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Listas y Probaciones / Re: New Probation Time!
« Last post by Cho on March 31, 2025, 11:11:22 PM »

Probaciones pronto. Siento la demora.
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HiMEverse / Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
« Last post by Eureka on March 31, 2025, 04:17:20 PM »

Se logró (reprise)





“Es un poco gracioso. Yo justo había pensado en hablarles al respecto en estas primeras semanas de entrenamiento. Hay tantas cosas del mundo de las HiMEs que de seguro ni habían contemplado por un instante…” anunció Gojo, mientras tomaba asiento en su escritorio y rebuscaba entre los documentos que yacían desperdigados en la superficie de este.
“¿De qué, se puede saber?” Eureka no entendía a que se refería.

La HiME seguía sin procesar las palabras de su nuevo Child.

Para empezar, tener un nuevo Child ya le había frito las pocas neuronas que quedaban en su materia gris.

…Aunque a esas alturas, valía la pena preguntarse si aún tenía cerebro o si una tomografía revelaría que su cráneo estaba completamente vacío.

“De los Childs sin HiMEs, entre otras cosas. De hecho, quería pedirles un favor… antes de que Neuvillette-chan les hable del gato.”
“¿Qué?” Oikawa sentía que había repetido la misma pregunta al menos unas 50 veces en los últimos 15 minutos.
“…” Eureka se cruzó de brazos, recelosa. “Tengo un mal presentimiento.”
“Bueeeno, tu nuevo Child acaba de decir que tu antiguo Child necesita una HiME para sobrevivir, ¿no?” Gojo les sonrió a los tres. “Ya. Genial. No sólo tendrás que encontrar una. ¡Tendrás que encontrar… dos!”
“…¡¿De dónde diablos voy a sacar dos HiMES?!” Eureka exclamó, indignada. “Y… ¡¿Para qué tendría que conseguir otra?!”
“Bueno, tengo un amigo que necesita HiME.”
“Tu amigo… ¿es un child?” Oikawa parecía preocupado por la vida social de su profesor.
“Sí~” Gojo canturreó, alegre. “Es un amigo de hace varios años. Ha estado esperando la oportunidad de conectar con una HiME desde hace tiempo. Pero el chiste es que no puede ser cualquiera…”
“¿Tiene que haber química entre ellos o que?” Eureka puso los ojos en blanco, irritada. “Lamento sonar un poco pesada, pero… no tengo tiempo para buscarle HiME a tu amigo. Mona es más importante y…”
“Bueno… No esperaban que los entrene sin que me dieran algo a cambio, ¿verdad?” Gojo volvió a cegarla con el reflejo de sus gafas de sol y la HiME se tuvo que aguantar las ganas de lanzarse a matarlo. “Porque lo veo un poco difícil. Tendría que dedicarles tiempo que no tengo… y los exámenes están a la vuelta del a esquina. Sin mencionar que participaré en las olimpiadas interuniversitarias como…”
“¡Ya, ya!” Oikawa se resignó. “Le buscaremos a alguien. ¡Pero no es tan fácil! ¡Y de seguro ya lo sabes! Así que tomará tiempo.”
“Créeme que lo sé. Llevo años en eso.”
“Pero… no entiendo. ¿Cómo ha podido sobrevivir sin HiME por tanto tiempo?” Eureka arqueó una ceja.
“Es… un caso especial. Su HiME no murió. Tampoco lo cambiaron, como en el caso de tu antiguo Child.”
“¿Entonces?”
“Su HiME… comenzó a trabajar para Rizembool. La tecnología de esa institución debió ser incompatible con la magia de Hanasaki, pero él había adquirido mucha energía a lo largo del tiempo que pasó en la tierra. Y, bueno… Aún no me queda claro cómo se dio, pero sobrevivió y no desapareció. Miranda y las HiMEs de su generación sintieron pena por él y velaron por su bienestar. Le ofrecieron una de las piedras HiME para que sobreviviera. Pero luego del ataque final a Rizembool de hace tres años, recordarás que todas se echaron a perder.” Gojo se detuvo en seco al encontrar el file que tanto buscaba. “¡Al fin!”
“¿Habían… piedras HiME?” Oikawa se veía muy confundido.
“Así es. Era una gema que canalizaba el poder HiME,” explicó Neuvillette, como si no hubiera nacido hacía una hora.
“Neuvillette-chan es una enciclopedia HiME y no sé cómo, porque ninguno de sus padres es tan brillante~” canturreó Gojo.
“¡En fin!” Eureka optó por hacer oídos sordos. La conversación estaba más interesante… y era más importante que el insulto indirecto de su profesor. “Y ¿qué pasó con él?”
“Ha ido perdiendo energía desde ese entonces. No sabemos por cuánto más tiempo logrará soportar… sin que tenga que revertirse a su forma original. Y luego de eso, no tardará en desaparecer.” Gojo lo contaba como si se tratase de un asunto fácil de solucionar. “¡Por ello… necesito una HiME urgente!”
“Hay algo que no me cuadra, sensei,” comentó Oikawa. “¿Por qué te importa tanto? No quiero faltarte el respeto de ninguna manera, pero se me hace raro que seas amigo de un child. Tú no eres de la misma generación de Miranda-san, ¿verdad?”
“¡Nop!” Gojo sonrió. “Soy menor.”
“¡Peor, entonces!” Exclamó Eureka.
“Peeero… lo conocí gracias a una amiga ex-HiME hace mucho tiempo, cuando estaba en el colegio y yo era su rebel.”
“¿Reb…?”
“Y hace un par de años, cuando ingresé a Hanasaki como docente, volvimos a coincidir en las instalaciones. Es como el gato gordo de la facultad de Ingeniería. Todos lo ven y lo llenan de mimos, ¿no? Ya. Algo así sucede con Venti.”
“¿Ese es su nombre?” Eureka ladeó la cabeza, confundida.
“¡Ajá!” Gojo asintió. “Se que lo amarán cuando lo conozcan. Mi plan original era que tú conectaras con él, pero Neuvillette-chan arruinó todo.”
“Mil disculpas,” dijo Neuvillette.
“¡No! ¡No te disculpes!” Eureka le aseguró. “¡No le habría hecho caso de todas formas porque tenía a Mona!”
“Sí, lo imaginé. Aunque Oikawa nunca mencionó que tenían Child, por eso pensé que podría llevar a cabo mi plan.”
“Y… el tal Venti, ¿cómo se ve?” Oikawa se veía curioso. “¿Es un gato gordo también?”
“Ah, ¿quieren conocerlo?” Gojo les sonrió. “Debe estar en la sala de profesores de metiche.”
“¿Eh?”
“No, tal vez otro día. Primero tengo que ver qué haré con Neuvillette…” Eureka suspiró.
“Lo siento,” volvió a disculparse el Child.
“Neuvillette-chan, ¿no tienes otra forma más allá de la humana?”
“Soy un dragón, Eureka-dono. Dudo que mi forma pueda entrar en esta habitación sin causar un desastre.”
“¡¿Qué?! ¡¿Eres tan grande?!”
“No tanto. A lo mucho, mido dos, tres metros.”
“¡Eso es un montón!”
“Tal vez pueda aprender a reducirse con el tiempo. Pero un dragón llamará demasiado la atención de todas maneras. Sería mejor que aproveches su forma humana.” Sugirió Gojo. “¿Qué tal si lo dejan en mis manos mientras le buscan un hogar?”
“…” Eureka suspiró. “No quiero que lo corrompas.”
“Ay, ay~ Hablas como si fuera una mala influencia. ¡Soy un pedacito de cielo!”
“…” Oikawa y Eureka intercambiaron miradas llenas de recelo.
“¡Qué pesados!”
“Sin ánimos de ofender, Gojo-sensei. Pero Neuvillette se ve como un hombre muy refinado… siento que arruinarías su vibra si lo vistes como tú.”
“¿Qué hay de malo en usar zapatillas con pantalones de vestir y camisas?”
“¡No van con su estilo!”
“¿Tengo estilo?” preguntó el Child, confundido.

Eureka suspiró.

La vestimenta del dragón era el menor de sus problemas en ese momento, pero el cúmulo de todos la estaba agobiando al punto de pensar que lanzarse por la ventana sería una excelente solución a sus cuestiones.

¡¿Por qué era tan difícil lidiar con su profesor?!

Y, siendo realista… ¡¿Cómo rayos iba a conseguir tantas HiMEs?! Porque estaba segura de que dos no bastarían por el tema de la química. Bueno, conocía a un par que aún no tenían Child… pero no podía comprometerlas sin primero tratar a Venti.

Ya luego… pensaría en eso.

Primero tenía que comprarle ropa y zapatos a su nuevo child… y aceptar que la sugerencia de Gojo era la más atinada en esos momentos.
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SeeDs in the Garden / Re: SeeDs in the Garden – revival
« Last post by Kora on March 31, 2025, 03:55:06 PM »
Cuando escribes y no sabes dónde vas exactamente, pero seguro que lleva a alguna parte (?)



Corría más de lo que creía que su propio cuerpo pudiera llegar a soportar, con el incesante latido de su corazón bombeándole en las sienes ensordecedoramente; la garganta le ardía, apretada por una mano invisible de culpa y temor, los ojos empezaban a humedecérsele por el humo, su pecho estaba comprimido y cada vez más vacío de aire.

Pero sólo podía correr.

Ky Kiske hubiera preferido, por mucho y de buen grado, la muerte antes que tener que huir. Desde el mismo momento en que había sido ascendido al cargo de Comandante de la Orden de los Sagrados Caballeros de Aetheria había estado más que preparado para morir por ella. Por su gente. Por la justicia. Caer en la batalla no significaba más que un gran honor para él. Y sin embargo, aquella fatal tarde se había llevado por delante demasiadas almas, dejándole sólo a él como el único que podía seguir adelante. Todavía permanecía en sus retinas la imagen de tres de sus caballeros sacrificándose para que pudiera huir, y sabía que quedaría grabada a fuego en su interior para siempre.

"Comandante, sólo usted puede salvar Aetheria", habían dicho antes de lanzarse en una acometida suicida. Ky había querido gritar en aquel momento, pero su cuerpo se había paralizado, estático como una estatua de piedra y hielo hasta que consiguió reaccionar. Abandonaría el campo de batalla, huiría como los miserables cobardes a los que se enfrentaban, pero para honrar la memoria de los valientes que habían perecido en la batalla. Para que todos supieran que en Aetheria sólo había hombres valientes.

Y mientras corría, con la luz del atardecer apenas filtrándose entre los árboles, juró que ganaría aquella guerra, fuera así lo último que hiciera.

**

El bosque era laberíntico, y ya no había más luz que el tenue resplandor rosa y púrpura que indicaba la llegada del anochecer acompañado por las cada vez más escasas chispas que emitía la Thunderseal en su mano, lo cual no era de extrañar teniendo en cuenta el estado de agotamiento en el que se encontraba Ky. El joven tenía el pelo pegado a la frente por el sudor y la sangre, la capa rasgada y el cuerpo variando entre adolorido y entumecido. Encontrar un sitio en el que descansar era prioridad, pues temía quedar expuesto y descubierto ante sus enemigos. Ni siquiera sabía si había conseguido dejarles atrás, pero aunque no escuchaba a nadie seguirle, no se atrevía a confiarse.

Incapaz de mantener el ritmo al que estaba moviéndose, tuvo que ralentizar sus pasos hasta un suave trote. Tampoco estaba muy seguro de hacia dónde se dirigía, ni siquiera si podría encontrar algún lugar, pero sabía que si se detenía no podría seguir ya. No se dio cuenta hasta más tarde que empezaba a seguir un camino, marcado casi imperceptiblemente en el suelo, y de alguna manera se sintió, si no más animado, al menos con más fuerzas. Podría encontrar refugio o enemigos, pero al menos encontraría algo.

Llegó a un amplio claro, sorprendiéndose al ver ante él una iglesia de un tamaño medio. Ésta estaba abandonada, era obvio al ver la maleza que cubría sus muros frontales y la madera del portal húmeda y carcomida, pero parecía estable. Ky avanzó con cuidado, apretando sus dedos alrededor del mango de la Thunderseal, temiendo que de la nada apareciera un enemigo invisible. Pero sus miedos no se llegaron a confirmar. El silencio que reinaba en el templo sólo se vio quebrantado por el chirrido que emitieron las bisagras del portón, oxidadas y estropeadas tras años de desatención.

La luz del anochecer se filtraba por los ventanales que aún quedaban en pie. Desde dentro, la iglesia parecía mucho más grande e imponente, sus vigas más altas y su cúpula profunda y lejana. Mientras Ky caminaba, siguiendo una vieja alfombra que llevaba hasta el altar, llevó su mano libre hasta el crucifijo dorado que colgaba de su cuello, rebotando entre su pecho y la tela del uniforme. Rodeó la cruz con sus dedos, apretándola, y murmuró una oración en voz baja. No pedía ayuda ni amparo para él, sino que suplicaba misericordia para con las almas que habían partido aquella tarde. Cuando llegó al altar, apoyó una rodilla en el suelo, inclinándose hacia delante y besando el crucifijo.

—Non nobis domine, non nobis, sed nomine tuo da gloriam...

Por favor, Señor, ten piedad...

Y allí, en el silencio de la iglesia, su cuerpo empezó a temblar. Los recuerdos de lo acontecido apenas horas atrás, el fuego y la sangre, la muerte y la desesperación. El vacío que se formaba en su pecho parecía no tener fin, engullendo todo su ser, amenazando con apagar la llama de esperanza que todavía albergaba. La paz que tanto ansiaba traer al reino cada vez era más lejana. La Orden y la gente de Aetheria creían en él. Podía ver los rostros de su gente sonriéndole con la convicción de que podría salvarles, el coraje y la fuerza que embargaban a sus caballeros bajo su mando.

Pero él era sólo un hombre. Y cada día sentía su espíritu más débil.

...de mí.

Un sonido sordo sacudió a Ky de puro sobresalto. Algo acababa de atravesar la cúpula sobre el altar, rompiendo cristales y partiendo vigas en su pesada caída. El joven se incorporó con la velocidad casi inhumana que sólo podían proporcionarle sus reflejos, alzando la Thunderseal que brillaba con la corriente eléctrica chispeando alrededor de su filo. No podía ver qué era lo que había caído, pues quedaba oculto tras el altar, y permaneció en una posición alerta durante unos segundos. Esperaba que fuera lo que fuera que había llegado saltara hacia él de un momento a otro, y se sorprendió al ver que no era así.

El chisporroteo de la electricidad casi llegaba a opacar el sonido de una respiración ajetreada que no era la suya, pero sirvió a Ky para saber que había algo vivo y que probablemente estaría en un pésimo estado. No pensaba bajar la guardia, aunque finalmente se decidió a ver qué era lo que había llegado. Rodeó el altar, y a través de una fina cortina de polvo que aún permanecía en el aire, encontró el causante de todo aquel ajetreo. Y cuando lo vio, estuvo a punto de dejar caer la Thunderseal por la impresión.

Era un ángel.
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MMORPG: Neverland / Re: neverland 2.2: you can (not) fight
« Last post by Airin on March 31, 2025, 03:39:46 PM »
Amoooh que nos vamooos :v -Allé voooy-
Voy a subirlo con la url del icono que falta y ya lo haré después? SI


~+82~


La puerta de entrada de la biblioteca retumbó con un golpe violento como si hubiera explotado, y Airin tardó milésimas de segundo en saltar de la silla, coger al mimic con una mano y desenvainar la espada con la otra por segunda vez en la misma hora de juego.

El eco ligeramente metálico de unos pasos decididos resonó a lo largo del pasillo central y la soldier dejó escapar un sarta de maldiciones y vulgaridades entre dientes que hizo que el fantasma la mirase con las cejas muy levantadas y el stalker asintiera con algo de admiración.

—Guárdame al bicho. —susurró Airin ofreciendo el mimic a Lisa.

Ésta lo agarró con duda, pero por lo visto su extraña condición fantasmal sí le permitía interactuar de forma física con mobs, y no se le escapó de las manos. Airin recogió su guante de entre las tapas del monstruo y se lo puso mientras se daba prisa en escabullirse entre las estanterías más oscuras y alejadas del centro iluminado del edificio, Notathief siguiendo sus pasos como una sombra.

—Dime. —murmuró Locke junto a su hombro.

—De la forma que han entrado, —la soldier se esforzó en hacer su voz lo más queda posible,— o tienen un nivel demasiado alto para tenerle miedo a nada…

—O quien sea es el peligro para los jugadores. —terminó el stalker con el ceño fruncido.— ¿Crees que puede ser un PK?

 Miró de reojo a las dos mujeres, una sólida y otra no, y concluyó que de los tres él era el más poderoso en términos de nivel y habilidades. Probablemente.

—A ver, por poder puede ser muchas cosas, pero... —Airin intentó esconder el brillo de su omnitool arrinconándose bajo el ala de una escalerilla, y toqueteó los ajustes de su perfil a toda velocidad haciéndola desaparecer de la vista.

—¿Qué haces?

—Perfil privado, por si acaso. Venga va, date prisa y ponte en privado.

Notathief parpadeó un par de veces pero le hizo caso igualmente; Neko le había contado cosas que habían ocurrido antes con aquella party, y decidió que después de todo no por ser algo paranóicos dejaban de estar en lo cierto.

—Vienen hacia aquí. —susurró Lisa flotando junto a ellos y desapareciendo poco a poco entre el mobiliario.— Buena suerte encantos.

Los pasos que Airin habría jurado tenían un ritmo arrogante cada vez sonaban más cerca, hasta que por fin se detuvieron a la entrada del pasillo en el que estaban ellos y después de un momento decidieron seguir hacia dentro. Para cuando la persona se hizo visible Notathief encaraba hacia el frente escondiendo discretamente a la soldier y dándole vueltas perezosas a un cuchillo entre los dedos.

—Vaya, vaya, pero mira qué dos animalitos me he encontrado. —dijo una mujer de pelo corto oscuro y rizado dando un par de pasos más.— ¿Qué hacéis aquí solos?

—Cazar mimics, qué sino. —contestó Locke con gesto indiferente. Pero dejó de dar vueltas al cuchillo y lo agarró con todos los dedos sujetándolo con firmeza.

La dark knight se fijó en el detalle y dejó entrever una sonrisa sesgada, después pasó la vista a la soldier y la estudió muy atentamente.

—¿Estás asustada?

—Con el golpe que le has dado a la puerta pensaba que iba a explotar esto también. —respondió Airin con indignación.— Casi no contamos lo del otro día.

—Ah, eso. —la mujer resopló divertida.— ¿Dónde estabais?

—Amatsu. —Airin mintió sin inmutarse y Notathief asintió a su lado.

—Uuh, mal negocio eso, si. —dijo la dark knight escaneándola con descaro.— Ya veo que váis en privado, ¿nombres?

—¿Y tú?

Ante la pregunta de Locke la mujer se echó a reír.

—Oh, todo los rogues sois igual de desconfiados. Se cree el ladrón...—la dark knight se llevó las manos a la cintura y sonrió abiertamente.— TheDarkLady, dark knight.

Cole, —con la ceja levantada ante la detracción de rango, Notathief tomó ejemplo de su compañera y se encogió de hombros sin corregir el error.

—Oh. —Al tener su atención puesta en ella Airin volvió a mentir con soltura.— Britelite, soy soldier. Pero eso es obvio ¿no?

 La dark knight la observó fijamente, pero Airin le devolvió la mirada pestañeando con impasividad.

—Hmm, ¿tienes hermanos? Quiero decir... —TheDarkLady se llevó un dedo a los labios, pensativa.— ¿No tendrás un hermano, mayor?

La pelirroja se echó ligeramente hacia atrás con sorpresa y los ojos calculadores de la otra mujer siguieron su movimiento con interés.

—Si, pero… —Airin frunció el ceño y ladeó la cabeza.— Me pasa más de diez años.

—¿Más de diez? —la dark knight pareció desconcertada.— No puede ser. ¿Cómo se llama?

Notathief seguía el intercambio de una a otra con curiosidad, pero si aflojar el agarre de su daga. En verdad era todo muy sospechoso.

—Seth, tiene quinc… no, catorce años más que yo. —además de que Airin había recibido clases de interpretación de Yumichika y estaba dispuesta a robarle el Oscar a ese farsante, esa era su versión de los hechos y no iban a hacerle cambiar de opinión.— ¿Lo conoces? No trabajaréis juntos ¿verdad?

—Ah, no, va a ser que no, lo siento nena. —TheDarkLady perdió el interés de forma obvia y dio por zanjado el interrogatorio con un aspaviento.— Oye, ¿y no sabréis si sale la Tirfing por aquí?

—En las cloacas. —Asintó Locke con decisión.

—Ugh. Bueno, como sea. —La mujer giró sobre sus talones y se fue por donde había venido, refunfuñando sobre el olor.

Brightblade y Notathief intercambiaron una mirada de reojo. Después del rato que les había dado bien se podía ir a la mierda de forma literal.

La puerta volvió a golpear pero esta vez a cerrarse.

—La muy asquerosa. —insultó Lisa con sentimiento volviendo a hacerse presente de repente y dándoles un susto de casi muerte a ambos.— Uy, lo siento cielos.

Airin y Locke se palmearon entre ellos, y la chica recogió de nuevo a su mimic, que rechinó feliz de verla.

—No pero, qué tía más turbia. —comentó el stalker guardando las dagas. ¿Había tenido las dos fuera todo el rato?

—Yo tampoco le habría dado mis datos, a saber qué hace con ellos después. —Lisa flotaba con los brazos cruzados y aire ofendido.— Habéis hecho bien en mentirle.

—Esa pava, —dijo Airin mirando con rencor hacia el pasillo,— es el rollo de mi hermano, el de verdad, el que me odia.



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Downtown District / Re: Act 1: Overture
« Last post by Kana on March 31, 2025, 03:20:58 PM »

Giró la tapa de la botella de agua mineral sin gas, dando un sorbo enorme. La resaca y dolor de cabeza lo estaba matando, así que no puso reparos cuando ella le pasó una píldora para dichos malestares. Puso la píldora en su lengua y se la tragó.

Aunque tenía los ojos cerrados, podía “ver” perfectamente la silueta de la joven frente suyo, de brazos cruzados y expresión frustrada.

—Alissa-chan, ya deja de mirarme así… De verdad que no te quería llamar. No sé qué mierda pasó.
—Por supuesto que no sabes lo que pasó. — la chica hizo sonar su tacón en el suelo. —Tienes mucha suerte de que te sacara de ese antro. No puedo creer que hayas ido con Sanzu después de todo lo que pasó con…—
—¿Lo que pasó con qué? — por fin abrió los ojos, una punzada le taladró la sien por la resaca, pero no fue suficiente para evitar mirarla feo. —¿Con Baji? Él era lo suficientemente adulto para tomar las decisiones de su vida. Ni que Sanzu le haya puesto una pistola en la frente para obligarlo…
—Claro que Sanzu tiene que ver. Baji se metió en ese mundo oscuro porque él lo llevó a esos sitios y lo mismo hace contigo. Bueno, ¿qué me importa a mí? Eres tú el que me llamaste para ayudarte —

Alissa se había molestado con el comentario de Kazutora. Hace varios años que no se veían precisamente desde lo sucedido con Keisuke Baji y ahora que tenían la oportunidad de cruzar palabras sinceramente era desastroso. Era algo que ambos se esperaban después de todo, quizá por eso evitaban verse.

Inconscientemente ambos se culpaban mutuamente por lo sucedido con Keisuke, Alissa culpaba a sus amigos por llevarlo a los vicios aunque estaba consciente de que Kazutora no tenía que ver pero pudo haber hecho más para sacarlo de ese mundo y Kazutora ocultamente le guardaba resentimiento a Alissa por inducir a los estados melancólicos de Baji. Por ese entonces cuando sucedió todo, las culpas de todos se dispararon en distintas vías, varios culpaban a Alissa por dejar que Keisuke se sumiera en la angustia y lo dejara solo, otros culpaban a Kazutora de involucrar mucho a Baji en sus problemas y caótica vida, otros decían que el responsable era Mikey por su ambición a más y absorber para él a Keisuke y el principal defensor de esa hipótesis era Kazutora.

Pero lo cierto era que ninguno era responsable de las acciones del pelinegro y en el presente eran lo suficientemente adultos para aceptar esa realidad.

—¿Cómo tienes mi número?
—Me lo dio un cantante en una fiesta. Dijo que te conocía de una presentación de los premios musicales y me hice el tonto fingiendo que no te conocía. — dejó la botella sobre el mueble cerca suyo. En ese momento, una chica rubia entró en la habitación y entre cruzó miradas con Kazutora. —…— el joven de cabello bicolor le desvió la mirada, todavía era muy torpe socialmente. En cambio, la rubia le miró más que fascinada, ella le dejo otra botella de agua y antes de retirarse miró a Alissa, suplicante.
—Ah… Antes de irte, ¿puedes firmarle un autógrafo a mi amiga Misa? Ella es fanática de tu banda…. Y si puedes, le pides a Inui que le deje un autógrafo también. Misa también es fanática de su banda.
—Creo que me acuerdo de ella. Era la rubia que siempre iba a las tocatas y te llevaba a rastras con ella a todas partes en Harajuku.
—Ahá. — Alissa asintió, tomando asiento en un sitial. Miró su reflejo en el espejo, con algo de nostalgia. —Extraño esos tiempos…
—Yo también. — Kazutora bajó la mirada, melancólico. Tristemente nunca podrían volver a esos tiempos donde fueron felices. —Alissa-chan… Gracias por ir por mí. No quise molestarte. Supongo que una parte de mi inconsciente pensó que eras la única que podía ayudarme y guardar el secreto. — su mirada cambió a una de preocupación. —Aunque no sé si tu amiga…—
—Ella es de confianza. — dijo Alissa, con tranquilidad.
—¿Dónde está Inui? — se acordó del rubio.
—Está en la otra sala. Todavía duerme.
—Apenas se despierte nos iremos.
—¿Sabes? Puedes llamarme sin necesidad de que estés en riesgo. A veces es de buena educación preguntar a tus amigos como están.
—Pensé que ya no éramos amigos. — dijo con seriedad, cosa que molestó a la joven. Kazutora prefirió cambiar de tema. —Supe que tendrás un gran concierto dentro de lo pronto. Has crecido mucho.
—…— Alissa se ensimismó ante el rechazo de Kazutora, pero después de todo, el joven tenía razón. Ya no eran amigos. Así que prefirió fingir estupidez al igual que él. —Sí. Es todo un desafío. Desde que me independicé de Lillia he sentido bastante presión. De mi representante, de mis fans, de mis ex compañeras. — suspiró —Siento que mis ex compañeras están esperando que fracase.
—Eran unas idiotas. Nunca entendí por qué aguantaste tanto tiempo con ellas. — el joven se puso de pie, con la intención de ir a la sala de al lado a despertar a Inui. —No importa lo que ellas crean, son envidiosas e intentarán hacerte sentir mal así que sólo ignóralas. Eres una Idol digna de admiración, métete eso en tu cabeza.

Alissa quedó en shock por las palabras de Kazutora pues el joven no era mucho de dar ánimos ni mucho menos decir cosas buenas de los demás. Quizá era la primera vez que le decía algo “lindo” antes de que el guitarrista saliera de la sala, lo llamó:

—Kazutora.
—¿Ah?
—No te olvides del autógrafo. — le apuntó una libreta y una lapicera.
—Ah… Sí. — no pudo escaparse de eso. Kazutora era de esos músicos despreciables que no le daban ni la hora a sus fans. Le dolió en el alma dejar su autógrafo en ese papel. —Ya. Para que no ande diciendo nada de mí, ¿ok?
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HiMEverse / Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
« Last post by Miyu on March 31, 2025, 07:45:19 AM »
No sé como integrar bien las olimpiadas. aaaah


10 # No pude salvarte.
—¿Cabello rosado con puntas azuladas? La tengo. Sí, sí, va acompañada de un chico… de cabellos negros y una cámara colgando del cuello… Son ellos. Déjeme a mí el resto.
La llamada terminó con un clic seco. El hombre guardó el móvil en el bolsillo de sus jeans ajustados y ajustó las gafas de sol sobre su nariz. Se llamaba Xia Fei, aunque el mundo del espectáculo lo conocía como Félix.
Desde su posición, observó a los dos jóvenes que acababan de entrar al campus de Hanasaki. Bajaron de un monopatín eléctrico, riéndose entre ellos, ajenos a la mirada que los seguía.

—Yoon Haemiu… —murmuró, deslizando las gafas hasta la punta de su nariz—. No me gusta espiar, pero el pago es demasiado bueno para rechazarlo.

Al otro lado, bajo el repique de las campanas, los dos estudiantes comenzaron a correr.

—¡Apúrate, Miu! —Cheng Xiaoshi avanzaba con pasos largos, esquivando a los demás alumnos con facilidad.
—¡Voy, voy! —jadeó ella, unos metros atrás, esforzándose por mantener el ritmo.
—Estás en pésima forma —se rió él, lanzándole una sonrisa deslumbrante que le provocó un breve pellizco de irritación—. La casera sale a correr todas las mañanas. ¿Sabías?
—Uh… —resopló, con los pulmones ardiendo—. Hyuna también… y encima va al gimnasio todos los días.
—No me sorprende. Hyuna tiene ese aire atlético —tomó su mano y tiró de ella, aumentando su velocidad—. Los primeros asientos se llenan rápido, Miu.
—Lo sé —apretó la mandíbula, agarrando con fuerza su palma—. ¿Y Lu Guang?
—Mi fiel compañero de básquet —respondió con orgullo—. Aunque se agota rápido. Jeje.

Lograron cruzar las puertas del aula justo antes de que el profesor las cerrara. En la primera fila había dos asientos vacíos, sin mochilas que los reclamaran. Cheng soltó la mano de Haemiu y lanzó su fanny pack sobre los pupitres, marcando territorio con precisión.

—¡Lo logramos! —celebró, lanzándole una mirada triunfal.
—Segunda clase juntos y ya memorizaste su nombre, Xiaoshi —el profesor suspiró, golpeándolo suavemente con su libreta.

El chino se rió, rascándose la nuca, mientras ambos se acomodaban. Poco después, entró un hombre de cabello bicolor: rubio en la capa superior y negro azabache en la inferior.

—Bienvenidos —el profesor aplaudió—. Hoy tenemos como invitado a un modelo reconocido de la agencia Lotus.

Un coro de gritos estalló entre las alumnas, que se abalanzaron hacia él en busca de autógrafos y selfies. Los primeros quince minutos se fueron en sonrisas, poses y flashes.

—No esperaba tanta fama aquí —admitió Félix con una sonrisa modesta—. Es un placer trabajar con ustedes.

El profesor logró calmar los ánimos y explicó la actividad del día:

—Cada uno deberá dirigir al modelo en una pose y tomar una serie de fotografías. El mejor trabajo obtendrá puntos extra.

Todos se trasladaron a un estudio con fondo verde y luces led estratégicamente colocadas. Félix se situó frente al lienzo, cambiando de expresión según las indicaciones de los estudiantes.

—¡Hola, compatriota! —Cheng Xiaoshi se acercó con una botella de agua y se la ofreció—. Los chinos debemos apoyarnos.

Miu lo miró con reprobación.

—Deja de ser tan obvio —musitó, pero el modelo ya se acercaba, aceptando el agua con una sonrisa.
—Gracias… ¿eh? —lo saludó con cordialidad—. Hace tiempo que no hablo con alguien de allá.
—Soy Cheng Xiaoshi —se presentó, señalando luego a su compañera—. Y ella es Yoon Ha—
—¿Mizi? —Félix interrumpió, tapándose la boca para disimular su sorpresa—. No puede ser…

Ella desvió la mirada, incómoda.

—Debes confundirme con alguien…
—Quizás. La última foto que vi de ella era con unas gafas redondas y su figura era más pequeña —se disculpó con un gesto y volvió a Cheng—. ¿Listo para tu turno?
—Sí. Espero captar tu esencia —formó un rectángulo con sus dedos, encuadrando el rostro del modelo—. Tienes rasgos fascinantes. ¿Mestizaje?

Félix rió con suavidad.

—Buenos genes y mejores contactos —sacó una tarjeta de su bolsillo y se la entregó—. Mi jefe. Si necesitas ayuda, no dudes en llamar.

Miu permaneció al margen, observando en silencio.

—Prefiero que me llames Xia Fei. "Félix" suena raro en boca de un compatriota —comentó el modelo.
—¿Qué opinas de esta pose? —Cheng imitó un gesto dramático, cubriéndose un ojo con la mano.
—Inusual. Los demás piden cosas más convencionales —asintió, intrigado—. Me gusta.
—¿Por qué elegiste esa? —preguntó Miu, arqueando una ceja.
—La consigna es captar su esencia —cerró los ojos, visualizando la escena—. Un chino que usa un nombre extranjero para ser más comercial… Xia Fei… o Félix. Es una contradicción interesante.
—No son tonterías —lo miró con genuina admiración—. Es una visión increíble.
—¡Ah, qué talento! —Félix aplaudió, impresionado.
—Lo sé, soy brillante —sonrió, yendo a ajustar las luces—. Te aviso cuando esté listo.

Quedaron solos. el bicolor bebió un trago de agua y ladeó la cabeza hacia Miu.

—Me recuerdas mucho a esa idol —dijo, sin malicia—. Escuchaba sus canciones. Esperaba su debut con esa otra chica… ¿Sui?
—Sua —lo corrigió al instante, con voz gélida.
—Cierto, cierto —hizo una mueca teatral—. ¿Y no quieres tomarme una foto?
—No estoy inscrita aquí —se cruzó de brazos—. Soy Haemiu. Miu está bien.
—Miu —dejó la botella sobre su cabeza y se alejó hacia el set, donde Cheng lo llamaba.

Ella tomó el envase y lo arrojó al basurero más cercano. Respiró hondo. Había sido descubierta. Años de huir de su pasado, de negar aquella etapa en la que soñó con ser idol, y ahora un extraño la reconocía como si nada.
Se sentó en un rincón, colocó sus auriculares y dejó que la música ahogara sus pensamientos.
“thoughts are wavering Out of my mind into the clouds They float on and move out of sight The past is calling me Should I respond or carry on”
La sesión terminó antes de lo esperado. A las dos de la tarde, los estudiantes recogían sus cosas. Mientras Cheng guardaba sus apuntes, Félix se acercó con una sonrisa amplia.

—¿Por qué no pruebas fotografiarme? Será gratis —le propuso, tocándole el hombro con suavidad.
—¿Eh? —ella negó con la cabeza—. No soy buena… no sé…
—¡Es una gran idea! —Cheng la empujó hacia adelante—. Estarás aburrida de solo mirar. ¡Adelante!



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MMORPG: Neverland / Re: neverland 0.0: you can (not) remember
« Last post by Neko on March 31, 2025, 05:02:14 AM »
Me apetecía mucho escribir de Feanor este mes



Feanor + Welt 02



Welt Yang había resultado ser un hombre muy calmado y con una voz profunda pero suave como la miel. Se explicaba bien y parecía sentir verdadera pasión por su trabajo, el cual Feanor aún no sabía cual era.

—¿Y a quién habías dicho que representas? —preguntó Feanor, que estaba dándole vueltas a la cucharilla dentro de una tacita a la que le quedaba muy poco té.

Welt se ajustó las gafas, como para darse una pausa antes de contestar.

—Aún no lo he dicho. —admitió Welt.

—Ah… ya me parecía a mí.

Feanor estrechó los ojos. Su mente empezaba a dar vueltas en una espiral de paranoia cada vez más profunda. ¿Cómo podía habérsele pasado por la cabeza que alguien pudiera mostrar interés en una tecnología no aprobada? ¡No había nadie que quisiera hacerle frente a su anterior empresa contratándolo! A lo mejor era un asesino… o peor, ¡el tal Welt Yang había venido a robarle los silmarils! Sí, sí, sí… seguro… ¡Seguro!

—¿Señor Finwion? ¿Está bien? —preguntó Welt, pareciendo preocupado.

Feanor parpadeó y golpeó la cucharilla en el borde de su tacita de té antes de dejarla a un lado y acabarse de un trago su bebida.


—Sí, ¡estoy estupendamente bien! —le informó entre risas un poco demasiado altas y carraspeó antes de preguntar—. ¿De qué estábamos hablando?

Feanor estiró una mano hacia las galletitas que había sacado en un bol y se llevó una a la boca para calmarse los nervios.
Welt le miró serio y luego miró hacia la carpeta que había dejado en la mesa pero que aún no había abierto. Welt suspiró y puso la mano encima de la carpeta, acercándola hacia Feanor en un movimiento elegante.

—Sé que somos una compañía pequeña y que no es a lo que está acostumbrado. No podemos pagar mucho, pero nuestras intenciones son sinceras. Sólo queremos hacer algo bueno para el mundo y nos gustaría poder contar con su tecnología. Si es posible —Welt se ajustó las gafas otra vez—. Nos gustaría que fuera posible.

Feanor se llevó otra galletita a la boca y se limpió los dedos en una servilleta antes de coger la carpeta y mirar qué había dentro. No le llevó mucho tiempo revisar los documentos, siempre había sido un lector veloz. Welt vio como Feanor iba subiendo cada vez más la ceja derecha según leía su propuesta. Cuando los límites físicos le impidieron seguir subiendo la ceja derecha, empezó a subir también la izquierda en un gran ejemplo de control muscular que tenía fascinado y entretenido a partes iguales a Welt.
Cuando Feanor terminó de leer la propuesta empezó a leerla desde el principio otra vez.

Welt carraspeó cuando iba por la tercera vuelta.

—¿Y bien?

—¿Sí? —preguntó Feanor, muy metido en su lectura.

—¿Qué le parece?

Feanor levantó los ojos del papel hacia Welt y luego de nuevo al documento. Suspiró y dejó la carpeta en la mesa, con los papeles encima.

—Un juego. —dijo Feanor, con tono neutro.

Welt asintió y le dio un trago a su té, que aún tenía a medias.

—Queréis usar la tecnología de drift neuronal para crear un juego inmersivo.

Welt asintió otra vez, sin dejar ver si estaba nervioso o no.

—¿Tú sabes que el Comité Ético del Instituto de Ciencias me canceló la exposición por violar nosequé de la humanidad? Ya ni me acuerdo qué era.

—Sí, estoy al tanto. —respondió Welt.

—¿No crees que eso perjudicaría tu juego? Podrían no aprobarlo para la venta si usa mi tecnología.

—No tienen porqué, los videojuegos son una industria totalmente distinta a la que ha trabajado durante toda su vida, señor Finwion. Creo que podríamos llevar el proyecto a buen puerto. Si lee la sección…

—Sí, sí, ya lo he leído.

Los dos hombres se quedaron en silencio, observándose, intentando averiguar las intenciones del otro.

—Señor Finwion, si me dejase…

Feanor se levantó de repente y se recolocó la bata roja que se le había abierto.

—Oh, si vamos a trabajar juntos deberías de dejar de llamarme así. Llámame Feanaro.

Welt se quedó un poco confundido, mirando de la propuesta a Feanor, que parecía impaciente en el marco de la puerta de la cocina.

—¿Señor Feanaro? —probó Welt.

Feanor rodó los ojos y le hizo señas para que le siguiese. Welt se levantó, caminando detrás de Feanor.

—¿Con lo de trabajar juntos quiere decir que acepta la oferta? Me gustaría decirle que tengo cierto margen de negociación, pero no puedo ofrecerle mucho más de lo que está estipulado en el documento que le he presentado.

Feanor hizo un gesto con la mano, como para decir que eso no era importante y abrió una puerta con una llave que llevaba colgada del cuello. Se la volvió a guardar y encendió la luz de las escaleras que llevaban al sótano.

—¿Dónde vamos, Señor Feanaro?

—A mi taller. Bueno, a uno de ellos, en el que tengo los prototipos del drift neuronal.

Cuando llegaron al final de la escalera otra puerta se abrió automáticamente y los dos hombres entraron en el taller. Las luces tardaron un poco en encenderse, parpadeando perezosas en el techo hasta estabilizarse para iluminar todo lo que había allí.
Feanor empezó a caminar hacia el fondo de la sala y aunque Welt lo seguía de cerca no podía evitar entretenerse mirando de reojo cada objeto que llenaba el taller. Y uno de esos objetos flotó hacia los dos, haciendo ruiditos y lucecitas como si se alegrase de verlos.

—No le hagas caso o lo tendrás pegado al culo hasta que te vayas.

El orbe respondió con unos pitidos que sonaban ofendidos, pero aún así se quedó cerca de ellos, levitando en sus proximidades.
Poco después, Feanor descorrió una cortina y señaló hacia varios pods descartados a un lado y otro en una plataforma, que parecía más funcional.

—Esos son los modelos antiguos y este de aquí es el que iba a llevar a la Feria para hacer la presentación. He seguido trabajando en ello a ratos, pero creo que tiene un buen rango de mejora, cosa que en verdad es buena.

Welt se acercó poco a poco a la terminal más nueva y acarició la superficie con cuidado. Tenía mil preguntas sobre las capacidades de aquella máquina y sobre qué tipo de programación había desarrollado el Señor Finwion para utilizarlo, pero todas las palabras se le quedaron atoradas en la garganta ante el mero hecho de tener delante la tecnología que tanto necesitaba para seguir con el proyecto de su vida.

—¿Por qué? —fue lo primero que susurró.

Feanor, que se había apoyado en una mesa de trabajo, ladeó la cabeza.

—¿Qué quieres decir?

Welt cogió aire y lo dejó ir despacio para aclarar la mente.

—¿Por qué estamos aquí? ¿Por qué me enseña todo esto? No me conoce, no ha firmado aún nada conmigo, sólo soy un joven que quiere hacer un videojuego… ¿Y si hubiera venido aquí con malas intenciones?

Feanor se cruzó de brazos y miró a Welt con cansancio muy claro en sus marcadas ojeras.

—Mira, chaval. Esto es lo que iba a llevar a la Feria. En esa mesa tienes el dosier que iba a llevar a la presentación, es algo que habrías visto si me hubiesen dejado hacerla. Y respecto a lo de las malas intenciones, ya no tengo nada que perder. Pero una vez… —murmuró Feanor, con un tono nostálgico—. Una vez yo también fui un hombre con sueños. Si esto te ayuda a cumplir los tuyos, adelante. Ya hablaremos de precios si decides comprar.

Welt tragó saliva y asintió, agarrando el dosier para leerlo con atención, aunque no llevaba ni tres líneas cuando tuvo que quitarse las gafas para limpiarse las lágrimas. No podía creer que al menos tenía una oportunidad de continuar con su sueño. Con su juego. Con lo único que quería hacer en su vida.
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HiMEverse / Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
« Last post by Cho on March 31, 2025, 02:14:56 AM »
Otra partecita *la acaricia (?)*

115.8.




“Listo, no hay moros en la costa,” dijo Luso en lo que otro grupo de las HiMEs se salía del campo de visión.
“Uhh…” Nio tuvo que salir de un arbusto y sacudir las hojas secas que se habían quedado pegadas a su vestimenta. La pequeña se notaba algo incómoda. “Realmente pensé que podríamos librarnos de todos más rápido, pero hay mucha visibilidad. A este ritmo pasaremos escondiéndonos de algún mayor todo el rato que estaremos afuera.”
“¿Cuál es el problema? ¡Si eso es lo más divertido!” exclamó el chico, entusiasmado. “¡Sin importar cuánto lo intenten, no podrán dar con nosotros!”
“¿Al menos podemos alejarnos un poco más del área del estadio? Hay un parque no muy lejos de aquí y quiero ver cómo luce de noche.”
“Eh, claro,” el otro se confundió, pero de inmediato asintió. “Pensé que querías dar tus propias vueltas como una de las HiMEs.”
“Por cuánto tenemos que escondernos, asumo que ya lo tienen todo cubierto. Necesito un descanso por favor…”
“Hehe, sí, no hay problema, ¿por dónde vamos?”
“Por aquí.”

Los dos niños terminaron por tomar uno de los caminos que salían de ese punto de encuentro y terminaron por caminar entre unos pequeños edificios hasta llegar a dicho parque que poseía un par de jardines de rosas. Ese foco verde yacía al frente de una librería pintoresca con arquitectura occidental, al igual que otro par de construcciones semejantes las cuales brindaban casi un viaje a otro continente.

“¡Ahh…!” Nio se mostró maravillada y aspiró con alegría en lo que aspiraba la belleza de ese entorno. Finalmente estaba libre del temor de ser encontrada por alguien que conocía, y a su vez se daba el gusto de observar ese ambiente en penumbras y bajo la luz natural de la luna y las estrellas. “¡Mira, es mucho más bonito de lo que pensé!”
“Hm…” Luso lo miró no del todo convencido. Supuso que su amiga no era de darse escapadas a horas menos pensadas, aunque su alegría era contagiosa. “Heh, pienso que este parque va contigo. Dime, ¿podrías hacer estas rosas crecer más?”
“Oh, ¿tú crees?” la pequeña HiME se sorprendió por la pregunta, y se puso a pensar.
“O sea, sí hiciste germinar plantas en nuestra clase, no sé si puedas hacerlo ahora.”
“Oh, eh, sí, es sólo que normalmente no podría hacerlo. Onee-chan me pide que no demuestre mis poderes a otras personas, y entiendo su preocupación.”
“Pues, por supuesto, pero somos los únicos aquí. ¡Vamos, hazme una demostración!”
“Eh…” ella dio una mirada a sus alrededores para cerciorarse que no había nadie más. “¡Ya, está bien! A ver…”

Se sentó de rodillas frente a un par de botones y posó sus palmas por encima de estos. Un par de segundos fueron suficientes para que estas rosas poco a poco comenzaran a girar y extender sus abundantes pétalos, los cuales crecieron hasta finalmente terminar en rosas maduras.

“¡Wow, es como esas tomas aceleradas en documentales!” exclamó Luso, emocionado.
“Haha, ¿verdad que sí?” preguntó Nio, riendo torpemente. “Pero creo que esta evolución ha sido mi favorita hasta el momento. Es como si las rosas tuvieran mucho carácter.”
“Sí, cada planta se mueve de manera muy distinta. ¡Ahora quiero que me muestres todo tipo de cosas en crecimiento!”
“Eh, hice flores y germinados, no sé qué más podría hacer…”
“¡Siempre hay arbustos o cosas así! Hm, pero creo que las flores sí son más interesantes…” Luso a puso a pensar duramente. “¡Ah, ya sé! ¡Mira a ese árbol de allá!”
“¿Eh?” se dirigió en esa dirección. “Es un árbol de cerezos.”
“¿Tú crees que podrías acelerarlo hasta que dé flores de cerezo?”
“¡Oh! Pues…” Nio se confundió y ladeó su cabeza. “En verdad nunca había pensado en afectar todo un árbol.”
“O sea, si no puedes, está bien. Sólo decía.”
“Ehm, quizás eso me tome muchas energías, pero creo que es más complicado que eso…” bajó su mirada, meditabunda.
“¿A qué te refieres?”
“Sea con las semillas o con las flores, cuando uso mi magia, me concentro en el objeto en sí, es como que tengo una idea de lo que va a suceder, y al comprenderlo es que puedo acelerar su crecimiento. Pero con un árbol…” volvió a mirar a aquel árbol que tenía frutos rojos y hojas ya decadentes. “…no es que haga al árbol crecer en sí, es más como un ciclo, y a la vez me pregunto si las flores o las nuevas hojas crecerán si uso mi poder sin pensarlo más…”
“Oh…” Luso se vio sorprendido por la explicación.
“Ehh, pero puede que sea como leer y tener que cambiar mis hábitos. Quizás no deba enfocarme tanto en un solo objeto y aprender a usar mi magia de una manera más global, como apagar tu voz interna para leer más rápido.”
“Hmm…” el otro frunció el ceño casi consternado y dio un pesado suspiro. “Ya suenas muy académica para mi gusto.”
“Ah, perdón, es que suelo pensar las cosas demasiado,” ella llevó una mano a su boca, sorprendida. “Medio que me gusta pensar mucho, pero sé que puede ser un mal hábito.”
“No, no, está bien que lo hagas. Haha, si hubiera HiMOs y yo fuera uno, seguro que verías a la directora pegarme con un libro para que piense más las cosas.”
“Hehe, ¿qué cosas dices?”
“Bueno, podemos hacer algo más fácil que el árbol. ¡Ah! ¿Qué tal el césped? ¿Crees que podrías hacerlo crecer como elefante? Recuerdo una vez que mi primo se puso a cavar el césped de su casa y sus padres se frustraron porque reparar ese pedazo de jardín les tomó mucho tiempo.”
“Supongo era un ambiente seco. El césped necesita de mucha agua.”
“Oh, pues… no lo sé en verdad.”
“Haha, no hay problema,” notaba que su amigo sin duda era muy distinto a ella, aparte del lado intrépido que ambos tenían. “Aunque debo admitir que me ha dado mucha curiosidad probar cómo me va con el árbol y qué efecto puedo tener en él.”
“¿Quieres usar tu magia en el árbol? ¡Ya, perfecto, yo también quiero ver!”
“¡Ya!” Nio asintió entusiasmada y terminó corriendo junto a Luso a la base de ese árbol. Ella miró hacia las ramas por encima de su cabeza, aspiró el aire a manera de internalizar el ‘espíritu’ de dicha planta y luego de un instante de mirar la textura e imperfecciones del tronco, posó sus manos encima de ese. Cerró sus ojos.



“No hagas eso, por favor…” dijo una voz lúgubre y solemne, pese a ser la de otro niño como ellos. Era una voz que conocían muy bien.
“!!!” tanto Luso como Nio se sobresaltaron. Los dos se olvidaron de su siguiente proyecto para mirar a ese chico perpetuamente vestido de negro con aprehensión.
“Es sólo un árbol, tengan piedad con este…”
“¡¿Qué haces aquí?!” exclamó Luso, comprimiendo sus puños.
“¿Yo?” Megumi alzó una ceja. “La pregunta sería qué hacen ustedes. Yo soy un ser disfuncional de la sociedad. Ustedes deberían estar dentro del estadio con el resto de estudiantes.”
“Pues estamos en Hanasaki, tenemos todo el derecho de estar aquí.”
“Sin embargo, este no es su colegio, es su universidad y ustedes deberían respetar los límites dados a ustedes en esta noche.”
“¡Pero tú eres de Rizembool!”
“Sí, y los Rebels invadimos Hanasaki todo el rato. Es parte de nuestras expectativas.”
“¡No estás haciendo sentido!”
“¡Ehh, disculpe!” Nio tuvo que levantar su voz para cortar al otro par.
“…” Megumi mínimamente giró su cabeza para dirigírsele y se mantuvo inmutado como siempre. “¿Qué sucede?”
“¿Por qué no quieres que use mi magia en este árbol? ¿Acaso estaba por hacer algo mal?”
“…” asintió. “Sí, probablemente.”
“Eh…”
“Nio, no le escuches, es tu Rebel así que sólo quiere meterse en tu camino,” observó Luso. “Tú necesitas practicar con tus poderes. Obviamente va a hacer que dudes de ti misma.”
“Pero…”
“Eso casi sonó inteligente, amigo de mi HiME…” dijo Megumi con un muy mínimo desdén.
“¡¿Ahh?!” el otro se tensó.
“Para contestarte, oí tus dudas sobre tu poder y cómo este funciona en tus objetivos…” miró hacia ese árbol que se mecía mínimamente con el viento. “Todavía no tienes un mecanismo esclarecido sobre cómo haces funcionar tu magia y no suena a que hayas trabajado con algo de la naturaleza y magnitud de un árbol previamente.”
“…” Nio asintió, atenta y algo insegura, como si estuviera en aprietos.
“En el mejor de los casos, si tu hazaña se completa a la perfección y haces que este árbol produzca flores de cerezo, lo estarás desincronizando con la naturaleza, y forzarás a que desarrolle hojas verdes ante la llegada de invierno. Ello podría debilitarlo o hasta matarlo,” dijo fríamente, aunque con la misma cantidad de neutralidad. “En cambio, si no tienes seguridad sobre cómo tu magia afectaría el desarrollo de este árbol, no podemos dar ningún veredicto sobre el resultado o hasta la uniformidad de tu poder en el mismo. Por ello te pido que primero esclarezcas tus habilidades antes de someter a este ser vivo a cualquier modificación.”
“…” la pequeña HiME se consternó y llevó sus manos a su pecho, para desviar su mirada con tristeza. “Tienes mucha razón, no lo pensé de esa manera. Perdón…”
“…” Megumi le miró fijamente. “No me debes disculpas a mí. Sólo respeta a la naturaleza.”
“Oye, ¿estás contento contigo mismo?” le reclamó Luso. “La has puesto triste.”
“¿Por qué me alegraría por ello?”
“¡No te hagas el inocente! ¡Apuesto a que ni se trata del árbol para empezar!”
“Realmente no me importa lo que pienses de mí, sólo supuse que hablaría por un ser vivo que no tiene voz…”
“¡Pues yo soy muy inteligente como para caer en tus trucos mentales!”
“…” Megumi le miró cansadamente. “No… sospecho que eres muy estúpido para caer.”
“¡¿Qué estás diciendo?!” este estuvo por lanzársele encima, pero Nio le agarró de un brazo.
“Está bien, Luso, él hizo un buen punto, en verdad que sí,” le pidió la pelimarrón. “Las hojas de los árboles en primavera se mueren si hay una helada tardía y estas fuerzan a que los árboles las vuelvan a crecer. Tiene sentido que un árbol con retoños no prospere varios meses de invierno. Me alegro de que me haya detenido de lastimar a un árbol tan hermoso como este. Supongo…” ella sonrió con torpeza. “Espero poder volverme fuerte y encontrar una manera de hacer pétalos de cerezo crecer sin perjudicar al árbol. Y quiero estar segura antes de intentarlo.”
“Eh, bueno…” el otro se quedó en blanco y terminó por bajar sus energías. Su amiga parecía hasta agradecida y no afectada por esa interrupción, así que no tenía más que decir. Miró al Rebel con algo de reproche. “Ya veo que sí tenías un punto válido que hacer… tal vez no seas tan malo como pareces…”
“…” Megumi se puso a pensar. “Una lástima, tendré que portarme peor la próxima vez…”
“¿Qué cosa?” Luso frunció el ceño.
“Como un Rebel debo alejar a los ilusos e irresponsables como tú. Estaría mal que te acostumbres a verme como algo distinto a una amenaza. Siento la confusión.”
“Oye, ¿qué dices? Sólo acepta mis disculpas y no hagas líos.”
“Pero no te disculpaste para empezar…”
“Tsk, ¡tú sabes a qué me refiero!”
“Ehh…” Nio ladeó su cabeza. ¿Acaso su Rebel estaba tomándole el pelo a Luso? Era difícil detectarlo ya que este no cambiaba su semblante en lo absoluto. “Eh… por cierto, ¿qué haces aquí? Supongo si quisieras pelear conmigo, ya lo habrías hecho.”
“Podría decir que tu lógica no es conclusiva, pero tienes razón,” Megumi asintió lentamente. “¿Qué hacen ustedes en este lugar?”
“Nosotros te preguntamos primero, ¿acaso es un tipo de orgullo de Rebel que te hagas el difícil?” preguntó Luso, confundido.
“Sospecho que es un tipo de orgullo de amigo metiche de una HiME que te opongas tanto a su Rebel, pero qué más da…” se encogió de hombros, ignorando la mirada de reproche del otro y miró en dirección hacia donde estaba el estadio, el cual no era visible desde ahí. “Estoy esperando un suceso. Supongo… estará pronto a comenzar.”
“¿Qué suceso?” preguntó la HiME.
“Lo mejor sería que ni se los haya dicho, no puedo confiar en que actúen con prudencia…” dio un suspiro. “Pero si esperaban caminar de regreso al estadio en poco tiempo, lo mejor es que estén conscientes de cualquier posible peligro. No sé todos los detalles, pero puede que haya un mal elemento de Rizembool que ocasione posibles disturbios cerca del estadio.”
“¿Eh?” Nio se sorprendió.
“¿Qué es eso de mal elemento? ¿Acaso es un Rebel?” preguntó Luso.
“…” Megumi se giró a mirarle, casi como si se hubiera olvidado que estaba ahí. “No creo que esté en tu lugar preguntar detalles, eres una persona normal.”
“Si es una emergencia, ¿eso qué tiene que ver?” se impacientó.
“Tal y como las HiMEs se tomaron libertades en un puerto cercano recientemente, pareciera que un Rebel está haciendo lo mismo esta noche, eso es todo,” concluyó el Rebel, tranquilamente. “Lo único que esperaba era observar dicho suceso, a manera de aprender.”
“¿Aprender?” preguntó Nio, perdidamente. “¿Qué cosa?”
“Cómo ser un mal elemento también, supongo…” se encogió de hombros.
“¡¿Qué?!” Luso se alertó. El otro regresó a mirarle, inmutado.
“Eso es lo que pensarías que diría, ¿no?” preguntó.
“¡O-oye, no metas palabras a mi boca!”
“Ehh…” Nio sonrió incómoda. Sí, definitivamente le tomaba el pelo.
“…” el Rebel dio un suspiro. “Sin importar lo que yo voy a hacer, considérense advertidos. Hay personas de Rizembool enviadas a lidiar con ese radical libre, y seguramente algunas HiMEs verán qué hacer por su parte. Mientras tanto, ustedes manténganse a distancia.”
“¿Y qué vas a hacer tú?” preguntó la HiME, con intriga.
“Esto es también un aprendizaje para mí. Ver la batalla, tomar notas mentales sobre lo que sucede, las reacciones de las personas, el tipo de protocolo que podría esperar… hay mucho que todavía fallo en entender y a lo cual podría sacar provecho.”
“Ohh…” Nio se sorprendió considerablemente.
“Hm, sea como sea, esto suena serio, tal vez sí deberíamos regresar al estadio, entonces,” opinó Luso, asintiendo.
“Supuse que los dos se habían escapado de sus mayores o algo por el estilo,” Megumi alzó una ceja con leve desaprobación. “¿Ahora que escuchas de un posible psicópata suelto por ese entorno es que quieres regresar para allá?”
“Eh, no, en serio que no es por eso, es que…” apretó los labios. Para variar, Luso parecía tener algo de remordimiento. “Mis mayores medio que andan al tanto de estas cosas. Si no regreso pronto y ellos se enteran de esto, los voy a hacer preocuparse.”
“Sí, es verdad, lo mismo con mi onee-chan,” Nio asintió.
“Algo me dice que no puedo confiar en lo que dicen,” Megumi les miró fijamente.
“Oye, no creas que no olvido cómo usaste tus poderes contra mí la vez pasada, pero no por eso voy a pelear contigo,” observó el pelimarrón. “Y definitivamente no iré a buscar a un loco de remate o lo que sea.”
“Si, y te prometo que yo no voy a intentar nada por más que sea una HiME,” Nio asintió.
“…” Megumi se puso a pensar. “Realmente estoy haciendo un mal trabajo. Soy enemigo de los dos y ahora me hablan como si fuera su maestro o algo.”
“Eh, gracias por tus consejos, pero no olvido que eres mi Rebel, en serio…”
“Suena a que intentas consolarme, lo cual lo hace peor,” negó. “Pero no dije que no confiaba en ustedes por temer que fueran a buscar al mal elemento.”
“¿Entonces qué?” Luso se extrañó.
“Comienzo a entender que son revoltosos,” dijo sin dar rodeos. “Imagino que, en vez de preocuparse por la gente a cargo de ustedes, temen que si no regresan ya y los atrapan donde no deberían, los castigarán de por vida, y eso es a lo que en verdad temen.”
“Eh…” el otro chico se congeló.
“Veo que tenía razón…”
“Eh, pues…” Nio llevó sus manos a la cabeza. Quizás esa verdad no estuvo tan presente en su cabeza como en el caso de Luso, pero si su hermana tenía más razones para ponerle restricciones, su vida sólo se volvería más insoportable.
“En fin…” Megumi rodó los ojos. Tal vez no debió ni molestarse de advertirles. Se dio media vuelta. “Lo que hagan no me concierne, al fin y al cabo. Eso ya recae en manos de ustedes…”





“Heh heh heh~”

Entonces, Imanotsurugi saltó de entre las ramas de un árbol cercano, y aterrizó cerca a sus compañeros de clase. Megumi se sorprendió mínimamente y optó por no retirarse aún.

“Imanotsurugi-san…” dijo un poco perplejo. “¿Qué le trae por aquí?”
“¡Megumi!” el pelicenizo dio otro salto para darle el alcance. “¡Me alegro mucho de verte! ¡Por cierto, gracias por tener tanto cuidado con mis amigos! Hehe, y me gusta mucho más que uses psicología para lastimarles que tus poderes~”
“No pienso lastimar a nadie hoy, por favor desiste con esas ocurrencias…” miró a los otros dos de reojo. “Lo que les anda torturando se llama karma, no tiene nada que ver conmigo.”
“Ima-chan, ¿cuándo llegaste aquí?” preguntó Nio, ladeando su cabeza.
“Estuve casi detrás de ustedes todo el tiempo. Supuse que no detectarías a Megumi así que me quedé escondido a ver cómo interactuaban los dos,” asintió contento, y entonces pasó a adoptar una adorable seriedad y levantar un índice. “Pero Nio-chan, ya me has hecho mala fama. Ayesha-dono y sus amigos se aparecieron y todos me acusaron de que era la causa de que te escaparas al menor descuido. Mikazuki-sama me ha dicho que tengo mucho que probar para reivindicar mi nombre.”
“¿Eso pasó? Lo siento mucho, Ima-chan, no fue mi intención,” la chica desvió su mirada, aunque su amigo rápidamente volvió a sonreír.
“Hehe, no pasa nada. Escuché lo que había ocurrido, y suena a que Ayesha-dono también fue injusta contigo, por eso no puedo culparte del todo,” Imanotsurugi corrió donde Nio y Luso y agarró a cada uno de una muñeca. “¿Quieren regresar antes de meterse en problemas? ¡Con mucho gusto les ayudo! ¡Conmigo presente van a estar a salvo!”
“¿En serio?” Luso pareció casi regresar a la vida. “¡Muchas gracias!”
“Creo que te debo mil favores hasta ahora, Ima-chan,” Nio asintió, conmovida.
“Entiendo que ha oído sobre el inminente peligro, al haber estado escondido en el árbol,” dijo Megumi, inmutado. “No dudo en sus habilidades estando solo, pero hay dos personas más de por medio.”
“¡Está bien! ¡Recién salí y no había moros en la costa! Claro, si hay algo ya sospechoso en el camino, no vamos a intentar nada riesgoso, pero no perdemos nada en ver si la marea sigue partida,” asintió convencido. “Megumi,” Imanotsurugi soltó al par de Hanasaki y pasó a extender una mano al pelinegro. “Dime, ¿quieres acompañarnos?”
“¿Por qué…?” le miró con reproche.
“Hehe, en caso de que sea imprudente podría necesitar tu ayuda, y si aceptas me harías muy feliz~” canturreó contento.
“…no es mi trabajo vigilar a sus amigos,” dijo tranquilamente.
“Pero…” el pelicenizo hizo un puchero.
“Pero usted sí es un amigo mío, Imanotsurugi-san,” entrecerró sus ojos, con un extraño remordimiento. “Si ustedes corren cualquier riesgo, sé muy bien lo que ocurrirá. Usted irá a pelear en su nombre y será el primero en salir lastimado. No pienso dejarle cargar con ello solo.”
“Hm…” Imanotsurugi se preocupó un poco al verle triste. Entonces, para variar, Megumi sonrió rendido y con una ligera ironía.
“Por más pretencioso que me oiga al creer que alguien como yo pueda proteger a un miembro de los Sanjou…”
“¡No, no! ¡Pertenecer a mi familia no es ninguna garantía! ¡Yo tampoco tengo poderes así que debe haber algunas cosas que sólo tú eres capaz de entender!” Imanotsurugi le agarró de los hombros, con una sonrisa de oreja a oreja, algo que impacientó al pelinegro. “Hehe, muchas gracias, y por favor no seas tan formal conmigo.”
“…” Megumi dio un suspiro y desvió su mirada. “Sólo espero no arrepentirme.”
“¡Por supuesto que no! ¡Ahora vamos todos, de una vez!” Imanotsurugi hizo una seña a los otros dos y comenzó a caminar junto al pelinegro.
“Eh, ¿entonces ese chico raro viene con nosotros?” Luso se confundió.
“Ima-chan tiene a los amigos más curiosos,” comentó Nio, sonriendo. Y a la familia y a la vestimenta y a los pasatiempos… Incluso para tratarse de su amigo en ese país que seguía siendo nuevo para ella, el pelicenizo casi parecía sacado de otro planeta.

Y fue así que ese inesperado grupo de cuatro se aventuró de regreso al estadio.
9
HiMEverse / Re: HiMEverse Episode V: The Rebels Strike Back
« Last post by Mimi Tachikawa on March 30, 2025, 10:23:35 PM »
Hoi hoi vengo con fic :3

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El sol se ocultaba en el horizonte, tiñendo el cielo de tonos anaranjados y morados, mientras Ren caminaba por el sendero que lo llevaba al extinto clan Kazanari, Maria la joven a la cual acababa de conocer habia mencionado el nombre de Tsubasa, la cual era su prima y no creia que estaba viva. Cada paso era un recordatorio de la carga que llevaba en su corazón. La tragedia que había golpeado a su clan, el clan Kazanari, aún resonaba en su mente como un eco doloroso. La imagen de sus seres queridos, sus risas y su amor, se había desvanecido en un instante, dejando solo un vacío abrumador.

“Acabo de realizar una llamada a Tsubasa, que estaba sorprendida por la noticia, me dijo que vendria lo más pronto posible"

"Yo tampoco puedo creer que esto esté sucediendo" Mientras que caminaba al lado de María y Garu, empezó a recordar su epoca de la infancia, cuando eran niños, corriendo por el campo, Ren que era mas joven le tomaba fuertemente la mano a Tsubasa y a Mafuyu que era el hermano menor de la peliazul. Para Ren, Tsubasa siempre fue una fuerza de la naturaleza. Recordaba como, a pesar de su tamaño, nunca se dejaba intimidar. Siempre estaba dispuesta a enfrentar cualquier desafío, ya fuera escalar un árbol o desafiar a los chicos del barrio a una carrera con tal de defender al heredero del clan Tsukinaga.

"La forma en que se levantaba después de cada caída, con esa sonrisa desafiante en su rostro, me inspiraba. Yo la miraba, admirando su determinación. “No importa cuántas veces caiga, siempre me levantaré”, solía decir. Y lo hacía, una y otra vez. Esa fuerza de voluntad era contagiosa. Me enseñó que no había que rendirse, que cada tropiezo era solo una oportunidad para levantarse más fuerte.

"Recuerdo las tardes en las que nos sentábamos bajo el viejo roble, compartiendo sueños y secretos. Ella siempre tenía un plan, una meta. “Un día, seré la mejor en lo que haga”, decía con esa chispa en los ojos. Y yo la creía. Su pasión era inquebrantable a pesar de su seria apariencia, y yo quería ser como ella. Quería tener esa misma fuerza, esa misma valentía.

"Aún sigue siendo la misma chica fuerte y decidida, solo han pasado muchas cosas y anda bajoneada, pero nada que un buen encuentro con un familiar la haga sentir mejor" Habló la pelirosa mientras observaba a su child que caminaba a su lado con una amplia sonrisa en su rostro.

"Ahora, miro hacia atrás y me doy cuenta de cuánto la he admirado. Aunque el tiempo y la tragedia nos hayan separado, su espíritu sigue vivo en mí. Cada vez que enfrento un obstáculo, recuerdo su voz, su determinacion, trato de esforzarme por ser un poco más como ella. Porque, al final, siempre será mi prima, mi inspiración."

"No puedo creer que Ren este vivo. Pensé que todo el clan habia sido ejecutado por Yuuto, pero Mafuyu y Ren lograron salvarse." La noticia de la masacre del clan Kazanari fue un golpe devastador. Cada día, me despertaba con la pesadilla de que había perdido a todos, a cada uno de ellos, y el dolor era tan profundo que a veces me preguntaba si podría seguir adelante. La idea de que mi primo, mi compañero de juegos de la infancia, estuviera entre los caídos me rompía el corazón.

"Pero luego, hace no mucho tiempo, descubrí de que Mafuyu había sobrevivido. La esperanza se encendió en mí como una chispa en la penumbra. Si él estaba vivo, tal vez había una posibilidad de que alguien más de la familia también lo estuviera. La idea de que no estaba completamente sola en este mundo me dio fuerzas. Eso me dio fuerza para continuar despues de pelear contra Ou...Leo-san.

"Y ahora, aquí estoy, a punto de reencontrarme con Ren. La joven peliazul estaba ansiosa. No pudo evitar sonreír suavemente al pensar en todos esos momentos que compartió de niños: las travesuras, las risas, las promesas de que siempre estarían juntos y que siempre lo protegeria a él y a su hermano menor. La vida nos habia separado, pero el destino habia causado que se volvieran a encontrar.

"Quiero correr hacia él, abrazarlo y decirle que todo estará bien, que juntos podemos enfrentar lo que venga, esta vez lo protegeré".

"Ren, mi querido primo, no sé cómo has sobrevivido a todo esto, pero estoy aquí, y no voy a dejar que nada nos separe de nuevo". La peliazul seguia corriendo hacia el encuentro de Maria y Ren.

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Al llegar al lugar donde era la casa de la familia Kazanari , Ren se detuvo un momento, respirando hondo para calmar su agitado corazón. La casa, que estaba en escombros debido al incendio que ocasionó Shin despues de que Yuuto asesinara a miembros de su clan, Maria se acercó a el para apoyar su mano en su hombro. Se sintió como un extraño en un lugar que una vez había sido un refugio de risas y amistad.

Frente a él estaba llegando Tsubasa, que se estremecio al ver el  rostro de su primo ya que era una mezcla de sorpresa y tristeza. Sus ojos, que alguna vez brillaron con alegría, ahora estaban llenos de un dolor profundo. Tsubasa sintió que su corazón se encogía al ver a su primo en ese estado.

"Ren…"dijo Tsubasa, su voz apenas un susurro.

"Tsubasa..." respondió Ren, sin saber como reaccionar, pero la expresión se le quedó atrapada en la garganta.

Ambos se quedaron en silencio, observándose el uno al otro, como si intentaran encontrar las palabras adecuadas para romper el hielo que se había formado entre ellos.

"Niños solo abracense "hablo María al ver que los primos no sabian como reaccionar

"No sé por dónde empezar "dijo Tsubasa, rompiendo el silencio.

"Yo tampoco "admitió Ren, sintiendo que las lágrimas amenazaban con brotar.

"Pero me alegra que estes vivo, no sabes lo feliz que me hace" Se acercó a el y lo abrazo sollanzando.

"A mi tambien me alegra que estes viva Tsubasa" respondió Ren, sintiendo el nudo en su garganta. Después de todo lo que pasó… después de la pérdida… no sabia cómo seguir.

Tsubasa asintió, sus ojos llenos de comprensión. "Yo también me siento así. La pérdida de nuestros seres queridos es algo que nunca podremos olvidar. Pero debemos encontrar una manera de seguir adelante".

"¿Cómo?"preguntó Ren, su voz quebrándose." ¿Cómo podemos seguir adelante cuando todo lo que amamos ha sido arrebatado?"

"No lo sé "respondió Tsubasa, su voz llena de dolor. "Pero creo que debemos honrar su memoria. No podemos dejar que su sacrificio sea en vano".

"No se si pueda hacer eso"

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matta ne!!
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Listas y Probaciones / Re: Listas de Extras — Última Actualización: Enero 20
« Last post by Cho on March 27, 2025, 02:04:41 AM »
Two versions of one character and an NPC, I must be losing my mind (...) How am I going to find their images...

1. Yuuko Aioi (Nichijou)
2. Saki Hanajima (Fruits Basket)
3. Marisa Kirisame (Touhou Project)
4. Yuyuko Saigyouji (Touhou Project)
5. Seija Kijin (Touhou Project)
6. Hata no Kokoro (Touhou Project)
7. Joon Yorigami (Touhou Project)
8. Tenshi Hinanawi (Touhou Project)
9. Hecatia Lapislazuli (Touhou Project)
10. Aunn Komano (Touhou Project)
11. Rinnosuke Morichika (Touhou Project)
12. Clownpiece (Touhou Project)
13. Hajime Hinata (Super Danganronpa 2)
14. Sonia Nevermind (Super Danganronpa 2)
15. Kytes (FFXII: Revenant Wings)
16. Tomaj (FFXII: Revenant Wings)
17. IA (Vocaloid)
18. Mayu (Vocaloid)
19. KAITO (Vocaloid)
20. Riku (Kingdom Hearts)
21. Shiro Doji (Onmyoji)
22. Kuro Doji (Onmyoji)
23. Yamata no Orochi (Onmyoji)
24. Hannya (Onmyoji)
25. Ootakemaru (Onmyoji)
26. Kidoumaru (Onmyoji)
27. Minamoto no Yorimitsu (Onmyoji)
28. Onikiri (Onmyoji)
29. Menreiki (Onmyoji)
30. Yato no Kami (Onmyoji)
31. Susanoo (Onmyoji)
32. Izanami (Onmyoji)
33. Hikaru (Onmyoji)
34. Ungaikyo (Yin) (Onmyoji)
35. Ungaikyo (Yang) (Onmyoji)

36. Nagisa Shingetsu (Danganronpa: Another Episode)
37. Monaca (Danganronpa: Another Episode)
38. Kashagiri (Touken Ranbu)
39. Sayo Samonji (Touken Ranbu)
40. Souza Samonji (Touken Ranbu)
41. Higekiri (Touken Ranbu)
42. Hizamaru (Touken Ranbu)
43. Shokudaikiri Mitsutada (Touken Ranbu)
44. Taikogane Sadamune (Touken Ranbu)
45. Kikkou Sadamune (Touken Ranbu)
46. Iwatooshi (Touken Ranbu)
47. Taroutachi (Touken Ranbu)
48. Nagasone Kotetsu (Touken Ranbu)
49. Hachisuka Kotetsu (Touken Ranbu)
50. Urashima Kotetsu (Touken Ranbu)
51. Maeda Toushirou (Touken Ranbu)
52. Hirano Toushirou (Touken Ranbu)
53. Hakata Toushirou (Touken Ranbu)
54. Mouri Toushirou (Touken Ranbu)
55. Gokotai (Touken Ranbu)
56. Shinano Toushirou (Touken Ranbu)
57. Hakusan Yoshimitsu (Touken Ranbu)
58. Atsushi Toushirou (Touken Ranbu)
59. Mikazuki Munechika (Touken Ranbu)
60. Oodenta Mitsuyo (Touken Ranbu)
61. Soyahanotsurugi (Touken Ranbu)
62. Fudou Yukimitsu (Touken Ranbu)
63. Aizen Kunitoshi (Touken Ranbu)
64. Akashi Kuniyuki (Touken Ranbu)
65. Hyuuga Masamune (Touken Ranbu)
66. Onimaru Kunitsuna (Touken Ranbu)
67. Kokindenju no Tachi (Touken Ranbu)
68. Jizou Yukihira (Touken Ranbu)
69. Kotegiri Gou (Touken Ranbu)
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81. Izumi Sena (Ensemble Stars!)
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87. Reiji Kotobuki (Uta no☆Prince-sama♪)
88. Ranmaru Kurosaki (Uta no☆Prince-sama♪)
89. Camus (Uta no☆Prince-sama♪)
90. Syo Kurusu (Uta no☆Prince-sama♪)
91. Natsuki Shinomiya (Uta no☆Prince-sama♪)
92. Tsubasa Hanekawa (Bakemonogatari)
93. Camilla (Fire Emblem: Fates)
94. Leo (Fire Emblem: Fates)
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97. Azul Ashengrotto (Twisted Wonderland)
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100. Chenya (Twisted Wonderland)
101. Tomura Shigaraki (Boku no Hero Academia)
102. Dash (Counter:side)
103. Rita Arsenico (Counter:side)
104. Horizon (Counter:side)
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Regresaré a hacer una limpieza en algún momento.
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