Y con esto doy por terminado este flashback pornoso :DDDViolate/Neko, 04.
Tres semanas antes del día 0Anir gimió contra el colchón antes de estirar una mano temblorosa y atraer la almohada para poder morderla.
Gemir y jadear era lo único que había hecho en los últimos cinco minutos en los que Violate había decidido mostrarle que la destreza no la tenía sólo en las manos, si no también en la lengua.
—Dios bendito. —gimoteó Anir contra la almohada antes de tragar saliva y notar cierto temblor en sus muslos.
Violate la agarró mejor de la cadera, levantándole un poco más el culo antes de separar su cara de los genitales de Anir, frotando la barbilla por una de las nalgas de la chica para limpiarse.
Anir volvió a gemir, ahora desesperadamente.
La berserker no tardó mucho en levantarse de nuevo, no sin antes morderle un cachete a la mechanic, ganándose una queja casi cómica.
—Ay, ¡ey!
—No te quejarás tanto cuando te vuelva a meter esto. —le dijo Violate, apretando la punta de su pene entre las nalgas de Anir, que levantó un poco más el culo después de dejar salir un suspiro.
Violate no pudo evitar reírse entre dientes antes de resbalar su miembro, apretándolo contra Anir, buscando la calidez de su interior, la humedad que empezaba a echar de menos.
Se hundió en ella, con fuerza, y vio como echaba atrás la cabeza, levantándose sobre sus manos. Violate gruñó y estiró una mano hasta agarrar una de las coletas de Anir, dándole un pequeño tirón.
—¡Ah!
Y Violate dio otro tirón, ahora más suave, obligándole a ladear la cabeza. La berseker se inclinó hacia ella, buscando su oreja.
—¿Notas eso? —le preguntó—. ¿Lo notas?
Anir se mordió el labio inferior, sintiendo el calor debajo de sus ojos y entre sus piernas.
Violate atrapó el lóbulo con los dientes, estirando un poco de él antes de lamer la oreja y volver a preguntar.
—¿Sabes a lo que me refiero? —dijo, moviendo la cadera en círculos, sin salir ni un milímetro de su interior.
Anir dejó salir el aire a trompicones de sus pulmones y asintió con la cabeza. Los testículos de Violate golpeaban contra ella con cada movimiento.
—Lo tienes todo dentro. —le aclaró, para asegurarse de que seguían hablando de lo mismo.
Violate soltó el cabello que seguía agarrando en su puño, dejándolo caer suavemente a la vez que se incorporaba. Neko se volvió a dejar caer sobre el colchón, agarrando la almohada y empujándose hacia atrás, ganándose otra risa profunda de parte de Violate.
—Parece que aún quieres más, ¿tendría que haber cogido uno más grande?
Anir miró hacia atrás y levantó una mano para moverla hacia la bereserker.
—¡No, no, no! —exclamó antes de dejar caer de nuevo la mano— Así está bien, más no.
Violate se echó un poco atrás y empujó hacia delante, ganándose un gemidito.
—¿Asustada de que rompa tu pequeño cuerpo virtual?
Anir decidió esconder la cabeza debajo de la almohada y abrir un poco más las piernas, aunque después de un par de estocadas se la quitó de encima para poder respirar bien, estirando los brazos como si fuera un gato desperezándose.
Violate continuó con un ritmo lento y unas estocadas cortas que hacían saltar a Anir cada vez que tocaba fondo dentro de ella.
Se le estaba haciendo difícil aumentarlo, el interior de Anir le apretaba con ganas, haciendo la fricción deliciosa. Pero necesitaba más, las dos necesitaban más si querían llegar a algún lado.
Violate cerró los ojos, echando la cabeza hacia atrás, haciendo que su pelo se balancerara de un lado a otro, haciéndole cosquillas en la espalda. Tomó aire y lo dejó salir, estirando los dedos antes de aferrarse a la cadera de Anir, saliendo lentamente de ella.
Las dos gruñeron y en la siguiente estocada la habitación se llenó con el sonido de sus gemidos.
Violate se quedó ahí, moviéndose en círculos por unos segundos antes de repetir la acción. Neko golpeó el colchón con un puño y cuando Violate decidió aumentar el ritmo, una de sus manitas se perdió por su cuerpo, buscando algo en su entrepierna.
Rozó con sus dedos el miembro mojado de Violate, que seguía entrando y saliendo con ganas y después de humedecer bien sus yemas, empezó a frotar furiosamente su clítoris, apretando aún más su vagina.
Violate gimió, echando la cabeza hacia atrás y empujando tan fuerte a Anir en su siguiente embestida que si no hubiese sido por la fuerza con que la agarraba, se habría caído sobre el colchón.
—Ah, sí, justo ahí. —dijo Anir entre jadeos.
Violate se inclinó hacia ella y la agarró de la parte frontal del cuello con una mano, incorporándose a la vez que se llevaba a Anir con ella.
Anir gimió, notando los pechos de Violate apretarse contra sus hombros, y giró la cabeza, buscando los ojos de la berserker, que no tardó ni un segundo en apoderarse de su boca.
Anir ronroneó encantada, llevando su mano libre a los dedos que aún la sostenían por la mandíbula, correspondiendo el beso con mordiscos y lamidas, abriendo la boca cuando Violate le gruñó y apretó su lengua contra sus labios.
Violate aún se movía, aunque ahora lo hacía con pequeños empujones, soltando el cuello de Neko y dejando que sus dedos se entrelazasen mientras bajaban por todo el cuerpo de la mechanic, que paró el descenso a la altura de su cadera.
Para su sorpresa, Violate se dejó guiar y apretó los dedos de Neko dejándolos donde ella quería, aunque la otra mano se fue directa a su entrepierna, buscando.
El brazo derecho de Violate apretó el de Anir y su mano, más grande, cubrió la suya, tocando donde el miembro que llevaba equipado las unía.
Violate apretó el dedo contra la entrada, mordiéndole el labio inferior antes de meter de nuevo la lengua en su boca, intentando reclamarla toda para ella, justo en el mismo momento en el que logró forzar su camino dentro de ella con un dedo.
El gemido de Anir murió en la lengua de Violate, que movió el dedo dentro de ella. Era una sensación extraña aquella, pero desde luego placentera.
Los dedos que aún se agarraban a la mano izquierda de Violate se apretaron más y cuando por fin dejó ir su boca, Anir jadeó, con los hombros encogidos y los sentidos sobrecargados.
Violate se apiado de ella, sacando el dedo, no antes de haberla visto estremecerse al rozar un lugar en concreto. Sonrió, besándole el cuello después, succionando fuerte mientras sus dedos se unían a los de Anir sobre su clítoris, frotando más lento, pero con ganas.
Y fue Anir la que empezó a moverse de adelante hacia atrás, haciendo que Violate gruñera su aprobación.
Besó el hombro antes de morderlo y dejar que Anir cayera de nuevo en la cama, empujándola más, con la intención de hacer que cayera sobre el colchón. No tardó mucho en conseguirlo.
El pene había salido de dentro de Anir, pero eso no le importaba demasiado, mientras subía las rodillas a la cama, cada una a un lado del cuerpo de la chica, sentándose sobre los muslos de la mechanic y buscando el ángulo perfecto para volver a entrar.
Anir suspiró y levantó un poco la cadera, colando una mano otra vez entre sus piernas y apretando las sábanas con la otra.
El pene de Violate encontró el camino y no perdió tiempo en volver a las arremetidas fuertes y rápidas, con los puños a los lados de la cabeza de Anir, que arqueó la espalda debajo de ella.
—No me… falta mucho. —avisó Anir, con la voz atorada en la garganta.
Violate le besó un hombro antes de confesar que a ella tampoco. Seguía siendo extraño como le hacía sentir aquel miembro, pero la sensación de que algo iba a explotar en ella inminentemente era más o menos parecida.
Violate redobló sus esfuerzos, aplastando un poco a Anir cuando decidió que quería volver a masturbarla. Era divertido sentir como su cuerpo se removía cada vez que una embestida o un toque de sus dedos le hacía estar más cerca del orgasmo.
—¡Aaah! —gritó Anir antes de encogerse entera, apretando las piernas y temblando mientras Violate no paraba de entrar y salir.
Y ahí estaba, ese calor que se expandía por su cuerpo poco a poco antes de dejarle la cabeza cosquilleante, con la misma sensación de entumecimiento que le provocaba beber demasiado rápido un granizado.
Venía lenta, pero segura y cuando por fin ocupó todo su cuerpo, su interior estalló en llamas, contrayéndose sin control alguno, latiendo con fuerza y rapidez.
Violate gruñó otra vez. La estimulación era muy fuerte y no sabía qué hacer, si dejarse llevar a lo más hondo de Anir o seguir montándola.
Cerró los ojos y todo en su mente se puso en blanco. Hociqueó con urgencia, buscando de nuevo el cuello de Anir, que mordió justo antes de dar un par de embestidas y salir del todo, incorporándose para ver como el semen salía de ella en descargas que hicieron saltar a su pene.
Se frotó un poco con la mano, viendo como más semen volvía a salir y una tensión que se había estado acumulando en ella empezó a desaparecer lentamente con su siguiente exhalación.
Se mordió el labio inferior, viendo como Anir se movía lentamente, frotando la frente contra la almohada que había estado mordiendo.
Violate sonrió con un poco de malicia antes de meter su polla de un sólo empujón en el interior aún latiente de Anir, que se giró a mirarla con algo de indignación, aunque el reguerito de saliva que humedecía una de sus comisuras hacia la mejilla le quitaba algo de credibilidad.
Violate salió no sin antes darle una palmada en el culo y se dejó caer a su lado, sudada pero feliz.
Anir volvió a hundir la cabeza en la almohada, contenta con dejar pasar unos minutos para recuperarse antes de averiguar dónde demonios estaba la ducha más cercana.
En algún momento Violate había decidido enredar el pelo de Anir en sus dedos, jugando con él en silencio. Le parecía bonito.
—La próxima vez —dijo Anir, con la voz cansada, bostezando antes de seguir—, te voy a comer entera y te va a gustar.
Violate parpadeó sorprendida antes de buscar los ojos de Anir y levantar una ceja.
—¿Ya te cabrá en la boca? —le preguntó.
Anir levantó un dedito antes de girar la cara hacia la almohada y decir, con sus palabras oyéndose agudas y amortiguadas.
—Sin pene.
Violate no pudo más que reírse mientras le robaba las gafas de aviador para ponérselas ella.————
—Hola.
Yuzuriha levantó la cabeza, dejando de prestarle atención a su omnitool cuando escuchó la vocecita de Anir saludarle.
Habían pasado horas desde que hubiera visto a su compañera de Guild por última vez y la luz de Rabanastre le daba un color especial a su piel. ¿O sería esa especie de brillo de felicidad que parecía lucir lo que la hacía ver diferente?
Crane frunció el ceño y sus ojos dejaron atrás la expresión de infinito júbilo del rostro de Anir para fijarse en su cuello. En las marcas en su cuello, más concretamente.
La pajita entre sus labios se cayó directa a la copa del cóctel que se estaba bebiendo y por algún motivo sus muslos cruzados sudaron un poquito más.
Anir frunció el ceño y se cruzó de brazos.
—¿Qué? —le preguntó, aunque parecía no poder sacarse del todo el aura de satisfacción y alegría que la rodeaba.
Yuzuriha se reclinó en su asiento, con la omnitool desapareciendo en un remolino de píxeles a la vez que cogía su copa y se llevaba la pajita de nuevo a los labios.
Dio un trago durante el que las dos se miraron fijamente antes de soltar la pajita y sonreír un poquito.
—Al final sí que lo has hecho.
Anir se encogió de hombros antes de dejarse caer en una de las sillas, con las mejillas sonrojadas y algo de nerviosismo.
—Pues sí.
Yuzuriha se rió un poco antes de que Neko se diera cuenta de la ausencia de Milo.
—Que cabrón, te ha dejado sola. —se quejó Anir, mirando el menú de la tienda para tomar algo que le hiciera recuperar stamina.
—Se ha ido con su amorcito, pero antes me ha regalado una bufanda VIP.
Cayeron en un silencio cómodo durante unos minutos y justo después de que Anir pidiera su mojito de frambuesa, Crane le dio una patidita por debajo de la mesa.
—Me alegro de que estés mejor.
Anir la miró seria antes de romper su expresión con una sonrisa pícara.
—Ya era hora. —dijo la mechanic, levantando la mano para recibir una palmada de parte de su amiga.
Se acabó 
« Last Edit: September 28, 2018, 12:19:01 PM by Neko »

Logged