Author Topic: neverland 2.2: you can (not) fight  (Read 7684 times)


Shura

Re: neverland 2.2: you can (not) fight
« Reply #60: August 31, 2018, 07:46:46 PM »

“Mueve el dedo gordo”
Era el pensamiento de Shura ya como intento desesperado, totalmente despierta pero incapaz de moverse por el estado de congelación.
La habían dejado descansando en una habitación para ella sola, pero demasiado nerviosa para apreciar el detalle, iba a intentar moverse por su cuenta, obtener algo de información de quienes la habían ayudado y huir si la detectaban. Por suerte, después de un par de horas, logró lo más difícil que era empezar a moverse.
“Gracias Tarantino, prometo ver alguna otra película tuya que no sea Kill Bill...”

No estaba muy segura de cuanto tiempo había transcurrido, pero paso de estar tumbada a conseguir incorporarse en la cama, lastima que en todo aquel tiempo, no hubiera reparado que no estaba sola en la habitación...
Una criatura Poro, con un trote tan rápido que por su largo pelo blanco parecía flotar en vez de caminar sobre el suelo, salio de debajo de la cama, colándose por la puerta entre abierta de la habitación no tardando en aparecer por el otro el hombre calvo del bigote que la observo fijamente dejándola inmovilizada por la sorpresa.
-Parece que ha despertado, ¿estar bien chiquilla?
Intentó decir que sí, casi no se escuchó, podía hablar pero su voz era como un silbido directo desde la seca garganta.
La puerta se abrió entrando ambos hombres, Braum y Taric, el segundo se aproximo hacía ella agachándose para colocarse a su altura, la tomo de la barbilla, que aunque le sorprendió, no le resultó un gesto amenazante dada la delicadeza con que lo hizo.
-¿Te encuentras bien? -Preguntándole comenzó a empujar su barbilla para que moviera la cabeza hacía los lados y asintiendo-. No soy medico, -le sonrió con complicidad traviesa- pero supongo que si que estas bien.
Si Shura no hubiera estado tan sorprendida y preocupada, hubiera apreciado más el gesto amistoso.
-Por favor, no la atosiguéis.
Hizo aparición el tercer gigantón, el tal Jonathan, con una bandeja humeante de sopa.
-Te he preparado algo para comer, he pensado que podía ser lo mejor dado tu estado, pero tenemos más reservas de comida por si quieres otra cosa o te quedas sin hambre.
-¡La sopa es lo mejor! ¡Come! ¡Come mucho para crecer fuerte amiguita! -Braum le dio unas palmaditas afectuosas en la cabeza, escapandosele una sonrisa cuando Taric puso los ojos en blanco, este también le devolvió la sonrisa encogiéndose de hombros.
-Salid todos fuera, todavía no esta recuperada, ya nos hablará si le apetece -Jonathan, le dejo la bandeja en la mesilla de noche.


Neko

Re: neverland 2.2: you can (not) fight
« Reply #61: September 23, 2018, 01:47:37 PM »
.59

—No. —fue la respuesta tajante de la líder de la Guild.

Anir se echó un poco hacia atrás, extrañada. Hasta el momento Firehawk había sigo comprensiva y un gran apoyo en un tiempo de necesidad. Esto tenía que tener una explicación, no sólo un porque sí. ¿Verdad?

—Pero, ¿por qué no? —preguntó Anir, siguiendo a Lilith por un pasillo abarrotado de la Guid.

Un grupo había vuelto de ayudar a unos cuantos novatos a subir de nivel y hacer quests de job y el caos reinaba en la planta baja del edificio.

—Ahora mismo estamos bastante liados, como puedes ver.

Neko tuvo que clavar un codo en un desconocido para hacerse sitio, correteando detrás de su líder, en busca de la verdad.

—Pero hay un… no, dos, ¡tres mechanics en apuros! Te aseguro que Hiksti es de los mejores dentro del juego. Tenerlo a él en la Guild sería…

No pudo continuar, porque Firehawk paró su caminata y se giró para apretar un dedo sobre el pecho de Neko.

—¡No hay más espacio en la Guild! Estamos hasta los topes y ahora mismo tengo otras prioridades.

La mirada dura de Lilith le hizo tragar saliva, dejándola congelada en su sitio.
El bullicio a su alrededor seguía y alguien empujó a Neko, haciendo que diera medio paso hacia delante para no caerse. Pero ella no registraba nada que no fuese la espalda de Lilith alejándose.

—¿Qué?


————

—¿¡Qué!? —exclamó Milo cuando Anir le explicó lo que había pasado en su entrevista con Firehawk.

Neko seguía sin saber cómo reaccionar. A su izquierda, Yuzuriha le puso una mano en el hombro y Hyoga bajó la cabeza consternado.
No había podido encontrar a Watari, que seguramente estaría usando alguno de los talleres o ayudando a alguien.

—No me lo puedo creer… —continuó Milo, empezando a caminar de un lugar a otro, con el ceño fruncido y sin saber que hacer con las manos, sacudiéndolas de aquí para allá.

Anir suspiró antes de añadir a la conversación:

—Pues créetelo.

—Vamos a tener que ir nosotros… —murmuró Hyoga, mirando a sus compañeros.

Eran cuatro en ese momento, necesitaban al menos dos jugadores más para entrar a la torre.
Milo seguía despotricando, Hyoga tenía cara de preocupación y Yuzuriha apretó un poco más el hombro de Neko.
Ella ya no podía más.

—¡Basta! —dijo, levantándose de la silla de repente—. ¡Ya basta! ¡Vamos a ir a salvar a nuestros amigos y ya está!

Anir tomó aire, levantando la barbilla.

—¡Si no nos quieren ayudar nos iremos! —añadió Milo.

El peso de sus palabras pareció hundirles un poco más en el estado de desesperación en el que se encontraban. Yuzuriha se puso alerta, ajustándose la bufanda.

—¡Milo! —le llamó.

Y hasta el bardo pareció asustado de sus propias palabras.

—Pero… —intentó añadir Hyoga, aunque la mano de Anir en su pelo le hizo callarse.

—Tiene razón, Yuzu, y lo sabes.

Milo se señaló a sí mismo, extrañado.

—La Guild está llena, ¿no? —preguntó Anir, mirando a cada uno de ellos a los ojos antes de seguir—. Max, Monica, Hiksti… ¡y Hiro! Se quedarían fuera.

Anir negó con la cabeza.

—No es justo y aún le falta mucho a la Guild para subir de nivel, lo he mirado antes de buscaros. Así qué… —empezó Anir antes de lamerse los labios y empezar a hablar—. Esto haremos.


————

«Lo primero será llenar nuestros inventarios.»

Esa había sido la instrucción que les había dado a sus amigos. Así que, siguiente sus propias pautas, caminó entre los pasillos de la Guild, buscando un acceso al inventario compartido.
Tenía una lista de materiales y armas que quería de vuelta y esperaba recuperar gran parte de todo lo que le había dado a la Guild en los días que había sido parte de ella.

«¿Y Watari?» había preguntado Hyoga.

Yuzuriha se había reído suavemente antes de contestar.

«Es un genio, pero no es capaz de callarse un secreto, es mejor avisarle cuando acabemos.»

Hyoga había suspirado aliviado, el mismo sonido que hizo Anir cuando encontró un lugar tranquilo en el que llenarse el inventario.
Estaba leyendo los mensajes de sus compañeros, confirmando las cosas que ya habían podido sacar, cuando una respiración en la nuca le hizo darse la vuelta de golpe.

—¿Qué haces? —preguntó notathief, ladeando la cabeza y pareciendo inofensivo.

—¡Qué susto me has dado, idiota! —exclamó Anir, abrazándose a sí misma para intentar calmarse.

Locke levantó una ceja, interesado de repente en aquella reacción.

—¿Estás bien? —preguntó, moviéndose para ponerse de pie.

Anir le imitó, mientras su omnitool seguía avisando de las notificaciones con brillitos verdes en su brazo. Al menos había podido minimizar la pantalla, aunque no tenía claro si notathief había llegado a ver algo.

—Sí… —mintió antes de apartarse un mechón de pelo de la cara y pensárselo mejor—. ¿Sabes qué? No, no estoy bien. Un amigo mío está en peligro y me voy a ayudarle. Sola. Porque los demás tienen cosas más importantes que hacer.

Anir intentó empujar a Locke para salir del rincón en el que estaba y el chico dio un par de pasos hacia atrás, pero se vio que no pillaba la indirecta.

—Bueno, yo estoy libre —ofreció, curioso—. ¿A dónde váis?

—Da igual, Firehawk seguro que te necesitará cerca. —contestó con una sonrisa forzada antes de intentar marcharse otra vez.

Locke le dejó pasar, pero decidió empezar a seguirla.

—No creo, siempre voy a la mía. Me apetece ir, aún no te he devuelto el favor de las dagas… —puso como excusa.

—¡Ni hace falta que me lo devuelvas!

—Espera. —pidió antes de intentar agarrar a Anir de la muñeca.

Lo único que consiguió fue recibir un golpe de esa misma mano.

—¡Me voy!

—¡Eso ya lo veo, mujer! ¡Deja que te acompañe!

Anir se plantó donde estaba y Locke se chocó con su espalda. Neko se dio la vuelta mientras Locke daba un par de pasos hacia atrás, con las manos en alto y las palmas hacia ella.

—Me voy —repitió más tranquila antes de carraspear—. De hecho, nos vamos. Yo y mis amigos.

—Ya, pero…

—Nos vamos de la Guild.


————

«Después tenemos que irnos sin levantar sospechas.»

Hyoga había sido el primero en salir de la Guild. Vestía una capa negra, larga y raída, con pendones al final. El equipo que llevaba debajo era de cuero oscuro y ajustado. El cuello estaba abrigado con pelo rizado y blanco —igual que el extremo de sus botas altas— y los guantes eran de un azul eléctrico que realmente le gustaba mucho.
Apoyó los pulgares en su cinturón negro, dándose cuenta de que el fajín que llevaba debajo era del mismo azul que los guantes.

«De uno en uno. El primero que compruebe que los warps funcionan.», había instruido Neko.

Y Hyoga había hecho justo eso. Mandando un mensaje al pequeño chat grupal que habían creado para informar de que, como esperaban, los warps volvían a estar abiertos.

Yuzuriha y Milo llegaron detrás de él. Los dos vestían de blanco y negro, con cuero y remaches por todas partes. Era raro ver a Yuzuriha sin su bufanda roja, pero la había cambiado por un pañuelo vaporoso que le tapaba desde el puente de la nariz.
Milo se estiró las mangas de su sudadera a rayas y se dejó caer sobre un banco cercano. Parecía nervioso.

—¿Qué te pasa? —preguntó Hyoga, de pie delante de él.

Milo levantó una mano, frotándose la nuca mientras miraba hacia un lado, extrañamente ausente. El maquillaje oscuro resaltaba sus ojos claros.

—Nada, sólo espero que no nos estemos precipitando por mi culpa.

Yuzuriha apoyó una mano en el pelo de su amigo, intentando poner orden en sus rizos.

—Tú lo has dicho en el calor del momento, pero parece que Anir lo había pensado antes de proponerlo. Y todos hemos aceptado.

Hyoga se dejó caer en cuclillas, con la cabeza gacha.

—Bueno, todos no…

—Ya avisaremos a Watari, no te preocupes. —dijo Milo, con una sonrisa animada que contrastaba con su humor de hacía sólo unos segundos.

Hyoga levantó la cabeza, mirando a sus compañeros, pensando en Ikki y Shun. No tenía claro si alguno de ellos se acordaba de aquellos dos.
Andromeda y Bennu habían sido su salvación cuando se cerró el servidor y no quería dejarlos atrás.

«Y cuando estemos todos...»

Oyeron los pasos antes de ver quién se acercaba. Hyoga se puso de pie, Yuzuriha se cruzó de brazos y Milo se reclinó un poco para poder ver quien venía.

Neko llegó ajustándose las gafas encima de la boina gris que llevaba. La calavera que llevaba uniendo los tres cinturones cruzados sobre su vientre reflejó la tenue luz de Sanctuary.
No venía sola.

—¿Qué hace éste aquí? —preguntó Milo, levantándose mientras se ponía la capucha de negra de la sudadera que llevaba debajo.

Hyoga se llevó las manos enguantadas a la chaqueta de cuero que llevaba puesta, sin poder evitar preguntarse si la similitud entre su equipo y el de notathief era una mera coincidencia o no.
El stalker también vestía cuero negro, aunque su chalequito era corto y de cuello alto y debajo de eso sólo le protegía una fina camiseta de red apretada.

—¡Ey! Éste tiene un nombre. —se defendió Locke, con las manos en los bolsillos y una ceja levantada.

—Está aquí para ayudar. —explicó Neko, acercándose al warp para empezar a ver las opciones de viaje.

—No podía saber que una chica está en apuros y no ayudarla, ¿verdad? —comentó Locke antes de guiñarle un ojo a Milo.

Hyoga se cruzó de brazos, Yuzuriha miró a Milo, esperando su reacción. Él entrecerró los ojos antes de girarse hacia Neko.

—¿Pero este tío sabe que vamos a rescatar a un chaval?

—Se refiere a mí, Milo —explicó Neko antes de sonreír hacia los demás—. Ya está, ahora os mando el descuento.

—¿Qué? —preguntó Hyoga, confundido—. ¿También te hacen descuentos en warps?

La sonrisa de Neko se volvió mucho más maliciosa y Hyoga supuso que no necesitaba más explicación.

—¿Y ya es de fiar? —preguntó Milo, acercándose a Neko mientras esperaba que le saltase la notificación de regalo.

Neko le echó un par de miradas rápidas a Locke antes de encogerse de hombros.

—Eso creo.

Locke respondió ampliando su sonrisa y chocando un hombro contra Hyoga mientras pasaba a su lado para acercarse al warp.
Neko llamó a Hyoga para explicarle cómo aceptar el pase y de qué forma tenía que usarlo. Milo seguía con el ceño fruncido mirando a Locke, que sonreía como si hubiera sido amigo suyo desde el principio. Crane estaba ajustándose un poco mejor el turbante que llevaba en el pelo y notathief señaló las cadenas que colgaban del top de la dancer, señalando luego las que él llevaba sobre las costillas, intentando hacer algo de conversación.

—Bueno, ya estamos todos.

—No me has dicho dónde vamos. —recordó Locke.

—Vamos a Snowbelle, el plan es reunirnos con un amigo allí y avisar a Watari para que venga con nosotros. —informó Anir, bajándose un poco la corta falda de cuero negro que llevaba puesta.

Locke asintió, llevándose una mano a la barbilla, acariciándose el labio inferior pensativo.

—La Torre de la Insolencia no está lejos de Snowbelle, con unas buenas monturas llegaremos pronto.

Milo pasó un brazo por encima de los hombros de Yuzuriha y ella se agarró a su mano casi inmediatamente.

—¿Conoces la Torre de la Insolencia? —preguntó Milo, ahora con curiosidad, aunque todavía le quedaba algo de recelo.

Locke se encogió de hombros antes de invocar una de sus dagas favoritas y jugar con ella.

—He estado allí antes, sé lo que hay que hacer. —aseguró el stalker.

Milo entendió entonces porque Anir había decidido llevarlo con ellos, pero aún así, se quedó preguntándose si éste miembro de Crimson Raiders sabía lo que estaban a punto de hacer.

—Bueno, basta, ya tenéis todos el pase. Es hora —apresuró Neko, empujando a Hyoga hacia el warp y haciendo gestos a los demás para que la siguieran.

El tiempo era oro y necesitaban cumplir con su misión.

«… nos iremos de aquí.»