pacientes en la unidad hospitalaria, pero siempre estaba por esos sectores y por ese motivo su vehículo permanecía la mayor parte del tiempo en el estacionamiento del lugar. Había ocasiones en que, incluso si eran las cuatro de la madrugada, se encontraría al científico en Rizembool.
No esperó a una respuesta del otro, simplemente se dirigió mecánicamente a su propio vehículo y el rubio rápidamente se situó en el lugar del copiloto. El transcurso hacia su departamento era bastante largo siendo un trecho de extremo a extremo. La diferencia de las casas era bastante evidente cuando se observaba el paisaje por las ventanas. Felizmente para Kishou, que era de pocas palabras, Johan se entretenía bastante absorto de lo que podía ver por el cristal de la ventana a su costado. Johan de vez en cuando le hacía preguntas para entablar una pequeña conversación pero el peligris tendía a tener una comunicación del tipo notificativa en vez de complementaria.
Llegaron al departamento de Kishou el cual quedaba en un edificio situado en la zona alta de Japón donde los que allí moraban eran generalmente personas con ingresos monetarios altos y con gusto por la naturaleza y soledad. Era fácil de evidenciar aquello pues las casas quedaban muy apartadas las unas de las otras y los departamentos era de aquella arquitectura que lograba no interactuar con los departamentos vecino. En poco tiempo el par ingresó al departamento del peligris. En la antesala realizaron la típica acción oriental de quitarse los zapatos y usar el calzado de interior. No era la primera vez que Johan entraba el lugar pero como era de su naturaleza observó todo como si fuera la primera vez.

Pulcritud, orden y elegancia. Eran las palabras que describían el lugar y a su dueño. Un departamento de tono blanco con muebles y piso color negro, todos los libros ordenados alfabéticamente y en perfecto orden en la estantería, el aroma era neutro y no existía nada que estuviera fuera de su sitio. Al entrar, el dueño encendió el home theater y una agradable pieza de música clásica inundó la sala. Kishou se quitó la gabardina y la dejo en la sala de lavandería, al volver, encontró a su colega inclinado hacia un mueble de ébano curioseando entre los discos de vinilos que coleccionaba.

—Vaya, tienes reliquias únicas aquí. —
—Supongo que es como un pasatiempo. — Se aproximó al sitio y miró de reojo sus vinilos. Si bien tenía una buena cantidad siempre quería tener unos cuantos más. Al menos, en algo que tuviera interés que no tuviera que ver con Rizembool.
— ¿Cómo estuvo el entrenamiento de hoy? — El rubio alzó la vista para observarlo. Su colega solía entrenar por las tardes a los Rebels nuevos y ejercer como maestro de combate de los antiguos.
—Bien. — No era un sujeto de muchas palabras. Supuso que debía de ser un poco más cortes —Eh… ¿Café? —
—Me parece una buena idea. — El rubio le sonrió con carisma al reincorporarse. Vio al otro ir a la cocina y volver unos minutos después con una taza de café. La recibió y tomó asiento en uno de los sillones. Kishou se sentó en el sillón individual de al frente. —Entiendo que debes estar ocupado, seré breve. — Probó el café antes de continuar. —Fui a verla como me habías pedido. Lamento no haberte informado que sería hoy la cita, he estado algo ocupado en Rizembool y he dejado pasar unos cuantos días desde tu solicitud. Me disculpo. —
—Entiendo. — Fijó la mirada en los ojos azules del otro. —¿Por qué cambió de parecer? Hasta cuando yo le había preguntado su respuesta fue negativa la cual me pareció la más adecuada. Hanasaki no debería estar en sus prospectos. — Sospechaba que el rubio tenía algo que ver en el cambio de decisión de Hiyori.

La chica había estado extraña los días pasados y Kishou tuvo que investigar el por qué. Cuál fue su sorpresa de enterarse de que Hiyori había estado en contacto nuevamente con Hanasaki y la directora de esa escuela le ofrecía volver a ser HiME. Cuando le preguntó qué haría, después de dejarle en claro de que ella no estaba en condiciones para tales idioteces, la chica le había dicho que no aceptaría la oferta. Un día después, había realizado la prueba HiME sorpresivamente aprobando a esta. Comprendía que… Tal vez por su inestabilidad la decisión no fuera de extrañar… Pero siempre debía ver todas las posibilidades existentes.

Y Joahn siempre era una especie de Joker que aparecía para desequilibrar las demás cartas del juego. En parte, la culpa también era de Kishou y lo aceptaba ya que había sido él el que le solicitó al inglés que atendiera a su familiar cuando esta estuvo en coma después de la batalla final entre Hanasaki y Rizembool. Momento en que por fin había sabido del paradero de la chica.

—Así lo había estimado. — Johan asintió tranquilamente. —Pero sólo le he dicho “Deberías tomar la prueba y ser una HiME, Mi princesa Freya” y su mente ha comenzado a trabajar inconscientemente con el mecanismo conductual implantado después de su exitosa operación. Tener una HiME en nuestras cercanías es un haz debajo de la manga para los estudios e investigaciones en esos terrenos. Por el bien de los muchachos de Rizembool, y las chicas de Hanasaki. Creo que podemos actuar a tiempo, esta vez. —
—Ni has solicitado mi autorización para que ella se involucre nuevamente en esos asuntos. — Torció el labio, hastiado. Entendía lo que significaba la palabra “Mi princesa Freya” pues Johan había implantado en la psique de la chica tal palabra la cual condicionaba su conducta a obedecer a Johan tan sólo emitiendo esta palabra.  —Y no eres un doble agente. —
—No le pasará nada. —
—Y no es un conejillo de indias. — Soltó un suspiro. Cansado. —¿No había nadie más a quien acudieras? —
—Oh, no te lo tomes así, Arima-san. Además, es curioso que te preocupes tanto por ella… Ahora. — Decoró sus labios con una simpática sonrisa. El otro lo observó fríamente. Johan entendía que Kishou no era el padre perfecto y los motivos de intereses hacia sus hijos existían siempre y cuando sirvieran para Rizembool.
—Eso no es asunto tuyo. — Pero no era necesario que se lo restregaran a la cara.
—Tienes razón. Espero que disculpes mi falta de tacto. Creo que pasar tanto tiempo ensimismado en mis deberes me han privado del encantador contacto con la humanidad volviéndome torpe en las relaciones interpersonales, haha. — Bromeó. En ese instante preciso su móvil vibró al recibir un mensaje. El rubio lo leyó con cuidado. Posteriormente dejo la taza de café en la mesilla auxiliar y se puso de pie. —Arima-san, espero que perdones mi ineptitud social y que me retire tan pronto… Pero debo marcharme. —
—¿Sucede algo? —
—Sí— Asintió, sabiendo que si el otro le preguntaba era porque le interesaba si el tema tenía que ver con Rizembool y Johan no le privaría de información. —Uno de los pacientes en el área crítica de la unidad hospitalaria despertó. El sujeto experimental 7 7 1 8 9 ha demostrado mejorías en su rehabilitación somática. Debo observar la metamorfosis del suceso inmediatamente y quedarme a su lado para esperar nuevo cambios. —
—¿Te… llevo? — Bien, no era malo ser un poco amable de vez en cuando… Además siempre podría fisgonear.
—No quisiera privarte de más tiempo u hostigarte con mi presencia más de lo normal. — Bromeó. —Tomaré un taxi en la calle principal, no te preocupes. Gracias por el café. —


{ Fin del flashback }
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Mimi Tachikawa on November 30, 2015, 12:43:19 AM
Hoi hoi minna aqui vengo con fic compartido con Mery

Capitulo 8 : "Lazos de amistad"

(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/chorocon_zpsdgmtxftt.png)(http://i60.photobucket.com/albums/h38/mimi-chan_photos/mimitcon_zpsvtwk4jir.png)
Una joven de cabello castaño y una amplia sonrisa, se sacaba los lentes oscuros y mientras que sujetaba una maleta, tomo aire y exhalo suavemente

Finalmente estoy en casa…- dijo emocionada para si misma, saco su celular para cambiar el horario que tenia de New York, para colocar el horario de Tokyo, luego empezo a mandar un mensaje de texto- ya habrá llegado?-

Oi!! Mimi-chan!!...-un joven de cabellos negros cortos bien peinados y una chaqueta verde se acercaba hacia ella alegremente-

Aquí estoy Choromatsu-kun!!!...- dijo al ver a su amigo y correr animadamente- no puedo creerlo han pasado 4 años de que me fui a Estados Unidos y sigues siendo igualito de como te deje…-dijo sonriendo-

En serio lo crees? Y yo pensé que si había cambiado- sonriendo tontamente- pero tu si que has cambiando mucho…te ves mas linda…- dijo por lo bajo y algo avergonzado-

Eh? Dijiste algo? No te escucho…como siempre hablando bajito para que no te escuche…- riendo divertida-aunque pensé que vendrías con los demás chicos a recibirme..despues de todo hemos sido amigos desde pequeños no? …-
cruzándose de brazos- si que son descuidados con las amistades…-fingiendo molestia-

Mejor que no hayan venido…-dijo sonriendo nerviosamente- veras pues todos están ocupados con sus cosas, ya sabes lo típico de los estudiantes universitarios…-

Si…y conociendo a tus hermanos, me imagino que Osomatsu-kun y Karamatsu-kun deben de estar fuera de casa…Ichimatsu-kun recluido en casa sin querer salir a ningún lado, Jyushimatsu-kun debe de estar revoloteando de un lado a otro sin rumbo fijo y Todomatsu-kun tratando de ligar chicas…- acercándose a su amigo- debe de ser difícil no?...-

Tu si que nos conoces bien…- dijo con ojos llorosos mientras recibia el aliento de su amiga-

Bueno pues ahora que llegue las cosas serán diferentes o serán peor que ahora…-dijo sonriendo divertida-

Por favor ni siquiera pienses en unirte a las estupideces de mis hermanos…-

Creo que de todos ellos eres el mas aburrido…y te lo dije no?...-

No tienes porque volver a ser tan directa…- con una gota en la cabeza-

Pero aun asi eres mi mejor amigo…-enfatizando la palabra mejor amigo-

Tampoco es para que lo digas de esa manera…-

Bueno cambiando de tema no traje muchas cosas porque no quiero llenar la casa de cosas mias, hasta que vengan mis papás y alquilen un departamento, espero que me traten muy bien en tu casa…- dijo haciendo una leve reverencia-prometo ayudar con los gastos de la casa durante mi estadia aquí…porque supongo que aun no consiguen trabajo y viven de lo que les manda su mamá no?-

Te repito no tienes que ser tan directa Mimi-chan…-

Traje cositas que compre allá para dárselos a todos…pero lo hare cuando lleguemos a casa…-

Entonces que esperamos y vámonos, todo ya esta acomodado y listo para tu llegada…- recordando lo mucho que tuvo que suplicar a sus hermanos para que lo ayudaran a limpiar ya que todos se negaron desde un principio debido a que no tenían ganas de hacerlo, por lo cual Choromatsu tuvo que sobornarlos con comprarles a cada uno un imagawayaki con el poco dinero que tenia ahorrado para cualquier emergencia y la llegada de su bella amiga que nunca le hara caso era uno de esos momentos-

Antes de ir a casa…podemos ir a comer por ahí? Tengo mucha hambre…olvide de comer antes de venir aquí…- le tomo del brazo- nee???

El pelinegro se sonrojo levemente y sonrio como tonto- claro…claro que si lo que tu quieras Mimi-chan…- le dijo emocionado mientras cogia la maleta de su amiga y se iban al restaurant mas cercano…-

Dentro del restaurant…

Mimi había empezado a pedir varios tipos de dulces japoneses, mientras que Choromatsu solo había pedido un vaso con agua…no tenia mucho dinero para pagarse algo para él y como era débil frente al encanto femenino no podía limitar los caprichos de su amiga, la vio comer alegremente

Supongo que usare el dinero que me quedaba, afortunadamente le di a Todomatsu el dinero que había separado para la comida de la semana…-

En otra mesa del mismo restaurant

Pidan todo lo que quieran chicas, el dia de hoy yo invito…-

Es en serio?...- dijo Ai un poco apenada-

Uhm bueno me pediré un banana Split…- dijo una animada Mayura, mientras tenia a Flaffy entre sus brazos-aunque estas seguro que tienes el dinero suficiente para pagar todo lo que hemos pedido? Digo no ha sido nada barato…si quieres yo también puedo colaborar…- sacando su billetera-

Claro que no hay problema Mayura-chan…-sonrio ampliamente- tengo el dinero suficiente como para pagar la comida de toda una semana para seis hermanos-

Esa voz…yo conozco esa maldita voz…- volteando lentamente-

Es cierto yo también conozco esa voz…-dijo Mimi para observar a la otra mesa-

Gracias por todo Totty!!-

Totty?? ...-dijieron al unisono Mimi y Choromatsu-

Como siempre intentando ligar con las mujeres…-dijo Mimi con una gota en la cabeza-

Carajo!! Totty??...que se supone que estas haciendo en este lugar a estas hogar…- la voz del otro Matsuno era tétrica mientras que detrás de él Mimi miraba con una sonrisa mientras saludaba-

Eh?? Choromatsu-niisan…esto esto no es lo que piensas…no es que quisiera gastar el dinero de la comida de la casa para ligar con chicas claro que no todo menos eso…- sonriendo nerviosamente mientras miraba a la joven que estaba al lado del pelinegro- Mimi-chan? …-

Hola Totty?...- dijo mientras ondeaba sus manos y veía a las dos jóvenes pelirosas, para acercarse a ellas y jalarlas- creo que mejor será que salgamos un rato del restaurant…-

Eh? Acaso hicimos algo malo?- se preocupo Ai-

Creo que nosotras no somos las que hicimos algo malo…- dijo Mayura mientras observaba la escena junto a su child que terminaba de comer el helado que su dueña le había dado- pero no me imaginaba que Totty tuviera un hermana igualito a él es la primera vez que veo mellizos-

En realidad son 6 hermanos-

Eh?!!! -Dijieron las dos chicas al mismo tiempo-

Son tan diferentes, pero son buena…-

Las tres jóvenes escuchaban como los dos hermanos discutían

La comida de la casa es sagrada!! Si quieres ligar trabaja y gasta tu dinero!!!-

No es mi culpa el que me hayas dado el dinero suficiente para gastarla en mis amigas!!! La culpa es tuya por darle la responsabilidad al menor de la casa!! Ademas tu también estas coqueteando con la plana de Mimi-chan!!!-

Eh??!!!...-mirando seriamente a las dos jóvenes- un momento entrare…-

Ai-chan creo que mejor nos vamos…- dijo la pelirosa nerviosa-

Tienes razón mejor vámonos..- se fueron las dos jóvenes juntas

Mientras que se escuchaban golpes que provenían dentro del restaurant, mientras que los clientes se alejaban asustados

Despues  de un par de minutos y después de que Mimi haya pagado lo de Todomatsu y Choromatsu, la castaña y Choromatsu caminaban conversando alegremente, mientras que el  menor de los Matsuno estaba siendo arrastrado por la joven con visibles golpes en la cara

Ya tengo ganas de ver a los demás chicos…-

Es verdad…debemos de comprar 6 imagawayaki para celebrar tu regreso…-

No vamos a considerar a Totty?-

Claro que no…ya comio…no debe de estar de hambre…no es cierto Totty?...-

Ambos chicos miraron a ver a Todomatsu que solo podía asentir

Antes de llegar al puesto de imagawayaki, los tres oyeron un estruendo detrás suyo. “¡Nii-san!” Corriendo a toda velocidad, se aproximaba otro de los hermanos Matsuno, Jyushimatsu. “¡Choromatsu-niisan, Todomatsu-niisan y, oh, Mimi-san también! ¡Bienvenida!” Exclamó el chico parando en seco al llegar hasta ellos. “¡Te dije que los encontraríamos, Ichimatsu-niisan!” A paso más lento se acercaba el cuarto de los hermanos con un gato cargado en brazos. “Uhm, es cierto.”

Jyushimatu-kun!! Ichimatsu-kun!!- dijo la castaña para abrazar al chico mas energico- no has cambiado para nada estas tan adorable!!- mirando al otro Matsuno que cargaba a un gato- tu tampoco has cambiado Ichimatsu-kun!!-

Les dije que esperen en la casa...supongo que todo esta limpio no?-

Todomatsu se reincoporaba del piso lentamente-Al menos podemos ir a comer todos juntos...-

Todos juntos? pero si tu no vas a comer Totty...- dijo Mimi mientras se aferraba a Jyushimatsu-

Es cierto Totty estas en falta....- el mayor de los Matsuno le lanzo una mirada amenazadora y el menor se quedo callado-

En casa les mostrare todo lo que les he traido!!!-

“¡¿Eh?! ¡¿Regalos?!” Jyushimatsu la abrió los ojos con gran emoción. “¡Woow, Mimi-san, muchas gracias~” Vitoreó abrazando a la chica con entusiasmo. Ichimatsu por su parte movió la cabeza como todo saludo a Mimi y luego se dirigió a Choromatsu. “Me hubiese quedado esperando, pero Jyushimatsu insistía.” Murmuró. “Además, teníamos hambre.”

Y no se podian aguantar un par de minutos?..-


O mejor dicho un par de horas porque Choromatsu-niisan estaba muy embobado con Mimi-chan...-

Al menos no me queria gastar el dinero de la comida de la semana para todos como Totty queria hacerlo...-

Deja de decirme Totty!!!-

Creo que me llevare a Jyushi a Estados Unidos cuando regrese por allá,sigue siendo tan lindo como siempre...- mirando al menor de los Matsuno- deberias de aprender-

Solo porque te dije plana?...-

Recibio un maletazo por parte de Choromatsu que lo volvio a dejar en el suelo

“¡¿De verdad?!” Jyushimatsu alzó los brazos al aire luego de escuchar la idea de Mimi “¡Estados Unidos Estados Unidos~!” “No había seguridad de que llegaran temprano… más con Choromatsu al frente.” Comentó Ichimatsu en voz baja, dándole la razón a Todomatsu. “Era mejor correr el riesgo.”

Oigan...como si fuera una loco obsesionado por las chicas y las idols...- dijo el mayor cruzandose de brazos-

Choromatsu-kun todo lo que dice Ichi es cierto, siempre pierdes la compostura...-dijo sin dejar a abrazar a

Jyushimatsu- Ne? ne? te llavare conmigo Jyushi pero Ichi no te pondras celoso no?

Ichimatsu-niisan solo esta interesando en su gato...asi que puedes llevarte a Jyushimatsu-niisan-

Waiiii waiii me lo llevare!!!-

Nadie se lleva a nadie y vamos a comprar, comer e ir a la casa punto final

Ichimatsu miró con desgano a Jyushitmatsu, seguía riéndose y casi dando saltos, y luego a Mimi. “No me interesa si te lo llevas o no… sólo tengo hambre.” Masculló mientras acomodaba al minino en sus brazos antes de darse vuelta y empezar a caminar.

Uhmmm....-le miro picaramente y empezo a reir- nah mentira no me llevaria solo a Jyushi, tambien me llevaria a Ichi-

Y que hay de nosotros Mimi-chan? no nos llevarias tambien?

Quizas a Choromatsu-kun, pero a ti no Totty...-sacandole la lengua- menos a Karamatsu-kun y Osomatsu-kun ...-

Que mala eres -cruzandose de brazos-

Chicos ya llegamos a la tienda compremos lo que ibamos a comprar y a la casa, para que Mimi-chan descanse-

Sin esperar a que se lo dijesen otra vez, Ichimatsu se acercó para hacer su pedido antes de que alguno de sus hermanos le ganara. “Ne ne, Mimi-san, ¿qué vas a pedir?” Se detuvo a preguntar Jyushitmasu. “Choromatsu-niisan invita.”

Uhm pues quiero comer Imagawayaki...desde que he llegado a Japón se me ha antojado comerlo...como

Choromatsu-kun invitara entonces quiero mas de uno....y ustedes tambien deberian de pedir, menos Totty...-

Y yo por que no puedo?

Y yo por que tengo que pagar? es el dinero de la comida?-

Nah eso no importa, ahora que estoy en casa yo les ayudare asi que no se preocupen tanto por el dinero...-riendo ampliamente- menos mal que llegue no creen?-

Mimi-chan es una diosa...- miro el menor de los Matsuno con ojos brillantes-

"¡Mimi-san es nuestra salvadora!" Se le unió Jyushimatsu con el mismo entusiasmo. Ichimatsu se paró junto a ellos, ya con un Imagawayaki en la boca, y asintió en aprobación.

Oigan no la miren de esa manera...parecemos unos mendigos!!!-hablo el mayor- y que esperabamos a que alguien con su amable corazon pueda ayudarnos en los gastos del hogar-

Tu tambien estas pensando en lo mismo que nosotros Choromatsu-niisan pero hablas con diferentes palabras...-dijo Todomatsu con una gota en la cabeza-

Chicos no es para tanto, somos amigos, ademas me voy a quedar con ustedes asi que es lo minimo que debo hacer no? -

"Si a ella no le molesta, yo no le veo el problema." Comentó Ichimatsu alzándose de hombros. "¡Comamos primero!" Añadió Jyushimatsu.

Es cierto es cierto si no le molesta no le veo el problema ...- Todomatsu se acerco a sus otros dos hermanos- asi que somos tres contra uno-

Por esta vez olvidare lo que me dijiste Totty y puedes comer yo invitare?...-

Enserio vas a invitar? pero no te vamos a incomodar? me da verguenza...pero espero seas buena con nosotros- haciendo una reverencia-

Siguen siendo los mismos de siempre...los quiero mucho-

Jyushimatsu sonrió ampliamente y pasó un brazo por los hombros de Todomatsu e Ichimatsu. “¡Nosotros también, Mimi-san!” Afirmó moviendo la cabeza firmemente. Ichimatsu buscó con los ojos a Todomatsu, que aún siendo el más joven sabía desenvolverse mejor en ese tipo de circunstancias, y luego de un momento asintió, apenas dando a entender que compartía el sentimiento.

Entonces que no se diga mas!! me convertire en su benefactora en los meses que me quedare a vivir en su casa deacuerdo?...-lanzandoles una hermosa sonrisa-

Choromatsu se sonrojo y puso cara de idiota al ver la sonrisa de Mimi

Eso si es comprometerse con sus amigos de la infancia Mimi-chan!!...-le dijo el menor de los herhmanos- mientras murmuraba con Ichimatsu y Jyushimatsu de lo mucho que podrian sacarla a la simpatica pelicastaña-

Jyushimatsu le devolvió la sonrisa a su amiga, sinceramente feliz por tenerla junto a ellos. Mientras tanto Ichimatsu se limitaba a mover la cabeza mientras Todomatsu les comentaba sus planes, sin prestarle mucha atención, encontraba la expresión de Choromatsu mucho más entretenida. “¿Le digo que cierre la boca?” Preguntó en voz alta.

Choromatsu-niisan si no cierras tu boca las moscas entraran y luego te saldra baba y Mimi-chan no te querra besar-

Ya van dos veces que Choromatsu-kun se pone de esa manera....-dijo mimi con una gota en la cabeza-oye deja de soñar despierto!!!-

Eh? eh??? acaso hice algo? si estoy aqui todo tranquilo....bueno chicos vamos a casa para que Mimi-chan pueda dormir...- le dijo mientras se limpiaba la baba y cogia la maleta de la castaña para ir rumbo a casa

Ichimatsu rodó los ojos. “Si quieres ir a casa no me opondré, Choromatsu, yo ya compré lo mío, pero creí que ustedes también querían comprar algo de comer.” Dijo alzando una ceja. “¿O te has quedado tan embobado que se te fue el hambre?”

Es cierto es cierto Choromatsu-nissan ... - empezó separar un par de dulces junto a Mimi que se pedía uno de cada tipo-

Bueno y eso que yo estaba dispuesta a invitar todo...-

Oigan esperen yo tambien quiero comer dulces y no estoy embobado del fino rostro y cuerpo delicado de Mimi-chan eso no-

“No, claro que no.” Repitió Ichimatsu con sarcasmo, uniéndose a Todomatsu y Mimi para escoger qué dulces llevar. "Puedo pedir también, ¿no?" “¡Hay que comprar varios de crema!” Sugirió Jyushimatsu, sin notar el intercambio entre sus hermanos mayores.

Claro que puedes pedir todo lo que quieras Ichimatsu-kun .... -le dijo la pelicastaña dándole un suave golpe en el hombro para escuchar la proposición del otro Matsu- tienes razón Jyushi todos los que llevan crema también llevaremos ....Choromatsu-kun lo cargara todo ne?- guiñándole el ojo coquetamente-

Todo lo que quieras Mimi-chan - dijo mientras escogía sus dulces-

Como siempre perdiendo la razón por Mimi-chan...bueno no importa ...-sonrió mientras terminaba de elegir-

“Si Choromtsu lo va a cargar…” Ichimatsu hizo una pausa para ver cuánto tenían y, luego de contar, se esmeró en coger más de los que parecían estar más rellenos y pesados. “Qué amable es nii-san.”

Oigan tampoco abusen de Mimi-chan!!...- dijo el pelinegro mayor mientras suspiraban pesadamente-

Nah Choromatsu-kun es muy fuerte y puede cargar todo lo que le pongamos, buscando mas dulces pesados-

Choromatsu-niisan es lo maximo preocupandose por nosotros- canturreo alegremente el menor-

Es asi que el pobre de Choromatsu se cargo todo lo que habia comprado Mimi y sus hermanos, porque no solamente fueron dulces, sino tambien cosas para la casa y otras cosas sin sentido a lo que estaban acostumbrados sus hermanos a comprar y ahora con Mimi era tener una billetera abierta

Y que paso con Mayur y Ai? eso es para otro capitulo

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Matta ne!!

Mimi-chan
   






Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Eureka on November 30, 2015, 01:46:21 PM
algun dia esta shit tendrá topes y weas u_u

Pienso arreglarlo luego, sin contarme las palabras para este mes obvio.


6.


(http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Hizumi1_zpsgl8583u3.png)  (http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/Kanone2_zps6gqjnb4d.png)

(http://i33.photobucket.com/albums/d77/dejiko_digicharat/eukaka1_zpsiiwsfx9p.png)


Levantado por el ruidoso ringtone que le había puesto a su celular, Hizumi no tuvo de otra que contestar para poder callarlo. Por la rapidez de la acción, no se fijó en quién lo llamaba, y sólo llevo el iphone a su oreja.

“Hola” Escuchó una voz muy familiar al otro lado de la línea.
“¿Eu?”
“Dude, te necesito aquí as soon as possible.”
“¿Dónde estás?”
“Estoy en Hanasaki.”

Hizumi se despertó totalmente y se sentó en el borde de su cama. “¿Pasó algo? ¿Estás bien?”

Eureka soltó un suspiro. “Estoy bien… pero te tengo una noticia.”
“¿Mala? ¿Buena?”
“Eh… ¿buena?”
“¿Qué pasó?”
“Estoy en la puerta de Hanasaki con una OZ ESO ES LO QuE PASÓ”
Eso sólo significaba una cosa. “¡WAH! ¿SOUL ESTÁ DE VUELTA?” Hizumi exclamó, emocionado.
“Acabo de dar la prueba HiME… y Soul apareció de la nada. ¿Lo convoqué, o algo así? Aquí te cuento bien, pero ven.”
“¡OHHHHH! ¡MI BRO ESTÁ EN JAPÓN DE NUEVOOO!” La idea se le hacía increíble.

Arreglado el asunto de las HiMEs, Soul y Hizumi se habían vuelto muy buenos amigos, tanto que si en un inicio salían con Eureka, terminaron ignorándola para juntarse sólo entre ellos.

“Yaya, lo que quieras. Pero ayúdame.”
“Aún no me dices cuál es el problema.”
“Soul se rehúsa a ir por la calle en pijama y babuchas. Necesito que me ayudes a camuflarlo o algo— Espera. ¿Estás en la casa?”
“¿Sí? Me encontré a Lelouch esperándote en la puerta de la prueba y juntos nos regresamos a la mansión.”
“Con razón ese pendejo andaba no habido…”
“Estaba cansado, debes entenderlo.”
“Sí sí, whatever. Ya de ahí me preocupo por eso.” Eureka soltó un suspiro. “Ahorita lo principal: no voy a ir con una oz en el tren. Ni en taxi. Ni en ningún tipo de transporte. Es oportuno que estés en la casa: tráele un cambio de ropa a este niño engreído, por favor.”
Soul y Hizumi tenían tallas parecidas, aunque Soul era un poco más alto que él. “Okay. ¿También zapatos, supongo?”
“Tráele crocs para que sufra”
“¡EUREKA!” Hizumi escuchó el grito enojado de Soul y rio.
“Creo que tengo un par de zapatillas que no me quedan. Soul es una talla más grande que yo, ¿creo?”
“…Cómo es que saben esas cosas de ustedes.”
“Nuestro lazo es muy complicado como para que puedas entenderlo (:” Le comentó Hizumi.
“Tampoco es que quiero hacerlo, gracias (:”
“Bueno, nada, estaré allá en media hora o 45 minutos. A esta hora no hay tráfico pero igual la casa queda lejos.”
“Tómate un taxi y te lo pago acá, ¿okay?”
“¡Yujuuu!”
“Ya, chau, te espero.”

Colgaron al mismo tiempo y Hizumi soltó un largo suspiro. Evadir el tema de Kanone al hablar con Lelouch había sido una grandiosa hazaña y aún no recuperaba las fuerzas del todo. Esa conversación, junto a la de Illya, le había quitado unos cuantos años de vida.

Se paró y caminó rápidamente a su armario, de donde saco un cambio de ropa para vestirse y otro para Soul. Una vez listo para salir, metió la ropa en un morral aparte junto con las zapatillas para su amigo. Corrió a su mesa de noche, de donde sacó sus auriculares y los puso en su bolsillo.

Al salir del cuarto, se topó con Kanone, quien caminaba sigilosamente por el pasillo.

Intercambiaron miradas por unos cuantos segundos, hasta que rompieron el contacto al darse cuenta de que había una tercera presencia que los observaba fijamente. Al girar un poco la vista, notaron que era Yoite, quien los miraba desde la entrada de la cocina, al fondo del pasillo. Yoite sólo suspiró y volvió a sus labores: al parecer, andaba cocinando algo para todos los chicos de la mansión (el olor lo delataba completamente).

“Me estaba yendo a clases pero todo bien. Creo que nadie aún se da cuenta.” Le susurró Kanone en voz baja.
“¿Estás ciego? Lelouch e Illya ya sospechan. Necesito que hables con Eureka YA” Hizumi le respondió también con el mismo volumen de voz.
“No he tenido tiempo pero sí, tienes razón.”
“Felizmente callé a Illya con dinero, pero no sé por cuánto durara su silencio…”

Kanone gesticuló que mejor sería hablar en el camino a Hanasaki. Hizumi asintió, y caminaron en silencio hacia la puerta principal.
Title: Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
Post by: Cho on November 30, 2015, 03:47:29 PM
Un poco antes del stop, pero lo hice yay~

Antes que nada, quiero agradecer a Shruikan por permitirme usar a Axel para el HiMEverse. En verdad, muchas gracias~

Y también gracias a Sayi por los icons.

12

(http://i.imgur.com/3zhMONW.png)
(http://i.imgur.com/vBeG0oc.png)

El fin de semana pasó de manera tranquila y sin más precedentes. Cho pudo descansar y recuperarse del estrés vivido mientras organizaba sus pensamientos para lidiar con esa nueva (o reincidente) etapa de su vida. Volvió a ubicar su rol de HiME en su horario e intentó establecer ligeros cambios en su rutina y en sus pensamientos que le hicieran la transición más suave. Todavía no había rastros de su Rebel, y se encontraba muy agradecida de ello al no sentirse completamente lista de afrontarle. Y por retomar la labor de Hanasaki, tenía que atender lo primero cuanto antes: practicar con sus poderes HiME.

Como siempre, podía contar mucho con su elemento, con el cual ya tenía familiaridad, y si bien todavía le faltaba regular y refinar aspectos avanzados del mismo, no tenía que atenderlo aún. Su capacidad siempre fue su poder más problemático y era difícil sacarlo a flote, y lo mismo con su Child, el cual las muy pocas veces que se apareció actuó por su cuenta. Por ello, le quedaba atender el asunto de su nueva arma: la naginata. Luego de vivir sus peleas HiME con el péndulo como arma, cambiar su estrategia resultaría muy incómoda. Su previa arma fue muy ligera y con muy poca habilidad de lastimar o defenderse, lo cual siempre fue una desventaja al pelear con sus Rebels, pero le había proveído de un movimiento más fácil como una herramienta para esquivar o escalar. En cambio, su presente arma sí le permitiría atacar y bloquear ataques físicos, pero era aún muy pesada y masiva como para tenerle costumbre. Otro problema del caso era que no se encontraba entre las armas más comunes o populares, y encontrar a un maestro para dominarla sería difícil.

Felizmente, si bien no era una solución fija, Fran le comunicó que ella tenía conocimiento y manejo de diversas armas, entre ellas la suya, y aunque no contaba con mucho tiempo para ayudarle a entrenar por su ocupado horario, se ofreció a instruirle en puntuales ocasiones. Ese presente día en la mañana fue una de ellas.

“…” Cho se encontraba agarrando su arma en una posición de ataque, para seguir con un simple ejercicio de maniobra que debería servirle para acostumbrarse. Si bien había imaginado que una nueva arma sería complicada de manipular, con esa corta sesión comprendió que estaba muy lejos para siquiera considerar que la podría blandear bien en poco tiempo. Todavía ni podía imaginarse usar la cuchilla para cortar una hoja de papel porque sólo resistir el peso e inercia del arma le causaba dolor en los br