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Unidad de Investigación y Control / Re: Unidad de Investigación y Control — Registro de incidentes y malas decisiones
« Last post by Haruhin on April 29, 2026, 05:29:39 PM »Aquí vivimos al límite nyoooms.

Esa mañana no había iniciado de la mejor manera para Fujieda.
La cafetera se le había averiado y un accidente vehicular lo había dejado atascado poco más de una hora en una congestión de tráfico. Odiaba la impuntualidad en otros, pero siendo él mismo el del retraso, la incomodidad le pegaba todavía más fuerte. Y ya como cereza del pastel, tenía una migraña del carajo que no se iba a poder aliviar muy pronto; sus pastillas se habían quedado en la mesa de noche, en su casa.
Quizá ya debía resignarse a tomar la opción de vivir en los dormitorios de la organización para ahorrarse los inconvenientes para cumplir con eficiencia en su trabajo. Pero ciertamente había un mayor grado de satisfacción en el simple hecho de llegar a su departamento después de una jornada extenuante. Cosas tan simples como sacarse el traje, mandar a volar su teléfono y apagar el cerebro después de un extenuante día de trabajo era impagable.
Suspiró mientras en piloto automático se arreglaba el cuello de su chaqueta y se ajustó los lentes una vez antes de abrirse paso en la sala de reuniones. Como era de esperar a esa hora, la directora Olga estaría tras el escritorio y ante ella, los tres personajes citados a ese encuentro.
—Buen día, directora. Lamento mi retraso. — Saludó respetuosamente a su superiora con un gesto de cabeza y posteriormente a los subordinados. —Caballeros. Imagino que la directora ha tocado por encima las razones por las que han sido citados a esta reunión. —
Albatross, Vane y Flat simplemente permanecieron en sus asientos esperando por las instrucciones de parte del asistente de su jefa. Fujieda se caracterizaba por ser bastante conciso y práctico, así que nadie esperaba que esa junta durase algo más de una media hora
—Seré breve. Serán enviados como equipo a la zona rural de Geamăna, en Rumania para testear una antigua aplicación almacenada por el equipo de investigación para análisis de fenómenos extrasensoriales y paranormales, coloquialmente conocidos como por todos nosotros como ‘fantasmas’. —
Hubo un silencio en el despacho que le dio la oportunidad a Fujieda de seguirse explayando.
—Como organización, nos encargamos de estudiar y almacenar anomalías que puedan poner en peligro el cotidiano de las personas. Y en este caso, se encargarán de poner a prueba el material recibido por el equipo de investigación y paralelamente, confirmar su veracidad.—


—Um… no tengo muy claro a qué se refiere con eso. ¿Cómo que vamos a testear una aplicación que analiza fantasmas? — Cuestionó Vane porque cómo diablos funcionaba algo así.
Fujieda aprovechó para mirar a su jefa, quien con un gesto de mano le dio a entender que siguiera con las explicaciones. Allí, él aprovechó para colocar un pequeño maletín sobre la mesa de la sala y lo abrió para mostrarle su contenido a los empleados.
Dentro del dichoso maletín se encontraban tres teléfonos móviles completamente idénticos y sobrios.
—Su herramienta principal de trabajo para realizar dicha función la tienen aquí. Por favor, cada uno saque un teléfono y tómese un momento para revisarlo. — Sus subordinados hicieron como se les indicó.
—Notarán que el equipo ya está cargado y configurado exclusivamente con la aplicación que necesitarán para esta misión. La app ya se encuentra vinculada directamente de sus equipos móviles. Lo único que necesitarán es tomar diferentes registros visuales con el equipo en la zona a la cual se les enviará. El punto geográfico ha sido escogido por sus altas coincidencias de avistamientos y actividad paranormal en los últimos años, por lo que hemos considerado que es el punto ideal para poner a prueba la aplicación. —
En una pausa, Fujieda aprovechó para cerrar el ahora vacío maletín frente a los chicos. —Resumiendo: Prepárense para ser enviados en tres horas a la zona de actividad paranormal. Una vez instalados, utilicen la aplicación designada en sus teléfonos. Graben y tomen registros fotográficos de la mayor cantidad de anomalías que puedan percibir para probar la efectividad del programa. Al finalizar con el encargo, serán recogidos en el punto de extracción de Geamăna en dos días. Ya luego de eso y habiendo regresado a los cuarteles, se les solicitará la elaboración de un informe con toda la información recopilada de esas 48 horas en terreno. —
¿Sonaba sencillo? Sí. Las misiones de testeo de material de la U.I.C no eran poco comunes de ver, pero sí al menos tomaban un poco más de tiempo de organizar. Esto debido a que principalmente se movían bastantes recursos a la vez y había que ser precavido para que todo estuviera funcionando a la perfección con tal de reducir al mínimo cualquier posible inconveniente.
—Si necesitan alguna clase de ayuda a distancia desde el edificio, pueden contactar con el equipo de soporte a través de sus móviles. Las videollamadas son aceptadas en horario nocturno.— Notó en las caras de sus subordinados expresiones completamente distintas uno del otro. Ahora que él había cumplido con su parte, el resto quedaba en manos de ellos e iba a ser interesante ser testigo del resultado que imploraba en su fuero interno porque no terminase siendo un desastre.
—Eso es todo, caballeros. Pueden retirarse para preparar sus equipos de misión... e intenten regresar con vida, esa es la instrucción primordial como siempre. Buena suerte. —
#02

Esa mañana no había iniciado de la mejor manera para Fujieda.
La cafetera se le había averiado y un accidente vehicular lo había dejado atascado poco más de una hora en una congestión de tráfico. Odiaba la impuntualidad en otros, pero siendo él mismo el del retraso, la incomodidad le pegaba todavía más fuerte. Y ya como cereza del pastel, tenía una migraña del carajo que no se iba a poder aliviar muy pronto; sus pastillas se habían quedado en la mesa de noche, en su casa.
Quizá ya debía resignarse a tomar la opción de vivir en los dormitorios de la organización para ahorrarse los inconvenientes para cumplir con eficiencia en su trabajo. Pero ciertamente había un mayor grado de satisfacción en el simple hecho de llegar a su departamento después de una jornada extenuante. Cosas tan simples como sacarse el traje, mandar a volar su teléfono y apagar el cerebro después de un extenuante día de trabajo era impagable.
Suspiró mientras en piloto automático se arreglaba el cuello de su chaqueta y se ajustó los lentes una vez antes de abrirse paso en la sala de reuniones. Como era de esperar a esa hora, la directora Olga estaría tras el escritorio y ante ella, los tres personajes citados a ese encuentro.
—Buen día, directora. Lamento mi retraso. — Saludó respetuosamente a su superiora con un gesto de cabeza y posteriormente a los subordinados. —Caballeros. Imagino que la directora ha tocado por encima las razones por las que han sido citados a esta reunión. —
Albatross, Vane y Flat simplemente permanecieron en sus asientos esperando por las instrucciones de parte del asistente de su jefa. Fujieda se caracterizaba por ser bastante conciso y práctico, así que nadie esperaba que esa junta durase algo más de una media hora
—Seré breve. Serán enviados como equipo a la zona rural de Geamăna, en Rumania para testear una antigua aplicación almacenada por el equipo de investigación para análisis de fenómenos extrasensoriales y paranormales, coloquialmente conocidos como por todos nosotros como ‘fantasmas’. —
Hubo un silencio en el despacho que le dio la oportunidad a Fujieda de seguirse explayando.
—Como organización, nos encargamos de estudiar y almacenar anomalías que puedan poner en peligro el cotidiano de las personas. Y en este caso, se encargarán de poner a prueba el material recibido por el equipo de investigación y paralelamente, confirmar su veracidad.—


—Um… no tengo muy claro a qué se refiere con eso. ¿Cómo que vamos a testear una aplicación que analiza fantasmas? — Cuestionó Vane porque cómo diablos funcionaba algo así.
Fujieda aprovechó para mirar a su jefa, quien con un gesto de mano le dio a entender que siguiera con las explicaciones. Allí, él aprovechó para colocar un pequeño maletín sobre la mesa de la sala y lo abrió para mostrarle su contenido a los empleados.
Dentro del dichoso maletín se encontraban tres teléfonos móviles completamente idénticos y sobrios.
—Su herramienta principal de trabajo para realizar dicha función la tienen aquí. Por favor, cada uno saque un teléfono y tómese un momento para revisarlo. — Sus subordinados hicieron como se les indicó.
—Notarán que el equipo ya está cargado y configurado exclusivamente con la aplicación que necesitarán para esta misión. La app ya se encuentra vinculada directamente de sus equipos móviles. Lo único que necesitarán es tomar diferentes registros visuales con el equipo en la zona a la cual se les enviará. El punto geográfico ha sido escogido por sus altas coincidencias de avistamientos y actividad paranormal en los últimos años, por lo que hemos considerado que es el punto ideal para poner a prueba la aplicación. —
En una pausa, Fujieda aprovechó para cerrar el ahora vacío maletín frente a los chicos. —Resumiendo: Prepárense para ser enviados en tres horas a la zona de actividad paranormal. Una vez instalados, utilicen la aplicación designada en sus teléfonos. Graben y tomen registros fotográficos de la mayor cantidad de anomalías que puedan percibir para probar la efectividad del programa. Al finalizar con el encargo, serán recogidos en el punto de extracción de Geamăna en dos días. Ya luego de eso y habiendo regresado a los cuarteles, se les solicitará la elaboración de un informe con toda la información recopilada de esas 48 horas en terreno. —
¿Sonaba sencillo? Sí. Las misiones de testeo de material de la U.I.C no eran poco comunes de ver, pero sí al menos tomaban un poco más de tiempo de organizar. Esto debido a que principalmente se movían bastantes recursos a la vez y había que ser precavido para que todo estuviera funcionando a la perfección con tal de reducir al mínimo cualquier posible inconveniente.
—Si necesitan alguna clase de ayuda a distancia desde el edificio, pueden contactar con el equipo de soporte a través de sus móviles. Las videollamadas son aceptadas en horario nocturno.— Notó en las caras de sus subordinados expresiones completamente distintas uno del otro. Ahora que él había cumplido con su parte, el resto quedaba en manos de ellos e iba a ser interesante ser testigo del resultado que imploraba en su fuero interno porque no terminase siendo un desastre.
—Eso es todo, caballeros. Pueden retirarse para preparar sus equipos de misión... e intenten regresar con vida, esa es la instrucción primordial como siempre. Buena suerte. —
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HiMEverse / Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
« Last post by Cho on April 27, 2026, 11:19:41 PM »Uhh, una mísera hora es todo lo que le puedo conceder, pero algo salió. Con esto respiro. Let us pretend I don't have a homework due at 8am tomorrow, sure (...) I'll do it somehow.
117.4.


Las olimpiadas llegaban a su fin, y había personas lamentándose por el regreso a clases, o simplemente a la rutina de todos los días, mientras algunos continuaban con las ganas de participar en los últimos eventos en busca de victoria o reconocimiento, entre distintas observaciones y experiencias individuales. A todo eso, Shiyoon sólo podía notar que vivía en un mundo basto con todo tipo de personas. Era un ambiente festivo visto de cualquier manera.
Por su parte, su ‘lamento’ más se debía a un posible regreso a su incierta faena de responder ante cada ocurrencia y posiblemente capricho de su superior, no que realmente pudiera admitirlo con apertura (todo el tiempo, al menos, felizmente su jefe le permitía su sutil falta de respecto en ocasiones). Y a diferencia de cualquier estudiante con clases o algún part-time pospuesto por el evento, sus propios trabajos no eran necesariamente deseados para sí mismo…
Puesto a que en poco tiempo le iría a tocar ser un Rebel, y con ello, quién sabe cuánto más tendría bajo su responsabilidad.
Al menos se encontraba acudiendo ante un suceso inesperado y ciertamente bienvenido. Shiyoon había recibido una llamada de algún joven quien lo contactó con tal de ‘regresar a un orphan perdido a su respectivo dueño’. Fuera de la tremenda gracia que le habían causado dichas palabras, incluso si quien le llamó intentó ser considerado hasta con el orphan, parte de él se felicitó a sí mismo por ponerle un tag a Hakuzosu en sus ropas con su contacto en caso de cualquier eventualidad, a espaldas de este, por supuesto.
Y fue así que Shiyoon llegó a un pequeño parque en medio de un par de edificios pequeños y con apariencia acogedora en Hanasaki. De inmediato se vio grandemente confundido al ver a Hakuzosu descansando su cabeza sobre el regazo de un chico de cabellos negros largos, quien acariciaba sus cabellos con mucho cuidado. Luego de ladear su cabeza, supuso que mejor solucionaba aquella extraña vista frente a sus ojos. Ya podía entender por qué Hakuzosu se había mostrado tan asustado en la mañana.
“Oh…” Shiro levantó su cabeza al ver a aquella persona llegar a dicho parquecito ya pasaba desapercibido por la ocupada muchedumbre de las olimpiadas. Estuvo por preguntarle quién era, sin embargo, el neutralizado Hakuzosu alzó su mirada como un curioso animal, y ni bien reconoció al recién llegado, al toque corrió dónde él.
“¡Shiyoon!” dijo el sorprendentemente feliz orphan, quien procedió a darle un igualmente sorpresivo abrazo.
“¡O-oye!” el otro se dejó abrazar, aunque lo miraba perdido y con sus brazos alzados. “Eh, Haku, ¿estás bien?”
“¡Esperaba verte, Shiro me dijo que te había llamado y estaba preocupado!” se soltó y pasó a agarrarle de los hombros, sin perder su entusiasmo. “¡Recuerdo que dijiste que me ibas a comprar aburaage! ¿Podemos ir ahora? ¿Podemos? ¡Por favor!”
“Eh, claro, no he comido nada aún, así que…” dijo todavía impresionado. Y nuevamente, el efusivo niño orphan terminó por apoyarse en él.
“¡Muchas gracias!” dijo en lo que se apoyó en su pecho. El otro apenas atinó a darle unas palmaditas en su cabeza para mantenerlo quieto y Hakuzosu se quedó con los ojos cerrados y sonriente en lo que disfrutaba de ese gesto.
“Eh, pues…” con aquello fuera de su atención, Shiyoon miró a Shiro, quien le había dado el alcance. “Supongo te debo por haberlo encontrado y reportado a mí. Espero que no haya causado muchos problemas.”
“Quisiera no tener que recurrir a manipular sus emociones, pero estuvo cercano a atacar a una HiME, y no podemos dejar que eso ocurra, menos en un evento como este,” dijo Shiro, mirando al piso, con algo de timidez. “Gracias por venir tan rápido. Mi nombre es Shiro.”
“Yo soy Shiyoon, un gusto. Y no, más bien gracias por tomarte la labor de cuidarlo, eh,” Shiyoon sonrió con torpeza. “Medio que él se escapó de mí, pero debería haberle supervisado mejor.”
“…” por su parte, Kuro soltó un muy leve gruñido, como quien le daba la razón a esas últimas palabras, aunque fuera del sonido gutural y su severa expresión, no expresó nada más.
“Hm… ¿Kuro?” preguntó Shiyoon, con curiosidad.
“…”
“¡Sí, definitivamente eres Kuro! ¡Wow, te ves muy diferente, ha sido un tiempo!” celebró el próximo a ser Rebel, como quien se encontraba con un viejo amigo.
“…” aunque aquel peliblanco mantuvo completa inmutabilidad.
“Oh, veo que hay muchas personas que han conocido a Kuro previamente,” dijo Shiro, levemente sorprendido. “¿De casualidad eres un amigo de Kuro?”
“Pues, siendo sincero, quizás Kuro ni se acuerda de mí, yo sólo soy uno más del montón en Rizembool. Kuro siempre fue más interesante,” admitió el mayor, alegremente. “No que realmente hayamos hablado. Es sólo que…” se encogió de hombros, sin mutar su sonrisa. “Cuando uno deja de ver a alguien por un tiempo, en especial en un lugar como el mío, medio terminas preocupándote.”
“…” Shiro asintió y desvió su mirada, un poco incómodo. “Lo sé, tienes razón.”
“Pero olvidemos ese asunto,” Shiyoon desestimó sus propias palabras. “Dime, ¿cómo así eres capaz de dominar a un orphan de esta manera? No tienes apariencia de Rebel.”
“Eh, pues…” este negó. “Me instruyeron a lidiar y domar orphans desde que era un niño. No soy un candidato apropiado para Rebel, supongo siempre he sido un asistente detrás de cámaras…”
“Oh, interesante,” Shiyoon asintió un par de veces. “Definitivamente eres más interesante que yo, haha, suena lindo que puedas conectar con orphans así,” miró brevemente a Hakuzosu todavía cómodamente apoyado en él. “Al menos alguien les dedica algo de atención.”
“Me alegro por ello, aunque… normalmente mi interacción con orphans no es muy positiva, y ellos no son tratados bien por nadie…” Shiro bajó su mirada.
“Oye,” Shiyoon le dio un par de palmaditas en un hombro para alentarle. Le sonrió. “Recuerda celebrar las pequeñas victorias. Al menos pudiste hacerlo hoy.”
“…” Shiro le observó atentamente, y volvió a sonreír. “Sí, muchas gracias. Heh… puedo ver que Hakuzosu está en buenas manos. Es muy apegado a ti.”
“Ehh, no…” entonces, el otro hizo una mueca de dolor. “Lo podrás neutralizar y hacerlo portarse bonito, pero Haku anda intentando matarme un puñado de veces cada día. Mi jefe me lo asignó precisamente porque soy el único que es lo suficientemente rápido para no terminar escabechado por él.”
“Ya veo…” Shiro ladeó su cabeza, aunque se mantuvo convencido. “Mi efecto en Hakuzosu no ha sido portarse así con todo el mundo. Le he bajado la tensión y su instinto feroz, y por ver cómo reaccionó a tu llegada, estoy seguro de que él se siente más que cómodo contigo. Te tiene confianza y se alegró de verte. Hehe, supongo si no tuviera su usual orgullo y desconfianza como el orphan que es, no se portaría así contigo.”
“Hm,” Shiyoon alzó una ceja y sonrió frustrado. “Lástima que no te tengo presente para enseñarle modales. Casi quisiera pedirle a mi jefe que te contrate para que lo entrenes.”
“Eh…”
“…” por su parte, Kuro afiló sus ojos como si hubiera recibido una amenaza verbal.
“Perdón, fue una broma, no haría eso,” confesó Shiyoon, con torpeza.
“No se trata de que alguien me contrate,” Shiro sonrió un poco. “Supongo que personas como yo que nacieron dentro de Rizembool no tienen ese estatus de ‘ser contratados’. Nos toca hacer lo que nos dicen, ¿no es así?”
“Eh, no tienes que tomar mis palabras tan en serio.”
“Está bien,” le aseguró. Shiro parecía en paz por mantener su sonrisa. “Porque… el ahora líder de los Masamune me recogió como parte de su familia, y ahora poseo un hogar. Yo no trabajo para él. Yo soy un Masamune, así que no quisiera ayudar a nadie más.”
“…” al ver ello, Kuro bajó su intensidad.
“Pues, me alegro por ti, no tengo nada más que decir,” Shiyoon asintió. “Ahora continúen disfrutando de este día. Gracias nuevamente.”
“Por supuesto,” Shiro hizo una venia en lo que el otro asintió y se despidió con una palma. Vio a dicho mayor caminar con un entusiasmado Hakuzosu hablándole como un niño chiquito que buscaba su atención.
Era una ‘pequeña victoria’. Shiro sonrió con algo de tristeza. Incluso si la situación fuera a lo mejor incierta para todos los orphans, al menos aquel en su campo de visión tendría un buen día. Al menos podría alegrarse de ello.
“Bueno,” Shiro miró a Kuro y le sonrió. “Hemos dejado a Hyuuga solo mucho tiempo. Busquémosle de inmediato.”
“…” Kuro apenas asintió, aunque por sus profundos ojos fue evidente para su acompañante que tenía algo que decir.
“No tenemos que preocuparnos, Kuro,” le aseguró alegremente. “Ese futuro Rebel no es una mala persona. No nos corresponde darle mayor atención.”
“…”
“Por más que sea más de lo que dice ser. Me da curiosidad de saber cómo así te conoce, aunque asumo que no es importante,” dijo amenamente.
“…”
“Pero la tendencia de todos en Rizembool no diciendo más que lo necesario es un tanto inquietante,” Shiro dio un suspiro.
Y así terminó el trabajo que se dio el par de poner al forajido orphan bajo control. Les tocaba regresar a aquel quien les había concedido su mismo nombre.
…
117.4.


Las olimpiadas llegaban a su fin, y había personas lamentándose por el regreso a clases, o simplemente a la rutina de todos los días, mientras algunos continuaban con las ganas de participar en los últimos eventos en busca de victoria o reconocimiento, entre distintas observaciones y experiencias individuales. A todo eso, Shiyoon sólo podía notar que vivía en un mundo basto con todo tipo de personas. Era un ambiente festivo visto de cualquier manera.
Por su parte, su ‘lamento’ más se debía a un posible regreso a su incierta faena de responder ante cada ocurrencia y posiblemente capricho de su superior, no que realmente pudiera admitirlo con apertura (todo el tiempo, al menos, felizmente su jefe le permitía su sutil falta de respecto en ocasiones). Y a diferencia de cualquier estudiante con clases o algún part-time pospuesto por el evento, sus propios trabajos no eran necesariamente deseados para sí mismo…
Puesto a que en poco tiempo le iría a tocar ser un Rebel, y con ello, quién sabe cuánto más tendría bajo su responsabilidad.
Al menos se encontraba acudiendo ante un suceso inesperado y ciertamente bienvenido. Shiyoon había recibido una llamada de algún joven quien lo contactó con tal de ‘regresar a un orphan perdido a su respectivo dueño’. Fuera de la tremenda gracia que le habían causado dichas palabras, incluso si quien le llamó intentó ser considerado hasta con el orphan, parte de él se felicitó a sí mismo por ponerle un tag a Hakuzosu en sus ropas con su contacto en caso de cualquier eventualidad, a espaldas de este, por supuesto.
Y fue así que Shiyoon llegó a un pequeño parque en medio de un par de edificios pequeños y con apariencia acogedora en Hanasaki. De inmediato se vio grandemente confundido al ver a Hakuzosu descansando su cabeza sobre el regazo de un chico de cabellos negros largos, quien acariciaba sus cabellos con mucho cuidado. Luego de ladear su cabeza, supuso que mejor solucionaba aquella extraña vista frente a sus ojos. Ya podía entender por qué Hakuzosu se había mostrado tan asustado en la mañana.
“Oh…” Shiro levantó su cabeza al ver a aquella persona llegar a dicho parquecito ya pasaba desapercibido por la ocupada muchedumbre de las olimpiadas. Estuvo por preguntarle quién era, sin embargo, el neutralizado Hakuzosu alzó su mirada como un curioso animal, y ni bien reconoció al recién llegado, al toque corrió dónde él.
“¡Shiyoon!” dijo el sorprendentemente feliz orphan, quien procedió a darle un igualmente sorpresivo abrazo.
“¡O-oye!” el otro se dejó abrazar, aunque lo miraba perdido y con sus brazos alzados. “Eh, Haku, ¿estás bien?”
“¡Esperaba verte, Shiro me dijo que te había llamado y estaba preocupado!” se soltó y pasó a agarrarle de los hombros, sin perder su entusiasmo. “¡Recuerdo que dijiste que me ibas a comprar aburaage! ¿Podemos ir ahora? ¿Podemos? ¡Por favor!”
“Eh, claro, no he comido nada aún, así que…” dijo todavía impresionado. Y nuevamente, el efusivo niño orphan terminó por apoyarse en él.
“¡Muchas gracias!” dijo en lo que se apoyó en su pecho. El otro apenas atinó a darle unas palmaditas en su cabeza para mantenerlo quieto y Hakuzosu se quedó con los ojos cerrados y sonriente en lo que disfrutaba de ese gesto.
“Eh, pues…” con aquello fuera de su atención, Shiyoon miró a Shiro, quien le había dado el alcance. “Supongo te debo por haberlo encontrado y reportado a mí. Espero que no haya causado muchos problemas.”
“Quisiera no tener que recurrir a manipular sus emociones, pero estuvo cercano a atacar a una HiME, y no podemos dejar que eso ocurra, menos en un evento como este,” dijo Shiro, mirando al piso, con algo de timidez. “Gracias por venir tan rápido. Mi nombre es Shiro.”
“Yo soy Shiyoon, un gusto. Y no, más bien gracias por tomarte la labor de cuidarlo, eh,” Shiyoon sonrió con torpeza. “Medio que él se escapó de mí, pero debería haberle supervisado mejor.”
“…” por su parte, Kuro soltó un muy leve gruñido, como quien le daba la razón a esas últimas palabras, aunque fuera del sonido gutural y su severa expresión, no expresó nada más.
“Hm… ¿Kuro?” preguntó Shiyoon, con curiosidad.
“…”
“¡Sí, definitivamente eres Kuro! ¡Wow, te ves muy diferente, ha sido un tiempo!” celebró el próximo a ser Rebel, como quien se encontraba con un viejo amigo.
“…” aunque aquel peliblanco mantuvo completa inmutabilidad.
“Oh, veo que hay muchas personas que han conocido a Kuro previamente,” dijo Shiro, levemente sorprendido. “¿De casualidad eres un amigo de Kuro?”
“Pues, siendo sincero, quizás Kuro ni se acuerda de mí, yo sólo soy uno más del montón en Rizembool. Kuro siempre fue más interesante,” admitió el mayor, alegremente. “No que realmente hayamos hablado. Es sólo que…” se encogió de hombros, sin mutar su sonrisa. “Cuando uno deja de ver a alguien por un tiempo, en especial en un lugar como el mío, medio terminas preocupándote.”
“…” Shiro asintió y desvió su mirada, un poco incómodo. “Lo sé, tienes razón.”
“Pero olvidemos ese asunto,” Shiyoon desestimó sus propias palabras. “Dime, ¿cómo así eres capaz de dominar a un orphan de esta manera? No tienes apariencia de Rebel.”
“Eh, pues…” este negó. “Me instruyeron a lidiar y domar orphans desde que era un niño. No soy un candidato apropiado para Rebel, supongo siempre he sido un asistente detrás de cámaras…”
“Oh, interesante,” Shiyoon asintió un par de veces. “Definitivamente eres más interesante que yo, haha, suena lindo que puedas conectar con orphans así,” miró brevemente a Hakuzosu todavía cómodamente apoyado en él. “Al menos alguien les dedica algo de atención.”
“Me alegro por ello, aunque… normalmente mi interacción con orphans no es muy positiva, y ellos no son tratados bien por nadie…” Shiro bajó su mirada.
“Oye,” Shiyoon le dio un par de palmaditas en un hombro para alentarle. Le sonrió. “Recuerda celebrar las pequeñas victorias. Al menos pudiste hacerlo hoy.”
“…” Shiro le observó atentamente, y volvió a sonreír. “Sí, muchas gracias. Heh… puedo ver que Hakuzosu está en buenas manos. Es muy apegado a ti.”
“Ehh, no…” entonces, el otro hizo una mueca de dolor. “Lo podrás neutralizar y hacerlo portarse bonito, pero Haku anda intentando matarme un puñado de veces cada día. Mi jefe me lo asignó precisamente porque soy el único que es lo suficientemente rápido para no terminar escabechado por él.”
“Ya veo…” Shiro ladeó su cabeza, aunque se mantuvo convencido. “Mi efecto en Hakuzosu no ha sido portarse así con todo el mundo. Le he bajado la tensión y su instinto feroz, y por ver cómo reaccionó a tu llegada, estoy seguro de que él se siente más que cómodo contigo. Te tiene confianza y se alegró de verte. Hehe, supongo si no tuviera su usual orgullo y desconfianza como el orphan que es, no se portaría así contigo.”
“Hm,” Shiyoon alzó una ceja y sonrió frustrado. “Lástima que no te tengo presente para enseñarle modales. Casi quisiera pedirle a mi jefe que te contrate para que lo entrenes.”
“Eh…”
“…” por su parte, Kuro afiló sus ojos como si hubiera recibido una amenaza verbal.
“Perdón, fue una broma, no haría eso,” confesó Shiyoon, con torpeza.
“No se trata de que alguien me contrate,” Shiro sonrió un poco. “Supongo que personas como yo que nacieron dentro de Rizembool no tienen ese estatus de ‘ser contratados’. Nos toca hacer lo que nos dicen, ¿no es así?”
“Eh, no tienes que tomar mis palabras tan en serio.”
“Está bien,” le aseguró. Shiro parecía en paz por mantener su sonrisa. “Porque… el ahora líder de los Masamune me recogió como parte de su familia, y ahora poseo un hogar. Yo no trabajo para él. Yo soy un Masamune, así que no quisiera ayudar a nadie más.”
“…” al ver ello, Kuro bajó su intensidad.
“Pues, me alegro por ti, no tengo nada más que decir,” Shiyoon asintió. “Ahora continúen disfrutando de este día. Gracias nuevamente.”
“Por supuesto,” Shiro hizo una venia en lo que el otro asintió y se despidió con una palma. Vio a dicho mayor caminar con un entusiasmado Hakuzosu hablándole como un niño chiquito que buscaba su atención.
Era una ‘pequeña victoria’. Shiro sonrió con algo de tristeza. Incluso si la situación fuera a lo mejor incierta para todos los orphans, al menos aquel en su campo de visión tendría un buen día. Al menos podría alegrarse de ello.
“Bueno,” Shiro miró a Kuro y le sonrió. “Hemos dejado a Hyuuga solo mucho tiempo. Busquémosle de inmediato.”
“…” Kuro apenas asintió, aunque por sus profundos ojos fue evidente para su acompañante que tenía algo que decir.
“No tenemos que preocuparnos, Kuro,” le aseguró alegremente. “Ese futuro Rebel no es una mala persona. No nos corresponde darle mayor atención.”
“…”
“Por más que sea más de lo que dice ser. Me da curiosidad de saber cómo así te conoce, aunque asumo que no es importante,” dijo amenamente.
“…”
“Pero la tendencia de todos en Rizembool no diciendo más que lo necesario es un tanto inquietante,” Shiro dio un suspiro.
Y así terminó el trabajo que se dio el par de poner al forajido orphan bajo control. Les tocaba regresar a aquel quien les había concedido su mismo nombre.
…
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A Step to the Left / Re: A Step to the Left: Bizarrisme
« Last post by Airin on April 27, 2026, 04:34:25 PM »Hola, vengo a flotar~


[ Brutalisme - Know your location ]
Desde fuera el edificio no parecía nada del otro mundo, el mismo tipo de cubo rectangular insípido de cemento blanquecino con añadidos de cristal que podría encontrarse en cualquier campus que presumiese de llamarse moderno.
Otro escupitajo copia y pega de diseñador iluminado queriendo llamarse brutalista, pensó Airin con desidia.
Pero era la dirección que ponía en el mail.
—Eso me pasa por hacer caso de correos phishing. —rezongó apagando el motor del coche, sacudiéndose las migas de la camisa y terminando de sorber su té con leche de la forma más ruidosa posible.
Pero el caso es que al buscar el sitio le habían salido resultados que parecían auténticos, con trabajos de verdad y reseñas de personas reales. Y tampoco podía asegurar que ella no hubiera enviado nada antes; a veces los currículums los cargaba el diablo y los repartían los duendes.
Ugh, iba a tener que borrar sus cuentas de las redes de contactos laborales si quería saber quién le echaba mano a sus datos, en los tiempos que corrían era menos arriesgado salir a buscar monstruos que cazar.
Le dio un toque con impulso a la flor de cardo que colgaba del retrovisor haciéndola girar sobre sí misma bajo el sol, cogió todo lo que necesitaba y salió del coche, comprobando que había cerrado con llave.
Las luces led blancas que marcaban los productos en la máquina de vending parpadeaban de forma arrítmica e insatisfactoria. Airin entrecerró los ojos mientras los observaba y arqueó la espalda discretamente en su asiento de plástico incómodo. Semejantes precios para cuatro botellas de edulcorante coloreado de rojo y un puñado de bolsas que eran los falsificados malos de snacks ya de por si cuestionables. ¿Qué iban a pedir después, su alma? Por eso había que ir a los sitios bebido y comido.
—Pase por aquí, señorita. —Un tipo con ojos de pez muerto y pinta de haber estado acumulando polvo en un rincón se asomó por el borde de la pared que delimitaba la sala de espera.
Veinte minutos que llevaba ahí aparcada. Si en aquella empresa tenían todos el mismo entusiasmo contagioso y alegría de vivir, mal iban a acabar las cosas.
Pero Airin asintió, recogió su mochila y se levantó sin mediar palabra, porque todavía no le pagaban por hablar del tiempo con trajes mustios, y siguió al hombre por el pasillo. Pasillo de esos grises que parecían infinitos, con puertas en las paredes a ambos lados y con luces fluorescentes que provocaban migraña. Cada cierta distancia se abría una esquina que daba a una nueva galería con más puertas grises.
Por el rabillo del ojo creyó atisbar varias figuras y se giró a fisgar, pero solo llegó a ver como se cerraba una de las puertas. Cuando se dio la vuelta de nuevo, su guía ya no estaba.
—Ave maría purísima, —murmuró entre dientes mientras las luces fluorescentes parecían oscilar,— un aparcamiento vacío tiene más salsa. ¿Y ahora?
Se movió varias veces adelante y atrás en un área aproximada de metro cuadrado, mirando de un lado a otro sin saber muy bien qué hacer. ¿Debería buscar a alguien o esperar a que volviesen por ella? Las sombras que se movían como almas en pena al fondo borroso de los corredores no debían tener ventanas suficientes para que les diera la luz del sol. No tenía claro si alcanzaba a oír susurros difusos de voces ambiguas, o era el ruido de la estática de sus oídos queriendo aparentar lo que no era. Definitivamente ese ambiente no era el más conductivo a la salud, hasta se estaba empezando a cansar de llevar tan poco peso a cuestas durante lo que no podían ser más de un par de minutos, por muy inacabables que resultasen.
—Con su permiso…
Una mano como salida de la nada se estiró hacia sus cosas, y por reflejo Airin se apartó pivotando sobre un pie y quedando a una saludable distancia de brazo.
—No gracias. —se colgó la mochila y sonrió una curvatura educada y profesional de grados exactos.— Muy amable por ofrecerse, pero no me resulta ninguna molestia.
—Oh, por supuesto. —el tipo nuevo pareció cernirse sobre ella, haciéndose sombra en la cara con el contraluz y su propio cabello alborotado al estilo de un videojuego como si estuviera ocultando una broma sólo para si mismo.— ¿Hay algo en que pueda ayudarle?
Airin parpadeó confundida, observando al hombre.
—Me habían llamado para una entrevista. —dijo mirando brevemente hacia el pasillo a su espalda por el que acababa de deambular.— Pero me han dejado aquí en mitad de ninguna parte.
Las puertas y las sombras de las paredes daban la sensación de mezclarse entre ellas en una escala de grises de mal gusto.
—¿Una entrevista? —El hombre arqueó una ceja pensativo.
Estaba bien saber que no aparentaban tener problemas con el sentido estético de personal y que los estilos alternativos no enfrentaban discriminación, no había más que verlo; pero no estaba bien que se riesen de ella de esa forma por ser nueva. ¡Si ni siquiera había firmado un contrato todavía!
Y ahí mismo Airin decidió que no iba a firmar nada. Ya podían ofrecerle todas las estrellas del universo. Al enemigo ni agua.
—Si yo fuera usted, —comenzó el tipo haciendo rodar las palabras como si le estuviera contando un secreto,— no me creería nada de lo que le digan.
—Pues muy bien. —con la paciencia colmada y el vaso metafórico a dos pasos de ser usado como proyectil explosivo, Airin se dio la vuelta por donde había venido y llevando la cuenta del número de puertas y esquinas que había cruzado antes, fue deshaciendo el recorrido a pasos firmes.
—Permítame que le muestre el camino. —dijo el hombre con tono suave y cortés, carente ahora de burla a pesar del ritmo que se estaba viendo obligado a llevar.
El itinerario de vuelta se hizo infinitamente más largo que el de ida, y Airin solo sabía que no le habían puesto nada turbio en la bebida porque no había consumido nada allí dentro. En un momento determinado incluso notó un cambio de textura en el suelo que a punto estuvo de hacerle tropezar.
—Tenga cuidado. —Su guía la observó un momento con algo que podría haber sido preocupación, pero mantuvo la distancia.
Airin agradeció el gesto con una sonrisa menos tiesa pero más apurada que antes. Esas luces fluorescentes deberían de ser ilegales, había contado las puertas y el número cuadraba, pero la longitud del trayecto no.
Cuando por fin llegaron a la denostada sala de espera junto a la puerta, las máquinas de vending seguían en su sitio, con los números de led rojo parpadeando y los cuatro botellines cuestionables de líquido azul.
El hombre, que a la luz más bien pobre de un día oscuro de niebla no tenía un aspecto más saludable que en el interior de las oficinas, abrió la puerta acristalada y la dejó salir a ella primero.
—Ah, pero aún no me ha dado su nombre, señorita.
Airin abrió y cerró la boca tragando más humedad que aire, y sintió cómo un último aliento de indignación volvía a impulsar su osadía y desprecio general hacia el mundo corporativo.
—Si claro, ¿y yo entonces me quedo sin..? Que tenga un buen día, caballero. —y sacó las llaves del coche frente a ella como si fueran una reliquia sagrada, poniendo rumbo al aparcamiento.
El hombre simplemente le guiñó un ojo con una sonrisa sutil pero traviesa.
—El placer ha sido mío.
—Pues no veas la reseña que se van a comer cuando llegue a casa. —había murmurado Airin cuando salía de la rotonda de desvío con las luces de su coche siendo los únicos faros entre la niebla durante un largo rato.
Cuando por fin cerró la puerta del piso a su espalda y echó las llaves, decidió que lo primero era una ducha para lavarse la mala sangre, y lo segundo la cena para alimentar el alma. Ahora ya podía depender de la wifi estable y la red de datos confiable para usar el móvil.
Escribió en el buscador el nombre de la compañía, pero ninguno de los resultados le dio las respuestas que esperaba. Contrariada, introdujo también el código postal.
—No, no he querido decir… ¿qué demonios?
Las entradas referentes a la empresa no aparecían en su historial de búsqueda, y los correos tampoco se presentaban en su bandeja de entrada. Ni muestra en la carpeta de spam.
Las imágenes de satélite del buscador tan sólo mostraban el edificio igual de brutalmente feo, pero en claras condiciones de abandono.
Quote from: Yo misma, todos los meses, en todos los temas
Iconos, no conozco esa palabra. Formato, aparentemente tampoco :v


[ Brutalisme - Know your location ]
Desde fuera el edificio no parecía nada del otro mundo, el mismo tipo de cubo rectangular insípido de cemento blanquecino con añadidos de cristal que podría encontrarse en cualquier campus que presumiese de llamarse moderno.
Otro escupitajo copia y pega de diseñador iluminado queriendo llamarse brutalista, pensó Airin con desidia.
Pero era la dirección que ponía en el mail.
—Eso me pasa por hacer caso de correos phishing. —rezongó apagando el motor del coche, sacudiéndose las migas de la camisa y terminando de sorber su té con leche de la forma más ruidosa posible.
Pero el caso es que al buscar el sitio le habían salido resultados que parecían auténticos, con trabajos de verdad y reseñas de personas reales. Y tampoco podía asegurar que ella no hubiera enviado nada antes; a veces los currículums los cargaba el diablo y los repartían los duendes.
Ugh, iba a tener que borrar sus cuentas de las redes de contactos laborales si quería saber quién le echaba mano a sus datos, en los tiempos que corrían era menos arriesgado salir a buscar monstruos que cazar.
Le dio un toque con impulso a la flor de cardo que colgaba del retrovisor haciéndola girar sobre sí misma bajo el sol, cogió todo lo que necesitaba y salió del coche, comprobando que había cerrado con llave.
Las luces led blancas que marcaban los productos en la máquina de vending parpadeaban de forma arrítmica e insatisfactoria. Airin entrecerró los ojos mientras los observaba y arqueó la espalda discretamente en su asiento de plástico incómodo. Semejantes precios para cuatro botellas de edulcorante coloreado de rojo y un puñado de bolsas que eran los falsificados malos de snacks ya de por si cuestionables. ¿Qué iban a pedir después, su alma? Por eso había que ir a los sitios bebido y comido.
—Pase por aquí, señorita. —Un tipo con ojos de pez muerto y pinta de haber estado acumulando polvo en un rincón se asomó por el borde de la pared que delimitaba la sala de espera.
Veinte minutos que llevaba ahí aparcada. Si en aquella empresa tenían todos el mismo entusiasmo contagioso y alegría de vivir, mal iban a acabar las cosas.
Pero Airin asintió, recogió su mochila y se levantó sin mediar palabra, porque todavía no le pagaban por hablar del tiempo con trajes mustios, y siguió al hombre por el pasillo. Pasillo de esos grises que parecían infinitos, con puertas en las paredes a ambos lados y con luces fluorescentes que provocaban migraña. Cada cierta distancia se abría una esquina que daba a una nueva galería con más puertas grises.
Por el rabillo del ojo creyó atisbar varias figuras y se giró a fisgar, pero solo llegó a ver como se cerraba una de las puertas. Cuando se dio la vuelta de nuevo, su guía ya no estaba.
—Ave maría purísima, —murmuró entre dientes mientras las luces fluorescentes parecían oscilar,— un aparcamiento vacío tiene más salsa. ¿Y ahora?
Se movió varias veces adelante y atrás en un área aproximada de metro cuadrado, mirando de un lado a otro sin saber muy bien qué hacer. ¿Debería buscar a alguien o esperar a que volviesen por ella? Las sombras que se movían como almas en pena al fondo borroso de los corredores no debían tener ventanas suficientes para que les diera la luz del sol. No tenía claro si alcanzaba a oír susurros difusos de voces ambiguas, o era el ruido de la estática de sus oídos queriendo aparentar lo que no era. Definitivamente ese ambiente no era el más conductivo a la salud, hasta se estaba empezando a cansar de llevar tan poco peso a cuestas durante lo que no podían ser más de un par de minutos, por muy inacabables que resultasen.
—Con su permiso…
Una mano como salida de la nada se estiró hacia sus cosas, y por reflejo Airin se apartó pivotando sobre un pie y quedando a una saludable distancia de brazo.
—No gracias. —se colgó la mochila y sonrió una curvatura educada y profesional de grados exactos.— Muy amable por ofrecerse, pero no me resulta ninguna molestia.
—Oh, por supuesto. —el tipo nuevo pareció cernirse sobre ella, haciéndose sombra en la cara con el contraluz y su propio cabello alborotado al estilo de un videojuego como si estuviera ocultando una broma sólo para si mismo.— ¿Hay algo en que pueda ayudarle?
Airin parpadeó confundida, observando al hombre.
—Me habían llamado para una entrevista. —dijo mirando brevemente hacia el pasillo a su espalda por el que acababa de deambular.— Pero me han dejado aquí en mitad de ninguna parte.
Las puertas y las sombras de las paredes daban la sensación de mezclarse entre ellas en una escala de grises de mal gusto.
—¿Una entrevista? —El hombre arqueó una ceja pensativo.
Estaba bien saber que no aparentaban tener problemas con el sentido estético de personal y que los estilos alternativos no enfrentaban discriminación, no había más que verlo; pero no estaba bien que se riesen de ella de esa forma por ser nueva. ¡Si ni siquiera había firmado un contrato todavía!
Y ahí mismo Airin decidió que no iba a firmar nada. Ya podían ofrecerle todas las estrellas del universo. Al enemigo ni agua.
—Si yo fuera usted, —comenzó el tipo haciendo rodar las palabras como si le estuviera contando un secreto,— no me creería nada de lo que le digan.
—Pues muy bien. —con la paciencia colmada y el vaso metafórico a dos pasos de ser usado como proyectil explosivo, Airin se dio la vuelta por donde había venido y llevando la cuenta del número de puertas y esquinas que había cruzado antes, fue deshaciendo el recorrido a pasos firmes.
—Permítame que le muestre el camino. —dijo el hombre con tono suave y cortés, carente ahora de burla a pesar del ritmo que se estaba viendo obligado a llevar.
El itinerario de vuelta se hizo infinitamente más largo que el de ida, y Airin solo sabía que no le habían puesto nada turbio en la bebida porque no había consumido nada allí dentro. En un momento determinado incluso notó un cambio de textura en el suelo que a punto estuvo de hacerle tropezar.
—Tenga cuidado. —Su guía la observó un momento con algo que podría haber sido preocupación, pero mantuvo la distancia.
Airin agradeció el gesto con una sonrisa menos tiesa pero más apurada que antes. Esas luces fluorescentes deberían de ser ilegales, había contado las puertas y el número cuadraba, pero la longitud del trayecto no.
Cuando por fin llegaron a la denostada sala de espera junto a la puerta, las máquinas de vending seguían en su sitio, con los números de led rojo parpadeando y los cuatro botellines cuestionables de líquido azul.
El hombre, que a la luz más bien pobre de un día oscuro de niebla no tenía un aspecto más saludable que en el interior de las oficinas, abrió la puerta acristalada y la dejó salir a ella primero.
—Ah, pero aún no me ha dado su nombre, señorita.
Airin abrió y cerró la boca tragando más humedad que aire, y sintió cómo un último aliento de indignación volvía a impulsar su osadía y desprecio general hacia el mundo corporativo.
—Si claro, ¿y yo entonces me quedo sin..? Que tenga un buen día, caballero. —y sacó las llaves del coche frente a ella como si fueran una reliquia sagrada, poniendo rumbo al aparcamiento.
El hombre simplemente le guiñó un ojo con una sonrisa sutil pero traviesa.
—El placer ha sido mío.
—Pues no veas la reseña que se van a comer cuando llegue a casa. —había murmurado Airin cuando salía de la rotonda de desvío con las luces de su coche siendo los únicos faros entre la niebla durante un largo rato.
Cuando por fin cerró la puerta del piso a su espalda y echó las llaves, decidió que lo primero era una ducha para lavarse la mala sangre, y lo segundo la cena para alimentar el alma. Ahora ya podía depender de la wifi estable y la red de datos confiable para usar el móvil.
Escribió en el buscador el nombre de la compañía, pero ninguno de los resultados le dio las respuestas que esperaba. Contrariada, introdujo también el código postal.
—No, no he querido decir… ¿qué demonios?
Las entradas referentes a la empresa no aparecían en su historial de búsqueda, y los correos tampoco se presentaban en su bandeja de entrada. Ni muestra en la carpeta de spam.
Las imágenes de satélite del buscador tan sólo mostraban el edificio igual de brutalmente feo, pero en claras condiciones de abandono.
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Listas y Probaciones / Re: New Probation Time!
« Last post by Cho on April 24, 2026, 12:04:38 AM »Hola a todas, siento la demora en el anuncio. El stop sign será dejado el jueves 30 de abril a las 10:00pm hora México d.f.
Countdown
Countdown
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HiMEverse / Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
« Last post by Cho on April 24, 2026, 12:02:10 AM »
Hello gals <3
Para cualquier duda y/o consulta las invito a postear en el foro de planeación.
Sin más preámbulos~
*top 4*
*conteo*
Sayi :: 478 palabras
Nite :: 0 palabras
Cho :: 9517 palabras
Kana :: 6968 palabras
Eureka :: 12068 palabras
Puri :: 0 palabras
Mimi Tachikawa :: 1211 palabras
Mery :: 0 palabras
Apple :: 0 palabras
Miyu :: 1036 palabras
*conteo*
Sayi :: 478 palabras
Nite :: 0 palabras
Cho :: 9517 palabras
Kana :: 6968 palabras
Eureka :: 12068 palabras
Puri :: 0 palabras
Mimi Tachikawa :: 1211 palabras
Mery :: 0 palabras
Apple :: 0 palabras
Miyu :: 1036 palabras
Now, let's carry on with those big HiME dreams...
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Listas y Probaciones / Re: New Probation Time!
« Last post by Cho on April 24, 2026, 12:00:40 AM »Este es el conteo total del mes de Marzo 2026
Main Projects
A continuación el conteo para los proyectos principales:
Side Projects
Y ahora el conteo para los proyectos secundarios~
Las palabras se agregarán a su contador y podrán ser usadas en el tema de canje de palabras.
(De momento pondré el conteo de La Unidad de Investigación y Control en el slot de Moonlight Garden hasta que se haga un nuevo tope (sí, ya llevo diciendo esto unos meses, les pido paciencia por favor (...)).)
Happy writing~
*header*
Quote
Sayi :: 478 palabras
Shura :: 2348 palabras
Kora :: 893 palabras
Cho :: 9517 palabras
Kana :: 6968 palabras
Eureka :: 12068 palabras
Puri :: 0 palabras
Mimi Tachikawa :: 1211 palabras
Haruhin: 869 palabras
Neko :: 1555 palabras
Ekha :: 2171 palabras
Airin :: 818 palabras
Miyu :: 1036 palabras
Nanami :: 913 palabras
Main Projects
A continuación el conteo para los proyectos principales:
![]() MMORPG: Neverland C O N T E O | ![]() República de las Naciones Unidas C O N T E O | ![]() One-Shot Project C O N T E O |
| Kora :: 0 palabras Neko :: 1555 palabras Airin :: 0 palabras Shruikan :: 0 palabras | Eureka :: 0 palabras Puri :: 0 palabras Mimi Tachikawa :: 0 palabras Mery :: 0 palabras Apple :: 0 palabras | Sayi :: 0 palabras Nite :: 0 palabras Cho :: 0 palabras Kana :: 0 palabras Eureka :: 0 palabras Puri :: 0 palabras Mery :: 0 palabras Neko :: 0 palabras Apple :: 0 palabras |
Side Projects
Y ahora el conteo para los proyectos secundarios~
![]() HiMEverse C O N T E O | ![]() Downtown District C O N T E O | ![]() Seeds in the Garden C O N T E O |
| Sayi :: 478 palabras Nite :: 0 palabras Cho :: 9517 palabras Kana :: 6968 palabras Eureka :: 12068 palabras Puri :: 0 palabras Mimi Tachikawa :: 1211 palabras Mery :: 0 palabras Apple :: 0 palabras Miyu :: 1036 palabras | Sayi :: 0 palabras Kora :: 0 palabras Nite :: 0 palabras Cho :: 0 palabras Kana :: 0 palabras Eureka :: 0 palabras Puri :: 0 palabras Mimi Tachikawa :: 0 palabras Apple :: 0 palabras Miyu :: 0 palabras | Kora :: 893 palabras Neko :: 0 palabras Airin :: 818 palabras Shruikan :: 0 palabras |
![]() La Unidad the Investigación y Control C O N T E O | ![]() Patio de Juegos C O N T E O | ![]() Actividades C O N T E O |
| Haruhin :: 869 palabras Ekha :: 2171 palabras Nanami :: 913 palabras | Shura :: 2348 palabras | |
Las palabras se agregarán a su contador y podrán ser usadas en el tema de canje de palabras.
(De momento pondré el conteo de La Unidad de Investigación y Control en el slot de Moonlight Garden hasta que se haga un nuevo tope (sí, ya llevo diciendo esto unos meses, les pido paciencia por favor (...)).)
Happy writing~
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Planeación / Re: Dudas, quejas, sugerencias
« Last post by Nanami on April 23, 2026, 10:27:33 PM »Bienvenida Miyu! (yo me demoro todavía más en aparecer)
Oooh me gusta la idea del expediente, tipo además de tener el compilado de casos de la U.I.C, tener un index que resuma lo que nos vayamos encontrando durante nuestras desventuras.
Siento que ambas cosas son muy compatibles, aunque quizá Ekha y Haru luego vienen a llorarme que no (?
Por ejemplo, el caso paranormal que andan investigando ahora en el fic es el de la cámara oscura (totalmente un plagio a Fatal Frame porque con Ekha estamos con el hype). En este caso no es un monstruo como tal, pero por un lado tendríamos un enlace que sería a las partes del fic que escribimos al respecto y por otro un expediente de la info que recopilaron sobre el aparato este. Imagino que quizá sea como un insumo tipo cierre del fic, como el resumen de lo aprendido.
¿Entendí bien la idea o lo compliqué más?
Oooh me gusta la idea del expediente, tipo además de tener el compilado de casos de la U.I.C, tener un index que resuma lo que nos vayamos encontrando durante nuestras desventuras.
Siento que ambas cosas son muy compatibles, aunque quizá Ekha y Haru luego vienen a llorarme que no (?
Por ejemplo, el caso paranormal que andan investigando ahora en el fic es el de la cámara oscura (totalmente un plagio a Fatal Frame porque con Ekha estamos con el hype). En este caso no es un monstruo como tal, pero por un lado tendríamos un enlace que sería a las partes del fic que escribimos al respecto y por otro un expediente de la info que recopilaron sobre el aparato este. Imagino que quizá sea como un insumo tipo cierre del fic, como el resumen de lo aprendido.
¿Entendí bien la idea o lo compliqué más?
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Planeación / Re: Dudas, quejas, sugerencias
« Last post by Miyu on April 21, 2026, 06:34:13 PM »¡Muchas gracias por la bienvenida y perdón la demora!
Mi idea iba más por el lado de los “monstruos” tener una especie de índice o expediente para ellos (quizás como un tema aparte) donde se puedan registrar. Algo similar a la Fundación SCP, donde están clasificados por su nivel de poder/escala y las formas de contenerlos (es un expediente jkajshd) o toda info que se considere relevante para contenerlo uvu
Dejo un ejemplo para que se entienda mejor http://lafundacionscp.wikidot.com/scp-es-002
Algo así es a lo que me refiero, aaaa espero se entienda ;;
Mi idea iba más por el lado de los “monstruos” tener una especie de índice o expediente para ellos (quizás como un tema aparte) donde se puedan registrar. Algo similar a la Fundación SCP, donde están clasificados por su nivel de poder/escala y las formas de contenerlos (es un expediente jkajshd) o toda info que se considere relevante para contenerlo uvu
Dejo un ejemplo para que se entienda mejor http://lafundacionscp.wikidot.com/scp-es-002
Algo así es a lo que me refiero, aaaa espero se entienda ;;
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Unidad de Investigación y Control / Re: Unidad de Investigación y Control — Registro de incidentes y malas decisiones
« Last post by Nanami on April 15, 2026, 08:33:46 PM »((Ekha tkm no resistí el tirarlos a rantear, aquí es como nos condeno a tener que escribir todo lo otro.))
Parte de su trabajo es tomar decisiones complicadas en un ambiente que no está preparado para la experimentación dentro de los parámetros que le gustaría. Parte de su trabajo es, en resumen, encontrar la manera de bordear los límites establecidos sin ser descubierto.
Siempre ha sido bueno en eso.
Se salió con la suya cuando logró que Jakob y él fuesen adoptados juntos.
Se salió con la suya cuando convenció al señor Ingold de que nada malo ocurría al escribir un diario falso para explicar su entusiasmo por las civilizaciones antiguas.
Se salió con la suya cuando incursionó en tabúes para salvar a una de las personas más importantes de su vida.
Entonces, el ser descubierto cuando estaba a punto de convencer a sus compañeros de universidad de iniciar una secta, realmente no le pareció tan grave.
De todo lo que pudo fallar, fue el mal menor. Después de todo, ser reclutado le había abierto las puertas a un mundo aún más interesante que el que hubiese explorado rodeado de adultos jóvenes con interés por el ocultismo y ciencias paranormales.
Sí, se había equivocado al dejar evidencia que le inculpara, pero tampoco era como que le hubiesen obligado a abandonar su búsqueda de la verdad. Concretamente, para el pesar de varios, habían hecho lo contrario al otorgarle un par de alas inmunes a la energía solar.
A la directora le gustaba presumir que lo tenía contenido al tenerlo bajo una vigilancia estricta, no obstante no eran sus reglas las que creaban restricciones, sino la presencia de otro individuo en el mismo departamento. Si Alain Guillotin no se hubiese unido, nadie se daría cuenta de sus intenciones. De cierta forma él mismo arruinó sus planes al restablecer el contacto, pero no cambiaría por nada en el mundo la presencia del otro en su día a día.
El rubio no deja de contradecirle y encontrar puntos débiles en sus postulados, lo cual le obliga a ser mejor: más metódico, más preciso, más exhaustivo. Le empuja a no conformarse con resultados a medias. Lo mínimo que puede hacer para compensar ese regalo es ser igual de crítico con el trabajo de Alain. No dejarle esconderse dentro de la teoría que tanto defiende y obligarle a expandir sus horizontes. Incluso si aquello puede parecer irritante para otros, sabe a la perfección que el de ojos azules no estaría satisfecho de otra forma.
Sin dudas eso es lo que más le agrada de trabajar juntos. No hay espacio para trivialidades como el orgullo o la arrogancia, sino simples intercambios directos que revelan lo importante que es para ambos llegar a la raíz de todo.
Al final, si en algo están de acuerdo desde que son niños, es que antes que personas, ambos son investigadores. Y eso facilita en gran medida el que se entiendan tan bien, aunque conlleve a que se creen rumores al respecto y Jakob se comporte de manera más errática de lo usual.
No es como que no esté acostumbrado a fingir que no se da cuenta, es más cómodo así. Se siente más libre para actuar como realmente desea.
Su mirada se posa en la hora; Alain ya debe haber regresado a su oficina. Es momento de presentarle los avances que obtuvo durante la noche.
Sin retrasarlo más, imprime una copia de los resultados para ordenarlos dentro de una de las carpetas que siempre tiene a mano y agrega sistemáticamente las anotaciones necesarias para que Alain pueda cuestionar los mismos puntos que tan interesantes le han parecido. Una sonrisa descansa en su rostro al terminar y siente el cosquilleo previo a un largo debate entre los dos.
Su día no puede ir mejor. Pero cree que el de Alain sí. Solo le basta acercarse a la oficina del susodicho para ver a un joven desconocido salir y llegar a la conclusión de que tal vez lo suyo deberá esperar un poco.
A veces le gustaría que no trabajara tanta gente aquí, sería más sencillo evitar las variables que arruinen sus planes. Con un suspiro, desvía su camino para buscar un café para el rubio y la carpeta pasa a segundo plano al guardarla bajo su brazo.
No transcurren más de cinco minutos cuando entra a la habitación con una taza de café fresca. Su monóculo atrapa la luz por un instante al enfocar al hombre frente a él y frunce los labios tan solo un poco.
— ¿Todo bien? Estás más mosqueado de lo usual. — Comenta al leer la tensión en los hombros ajenos. Un rápido barrido al estado del escritorio le dice lo necesario y con cuidado deja la taza nueva en la pequeña superficie disponible. — Me gustaría decirte que bastará con clasificarlos, pero por la manera en la que ese joven caminaba, puedo asegurar que volverá a leer algo que no debe. Déjamelo a mí, hablaré con el señor Fujieda para implementar un protocolo para estos casos.
Sabe que de momento no es más que una promesa vacía, sin embargo nota que Alain está levemente aliviado de no tener que encargarse de ello y eso es suficiente. A veces se pregunta si Anne se llevó toda la energía social de la familia Guillotin.
Y antes de que el rubio pueda consultar el motivo de su visita, le tiende la carpeta que todavía trae consigo.
— Te traje algo interesante. — No puede evitar sonreír con inocencia cuando los ojos contrarios miran la carpeta con una mezcla entre desconfianza y anticipación. — Encontré el origen de los sellos utilizados en las inscripciones. Me tomó más de lo que esperaba, pero siguen un sistema no difícil de replicar si sabes identificar lo que lees. Así que eso hice; anexé los resultados de las pruebas iniciales al final.
Alain no tarda en abrir la carpeta para revisar los documentos, pero antes de que pueda sumergirse en la lectura, el de cabellos lilas no puede evitar agregar un poco más de contexto sin ocultar su entusiasmo.
— Experimenté diferentes combinaciones para potenciar características que deberían estar restringidas. Los resultados preliminares te dan la razón, no obstante entre más pruebas realicé, más evidente fue que el resultado depende, como planteé inicialmente en mi hipótesis, del potencial místico de cada usuario.—
Side Story;02


Parte de su trabajo es tomar decisiones complicadas en un ambiente que no está preparado para la experimentación dentro de los parámetros que le gustaría. Parte de su trabajo es, en resumen, encontrar la manera de bordear los límites establecidos sin ser descubierto.
Siempre ha sido bueno en eso.
Se salió con la suya cuando logró que Jakob y él fuesen adoptados juntos.
Se salió con la suya cuando convenció al señor Ingold de que nada malo ocurría al escribir un diario falso para explicar su entusiasmo por las civilizaciones antiguas.
Se salió con la suya cuando incursionó en tabúes para salvar a una de las personas más importantes de su vida.
Entonces, el ser descubierto cuando estaba a punto de convencer a sus compañeros de universidad de iniciar una secta, realmente no le pareció tan grave.
De todo lo que pudo fallar, fue el mal menor. Después de todo, ser reclutado le había abierto las puertas a un mundo aún más interesante que el que hubiese explorado rodeado de adultos jóvenes con interés por el ocultismo y ciencias paranormales.
Sí, se había equivocado al dejar evidencia que le inculpara, pero tampoco era como que le hubiesen obligado a abandonar su búsqueda de la verdad. Concretamente, para el pesar de varios, habían hecho lo contrario al otorgarle un par de alas inmunes a la energía solar.
A la directora le gustaba presumir que lo tenía contenido al tenerlo bajo una vigilancia estricta, no obstante no eran sus reglas las que creaban restricciones, sino la presencia de otro individuo en el mismo departamento. Si Alain Guillotin no se hubiese unido, nadie se daría cuenta de sus intenciones. De cierta forma él mismo arruinó sus planes al restablecer el contacto, pero no cambiaría por nada en el mundo la presencia del otro en su día a día.
El rubio no deja de contradecirle y encontrar puntos débiles en sus postulados, lo cual le obliga a ser mejor: más metódico, más preciso, más exhaustivo. Le empuja a no conformarse con resultados a medias. Lo mínimo que puede hacer para compensar ese regalo es ser igual de crítico con el trabajo de Alain. No dejarle esconderse dentro de la teoría que tanto defiende y obligarle a expandir sus horizontes. Incluso si aquello puede parecer irritante para otros, sabe a la perfección que el de ojos azules no estaría satisfecho de otra forma.
Sin dudas eso es lo que más le agrada de trabajar juntos. No hay espacio para trivialidades como el orgullo o la arrogancia, sino simples intercambios directos que revelan lo importante que es para ambos llegar a la raíz de todo.
Al final, si en algo están de acuerdo desde que son niños, es que antes que personas, ambos son investigadores. Y eso facilita en gran medida el que se entiendan tan bien, aunque conlleve a que se creen rumores al respecto y Jakob se comporte de manera más errática de lo usual.
No es como que no esté acostumbrado a fingir que no se da cuenta, es más cómodo así. Se siente más libre para actuar como realmente desea.
Su mirada se posa en la hora; Alain ya debe haber regresado a su oficina. Es momento de presentarle los avances que obtuvo durante la noche.
Sin retrasarlo más, imprime una copia de los resultados para ordenarlos dentro de una de las carpetas que siempre tiene a mano y agrega sistemáticamente las anotaciones necesarias para que Alain pueda cuestionar los mismos puntos que tan interesantes le han parecido. Una sonrisa descansa en su rostro al terminar y siente el cosquilleo previo a un largo debate entre los dos.
Su día no puede ir mejor. Pero cree que el de Alain sí. Solo le basta acercarse a la oficina del susodicho para ver a un joven desconocido salir y llegar a la conclusión de que tal vez lo suyo deberá esperar un poco.
A veces le gustaría que no trabajara tanta gente aquí, sería más sencillo evitar las variables que arruinen sus planes. Con un suspiro, desvía su camino para buscar un café para el rubio y la carpeta pasa a segundo plano al guardarla bajo su brazo.
No transcurren más de cinco minutos cuando entra a la habitación con una taza de café fresca. Su monóculo atrapa la luz por un instante al enfocar al hombre frente a él y frunce los labios tan solo un poco.
— ¿Todo bien? Estás más mosqueado de lo usual. — Comenta al leer la tensión en los hombros ajenos. Un rápido barrido al estado del escritorio le dice lo necesario y con cuidado deja la taza nueva en la pequeña superficie disponible. — Me gustaría decirte que bastará con clasificarlos, pero por la manera en la que ese joven caminaba, puedo asegurar que volverá a leer algo que no debe. Déjamelo a mí, hablaré con el señor Fujieda para implementar un protocolo para estos casos.
Sabe que de momento no es más que una promesa vacía, sin embargo nota que Alain está levemente aliviado de no tener que encargarse de ello y eso es suficiente. A veces se pregunta si Anne se llevó toda la energía social de la familia Guillotin.
Y antes de que el rubio pueda consultar el motivo de su visita, le tiende la carpeta que todavía trae consigo.
— Te traje algo interesante. — No puede evitar sonreír con inocencia cuando los ojos contrarios miran la carpeta con una mezcla entre desconfianza y anticipación. — Encontré el origen de los sellos utilizados en las inscripciones. Me tomó más de lo que esperaba, pero siguen un sistema no difícil de replicar si sabes identificar lo que lees. Así que eso hice; anexé los resultados de las pruebas iniciales al final.
Alain no tarda en abrir la carpeta para revisar los documentos, pero antes de que pueda sumergirse en la lectura, el de cabellos lilas no puede evitar agregar un poco más de contexto sin ocultar su entusiasmo.
— Experimenté diferentes combinaciones para potenciar características que deberían estar restringidas. Los resultados preliminares te dan la razón, no obstante entre más pruebas realicé, más evidente fue que el resultado depende, como planteé inicialmente en mi hipótesis, del potencial místico de cada usuario.—
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A Step to the Left / A Step to the Left: Bizarrisme
« Last post by Shura on April 06, 2026, 03:41:07 PM »
>Por favor, por favor… no quiero morir… quiero salir de aquí…
Shhhh…
La realidad es un delicado velo… dormir, comer, trabajar, repetir; es lo que suele experimentar la mayoría.
Pero en ocasiones, ese velo se rasga… a veces es algo minúsculo: una sombra que no debería estar ahí y desaparece en lo que dura un parpadeo, una voz pronunciando tu nombre en una habitación que está vacía, una intuición que te salva de un destino fatal…
Todos los días, tenemos suerte de poder librarnos de las fauces del destino, pero el destino, solo necesita tener suerte una única vez para cambiar nuestras vidas: estar en el lugar y en el momento equivocados, ver algo que nunca debería haber existido y que continué ahí después de parpadear, que esa fatalidad, sepa que lo has visto; buscar un misterio que nos acaba encontrando primero a nosotros…
>¿Te has enterado?
¿De qué?
>Paloma. Se ha esfumado.
¿Ha echado a volar?
>No idiota, ha desaparecido mientras dormía… dicen que, en su casa, la puerta estaba cerrada con la llave por dentro, y que las persianas estaban bajadas… y que solo han encontrado una muñeca apuñalada en la bañera.
Que siniestro… en fin, buen vuelo Paloma, estés donde estés… por cierto, ¿viste el video de anoche de leyendas urbanas?
>¿El top que no es un top?
Aunque no nos demos cuenta, ese misterio nos rodea, tan acostumbrados que en ocasiones no reparamos en su misma existencia, fríos, impasibles, ignorantes, atrapados por un mal que come el mundo desde dentro como un gusano devorando una manzana. Ya se suele decir, que el mayor truco del diablo es hacer creer al mundo que no existe. Aunque sea el mismísimo diablo quien baile frente a nuestra cara.
>Dicen que hay un ritual que se ha vuelto viral: a las 3:03 de la madrugada, tienes que ponerte con una vela delante de la puerta de tu casa para invitar al demonio a pasar.
Yo pensaba que el demonio se encontraba en los cruces de camino a las doce de la madrugada.
>Mejor, así no trasnochamos. ¿Lo probamos?
Cuidado. Hay trucos que solo se pueden hacer una vez, y quizá, la curiosidad mato al gato… pero ya sabemos que la satisfacción de lo que encontró, lo resucito.
Así que, puedes correr, puedes esconderte, puedes luchar, llorar, suplicar… el misterio siempre te va a alcanzar, siempre vas a pagar las consecuencias de tus acciones, lo extraño te puede devorar… o puedes encontrar lo que siempre has buscado, la satisfacción, la recompensa. ¿Vale el riesgo? ¿Romper la realidad? ¿Cruzar los límites? ¿Tocar lo intocable?
Entonces, estas por tu cuenta.
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