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Listas y Probaciones / Re: New Probation Time!
« Last post by Cho on February 22, 2018, 10:49:17 PM »
Hola chicas, vengo a avisar que el stop sign será dejado el miércoles 28 de febrero a las 10:00pm hora México d.f.
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Listas y Probaciones / Re: Listas de Extras — Última Actualización: Febrero 8
« Last post by Puri on February 22, 2018, 03:49:45 PM »
1. Eugene Seven Stark (Gundam: Iron-blooded Orphans)
2. Norba Shino (Gundam: Iron-blooded Orphans)
3. Howard Link (D. Gray-Man)
4. Tyki Mykk (D. Gray-Man)
5. Wisely (D. Gray-Man)
6. Road Kamelot (D. Gray-Man)
7. King (Nanatsu no Taizai)
8. Yzak Jule (Gundam Seed)
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12. Tsuguhito Yuta (Kiznaiver)
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15. Ranpo Edogawa (Bungou Stray Dogs)
16. Ash Lynx (Banana Fish)
17. Tim Drake (DC Comics)
18. Yakov Feltsman (Yuri!!! On Ice)
19. Eiji Okumura (Banana Fish)
20. Pietro Maximoff (Marvel)
21. Raven Darkhölme (Marvel)
22. Seri Awashima (K Project)
23. Sukuna Gojo (K Project)
24. Walker Yumasaki (DRRR!!)
25. James Sirius Potter (Harry Potter)
26. Harry Potter (Harry Potter)
27. Ginny Weasley (Harry Potter)
28. Luna Lovegood (Harry Potter)
29. Mila Babicheva (Yuri!!! On Ice)
30. Draco Malfoy (Harry Potter)
31. Lorna Dane (Marvel)

Aquí casual, feliz de haber guardado pan para Mayo
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HiMEverse / Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
« Last post by Mimi Tachikawa on February 22, 2018, 12:09:27 AM »
Hoi hoi minna vengo con post!!! luego edito con pics <3 falto indicar es un fic compartido con Cho


Habia pasado más de 5 años que Mao habia abandonado Japón, en parte lo hizo por estudios y en otra parte lo hizo para promocionarse como idol con su grupo Trickstar, pero le preocupaba mucho su amigo de infancia Ritsu ya que sabia lo mal que lo habia pasado cuando Rei desaparecio de la nada y su posterior vida como miembro de Knights, estudiante de Rizembool y su vida siendo el menor del misterio Sakuma Rei, ambos jóvenes se comunicaban seguido porque Mao sabia que Ritsu era de las personas que odiaba que sus seres queridos se alejen de él, en parte sentía algo de culpa al engreírlo mucho y siempre protegerlo ante cualquier cosa que pudiese lastimarlo, el pelirojo podía notar aliviado que en Rizembool tenia amigos que lo estimaban mucho asi que en parte estaba tranquilo, pero lo que deseaba era que ambos Sakuma se amistaran y volvieran a ser los hermanos cercanos de antes, asi que con el dinero que habia juntado en esos 5 años compro los pasajes de regreso, ademas de arreglar su traslado de la universidad donde estudia en los Estados Unidos para estudiar en Hanasaki

Ahora nuevamente estaba en el aeropuerto de Japón, con una mochila y una maleta llena de recuerdos para Rei y Ritsu, y claro también para Suga y Sitri que también eran sus amigos, al momento de salir de la sala de embarque se encontró con un rostro conocido, un joven de cabellos pelicenizos de cabellos cortos en la parte de la nuca y dos mechones largos que se deslizaban por sus hombros de ojos azules, con pantalones de color negro y una polera blanca, entre sus brazos tenia una bolsa de dulces que comia impacientemente a la llegada de su amigo

Por fin llegaste Mao!!! Dijiste que vendrías en el vuelo de las 5 de la tarde pero has venido a las 7 de la noche!! Me has hecho esperar por gusto…- con el ceño fruncido mientras seguía comiendo sus dulces-

Me parece que has mirado mal el mensaje te envie el dia de ayer… dije que estaría llegando a las 7 y que podrias llegar a partir de las 5…-

Es en serio??...-saco su celular para ver el mensaje-es cierto…- dijo suspirando pesadamente para observar curioso en la maleta-
Son los recuerdos que traje…y que abrire cuando lleguemos a la casa…asi que tendras que esperar …-dijo riendo divertido-
Uhm…Mao malo…- se cruzo de brazos-
Como esta Mayura??...-

Ella ya despertó y ahora se esta recuperando, Kou-chan se fue a visitarla y me dijo que lo disculparas…-
No hay problema, al menos estoy aliviado que se encuentre bien ya que se nota que Suga la estima mucho-

Es como una hermana para él…si vieras lo angustiado que estaba…-

Me imagino con lo preocupon que es…-

Asi como cierta persona que conozco…-observando al pelirojo-

Bueno Sitri quisiera hacer algo mas antes de ir a la casa de Suga, no se si podrias llevarte mis cosas? Prometo que cuando regrese seras el primero en recibir todo lo que te traje deacuerdo?-

Aprovechas porque traje el auto y puedo llevarlo sin problemas…bueno  solo porque estas de vuelta...-dijo cogiendo la maleta y se retiro-

Mientras que Mao cogio un taxi para luego marcar un numero de celular

Los días se volvían cada vez más largos por la cercanía al verano, y el cielo de las siete de la tarde todavía tenía una leve tonalidad azul clara luego de pasado el ocaso, con el sol aún despidiéndose. Dicha permanencia de la luz diurna, pese a ser bienvenida por la mayoría, era contraproducente para unos pocos, quienes preferían vivir en la oscuridad. Debajo de un frondoso árbol en un pequeño bosque cercano a la facultad de comunicaciones de Rizembool U se encontraba Ritsu durmiendo plácidamente. Por la hora y el lugar, no existía ni un alma cercana que fuera a perturbar su siesta, pero ello cambió cuando su celular comenzó a sonar por una llamada entrante.

 “…” la primera reacción instintiva del chico fue presionar el botón del costado de su aparato para silenciar la llamada, como quien apagaba un ruidoso despertador. Ello sirvió momentáneamente, pero quien llamaba volvió a insistir, y el pelinegro supo en ese instante que no podría ignorar la alerta. Él contestó con pereza y somnolencia.

“Uhh… ¿aló…?” “Ritsu, soy yo. Despiértate de una vez,” dijo la voz demandante de Mao desde el otro lado del auricular. “Es casi de noche. Ya deberías estar más lúcido.”

“Maa-kun…” Ritsu le reconoció con una ligera sorpresa, todavía sobándose los ojos. “Sí eres Maa-kun…”

“Te dije que regresaba hoy, ¿lo recuerdas?” “Hm… me dijiste un día y una hora…” dio un sonoro bostezo.

“Dame un momento. No estoy seguro de qué día es, tengo que despertarme más…”

“Ahh, no has cambiado en lo absoluto…” se quejó, aunque su tono de voz denotó también un poco de nostalgia por aquel intercambio. “Estoy en el aeropuerto a punto de tomar un taxi. Recuerdas el lugar donde quedamos vernos, ¿verdad?”

“¿Ya has llegado?” preguntó un poco sorprendido. Le oyó dar un suspiro.

“Sí. Te estoy llamando por teléfono en vez de Skype.”

“Oh, cierto…”

“Es hora punta, así que ve yendo cuanto antes.”

 “Pero no hay certeza de que tú vayas a llegar primero, ¿cierto?” Ritsu frunció el ceño y su voz se oyó algo impaciente. “No quiero tener que esperarte en un local…”

“Sigues siendo igual que siempre. Vamos, Ritsu, han sido cinco años desde que nos hemos visto.”

“Lo sé y eso quiere decir que te he esperado esos cinco años, ¿no? Llegar primero significa que te esperaría aún más tiempo, y te tengo que culpar por ello. Eso está muy mal, Maa-kun.”

“¿Qué cosas dices?” Mao se expresó con impaciencia y un poco de desaire. “Y yo que andaba esperando nuestro reencuentro con tantas ansias. Somos amigos desde la infancia, Ritsu, hazme este favor.”

“Fufufu…” luego de oír esas palabras, Ritsu sonrió traviesamente y se animó un poco. “Tú tampoco has cambiado, Maa-kun. Tan directo y preocupado como siempre, y muy atento por más que te complique cada situación. Suena a que disfrutaré verte esta noche si todavía sigue siendo tan fácil hacerte reaccionar así.”

“No te comportes de esta manera, Ritsu…” dio un suspiro, exasperado.

 “Bienvenido, Maa-kun,” le contestó con un poco más de calidez. “Estoy yendo en este instante. Espero que no me decepciones.” La conversación terminó y Ritsu se levantó para ir a aquel reencuentro que había estado esperando por bastante tiempo. Con la noche llegando y esas expectativas a punto de cumplirse, él sabía que contaba con suficientes energías para no quedarse dormido en el trayecto.


En el Taxi Mao observaba como la noche empezaba a mostrarse tiñiendo el cielo de un oscuro profundo, al mismo tiempo que las estrellas empezaban a salir, como dejando el escenario listo para el esperado encuentro con su amigo de la infancia Ritsu, miraba nuevamente el celular y vio que habia recibido un mensaje de texto Debe de ser Sakuma-senpai...-rio suavemente- "Asi que Isara-kun ya volvio a Japón? Me imagino que lo primero que has hecho es ver a Ritsu, espero que ahora que has vuelto puedas ayudarlo y apoyarlo, como veras Ritsu aun me odia asi que es imposible por el momento estar con ustedes y celebrar tu llegada, imagino que despues de visitarlo vendras al hospital a verme no? hay muchas cosas que debemos de hablar en privado" Como siempre dejandome en medio de sus lios..-suspiro pesadamente para responderle con un -"Lo se y no te preocupes que igual esta en mi itinerario ir a vistarte"-guardo el celular y volvio a posar su mirada hacia la ventana- ya falta poco para llegar...-acomodo sus cosas y cuando el taxi lo dejo en el lugar del encuentro, le pago al taxista para luego bajar y acercarse al lugar del encuentro, donde podia observar a Ritsu que bostezaba con pereza mientras esbozaba una ligera sonrisa Al menos aun sigues despierto...no has cambiado en nada Ritsu...- Has llegado un par de minutos tarde Maa-kun...- Que bonita manera de saludar...-dijo suspirando pesadamente-

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Yamato se encontraba en la azotea de la escuela, tenia su armonica entre sus manos y empezo a tocarla para despejarse de sus preocupaciones, ahora que estaba involucrado al 100% con Shun ya no podía ir seguido a visitar a Riku, no podría mirarlo a los ojos, odiaba mentirle pero si lo dejaba de visitar también podría causar una tristeza en el pelirojo, estaba en una encucrijada, pero lo que nunca cambiaria era el amor que sentía por el pelirojo alegre de buenos sentimientos

Asi que estabas en este lugar…-

El rubio giro a mirar al escuchar una voz que lo sacaba de sus pensamientos, observo a la persona que estaba frente a él que era físicamente parecido a Riku solo que el cabello era plateados y ojos de color violeta, ademas que esta mirada era fría, todo lo contrario del novio de este

Kujo Tenn que quieres aquí? Creía que ya no volveria a verte nunca mas…-

Yo tampoco tenia el deseo de verte, pero antes de alejarme completamente de Riku te dije que si sentía que lo ponías en peligro iba a volver y te lo iba arrebatar de tu lado, asi que el momento ha llegado…-

Eso si te lo permito, después de abandonarlo asi como si nada quieres volver a tenerlo? Por mas hermano de él que seas lo déjaste muy mal anímicamente y aún sigue resintiendo tu ausencia

Lo que suceda entre los dos no es asunto tuyo, tu ahora lo has puesto en grave peligro al involucrarlo con Shimotsuki Shun…-

Tu como sabes??...-

No tienes porque saberlo pero ahora me llevare a Riku para que nunca te vuelvas a acercar a él-

Eso si es yo lo permito…- lo miro desafiante-

Basta basta de pelear queridos niños…

En medio de los dos jóvenes apareció Tsubaki Daidoji con su yukata de color negro y sus acostumbrados lentes oscuros que ocultaban sus intenciones oscuras

Que haces aquí Tsubaki-san?...-dijo Tenn con un poco de molestia- estaba en medio de una conversación seria con él…-
Asi que tu eres Tsubaki Daidoji…el padre de la Hime de Shun…-

Y tu eres el key de Shun no es cierto?? Yamato Ishida…-observandolo de arriba hacia abajo- tienes un buen potencial como para ser solo un apoyo…-giro a voltear al pelicenizo que estaba cruzado de brazos

Que interesante que no se lleven bien a pesar de amar a la misma persona…claro de diferente manera…-rio ampliamente- son unos chicos interesantes…sobre todo mi querido  hijo Tenn Kujo…-

El rubio se cruzo de brazos-Ahora Riku estará en mayor peligro, asi que ahoras eres un Daidoji?

Eso no tiene nada ver contigo…-dijo cruzado de brazos- a Tsubaki-san le encanta exagerar las cosas
Riku Nanase, hermano mellizo de Tenn, quien padece una enfermedad desconocida lo cual lo tiene postrado en una habitacion de hospital, un bello chico dotado con una hermosa voz que se esta marchitando en un horrible lugar como una habitacion de hospital, mientras que sus dos caballeros cuidando de él en las sombras, como quisiera posar mis manos en su delicado cuerpo y llevármelo para hacerlo miembro de mi familia

Ni te atrevas…-dijieron los dos jóvenes mirándole con ganas de matarlo-

Que miedo…-rio divertido para luego alzar su mirada- amo estar en Rizembool después de tanto tiempo, siento el ambiente tan pesado que es un deleite para mi…-dijo el pelinegro acomodándose los lentes- Hay tantas cosas que debo de planear…asi que querido Tenn debemos de ir a la mansión para que puedas alistarte y visitar a tu hermana…-

Si no me queda mas opción lo hare…-dijo suspirando pesadamente-

Hasta siento lastima por Mayura Daidoji al tener personas como ustedes alrededor suyo…-cruzado de brazos- como yo no tengo nada que ver en este asunto será mejor que me vaya …-caminando al lado de Tsubaki- No suelo amenazar pero mas le vale que no se meta que Riku …-

Uy… que miedo…-

El rubio desaparecio de la escena, dejando a los otros dos solos

Tal parece que has dejado a tu hermano en buenas manos…asi que deberías de estar tranquilo querido Tenn…-

Quizas tengas razón…por el momento esta a salvo…ahora visitaré a mi nueva hermana no es ciero?-

Seguro que amaras a tu hermana…-rio divertido- pero recuerda que es parte de Hanasaki y es nuestra enemiga-

Aun no logro entender el por que tanto odio hacia ella? Si no tiene nada que ver lo que sucedió contigo según lo que me has contado-
Es una larga historia querido hijo-sonrio maliciosamente- ademas no es divertido ver como algo frágil y hermoso empiece a hacerse pedazos? Es algo inevitable en este mundo, se que lo llegaras a comprender algún dia-

No creo que comparta la misma visión de vida como tu

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“Sí dije que no quería esperarte más, ¿no es así? En fin…” Ritsu ensanchó su sonrisa y, de un momento a otro, sorprendió a su amigo al darle un fuerte abrazo.

“¡O-oye!” el pelirrojo se quedó estático en lo que su caprichoso amigo mantenía aquel espontáneo y firme abrazo. Pese a tener el impulso de cortar con el gesto, Mao no evitó ponerse a pensar en lo que el pelinegro tenía en su cabeza. Seguramente se había estado sintiendo muy nostálgico y solitario, y aquella meditación le inspiró un ligero cargo de consciencia por haberse ido tantos años pese a haber mantenido comunicación constante. Además de ello, él también echó de menos a su viejo amigo, y esa muestra de afecto era bienvenida luego de ver oído tantos reclamos de su parte. No supo qué esperar al verle, aunque lidiar con su impredecible y engreído amigo una vez más si le hizo sentirse de vuelta en casa. Y entonces el pelirrojo sintió a su amigo pegar su rostro hacia su nuca, lo cual le resultó adicionalmente incómodo.

“¿Qué haces?” “Hmm… tu aroma es un poco distinto ahora, Maa-kun~” canturreó, lo que hizo que Mao sintiera su aliento muy de cerca.

“¡Quítate!” ello fue lo que le hizo empujar a su amigo hacia atrás para quitárselo de encima. El pelirrojo se mostró iracundo y avergonzado mientras Ritsu se puso a reír por lo bajo.

“Fufufu, ¿qué sucede?” le preguntó con una sonrisa traviesa.

“Yo identifico a mis seres queridos por sus aromas. Es algo que los dos sabemos sobre mí. Sigues siendo un niño vergonzoso, ¿no es así?”

“Ah, no puedo contigo,” llevó sus manos a sus caderas y negó, frustrado.

 “Ese comportamiento no es aceptable. Deberías meditar tus acciones más seguido.”

“Se trata de ti y tú me comprendes. No es que tenga que pensarlo mucho,” Ritsu se encogió de hombros con leve cansancio. “Nos estamos viendo después de tiempo. No quiero tener que oír tus llamadas de atención tan pronto.”

“Puedo decir lo mismo con tus pedidos y demandas…” agregó Mao, mirándole con incomprensión por aquel reclamo de su parte. “Sí nos vendría mejor hablar de otra cosa.” “¿De qué es lo que quieres hablar?” preguntó, confundido. “Aparte de hacerte recordar tu ausencia y del hecho que he podido probar que sí estás aquí por contacto físico, no sabría qué más decirte.” “No veo por qué tendrías que cuestionarlo. Hace tiempo que no nos vemos, Ritsu. Esta reunión no nos da para mucho, pero al menos quisiera que me cuentes cómo estás.”

 “Hmm…” alzó su mirada mientras consideraba esa pregunta, pero demostró que su mente estaba en blanco. “Intento pensar en qué más decirte además de mis reportes por medio de Skype, pero no logro venirme con algo. Aunque no me quejo,” sonrió un poco. “Muchas veces la falta de noticias son buenas noticias, y sabes que mi rutina es muy tranquila y monótona últimamente. No puedo quejarme.”

“Lo que dices tiene sentido…” sabía que ponerse a hablar de temas más personales o complicados sería difícil en aquel primer encuentro, aunque sí le aliviaba notar que su amigo estaba contento y tranquilo, al menos sin nada urgente que atender.

 “Estoy estudiando una carrera en Rizembool, más que nada como un muy improbable plan B, pero dicho lugar es principalmente mi hogar. Me mudé de mi casa a esa institución poco después de que tú te fueras, y cuento con algunos amigos. Espero que puedas conocerlos pronto,” sonrió un poco. “Eso sería todo. Tengo un mayor interés en oír lo que Maa-kun se trae en manos en el presente.

¿Qué tal si me iluminas?”


El pelirojo de cabellos cortos y rebeldes suspiro pesadamente, no le gustaba la idea de que Ritsu siguiera en Rizembool, el tambien habia pasado una temporada en dicha escuela solo por capricho de Ritsu hasta que se tuvo que mudar, desde un principio tenia el presentimiento que jamas encajaria en un lugar como ese, apreto fuertemente sus manos porque tenia ganas de regañarlo, pero tomo aire para luego empezar a hablar -Bueno hemos tenido muy duros momentos pero me logré acostumbrar a mi vida en Estados Unidos, dicho sea de paso estuve de pequeñas giras con Trickstar...y pues tambien decidi estudiar en la universiad y tomar la carrera de administracion de empresas...aunque quizas con mi traslado a Hanasaki busque otra carrera para estudiar...-

Dijo mientras observaba al pelienegro que parecia no estar muy feliz de escuchar que estaria en otra universidad distinta a la suya No te preocupes que te ire a visitar todos los dias-

“Espero que cumplas tu promesa, vaya forma de desilusionarme…” Ritsu rodó los ojos. “Debes haberte dado cuenta que nunca fui compatible con Rizembool.

No me sentía a gusto ahí y soy más afín a Hanasaki.”

“Supongo que tienes razón…” contestó con desgano y una pizca de indiferencia, y desvió la mirada.

“Eres una buena persona, Maa-kun, pero eso te hace aburrido y no siempre es el modo más eficaz de vivir, aunque creo ya haberme acostumbrado a que seas mi amigo Hufflepuff.”

 “¿Qué quieres decir con eso?” se impacientó.

“Fufufu, pero está bien. Gente como tú es importante en la vida. Siempre has sido un gran apoyo para mí y ahora que estás de regreso espero que retomes donde te quedaste…” comentó con un dejo maligno y una sonrisa entretenida mientras se cruzaba de brazos.

“A veces me pregunto por qué tengo que ayudarte tanto si me tratas así…” “Estoy convencido que eres igual de voluntarioso con quien sea que te pide ayuda, especialmente con tu conjunto de Trickstar. Por ese último detalle espero que no me dejes de lado tan fácilmente.”

“La forma en la que llevo mis asuntos profesionales no tiene que ver con nuestra amistad, Ritsu. No te dejaría a un lado por ellos, del mismo modo en el cual no descuidaría a mis otros amigos y a mi grupo por ti,” le aclaró con paciencia. “Y tú mismo lo debes comprender bien, ¿no es así? Eres un idol al igual que yo.”

“Tiene sentido…” ante aquella observación, Ritsu mostró una ligera ausencia y mal humor. Él se encogió de hombros en un intento de disiparlo. “De Knights quedo sólo yo, pero sí entiendo lo que dices.” “RItsu…” Mao notó la ligera incomodidad en el pelinegro. “¿Todo está bien?” “Sabes que hay un par de mis antiguos compañeros que continúan peleados, eso es todo,” recalcó con leve severidad para dejar el asunto detrás.

“Lo que sucede con Knights nos concierne a nosotros los caballeros únicamente.” “Ahh, sé que no puedo renegar contigo…” “Pero aparte de ello, mi propia carrera solitaria está rindiendo frutos,” comentó el pelinegro con una distraída sonrisa. Su expresión denotaba diversión y orgullo personal por sus hazañas, aunque curiosamente también le dedicaba cierta indiferencia. “Estoy empezando a volverme un rostro más reconocible, y recientemente he estado haciendo presencia en algunos eventos importantes. Mi agenda no termina ahí tampoco.”

 “Siempre has tenido talento escénico, realmente no me sorprende.” “Lo que me importa de todo esto que es me he demostrado a mí mismo que puedo triunfar por mis propios medios. Knights fue el motivo de mi inicio, y en el presente ya no tengo que vivir bajo la sombra de nadie.” Mao se incomodó por esas palabras. Por más que Ritsu no lo hubiera mencionado directamente, él no se había referido a ninguno de los ex-compañeros de Knights con respecto a ser una sombra.

 El pelirrojo supo que su amigo se refería a su hermano mayor, quien había sido un muy notorio idol en su momento y que todavía era mencionado a la par de su menor. El hecho de que Ritsu fuera una perpetua sombra de Rei no ayudaba la brecha que se había generado entre ambos, y casi parecía que Ritsu estaba perfectamente contento al aprovechar dicho detalle adicional para hacer crecer esa distancia. Ello era algo que Mao rechazaba rotundamente al desear que los problemas entre sus dos viejos amigos pudieran solucionarse tarde o temprano.


Maa-kun te quedaste muy pensativo…-dijo picándole la nariz con su dedo, el pelinegro sabia que cuando su amigo empezaba a pensar de mas lograba desconectarse del mundo-oye deja de pensar de mas y ponme mas atención…oi oi…-

Eh?...-el pelirojo salio de sus pensamientos y vio a un pelinegro visiblemente fastiado- lo siento Ritsu…bueno como ya nos pusimos al dia en algo en estos años que no nos hemos visto pues es hora que nos distraigamos comiendo y abriendo tus regalos que traje de mi viaje antes de que te quedes dormido otra vez, me imagino que no has traido tu automóvil no es cierto?-

Lo traje porque sabia que me ibas a dejar a mi casa después de la reunión porque no estoy del todo seguro si podre quedarme mas tiempo despierto…-bostezo ligeramente- sabes lo mucho que debo de dormir y solo por ti estoy haciendo el gran esfuerzo-

En serio aun me sorprende que te hayan entregado tu licencia de conducir…-

Maa-kun estas celoso porque no tienes auto …-

No es que tengo solo que no quiero…-suspirando pesadamente- prefiero manejar bicicleta y ejercitarme

Que aburrido…-canturreo pícaramente- bueno entonces terminemos de comer, dame mis regalos y llévame al cine hay una película muy interesante en la cartelera

Dudo que sigas despierto para ir al cine…-

Ambos chicos siguieron conversando pero ya mas animadamente, Mao sabia que habia llegado en el momento adecuado para al menos poder lograr a tranquilizar en algo al agitado corazón de su amigo de la infancia, quizás mas adelante podría lograr que ambos hermanos hicieran las pases, por el momento no iba a decirle que también iba a ver al Sakuma mayor para no provocar al celoso amigo que tenia cuando se trataba de el

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matta ne!!!

Mimi-chan
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HiMEverse / Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
« Last post by Cho on February 20, 2018, 06:07:41 PM »
*continuando a toda carrera* introduzco también a unos personajes de Mimi, gracias por la aprobación~

Edito con los icons que faltan.

52



Era temprano en la mañana y después de un desayuno en familia era momento de que Sora asistiera a su primer día de clases. El pequeño encuentro con el señor Kotetsu para desayunar fue un momento con una leve tensión debido a la distancia que los dos adultos mantenían, aunque ambos fueron receptivos y se esforzaron para atender a los demás a su manera. Ese momento fue principalmente muy atesorado por Urashima, quien no paró de sacar conversación a sus progenitores y de animar a todos, quienes se vieron contentos y a gusto por su gran humor.

Ni bien el padre se retiró para viajar, Nagasone y la señora Harukawa llevaron a los hermanos y Horikawa hacia la secundaria de Rizembool, donde Sora debía presentar sus papeles para así ser aceptado en iniciar. Al tratarse del final del semestre, él utilizaría esos días mayormente para aclimatarse y ser presentado temas y materia a revisar que no había cubierto en su colegio de los Estados Unidos, y recién comenzaría como un estudiante normal y sujeto a evaluaciones después de las vacaciones de verano.

Los mayores simplemente les dejaron ya que la señora tenía a otras personas con las que encontrarse y un plan de compras, por lo cual era labor de Roxas y Urashima de vigilar a su hermanito y asegurarse de que iniciara sin dificultades antes de ir junto con Horikawa a la universidad de Hanasaki para las clases del día.

La entrega de documentos fue rápida y Sora fue dado el uniforme en su talla, el cual fue a ponérselo en lo que los otros tres le esperaron. En poco tiempo, el hermano menor salió vestido de dicho uniforme y les dio un saludo militar.

“¡Sora está listo para el combate!” exclamó con un tono juguetón y muy contento.
“¡Ohh! ¡Qué uniforme más genial!” Urashima se emocionó. “¡Te queda muy bien! ¿No piensas lo mismo que yo, Kamekichi?”
“Hehe~ tus palabras tienen un color muy lindo. Qué alegría~”
“Sí te sienta bien,” Horikawa asintió y le extendió su mochila. “Aquí tienes.”
“¡Gracias!” él la recibió y pasó a observar a Roxas. “¿Todo bien? No te ves de tu color usual…”
“Oh, eh, sí… sólo recordaba cosas sin sentido…” él sonrió incómodo y dio un suspiro. “Ahh… hace tres años no hubiera querido pisar esta secundaria por nada del mundo. Sólo vine aquí para la batalla final entre las escuelas.”
“¡Verdad! ¡Tú fuiste parte de esa batalla, Roxas-niichan!” observó Urashima, sorprendido.
“S-sí, y no tan fuerte, por favor,” el Key se inquietó ya que seguían dentro de la secretaría mientras esperaban al estudiante que ayudaría a Sora con un tour. Felizmente nadie parecía prestarles atención.
“Ohh, mamá si mencionó algo sobre eso. Ella dice que fue una ‘HiME’,” dijo Sora, pensativo. “También dijo que Cho era una HiME.”
“Sí,” Horikawa asintió, y por cortesía miró a los alrededores para confirmar que nadie les estaba dirigiendo la mirada. “Si tienes dudas, con gusto te las despejaré cuando regresemos a casa después de tu horario de hoy, pero como Rizembool es la institución rival a Hanasaki lo mejor es que no lo menciones aquí tan abiertamente, ¿has comprendido?”
“¡Sí, Sora comprende!” exclamó con gusto. “¡Y una vez que Sora aprende algo nunca se olvida!”
“¡Y nos haces orgullosos!” dijo Urashima, estirando sus brazos hacia arriba. “¡No sé sobre esta escuela, pero yo que estudio en Hanasaki pienso que es muy genial! ¡Estoy convencido que te divertirás mucho hoy! Ojalá pudiéramos acompañarte en la tarde, pero tenemos una práctica de kendo que atender.”
“Está bien, Cho y Osaka me ayudarán,” Sora sonrió.
“Quizás es lo mejor. Ellas conocen la universidad de Rizembool mejor que nosotros,” comentó Horikawa, satisfecho.
“Sí, increíblemente…” Roxas negó. Sin duda HiMEs y exHiMEs no deberían exponerse así, pero no había punto de renegar. “¿Ya te has puesto de acuerdo con tu prospecto de maestro?”
“¡Sí! Él se mostró complacido en el correo y me extendió las direcciones en el campus,” contestó con grandes ánimos. “¡Sora está muy emocionado de finalmente conocerle!”
“Nos dices qué tal te fue, y espero poder conocer a tu maestro algún día,” dijo Urashima, sonriendo. “Por lo contento que estás, sé que se trata de alguien excepcional.”
“Hehe~ sí lo es, tendrían que ver todas las hazañas que ha realizado en el mundo del espectáculo,” asintió dos veces. “Oh, pero no tienen por qué quedarse tanto tiempo. ¡Sora está muy bien y puede esperar a su estudiante asesor por su cuenta!”
“Ya que estamos aquí supongo no duele conocerle. Ni bien aparezca iremos a nuestra universidad, descuida,” dijo Roxas. En verdad no sabía qué esperar de estudiantes de Rizembool en general por los antecedentes que conocía, pero tenía que recordar que los tiempos cambiaban y que en el presente eran las universidades las más envueltas en el asunto, además que la secundaria de Rizembool había sido completamente reconstruida y hasta admitían estudiantes del género femenino. Imaginaba que no tenía nada que temer.



Fue entonces que un chico entró a esa secretaría a un ritmo casi de trote. Era un joven de cabellos azules y ojos ámbar que también irradiaba grandes energías y un aura amigable. Él miró a los cuatro y se confundió un poco.

“¿Eh? Me dijeron que había un chico nuevo, pero ustedes son cuatro…”
“Sólo uno de nosotros comienza clases aquí,” Horikawa sonrió. “Venimos para acompañarle por ser su primer día…”
“¡Yo soy Urashima Kotetsu! ¡Es un placer!” exclamó efusivamente y al punto de extrañar al peliazul, hasta que Roxas a agarró a su hermano de un hombro y le jaló.
“Oye, deja que Sora se introduzca primero,” le reclamó con leve impaciencia.
“Ehh, perdón…”
“¡Hola! ¡Mi nombre es Sora Harukawa, mucho gusto!” se presentó el pequeño.
“Okay, entonces comprendo que tú eres a quien tengo que guiar…”
“Sí, Sora está a tu disposición,” asintió. “Gracias por la ayuda, eh…”
“¡Yo soy Taikogane Sadamune!” exclamó el peliazul apuntándose a sí mismo y con una sonrisa orgullosa y autosuficiente. “¡Pero pueden llamarme Sada-chan! No te preocupes, Sora, que con mi ayuda no tendrás ningún problema adaptándote a esta escuela.”
“¡Entendido, muchas gracias!”
“Me anima oír eso. Yo soy Horikawa Kunihiro.”
“Y yo soy Roxas Tanaka. Gracias por cuidar de nuestro hermano menor.”
“Claro, de nad-” Taikogane se detuvo y frunció el ceño. “¿Hermano? Hmm, ¿y cómo así los cuatro tienen apellidos distintos?”
“Ehm, es una larga historia…” Roxas negó, sin saber por dónde pensar.
“¿Hoho? ¿Te confunde?” Sora ladeó su cabeza. “Pero que yo sepa un nombre es una dimensión trivial. Lo que importa es lo que se siente y los colores que se ven cuando todos están juntos. Hehe~ y pienso que nosotros invocamos un lindo color cuando nos ponemos a hablar.”
“¡Me ha encantado lo que has dicho por más que no lo entienda bien!” exclamó Urashima.
“Ehh, sí…” el peliazul alzó una ceja, con incomprensión. “¿A qué te refieres con colores?”
“Sora tiene sinestesia,” explicó Horikawa. “Es una condición en la cual se ven colores surgir a partir de la percepción de los otros sentidos, como el oído o el olfato.”
“Hm, suena interesante…” se puso a pensar como quien también tenía problemas de procesarlo, y decidió dejarlo de lado. “Bueno, debe ser muy divertido ver las cosas de un modo tan particular, pienso que es muy ‘cool’ a su manera. Oh, y no quise decir que había algo malo con que tuvieran apellidos distintos, fue mera curiosidad…” él sonrió rendido y se vio un tanto frustrado. “Sin duda compartir un apellido tampoco hace a una familia unida…”
“¿Eh?” Urashima se confundió.
“Oh, nada, nada,” él negó y sonrió con torpeza. “No tenemos mucho tiempo. El profesor nos debe estar esperando para introducir a Sora, así que tenemos que irnos.”
“Está bien, nosotros también debemos ir de regreso a Hanasaki,” dijo Horikawa. “Les deseo un buen día.”
“Claro, lo mismo digo,” Taikogane asintió con una sonrisa. “Vayan con cuidado.”

Las despedidas fueron breves y así los tres mayores fueron hacia la universidad mientras los otros dos caminaron por los pasillos de esa gran secundaria para acudir a su salón.


Los dos nuevos compañeros de clase caminaron juntos mientras hablaban amenamente entre sí y se conocían un poco mejor.

“Así que eres de Estados Unidos,” Taikogane sonrió ampliamente. “¡Me alegra! ¡Sé que es un lugar muy divertido donde vivir!”
“Siempre ha sido divertido, pero Japón es divertido también, y ya quiero conocerlo mejor,” asintió, sonriente.
“Lo que dices es muy cierto,” le dio un guiño. “La vida es muy movida y variada aquí, y todos podemos ser tan cool como queramos. Uno de estos días podría mostrarte algunos sitios en la ciudad que pienso valen la pena. Sería todo un placer.”
“¡Hehe~ muchas gracias! ¡Sora quiere conocer lo más posible!”
“Hm, pero tengo curiosidad. ¿Qué haces estudiando aquí en Rizembool si tus hermanos estudian en Hanasaki?” preguntó Taikogane. “¿Será que te parece que Rizembool es más cool?”
“Hm… Sora entiende que ser cool es muy importante para Sada-chan…” se puso a pensar.
“Sí, puedes decir que lo es,” sonrió con torpeza.
“No sé sobre lo que ves como más ‘cool’ aquí, aunque la razón es simple…” Sora levantó su índice para hacer un punto. “Sora quiso estar en la misma institución de su maestro.”
“¿Maestro?” Taikogane parpadeó con cierta perplejidad. “¿Qué quieres decir con maestro?”
“Sora está aquí porque un maestro muy hábil e increíble se interesó en él y quiere entrenarle para ser un idol de primera. ¡Maestro es lo mejor que hay!” exclamó alegremente.
“Oh, entonces quieres ser un idol. ¡Muy bien!” le levantó un pulgar. “¡Lo apruebo! ¡Los idols son cool y te ves muy decidido!”
“¡Haha, qué alegría oírlo!”
“¿Es que acaso tu maestro estudia en Rizembool U?”
“¡Sí! ¡Sora finalmente lo conocerá después de clases!”
“¡Ohh! ¡Si tanto quieres ir a Rizembool en la tarde, vamos juntos!” dijo el peliazul. “No eres el único con un senpai increíble que estudia ahí, después de todo.”
“¿En serio?” se sorprendió.
“¡Sí! ¡Micchan es la persona más cool que existe en la tierra y podría decir que es mi razón de estudiar en Rizembool en primer lugar!” confesó mientras llevaba sus manos detrás de su nuca y sonreía tranquilamente, mirando fijamente al techo. “Siempre que voy a visitarle me divierto un montón y aprendo algo nuevo. Simplemente no puedo explicarte lo genial que es Micchan.”
“Tal vez no, pero Sora comprende lo que sientes. Fluye como un muy lindo y vivaz color que proviene de ti. De eso no hay duda,” asintió. “Micchan suena a una persona muy importante.”
“Sí que lo es, lo conozco desde que tengo uso de razón y en cierta forma es el hermano que nunca tuve,” admitió con gran alegría y orgullo. “Y es extremadamente cool. Tienes que conocerlo algún día.”
“¡Sería divertido! No será hoy, pero espero que sea pronto.”
“¡De todos modos! ¡Cuenta conmigo! Oh, ya estamos llegando. Cuando comience el descanso continuamos hablando, de paso que te doy el tour a todo el colegio, ¿de acuerdo?”
“¡Sí!”

Ellos ingresaron al salón donde el profesor dejó que Sora pudiera introducirse frente a sus nuevos compañeros de clase, y así comenzó un buen primer día en su nuevo colegio.



Las horas transcurrieron con rapidez y llegó el mediodía, momento en el cual Yukko y sus amigos fueron a almorzar en una cafetería cercana a su próxima clase. No contaban con mucho tiempo ese día, por lo cual el almuerzo debía ser rápido y puntual.

Sin embargo, ni bien Yukko regresó a sentarse luego de ir a comprar su merienda, se topó con la sorpresa que aquel senpai del club de drama se había aparecido con bandeja y todo y estaba sentado con sus compañeros mientras hablaba muy amenamente. Su diálogo era casi un monólogo ya que los demás le miraban con curiosidad o leve frustración.

“…y esa es la historia sobre cómo fui capaz de conseguir mi antifaz favorito. Fufufu, ustedes todavía no lo saben, pero a mí me encantan las máscaras. Me hacen sentir como si pudiera transformarme en otra persona…” él vio a Yukko que estaba parada al costado de la mesa sin todavía procesar su tan inesperada aparición. “¡Hanasaki-chan! ¡A los años, querida! ¡Siéntate por favor o la comida se te enfriará!”
“Ehh…” ella terminó por ocupar al asiento frente a él como quien tenía precaución con aquel loco. Menos mal que Wataru no se encontraba incomodando a Hajime sentado en su lado, pero Mai se notaba a la defensiva como quien quería proteger la integridad de Hotarumaru. “¿Q-qué haces aquí, eh… Hi…biki-senpai?”
“¡Bingo, recordaste mi nombre!” él dio un guiño. “Quise hablar contigo nuevamente para ver si podía picar más tu interés en unirte al club de drama,” él se afligió y sacó un pañuelo para secarse alguna imaginaria lágrima. “Han sido dos largos días y no he recibido respuesta.”
“P-pues…” Yukko se confundió y frunció el ceño. “Sé que me dijiste que no me tomara mucho tiempo… pero este ya es un plazo muy corto, aparte que es para recién unirme para después de las vacaciones de verano…”
“Si bien ese sería el horario definido por la universidad, siempre intento planear actividades y prácticas con mucha anticipación, y ya te informé sobre el plan de prácticas que tendré durante vacaciones, por si te interesan las vacaciones útiles.”
“Suena interesante, pero…”
“Espero que no intentes ponerle mucha presión,” dijo Hajime. “Debes comprender que estas son noticias para ella.”
“Ciertamente no desearía a una sola persona en mi club que se haya unido por los motivos incorrectos como la presión externa,” se explicó Wataru con gran gusto. “Y es por ello que vine para ofrecerte una oportunidad de ver a mi gran elenco en acción, Hanasaki-chan.”
“¿A qué te refieres?” Yukko ladeó su cabeza y se sorprendió de que aquel peliplateado le extendiera un par de boletos de teatro. Estos tenían toda la pinta de ser de una función de primera por los detalles y la calidad.
“Ohh, ¿son entradas?” preguntó Hotarumaru, impresionado por dichos brillantes boletos.
“Efectivamente, hermoso shota,” comentó con gran placer. “Esta noche estaremos exhibiendo una obra en el anfiteatro principal de la facultad de artes escénicas.”
“Hm…” Mai se vio interesada en esos boletos por un motivo distinto. “Oí que esa obra había vendido todas sus entradas en poco tiempo y que hay scalpers inflando precios de reventa.”
“¿Hablas en serio?” Hajime se sorprendió. “Es difícil de creer por tratarse de una obra dentro de esta universidad.”
“Mis hermosos kouhais han logrado grandes hazañas en obras de mayor presupuesto que se exhiben en el mero centro de la universidad. Si bien esta obra es más un ensayo que una verdadera función y una forma de recaudar fondos adicionales, ya tenemos a suficientes seguidores fuera de Rizembool que no se pierden de nuestras creaciones, y con sólo tres funciones las entradas no bastan para todos,” explicó Wataru, quien miró atentamente a Yukko. “Yo no tengo dificultades en separar tickets y aprovecho esta oportunidad para ofrecerte estas entradas para la última función de esta noche.”
“¿P-para hoy?” Yukko se quedó en shock. No comprendía por qué esa persona operaba con tan poco tiempo para sus planes, pero realmente parecía alguien sin frenos que se estrellaba contra la vida en sí por su forma de ser. Ella miró a los boletos con leve culpa. Por más que el peliplateado haya insistido en no forzar a nadie, ella ahora se sentía en deuda por él por esa oportunidad.
“¿Estás bien, Yukko?” preguntó Hotarumaru por notar su tortura interna.
“Reconozco esa expresión, Hanasaki-chan,” Wataru sonrió comprensivamente. “No pienses en estos boletos como una obligación o un compromiso. Estos son simplemente un regalo que no me cuestan nada en lo absoluto y mi manera de dedicarte atención ante aquel potencial que yo puedo ver en ti. También quiero que puedas ver con tus propios ojos lo que el club de drama tiene que ofrecerte para que así no tomes una decisión a ciegas. Es sólo justo que lo hagas.”
“S-sí, gracias…” eso le hizo aceptar los boletos y los miró impresionada. “Eh, pero son dos.”
“Asumo que te encuentras intimidada de ir por tu cuenta, así que es también mi regalo que lleves a un acompañante,” Wataru le dio un guiño y sonrió pícaramente, para entonces levantarse con bandeja y todo. “Eso sería todo. Me voy que mis kouhais me esperan en nuestra mesa. ¡Te espero a las siete! ¡O más bien a cuatro para las siete que no se permiten tardanzas! ¡Adiós~!”

Con ello, aquel ruidoso y excéntrico senpai se fue saltando de un pie hacia otro extremo del área de mesas, donde se pudo ver a varios estudiantes esperándole. Yukko notó que sin duda no todos le daban la bienvenida con los brazos abiertos ya que había al menos un par que se notaban exasperados por su forma excéntrica de ser, aunque era evidente que ese peliplateado sí tenía la dedicada atención de todos. Hanasaki-chan se confundió al ver a Wataru voltearse brevemente y mandarle un beso volado, lo que le hizo desviar la mirada de inmediato.

“Supongo que por ser Hanasaki-chan no tienes obligación aparte de ir,” dijo Mai, inmutada.
“I-iré… no es que tengamos clases a esa hora tampoco…” Yukko dio un suspiro.
“Ahora viene la pregunta de cuál de tus amigos importa más para ti,” continuó Mai.
“¿Eh?” Yukko palideció.
“Sí, es como si tuvieras que salvar sólo a uno de una balacera con ese boleto que tienes en mano y vivir eternamente con tu decisión y el hecho que tuviste favoritismo,” ajustó sus gafas.
“¡N-nunca podría hacer eso!”
“Ya no la fastidies, Mai,” Hajime le llamó la atención y negó. “Suena interesante, pero las artes escénicas no son lo mío, así que no tienes que molestarte por escogerme.”
“Ehh, está bien,” Yukko asintió y sonrió un poco. “Gracias por animarme.”
“Aparte que todos sabemos que seguramente es el hospitalizado el que te importa menos,” Mai se encogió de hombros.
“¡Cállate!” le reclamó el chico.
“Ehh, no sientas presión, Yukko. Esta función es especialmente para ti,” le recordó Hotarumaru. “Si te es difícil escoger a alguien, también puedes ir sola. No hay ningún problema.”
“Pues, siendo sincera, sí me sentiría más cómoda si fuera con alguien…” esas lindas palabras del hermoso pequeño resolvieron todas sus dudas. “Ehh, Hotarumaru, si no estás ocupado esta noche quisiera que me acompañas.”
“¿En serio?” el pelicenizo se sorprendió, y de inmediato miró a Mai. “Mai-neechan, ¿a ti no te gustaría ir?”
“Todos te vimos impresionado por la invitación, estoy bien,” Mai asintió, inmutada. “Además lo más probable era que hubiera revendido ese boleto a tres veces su precio, así que descuida.”
“S-sí…” el pequeño le miró con incomprensión y pasó a girarse a Yukko, para sonreír. “Con mucho gusto te acompañaré. Sé que nos divertiremos un montón.”
“Aw, muchas gracias,” Yukko se sintió dichosa y asintió. La carga de haber recibido esos boletos acababa de disminuirse bastante por sus buenos ánimos.
“Eso sí…” Mai miró severamente a Yukko. “Te encargo que protejas a Hotarumaru de ese potencialmente pedófilo senpai. Si algo le ocurre a nuestro pequeño, te usaré como blanco en mis prácticas de tiro, ¿has entendido?”
“¡Ihhh! ¡S-sí!” Yukko tembló ligeramente y tragó saliva.
“Estoy seguro que todo estará bien. No hay de qué preocuparse,” observó Hajime, impaciente. “Sólo concéntrense en aprovechar esas entradas. Nos cuentan qué tal les fue mañana.”
“Por supuesto~” Hotarumaru hizo un saludo militar y sonrió alegremente.

Los planes para la noche estaban hechos y Yukko disfrutaría de una muy improvisada obra de teatro en compañía del lindo pequeño del grupo. Pese a las pequeñas raras vibras que aquel senpai le trasmitía, Yukko se sentía muy curiosa de saber qué más podría sacar de esa experiencia y casi lo esperaba con muchas ansias. Para variar, ella podía notar que quizás sí había algo en Rizembool a lo que era más afín.




Llegó la tarde y las clases del colegio terminaron. A diferencia de algunos estudiantes con diversas obligaciones extracurriculares o la necesidad de limpiar después de clases, un pequeño de cabellos castaños oscuros se despidió rápidamente de sus amigos para regresar a su casa lo antes posible y estudiar dentro de su habitación sin interrupción alguna.

Era lo usual en él, quien muchas veces solía ser dado apodos o quejas por sus compañeros de colegio al estar tan enfocado en mantener su intachable promedio, pero nunca dejaba que nada lo desanimara de sus metas. Él sabía que tenía varios hermanos mayores que daban lo mejor de sí en sus respectivas áreas y consideraba su esfuerzo como necesario y una dedicación hacia ellos, aparte de que él mismo quería llegar a lo más alto en sus estudios como fuera posible, y por estar tan cerca de los exámenes de final de semestre debía dar un empuje adicional a sus esfuerzos.

De repente, una persona ingresó a su habitación, alguien que él pudo reconocer sólo por oír sus pasos sigilosos y reconocer sus intentos de hacer el menor ruido posible por cómo cerró la puerta detrás de él. Sabía que lo hacía para no desconcentrarle, aunque de todos modos ello fue inevitable y sonrió por la consideración. Optó por darse un pequeño descanso para girarse y dirigirle su atención.

Tal y como pensó, se trataba de Maeda, su gemelo menor, quien le había traído un poco de té y unos pocos y discretos aperitivos, como solía hacer cada vez que se ponía a estudiar.

“Te traje una merienda, Hirano,” dijo el menor animadamente. “Espero que sea de tu agrado.”
“Gracias por el gesto, Maeda,” sonrió con torpeza. “Pienso que es muy pronto para darme un respiro como este, pero aprecio la dedicación. Al menos trajiste una taza para ti.”
“Sí, el té se disfruta mejor en compañía,” asintió y se puso a servirlo en las tazas para que comenzara a enfriarse. “Veo que sigues tan dedicado en estudiar como los previos días.”
“Tengo que hacerlo. No quiero perder posiciones en el ranking,” Hirano dio un suspiro. “No sabes lo difícil que es mantenerme en el primer lugar de mi salón, y mis amigos más cercanos me siguen en las siguientes posiciones.”
“Heh, tienes el privilegio de poder estudiar junto a Imanotsurugi-san y Nio-san. Comprendo que los dos son muy habilidosos,” asintió, mostrando respeto hacia ambas personas.
“Pues, Imanotsurugi-san es un cero a la izquierda en matemáticas, pero sí rinde en lo demás, aunque no le da tanta seriedad,” Hirano negó un poco ofuscado.
“Heh, es de esperarse de él, pero no hay que subestimarle,” Maeda se vio entretenido. “Y entiendo cómo te sientes. Nagisa-san, Hotarumaru-san y Monaca-san son queridos compañeros con una inteligencia superior a la de la gran mayoría, aunque reconozco que tú también me ganas por mucho, Hirano. Mis habilidades escolares están muy por debajo de todos ustedes.”
“No es para que digas eso, Maeda,” Hirano se preocupó por su gemelo y entonces notó con leve incomodidad que, a diferencia de Maeda, Hirano no estaba tan familiarizado con sus amigos. Eso se debía al recelo de Hirano con respecto a Rizembool y el hecho que intentaba evadir dicha institución, mientras que Maeda varias veces había acompañado a su gemelo mayor en salidas con sus compañeros de Hanasaki.
“¿Sucede algo?” preguntó Maeda con curiosidad al notar la incomodidad de su hermano.
“No es nada importante, siento las molestias,” Hirano sonrió torpemente y desvió su mirada. “Es sólo que he notado que aparte de Hotarumaru-san y su hermano, no he tenido la oportunidad de conocer al resto de tus amigos.”
“Es cierto que no se ha dado la oportunidad…” Maeda se puso a pensar. “Nuestros encuentros suelen rodear alrededor de Rizembool ya que varios de mis amigos tienen obligaciones dentro del colegio y la universidad que les mantienen muy ocupados. También, comprendo que tú no deseas visitar Rizembool si es que puedes evitarlo…”
“Sé que esta actitud es incorrecta de mi parte por cómo nuestros hermanos mayores estudian en esa universidad, y cómo Yagen-niisan se desempeña como un doctor y científico de alta categoría…” comentó con cierta pena. “Sin embargo, condeno aquella decisión de los dirigentes de Rizembool de crear a los Rebels y realizar tantos daños en Hanasaki…” entrecerró sus ojos. “Por más que hubiéramos sido muy pequeños para ver lo ocurrido hace tres años a nuestros alrededores, Rizembool fue responsable de tantas atrocidades que sucedieron en Hanasaki y en la ciudad, y tantos inocentes perecieron por culpa de ellos…”
“Hirano…” Maeda le miró con pena y preocupación por notar lo afectado que estaba.
“Acudir a Rizembool me hace sentir incómodo, y siento que es una falta de respeto de mi parte por ignorar todo lo ocurrido.”
“Pero no todo lo que hay en Rizembool son Rebels, Hirano,” comentó tranquilamente.
“Lo sé, nuestros hermanos estudian ahí… es sólo que…”
“Es suficiente…” Maeda le sonrió con una gran paz interior y le extendió su taza de té. “No te angusties más, Hirano. Toma, te he traído este té especialmente para ti.”
“Gracias…” él asintió y recibió la infusión, para verse apenado. “Siento mencionar todo esto, Maeda. Sé que no desearías tener que oírme expresarme de este modo sobre tu institución.”
“No, más bien me siento dichoso de poder oírte. Del mismo modo en el cual tú me apoyas con los estudios, yo quiero asistirte en el bienestar personal, y sé muy bien que tus grandes esfuerzos tienden a inquietarte y desestabilizarse. Por eso estoy aquí.”
“Maeda…”
“Sólo quisiera decir que hay tantas personas excepcionales en Rizembool que realizan labores benéficas por otros y que realmente desean crecer para aportar en la sociedad. Yo conozco a muchos de ellos,” dijo Maeda, muy gustosamente. “Los Rebels son también un concepto que rechazo y que nunca apoyaría, pero no quiero que las vidas de personas excepcionales sean manchadas por culpa de ellos.”
“Tiene sentido lo que dices…” bajó su mirada.
“Yo me siento agradecido con Rizembool por haber ayudado a Yagen-niisan a convertirse en el científico que es en el presente, y también por brindar tan buena preparación a nuestros hermanos mayores para así velar por el futuro de nuestra familia,” comentó mientras llevaba una mano a su pecho y sonreía con tranquilidad. “Pero, principalmente, mi lealtad yace en nuestros hermanos, y el motivo principal de mis estudios en Rizembool es porque deseo seguir sus pasos. Nuestra familia significa todo para mí.”
“Lo sé, todos lo sabemos, Maeda. Siempre has representado la lealtad en nuestra familia.”
“Sigo muy joven. Soy el menor de todos ustedes, así que tengo tanto que hacer para estar a la par y serles de utilidad, del mismo modo en el cual ustedes han sido tan buenos conmigo,” comentó con gran dicha y alegría. “Y también quiero velar por la gran promesa que eres para nosotros debido a tu resaltante inteligencia, Hirano. Me considero una persona pacífica y tranquila, y sé que soy capaz de contagiar la paz y el bienestar en todos ustedes, así que quiero que confíes en mí para lo que necesites.”
“Realmente lo aprecio, pero…” Hirano le miró con leve reproche. “Tampoco puedes descuidarte a ti mismo. Tú también tienes que sobresalir y escoger tu propio camino.”
“Sé que ocurrirá tarde o temprano,” sonrió torpemente. “De momento, me siento muy feliz asistiendo a todos en casa.”
“Lo sé, y aprecio la dedicación que me das. Y esa misma dedicación será la que te daré,” el gemelo mayor asintió, decidido. “Estudiemos juntos. Te apoyaré en los temas que necesitas.”
“¿Seguro? Te ves muy ocupado ahora, Hirano,” se sorprendió.
“Por supuesto, y está demostrado que la fijación de conocimiento aprendido se realiza mejor en sesiones de estudio en conjunto,” declaró con certeza. “Así que estudiar contigo también me ayudará, por lo cual espero que no me des más razones para negarte.”
“Haha, ya lo has hecho muy difícil,” Maeda se puso a reír y asintió radiante de alegría. “Sí, con mucho gusto.”

Los dos gemelos eran los hermanos menores de los Toushirou, con apenas once años de edad. Sin embargo, su corta edad fue una motivación para ambos de apuntar a crecer y comportarse como personas más maduras y responsables, al punto en el cual no daban la impresión de ser los menores de su familia pese a su apariencia. Hirano demostró una habilidad académica envidiable desde temprana edad y una facilidad de aprendizaje que le convirtió en otro de los Toushirou prodigio, aunque él todavía no encontraba su área de interés personal. Por otro lado, Maeda necesitaba del apoyo de su gemelo mayor para mantener el ritmo avanzado de educación y estar dos años adelantado en el colegio, al igual que la mayoría de sus parientes. Sin embargo, el menor tenía una increíble inteligencia emocional como fuerte que empleaba para ser el apoyo incondicional de todos en casa.

Como gemelos, los dos eran en muchos aspectos compatibles y opuestos. Hirano operaba bajo principios morales muy severos y siempre velaba por la justicia y lo considerado correcto. Él también era muy racional y no tenía reparos de reclamar incluso a sus propios hermanos mayores cuando cometían un error o hacían algo que no le parecía prudente, aparte de ser una persona muy lógica y metódica que se aferraba a las reglas. Por otro lado, Maeda siempre se concentró en un principio personal muy universal e importante para él: la lealtad hacia sus hermanos. Ello era lo que regía su vida, y su devoción hacia sus hermanos mayores era inigualable, por más que los Toushirou fueran ya reconocidos por la gran lealtad que mantenían mutuamente. Aparte de ello, el menor siempre buscaba en velar por la paz y la armonía en general y era muy voluntarioso de ayudar a todos, mientras que Hirano, pese a ser acomedido, estaba más propenso a cuestionar y exigir en vez de ser innecesariamente servicial y ciego a la buena voluntad.

Era por ello que Hirano había adoptado una misión de vigilar a su hermano menor y de defenderle de todos, al igual de hacer a Maeda entrar en razón con frecuencia y usar la cabeza debido a la inocencia e ingenuidad que le caracterizaba.

Ellos apenas se habían puesto a revisar los temas en el libro de Hirano para ubicar áreas difíciles para Maeda cuando la puerta de la habitación se abrió con rapidez. Los dos se giraron y observaron a dos de sus hermanos entrar con un poco de urgencia.

“¡Hirano! ¡Maeda!” llamó un pelirrosa con cierta alarma. “¡Vengan, es urgente!”
“¿Qué sucede, Akita?” preguntó Maeda, con leve preocupación. Sin embargo, la conversación se vio interrumpida por el otro recién llegado, cuyos ojos se iluminaron al observar los dulces en la bandeja de té.
“¡Ohh! ¡Se ven deliciosos!” exclamó ese chico de cabellos castaños claros, que se acercó a la bandeja y la miró muy de cerca. “¿Puedo comerlos? ¿Puedo? ¿Puedo?”
“Sí, seguramente tú lo vas a disfrutar más que nosotros, Houchou…” Hirano asintió y dio un suspiro. Luego de observar a su hermano mayor comenzar a degustar los dulces con mucha dicha, se dirigió a Akita. “¿Todo está bien?”
“Namazuo-niisan y Honebami-niisan nos han recogido del colegio,” les informó. “Es por Gokotai, se ha enfermado durante el día y tiene fiebre. Está en cama.”
“Qué terrible,” Maeda asintió. “Tenemos que ir a verle de inmediato.”

De aquel modo, los cuatro se apuraron por uno de los pasillos de aquella grande y cómoda mansión de los Toushirou hasta llegar a la habitación de Gokotai. Entraron y vieron a Namazuo terminando de acomodar las almohadas detrás del pequeño peliblanco, quien estaba tapado de mantas y se le notaba más pálido de lo usual, con sus cinco tigres cachorros recostados sobre su cama rodeándole y mirándole con cierta expectativa y preocupación. Honebami estaba sentado en una silla aledaña a la cama mientras vigilaba a los dos, y fue él quien observó a los otros cuatro ingresar.



“Gokotai, ¿estás bien?” preguntó Hirano, acercándosele.
“Hirano, todos…” el peliblanco les miró atentamente y entonces sus ojos se llenaron de lágrimas. “Perdón… perdón por hacerles preocupar… perdón por enfermarme…”
“No te disculpes, por favor,” le pidió Akita, preocupado. “Debí haberme dado cuenta que no te estabas sintiendo bien. No debimos habernos quedado a esa sesión de estudio después de clases…” bajó su mirada. “Perdón, sé que actué muy tarde.”
“¡Ah, eh, n-no te disculpes! ¡Y-yo soy quien se enfermó!”
“Ya, ya, tranquilos,” Namazuo les sonrió con dulzura y acarició a los dos en la cabeza. “Heh, aquí no hay ningún culpable ni la necesidad de pedir disculpas. Lo importante es que ya estamos en casa y en compañía y mientras nos mantengamos juntos todo estará bien. ¡Hay que disfrutar este momento de la mejor manera posible!”
“Son palabras muy sabias, Namazuo-niisan,” Maeda asintió. “Estoy de acuerdo.”
“¡Podemos preparar té y dulces para todos! ¡Y lo compartimos aquí!” sugirió Houchou con muchas energías. “Así acompañamos a Gokotai y pasamos un momento muy lindo.”
“…” Honebami asintió, inmutado. “Me parece bien…”
“Entonces tenemos que ir a preparar el té,” dijo Hirano. “Vuelvo enseguida.”
“Yo me puedo encargar de eso, soy uno de los mayores,” Namazuo sonrió. “Y realmente quiero engreír a todos ustedes lo más posible~ ¿Tienen algún pedido en especial?”
“Confiamos en lo que decidas, Namazuo-niisan,” Akita sonrió amablemente.
“¡Oh! ¡Yo tengo muchas sugerencias!” Houchou alzó su mano, entusiasmado. “¡Voy contigo, así tú preparas el té mientras yo alisto los mejores dulces para todos!”
“Muchas gracias por el ofrecimiento,” dijo Maeda. “Tus gustos son reconocidos.”
“Hehe~ ¡Por supuesto!” Houchou se vio contento por el cumplido y sonrió ampliamente.

Como uno de los menores, Houchou tenía un comportamiento más afín a un pequeño de su edad. Su personalidad era vivaz, juguetona y quizás un poco caprichosa, pero en el fondo era alguien cariñoso y apegado a su familia, con la capacidad de conectar con otros y saber tratar con cada tipo de situación social de manera desenvuelta y segura. Además de ello, Houchou tenía un gran gusto por todos los tipos de dulces y paraba comiéndolos y recolectándolos en cada oportunidad, razón por la cual había comenzado a desarrollar dotes en la repostería y cocina.

“También deberíamos preguntarle a Gokotai si necesita algo más,” observó Akita, quien podía notar que su mellizo seguía un tanto incómodo y meditativo.

Akita, al igual que Gokotai, eran los mayores entre los pequeños de los Toushirou. El pelirrosa todavía poseía aquella curiosidad infantil y personalidad amigable e inocente como parte de los hermanos menores, pero Akita había demostrado ser muy observador y meditativo para alguien de su edad, al punto en el cual consideraba y analizaba situaciones con frecuencia invisibles para sus otros contemporáneos. Él también tenía gran afinidad a la naturaleza y el medio ambiente, motivo por el cual podía quedarse mirando al firmamento de manera indefinida y con gran fascinación, mientras se hacía interrogantes universales sobre el vasto mundo que le rodeaba.

“Ehh… yo estoy bien, en verdad me siento muy a gusto con la consideración de todos…” contestó el peliblanco, con leve incomodidad. “Siento llamar tanto la atención…”
“Está bien, necesitas nuestro apoyo ahora que te encuentras enfermo,” insistió el pelirrosa. “Yo sé que no te sientes muy bien, sabes que puedo leerte a la perfección.”
“P-pero siempre me ando enfermando… no es justo para ustedes…” Gokotai bajó su mirada y jaló sus mantas en un intento de esconder su rostro.

Pese a ser el mayor de los hermanitos, Gokotai solía comportarse como el menor de todos ellos al ser un joven débil, enfermizo, fácil de asustar o intimidar y con una muy baja autoestima. El pequeño necesitaba apoyo y cariño constantes de sus hermanos debido a su forma de ser y por ello los demás solían darle una especial atención para hacerle sentirse a gusto y bienvenido. Aquella debilidad de carácter, como un intercambio equivalente, derivaba de sus mayores fortalezas. Gokotai era un ser muy dulce, empático y de gran corazón, quien podía ponerse en el lugar de quien sea y sentir sus goces y aflicciones como si fueran las suyas, además de ser alguien que amaba a las personas y deseaba de todo corazón el bienestar de los demás, sin espacio para odios o rencores. Debido a ello, él siempre quería recibir cariño y cercanía de sus hermanos, y aquella solía ser una necesidad permanente en él. Sus deseos y empatía se extendían también a los animales, razón por la cual podía formar una conexión única con sus cinco tigres mascotas que le obedecían fielmente.

“Gokotai…” la voz tranquila de Honebami fue lo que hizo que el pequeño dejara de esconderse, y miró atentamente a su hermano mayor, quien se mostraba dispuesto a asistirle. “¿Existe algo en lo que pueda ayudarte?”
“Ehh…”
“Comprendo que el afecto que tanto necesitas es una de mis debilidades…” confesó con leve incomodidad. “Sin embargo, he venido para supervisar tu salud, por más que no pueda brindarte el mismo apoyo que Namazuo y nuestros hermanos son capaces de darte…”
“Eso no es verdad,” dijo Houchou. “Sólo el hecho que estás aquí significa un montón. Además, tú fuiste el que condujo y por eso todos estamos tranquilos y a salvo en casa sin haber temido por nuestras vidas en el camino de regreso.”
“Ese es un buen punto,” Hirano asintió con pesar mientras Akita y Maeda reían un poco.
“Uhh, no es mi intención asustarles con mi manejo, en serio,” Namazuo hizo un puchero.
“H-Honebami-niisan…” Gokotai asintió y miró a su mesa de noche, donde descansaban unos libros de cuentos para niños. “Ehm… a veces los leo antes de dormir para relajarme… ¿p-podrías leerme uno, por favor?”
“…” Honebami se vio intrigado por ese pedido.
“¡Ohh, excelente idea!” Akita se emocionó y sonrió gustosamente. “La voz de Honebami-niisan es muy tranquila y melodiosa. Yo también quiero oírle.”
“Heh, me trae muchos recuerdos de los días en que Ichi-nii nos leía un cuento después de terminar con la cena,” dijo Maeda, tranquilamente. “Me gustaría revivirlo.”
“¡Verdad! ¡De todos modos tenemos que pedírselo!” exclamó Houchou.
“Vamos, Honebami, no hagas esperar a tu público~” canturreó Namazuo, sonriendo.
“…” este asintió y tomó el delgado libro de cuentos que estaba en la cima de esa pequeña torre. Le dio un leve vistazo y abrió la carátula para familiarizarse con el contenido. Dentro de aquel calmado y silencioso momento, el hermano mayor sintió una paz interior que le hizo esbozar una pequeña sonrisa, con la cual se dirigió a los demás.

Todos los pequeños miraron atentamente a Honebami, conmovidos por evidenciar uno de los escasos momentos en los cuales sonreía con esa suavidad y ternura propias de él. El usualmente inmutable y taciturno peliblanco tendía a actuar con distancia y frialdad incluso dentro de su propia familia, por más que se comportara atenta y servicialmente con sus hermanos, y ello hacía que un momento como el presente fuera tan atesorado por todos.

“…” Gokotai sonrió maravillado. “Hehe…”
“¡Awww!” y, para variar, Namazuo se emocionó tanto como los pequeños y no resistió el impulso de abrazar a su mellizo. “¡Me encanta tu sonrisa! ¡Deberías sonreír más seguido! ¡Vamos, tienes que hacerlo y leernos ese cuento, Honebami-niisan~!”
“S-suéltame…” le reclamó Honebami, mirándole con impaciencia y molestia.
“¡Namazuo-niisan, estás arruinando el momento!” le reclamó Hirano mientras los otros pequeños se pusieron a reír.
“Perdón, perdón, es que sinceramente quisiera que todos en la universidad pudieran conocer este lado de Honebami,” confesó Namazuo, sonriendo torpemente. “¡Pero ya nos hemos puesto de acuerdo! ¡Hay que preparar el té, los dulces y sentarnos para la sesión de cuentos!”
“Hay que ayudar con los preparativos, así lo haremos más rápido,” dijo el pelirrosa.

De aquel modo, los hermanos se organizaron para preparar la merienda y poder compartir ese corto y lindo momento con Gokotai antes de dejarle descansar por el resto del día. Ellos pasaron otra tranquila y cálida tarde, típica de la residencia de los Toushirou.



Después de librarse de sus actividades del día, Cho se encontró con Osaka y fueron a Rizembool U para encontrarse con Sora, quien llegó ahí en compañía de Taikogane. La peliceleste se había sorprendido gratamente de que su nuevo hermanito pudiera hacerse de amigos tan rápido, y a su vez se sorprendió cuando Ayesha se interesó en acompañarle de nuevo a Rizembool y hasta invitó a su pequeña hermana.

El motivo de ese desarrollo había sido inesperado. Cho recibió los datos del lugar en Rizembool donde el futuro maestro de Sora solía estar y, al tener su nombre en la mano y ser visto por Ayesha, su compañera de clase le informó que aquel joven era también un químico y estaba trabajando en algunos proyectos de su interés en esa universidad, razón por la cual pidió a su amiga que le dejara acompañarle para conocerle en persona.

Después de un breve encuentro con Taikogane antes de que este se marchara a buscar a su propio senpai, el grupo de Hanasaki y Sora caminaron en búsqueda de esa facultad de química para dar con el laboratorio del chico.

“Hoho~ ha sido una gran sorpresa para Sora también enterarse que maestro es químico,” observó el pequeño rubio, animado. “¡Debe ser una persona muy inteligente!”
“Estoy segura que sí,” Ayesha asintió, sonriendo gustosamente. “Sakasaki-san ha contribuido en proyectos relacionados a la limpieza del medio ambiente y la purificación del aire. Me he enterado por leer boletines sobre jóvenes emprendedores y he quedado gratamente sorprendida. Pensar que también es un idol con fama…”
“Eso me deja entender que es un chico divertido, ya espero conocerlo,” dijo Nio, animada. “Gracias por avisarme, onee-chan. Sí recuerdo leer ese boletín, pero aparte de eso me da mucha curiosidad conocer a alguien con sus hazañas.”
“Pienso lo mismo,” Kashuu asintió. “Heh, noto que las dos son muy disciplinadas con sus estudios para estar tan informadas de los avances científicos en el medio. Me alegro de que sean amigas de mi aruji.”
“Ohh, no digas eso, Kashuu,” Ayesha sonrió apenada y llevó una mano frente a sus labios. “Yo más bien me siento dichosa de ser amiga de Cho. Congeniamos muy bien y siempre estamos trabajando en conjunto en las prácticas de laboratorio.”
“Gracias por el cumplido, aunque soy yo la que se siente desmerecedora de ti. Eres muy inteligente y me ayudas a estudiar,” dijo Cho, sonriendo con torpeza.
“Aw, las dos son tan lindas,” comentó Osaka. “Por eso son amigas y compañeras.”
“Estoy de acuerdo,” Nio asintió. “Y pienso que es genial que mi onee-chan tenga a una amiga llamada aldehído. ¡Suena muy apropiado!”
“¿Eh?” Cho se sorprendió y cayó en cuenta a qué se refería. “C-cierto, nunca lo pensé…”
“¡Nio! ¡No deberías faltarle el respeto a Cho!” Ayesha le llamó la atención.
“Perdón, no lo dije con intenciones de ofender,” Nio asintió como señal de respeto. “A mí me parece muy lindo y me dan ganas de llamarte así desde ahora.”
“S-supongo está bien…” la peliceleste ladeó la cabeza, no muy segura.
“No tienes que defenderla, Cho…” Ayesha negó, frustrada.
“¿Aldehído?” preguntó Osaka, perdida.
“No te molestes en entender, Osaka. Es un chiste químico,” Kashuu se encogió de hombros con una sonrisa rendida. “Sé estas cosas por compartir conocimiento con mi aruji. En fin, si mi aruji está bien con ese apodo, no me negaré.”
“Hm… ¿qué será aldehído…?” se preguntó Sora, en voz baja.
“Es un misterio…” Osaka asintió con solemnidad.

El camino no duró mucho más y llegaron a la facultad de química. A diferencia de la pequeña y acogedora, aunque moderna, facultad de química de Hanasaki, la de Rizembool era al menos tres veces más grande y contaba con una gran cantidad de estudiantes que caminaban por doquier. Ello impresionó a Cho, Ayesha y Nio, quienes tuvieron que detenerse a preguntar por direcciones en la secretaría al costado de la entrada para hallar el laboratorio. Dicho lugar estuvo en la planta baja y frente a una pequeña área verde donde había un kiosco. Al ser un lugar abierto y cerca de una salida secundaria, la HiME se sintió aliviada. No le hubiera gustado tener que llegar a algún laboratorio subterráneo en el corazón de un edificio, ya que ello le daría pesadillas de la previa batalla final.

Al llegar, los seis observaron un papel pegado en la puerta que les invitaba a pasar sin tocar. Luego de intercambiar miradas, siguieron la indicación y se toparon con un simple laboratorio y varios estantes asegurados que guardaban distintos compuestos químicos y algunos instrumentos básicos para prácticas. El ambiente fue lo suficientemente amplio y abierto para notar que no había nadie, pero entonces vieron que al costado de la entrada había unas escaleras que descendían a un sótano. Las tomaron y se encontraron con un ambiente abierto, amoblado y más cómodo, aunque también oscuro por la poca luz natural que entraba, pero igual de espacioso que el piso de arriba. Sin duda había sido modificado para albergar a una persona ya que casi tenía pinta de un apartamento individual.




Y fue entonces que divisaron a aquel estudiante. Hacia el fondo del ambiente había un chico que les daba la espalda y estaba sentado en el suelo mientras leía algunos documentos desparramados a su alrededor. Esa persona no había haberse percatado de ellos, además de tener puestos unos audífonos conectados a su celular. Ese joven tenía una estatura promedio y era bastante delgado con facciones finas y delicadas, aunque tenía un cabello lacio y cortado desparejo que estaba pintado de blanco y rojo, lo que le proveía de un aura rebelde.

“Hm, me sorprende, sinceramente,” comentó Kashuu quien al igual que los demás se detuvo a cierta distancia de ese joven. “Estamos en Rizembool y deja la puerta desatendida. Cualquier desquiciado le aniquilaría antes de poder levantarse.”
“N-no digas esas cosas, por favor,” le pidió Cho, incómoda. “No es cortés de tu parte.”
“Cortés… cortesía…” Sora asintió. “Mamá dijo que se debe ser cortés en las introducciones, pero hm… Sora no sabe cómo actuar en esta situación en particular…”
“Hehe, podemos intentar asustarle. Puede ser divertido,” sugirió Osaka.
“M-mejor no, no sabemos cómo reaccionaría. Ojalá no hayamos llegado en un momento inoportuno para él…” expresó Ayesha, incómoda, sin saber cómo acercársele.
“También estamos frente a una figura de Rizembool, ¿cierto?” Nio sonrió. “Felizmente contamos con la HiME llamada aldehído con experiencia para iluminarnos el camino.”
“Uhh, ya te dije que no le llames así, Nio,” le reclamó su hermana mayor.



“Hmhm…” aquel bizarro pelirrojo soltó una risa gutural que hizo que todos se sobresaltaran y le prestaran atención. Ese chico se expresó con una voz relajada y un tono juguetón, tranquilo y muy ligeramente perverso. “¿Aldehído? ¿Acaso el nombre de aquella HiME es Cho?”
“Oh, nos está escuchando,” observó Nio, quien tragó saliva. Aquel chico se quitó los audífonos y se levantó, para finalmente mirar a los presentes con una traviesa sonrisa.
“Bienvenidos sean a mis aposentos. Mi nombre es Natsume Sakasaki,” dijo mientras hacía una reverencia un tanto teatrera con mucha gracia. “Heh, son un grupo más grande del que había esperado, no que me moleste. Se ven simpáticos.”
“¡Muchas gracias por el cumplido! ¡Yo soy Osaka, un gusto!”
“Y yo Nio Altugle,” la pequeña sonrió animada. “Te me haces muy agradable. Este laboratorio parece muy personalizado y seguramente te puedes dar muchas libertades aquí.”
“Tienes un gran ojo, pequeña,” el chico asintió. “No tantas libertades como quisiera, pero ser parte de diversos programas de química de Rizembool sí me permite realizar proyectos y experimentos personales en mi tiempo libre, además de acceso a varios compuestos químicos.”
“Estoy al tanto de sus más recientes hazañas para limpiar el medio ambiente y le tengo mucho respeto, joven Sakasaki,” Ayesha asintió, maravillada. “Es un placer conocerle. Mi nombre es Ayesha Altugle.”
“No me des tanto crédito. Dichos proyectos fueron aburridos y más una obligación. Prefiero ser reconocido por cosas de mayor gusto personal,” confesó con leve frustración. “Pero creo reconocer el apellido de ustedes. Son de una familia de químicos y científicos famosos, ¿no es así? Por ello quizás yo soy quien debería rendirles homenaje.”
“No digas esas cosas,” Ayesha se avergonzó y sonrió gustosamente. “Recién estamos en plena fase de estudio.”
“Sin embargo, dice un poco de sus aptitudes, ¿no es así?” Natsume pasó a mirar a Cho, quien se retrajo por la segura actitud del chico y esos ojos penetrantes que poseía. “Creo ya conocer tu nombre, pero no me haría mal oírlo de ti.”
“S-sí, mi nombre es Cho Tanaka,” dijo la peliceleste. “Mucho gusto.”
“El gusto es mío,” él se cruzó de brazos y rió por lo bajó. “Aldehído, ¿huh?”
“Ehh…”
“Espero que no pienses burlarte de mi aruji de ese modo,” le reclamó Kashuu.
“Hasta tú deberías reconocer que es gracioso, pero es un chiste inocente. Y por llamarle aruji, ¿qué relación tienes con la HiME?”
“Soy su arma, y por ello es mi deber permanecer a su lado,” contestó con cierto orgullo. “Yo soy Kashuu Kiyomitsu.”
“Interesante, me aseguraré de recordarlo,” al terminar con los invitados secundarios, Natsume observó a Sora atentamente, con una amable sonrisa. “Has estado muy callado, Sora, y eso que finalmente nos vemos de manera presencial.”
“Sora esperaba a que los demás hablaran, es la cortesía que debo tener,” contestó con una amena sonrisa. “Y Sora también miraba a maestro muy atentamente. Tu color es muy bonito.”
“Ciertamente eres un pequeño obediente y encantador, ¿no es así? Me gusta, será un placer tenerte bajo mi cuidado,” Natsume se vio complacido. “Y te debo dedicación por llamarme maestro. Quién pensaría que llegaría el día en que acepte a un discípulo…”
“Maestro, una pregunta,” dijo levantando una mano.
“Dime.”
“¿Qué es aldehído?”
“Un aldehído es una sustancia química orgánica con una estructura específica en su composición: el grupo funcional –CHO,” comentó y de inmediato recordó que no todos entenderían una explicación muy elaborada, por lo cual decidió enfocarse en algún ejemplo. “Muchos aldehídos son solventes. El más conocido es el formol que se usa para preservar a los cadáveres. Como mi discípulo tendrás que aprender varias cosas químicas. ¿Has comprendido?”
“¡Sí! ¡Sora lo recordará!”
“Uhh, así que eso es…” Osaka sintió escalofríos. “No es un apodo bonito…”
“Sin duda no lo es, y una damisela debería tener un apodo más afín a ella,” Natsume pasó a mirar a Cho y le sonrió pícaramente, para entonces darle un guiño. “¿No lo crees, koneko-chan~?”
“¿Eh?” Cho se sorprendió y avergonzó por dicho apodo.
“¿Por qué le llamas así?” reclamó Kashuu, quien se molestó de ver que el pelirrojo rió brevemente ante su reacción.
“Heh, es mi manera de rendir homenaje a las chicas simpáticas. Yo siento gran empatía por personas inocentes y educadas, sin lugar a duda me gustan los niños por ese motivo,” al decir esas palabras, él miró a Sora y Nio y les sonrió gustosamente, y pasó a mirar a Ayesha. “Tú pareces una inocente paloma. Por ello, pienso llamarte kotori-chan, ¿te parece?”
“Ehh, b-bueno, supongo no hay ningún problema con ello…” Ayesha bajó su mirada levemente ruborizada y en conflicto sobre si debía permitir ese apodo.
“Aww, ¿acaso yo no soy un lindo animal?” preguntó Nio con expectativa.
“Hmhm, eres más como un pequeño retoño, hana-chan~” canturreó.
“Está bien, me gusta,” asintió, satisfecha.
“Este juego de los apodos se está envejeciendo. ¿Alguien más quiere uno antes de que me aburra?” preguntó Natsume con leve cansancio y encogiéndose de hombros.
“Estoy bien, gracias,” Osaka sonrió. “A veces me olvido que Osaka no es mi verdadero nombre, así que prefiero no complicarme más la vida o me olvidaré a mí misma.”
“Yo todavía no estoy conforme de que llames a aruji como se te plazca,” dijo Kashuu.
“E-está bien, Kashuu, no me molesta,” Cho sonrió incómoda. Sin duda era mejor que aldehído, aunque temía que Roxas se molestara en caso de oír dicho apodo.
“Si tu aruji está conforme, no deberías negarte, ¿cierto?” preguntó Natsume con leve indiferencia, y vio con cierto gusto a aquella arma ahorrarse las palabras. “Otra cosa. Las primeras impresiones son muy importantes, y por ello no deberías andar comentando tan campalmente que alguien puede matarme a mis espaldas, cuando no estaba escuchando música y estuve monitoreando la llegada de todos mediante una serie de cámaras de seguridad.”
“¿Hablas en serio?” Kashuu se sorprendió. “Entonces, ¿por qué actuaste tan desconectado?”
“Hm, no lo sé, se me hizo entretenido, supongo,” sonrió con ironía. “Y también es una buena estrategia para medir el tipo de persona que cada uno de ustedes puede ser. Heh, pero admito que sí tuviste razón al decir que es un gran descuido. Obviamente lo parece ser.”
“¡Oh, maestro es muy atento a todo!” exclamó Sora, sorprendido.
“Sin lugar a dudas tienes un espíritu rebelde y eres inteligente para que Rizembool te haya dado un laboratorio,” comentó Nio, cuyos ojos brillaron de admiración. “¡Eres mi modelo a seguir!”
“Ehhh…” por su parte, Ayesha parecía sentir un poco de miedo.
“Oh, no había esperado ganarme la apreciación de hana-chan, me siendo honorado,” Natsume se sorprendió un poco y sonrió torpemente. “Viendo cómo son varios, les invito a pasar un momento en mi espacio para conocernos mejor. He preparado galletas.”
“¡Muchas gracias!” exclamó Osaka, contenta.
“E-en verdad, gracias por la invitación,” Cho asintió.
“Con gusto, koneko-chan~” Natsume se vio complacido y miró brevemente a Kashuu, quien se mostraba más conforme con dicho apodo, por lo cual supo que no iba a poder molestar al arma con ello desde aquel momento. En parte una lástima al perder la habilidad de molestarle, pero también era conveniente en caso que pudiera llevarse bien con dicha persona. Sin lugar a dudas, la travesura y prudencia coexistían en aquel pelirrojo.

De ese modo, todos compartieron dichas galletas mientras oían a aquel simpático pelirrojo hablar tanto de sus dotes artísticos como de sus proyectos académicos, y en poco tiempo ellos se pusieron a jugar videojuegos en aquel sótano, con lo cual Sora se mostró muy a gusto.

Ellos pasaron una tarde tranquila y relajada, y quedaron para volver a encontrarse dentro de unos días al haber congeniado bien.


El sol de la tarde se despidió y con ello vino la noche. Después de su última clase del día, Yukko y Hotarumaru acudieron a aquel anfiteatro para la función. En ese lugar, pudieron observar a varias personas que hacían fila para ingresar, por lo cual les imitaron. Desde el mero inicio Yukko se sintió fuera de lugar porque la mayoría de personas en el público se habían dedicado a vestirse apropiadamente, aunque también había otros universitarios que llegaron con ropa casual. Ello le hizo apreciar más a su pequeño, quien solía vestirse con ropas presentables, lo cual no siempre era notorio para ella al enfocarse en lo adorable que era.

Aquel anfiteatro era un lugar pulcro y cómodo, con sillas bien mantenidas, pasillos anchos y buena visibilidad, además de una bien pensada acústica. Como una estructura de su categoría, era un ambiente sin techo que inspiraba a un sentimiento clásico de un coliseo, aunque decoraciones especiales para la obra de la noche invocaban el tema que ese elenco interpretaría.

“Los boletos dicen que veremos una obra inspirada en Robin Hood,” observó Hotarumaru luego de ocupar los asientos asignados junto con Yukko. “Será interesante. Nunca me he dedicado a leer las historias relacionadas con ese personaje.”
“Cierto, yo tampoco,” Yukko sonrió torpemente. Ella apenas sabía que ese personaje existía, era bueno con el arco y flecha y robaba a los ricos para darle a los pobres.
“Hm, te ves un poco incómoda, Yukko.”
“Oh, eh, no es nada, sólo que me cuesta creer este acto de buena voluntad de que ese senpai nos regaló las entradas.”
“Si bien no es de esperarse normalmente, confío en sus palabras,” el pequeño sonrió. “En verdad es una buena persona y me alegro mucho por ti de que recibas esta oportunidad.”
“Gracias… ehh, Hotarumaru.”
“¿Sí?” le miró con curiosidad al notarle inquieta.
“¿Tú crees que me iría bien si me uno al club de drama?”
“Hm, es posible. No conozco tus dotes artísticos así que no puedo juzgarte, pero si a ti te gusta y le dedicas mucho esfuerzo, entonces siento que es posible que te vaya bien.”
“¿En verdad?”
“Claro que sí,” le sonrió ampliamente. “Tú tienes un gran corazón, Yukko, por eso lo digo.”
“Ohh…” ese comentario le llegó a lo más profundo y Yukko se sintió muy dichosa de recibir un cumplido tan puro de parte de su pequeño amigo. “G-gracias, significa mucho para mí.”
“Te has visto interesada en esa oferta bastante. Por ello diría que lo intentes, pero tampoco quiero ponerte presión.”
“Sí, lo sé… en parte es por lo que Hibiki-senpai me dijo…”
“¿Qué te dijo?”
“Un pequeño prodigio como tú no lo entendería, pero…” Yukko se lamentó un poco. “Nadie nunca antes me había dicho que tenía potencial para algo, ni siquiera mis padres.”
“Ya veo…” él ladeó la cabeza.
“S-suena muy deprimente decirlo, pero es la verdad, y por ello me siento tan interesada en poder sumarme a algo para lo que quizás sí sea buena, sobre todo si el propio líder lo dijo…”
“Lo entiendo,” Hotarumaru asintió. “Pero no te preocupes por lo que otros te digan. Lo importante es que seas feliz, Yukko, eso me haría feliz a mí también.”
“G-gracias~” Yukko sonrió como si ascendiera a los cielos. Ya entendía por qué Mai acaparaba tanto la atención del pequeño. Lo único que faltaba para que ese momento fuera perfecto era que le llamara ‘nee-chan’, pero sabía que ya era mucho pedir.

Entonces, las luces se apagaron y ocurrió la tercera llamada, lo que inició la función. Yukko miró atentamente a la obra comenzar con un grupo liderado por el sheriff de Nottingham, quien se encontraba tras la búsqueda de Robin Hood y su pandilla. En aquella escena llena de una curiosa mezcla de tensión y comedia hubo una breve aparición del personaje titular, acompañado por unos secuaces que le ayudaron a burlar las fuerzas del orden y se marcó la rivalidad de ambos grupos de personajes.

Distintas escenas siguieron, sea en la ciudad con aldeanos conversando, en la propia oficina del sheriff o siguiendo a los intrépidos miembros del bando de Robin Hood. Además de las actuaciones llenas de vida de cada estudiante participante, Yukko estaba sorprendida por la sincronización de todos y cómo las escenas fluían y se encajaban muy bien. Por los cambios de escenario, bastantes personas del backstage debían de apurarse en los pequeños apagones para cambiar la escenografía, y todo era hecho a la perfección y con un toque de gracia.

Entonces, entre todas las escenas, Yukko se sorprendió en reconocer a Wataru interpretando un rol de mujer en Lady Marian como una respetada y digna dama de clase alta. Su primera reacción fue de gran extrañeza, pero hasta ella se quedó absorbida por la interpretación de ese personaje. Ese peliplateado fue capaz de ajustar su manera de hablar, gestos y movimientos para transformarse en aquella mujer, y tenía una indescriptible presencia escénica para acaparar la atención de todo el público. En un instante, Yukko pensó que él le miró directamente a los ojos, aunque dicho efecto pudo haber sido recibido de aquel modo por un buen grupo de espectadores.

La función continuó, y lo que había comenzado como escenas fluidas e intercambiables comenzó a tener un sentido coherente y formar una trama conforme Robin Hood mostró madurez y responsabilidad hacia los pobres, además de verse atraído por las gracias de Lady Marian y decidir ser una persona digna de competir por su amor contra otros contrincantes. Por ello y otros conflictos adicionales, el público absorbido empezó a festejar las victorias de la rebelde pandilla, reírse ante sus torpezas y sentir afecto y preocupación durante sus dificultades.

Al igual que muchos espectadores, Hotarumaru se entretenía por ese vistoso espectáculo lleno de imaginación y vida, y él miró a Yukko a su costado hipnotizada y atraída por lo que se encontraba viendo. Aquello sorprendió al pequeño, pero no tardó en alegrarse mucho por su insegura amiga, quien sin duda ya sabía cómo responder ante la invitación de Wataru de unirse a su club de drama.



La obra terminó frente a un estallido de aplausos y exclamaciones llenas de deleite.
5
Unos cambios domingueros y un espacio mas cortesia de Cho con mis palabras xDD, necesito mas Tourabu en mi vida <3 <3

1.-Tsukinaga Leo (Ensemble Stars!)
2.-Yuuichiro Hyakuya (Owari no Seraph)
3.-Hiroki Kamijou (Junjou Romantica)
4.-Izuminokami Kanesada (Touken Ranbu)
5.-Shirota Mahiru (Servamp)
6.-Sitri (Makai Ouji: Devils and Realist)
7.-Akita Toushirou (Touken Ranbu)
8.-Ryōma Ichijō (Love Stage!)
9.-Koi Kisaragi (Tsukiuta)
10.-Nowaki Kusama(Junjou Romantica)
11.-Todomatsu Matsuno (Osomatsu-san)
12.-Iku Kanazuki (Tsukiuta)
13.-Ryuu Zaou (Binan Koukou Chikyuu Bouei-bu Love!)
14.-Aru Nomura (Marginal 4)
15.-Tetsu Sendagaya (Servamp)
16.-Eru Nomura (Marginal 4)
17.-Rui Minazuki (Tsukiuta)
18.-Vivio Takamachi (Vivid Strike!)
19.-Mashu Kyrielite (Fate/Grand Order)
20.-Mao Isara (Ensemble Stars)
21.-Hikari Fujiyoshi (Tadaima Okaeri)
22.-Kotaro Kashima (Gakuen Babysitters)
23.-Kuro/Sleepy Ash (Servamp)
24.-Pierre (The Idolmaster Side M)
25.-Tenn Kujo (Idolish 7)
26.-Bishamonten (Shifuku Mafia)
27.-Saku Uruha ( I-chu)
28.-Riku Nanase (Idolish 7)
29.-Aki (Flat)
30.-Yuuto Kigai (X-1999)
31.-Tsubaki (Servamp)
32.-Hinata Aoi (Ensemble Stars)
33.-Yuuta Aoi (Ensemble Stars)
34.-Taketori Madoka (Shounen Maid)
35.-Hajime Shino (Ensemble Stars)
36.-Midare Toushirou (Touken Ranbu)
37.-Chiaki Morisawa (Ensemble Stars)
38.-Mika Kagehira (Ensemble Stars)
39.-Shinkai Kanata (Ensemble Stars)
40.-Arashi Narukami (Ensemble Stars)
41.-Houchou Toshirou (Touken Ranbu)

matta ne!!

Mimi-chan
6
Reglas, Guías y whatnot / Re: Canje de palabras
« Last post by Cho on February 18, 2018, 11:35:30 PM »
Claro, adelante, eres libre de disfrutarlo~
7
Reglas, Guías y whatnot / Re: Canje de palabras
« Last post by Mimi Tachikawa on February 18, 2018, 11:33:46 PM »
Choooo me pido el espacio de extras que me dijiste que aun puedo pedirme xDD
8
Hoi hoi minna!! algunos cambios

Bishounen Oficial: Rei Sakuma (Ensemble Stars)
Amante: Shiki Iseya (The Idolmaster Side M)
Rebel: Shimotsuki Shun (Tsukiuta)
Acosador: Licht Jekylland Todoroki (Servamp)
Boy Next Door: Otoya Ittoki (Uta no prince sama maji love 100%)
Dama de honor: Sakura Kinomoto (Card captor Sakura)
Dolly polly: Tomoyo Daidoji (Card Captor Sakura)
Book Boy: Haruka Nanase (Free!)
Flower girl: Kobato Hanato (Kobato)
Aniki: Sugawara Koushi (Haikyuu!)
Senpai:Makoto Tachibana (Free!)
Kouhai:Tsubasa Amaha (Starry Sky)
Femme Fatale: Ai Kisaragi (Tsukiuta)
Friki spot: Syaoran Li (Card Captor Sakura)
Ace: Sangaku Manami (Yowamushi Pedal)
Gameboy: Seto Kaiba (Yugioh)
Soulmate: Kaito Kuroba (Magic Kaito)
Joker:Yamato Ishida (Digimon Adventure)
Peacemaker:Izumi Sena (Love Stage!!)
Voyager: Rinne Rokudo (Kyoukai no Rinne)
Nemesis: Tsubasa Kazanari (Seki Zesshou Symphogear)
Bitchy Sidekick: Mayura Daidouji (Metantei Loki Ragnarok)
20k: Yamanbagiri Kunihiro (Touken Ranbu)
40k: Hajime Mutsuki (Tsukiuta)
Reto 2k15: Belldandy (Ah! Megamisama)
30k 2016: Shiro Fubuki (Inazuma Eleven)
Reto2K16: Nazuna Nito (Ensemble Stars!)
Bastard Sidekick: Mikaela Hyakuya (Owari no Seraph)
Bishoujo Bitch: Sou Dakki (Soul Hunter)
Bastard: Ayanami (07 Ghost)

Dejo a Saki Mizushima (Idolmaster Side M) y sube a oficiales Syaoran Li (Card Captor Sakura)
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Listas y Probaciones / Re: Listas de Extras — Última Actualización: Febrero 8
« Last post by Kana on February 18, 2018, 06:49:54 PM »
Agrego dos espacios canjeados ¨)

#1 Vincent Phantomhive (Kuroshitsuji)
#2 Johan Liebheart (Monster)
#3 Azami Nakiri (Shokugeki no Souma)
#4 Marnie (Omoide no Marnie)
#5 Ringabell (Bravely Default)
#6 Love Taklamakan Strange (ēlDLIVE)
#7 Howl (Howl's Moving Castle)
#8 Toto Sakigami (Deadman Wonderland)
#9 Clive (Fire Emblem)
#10 Sharena (Fire Emblem)
#11 Conrad (Fire Emblem)
#12 Éponine (Fire Emblem)
#13 Fernand (Fire Emblem)
#14 Rinea (Fire Emblem)
#15 Kliff (Fire Emblem)
#16 Celica (Fire Emblem)
#17 Alm (Fire Emblem)
#18 Marth (Fire Emblem)
#19 Berkut (Fire Emblem)
#20 FemCorrin "Kamui" (Fire Emblem)
#21 MaleCorrin "Kamui" (Fire Emblem)
#22 MaleDaraen "Robin" (Fire Emblem)
#23 Alfonse (Fire Emblem)
#24 Fjorm (Fire Emblem)
#25 Rowan (Fire Emblem)
#26 Jean Otus (ACCA: 13-ku Kansatsu-ka)
#27 Historia Reiss/Krista Lenz (Shingeki no Kyojin)
#28 Levius (Levius)
#29 Miu/μ (Caligula)
#30 Hero/Protagonist (Caligula)
#31 Takumi Aldini (Shokugeki no Souma)
#32 Ryo Asuka (Devilman Crybaby)
#33
#34
#35 Nathan Prescott (Life is Strange)
#36 Warren Graham (Life is Strange)
#37 Seo Jun (Strawberry and Milk Tea)
#38 Gran (Granblue Fantasy)
#39 Cagliostro (Granblue Fantasy)
#40 Lyria (Granblue Fantasy)
#41 Ayer (Granblue Fantasy)
#42 Edward Lancaster (Baraou no Souretsu)
#43 Sebastian Michaelis (Kuroshitsuji)
#44 ¨Real¨ Ciel Phantomhive (Kuroshitsuji)
#45

Me enganché de nuevo con Kuroshitsuji sfdk
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Reglas, Guías y whatnot / Re: Canje de palabras
« Last post by Cho on February 18, 2018, 03:55:14 PM »
Hola, Kana~ listo, disfruta de tus espacios. Estaré actualizando tu canje en cuanto regrese a casa.
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