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Planeación / Re: Dudas, quejas, sugerencias
« Last post by Nanami on March 29, 2026, 03:44:41 PM »Ahora que ya me saqué eso del pecho, no duden en hacer sus preguntas. Creo que en varias partes ya Ekha explicó que el cielo es el límite, pero igual si son medias ansiosas como yo y quieren corroborar la factibilidad de sus planes, pueden hacerlo en este post <3
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Planeación / Dudas, quejas, sugerencias
« Last post by Ekha on March 29, 2026, 02:56:09 PM »Bienvenidos al post que debió nacer primero pero fallé en la vida.
Este es el postcito para que puedan expresar dudas que no hayan sido cubiertas en la F.A.Q., comentarios, sugerencias y todo lo que su corazoncito considere importante.
Un miembro de nuestro adorable staff (?) le responderá a la breverdad posible~
Este es el postcito para que puedan expresar dudas que no hayan sido cubiertas en la F.A.Q., comentarios, sugerencias y todo lo que su corazoncito considere importante.
Un miembro de nuestro adorable staff (?) le responderá a la breverdad posible~
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Planeación / U.I.C. - Organigrama
« Last post by Ekha on March 29, 2026, 02:51:34 PM »Claramente tenía que existir un organigrama… pero no para abrumar, sino para dar ideas.
¿Ideas de qué?
Además de servir como base para un directorio de personajes y sus funciones (si quieren usarlo), este esquema da una referencia de las áreas en las que podrían encajar dentro de la organización.
“Mi personaje es malo hasta en deportes pero quiero que esté en la organización.”
Perfecto. Las áreas tienen subáreas, y esas a su vez otras divisiones. Siempre hay lugar para encajar… de una forma u otra.
O incluso puede ser el amigo del vecino que sí trabaja ahí, y enterarse de cosas en conversaciones casuales.
“Yo sé que esto debería ser confidencial, pero amigo… no te imaginas el reporte que entregó un equipo de agentes.
¿Terminar pegados en el techo de un edificio persiguiendo a un chupacabras? ¿Cómo rayos terminaron ahí?”
Este organigrama no es definitivo. La UIC está en constante expansión, y algunas funciones pueden no estar representadas aquí.
La siguiente información es sólo para dar una idea de qué maneja cada área planteada hasta ahorita.
Si tienes ideas para nuevas áreas, subáreas o funciones que encajen dentro de la organización, eres libre de proponerlas.
¿Ideas de qué?
Además de servir como base para un directorio de personajes y sus funciones (si quieren usarlo), este esquema da una referencia de las áreas en las que podrían encajar dentro de la organización.
“Mi personaje es malo hasta en deportes pero quiero que esté en la organización.”
Perfecto. Las áreas tienen subáreas, y esas a su vez otras divisiones. Siempre hay lugar para encajar… de una forma u otra.
O incluso puede ser el amigo del vecino que sí trabaja ahí, y enterarse de cosas en conversaciones casuales.
“Yo sé que esto debería ser confidencial, pero amigo… no te imaginas el reporte que entregó un equipo de agentes.
¿Terminar pegados en el techo de un edificio persiguiendo a un chupacabras? ¿Cómo rayos terminaron ahí?”
Este organigrama no es definitivo. La UIC está en constante expansión, y algunas funciones pueden no estar representadas aquí.
La siguiente información es sólo para dar una idea de qué maneja cada área planteada hasta ahorita.
- Operaciones → Coordinación general de actividades en campo.
- Supervisión → Seguimiento de desempeño y cumplimiento de protocolos (a.k.a. los que más sufren).
- Equipos de Campo → Ejecución directa de misiones.
- Investigación → Estudio de fenómenos y recopilación de datos.
- Análisis de Anomalías → Evaluación técnica de eventos fuera de lo normal.
- Archivo → Resguardo de información relevante.
- Información Clasificada → Acceso restringido según nivel de autorización.
- Contención → Manejo de situaciones activas con riesgo elevado.
- Respuesta a Crisis → Intervención inmediata ante incidentes críticos.
- Limpieza → Procesamiento posterior a eventos (F), en sus tiempos libres posiblemente sean los que limpian el edificio (?).
- Intervención Final → Resolución definitiva de casos específicos (mega F).
- Sistemas / IT → Soporte tecnológico y monitoreo de sistemas.
- Logística → Gestión de recursos, transporte y suministros.
Si tienes ideas para nuevas áreas, subáreas o funciones que encajen dentro de la organización, eres libre de proponerlas.
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Patio de Juegos / Re: Shura ☆ prompts4everyone
« Last post by Shura on March 29, 2026, 10:49:37 AM »Se me hace raro postear y todo xD
Me ha dado muy fuerte con Kimetsu no Yaiba y sobre todo con la familia Rengoku <3 podría entrar en detalles de como el Tren Infinito me ayudo en un momento muy bajo de mis estudios, pero de momento pues un pequeño homenaje que en algún momento terminaré.
-------------------------------
El equilibrio es algo imprescindible en la vida. Si este se rompe, todo se desmorona.
Una disciplina debe venir acompañado de un tiempo para descansar. El esfuerzo de recompensa. Las alegrías han de compensar las penas.
Para Senjuro, hace tiempo que todo esto se había desmoronado.
Intentaba mantener un corazón ardiente y apasionado igual que su hermano Kyojuro, entrenamiento y disciplina era todo lo que conocía, como si quisiera tapar los huecos de pensamientos intrusivos que habitaba en su interior y rehusaban a cambiar o irse.
Senjuro no tenía la fuerza física de su hermano o su padre a su edad, no era tampoco más fuerte que otros niños del barrio que no tenían experiencia como espadachines.
El joven estaba convencido de que había heredado la constitución débil de su madre y que el destino le aguardaba morir joven como ella.
-¡Eso no es verdad!
Senjuro le había confesado una vez estas preocupaciones a su hermano, por supuesto, Kyojuro no compartía su punto de vista.
-¡Mamá no te lego su salud! Mamá te dio toda su calidez, paciencia, humanidad y espíritu. Senjuro, tú tienes todavía mucho que demostrar a todos y sobre todo a ti mismo. ¡No te rindas!
Siempre tenía hermosas palabras para él que le reconfortaban y le impulsaban a ser la mejor versión de sí mismo.
Senjuro continuó entrenando bajo la tutela de su hermano incluso cuando este entro en el cuerpo de mata demonios, era inspirador seguir sus pasos.
Pero aquellos juegos de niños se acabaron en un solo día.
-Hermano, ¿puedo ver tu Nichirinto?
Se encontraban en mitad de un entrenamiento, Kyojuro no tuvo ningún reparo en ceder, dándole la espada enfundada para que su hermano se diera el gusto.
Senjuro sentía el peso del arma, pero estaba preparado para sostenerla, la empuñadura blanca se adaptaba perfectamente a su mano infundiéndole confianza, con poco esfuerzo salió de la funda, pudo sacarla completamente apuntando al cielo para observar aquel filo rojo como las llamas.
Pero lo que no esperaba ninguno de los dos es que, en las manos de Senjuro, aquel fulgor rojizo desapareciera del filo. Como desaparece la llama de una vela al soplar sobre esta.
Kyojuro apartó a su hermano de la nichirinto, condenadamente rápido enfundo el arma, un instante antes de que el filo quedará guardado, Senjuro pudo ver que el color rojo volvía al metal.
Ambos hermanos enmudecieron por lo sucedido.
El crujido de la madera les llamo la atención, mirando ambos a alguien más que había visto todo lo sucedido.
Shinjuro Rengoku, el padre de ambos, no pudo evitar una mueca asqueada por lo que acababa de presenciar, tambaleándose hacia atrás para facilitarse el llevarse la botella de sake a la boca. Arrastrando los pies marchándose del lugar murmurando lo suficientemente alto para que ambos lo escucharan.
-Son los dos unos inútiles.
Ninguno de los dos hijos replico por respeto a la figura de su padre. Kyojuro mantenía la cabeza alta, mientras Senjuro bajo la mirada ahogándose en remordimientos hasta que el hombre desapareció en el interior de la casa.
-La culpa ha sido solo mía –Kyojuro se adelantó a ambos para hablar.
-¡No! Hermano, por favor, tú no has hecho nada. Yo... lo siento.
Senjuro se ahogó en llanto, por haber decepcionado a su padre y ahora a su hermano, justo cuando más confiado estaba de poder demostrar lo que valía, todo se había echado a perder por algo que no podía controlar.
-Senjuro, escúchame, no te lamentes.
Le puso las manos sobre los hombros apretándole, mirándole a la cara con una sonrisa que demostraba sinceridad y fortaleza.
-Todo llegará Senjuro, todo a su tiempo y a tu ritmo. Lo que acaba de pasar no significa nada.
Kyoguro intentaba consolarle, pero esa vez sus palabras no llegaron a tocar el dolorido corazón de Senjuro, se cubrió el rostro para evitar seguir llorando y ocultar la vergüenza que le carcomía por dentro, sintiendo como el abrazo de su hermano le arropaba.
No era que le faltará entrenamiento, que la nichirinto hubiera perdido su color en sus manos, solo podía significar que carecía de espíritu de batalla para luchar contra los demonios. Y eso no es algo que se lograse aprender con entrenamiento.
En cualquier circunstancia y dada la nueva revelación, la responsabilidad de continuar con la orgullosa tradición de los Pilares de las llamas de la familia Rengoku, recaía enteramente sobre los hombros de su hermano.
Senjuro solo quería pedirle perdón por no poder hacer nada más que darle problemas.
Había reducido sus entrenamientos al mínimo, apático e inmerso en su mundo, intentando poner en orden su corazón. Perdiendo la confianza en sí mismo cuando aún intentaba encontrar un nuevo camino que le proporcionase, aunque solo fuera un poco, de pasión.
Senjuro ordenaba la habitación donde se encontraba el altar a su difunta madre, el lugar era el más privado de la casa, sin ventanas e iluminado con velas que le daban cierto misterio e intimidad al lugar. Renovó las ofrendas, prendió nuevos inciensos y le dedico una oración pidiéndole fuerzas y que le inspirase para saber qué hacer.
-Todo sería mejor si siguieras con nosotros.
Quizá no diferente, pero si mejor. Quizá su padre no insistiría tanto en autodestruirse y les apoyaría más, quizá su hermano no se exigiría tanto como lo hacía, y quizá él, sencillamente, no estuviera tan triste.
En la habitación al ir a marcharse, Senjuro encontró una de las botellas de licor a medio beber de su padre. Estaba acostumbrado a ir recogiéndolas con sentimiento resignado, era impensable que alguno de los demonios más poderosos no hubieran podido derribar al Pilar de las llamas Shinjuro Rengoku, pero, aquel liquido transparente, lo hubiera convertido en un adicto muerto en vida.
Senjuro destapo la botella, sintiendo como se le irritaba la nariz con aquella peste a alcohol que desprendía del interior. Intento fijar la vista en el fondo, estaba todo negro, ¿qué era lo que veía su padre en aquella botella para ser incapaz de soltarla? Quizá en ese fondo negro, pudiera imaginar una vida perfecta, una vida en familia, los cuatro; quizá, cuando llegaba al fondo de la botella, aquella fantasía se volvía real y por eso nunca quería salir de ahí.
Kyojuro regreso a la casa después de una sesión de entrenamiento. Enseguida noto que algo no iba bien, caía la tarde pero había demasiada quietud.
El ambiente era extraño, por un momento creyó que un demonio podía haberse colado en la casa, y el pensamiento le hizo incapaz de analizar la situación, corriendo por la casa en busca de la única persona que le importaba de aquel mundo. Cuando le encontró, sintió por primera vez la amargura de la derrota.
Senjuro se encontraba consciente, sentado en el suelo recargando la espalda contra el altar de su madre, con la boca abierta como si le faltará el aire, pálido como un fantasma y con los ojos vidriosos. En una de sus manos todavía sostenía la botella de licor que parecía vacía.
-Senjuro.
Al escuchar su nombre reacciono. No diferenciando de quién se trataba, su primera reacción fue cubrirse con las manos la cabeza para evitar la ira de su padre.
-Lo siento lo siento lo siento
Los golpes no llegaron nunca, Kyojuro le abrazo desesperadamente y tan fuerte que parecía sostener su corazón a punto de romperse.
La sensación de embriaguez y la desorientación, se fueron de un plumazo cuando Senjuro sintió que su hermano mayor temblaba y lloraba sobrepasado y muerto de miedo por la situación en que lo había encontrado. Kyojuro temblaba de rabia incontrolada, un niño tan puro como él, no debería pasar por algo tan duro, no debería pensar que lo iban a golpear, aunque el mata demonios sabía bien por quien lo había confundido para provocar aquello.
-Todo irá bien hermano.
-Kyojuro, perdóname.
-No hay nada que perdonar, no te perderé a ti como lo hice con papá.
-No lo volveré a hacer –no había una explicación lógica de porque había bebido hasta acabar en ese estado, pero solo por no ver a su hermano mayor llorar, Senjuro podía jurar que nunca volvería a probar un trago.
Pero Kyojuro sabía por su padre, que la desesperación hace olvidar aquellas promesas, sabía que su hermano tenía un vacío en el corazón que podría volver a llenar con algún mal vicio.
No podía exigir a Senjuro que se uniera al cuerpo de mata demonios para luchar juntos, pensar en perder a su hermano pequeño en el proceso le haría perder ese equilibrio que le mantenía, convirtiéndole en una peor versión de su padre, estaba seguro. Por eso la disciplina y la rectitud guiaban sus actos, porque sin ellos se sentía perdido.
-Escúchame Senjuro, no te guardo rencor, no estoy enfadado, pero quiero que me escuches muy atentamente.
Senjuro temió que se acerba una regañina, poniéndose tenso preparándose para lo que iba a venir. Sin embargo, se sintió mareado y sin palabras cuando escuchó a su hermano mayor.
-Nunca te lo he dicho hasta ahora porque no quería que te sintieras ofendido o que te estaba tratando como un niño: pero tienes que saber que tú eres el más fuerte de los tres.
No recuerdas a mamá porque se fue cuando aún eras muy pequeño, pero te aseguro que tú heredaste su corazón mientras que yo herede el de padre. Lo que nos diferencia, que tú al igual que mamá, es que eres capaz de mantenernos unidos a los tres, por eso te trajo al mundo antes de irse, para que siguieras con su labor.
Entiendo que tengas la tarea más dura, lo mío es muy fácil en comparación con lo que haces, por eso te ruego que no te rindas y aunque sea muy duro, siempre podrás contar con tu hermano.
Senjuro sintió su corazón encogerse, recibiendo las palabras de Kyojuro hasta sentirse lleno y aliviado. Correspondió con amor el desesperado abrazo de su hermano mayor hasta que sintió como se calmaba.
-Todo irá mejor cuando me convierta en Pilar, te lo prometo Senjuro.
Por fin llego el día en que Kyoguro Rengoku pudo vestir la ropa de sus ancestros y alzarse como el nuevo Pilar de las llamas.
Su padre seguía sin cambiar pese a todo, pero Senjuro decidió esforzarse aún más por todo lo que representaba ahora su hermano, no solo para él sino para los demás.
El cuervo de su hermano mayor, anunció que la primera misión del nuevo Pilar había sido un éxito y regresaría a casa al día siguiente. Senjuro quiso tenerlo todo preparado para su llegada, inmerso en los preparativos hasta que se le echo la noche encima regresando a su casa.
La tela que sostenía se abrió por abajo desparramando su contenido por el suelo, con cierto fastidio por el nuevo retraso, Senjuro comenzó a recoger y a acomodar en sus brazos el contenido de la bolsa. Una mano similar a una garra surgió del suelo agarrando su muñeca con la fuerza de unas tenazas.
-Ese pelo... ese color...
Un escalofrío recorrió la espalda del chico, se había dejado atrapar por un demonio.
Debería haber gritado por ayuda, pero eso solo atraería a más víctimas para el demonio, se resistió y lucho para quitarse aquella mano de encima, pero era inútil. Sintió como sus pies dejaban de tocar el suelo cuando el horrendo demonio surgió del suelo aun sosteniéndolo, debía medir al menos tres metros, de aspecto seco y alto como un árbol quemado, no le quitaba el ojo de un color similar a los ojos de los peces muertos, como si intentará reconocerlo.
-Ese pelo... ¡eres ese maldito Pilar!
El demonio abrió la boca en un alarido que lo paralizó, dirigiendo el cuerpo de Senjuro hacía sus fauces dispuesto a devorarlo.
-¿Quién te crees que eres para comerte a un Pilar?
Senjuro no podía creer aquella nueva locura, la pared de al lado se había abierto como una puerta corrediza, de su interior surgió un hombre pálido de ojos rojos y traje con sombrero blanco. El demonio que sostenía a Senjuro comenzó a temblar soltándole y humillándose hasta pegar la frente en el suelo ante aquella figura.
-Amo, amo yo...
Muzan se llevó el índice a los labios pidiendo silencio.
Senjuro intentó escapar, pero seguía paralizado por alguna arte demoniaca que portaba aquel alarido del demonio, irremediablemente, su presencia llamo la atención de Muzan.
-Que idiota, confundir a un Pilar con un niño.
-Amo, el niño es igual, es igual al Pilar, tiene el mismo color de pelo.
Fijo los ojos rojos en Senjuro que comenzó a temblar sintiendo la presencia amenazante del hombre del sombrero, era completamente diferente a la del otro demonio, y que se sometiera así, solo podía significar el altísimo rango que poseía pese a parecer humano.
-Su color de pelo es muy particular.
-¡Es el mismo que el del Pilar de las llamas que me torturo!
Senjuro se horrorizo de escuchar aquello, se habían acercado tanto a su parentesco que se sentía que todo estaba acabado.
-¿Es eso verdad niño? ¿Tu padre es el Pilar de las llamas?
No iba a contestar jamás a aquello, aunque estuviera paralizado todavía podía morderse la lengua, ahogarse y suicidarse para salvar a su familia.
Divertido por su reacción, Muzan le tomó del rostro clavándole los dedos para obligarle a abrir la mandíbula y evitar que se suicidara.
-¿No te das cuenta de que tu solo te has delatado niño?
Senjuro intentó resistirse, consiguió mover los brazos aunque apenas con fuerza para librarse, aunque estuviera atrapado y acabado, intentaría huir o por lo menos, nunca traicionaría a su familia.
-Veo que eres un chico muy fuerte, estas consiguiendo doblegar la parálisis, bravo. Ahora no tengo dudas de que sobrevivirás al cambio.
Muzan le metió un dedo en la boca presionando la lengua de Senjuro con la uña hasta hacerle sangrar e intercambiando parte de su sangre.
-Procura no perder la memoria en el proceso. Y pequeño, dale las gracias por esto a tu padre: él ha torturado a muchos de los míos, ahora le toca probar a él de su propia medicina.
Me ha dado muy fuerte con Kimetsu no Yaiba y sobre todo con la familia Rengoku <3 podría entrar en detalles de como el Tren Infinito me ayudo en un momento muy bajo de mis estudios, pero de momento pues un pequeño homenaje que en algún momento terminaré.
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El equilibrio es algo imprescindible en la vida. Si este se rompe, todo se desmorona.
Una disciplina debe venir acompañado de un tiempo para descansar. El esfuerzo de recompensa. Las alegrías han de compensar las penas.
Para Senjuro, hace tiempo que todo esto se había desmoronado.
Intentaba mantener un corazón ardiente y apasionado igual que su hermano Kyojuro, entrenamiento y disciplina era todo lo que conocía, como si quisiera tapar los huecos de pensamientos intrusivos que habitaba en su interior y rehusaban a cambiar o irse.
Senjuro no tenía la fuerza física de su hermano o su padre a su edad, no era tampoco más fuerte que otros niños del barrio que no tenían experiencia como espadachines.
El joven estaba convencido de que había heredado la constitución débil de su madre y que el destino le aguardaba morir joven como ella.
-¡Eso no es verdad!
Senjuro le había confesado una vez estas preocupaciones a su hermano, por supuesto, Kyojuro no compartía su punto de vista.
-¡Mamá no te lego su salud! Mamá te dio toda su calidez, paciencia, humanidad y espíritu. Senjuro, tú tienes todavía mucho que demostrar a todos y sobre todo a ti mismo. ¡No te rindas!
Siempre tenía hermosas palabras para él que le reconfortaban y le impulsaban a ser la mejor versión de sí mismo.
Senjuro continuó entrenando bajo la tutela de su hermano incluso cuando este entro en el cuerpo de mata demonios, era inspirador seguir sus pasos.
Pero aquellos juegos de niños se acabaron en un solo día.
-Hermano, ¿puedo ver tu Nichirinto?
Se encontraban en mitad de un entrenamiento, Kyojuro no tuvo ningún reparo en ceder, dándole la espada enfundada para que su hermano se diera el gusto.
Senjuro sentía el peso del arma, pero estaba preparado para sostenerla, la empuñadura blanca se adaptaba perfectamente a su mano infundiéndole confianza, con poco esfuerzo salió de la funda, pudo sacarla completamente apuntando al cielo para observar aquel filo rojo como las llamas.
Pero lo que no esperaba ninguno de los dos es que, en las manos de Senjuro, aquel fulgor rojizo desapareciera del filo. Como desaparece la llama de una vela al soplar sobre esta.
Kyojuro apartó a su hermano de la nichirinto, condenadamente rápido enfundo el arma, un instante antes de que el filo quedará guardado, Senjuro pudo ver que el color rojo volvía al metal.
Ambos hermanos enmudecieron por lo sucedido.
El crujido de la madera les llamo la atención, mirando ambos a alguien más que había visto todo lo sucedido.
Shinjuro Rengoku, el padre de ambos, no pudo evitar una mueca asqueada por lo que acababa de presenciar, tambaleándose hacia atrás para facilitarse el llevarse la botella de sake a la boca. Arrastrando los pies marchándose del lugar murmurando lo suficientemente alto para que ambos lo escucharan.
-Son los dos unos inútiles.
Ninguno de los dos hijos replico por respeto a la figura de su padre. Kyojuro mantenía la cabeza alta, mientras Senjuro bajo la mirada ahogándose en remordimientos hasta que el hombre desapareció en el interior de la casa.
-La culpa ha sido solo mía –Kyojuro se adelantó a ambos para hablar.
-¡No! Hermano, por favor, tú no has hecho nada. Yo... lo siento.
Senjuro se ahogó en llanto, por haber decepcionado a su padre y ahora a su hermano, justo cuando más confiado estaba de poder demostrar lo que valía, todo se había echado a perder por algo que no podía controlar.
-Senjuro, escúchame, no te lamentes.
Le puso las manos sobre los hombros apretándole, mirándole a la cara con una sonrisa que demostraba sinceridad y fortaleza.
-Todo llegará Senjuro, todo a su tiempo y a tu ritmo. Lo que acaba de pasar no significa nada.
Kyoguro intentaba consolarle, pero esa vez sus palabras no llegaron a tocar el dolorido corazón de Senjuro, se cubrió el rostro para evitar seguir llorando y ocultar la vergüenza que le carcomía por dentro, sintiendo como el abrazo de su hermano le arropaba.
No era que le faltará entrenamiento, que la nichirinto hubiera perdido su color en sus manos, solo podía significar que carecía de espíritu de batalla para luchar contra los demonios. Y eso no es algo que se lograse aprender con entrenamiento.
En cualquier circunstancia y dada la nueva revelación, la responsabilidad de continuar con la orgullosa tradición de los Pilares de las llamas de la familia Rengoku, recaía enteramente sobre los hombros de su hermano.
Senjuro solo quería pedirle perdón por no poder hacer nada más que darle problemas.
Había reducido sus entrenamientos al mínimo, apático e inmerso en su mundo, intentando poner en orden su corazón. Perdiendo la confianza en sí mismo cuando aún intentaba encontrar un nuevo camino que le proporcionase, aunque solo fuera un poco, de pasión.
Senjuro ordenaba la habitación donde se encontraba el altar a su difunta madre, el lugar era el más privado de la casa, sin ventanas e iluminado con velas que le daban cierto misterio e intimidad al lugar. Renovó las ofrendas, prendió nuevos inciensos y le dedico una oración pidiéndole fuerzas y que le inspirase para saber qué hacer.
-Todo sería mejor si siguieras con nosotros.
Quizá no diferente, pero si mejor. Quizá su padre no insistiría tanto en autodestruirse y les apoyaría más, quizá su hermano no se exigiría tanto como lo hacía, y quizá él, sencillamente, no estuviera tan triste.
En la habitación al ir a marcharse, Senjuro encontró una de las botellas de licor a medio beber de su padre. Estaba acostumbrado a ir recogiéndolas con sentimiento resignado, era impensable que alguno de los demonios más poderosos no hubieran podido derribar al Pilar de las llamas Shinjuro Rengoku, pero, aquel liquido transparente, lo hubiera convertido en un adicto muerto en vida.
Senjuro destapo la botella, sintiendo como se le irritaba la nariz con aquella peste a alcohol que desprendía del interior. Intento fijar la vista en el fondo, estaba todo negro, ¿qué era lo que veía su padre en aquella botella para ser incapaz de soltarla? Quizá en ese fondo negro, pudiera imaginar una vida perfecta, una vida en familia, los cuatro; quizá, cuando llegaba al fondo de la botella, aquella fantasía se volvía real y por eso nunca quería salir de ahí.
Kyojuro regreso a la casa después de una sesión de entrenamiento. Enseguida noto que algo no iba bien, caía la tarde pero había demasiada quietud.
El ambiente era extraño, por un momento creyó que un demonio podía haberse colado en la casa, y el pensamiento le hizo incapaz de analizar la situación, corriendo por la casa en busca de la única persona que le importaba de aquel mundo. Cuando le encontró, sintió por primera vez la amargura de la derrota.
Senjuro se encontraba consciente, sentado en el suelo recargando la espalda contra el altar de su madre, con la boca abierta como si le faltará el aire, pálido como un fantasma y con los ojos vidriosos. En una de sus manos todavía sostenía la botella de licor que parecía vacía.
-Senjuro.
Al escuchar su nombre reacciono. No diferenciando de quién se trataba, su primera reacción fue cubrirse con las manos la cabeza para evitar la ira de su padre.
-Lo siento lo siento lo siento
Los golpes no llegaron nunca, Kyojuro le abrazo desesperadamente y tan fuerte que parecía sostener su corazón a punto de romperse.
La sensación de embriaguez y la desorientación, se fueron de un plumazo cuando Senjuro sintió que su hermano mayor temblaba y lloraba sobrepasado y muerto de miedo por la situación en que lo había encontrado. Kyojuro temblaba de rabia incontrolada, un niño tan puro como él, no debería pasar por algo tan duro, no debería pensar que lo iban a golpear, aunque el mata demonios sabía bien por quien lo había confundido para provocar aquello.
-Todo irá bien hermano.
-Kyojuro, perdóname.
-No hay nada que perdonar, no te perderé a ti como lo hice con papá.
-No lo volveré a hacer –no había una explicación lógica de porque había bebido hasta acabar en ese estado, pero solo por no ver a su hermano mayor llorar, Senjuro podía jurar que nunca volvería a probar un trago.
Pero Kyojuro sabía por su padre, que la desesperación hace olvidar aquellas promesas, sabía que su hermano tenía un vacío en el corazón que podría volver a llenar con algún mal vicio.
No podía exigir a Senjuro que se uniera al cuerpo de mata demonios para luchar juntos, pensar en perder a su hermano pequeño en el proceso le haría perder ese equilibrio que le mantenía, convirtiéndole en una peor versión de su padre, estaba seguro. Por eso la disciplina y la rectitud guiaban sus actos, porque sin ellos se sentía perdido.
-Escúchame Senjuro, no te guardo rencor, no estoy enfadado, pero quiero que me escuches muy atentamente.
Senjuro temió que se acerba una regañina, poniéndose tenso preparándose para lo que iba a venir. Sin embargo, se sintió mareado y sin palabras cuando escuchó a su hermano mayor.
-Nunca te lo he dicho hasta ahora porque no quería que te sintieras ofendido o que te estaba tratando como un niño: pero tienes que saber que tú eres el más fuerte de los tres.
No recuerdas a mamá porque se fue cuando aún eras muy pequeño, pero te aseguro que tú heredaste su corazón mientras que yo herede el de padre. Lo que nos diferencia, que tú al igual que mamá, es que eres capaz de mantenernos unidos a los tres, por eso te trajo al mundo antes de irse, para que siguieras con su labor.
Entiendo que tengas la tarea más dura, lo mío es muy fácil en comparación con lo que haces, por eso te ruego que no te rindas y aunque sea muy duro, siempre podrás contar con tu hermano.
Senjuro sintió su corazón encogerse, recibiendo las palabras de Kyojuro hasta sentirse lleno y aliviado. Correspondió con amor el desesperado abrazo de su hermano mayor hasta que sintió como se calmaba.
-Todo irá mejor cuando me convierta en Pilar, te lo prometo Senjuro.
Por fin llego el día en que Kyoguro Rengoku pudo vestir la ropa de sus ancestros y alzarse como el nuevo Pilar de las llamas.
Su padre seguía sin cambiar pese a todo, pero Senjuro decidió esforzarse aún más por todo lo que representaba ahora su hermano, no solo para él sino para los demás.
El cuervo de su hermano mayor, anunció que la primera misión del nuevo Pilar había sido un éxito y regresaría a casa al día siguiente. Senjuro quiso tenerlo todo preparado para su llegada, inmerso en los preparativos hasta que se le echo la noche encima regresando a su casa.
La tela que sostenía se abrió por abajo desparramando su contenido por el suelo, con cierto fastidio por el nuevo retraso, Senjuro comenzó a recoger y a acomodar en sus brazos el contenido de la bolsa. Una mano similar a una garra surgió del suelo agarrando su muñeca con la fuerza de unas tenazas.
-Ese pelo... ese color...
Un escalofrío recorrió la espalda del chico, se había dejado atrapar por un demonio.
Debería haber gritado por ayuda, pero eso solo atraería a más víctimas para el demonio, se resistió y lucho para quitarse aquella mano de encima, pero era inútil. Sintió como sus pies dejaban de tocar el suelo cuando el horrendo demonio surgió del suelo aun sosteniéndolo, debía medir al menos tres metros, de aspecto seco y alto como un árbol quemado, no le quitaba el ojo de un color similar a los ojos de los peces muertos, como si intentará reconocerlo.
-Ese pelo... ¡eres ese maldito Pilar!
El demonio abrió la boca en un alarido que lo paralizó, dirigiendo el cuerpo de Senjuro hacía sus fauces dispuesto a devorarlo.
-¿Quién te crees que eres para comerte a un Pilar?
Senjuro no podía creer aquella nueva locura, la pared de al lado se había abierto como una puerta corrediza, de su interior surgió un hombre pálido de ojos rojos y traje con sombrero blanco. El demonio que sostenía a Senjuro comenzó a temblar soltándole y humillándose hasta pegar la frente en el suelo ante aquella figura.
-Amo, amo yo...
Muzan se llevó el índice a los labios pidiendo silencio.
Senjuro intentó escapar, pero seguía paralizado por alguna arte demoniaca que portaba aquel alarido del demonio, irremediablemente, su presencia llamo la atención de Muzan.
-Que idiota, confundir a un Pilar con un niño.
-Amo, el niño es igual, es igual al Pilar, tiene el mismo color de pelo.
Fijo los ojos rojos en Senjuro que comenzó a temblar sintiendo la presencia amenazante del hombre del sombrero, era completamente diferente a la del otro demonio, y que se sometiera así, solo podía significar el altísimo rango que poseía pese a parecer humano.
-Su color de pelo es muy particular.
-¡Es el mismo que el del Pilar de las llamas que me torturo!
Senjuro se horrorizo de escuchar aquello, se habían acercado tanto a su parentesco que se sentía que todo estaba acabado.
-¿Es eso verdad niño? ¿Tu padre es el Pilar de las llamas?
No iba a contestar jamás a aquello, aunque estuviera paralizado todavía podía morderse la lengua, ahogarse y suicidarse para salvar a su familia.
Divertido por su reacción, Muzan le tomó del rostro clavándole los dedos para obligarle a abrir la mandíbula y evitar que se suicidara.
-¿No te das cuenta de que tu solo te has delatado niño?
Senjuro intentó resistirse, consiguió mover los brazos aunque apenas con fuerza para librarse, aunque estuviera atrapado y acabado, intentaría huir o por lo menos, nunca traicionaría a su familia.
-Veo que eres un chico muy fuerte, estas consiguiendo doblegar la parálisis, bravo. Ahora no tengo dudas de que sobrevivirás al cambio.
Muzan le metió un dedo en la boca presionando la lengua de Senjuro con la uña hasta hacerle sangrar e intercambiando parte de su sangre.
-Procura no perder la memoria en el proceso. Y pequeño, dale las gracias por esto a tu padre: él ha torturado a muchos de los míos, ahora le toca probar a él de su propia medicina.
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SeeDs in the Garden / Re: SeeDs in the Garden – revival
« Last post by Airin on March 29, 2026, 09:12:36 AM »Fin del preludio, soy libre \o/ Ahora ya podemos llorar
Luna estaba regando su geranio rosa y contándole la última anécdota de a bordo cuando oyó la voz de Hiro llamando a gritos a la comandante retumbar por los pasillos. Sabía que los estaban persiguiendo, o más bien a ella. Su padre adoptivo la había prevenido muchas veces, nunca debía dejar planos o cualquier tipo de anotaciones que pudieran ser usadas sin su permiso, toda la información que necesitaba debía estar siempre escondida. Y qué mejor escondite que su propia mente.
Pero lo que le sorprendió fue el tono esperanzado del ingeniero de comunicaciones.
—¡¡Comandante Mayer!! ¡Comandante! —lo oyó exclamar— ¡Más naves han entrado en nuestro campo de visión, pero no pertenecen a Galbadia!
Pasados apenas unos instantes vio a la dirigente de la nave correr hacia la sala y decidió ir detrás, su curiosidad como siempre mayor que su precaución.
—¿Pero …qué demonios? Esos colores… ¿¡Schezar!? ¿Qué hace una casa noble abriendo fuego pesado contra el Stahlteufel y los galbadienses?
Desde la radio les llegó la voz llena de estática de Genma, en el puente de mando.
—Nos han llegado como caídos del cielo —dijo burlón.— Una pareja inesperada para un baile imprevisto.
—Ah, esa es la Scherezade —dijo Luna apoyada en el marco de la puerta. Los ocupantes de la cabina se giraron a mirarla sorprendidos.— Yo la creé para mi hermano, y él ha venido a ayudarnos.
Tras unos intensos momentos de extraño silencio, la estática volvió a hacerse audible.
—Tenías razón Luna, nunca se sabe qué podemos encontrar más allá. —a través de la radio oyeron como la risa optimista de Genma invadía la sala de controles.
La sonrisa feliz y satisfecha de la jovencita no necesitaba de más acompañamientos. Salvo quizás un té con galletas y una novela romántica. Pero cada cosa a su debido tiempo, primero tenían algunas batallas que librar.
—Pero quién se lía la manta a la cabeza de esa forma. —murmuró Sinbad viendo el campo extenderse a su frente y una nave que no tenía derecho a maniobrar tan rápido como lo estaba haciendo, atacar, esquivar y defenderse igual que si fueran pasos de baile en un salón.— Maldita sea.
—Hay que reconocer que como piloto es bueno. —Spark se llevó el puño cerrado a la boca.
—¿Bueno? ¡Es un loco, eso es lo que es! —se quejó el marino ajustándose el fajín con el que mantenía su sable siempre presente sujeto a la cintura.
—¿Detecto en tu voz cierto tono de admiración? —el joven rubio observó de reojo a su jefe y su reflejo contra el mirador.— ¿O tal vez de celos? Porque a mí un poco de envidia sí que me da.
—Pfff, admiración dice. ¿Envidia de qué, de estar ahí fuera o de hacer lo que hace?
Spark se encogió de hombros con un aire de despreocupación al respecto.
—Eh, un poquito de columna A, un poquito de columna B.
Sinbad asintió solemne.
—Yo podría hacer lo mismo, pero no quiero entrometerme antes de tiempo, no lo conozco lo suficiente para saber al cien por cien cómo pilota.
—Y para él es más personal. —dijo Spark pensando en la hermana del hombre.
El moreno hizo un gesto con la mano como queriendo añadir ese detalle a la lista de motivos.
—Y yo tampoco quiero sacar más cartas de las necesarias en esta mesa. Si llega el momento... ya veremos si llega el momento. Por ahora la Kaiserin se mantiene.
—Mayer nos necesita ocultos.
—Y más ahora que todos saben que no puede contar con la red de Mao, mantener un tráfico de información fiable es vital si tenemos en cuenta lo que hay en juego. No podemos atacar a tontas y a locas y descubrirnos de forma gratuita.
Spark frunció el ceño, observando durante un rato las maniobras de la nave en el aire, que entraba y salía del rango de alcance de la pequeña flotilla que sitiaba a la Kaiserin en las alturas y se dedicaba a sembrar el caos con una agilidad que contradecía las leyes de la física y la mecánica para algo de su tamaño. Una máquina tan fantástica en semejantes condiciones debía de costar lo mismo que mantener un país.
—¿De verdad crees que podrías hacer todo eso por tí mismo?
Sinbad resopló con un murmullo cargado de desdén hacia la juventud y rodó los ojos en dirección a su asistente.
—Obvio que necesito un tirador a cargo del fuego, y para eso estás tú, pero ¿quién es aquí El Marino? ¿Crees que en toda mi vida no he hecho tonterías mayores sólo por el placer de saber que era capaz de realizarlas con éxito?
—Huh. —Spark ladeó la cabeza.— ¿Estás diciendo que ha sido imprudente y temerario?
—Con la experiencia aprendes que hay momentos y prioridades, y personas adecuadas para ellos.
—¿Lo echas de menos?
Sinbad rió entre dientes echándose las manos a la espalda.
—No te haces una idea.
.
Quote from: Le yo, todos los meses
Iconos, no conozco esa palabra. Formato, aparentemente tampoco :v
(Aquí van iconos en algún momento)
Luna estaba regando su geranio rosa y contándole la última anécdota de a bordo cuando oyó la voz de Hiro llamando a gritos a la comandante retumbar por los pasillos. Sabía que los estaban persiguiendo, o más bien a ella. Su padre adoptivo la había prevenido muchas veces, nunca debía dejar planos o cualquier tipo de anotaciones que pudieran ser usadas sin su permiso, toda la información que necesitaba debía estar siempre escondida. Y qué mejor escondite que su propia mente.
Pero lo que le sorprendió fue el tono esperanzado del ingeniero de comunicaciones.
—¡¡Comandante Mayer!! ¡Comandante! —lo oyó exclamar— ¡Más naves han entrado en nuestro campo de visión, pero no pertenecen a Galbadia!
Pasados apenas unos instantes vio a la dirigente de la nave correr hacia la sala y decidió ir detrás, su curiosidad como siempre mayor que su precaución.
—¿Pero …qué demonios? Esos colores… ¿¡Schezar!? ¿Qué hace una casa noble abriendo fuego pesado contra el Stahlteufel y los galbadienses?
Desde la radio les llegó la voz llena de estática de Genma, en el puente de mando.
—Nos han llegado como caídos del cielo —dijo burlón.— Una pareja inesperada para un baile imprevisto.
—Ah, esa es la Scherezade —dijo Luna apoyada en el marco de la puerta. Los ocupantes de la cabina se giraron a mirarla sorprendidos.— Yo la creé para mi hermano, y él ha venido a ayudarnos.
Tras unos intensos momentos de extraño silencio, la estática volvió a hacerse audible.
—Tenías razón Luna, nunca se sabe qué podemos encontrar más allá. —a través de la radio oyeron como la risa optimista de Genma invadía la sala de controles.
La sonrisa feliz y satisfecha de la jovencita no necesitaba de más acompañamientos. Salvo quizás un té con galletas y una novela romántica. Pero cada cosa a su debido tiempo, primero tenían algunas batallas que librar.
—Pero quién se lía la manta a la cabeza de esa forma. —murmuró Sinbad viendo el campo extenderse a su frente y una nave que no tenía derecho a maniobrar tan rápido como lo estaba haciendo, atacar, esquivar y defenderse igual que si fueran pasos de baile en un salón.— Maldita sea.
—Hay que reconocer que como piloto es bueno. —Spark se llevó el puño cerrado a la boca.
—¿Bueno? ¡Es un loco, eso es lo que es! —se quejó el marino ajustándose el fajín con el que mantenía su sable siempre presente sujeto a la cintura.
—¿Detecto en tu voz cierto tono de admiración? —el joven rubio observó de reojo a su jefe y su reflejo contra el mirador.— ¿O tal vez de celos? Porque a mí un poco de envidia sí que me da.
—Pfff, admiración dice. ¿Envidia de qué, de estar ahí fuera o de hacer lo que hace?
Spark se encogió de hombros con un aire de despreocupación al respecto.
—Eh, un poquito de columna A, un poquito de columna B.
Sinbad asintió solemne.
—Yo podría hacer lo mismo, pero no quiero entrometerme antes de tiempo, no lo conozco lo suficiente para saber al cien por cien cómo pilota.
—Y para él es más personal. —dijo Spark pensando en la hermana del hombre.
El moreno hizo un gesto con la mano como queriendo añadir ese detalle a la lista de motivos.
—Y yo tampoco quiero sacar más cartas de las necesarias en esta mesa. Si llega el momento... ya veremos si llega el momento. Por ahora la Kaiserin se mantiene.
—Mayer nos necesita ocultos.
—Y más ahora que todos saben que no puede contar con la red de Mao, mantener un tráfico de información fiable es vital si tenemos en cuenta lo que hay en juego. No podemos atacar a tontas y a locas y descubrirnos de forma gratuita.
Spark frunció el ceño, observando durante un rato las maniobras de la nave en el aire, que entraba y salía del rango de alcance de la pequeña flotilla que sitiaba a la Kaiserin en las alturas y se dedicaba a sembrar el caos con una agilidad que contradecía las leyes de la física y la mecánica para algo de su tamaño. Una máquina tan fantástica en semejantes condiciones debía de costar lo mismo que mantener un país.
—¿De verdad crees que podrías hacer todo eso por tí mismo?
Sinbad resopló con un murmullo cargado de desdén hacia la juventud y rodó los ojos en dirección a su asistente.
—Obvio que necesito un tirador a cargo del fuego, y para eso estás tú, pero ¿quién es aquí El Marino? ¿Crees que en toda mi vida no he hecho tonterías mayores sólo por el placer de saber que era capaz de realizarlas con éxito?
—Huh. —Spark ladeó la cabeza.— ¿Estás diciendo que ha sido imprudente y temerario?
—Con la experiencia aprendes que hay momentos y prioridades, y personas adecuadas para ellos.
—¿Lo echas de menos?
Sinbad rió entre dientes echándose las manos a la espalda.
—No te haces una idea.
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MMORPG: Neverland / Re: neverland 2.2: you can (not) fight
« Last post by Neko on March 28, 2026, 05:35:31 PM »BULLA BULLA BULLA
94.
La música en el salón de baile había pasado de animada a una espiral de desesperación, locura y decadencia que casaba muy bien con los gritos de los últimos payasos muriendo vía shuriken gracias a Yumichika.
—¡Toma! —exclamó el ninja en un susurro ahogado desde lo alto de un candelabro—. ¡Que os peten fuerte, mentecatos! Eso os pasa por horteras de mierda, terroristas oculares…
Nightshade había tenido problemas con la primera decena de payasos. Los cabrones se movían de forma errática y las tres sirvientas habían estado curando a todos los monstruos de la sala hasta que Ichiban había decidido liderar una carga hacia ellas.
Por lo visto Owlicious estaba demasiado ocupado con los espejos como para hacerles caso a las Alices barriendo y manteniendo viva al resto de la plantilla de monstruos. Por su lado, Captain Genius se había aburrido pronto de los espejos y estaba pegándose con cualquier cosa que le pareciera interesante. Por lo menos había dejado en paz a los búhos necesarios para la misión.
—¡Es imposible acercarse a ellos! —había dicho Andromeda después de que se le hubieran escapado por tercera vez.
—¡Concéntrate en la misión, Shun! Si no paras de curar a todo el mundo no la acabarás nunca. —le advirtió su hermano.
—¡Pero soy el único healer! —le recordó él, escondiéndose tras su espalda cuando una sábana flotante apareció de repente delante de sus narices.
MoonPrincess le dio una estocada por la espalda, logrando un buen crítico, y la sábana cayó al suelo mientras se desintegraba en un montón de píxeles.
—¡Uf! Casi se me escapa ese. —comentó en tono de disculpa Monica y después de una sonrisa culpable volvió a localizar al Whisper más cercano para ocuparse de él.
WrenchAce se unió al ataque, proveyendo cobertura a la knight como sólo dos personas acostumbradas a jugar juntas podían hacer.
hipo3 bloqueó el rayo de un barón que quería atacar a Andromeda y JackFrost consiguió congelarlo los segundos suficientes para que Captain Genius lo atacase, aunque el Owl Baron se volvió a teletransportar justo después del ataque escondiéndose entre los demás monstruos.
—¡Qué rabia me da cuando hacen eso! —se quejó Hiro, con los puños apretados.
Si B-Max hubiera estado en el campo de batalla le habría ofrecido un abrazo para calmarlo, Hiro estaba más que seguro de ello.
CaptainB asistió a Bennu en el ataque contra un Owl Duke, disparándole y llamando la atención del enemigo lo suficiente como para que no se diera cuenta de la figura ominosa a su espalda.
—¡Ey, chico! —llamó a Shun mientras Ikki encadenaba un ataque tras otro en un combo perfecto— Ven aquí.
Shun se acercó a la cortina donde Pip se había vuelto a esconder para cambiar de arma y cargar la recortada que había sacado.
—No te preocupes por el resto, Anir ha repartido pociones antes de venir para acá, deberíamos estar todos bien aprovisionados —le instruyó mientras amartillaba la escopeta, sonriéndole con el cigarro entre los dientes.
Luego le levantó las cejas varias veces y salió de detrás de la cortina roja entre risas y juramentos, disparando a todo lo que le parecía disparable.
—¡Chúpate esa! Una por papá, otra por mamá…
Shun tomó aire y se agachó, asomándose entre las cortinas altas y desgarradas e intentando encontrar a los dos búhos que necesitaba atacar entre la multitud menguante de mobs. No tardó en ver uno de los orbes azules darle vueltas a un Owl Baron y se preparó para invocar un ataque sagrado sobre el búho.
—Lux quae… —comenzó a recitar, pero se desconcentró por un momento al ver la notificación de alguien en la party perdiendo vida.
Shun apretó los labios y volvió a pensar en su misión.
—... caelum.
Se puso de pie, casi acabando el hechizo y estiró el brazo hacia el barón, pero algo le hizo aguantar por un momento.
Ese algo eran los ojos amarillos del barón mirándole directamente, por lo visto había notado que era el objetivo de un ataque y el búho humanoide vestido de gala se teleportó justo frente a Shun, levantando su bastón para atacarle con una habilidad electro de nivel seis.
Shun tomó aire y abrió la palma de la mano.
—Urit. —completó el hechizo, con una calma perturbadora.
Y el Owl Baron dejó salir un graznido de sorpresa mientras su pecho se inundaba de luz y llamas sagradas le quemaban desde dentro. Su hechizo se cortó y el buhó trastabilló hacia atrás hasta chocar con una de las mesas con refrigerios que no parecían nada apetecibles. El barón se agarró a la mesa, cayendo al suelo y llevándose con él el mantel y con ello un montón de platos y copas que se fueron rompiendo mientras Shun daba un paso adelante aún con la mano en alto.
El orbe dejó al barón y voló perezoso hasta su nuevo dueño, posándose en su palma y empezando a darle vueltas a su brazo.
Shun levantó los dos brazos, mirando al techo del salón.
—¡Lux! —empezó a recitar otra vez, con los ojos brillando en un blanco sobrenatural— ¡Quae caelum!
Dejó caer la cabeza, mirando fijamente hacia el otro orbe, que parecía estar llamándole. El duque gruñó anticipando el ataque y justo cuando empezaba a verse borroso, a mitad de teletransporte, Andromeda completó el hechizo.
—¡Urit!
Al búho no le dio tiempo a esconderse en otro rincón de la sala. Se quemó con incluso más intensidad que su contraparte y el segundo orbe voló hasta Shun para unirse a él.
—¡Lux quae caelum urit! —siguió Shun bajando los brazos de golpe, viendo a otro enemigo arder—. ¡Lux quae caelum urit!
Uno de los orbes atacó al último fantasma del salón de baile, evitando que tocase a Andromeda y el otro orbe se erigió encima de él, amplificando su ataque sagrado.
—¡Lux quae cae-! —esta vez una mano se posó en el hombro de Shun y esa misma mano buscó su cuello y luego su mejilla.
—¡Ya basta! —le ordenó Ikki— Ya basta… Ya no quedan enemigos.
Shun parpadeó y sus ojos se volvieron verdes otra vez. Al echar un vistazo rápido al salón se dio cuenta de que era verdad, ya no quedaba ningún monstruo al que aniquilar.
Shun se agarró a los hombros de su hermano.
—No me había dado cuenta… —contestó Shun, con las manos temblando.
Bernadotte le dio una palmada en la cabeza.
—No pasa nada, nos pasa a los mejores.
Shun asintió, no muy convencido, pero dejó ir los hombros de su hermano y dio una palmada, sonriendo dulcemente.
—¡Pues ya tenemos los orbes! ¡Nos podemos ir!
La party empezó a reagruparse, entre quejas porque había sido demasiado esfuerzo y porque no había sido suficiente.
Las dos luces no dejaron de darle vueltas a Shun hasta unos minutos después, con la mayoría del grupo fuera del salón de baile convertido en matadero. En ese momento quedaban cinco personas dentro. Shun, que se estaba mordiendo los labios confuso por su arranque de violencia, Ikki, que le miraba muy fijamente y por su parte Ikkaku y Yumichika que parecían estar vigilando muy de cerca a alguien sentado en el suelo.
—Ay… ow —dijo la persona sentada a un lado de las puertas dobles del salón, quejándose sin mucho ahínco—. No pasa nada. Ay, vosotros quedaros ahí… mirándome mientras yo me muero.
Ikkaku se cruzó de brazos y Yumichika le miró a punto de reírse.
—Ouch. No os déis prisa o algo… Llevo aquí un rato, sin molestar a nadie. ¡Ah!
Shun correteó hasta los tres. SilverArrow estaba derrengado, con una mano en el pecho y cara de angustia mientras su vida iba drenándose muy poco a poco, pero no parecía tener ninguna herida.
—Ay. —se quejó otra vez y Shun se dio prisa en escanearle para ver sus estados alterados e intentar ponerle remedio.
—¿Qué es esto? —preguntó Shun confuso al ver la ensalada de iconos sobre el nick de Kíli.
—Watari dice que es una maldición de los espejos y ha, ouch, salido a poner una forja de… esas.
—Portátiles. —le ayudó Ikkaku.
—Eso, para… —Kíli de repente se dobló en dos, con la mano que había tenido en el pecho ahora en el estómago—. Uuuuf… ugh. Para hacer la cura.
Shun sin saber bien qué hacer abrió y cerró la boca y luego frunció el ceño, se arremangó y usó la habilidad de cura rápida para asegurarse de que su compañero no se muriera mientras esperaban.
—¿Por qué no me has avisado? Habría venido a curarte antes. —dijo Shun, un poco triste.
Kíli se encogió de hombros. Ahora parecía un poco más calmado.
—Estabas teniendo tu momento estelar, no quería decir nada y acabar frito yo también.
Shun dejó caer la cabeza, arrepentido, pero Kíli le aseguró que era broma e Ikkaku empezó a decirle lo impresionante que había sido su ataque.
—No soy super fan del verde —le confesó Yumichika—, pero ese tono en tí se ve bien, supongo.
Ikkaku silbó y Watari apareció con la poción y mil disculpas por la tardanza. No encontraba la runa para hacer pociones avanzadas.
—¡Odio a los Dark Frames!
Poco después salieron del salón, no sin Nightshade acabando con el primer payaso que había tenido la osadía de respawnear en su presencia. Y después se dirigieron al cementerio, donde debería estar esperándoles el resto de la manada.
94.
La música en el salón de baile había pasado de animada a una espiral de desesperación, locura y decadencia que casaba muy bien con los gritos de los últimos payasos muriendo vía shuriken gracias a Yumichika.
—¡Toma! —exclamó el ninja en un susurro ahogado desde lo alto de un candelabro—. ¡Que os peten fuerte, mentecatos! Eso os pasa por horteras de mierda, terroristas oculares…
Nightshade había tenido problemas con la primera decena de payasos. Los cabrones se movían de forma errática y las tres sirvientas habían estado curando a todos los monstruos de la sala hasta que Ichiban había decidido liderar una carga hacia ellas.
Por lo visto Owlicious estaba demasiado ocupado con los espejos como para hacerles caso a las Alices barriendo y manteniendo viva al resto de la plantilla de monstruos. Por su lado, Captain Genius se había aburrido pronto de los espejos y estaba pegándose con cualquier cosa que le pareciera interesante. Por lo menos había dejado en paz a los búhos necesarios para la misión.
—¡Es imposible acercarse a ellos! —había dicho Andromeda después de que se le hubieran escapado por tercera vez.
—¡Concéntrate en la misión, Shun! Si no paras de curar a todo el mundo no la acabarás nunca. —le advirtió su hermano.
—¡Pero soy el único healer! —le recordó él, escondiéndose tras su espalda cuando una sábana flotante apareció de repente delante de sus narices.
MoonPrincess le dio una estocada por la espalda, logrando un buen crítico, y la sábana cayó al suelo mientras se desintegraba en un montón de píxeles.
—¡Uf! Casi se me escapa ese. —comentó en tono de disculpa Monica y después de una sonrisa culpable volvió a localizar al Whisper más cercano para ocuparse de él.
WrenchAce se unió al ataque, proveyendo cobertura a la knight como sólo dos personas acostumbradas a jugar juntas podían hacer.
hipo3 bloqueó el rayo de un barón que quería atacar a Andromeda y JackFrost consiguió congelarlo los segundos suficientes para que Captain Genius lo atacase, aunque el Owl Baron se volvió a teletransportar justo después del ataque escondiéndose entre los demás monstruos.
—¡Qué rabia me da cuando hacen eso! —se quejó Hiro, con los puños apretados.
Si B-Max hubiera estado en el campo de batalla le habría ofrecido un abrazo para calmarlo, Hiro estaba más que seguro de ello.
CaptainB asistió a Bennu en el ataque contra un Owl Duke, disparándole y llamando la atención del enemigo lo suficiente como para que no se diera cuenta de la figura ominosa a su espalda.
—¡Ey, chico! —llamó a Shun mientras Ikki encadenaba un ataque tras otro en un combo perfecto— Ven aquí.
Shun se acercó a la cortina donde Pip se había vuelto a esconder para cambiar de arma y cargar la recortada que había sacado.
—No te preocupes por el resto, Anir ha repartido pociones antes de venir para acá, deberíamos estar todos bien aprovisionados —le instruyó mientras amartillaba la escopeta, sonriéndole con el cigarro entre los dientes.
Luego le levantó las cejas varias veces y salió de detrás de la cortina roja entre risas y juramentos, disparando a todo lo que le parecía disparable.
—¡Chúpate esa! Una por papá, otra por mamá…
Shun tomó aire y se agachó, asomándose entre las cortinas altas y desgarradas e intentando encontrar a los dos búhos que necesitaba atacar entre la multitud menguante de mobs. No tardó en ver uno de los orbes azules darle vueltas a un Owl Baron y se preparó para invocar un ataque sagrado sobre el búho.
—Lux quae… —comenzó a recitar, pero se desconcentró por un momento al ver la notificación de alguien en la party perdiendo vida.
Shun apretó los labios y volvió a pensar en su misión.
—... caelum.
Se puso de pie, casi acabando el hechizo y estiró el brazo hacia el barón, pero algo le hizo aguantar por un momento.
Ese algo eran los ojos amarillos del barón mirándole directamente, por lo visto había notado que era el objetivo de un ataque y el búho humanoide vestido de gala se teleportó justo frente a Shun, levantando su bastón para atacarle con una habilidad electro de nivel seis.
Shun tomó aire y abrió la palma de la mano.
—Urit. —completó el hechizo, con una calma perturbadora.
Y el Owl Baron dejó salir un graznido de sorpresa mientras su pecho se inundaba de luz y llamas sagradas le quemaban desde dentro. Su hechizo se cortó y el buhó trastabilló hacia atrás hasta chocar con una de las mesas con refrigerios que no parecían nada apetecibles. El barón se agarró a la mesa, cayendo al suelo y llevándose con él el mantel y con ello un montón de platos y copas que se fueron rompiendo mientras Shun daba un paso adelante aún con la mano en alto.
El orbe dejó al barón y voló perezoso hasta su nuevo dueño, posándose en su palma y empezando a darle vueltas a su brazo.
Shun levantó los dos brazos, mirando al techo del salón.
—¡Lux! —empezó a recitar otra vez, con los ojos brillando en un blanco sobrenatural— ¡Quae caelum!
Dejó caer la cabeza, mirando fijamente hacia el otro orbe, que parecía estar llamándole. El duque gruñó anticipando el ataque y justo cuando empezaba a verse borroso, a mitad de teletransporte, Andromeda completó el hechizo.
—¡Urit!
Al búho no le dio tiempo a esconderse en otro rincón de la sala. Se quemó con incluso más intensidad que su contraparte y el segundo orbe voló hasta Shun para unirse a él.
—¡Lux quae caelum urit! —siguió Shun bajando los brazos de golpe, viendo a otro enemigo arder—. ¡Lux quae caelum urit!
Uno de los orbes atacó al último fantasma del salón de baile, evitando que tocase a Andromeda y el otro orbe se erigió encima de él, amplificando su ataque sagrado.
—¡Lux quae cae-! —esta vez una mano se posó en el hombro de Shun y esa misma mano buscó su cuello y luego su mejilla.
—¡Ya basta! —le ordenó Ikki— Ya basta… Ya no quedan enemigos.
Shun parpadeó y sus ojos se volvieron verdes otra vez. Al echar un vistazo rápido al salón se dio cuenta de que era verdad, ya no quedaba ningún monstruo al que aniquilar.
Shun se agarró a los hombros de su hermano.
—No me había dado cuenta… —contestó Shun, con las manos temblando.
Bernadotte le dio una palmada en la cabeza.
—No pasa nada, nos pasa a los mejores.
Shun asintió, no muy convencido, pero dejó ir los hombros de su hermano y dio una palmada, sonriendo dulcemente.
—¡Pues ya tenemos los orbes! ¡Nos podemos ir!
La party empezó a reagruparse, entre quejas porque había sido demasiado esfuerzo y porque no había sido suficiente.
Las dos luces no dejaron de darle vueltas a Shun hasta unos minutos después, con la mayoría del grupo fuera del salón de baile convertido en matadero. En ese momento quedaban cinco personas dentro. Shun, que se estaba mordiendo los labios confuso por su arranque de violencia, Ikki, que le miraba muy fijamente y por su parte Ikkaku y Yumichika que parecían estar vigilando muy de cerca a alguien sentado en el suelo.
—Ay… ow —dijo la persona sentada a un lado de las puertas dobles del salón, quejándose sin mucho ahínco—. No pasa nada. Ay, vosotros quedaros ahí… mirándome mientras yo me muero.
Ikkaku se cruzó de brazos y Yumichika le miró a punto de reírse.
—Ouch. No os déis prisa o algo… Llevo aquí un rato, sin molestar a nadie. ¡Ah!
Shun correteó hasta los tres. SilverArrow estaba derrengado, con una mano en el pecho y cara de angustia mientras su vida iba drenándose muy poco a poco, pero no parecía tener ninguna herida.
—Ay. —se quejó otra vez y Shun se dio prisa en escanearle para ver sus estados alterados e intentar ponerle remedio.
—¿Qué es esto? —preguntó Shun confuso al ver la ensalada de iconos sobre el nick de Kíli.
—Watari dice que es una maldición de los espejos y ha, ouch, salido a poner una forja de… esas.
—Portátiles. —le ayudó Ikkaku.
—Eso, para… —Kíli de repente se dobló en dos, con la mano que había tenido en el pecho ahora en el estómago—. Uuuuf… ugh. Para hacer la cura.
Shun sin saber bien qué hacer abrió y cerró la boca y luego frunció el ceño, se arremangó y usó la habilidad de cura rápida para asegurarse de que su compañero no se muriera mientras esperaban.
—¿Por qué no me has avisado? Habría venido a curarte antes. —dijo Shun, un poco triste.
Kíli se encogió de hombros. Ahora parecía un poco más calmado.
—Estabas teniendo tu momento estelar, no quería decir nada y acabar frito yo también.
Shun dejó caer la cabeza, arrepentido, pero Kíli le aseguró que era broma e Ikkaku empezó a decirle lo impresionante que había sido su ataque.
—No soy super fan del verde —le confesó Yumichika—, pero ese tono en tí se ve bien, supongo.
Ikkaku silbó y Watari apareció con la poción y mil disculpas por la tardanza. No encontraba la runa para hacer pociones avanzadas.
—¡Odio a los Dark Frames!
Poco después salieron del salón, no sin Nightshade acabando con el primer payaso que había tenido la osadía de respawnear en su presencia. Y después se dirigieron al cementerio, donde debería estar esperándoles el resto de la manada.
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Unidad de Investigación y Control / Unidad de Investigación y Control — Registro de incidentes y malas decisiones
« Last post by Ekha on March 28, 2026, 04:26:17 PM »Unidad de Investigación y Control
El edificio parecía sacado de un siglo que claramente no tenía internet.
Tres pisos, fachada de piedra ligeramente envejecida, lo suficiente para que el tiempo pareciera parte del diseño. Ventanas altas, rectángulos verticales con marcos blanco que reflejaban el cielo como si no hubiese otra cosa.
Las puertas principales eran dobles, madera oscura pulida al punto de poder verse reflejado si uno se acercaba demasiado. Encima de la entrada, un pequeño balcón con barandal de hierro negro hacía gala de su existencia porque algún arquitecto del siglo XVII consideró que la simetría era una virtud estética y moral.
Cualquiera diría que parecía una residencia aristocrática que había sido testigo de demasiados cambios grandes y conversaciones incómodas.
El interior mantenía la estructura original, techos altos, vigas firmes, marcos de madera oscura maravillosamente conservados… pero todo lo demás era decididamente contemporáneo.
Un escritorio amplio dominaba la oficina de la jefa, con una superficie perfectamente ordenada y pulcra, excepto por un informe abierto frente a Olga Marie.
La luz de dos lámparas de pared caían sobre el papel mientras Olga Marie lo leía en silencio.
Un silencio largo.
Muy largo.
Excesivamente largo.
La expresión de su rostro denotaba que, el autor de aquel reporte debía ser estudiado por la ciencia… O eliminado por el bien mundial.
La punta de sus dedos golpeó la mesa del escritorio con una precisión de alguien que se encontraba contando mentalmente hasta diez y aún así reconsideraba si sólo diez era suficiente.
— Esto no es un reporte— murmuró, dejando escapar un poco de frustración en ello— Esto es un crimen.
Dejó caer el documento sin decoro alguno sobre el escritorio mientras inhalaba y exhalaba lenta y profundamente.
La organización oficialmente era una fundación sin fines de lucro dedicada a investigar anomalías y recuperar objetos fuera de lo común.
Eso era lo que decía la página web. Eso era lo que decía el registro legal.
Eso era lo que decía el folleto que Olga Marie había aprobado personalmente después de corregirlo seis veces porque la palabra “misterioso” le parecía poco seria.
La realidad era un poco diferente.
Funcionaba desde aquel edificio absurdamente aristocrático donde cualquier, desde la calle, creería que la gente se reunía a discutir tratados diplomáticos o poesía absurda del siglo XVIII.
En lugar de eso, había gente investigando cosas como:
- Artefactos que claramente no deberían existir,
- Fenómenos que nadie podía explicar sin usar palabras como “probablemente imposible”,
- Personas que, por alguna razón que la ciencia aún no había resuelto, poseían habilidades sobrenaturales pero también cero sentido común.
El edificio estaba organizado con una eficiencia casi agresiva.
El primer piso era la zona de trabajo general. Estaciones de investigación, analistas, gente revisando archivos, bases de datos, informes históricos, mapas, grabaciones y, ocasionalmente, tratando de entender por qué un objeto maldito había terminado en un museo interactivo.
El segundo piso era donde trabajaban los equipos de campo cuando no estaban en el campo ocasionando nuevos reportes (de daños también) que Olga tendría que leer.
El comedor también estaba ahí, porque incluso investigadores de cosas extrañas necesitaban comer y la cafeína era prácticamente un recurso indispensable.
Los servidores estaban protegidos detrás de varias capas de cristal blindado porque, cuando uno investiga cosas paranormales, la pérdida de datos puede convertirse en un problema existencial.
El sótano tenía el sistema de respaldo eléctrico. Generadores, baterías industriales, suficiente redundancia energética como para mantener el edificio funcionando incluso si media ciudad decidiera sufrir una crisis energética.
Debajo del sótano había otro nivel. Uno que no aparecía en ningún plano oficial. Un sistema de servidores de respaldo aislado del resto de la red, almacenando copias de todo lo que la organización sabía sobre anomalías, artefactos, incidentes y cierta información que Olga Marie prefería que nadie más pudiese ver ni borrar accidentalmente.
Porque si algo sabía perfectamente Olga Marie Animusphere después de dirigir aquella organización era que jamás en la vida le confiaría la información crítica a un grupo de personas que regularmente tienen tendencia a provocar eventos paranormales por accidente.
Especialmente los equipos problemáticos.
Esos grupos ocupaban demasiado espacio en la cabeza de Olga. No por ser incompetentes, al contrario, eran competentes… pero idiotas. Útiles. Y, a la vez, impresionantemente inútiles.
A veces, Olga se preguntaba por qué los había reclutado. Bueno, “reclutado” era una forma agradable de decirlo.
Legalmente hablando, se consideraba empleo aunque, en la práctica, era algo entre contrato vitalicio y libertad condicional supervisada por una mujer con muy, muy, muy poca paciencia.
Cada línea del documento en la mesa, confirmaba sus sospechas.
— Existen dos opciones.
Respiró profundamente una vez más mientras el mundo seguía moviéndose como si este no fuese un momento relevante para esta historia.
— La primera es que este reporte fue escrito por alguien que no entiende cómo funcionan las oraciones.
Nada qué decir al respecto. El silencio mismo pareció estar de acuerdo.
— La segunda es que este grupo logró convertir una misión de reconocimiento simple en tres anomalías, dos edificaciones con daño estructural y una factura que incluye…
Tomó de nuevo el documento y revisó los últimos anexos.
— … un vehículo agrícola que destruyó una bodega de fuegos artificiales clandestinos.
Hubiese aventado la hoja, pero sabía que el universo la acomodaría de forma que le molestara mucho más la situación.
— Alguien tiene que morir.
Olga observó con desprecio el papel hasta que cerró los ojos, intentó recuperar la calma y luego presionó el botón de un intercomunicador cerca de ella.
— Recepción.
— Sí, directora.
— Localicen al equipo responsable del último informe. Díganles que vengan a mi oficina y, dependiendo de qué excusa tienen para esto…
Respiró profundo.
— Les asignaré una nueva misión o un castigo ejemplar.
Cortó la comunicación y se levantó de su sillón corporativo. Necesitaría una aspirina antes de ese encuentro.
El mundo parece normal… hasta que deja de serlo.
Cuando la lógica falla, cuando la realidad se rompe y, en algún lugar, alguien toma una decisión altamente cuestionable que empeora absolutamente todo…
existe una organización encargada de intervenir.
La Unidad de Investigación y Control™
(inserte purpu brillín aquí)
Dedicados a intervenir, documentar… y, en el peor de los casos, no empeorar la situación.
Financiados como fundación.
Operando como último recurso.
Sobreviviendo por pura casualidad.
Estas son sus historias.
Cuando la lógica falla, cuando la realidad se rompe y, en algún lugar, alguien toma una decisión altamente cuestionable que empeora absolutamente todo…
existe una organización encargada de intervenir.
La Unidad de Investigación y Control™
Dedicados a intervenir, documentar… y, en el peor de los casos, no empeorar la situación.
Financiados como fundación.
Operando como último recurso.
Sobreviviendo por pura casualidad.
Estas son sus historias.
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Planeación / Notas de la U.I.C.
« Last post by Ekha on March 28, 2026, 04:06:43 PM »Este es un espacio compartido. No es una línea de tiempo estricta rígida, pero sí tiene ciertas bases para que todo funcione sin colapsar (demasiado).
1. La UIC existe
Puede interpretarse de distintas formas, pero la organización es el punto en común.
Si tu historia ocurre dentro de este proyecto, la UIC está presente de alguna manera.
2. Las anomalías son reales
No necesitan explicación completa, pero sí consistencia interna.
Pueden ser sobrenaturales, tecnológicas, absurdas o incomprensibles… mientras funcionen dentro de la lógica de tu propia historia.
3. No todo tiene que conectarse
Las historias pueden ser independientes.
No es necesario que todo forme parte de una trama central ni que todos los eventos estén relacionados.
4. La coherencia es flexible, no inexistente
Puedes reinterpretar ideas o usar elementos ya existentes, pero evita contradicciones directas innecesarias.
Si algo es importante para otra historia, lo ideal es respetarlo… o hablarlo.
5. Los personajes son tuyos
Puedes usar tus propios personajes libremente. Para usar personajes de otras personas, lo mejor es pedir permiso o acordarlo previamente.
6. Olga Marie existe (y tiene paciencia limitada)
Puede aparecer en historias importantes, reportes o consecuencias.
No es obligatorio usarla, y probablemente no esté involucrada en cada caso.
7. El tono es libre
Puedes escribir terror, comedia, acción, drama, absurdo, slice of life o una mezcla de todo.
La UIC puede contener todos esos tonos… de alguna forma.
8. Las consecuencias existen(a veces)
No todo tiene que salir bien.
Las misiones pueden fallar, escalar o terminar en algo completamente distinto a lo esperado.
9. La colaboración es opcional
Puedes escribir sola o con otras personas. Lo que sus corazones y las ideas salvajes en sus cabezas decidan.
10. Si funciona, funciona
Si tu idea encaja dentro del concepto general y no rompe completamente lo que otras personas están haciendo, entonces sigue tu corazón ♥
Probablemente sea una idea cuestionable.
Pero válida.
1. La UIC existe
Puede interpretarse de distintas formas, pero la organización es el punto en común.
Si tu historia ocurre dentro de este proyecto, la UIC está presente de alguna manera.
2. Las anomalías son reales
No necesitan explicación completa, pero sí consistencia interna.
Pueden ser sobrenaturales, tecnológicas, absurdas o incomprensibles… mientras funcionen dentro de la lógica de tu propia historia.
3. No todo tiene que conectarse
Las historias pueden ser independientes.
No es necesario que todo forme parte de una trama central ni que todos los eventos estén relacionados.
4. La coherencia es flexible, no inexistente
Puedes reinterpretar ideas o usar elementos ya existentes, pero evita contradicciones directas innecesarias.
Si algo es importante para otra historia, lo ideal es respetarlo… o hablarlo.
5. Los personajes son tuyos
Puedes usar tus propios personajes libremente. Para usar personajes de otras personas, lo mejor es pedir permiso o acordarlo previamente.
6. Olga Marie existe (y tiene paciencia limitada)
Puede aparecer en historias importantes, reportes o consecuencias.
No es obligatorio usarla, y probablemente no esté involucrada en cada caso.
7. El tono es libre
Puedes escribir terror, comedia, acción, drama, absurdo, slice of life o una mezcla de todo.
La UIC puede contener todos esos tonos… de alguna forma.
8. Las consecuencias existen
No todo tiene que salir bien.
Las misiones pueden fallar, escalar o terminar en algo completamente distinto a lo esperado.
9. La colaboración es opcional
Puedes escribir sola o con otras personas. Lo que sus corazones y las ideas salvajes en sus cabezas decidan.
10. Si funciona, funciona
Si tu idea encaja dentro del concepto general y no rompe completamente lo que otras personas están haciendo, entonces sigue tu corazón ♥
Probablemente sea una idea cuestionable.
Pero válida.
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Planeación / U.I.C. - ¿Qué es?
« Last post by Ekha on March 28, 2026, 04:05:59 PM »El mundo parece normal… hasta que deja de serlo.
Cuando la lógica falla, cuando la realidad se rompe y, en algún lugar, alguien toma una decisión altamente cuestionable que empeora absolutamente todo…
existe una organización encargada de intervenir.
La Unidad de Investigación y Control™
(inserte purpu brillín aquí)
Dedicados a intervenir, documentar… y, en el peor de los casos, no empeorar la situación.
Financiados como fundación.
Operando como último recurso.
Sobreviviendo por pura casualidad.
Estas son sus historias.
Cuando la lógica falla, cuando la realidad se rompe y, en algún lugar, alguien toma una decisión altamente cuestionable que empeora absolutamente todo…
existe una organización encargada de intervenir.
La Unidad de Investigación y Control™
Dedicados a intervenir, documentar… y, en el peor de los casos, no empeorar la situación.
Financiados como fundación.
Operando como último recurso.
Sobreviviendo por pura casualidad.
Estas son sus historias.
¿De qué va la Unidad de Investigación y Control?
Es una propuesta simple: utilizar entornos sobrenaturales como punto de partida para distintos casos dentro de una organización de naturaleza dudosa y objetivos… flexibles.
Su misión es investigar, documentar, extraer y catalogar cualquier acontecimiento que altere la realidad tal como la conocemos.
¿Cómo funciona?
La UIC es una organización no gubernamental que opera mediante equipos de campo conformados por individuos tanto normales como… notablemente no normales.
Cada equipo suele estar compuesto por al menos dos agentes en campo y un asistente a distancia que proporciona soporte técnico, información y, ocasionalmente, paciencia (véase: Hunnigan, Alia, y demás mártires del soporte remoto).
La organización asigna misiones, proporciona recursos y, en términos generales, espera resultados.
Negarse no siempre es una opción, principalmente porque muchos de sus agentes, técnicamente, ya no forman parte del sistema convencional.
¿Quiénes son los agentes?
Personas con interés en lo sobrenatural.
Individuos con habilidades que no tienen ningún uso práctico… hasta que lo tienen.
En algunos casos, entidades o individuos que simplemente no encajan en ningún otro lugar.
También existe un porcentaje preocupante de personas que encontraron la página web de la organización y decidieron aplicar voluntariamente.
...
...
Eso también se está investigando.
¿Los agentes tienen vidas propias?
Sí... Técnicamente.
Fuera de misiones, pueden mantener una vida relativamente normal, aunque esto depende del nivel de “anomalía” del individuo.
Algunos operan bajo identidades alternativas, otros dejaron de tener una vida que recuperar... y otros sólo van a la oficina de 8 a 5 como si nada.
Existen sistemas de rastreo para localizarlos en caso de emergencia, pero su uso no es frecuente.
En teoría.
¿Por qué existe la UIC?
Porque alguien decidió que debía existir.
Olga Marie Animusphere figura como directora de la organización. Su rol es estructural: mantener el sistema funcionando, establecer lineamientos y, rara vez, intervenir cuando la situación lo amerita.
Esto no implica que supervise cada operación ni que asigne personalmente cada misión... afortunadamente.
¿Quién la financia?
Esa es una excelente pregunta.
Oficialmente, la UIC opera como una fundación independiente.
Extraoficialmente… Sus fuentes de financiamiento no siempre son humanas.
Se aceptan inversionistas con antecedentes dudosos, intereses cuestionables o existencia discutible.
Mientras paguen a tiempo.
100
Planeación / F.A.Q.
« Last post by Ekha on March 28, 2026, 03:46:07 PM »Hallo, gente. Aquí traemos una mini guía de preguntas y respuestas que pueden ser útiles para entender a qué clase de infierno narrativo nos estamos adentrando.
Así que, vamos con nuestro tema:
¿Es una historia lineal?
No.
La UIC no sigue una única línea narrativa obligatoria.
Las historias pueden ocurrir en distintos momentos, con distintos equipos y sin necesidad de un orden específico. No es necesario leer todo en secuencia ni coordinar cada evento con el resto.
Puedes escribir un caso aislado, una serie de misiones con tus propios personajes o algo que ocurra en paralelo a otras historias.
Si algunas historias conectan entre sí, perfecto.
Si no, también.
Esto no es una cronología estricta.
Es un universo compartido.
¿Qué puedo escribir aquí?
Lo que quieras… dentro del marco de la UIC.
Misiones, investigación, terror, comedia, drama, vida de oficina, crisis, reportes, errores… incluso historias que no involucren campo directamente.
Si puede existir dentro de la organización, funciona.
¿Puedo usar a Olga?
Sí.
Pero no es necesario.
Olga es directora, no supervisora de cada misión. Puede aparecer en momentos importantes, reportes, consecuencias o situaciones específicas… pero no es obligatorio incluirla en todo.
Y probablemente sea mejor para la salud mental de todos que no lo esté.
¿Habrá amenazas a gran escala?
Si quieres escribirlas, sí.
El mundo puede escalar tanto como la historia lo necesite: desde un caso aislado hasta algo que afecte una ciudad… o más.
La única regla es que la UIC existe para responder, no necesariamente para ganar sin consecuencias.
¿Tengo que escribir en equipo?
No necesariamente.
Puedes escribir sola, con otra persona o cruzar personajes si ambas partes están de acuerdo.
Los equipos dentro del mundo son de tres personas, pero eso no significa que tres autoras tengan que coordinarse.
La colaboración es opcional.
El caos no.
¿Puedo usar una historia que otra persona ya escribió dentro de la UIC?
Sí, pero con respeto.
Puedes tomar ideas, expandir casos o usar elementos que ya existen, siempre y cuando no contradigas directamente lo que otra persona escribió… o hables con ella si quieres usar algo más específico.
Este es un espacio compartido, no una línea de tiempo rígida.
Las historias pueden coexistir, reinterpretar o incluso ignorarse ligeramente si es necesario.
La coherencia es bienvenida.
El caos también.
¿Puedo crear personajes dentro del staff (directivos, supervisores, etc.)?
Sí.
Puedes crear personajes dentro de la estructura de la UIC, incluyendo puestos como supervisores, jefes de área o personal administrativo.
La única consideración es no desplazar roles centrales ya establecidos (como la dirección general), pero fuera de eso, hay espacio para expandir la organización tanto como sea necesario.
¿Se pueden usar personajes de otras personas como parte del staff o en historias?
Puedes usar personajes de otras personas como fondo, menciones o participaciones breves sin problema.
Si quieres darles un rol más activo o relevante dentro de tu historia, lo ideal es hablarlo con quien lo tiene en su lista.
Respeto creativo básico.
Nada muy complicado.
¿Habrá un directorio de personajes?
Sí.
Se puede mantener un listado general de personajes (agentes, staff, etc.) para que todas puedan consultarlo, usarlos como referencia o integrarlos en sus historias si así lo desean.
Esto permite:
Y también ayuda a saber quién es quién dentro del caos general.
¿Es obligatorio registrar a mis personajes?
No.
Pero es recomendable si quieres que otras personas puedan usarlos, referenciarlos o incluirlos en sus historias.
¿Puedo prestar mis personajes para que otros los usen?
Sí.
Puedes permitir que otras personas usen tus personajes de forma puntual o recurrente si así lo decides.
Algunas pueden preferir mantener control total, otras pueden estar abiertas a colaboraciones más libres.
Ambas opciones son válidas.
¿Puedo usar personajes del directorio sin pedir permiso?
Depende del uso.
Para apariciones menores, menciones o background: generalmente sí.
Para roles importantes o desarrollo dentro de tu historia: mejor preguntar.
Regla simple:
Si el personaje solo pasa por la escena → ok.
Si el personaje afecta la historia → pregunta.
¿Puedo hacer algo más ligero o incluso una sitcom de oficina?
También.
No todas las historias tienen que ser tragedias existenciales.
Si quieres escribir sobre alguien que trabaja en archivo y sufre leyendo reportes absurdos, o sobre soporte técnico intentando entender qué rompieron esta vez… adelante.
No todos sobreviven al campo.
Algunos sobreviven a la burocracia.
Y otros a monstruos, fantasmas y seres sobrenaturales.
O a nada y son Olga queriendo linchar a todos.
Así que, vamos con nuestro tema:
¿Es una historia lineal?
No.
La UIC no sigue una única línea narrativa obligatoria.
Las historias pueden ocurrir en distintos momentos, con distintos equipos y sin necesidad de un orden específico. No es necesario leer todo en secuencia ni coordinar cada evento con el resto.
Puedes escribir un caso aislado, una serie de misiones con tus propios personajes o algo que ocurra en paralelo a otras historias.
Si algunas historias conectan entre sí, perfecto.
Si no, también.
Esto no es una cronología estricta.
Es un universo compartido.
¿Qué puedo escribir aquí?
Lo que quieras… dentro del marco de la UIC.
Misiones, investigación, terror, comedia, drama, vida de oficina, crisis, reportes, errores… incluso historias que no involucren campo directamente.
Si puede existir dentro de la organización, funciona.
¿Puedo usar a Olga?
Sí.
Pero no es necesario.
Olga es directora, no supervisora de cada misión. Puede aparecer en momentos importantes, reportes, consecuencias o situaciones específicas… pero no es obligatorio incluirla en todo.
Y probablemente sea mejor para la salud mental de todos que no lo esté.
¿Habrá amenazas a gran escala?
Si quieres escribirlas, sí.
El mundo puede escalar tanto como la historia lo necesite: desde un caso aislado hasta algo que afecte una ciudad… o más.
La única regla es que la UIC existe para responder, no necesariamente para ganar sin consecuencias.
¿Tengo que escribir en equipo?
No necesariamente.
Puedes escribir sola, con otra persona o cruzar personajes si ambas partes están de acuerdo.
Los equipos dentro del mundo son de tres personas, pero eso no significa que tres autoras tengan que coordinarse.
La colaboración es opcional.
El caos no.
¿Puedo usar una historia que otra persona ya escribió dentro de la UIC?
Sí, pero con respeto.
Puedes tomar ideas, expandir casos o usar elementos que ya existen, siempre y cuando no contradigas directamente lo que otra persona escribió… o hables con ella si quieres usar algo más específico.
Este es un espacio compartido, no una línea de tiempo rígida.
Las historias pueden coexistir, reinterpretar o incluso ignorarse ligeramente si es necesario.
La coherencia es bienvenida.
El caos también.
¿Puedo crear personajes dentro del staff (directivos, supervisores, etc.)?
Sí.
Puedes crear personajes dentro de la estructura de la UIC, incluyendo puestos como supervisores, jefes de área o personal administrativo.
La única consideración es no desplazar roles centrales ya establecidos (como la dirección general), pero fuera de eso, hay espacio para expandir la organización tanto como sea necesario.
¿Se pueden usar personajes de otras personas como parte del staff o en historias?
Puedes usar personajes de otras personas como fondo, menciones o participaciones breves sin problema.
Si quieres darles un rol más activo o relevante dentro de tu historia, lo ideal es hablarlo con quien lo tiene en su lista.
Respeto creativo básico.
Nada muy complicado.
¿Habrá un directorio de personajes?
Sí.
Se puede mantener un listado general de personajes (agentes, staff, etc.) para que todas puedan consultarlo, usarlos como referencia o integrarlos en sus historias si así lo desean.
Esto permite:
- evitar duplicados innecesarios
- facilitar colaboraciones
- usar personajes como background de forma consistente
Y también ayuda a saber quién es quién dentro del caos general.
¿Es obligatorio registrar a mis personajes?
No.
Pero es recomendable si quieres que otras personas puedan usarlos, referenciarlos o incluirlos en sus historias.
¿Puedo prestar mis personajes para que otros los usen?
Sí.
Puedes permitir que otras personas usen tus personajes de forma puntual o recurrente si así lo decides.
Algunas pueden preferir mantener control total, otras pueden estar abiertas a colaboraciones más libres.
Ambas opciones son válidas.
¿Puedo usar personajes del directorio sin pedir permiso?
Depende del uso.
Para apariciones menores, menciones o background: generalmente sí.
Para roles importantes o desarrollo dentro de tu historia: mejor preguntar.
Regla simple:
Si el personaje solo pasa por la escena → ok.
Si el personaje afecta la historia → pregunta.
¿Puedo hacer algo más ligero o incluso una sitcom de oficina?
También.
No todas las historias tienen que ser tragedias existenciales.
Si quieres escribir sobre alguien que trabaja en archivo y sufre leyendo reportes absurdos, o sobre soporte técnico intentando entender qué rompieron esta vez… adelante.
No todos sobreviven al campo.
Algunos sobreviven a la burocracia.
Y otros a monstruos, fantasmas y seres sobrenaturales.
O a nada y son Olga queriendo linchar a todos.
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